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sábado, 21 de enero de 2017

Hallan cómo restaurar la capacidad de curación de las fracturas óseas en la diabetes

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-hallado-como-restaurar-capacidad-curacion-fracturas-oseas-diabetes-201701111359_noticia.html


La inflamación en la diabetes tipo 2 altera la vía de señalización ‘hedgehog’, lo que imposibilita que las células madre esqueléticas sean correctamente activadas.



Los pacientes con diabetes tienen una menor capacidad para curarse de sus fracturas.




La diabetes es una enfermedad en la que, ya sea por la incapacidad del organismo de producir insulina –diabetes tipo 1– o de utilizarla correctamente –diabetes tipo 2–, el torrente sanguíneo transporta una cantidad anormalmente elevada de glucosa que acaba dañando numerosos órganos. En consecuencia, los pacientes con diabetes tienen un mayor riesgo de desarrollo de múltiples enfermedades, así como de padecer fracturas óseas. Es más; la diabetes provoca que, una vez se produce una fractura en un hueso, esta sea más difícil de sanar. Y ahora, investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford (EE.UU.) han descubierto no solo por qué la población con diabetes tiene una menor capacidad para curarse de sus fracturas, sino también la forma de corregir esta situación.


Como explica Michael Longaker, director de esta investigación publicada en la revista «Science Translational Medicine», «hemos descubierto la razón por la que algunos pacientes diabéticos no se recuperan bien de sus fracturas óseas. Y asimismo, hemos encontrado una solución que puede ser localmente aplicada durante la cirugía para reparar este daño. La diabetes es cada vez más frecuente en todo el mundo, y cualquier mejora en la capacidad de los afectados para recuperarse de sus fracturas podría tener un efecto enormemente positivo sobre su calidad de vida».



Los autores ya habían observado en un estudio previo con modelos animales –ratones– la presencia en los huesos de un tipo de células madre –bautizadas como ‘células madre esqueléticas’– con capacidad para diferenciarse en cualquier componente del esqueleto, ya fueran los huesos, los cartílagos o el estroma de la médula ósea. De hecho, la eliminación de estas células madre esqueléticas reducía de manera muy significativa la capacidad de ‘curación’ de las fracturas óseas de los animales.



Por tanto, como indica Charles Chan, co-autor de la investigación, «queríamos aplicar lo que ya sabíamos sobre las células madre esqueléticas al problema de la capacidad disminuida de reparación ósea de las personas con diabetes. ¿La enfermedad afecta a la curación de las fracturas modulando de alguna manera la actividad de estas células madre?».


Para responder a esta pregunta, los autores utilizaron ratones con diabetes tipo 2, animales en los que la enfermedad se desarrolla al alcanzar la cuarta semana de vida. Y lo que vieron es que los animales más jóvenes –es decir, ‘prediabéticos’– tenían una capacidad de sanación de sus fracturas totalmente normal. Por el contrario, y una vez se había presentado la diabetes, los huesos ‘reparados’ eran mucho más débiles y mucho menos densos que los de los animales sin la enfermedad. Y esto, ¿a qué podría deberse? Pues los investigadores analizaron la cantidad de células madre esqueléticas en los huesos sanados, encontrando que los ratones diabéticos tenían una cifra significativamente menor de este tipo de células que los animales ‘control’.


Entonces, ¿se trata de un problema de cantidad? Pues en parte sí, pero también de funcionalidad. Y es que las células madre esqueléticas en la diabetes, además de menos numerosas, tienen una menor capacidad regenerativa. Y no porque no sean completamente funcionales, que lo son. Es que no son correctamente activadas por las señales celulares, pues los animales con la enfermedad producen unos niveles muy inferiores de unas proteínas de señalización –concretamente, de la denominada vía de señalización ‘hedgehog’– que juegan un papel crítico en el desarrollo embrionario y en la regeneración de los tejidos. De hecho, el bloqueo de esta vía de señalización provocó que los ratones control tuvieran, cual sus homónimos diabéticos, una capacidad disminuida de reparación de sus fracturas óseas.


Así, como apunta Michael Longaker, «el siguiente paso fue evaluar si la adición de proteínas de la vía de señalización ‘hedgehog’ en las zonas de las fracturas en los animales diabéticos restauraba su capacidad para curar estas lesiones. Y lo que vimos es que los animales se curaron como sus homónimos sin la diabetes».


Finalmente, los autores tomaron muestras óseas de humanos con diabetes que se habían sometido a una cirugía de reemplazo de una articulación dañada por la artrosis. Y lo que observaron es que, tal y como sucedía en los modelos animales, la expresión de proteínas de la vía de señalización ‘hedgehog’ se encontraba muy disminuida.



Los investigadores creen que la inhibición de la vía de señalización ‘hedgehog’ en la diabetes está causada por la inflamación asociada a la enfermedad. O más concretamente, por la elevación de los niveles del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) provocada por esta inflamación. No en vano, los ratones con diabetes utilizados en sus experimentos mostraban unos niveles anormalmente elevados de TNF-α. Y a ello se suma que los resultados evidenciaron que los niveles elevados de TNF-α inhibían la expresión de algunas proteínas de esta vía de señalización.


Por tanto, ¿puede deducirse que la inhibición de la actividad de TNF-α podría restaurar la capacidad de reparación de las fracturas óseas en la población con diabetes? Pues, cuando menos en teoría, sí. El problema es que este factor desempeña unas funciones biológicas muy importantes, por lo que su inhibición podría tener consecuencias muy nocivas para los pacientes.


