martes, 13 de junio de 2017

Una nueva técnica permite crear células madre de la sangre en el laboratorio

Fuente: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Una-nueva-tecnica-permite-crear-celulas-madre-de-la-sangre-en-el-laboratorio


Investigadores del Boston Children’s Hospital en EE UU han generado por primera vez en el laboratorio células madre formadoras de sangre usando otras pluripotentes, capaces de producir la mayoría de los tejidos. El avance, publicado en Nature, ayudará a analizar las causas de enfermedades hemotológicas, como la leucemia, y crear células sanguíneas a partir de las propias células del paciente. 



Las células madre y progenitoras de sangre emergen de células endoteliales hemogénicas durante el desarrollo embrionario normal. Las células azules (izquierda) emergen de las células progenitoras y hematapoyéticas emergentes.




Desde que las células madre embrionarias se aislaran en 1998, los científicos han tratado –aunque con poco éxito– usarlas para crear células madre formadoras de sangre, que maduran hasta convertirse en uno de los tres tipos de células sanguíneas: glóbulos blancos (combaten las infecciones), glóbulos rojos (transportan el oxígeno) y plaquetas.


En 2007, tres grupos de investigación generaron las primeras células madre pluripotentes inducidas a partir de otras de la piel humana y mediante reprogramación genética. Estas células pluripotentes se usaron después para crear múltiples tipos celulares, como las neuronas y las células cardiacas, pero las formadoras de sangre seguían sin conseguirse.


Ahora, un equipo del Boston Children’s Hospital y otro del centro Weill Cornell Medicine (ambos en EE UU) han logrado crearlas a partir de células pluripotentes y endoteliales (del tejido que recubre el interior de los vasos sanguíneos). El avance, publicado en dos artículos en la revista Nature y que supone la culminación de 20 años de trabajo, muestra cómo se generan múltiples tipos de células sanguíneas humanas introducidas en ratones. 


“Este paso abre una oportunidad para tomar las células de pacientes con trastornos genéticos de la sangre, usar la edición de genes para corregir su defecto genético y hacer células sanguíneas funcionales”, dice Ryohichi Sugimura, primer autor del estudio e investigador en el Stem Cell Program del hospital, liderado por George Daley, también decano en la Harvard Medical School. 


El estudio permitiría además contar con un abastecimiento ilimitado de células madre de la sangre y de sangre extraídas de las células de donantes universales. “Esto podría aumentar el suministro de sangre para los pacientes que necesitan transfusiones”, añade Sugimura. 


Imagen de células madre pluripotentes inducidas humanas creciendo en los fibrobastos embrionarios de un ratón.




El equipo del Boston Children’s Hospital combinó dos enfoques previos. En primer lugar expusieron células madre pluripotentes humanas a señales químicas que las guían para diferenciarse en células y tejidos especializados durante el desarrollo embrionario normal. En concreto, se generó endotelio hemogénico, un tejido embrionario temprano que eventualmente da lugar a células madre de sangre. Esta transición nunca se había logrado en laboratorio.


A continuación, el grupo añadió factores reguladores genéticos (llamados de transcripción) para ‘empujar’ al endotelio hemogénico hacia un estado formador de sangre. Los científicos empezaron con 26 factores de transcripción como candidatos probables, pero finalmente llegaron a los cinco necesarios para crear las células madre de la sangre. Estos factores se distribuyeron en las células con un lentivirus, como se utiliza en algunas formas de terapia génica. 


Finalmente trasplantaron en ratones las células endoteliales hemogénicas modificadas genéticamente. Unas semanas más tarde, un pequeño número de animales llevaba en su médula ósea y en el sistema circulatorio diversos tipos de células sanguíneas humanas –como glóbulos rojos, células mieloides (precursores de monocitos, macrófagos, neutrófilos, plaquetas y otras células), y linfocitos T y B–. Algunos ratones fueron incluso capaces de crear una respuesta inmunitaria humana después de la vacunación. 


“Ahora podemos mostrar la función de la sangre humana en los ‘ratones humanizados”, dice Daley, que concluye: “Es un gran paso para investigar enfermedades genéticas de la sangre”. 


Por su parte, el equipo de Weill Cornell Medicine usó células endoteliales de ratón adulto como material de partida. Luego alteraron los niveles de los factores de transcripción para impulsar su transición a células madre de sangre en ratones, que se desarrollaron en una capa de células endoteliales fetales para confirmar sus propiedades.


El objetivo final de los investigadores es que la técnica permita crear células madre de la sangre de modo práctico y seguro. Para ello evitarán el uso de virus, que permiten distribuir los factores de transcripción, y la introducción de técnicas de edición genética, como CRISPR, con la que se corrigen los defectos genéticos de las células madre pluripotentes antes de transformarse en sanguíneas. 





Referencias bibliográficas: 

Ryohichi Sugimura et al. “Haematopoietic stem and progenitor cells from human pluripotent stem cells” Nature 17 de mayo de 2017 

Raphael Lis et al. “Conversion of adult endothelium to immunocompetent haematopoietic stem cells” Nature 17 de mayo de 2017

Crean un modelo para producir células madre hematopoyéticas 'in vitro'

Fuente: http://www.elmundo.es/salud/2017/05/17/591c7f9346163f1b048b4585.html



Células de la sangre al microscopio





La sangre se regenera continuamente gracias a las células madre hematopoyéticas. Siguiendo un proceso de diferenciación y proliferación, estas células se convierten luego en los glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas que son necesarios para el correcto funcionamiento del organismo.


Por primera vez, dos grupos independientes han conseguido fabricar in vitro estas células madre de la sangre. Se trata de una aproximación muy preliminar y con limitaciones, pero que permite vislumbrar nuevas estrategias de terapia celular e innovadoras perspectivas de estudio para enfermedades como la leucemia.


Los dos trabajos, cuyos resultados se publican en el último número de la revista Nature, utilizaron estrategias distintas para lograr su objetivo.


El primero de estos equipos, liderado por George Daley, del Programa de Células Madre del Hospital Infantil de Boston (EEUU) partió del uso de células madre humanas pluripotentes, el linaje del que pueden derivarse todos los tipos celulares del cuerpo.


Mediante la exposición a señales químicas, consiguieron que se convirtieran en una línea de células endoteliales que, durante el desarrollo embrionario, parecen ser el escalón previo a la diferenciación en células madre hematopoyéticas. Y una vez alcanzado este hito, los investigadores utilizaron un cóctel con siete factores de transcripción (partieron de un total de 26 hasta dar con los 'candidatos') que obraron la transformación y consiguieron crear unas células muy similares a las células madre de la sangre.


Una vez conseguido este paso, los científicos trasplantaron las células en la médula ósea (en el lugar donde se encuentran de forma natural) de ratones. En ese entorno, las células se diferenciaron adecuadamente en distintos tipos de células (células mieloides, linfocitos B y T).


Este paso abre una oportunidad para «crear células de la sangre funcionales» para combatir enfermedades genéticas de la sangre, ha señalado en un comunicado Ryohichi Sugimura, principal firmante del trabajo y uno de los investigadores del equipo de Daley. Además el método también tiene el potencial de «aumentar el suministro de sangre para pacientes que necesiten una transfusión», añade el investigador, quien subraya que el hallazgo es «la culminación de 20 años de esfuerzo».


Por su parte, el segundo grupo, liderado por Shahin Rafii, de la División de Medicina Regenerativa de la Universidad de Cornell (EEUU) utilizó células madre endoteliales adultas de ratón que, de nuevo gracias a cuatro factores de transcripción (dos de los cuales también fueron utilizados por el equipo de Sugimura), también consiguieron inducir células con las mismas propiedades que tienen las células madre hematopoyéticas de ratón. Esta línea de trabajo permite plantearse la posibilidad futura de crear células madre de la sangre a la carta, a partir del propio tejido de cualquier paciente.


En su caso, las células obtenidas no se trasplantaron directamente a la médula ósea de ningún animal, sino que se colocaron en una capa de células endoteliales tomadas de sangre de cordón umbilical de ratones. También en este caso se consiguió la diferenciación en los distintos tipos de células sanguíneas. Además, las células ya diferenciadas pudieron extraerse y trasplantarse con éxito.


Sin embargo, los trabajos tienen importantes limitaciones, como el hecho de que sólo la investigación de Daley haya estudiado la aparición de procesos cancerosos en las células. El desarrollo de tumores es, de hecho, uno de los principales riesgos de la reprogramación celular y lo que, en definitiva, supone una gran barrera para que el método pueda aplicarse en la práctica clínica.


El estudio de Rafii no mostró ningún signo de leucemia en las 20 semanas de seguimiento que se llevaron a cabo tras el trasplante. Sin embargo, los mismos investigadores reconocen que el seguimiento de estos posibles efectos debe ser más extenso.


Para Thomas Graf, líder del Grupo de Células Madre Hematopoyéticas, Transdiferenciación y Reprogramación del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona, los resultados de estas investigaciones suponen un avance hacia la consecución de células madre de la sangre que puedan fabricarse en el laboratorio, si bien «su posible utilización en la práctica clínica para tratar enfermedades aún no puede plantearse».