Sea como fuere, concluye Michael Longaker, «en nuestro trabajo mostramos una estrategia factible para revertir una patología tisular específica, esto es, la incapacidad para una reparación eficiente de las fracturas óseas, en una enfermedad metabólica compleja como la diabetes. Todo ello mediante la aplicación de un compuesto para estimular la actividad de las células madre adultas. Así, podemos anticipar que las terapias moleculares mediadas por la vía de señalización ‘hedgehog’ y que actúen directamente sobre las células madre podrían constituir un tratamiento efectivo en humanos».

lunes, 3 de octubre de 2016

Crean huesos artificiales impresos en 3D para reparar fracturas

Fuente: http://www.elmundo.es/salud/2016/09/28/57ea5b87e5fdea73018b462f.html


Autoinjertos de hueso, matrices desmineralizadas, productos con fosfato cálcico, masillas o implantes mecánicos. Para reparar las fracturas óseas más complejas o de mayor envergadura existen diferentes alternativas. A ellas se podría sumar una más en el futuro: crear implantes personalizados a bajo coste gracias a la impresión en 3D. En otras palabras, fabricar huesos artificiales a medida. De momento, esta tecnología ha conseguido tratar con éxito daños en la columna vertebral de ratas y un defecto en el cráneo de un macaco Rhesus. Es el trabajo de las universidades de Northwestern e Illinois (Estados Unidos) que acaba de publicar la revista Science Translational Medicine.


Estos implantes -bautizados como huesos hiperelásticos- son flexibles y resistentes pero, además, pueden regenerar el hueso dañado sin ayuda y son fáciles de colocar durante la operación. "Creemos que son mejores que los actuales injertos óseos a la hora de regenerar hueso porque su gran porosidad facilita la migración de las células y permite la infiltración de los vasos sanguíneos en este andamiaje", cuenta Ramille N. Shah, profesora del Instituto Simpson Querrey de Bionanotecnología de la Universidad de Northwestern y autora del estudio.


Lumbares humanas impresas en 3D. 




Frente los injertos óseos actuales, que en ocasiones resultan demasiado frágiles para ser manejados por los cirujanos y caros o difíciles de fabricar de forma masiva, estos huesos artificiales -opinan sus creadores- servirán para tratar problemas dentales, realizar cirugía plástica o reconstructiva y ayudar a atajar cánceres de hueso, por ejemplo.


Uno de los aspectos que destaca Shah es que el material del que están hechos estos implantes "es muy bioactivo e induce la diferenciación de células madre en células formadoras de hueso". La razón es que el 75% de su volumen es hidroxiapatita, el principal mineral del hueso natural. Por eso tampoco existen problemas de rechazo o reacción a cuerpo extraño, uno de los riesgos de los injertos de hueso natural.


El otro componente es el polímero que sirve de cemento. "Usamos ácido poli-láctico-co-glicólico o policaprolactona -que se emplea como material de sutura-, polímeros biocompatibles y biodegradables", explica esta investigadora. El objetivo de emplear materiales sintéticos ampliamente conocidos y de seguridad demostrada es reducir los efectos secundarios en la medida de lo posible.


Detalle de las fibras, de 200 micras de diámetro. 




Gracias a las propiedades físicas y mecánicas de estos materiales, "podemos crear implantes específicos para cada paciente que se ajusten perfectamente a los defectos", explica Shah. Para ello serán necesarias técnicas de imagen como la tomografía axial computerizada que, en este estudio, no se emplearon ya que "no resultaba práctico ni barato para diseñar el implante de cada animal", explica esta científica. En su lugar, imprimieron huesos de un tamaño aproximado y después recortaron el material para alcanzar las medidas precisas en cada caso.


Con todo, los implantes obtenidos de esta manera lograron integrarse con el tejido circundante hasta sanar las vértebras de las ratas y el defecto craneal del macaco. Apenas tuvieron que transcurrir cuatro semanas después de la intervención, durante las que no hubo signos de infección ni otros efectos secundarios. Unos resultados que motivan a los autores de este trabajo a seguir investigando en el campo de la impresión 3D porque, afirman, tiene un largo camino por delante.

sábado, 24 de septiembre de 2016

La adición únicamente de adenosina transforma las células madre en osteoblastos

Fuente: http://www.diariomedico.com/2016/09/05/area-cientifica/biblioendoscopia/la-adicion-unicamente-de-adenosina-transforma-las-celulas-madre-en-osteoblastos


Un artículo de Science Advances indica que un equipo científico de la Universidad de California ha logrado inducir las citadas células osteogénicas con su respectiva vascularización.



Simplemente añadiendo adenosina al medio de cultivo celular, un equipo ha conseguido dirigir la diferenciación de células madre pluripotentes humanas en osteoblastos.


La investigación, liderada por Shyni Varghese, profesor de bioingeniería de la Universidad de California en San Diego, ha logrado inducir las citadas células osteogénicas con su respectiva vascularización.


El estudio ha demostrado que el implante de estos osteoblastos en modelo murino con defectos óseos consiguió generar hueso en vivo sin riesgo de que apareciera ningun teratoma.


El estudio se publica en Science Advances y explica cómo la adenosina promueve la osteogénesis atribuyendo la señalización a un receptor de superficie de la célula madre denominado A2bR, que se une a la adenosina, si bien se precisa profundizar en este mecanismo para validarlo.

sábado, 14 de mayo de 2016

Stimulating stem cells to make special type of cartilage may potentially heal broken bones

Fuente: http://www.news-medical.net/news/20160512/Stimulating-stem-cells-to-make-special-type-of-cartilagec2a0may-potentially-heal-broken-bones.aspx


Stem cells could one day be stimulated to make a special type of cartilage to help repair large, hard-to-heal bone fractures - a potential boon for doctors treating big-money athletes, USC researchers say.


Gage Crump, senior author, and his colleagues used the regeneration of zebrafish jawbone to show that the processes required for embryonic development are not necessarily repeated during regeneration of damaged body parts like fractured bones. The study was published online in Development.


"An exciting finding from our work is that, somewhat counterintuitively, cartilage is critical for healing full-thickness bone injuries," said Crump, associate professor of stem cell and regenerative medicine at the Keck School of Medicine of USC. "By understanding how this bone-producing cartilage is generated in the simpler zebrafish model, we hope to find ways to create more of this unique cartilage tissue in patients to better heal their bones."



Zebrafish are vertebrates that have bones like humans but differ because they have the remarkable ability to regenerate many of their organs. When human bones fracture, a limited cartilage callus forms and is replaced by bone that bridges small but not large gaps. In zebrafish, however, the researchers found that the cartilage callus continued to expand and filled very large bone gaps. Remarkably, this cartilage then changed into bone throughout the large lesion.




Today people who have severe bone fractures may have a surgeon insert metal pins and plates to help set bone, undergo bone grafts or buy into the still-developing practice of adding stem cells to the injured area to rush recovery.


About 6 million people in the United States break a bone each year, according to the American Academy of Orthopaedic Surgeons. Although most people recover fully, about 300,000 are slow to heal or do not heal at all with traditional methods. Complications include post-traumatic arthritis, growth abnormalities, delayed union and misaligned union.




The surface of bones has a thin lining of stem cells that help maintain bone mass throughout life. USC researchers identified a gene, called indian hedgehog a (ihha), responsible for giving the OK to stem cells to shift from making bone to making cartilage that will repair broken bones. Zebrafish lacking this gene are unable to make cartilage in response to bone injury, and they heal poorly.


"Traditionally, the therapeutic approach to healing bone has been to use bone cells or bone-like materials," said Francesca Mariani, study co-author and assistant professor of cell and neurobiology at Keck Medicine of USC. "This work suggests that, at least for large-scale repair, stimulating stem cells to make a special kind of cartilage might be more effective."


sábado, 21 de noviembre de 2015

Nuevo método para obtener células óseas a partir de células madre

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/17071/nuevo-metodo-para-obtener-celulas-oseas-a-partir-de-celulas-madre/es/


Tras sufrir una fractura ósea o la implantación de una prótesis de cadera, es vital para la recuperación de la persona que se forme suficiente tejido óseo en la zona afectada. Sin embargo, el ritmo de formación puede ser muy lento, un hecho habitual en personas mayores. Además del problema de la lentitud, puede presentarse el de que las células madre, en vez de dar lugar a todas las células óseas necesarias y así formar todo el tejido óseo requerido, den lugar a células de grasa.



El equipo de la Dra. Janet Rubin, de la Universidad de Carolina del Norte (UNC) en Chapel Hill, Estados Unidos, puede haber encontrado una forma de inclinar la balanza a favor de la formación de hueso. La Dra. Rubin y sus colegas utilizaron citocalasina D, una sustancia que se produce de forma natural y que se encuentra en el moho, como un intermediario para alterar la expresión genética en los núcleos de células madre mesenquimales, a fin de forzarlas a convertirse en osteoblastos (células óseas).



Al tratar con citocalasina D a las células madre que se pueden convertir en células de grasa o de hueso, el resultado fue claro: dichas células madre se convirtieron en células óseas. Además, inyectando una pequeña cantidad de citocalasina D en el espacio de la médula ósea de ratones se provocó la formación rápida de hueso. Los datos y las imágenes son muy claros al respecto; tal como dice la Dra. Rubin, no hace falta ser un experto en huesos para apreciar lo que hace la citocalasina D en un ratón en el plazo de una semana.





Izquierda: fibras verdes de actina crean la arquitectura de la célula. Derecha: con la adición de citocalasina D, las fibras de actina se desarman y se reforman en los núcleos.









martes, 3 de noviembre de 2015

Expertos probarán células de donantes para reconstruir hueso maxilar

Fuente: http://www.redaccionmedica.com/noticia/expertos-probaran-celulas-de-donantes-para-reconstruir-hueso-maxilar-89496


Investigadores del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid (HURH) y los hospitales de Cabueñes y Central de Asturias probarán sobre pacientes la reconstrucción de hueso maxilar con células madre alogénicas —provenientes de donantes— después de un exitoso trabajo ya llevado a cabo con células autólogas —del propio paciente—.




Luis Miguel Redondo González, cirujano maxilofacial del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid.






El ensayo clínico, que lleva por título 'Regeneración de cavidades óseas quísticas de los maxilares mediante bioimplante de células mesenquimales alogénicas asociadas a matriz de suero entrecruzada', ha recibido este mes de octubre autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y podría ponerse en práctica el próximo mes, según ha explicado en declaraciones a Europa Press Luis Miguel Redondo González, cirujano maxilofacial del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid e investigador principal del proyecto. 