La inyección intravenosa de células madre mesenquimales tiene efectos antiinflamatorios en infarto

Fuente: http://cardiologia.diariomedico.com/2017/05/17/area-cientifica/especialidades/cardiologia/investigacion/la-inyeccion-intravenosa-de-celulas-madre-mesenquimales-en-infartos-y-cardiomiopatias-tiene-efectos-antiinflamatorios


Una investigación coordinada por Juan Carlos Frías Martínez, profesor en el CEU-UHC, ha logrado frenar el deterioro de la función del ventrículo izquierdo mediante la inyección de células madre mesenquimales.



Juan Carlos Frías, coordinador de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y miembro del equipo investigador.




Un estudio publicado en la revista Circulation Research, y llevado a cabo por investigadores de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, del Centro Hospitalario MedStar Washington, de la Universidad de Virginia, del Instituto de Investigación Sanitaria (IIS) del Hospital La Fe y del laboratorio californiano CardioCell ha demostrado la eficacia antiinflamatoria de la inyección intravenosa de células madre mesenquimales, obtenidas de tejido adiposo, y aplicadas en el ventrículo izquierdo del corazón, para reducir la disfunción, tanto en infartos agudos de miocardio como en la cardiomiopatía isquémica.


Según ha explicado Juan Carlos Frías Martínez, coordinador de Medicina del CEU-UCH y miembro del equipo investigador, "aunque hasta ahora se había demostrado la eficacia de células madre mesenquimales aplicadas directamente en el miocardio, no se había comprobado su efecto antiinflamatorio en células NK (natural killer) mediante la administración intravenosa. Esta nueva estrategia es la que hemos probado con éxito en este estudio, en colaboración con prestigiosos investigadores y cardiólogos norteamericanos".


Mediante distintas técnicas diagnósticas, el equipo de investigación ha podido comprobar cómo la inyección intravenosa de células madre mesenquimales ha atenuado el deterioro progresivo de la función ventricular izquierda en el caso de los infartos agudos de miocardio. En las cardiomiopatías isquémicas, la inyección de estas células madre extraídas del tejido adiposo ha mejorado la función ventricular izquierda, fundamentalmente gracias a su efecto antiinflamatorio.


Frías ha señalado que también se ha observado en este mismo estudio que la inyección intravenosa de este tipo de células madre mesenquimales reduce el número de células NK en el corazón y en el bazo. "Estas células asesinas son un tipo de linfocitos del sistema inmunitario que destruyen células tumorales o infectadas por virus. Y también hemos observado una reducción de neutrófilos, otro tipo de linfocitos que forman parte de la respuesta inmune".


En el estudio, realizado sobre modelos animales experimentales, se han empleado diversas técnicas diagnósticas para medir la reducción de la inflamación del ventrículo izquierdo como ecocardiogramas, citometría de flujo, imagen radionuclear y de fluorescencia.

sábado, 29 de abril de 2017

Las células madre neurales se convierten en vasos sanguíneos

Fuente: http://neurologia.diariomedico.com/2017/04/27/area-cientifica/especialidades/neurologia/las-celulas-madre-neurales-que-se-convierten-en-vasos-sanguineos


Las células madre del cuerpo carotídeo adulto son capaces de transformarse en vasos sanguíneos, además de en neuronas, lo que podría tener una gran repercusión en ciertos tumores pediátricos, así como en el Parkinson, según publica Cell Reports.



Grupo de Investigación de Fisiopatología de Células Madre Neurales de la Universidad de Sevilla y el Instituto de Biomedicina de Sevilla.




El Grupo de Investigación de Fisiopatología de Células Madre Neurales de la Universidad de Sevilla y el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS) han demostrado que las células madre del cuerpo carotídeo adulto se transforman en vasos sanguíneos, además de en neuronas, según publican en Cell Reports. El trabajo ha sido coordinado por Valentina Annese, dentro del grupo mencionado. Este descubrimiento podría llegar a tener grandes repercusiones en el avance de tratamientos de enfermedades tan distintas como pueden ser los tumores pediátricos o el Parkinson. 

 
El cuerpo carotídeo es una pequeña estructura de tejido nervioso situada en la bifurcación de las arterias carótidas, cuya función es la de actuar como un quimiorreceptor de la sangre. Vigila el contenido sanguíneo de oxígeno y participa en la regulación de la respiración. "Creemos que la capacidad de producir vasos sanguíneos por parte de las células madre neurales podría afectar directamente al crecimiento de ciertos tipos de tumores en la población infantil", comenta Ricardo Pardal, investigador principal de este proyecto. 

La plasticidad de las células madre adultas, o la capacidad de las células madre somáticas para cruzar los límites y diferenciarse en tipos celulares no relacionados, ha sido un tema de debate en la última década. Las células madre derivadas de la cresta neural (NCSCs) muestran una notable plasticidad durante el desarrollo, pero no se sabe si las poblaciones adultas de NCSCs mantienen esta plasticidad.

 
En este sentido, "describimos que las células madre del cuerpo carotídeo adulto derivadas de la cresta neural (CBSCs) son capaces de experimentar diferenciación endotelial además de su papel ya descrito en la neurogénesis, contribuyendo tanto a procesos neurogénicos como angiogénicos que tienen lugar en el órgano durante la aclimatación a la hipoxia. Además, la conversión de CBSCS en células vasculares es dependiente del factor inducible por hipoxia (HIF) y sensible a citocinas vasculares liberadas en hipoxia tales como la eritropoyetina. Nuestros datos resaltan una notable plasticidad fisiológica en una población adulta de células madre específicas de tejido, y podrían tener impacto en el uso de estas células para terapia celular", ha añadido Pardal.

Estos resultados son también algunas de las conclusiones del proyecto ERC Starting Grant ‘Physiology of the adult carotid body stem cell niche, concedido por el Consejo Europeo de Investigación, así como del proyecto Fisiopatología de Células Madre Derivadas de la Cresta Neural del Ministerio de Economía y Competitividad. Para estos estudios los expertos cuentan con la colaboración de las unidades de Oncología Pediátrica y Patología del Hospital Universitario Virgen del Rocío, en Sevilla.

Detenido el inventor de una terapia con células madre

Fuente: http://www.abc.es/sociedad/abci-detenido-inventor-terapia-celulas-madre-201704261852_noticia.html


Davide Vannoni, creador del método Stamina, cobraba 27.000 euros por una cura que la comunidad científica calificó de «inútil y dañina».


Davide Vannoni se presentaba como un científico capaz de hacer milagros mediante el método que inventó: Stamina, una terapia con células madre para curar graves enfermedades neurovegetativas. Nunca fue aprobada por la comunidad científica. La justicia italiana lo consideró prácticamente un charlatán y descalificó su método, por considerarlo inútil y dañino. Peor que un crecepelos. Condenado en Italia, continuó la práctica de la terapia en el extranjero. Ahora ha sido arrestado en su villa de Turín y ha acabado en la cárcel.

Vanoni no es ni médico, es un simple licenciado en semiótica y se convirtió en un personaje famoso a nivel nacional, mientras el método Stamina dividía al país. En años pasados logró que esa terapia experimental Stamina fuera ofrecida a niños en el hospital público de Brescia, cerca de Milán. La terapia consiste en extraer células de un donante, cultivarlas durante unas tres semanas e inyectarlas en el enfermo, una operación que se debe realizar cinco veces en poco más de un año. La Fundación Stamina fue constituida en 2009 en Turín por Davide Vannoni, quien hacía propaganda de su método afirmando que logró curarse de parálisis facial en 2004 en Ucrania, gracias a células madre.


El país de dividió. Por un lado, enfermos y familiares desesperados veían una esperanza en el método, recibiendo el apoyo de asociaciones que reivindicaban el derecho de cada persona a decidir cómo curarse. Por otro lado, la comunidad científica tachó de fraude el método Stamina y la Agencia Italiana del Medicamento (AIFA) denunció que se trata de «una cura no conforme a la ley». El debate llegó al parlamento y el Ministerio de Sanidad, aunque en el 2013 definió a Stamina como una cura sin ninguna base científica, permitió «cuidados compasivos» con el método Stamina si lo aprobaba un juez.



Algunos casos fueron especialmente llamativos, como el de Christian, un niño de año y medio, que sufría atrofia muscular espinal (AME). Su familia recogió 90.000 firmas y organizó una manifestación frente el panteón de Roma, para pedir que todos los niños tuvieran acceso a las experimentaciones con células madre. El método Stamina y el caso de Christian se vio amplificado por el apoyo que dieron a las familias algunos artistas como la actriz Gina Lollobrigida, quien participó en la citada manifestación ante el Panteón, anunciando que iba a subastar en Sotheby's algunas de sus joyas para apoyar la investigación de Stamina.

El pequeño Christian murió poco después, pero las esperanzas de muchos familiares no se apagaron, ni siquiera cuando la justicia condenó a Davide Vannoni. El 18 de marzo 2015 se le condenó a un año y diez meses de prisión, pena suspendida a condición de no practicar más en Italia la terapia.