Se trata de un ensayo clínico que además tiene entre sus ventajas que es independiente, está auspiciado por la agencia, con lo cual no hay "trabas" a nivel comercial ni de ningún tipo. El ensayo se realiza tras haberse probado este sistema con material autólogo, como si fuera un autotransplante, para regenerar el hueso de los maxilares. 


En concreto, se hizo un modelo con los quistes maxilares y se utilizó la sangre del paciente para generar una especie de plasma que permitía "vehiculizar" las células y luego se extraían células del hueso del paciente, de manera que mientras se le operaba se podía sustituir el hueso con este material autólogo. 


La ventaja de esta experiencia es que no plantea problema alguno de inmunosupresor al ser material autólogo, pero por el contrario este tipo de tratamiento es muy caro porque se tienen que fabricar en las denominadas "salas blancas", donde se fabrican las células madre, de manera que cada vez que se procesa un paciente queda bloqueada sólo para él, no se puede utilizar para más. 


Tras obtener unos resultados positivos en una decena de pacientes, algo que se va a publicar próximamente, desde el Instituto de Biología y Genética Molecular (IBGM) —centro mixto del Centro Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad de Valladolid— se planteó, como miembros de la Red de Terapia Celular, utilizar células alogénicas, de donantes. Este tipo de tratamiento, si funciona, supondría "abaratar muchísimo" los costes y "ampliar o amplificar" la producción de muestras para tratar a "muchísimos" pacientes, no sólo uno por día, "sino muchos a la vez". 


Se trata de comprobar que el medicamento es seguro, que no hace daño ni plantea problemas para buscar resultados, algo que ya ha sido un éxito en el caso de las células autólogas y se trabaja ya en preparar esta fase, de manera que el próximo mes se espera empezar a operar a pacientes, que podrían elevarse a entre 45 y 50 entre los tres hospitales a lo largo de la duración del ensayo. 


Para comprobar su resultado se va a comparar con lo que mejor funciona hasta ahora, "el 'gold standard'", que sería si esa cavidad en lugar de con células madre se rellena con hueso sacado de la cadera, el "autoinjerto" de hueso, ha señalado Redondo. Este tipo de quistes, concretamente el radicular, sobre el que se basa la experiencia, es más habitual por problemas odontogénicos, dado que dentro de la totalidad de los quistes maxilares casi es el 50 por ciento y hay un alto porcentaje de población bastante elevada que tiene algún problema derivado de infección dentaria o algún problema de los dientes que a la larga desemboca en cavidad en el hueso, en un quiste. 




De esta forma, se daría solución a un problema frecuente, pero es que además lo que se busca es también ayudar a resolver otros problemas reconstructivos más importantes, como los enfermos oncológicos. Así, si el día de mañana en lugar de utilizar colgajos libres o técnicas microquirúrgicas se pudiera utilizar algún producto derivado, para el paciente sería más accesible, sencillo y además supondría menos costes, según ha explicado el cirujano maxilofacial. 


En cuanto a su aplicación clínica, Redondo González ha explicado que el Ministerio de Sanidad intenta crear una red de hospitales autorizados para usar estos materiales, para llevar un control estricto sobre los mismos y garantizar el seguimiento del paciente, algo para lo que el Río Hortega de Valladolid reuniría todos los requisitos y para lo que se apuesta. 


Sin embargo, cree que el sistema público hace un "grandísimo esfuerzo" en este tema y ha destacado como "gran protagonista" al IBGM, cuyos responsables "han apostado fuerte" por lo que denominan "investigación traslacional", es decir, que la investigación tenga una trascendencia en la clínica, que lo vean los pacientes, con garantías de seguridad, aunque "siempre hay que dar un salto en el vacío, llega un momento de probar en los humanos".

lunes, 12 de octubre de 2015

Primer ensayo en fetos con células madre para corregir los «huesos de cristal»

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20151013/abci-ensayo-celulas-madre-fetos-201510121259.html


El Instituto Karolinska y el Hospital infantil Ormond Street probarán en 15 mujeres embarazadas la terapia.









Por primera vez, un equipo de científicos suecos y británicos intentará corregir antes del nacimiento la osteogénesis imperfecta, también llamada la «enfermedad de los huesos de cristal».


Los niños diagnosticados con esta rara patología genética poseen un esqueleto tan débil, que ante la mínima presión o movimiento sus huesos se rompen. La mayoría nacen ya con múltiples fracturas y los que sobreviven lo hacen con una media de 15 huesos rotos al año, caída de dientes y a veces problemas de crecimiento y audición.


Quince mujeres embarazadas, entre la semana 20 y 34 de gestación a las que se les diagnostique esta malformación, se someterán a una terapia que consistirá en introducir células madre a través de su útero. Las células proceden de tejidos materno-fetales de otras gestaciones. El objetivo es que las células madre sean capaces de regenerar hueso y cartílago para fortalecer el esqueleto de los fetos. Los primeros tratamientos empezarán el próximo mes de enero y el ensayo se prolongará durante dos años para conseguir suficiente número de pacientes.



No es la primera vez que se prueba esta terapia. Este tipo de trasplante celular ya se ha utilizado en dos casos de osteogénesis imperfecta, pero sin un ensayo clínico regulado será imposible demostrar que realmente funciona. En los dos casos tratados se ha visto que alivia los síntomas. ¿Por qué no esperar al nacimiento? La hipótesis del Hospital Infantil Ormond Street de Londres y del Instituto Karolinska de Estocolmo es que intraútero el tratamiento sea más eficaz y las células puedan fortalecer los huesos cuando aún está en pleno desarrollo.