Vannoni ha sido arrestado con la acusación de continuar en el extranjero con su método Stamina, definitivamente suspendido por las autoridades sanitarias y la justicia italiana. Hace unos meses se difundió la noticia de que algunos pacientes italianos habían viajado hasta Georgia para continuar con la cura. En un breve periodo llegó a tener 750 pacientes en ese país. La documentación enviada por Italia a las autoridades de Tiflis, llevó a su gobierno a poner fin también a las actividades de Vannoni en ese país. Él no se daba por vencido.

Los fiscales de Turín han comprobado que había reclutado numerosos pacientes en Italia que pagaban hasta 27.000 euros por su método. Por las interceptaciones telefónicas los magistrados han tenido evidencia de persistentes y reiterados contactos de Davide Vannoni con Ucrania, Bielorusia y la República Dominicana para continuar con su actividad en alguno de esos países.

Desarrollada una terapia génica que podría restaurar el movimiento en lesionados medulares

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-desarrollada-terapia-genica-podria-restaurar-movimiento-lesionados-medulares-201704251819_noticia.html


Investigadores logran crear las neuronas responsables de la transmisión de señales en la médula espinal y de controlar el movimiento a partir de células madre.







Científicos de los Institutos Gladstone en San Francisco (EE.UU.), han ‘creado’ un tipo especial de neuronas a partir de células madre humanas que podrían potencialmente reparar las lesiones de la médula espinal. Estas células, denominadas ‘interneuronas V2a’, transmiten señales en la médula espinal para ayudar a controlar el movimiento, y cuando los investigadores las trasplantaron en las médulas espinales de modelos animales –ratones–, germinaron y se integraron con las células ya existentes.


Como explica Todd McDevitt, director de esta investigación publicada en la revista «Proceedings of the National Academy of Sciences», «las interneuronas pueden reorientarse después de lesiones de la médula espinal, lo que las convierte en un prometedor objetivo terapéutico. Nuestro objetivo es volver a conectar los circuitos dañados mediante la sustitución de interneuronas dañadas para crear nuevos caminos para la transmisión de señales en el área de la lesión».



Las interneuronas V2a transmiten señales del cerebro a la médula espinal, donde finalmente se conectan con las neuronas motoras que se proyectan hacia los brazos y las piernas. Las interneuronas cubren largas distancias y se proyectan hacia arriba y hacia abajo de la médula espinal para iniciar y coordinar el movimiento muscular, así como la respiración. El daño sobre las interneuronas V2a puede interrumpir las conexiones entre el cerebro y las extremidades, lo que contribuye a la parálisis consecuente con las lesiones de la médula espinal.



A día de hoy se están desarrollando ensayos clínicos en los que se están evaluando distintas terapias de reemplazo para tratar las lesiones de la médula espinal. La mayoría de estos ensayos implican células progenitoras neurales derivadas de células madre, que pueden convertirse en varios tipos diferentes de células del cerebro o de la médula espinal, y oligodendrocitos, que crean las vainas de mielina que aíslan y protegen las células nerviosas. Sin embargo, estos enfoques no pueden producir de manera fiable los tipos específicos de neuronas adultas de la médula espinal, como las interneuronas V2a, que transmiten a largas distancias y reconstruyen la propia médula.



En el nuevo estudio, los autores han sido capaces de producir, por primera vez, interneuronas V2a de células madre humanas. Y para ello, diseñaron un cóctel de sustancias químicas que promovieron el desarrollo de células madre en células progenitoras de la médula espinal y, posteriormente, en interneuronas V2a. Además, y una vez ajustada la ‘receta’ del cóctel, los científicos fueron capaces de crear grandes cantidades de interneuronas V2a a partir de las células madre.


Como indica Jessica Butts, co-autora de la investigación, «nuestro reto principal fue encontrar el momento y la concentración correctos de las moléculas de señalización que producirían interneuronas V2a en lugar de otros tipos de células neuronales, como las neuronas motoras. Utilizamos nuestro conocimiento sobre cómo se desarrolla la médula espinal para identificar la combinación correcta de productos químicos y mejorar nuestro procedimiento para obtener la mayor concentración de interneuronas V2a».



Finalmente, los autores trasplantaron las interneuronas V2a en las médulas espinales de ratones sanos. En su nuevo entorno, las células maduraron apropiadamente y se integraron con las células existentes de la médula espinal. Es importante destacar que los animales se movieron normalmente después de que se trasplantaron las interneuronas y no mostraron signos de deterioro.