El riesgo de que las células produzcan un rechazo «es bajo», explicó a la BBC Cecilia Gotherstrom, del Instituto Karolinska. El momento elegido para el trasplante, entre las 20 y las 34 semanas de gestación, también es el más seguro. «Si pudiéramos reducir la frecuencia de las fracturas, fortalecer el uso y mejorar su crecimiento, ya habremos dado un gran paso en el tratamiento de la enfermedad».


Gotherstrom cree que si el ensayo tiene éxito «allanará el camino para otros tratamientos prenatales cuando los padres no tienen más opción». Otra enfermedad candidata a un tratamiento similar podría ser la distrofia muscular o enfermedad de Duchenne.


El origen de la osteogénesis es genético con lo que la terapia celular no curará la enfermedad, pero la paliará. Cada uno de los genes que originan la osteogénesis imperfecta están relacionados de alguna manera con la producción de colágeno en el cuerpo. El colágeno es el material que ayuda a mantener los huesos fuertes. Cuando estos genes dejan de funcionar como deben, no se produce suficiente colágeno o el colágeno no funciona adecuadamente. Esto hace que los huesos se debiliten y se rompan con facilidad.



Los tratamientos actuales contra la osteogénesis pasan por utilizar prótesis ortopédicas, realizar ejercicios de fisioterapia para reducir discapacidades motoras y tomar bifosfonatos, los medicamentos que también se indican para fortalecer los huesos en las personas con osteoporosis. La prevención del déficit de vitamina D y de calcio es esencial durante toda la vida. La cirugía también permite corregir las deformaciones óseas y espinales y prevenir las fracturas de huesos largos.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Human stem cells may improve bone healing in diabetics

Fuente: http://www.alphagalileo.org/ViewItem.aspx?ItemId=152792&CultureCode=en


Adding stem cells from human bone marrow to a broken diabetic bone enhances the repair process, increasing the strength of the newly formed bone, according to a laboratory-based study presented at the European Congress of Endocrinology in Dublin. The work could potentially lead to more effective treatments for broken bones.


Bones of diabetic people are known to be more fragile than non-diabetic people and take longer to heal after fracturing. What’s more, diabetic people are more likely to sustain fractures as a result of fall than non-diabetics as they often suffer from impaired vision and reduced sensitivity in their feet.


The research team at the National University of Galway, led by Dr Cynthia Coleman, are aiming to harness the reparative properties of stem cells to improve fracture repair in diabetic patients.


The researchers added human bone marrow stem cells from a non-diabetic donor to a bone fracture in laboratory pre-clinical studies. They found that stem cells healed the broken bone more efficiently than those that did not receive stem cells. In addition, the healed bones resulting from stem cell treatment were found to be significantly stronger and able to withstand more stress than those in the control group.


Dr Coleman and her group have developed a sensitive test to allow them to detect the location and number of the stem cells after they’ve been added; they report that the stem cells do not permanently integrate into the host tissue but instead produce signals that encourage the host’s own cells to heal the fracture more efficiently.


Dr Coleman has said, “this basic science study allows us to better understand the role of stem cells in fracture repair and potential use in treating diabetic patients.” Her future work will involve learning more about the role of stem cells in healing so that we can one day use them in the clinic. “Stem cells represent an exciting potential for improving the treatment and lessening the pain and discomfort of diabetic people who break bones”, he said.


viernes, 15 de mayo de 2015

Fabrican hueso solo con algunas proteínas de las células madre

Fuente: http://www.tendencias21.net/Fabrican-hueso-solo-con-algunas-proteinas-de-las-celulas-madre_a40417.html


El uso de células madre para la fabricación de nuevos huesos parece prometedor, pero estas células, una vez implantadas en el organismo, pueden provocar tumores. Investigadores estadounidenses han encontrado ahora la manera de aprovechar las células madre eludiendo este riesgo: sacándolas las proteínas que fomentan el crecimiento de los huesos e implantándolas en ratones. El resultado fue la creación de tejido óseo en la misma cantidad que si se hubiese hecho el implante con las células madre completas, aseguran. 



Micrografía de células madre embrionarias de ratón teñidas con un marcador fluorescente verde.






El desarrollo artificial de tejidos orgánicos es un sueño que persigue la ciencia desde hace años. La finalidad es usar, algún día, estos tejidos en la fabricación de órganos o huesos. 


En lo que se refiere al desarrollo de tejidos óseos, hasta ahora se ha avanzado por distintas vías. Por ejemplo, en los Países Bajos se ha conseguido imitar en laboratorio el proceso natural de formación de los huesos, así como observar dicho proceso con gran detalle. Además, hace un par de años, investigadores granadinos patentaron un nuevo biomaterial que permite generar tejido óseo, esto es, huesos artificiales, a partir de células madre procedentes de cordón umbilical. 


El tema del uso de células madre para tal fin parece, por tanto, una posibilidad alentadora. El problema es que, como se ha demostrado, una vez que se implantan estas células en un organismo, estas proliferan, pudiendo desarrollar no solo el tejido, el órgano o el hueso deseados, sino también tumores. 



Ahora, un equipo de científicos de los Institutos Gladstone de San Francisco (EEUU) han descubierto una manera de regenerar el tejido óseo aprovechando las células madre, pero reduciendo el riesgo de estas. 


En concreto, los investigadores comprobaron que se pueden usar las proteínas producidas por dichas células –en lugar de las células madre en sí- para crear hueso nuevo. Entre estas proteínas estarían las llamadas proteínas morfogénicas óseas (BMPs), que son factores de crecimiento con la capacidad de inducir fuertemente la formación de hueso nuevo (al igual que cartílago y tejido conjuntivo). 


La tecnología podría ayudar a tratar a víctimas de traumatismos en extremidades, como soldados heridos en combate o personas heridas tras un desastre natural. Según un comunicado institucional, el enfoque resulta tan eficaz como el tratamiento estándar actual con células madre, en lo a cantidad de hueso creado se refiere.




El proceso desarrollado por los científicos consiste en tratar células madre con productos químicos para obtener de ellas aquellos factores esenciales que envían la señal de regeneración de tejido nuevo. 


A continuación, estas señales sustraídas -o proteínas- son colocadas en el tejido muscular de ratones, para facilitar el crecimiento de hueso nuevo. 


Según los investigadores, el método estándar actual implica moler viejos huesos para extraer de ellos esas mismas proteínas y factores de crecimiento necesarios para estimular el crecimiento de nuevo hueso. Sin embargo, este enfoque presenta restricciones significativas, dado que ha de tomar dichos huesos de cadáveres. Estos son muy variables en términos de calidad de los tejidos y de la cantidad de señales de crecimiento que de ellos se pueden obtener. Además, al igual que sucede con la donación de órganos, el tejido de cadáver no siempre está disponible. 


"Estas limitaciones hacen necesario contar con un material de origen más consistente y reproducible, para la regeneración de tejidos", explica Todd McDevitt, director de la investigación. “Como recurso renovable a la vez escalable y consistente, las células madre pluripotentes son una solución ideal", concluye.





Referencia bibliográfica: 

Ken Sutha, Zvi Schwartz, Yun Wang, Sharon Hyzy, Barbara D. Boyan, Todd C. McDevitt. Osteogenic Embryoid Body-Derived Material Induces Bone Formation In Vivo. Scientific Reports (2015). DOI: 10.1038/srep09960.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Bone-marrow-derived MSCs can promote fracture healing

Fuente: http://www.news-medical.net/news/20150430/Bone-marrow-derived-MSCs-can-promote-fracture-healing.aspx


Mesenchymal stem cells (MSCs) have been transplanted to successfully treat a variety of diseases and conditions. The benefit of using MSCs is their ability to self-renew and differentiate into a variety of specialized cell types, such as osteoblasts (cells contributing to bone formation), chondrocytes (cartilage cells), adipocytes (fat cells), myocardiocytes (the muscle cells that make up the cardiac muscle), and neurons (nervous system cells).


MSCs have shown the ability to modulate the immune response and therefore reduce local inflammation. They can be isolated from a variety of sources, such as adipose (fat) tissues, tendons, peripheral blood, umbilical cord blood and bone marrow. MSCs derived from bone marrow have been among the most successfully transplanted cells, offering therapeutic benefits.




Bone marrow was used as a source for MSCs in three different animal models of disease studies in which MSC transplantation was performed as detailed below and they will be published in future issues of Cell Transplantation.


MSCs promote fracture healing in rats Researchers in Hong Kong, China, who hypothesized that systemic and localized administration of bone-marrow-derived MSCs could promote fracture healing, assigned 48 adult male rats modeled with femoral fractures to four treatment groups. Two groups received MSCs, with one administered systemically and a second locally, four days after the rats were modeled with femoral fractures. The other two rat groups did not receive MSCs.


Five weeks after fracture modeling, it was found that the two groups receiving MSCs, either systemically or locally, had fracture gaps united while fracture gaps were still present in the two groups that did not receive MSCs. Both the locally injected and systemic injected groups demonstrated similar and indistinguishable fracture uniting patterns. However, the presence of generated osteoblasts in the systemically administered group was higher than in the locally injected group. "These findings provide critical insight for developing MSC-based therapies as systemic injection of allogeneic (other donated) MSCs may be a novel treatment method for promoting fracture repair," concluded the researchers.


sábado, 21 de febrero de 2015

Las células madre mesenquimales, aliadas en la regeneración ósea

Fuente: http://traumatologia.diariomedico.com/2015/02/09/area-cientifica/especialidades/traumatologia/celulas-madre-mesenquimales-aliadas-regeneracion-osea


La comunidad científica ha llevado a cabo ensayos clínicos sobre la fiabilidad de la diferenciación de las mesenquimales en osteoblastos como método de reparación ósea localizada.



Paolo Bianco, doctor en Medicina y Cirugía y catedrático de Patología en el departamento de Medicina Experimental de la Universidad de Roma La Sapienza (Italia), se refiere a la reparación de hueso y cartílago a través de la diferenciación de células madre mesenquimales en osteoblastos y condrocitos, respectivamente. "Las células madre mensenquimales vendrían a ser las dobles de las células madre esqueléticas; la única pega es que cuando son trasplantadas muchas se eliminan y de ahí la necesidad de desarrollar técnicas de andamiaje", expuso en el ciclo de conferencias de la Fundación Ramón Areces.


"Se trata de células pluripotentes y adultas con morfología fibroblastoide y plasticidad hacia condrocitos, osteocitos y adipocitos, capaces por tanto de producir varios tipos de células de los tejidos esqueléticos, tales como cartílago, hueso y grasa", precisó Bianco.