El siguiente paso, como informan los propios autores, será trasplantar las células en ratones con lesiones de la médula espinal para ver si estas interneuronas V2a pueden ayudar a restaurar el movimiento perdido tras el daño. También están interesados en explorar el papel potencial de estas células en modelos de trastornos neurodegenerativos del movimiento como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

Un 'impulso' celular para poder ampliar la resección hepática

Fuente: http://aparato-digestivo.diariomedico.com/2017/04/24/area-cientifica/especialidades/aparato-digestivo/un-impulso-celular-para-poder-ampliar-la-reseccion-hepatica


La terapia con células madre podría reforzar la regeneración del hígado preoperatoria. Un estudio pionero del Clínico de Madrid indaga en el beneficio de esta estrategia.




Alejandra García Botella, especialista del Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital Clínico San Carlos, en Madrid.






Las imágenes de la TC muestran al paciente que recibió la terapia celular, antes de realizar ningún procedimiento.




La imagen en color muestra el resultado tras la infusión de CD133+ y embolización portal, y aún sin la cirugía.





La infusión de células madre autólogas podría reforzar el efecto regenerador hepático de la embolización portal y, de esta forma, permitir una resección que libere al hígado de las metástasis sin comprometer su viabilidad. De esta premisa parte un estudio pionero que está llevando a cabo un grupo de médicos de diferentes especialidades del Hospital Clínico San Carlos, en Madrid, y que encabeza Alejandra García Botella, del Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo. El objetivo principal del trabajo es evaluar el efecto regenerador hepático de las células madre CD133+ en pacientes con metástasis de cáncer colorrectal.


De momento, han aplicado esta estrategia en un paciente con metástasis hepática de cáncer colorrectal, del total de dieciséis que esperan tratar así. "Es pronto para extraer conclusiones, pero sí podemos decir que es un procedimiento factible y seguro para el enfermo".


A esta cirujana le rondaba desde hacía varios años la idea de emplear la terapia celular en esos casos oncológicos. Tenía constancia de una línea de investigación similar en el Hospital Universitario de Düsseldorf, en Alemania, donde la experiencia con once pacientes -la más amplia hasta la fecha, pues en Europa apenas hay una veintena de enfermos así tratados- se publicó en 2012 en la revista Annals of Surgery.


El proyecto cristalizó, relata García Botella, gracias a que hematólogos y cardiólogos del Hospital Clínico tenían en marcha un estudio con terapia celular. "Mis compañeros estaban administrando para la revascularización miocárdica el mismo tipo celular que se investiga en la regeneración hepática: las células madre CD133+. Así que ya teníamos parte de la estructura necesaria para iniciar el ensayo". También ha sido decisivo para el comienzo de este estudio el apoyo del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos (IdISSC) y el de la Fundación Mutua Madrileña, a través de sus ayudas a la investigación.



En el proyecto están implicados especialistas de los servicios de Hematología, Radiodiagnóstico, Anatomía Patológica, Oncología, Radiología Vascular y el mencionado de Cirugía General y Aparato Digestivo, todos del citado hospital madrileño.


A diferencia del trabajo alemán, el estudio del Clínico se ha diseñado acotando una selección de pacientes homogénea. "Incluimos solo a pacientes con metástasis hepáticas de origen colorrectal. De esta forma, evitamos resultados confusos: el efecto de las células puede ser diferente cuando actúan en un cáncer primario o si lo hacen en una metástasis".


Además, en lugar de obtener las células madre de la médula ósea como se ha hecho en la serie de Düsseldorf, la extracción se realiza a partir de sangre periférica, con el único sistema que identifica a este tipo celular (CliniMacs, de la compañía Miltenyi Biotec). "Es un método más sencillo y cómodo para el paciente, pues no requiere anestesia general ni sedación, y se consigue un mayor número de células. Esta parte es fundamental, pues hay que asegurarse de que no son tumorales".


El primer caso tratado en el estudio ha resultado alentador, según García Botella. "Menos del 20 por ciento del hígado era sano. Al combinar la embolización con la terapia celular, creció hasta el 44 por ciento, lo que permitió realizar una resección con éxito, y todo el proceso fue muy bien tolerado por el paciente".


Otro de los objetivos de la investigación es determinar cómo actúan estas células a nivel local. "El efecto regenerador de las células madre CD133+ ya se conoce, pero no se sabe con certeza si se diferencian en el hepatocito según las necesidades de regeneración, o si parten de la médula ósea hacia el hígado cuando se produce el daño. En realidad, hay que ser muy cautos. Con lo que se ha publicado no se puede afirmar que la terapia celular produce un beneficio regenerador". ¿Y si descubren que el efecto se debe únicamente a la embolización portal? "De ahí el interés de este estudio, que es aleatorizado y ciego. Nos permitirá extraer una conclusión válida. Y si demostramos la eficacia de la terapia celular, tendremos una opción más para el cáncer colorrectal metastásico, una enfermedad en la que, a falta de su curación, buscamos la cronicidad".


Las células madre del hígado intervienen en el desarrollo de tumores

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/23922/las-celulas-madre-del-higado-intervienen-en-el-desarrollo-de-tumores/


Un estudio de investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) (España) ha revelado cómo los hepatocitos 'reclutan' a las células madre o progenitoras del hígado para participar en el desarrollo de los hepatocarcinomas.



“Qué células originan el cáncer de hígado, así como el origen de su heterogeneidad, no está claro aún y podría depender del contexto”, escriben los autores en las páginas de Cell Reports. Hasta ahora, los hepatocitos –células mayoritarias del hígado– se han considerado el principal origen de los hepatocarcinomas pero los resultados de esta investigación aportan varios matices.


“Lo que demostramos aquí es que las células progenitoras se expanden durante el desarrollo de los tumores y en un momento dado se transforman debido a la interacción con los hepatocitos oncogénicos, que las reclutan para participar en este proceso”, explica Nabil Djouder, jefe del Grupo de Factores de Crecimiento, Nutrientes y Cáncer del CNIO y principal autor de la investigación.


Gracias a un modelo animal –creado por Djouder y su equipo– que reproduce con bastante precisión el proceso de formación de tumores en el hígado humano, y a diversos experimentos genéticos, los autores han tratado de definir la histopatología de los diferentes tumores que se desarrollan en este órgano, tanto benignos (nódulos regenerativos, adenomas) como malignos (hepatocarcinoma o HCC).



Sección de hígado de ratón en el que los hepatocitos expresan el oncogen URI. La imagen muestra la expansión de las células madre del hígado, llamada “reacción ductal”, en los primeros compases de la formación de un tumor.



“Esto es lo que hemos observado: los hepatocitos oncogénicos dan lugar a carcinoma hepatocelular pero, en este modelo que simula la hepatocarcinogénesis humana, las células progenitoras también participan. Lo hacen originando principalmente tumores benignos pero, a veces, carcinomas agresivos”, señala Djouder. Es decir, las células progenitoras se convierten en oncogénicas a pesar de que en los primeros compases del desarrollo de un tumor no se hayan transformado.


Los hepatocitos malignos interactúan e instruyen a las células progenitoras vecinas para activarlas y mantenerlas en un estado indiferenciado mientras proliferan y se expanden, lo que las convierte en oncogénicas y contribuye a la progresión de las lesiones. Esta activación ocurre, tal y como muestra este trabajo, cuando los hepatocitos secretan dos moléculas (alfa-ketoglutarato y galectina-3) que transforman a las células progenitoras.


“Bloqueando la galectina-3 fuimos capaces de inhibir la interacción entre estas células y observamos una reducción en la formación de tumores”, un hallazgo que podría tener implicaciones terapéuticas, según señala Djouder.



Este trabajo ha sido financiado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad y la organización Worldwide Cancer Research (antiguamente conocida como AICR).

Convertir células de la piel en células de vasos sanguíneos para repararlos

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/23856/convertir-celulas-de-la-piel-en-celulas-de-vasos-sanguineos-para-reparar-estos/


Unos investigadores han identificado un interruptor molecular que provoca la conversión de las células cutáneas en otras que dan forma a los vasos sanguíneos, un proceso que podría llegar a ser utilizado para reparar vasos sanguíneos dañados en pacientes con enfermedades del corazón o para crear nueva vasculatura en el laboratorio. La técnica, que aumenta los niveles de una enzima que mantiene a las células jóvenes, podría también sortear el habitual envejecimiento que sufren las células durante el proceso de cultivo.


El trabajo es obra del equipo del Dr. Jalees Rehman, de la Universidad de Illinois en Chicago, Estados Unidos.


Hay muchas formas de convertir un tipo de célula en otro. Una de las técnicas se basa en convertir una célula madura en una célula madre pluripotente, una que tiene la habilidad a su vez de convertirse en cualquier tipo celular, y después usar cócteles químicos para obligarla a madurar, convirtiéndose en el tipo de célula deseado. Otros métodos reprograman una célula de manera que directamente asuma una nueva identidad, saltándose el estado de célula madre.