Así las cosas, la comunidad científica ha llevado a cabo ensayos clínicos sobre la fiabilidad de la diferenciación de las mesenquimales en osteoblastos como método de reparación ósea localizada. También se espera que las células mesenquimales puedan administrarse a los pacientes para fijar el cartílago de sus articulaciones y evitar farragosas cirugías de reemplazo artificial. "Cómo hacerlo es todavía un punto flaco en este campo de la medicina regenerativa".


Infants with rare bone disease improve bone formation after cell transplantation

Fuente: http://www.eurekalert.org/pub_releases/2015-02/ctco-iwr020915.php


Recent research carried out by a team of researchers in Japan has investigated the use of bone marrow transplants (BMTs) to treat hypophosphatasia (HPP). In this study, the researchers carried out BMT for two infants with HPP in combination with allogenic (other-donated) mesenchymal stem cell transplants (MSCTs). The allogenic MSC donors were a parent of the infant.


The study will be published in Cell Transplantation and is currently freely available on-line as an unedited early e-pub at: http://ingentaconnect.com/content/cog/ct/pre-prints/content-CT-1337_Taketani_et_al.


"Hypophosphatasia" (HPP) is a rare and most often fatal genetic bone disease affecting infants that has no current treatment. The disease is caused by mutations in the ALPL gene, which encodes alkaline phosphatase (ALP). Patients with severe HPP develop bone impairment and have extremely low levels of ALP activity, an enzyme necessary for bone mineralization.


Although there are mild and more severe forms, severe hypophosphatasia prevents proper bone mineralization during perinatal development. When the disease develops perinatally, many infants are still-born, with little evidence of bone mineralization. HPP can also appear in later infancy, generally before an infant reaches the age of six months, with the result that most afflicted infants do not live past the age of six months. Milder forms of HPP can present in later youth or in adulthood.


"Mesenchymal stem cells (MSCs) reside in bone marrow and other tissues and have a self-renewal capacity so that after transplantation they can differentiate into various cell lineages, including bone and cartilage," said Dr. Takeshi Taketani of the Division of Blood Transfusion at Shimane University Hospital in Shimane, Japan. "We performed multiple infusions of MSCs for two infant patients with severe HPP who had already undergone BMT. The adverse events from the BMT were managed and there were no adverse events from the MSC infusions."


After each infant had undergone BMT, one infant received four MSCTs and a second infant received nine MSCTs. Previous research had revealed that MSCT without a prior BMT was ineffective.


The researchers reported that the two infants receiving both BMT and MSCTs improved not only in terms of bone mineralization, but also saw improvements in muscle mass, respiratory function and mental development. Both children continue to survive at age three.


"Our data suggest that allogenic MSCT combined with BMT might be one of the safer and more effective remedies for patients with severe HPP, although long-term effectiveness remains unknown and warrants further study," concluded the researchers. "We need to establish curative, MSC-based treatment strategies that can maintain the long-term survival and differentiation capabilities of transplanted allo-MSCs."


"This study highlights the promise of stem cells in presenting a new frontier for regenerative medicine, with an improvement of HPP-associated symptoms and survival following BMT and MSCT." said Dr. David Eve, Cell Transplantation associate editor, and Instructor of neurosurgery and brain repair at the University of South Florida School of Medicine. "In order to elucidate the mechanisms behind recovery and further extrapolate the study to all HPP patients, a larger cohort and more long term follow-up are needed."





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Contact: Dr Takeshi Taketani, Division of Blood Transfusion, Shimane University Hospital 89-1, Enya, Izumo, Shimane 693-8501 Japan 
Ph: +81-853-20-2409 
Fax: + 81- 853-20-2409



Citation: Taketani, T.; Oyama, C.; Mihara, A.; Tanabe, Y.; Abe, M.; Hirade, T.; Yamamoto, S.; Hattori, M.; Katsube, Y.; Ohnishi, H.; Sasao, M.; Oda, Y.; Hattori, K.; Yuba, S.; Ohgushi, H.; Yamaguchi, S. Ex Vivo Expanded Allogeneic Mesenchymal Stem Cells with Bone Marrow Transplantation Improved Osteogenesis in Infants with Severe Hypophosphatasia Cell Transplant. Appeared or available on-line: November, 13, 2014


The Coeditors-in-chief for CELL TRANSPLANTATION are at the Diabetes Research Institute, University of Miami Miller School of Medicine and Center for Neuropsychiatry, China Medical University Hospital, TaiChung, Taiwan. Contact, Camillo Ricordi, MD at ricordi@miami.edu or Shinn-Zong Lin, MD, PhD at shinnzong@yahoo.com.tw or David Eve, PhD or Samantha Portis, MS at celltransplantation@gmail.com


News release by Florida Science Communications http://www.sciencescribe.net

sábado, 17 de enero de 2015

Bone stem cells shown to regenerate bones and cartilage in adult mice

Fuente: http://medicalxpress.com/news/2015-01-bone-stem-cells-shown-regenerate.html



The osteochondroretricular stem cell, a newly identified type of bone stem cell that appears to be vital to skeletal development and may provide the basis for novel treatments for osteoarthritis, osteoporosis, and bone fractures. In this illustration of the head of a femur (the thigh bone), osteochondroretricular stem cells are visualized in red. 






A stem cell capable of regenerating both bone and cartilage has been identified in bone marrow of mice. The discovery by researchers at Columbia University Medical Center (CUMC) is reported in the online issue of the journal Cell.