En los últimos años, se ha empezado a explorar otro método, una forma intermedia, que puede retrasar el reloj de las células de la piel de forma que pierdan parte de su identidad de célula madura y se aproximen más a la de las células madre.


No retornan totalmente al estado de célula madre pluripotente, pero en cambio se convierten en células progenitoras intermedias. Estas pueden ser cultivadas en grandes cantidades, suficientes para las terapias regenerativas. Y a diferencia de las células madre pluripotentes, las progenitoras solo pueden diferenciarse en unos pocos tipos celulares distintos.



Sección de un corazón de ratón que muestra células humanas progenitoras que formaron vasos sanguíneos humanos funcionales. El color púrpura señala los vasos sanguíneos humanos, el tinte rojo señala los vasos sanguíneos del ratón que recibieron los implantes de células humanas.




Otros grupos de investigación han usado esta técnica para producir células progenitoras que se convierten en células de vasos sanguíneos. Pero hasta ahora, los investigadores no habían comprendido del todo cómo funcionaba el método. Sin entender los procesos moleculares, es difícil para los expertos controlar o mejorar el proceso para construir eficientemente nuevos vasos sanguíneos.


Rehman y sus colegas han descubierto que las células progenitoras pueden ser convertidas en células de vasos sanguíneos o bien en glóbulos rojos, dependiendo del nivel de un factor de transcripción genético llamado SOX17.





Descubren un nuevo tipo de célula productora de insulina

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/23814/descubren-un-nuevo-tipo-de-celula-productora-de-insulina/


El hallazgo podría conducir a un nuevo método para regenerar la función perdida en la diabetes tipo 1.


En las personas con diabetes tipo 1, las células beta que producen insulina en el páncreas mueren y no son reemplazadas. Sin estas células, el cuerpo pierde la capacidad de controlar la glucosa en la sangre.


El equipo de Mark Huising, de la Universidad de California en Davis, Estados Unidos, ha descubierto ahora una posible nueva vía para regenerar las células beta, gracias a obtener información nueva y reveladora sobre los mecanismos básicos subyacentes en un metabolismo sano y los subyacentes en la diabetes. Esta línea de investigación podría acabar llevando a la creación de tratamientos mejores para la diabetes o incluso a una cura.


Trabajando tanto con ratones de laboratorio como con tejido humano, Huising está estudiando cómo funcionan juntas las células en los islotes de Langerhans (islotes pancreáticos), en el páncreas, para regular la glucosa en sangre. Tanto en los ratones como en las personas, los islotes contienen células beta, que detectan la glucosa y segregan insulina, y otros tipos de células, incluyendo células alfa, que producen glucagón, una hormona que eleva el azúcar en sangre. Los efectos opuestos de la insulina y el glucagón permiten al cuerpo regular los azúcares en sangre y almacenar nutrientes.


La diabetes tipo 1 es una enfermedad con dos partes. En primer lugar, las células beta mueren por la acción del sistema inmunitario del propio cuerpo, y después no consiguen regenerarse (o las que lo hacen son exterminadas también). Una cura efectiva para la diabetes tipo 1 implicaría ocuparse de ambos problemas.



El equipo de Mark Huising ha identificado otro tipo de célula productora de insulina en los islotes, que parece ser una célula beta inmadura (en rojo en la imagen).




Existe el dogma aceptado de que las nuevas células beta son generadas por otras células beta que se dividen. Pero ahora, aplicando nuevas técnicas de microscopía, el equipo de Huising ha descubierto, esparcidas alrededor de los bordes de los islotes, ejemplares de otro tipo de célula que se parece mucho a una célula beta inmadura.


Estas nuevas células pueden producir insulina, pero no poseen los receptores que detectan la glucosa, así que no pueden actuar como una célula beta completa. Sin embargo, el equipo de Huising consiguió observar células alfa en los islotes convirtiéndose en células beta inmaduras, y después madurar hasta dar lugar a células beta reales.


Existe más plasticidad en el sistema de lo que creíamos, tal como subraya Huising. Entender los fundamentos del metabolismo y los de la diabetes es un resultado trascendental por tres razones. En primer lugar, existe una nueva población de células beta tanto en humanos como en ratones que no se conocía antes. En segundo lugar, la nueva población podría ser una fuente para reemplazar las células beta muertas en la diabetes. Finalmente, conocer a fondo cómo maduran estas células hasta volverse células beta funcionales podría ayudar a desarrollar terapias de células madre contra la diabetes. Las células madre tienen el potencial de desarrollarse de muy variadas maneras y adoptar las formas y funciones de otras células.