The cells, called osteochondroreticular (OCR) stem cells, were discovered by tracking a protein expressed by the cells. Using this marker, the researchers found that OCR cells self-renew and generate key bone and cartilage cells, including osteoblasts and chondrocytes. Researchers also showed that OCR stem cells, when transplanted to a fracture site, contribute to bone repair.


"We are now trying to figure out whether we can persuade these cells to specifically regenerate after injury. If you make a fracture in the mouse, these cells will come alive again, generate both bone and cartilage in the mouse—and repair the fracture. The question is, could this happen in humans," says Siddhartha Mukherjee, MD, PhD, assistant professor of medicine at CUMC and a senior author of the study.


The researchers believe that OCR stem cells will be found in human bone tissue, as mice and humans have similar bone biology. Further study could provide greater understanding of how to prevent and treat osteoporosis, osteoarthritis, or bone fractures.


"Our findings raise the possibility that drugs or other therapies can be developed to stimulate the production of OCR stem cells and improve the body's ability to repair bone injury—a process that declines significantly in old age," says Timothy C. Wang, MD, the Dorothy L. and Daniel H. Silberberg Professor of Medicine at CUMC, who initiated this research. Previously, Dr. Wang found an analogous stem cell in the intestinal tract and observed that it was also abundant in the bone.



Schematic of the head of a femur (the thigh bone), showing OCR stem cells in red and the growth of bone (green), cartilage and stromal cells. 





"These cells are particularly active during development, but they also increase in number in adulthood after bone injury," says Gerard Karsenty, MD, PhD, the Paul A. Marks Professor of Genetics and Development, chair of the Department of Genetics & Development, and a member of the research team.


The study also showed that the adult OCRs are distinct from mesenchymal stem cells (MSCs), which play a role in bone generation during development and adulthood. Researchers presumed that MSCs were the origin of all bone, cartilage, and fat, but recent studies have shown that these cells do not generate young bone and cartilage. The CUMC study suggests that OCR stem cells actually fill this function and that both OCR stems cells and MSCs contribute to bone maintenance and repair in adults.


The researchers also suspect that OCR cells may play a role in soft tissue cancers.





More information: Gremlin 1 Identifies a Skeletal Stem Cell with Bone, Cartilage, and Reticular Stromal Potential, Volume 160, Issues 1-2, p269–284, 15 January 2015. www.cell.com/cell/abstract/S0092-8674(14)01519-0



viernes, 16 de enero de 2015

Descubren las células madre encargadas de formar hueso y cartílago

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20150115/abci-celulas-madre-hueso-cartilago-201501151633.html


Aunque realizado en ratones, el estudio señala que su traslado a seres humanos no debe ser complejo, ya que comparten muchos de los principales genes utilizados en el sistema esquelético del ratón.








Las células madre que son las encargadas de fabricar hueso, cartílago y el estroma, un componente esencial de la médula ósea acaban de ser identificadas por un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford (EE.UU.). Aunque se ha descubierto en ratones, el hallazgo que se publica en «Cell» puede servir para avanzar en el desarrollo de tratamientos para trastornos óseos, como las fracturas óseas, huesos frágiles, osteosarcoma, etc.


La ausencia de cartílago, provocado por una lesión, es un problema frecuente para los traumatólogos, reconoce Michael Longaker, autor principal del artículo. «Ahora, gracias a esta investigación podríamos fabricar nuevas células madre del esqueleto de los propios tejidos del paciente y usarlos para hacer crecer cartílago nuevo».


Los investigadores trabajaron en primer lugar en los grupos de células que se dividen rápidamente en los extremos de los huesos de ratón y posteriormente vieron que podrían formar todas las partes del hueso: hueso, cartílago y el estroma, el tejido esponjoso en el centro de los huesos que ayuda a las células madre hematopoyéticas a convertirse en células sanguíneas e inmunes.



A continuación identificaron un único tipo de célula que podría, por sí misma, formar todos estos elementos del esqueleto. No contentos con este hallazgo, los expertos fueron mucho más lejos, cartografiando el árbol evolutivo de las células madre del esqueleto para rastrear con precisión cómo se transforman en células progenitoras intermedias y, finalmente, en cada tipo de tejido esquelético. «Mapear el árbol nos permitió entender en profundidad todos los interruptores genéticos que tienen que activarse para dar lugar a los progenitores más específicos y a las células especializadas», afirma Charles Chan.


Gracias a esta información, los investigadores fueron capaces de encontrar factores que, cuando se proporcionan en la cantidad correcta y en el momento adecuado, dirigen el desarrollo de las células madre esqueléticas en células óseas, cartilaginosas o el estroma. «Si esto se traduce en los seres humanos, entonces tendríamos una forma de aislar las células madre del esqueleto y rescatar el cartílago del desgaste o del envejecimiento, reparar huesos que tienen fracturas que no cicatrizan y renovar el nicho de la médula ósea en aquellas personas en las que está dañado», subraya Irving Weissman, director del Instituto Stanford para Biología de Células Madre y Medicina Regenerativa.


Además de aprender a generar hueso, cartílago y células del estroma fuera de las células madre del esqueleto, los científicos hallaron la manera de fabricar células madre esqueléticas a partir de células de la grasa o del músculo. La posibilidad de reprogramar las células de la grasa maduras directamente en células madre del esqueleto a través de la aplicación de señales específicas «fue un acontecimiento interesante y bastante inesperado», comenta Longaker. A su juicio, ello plantea fascinantes posibilidades para futuras terapias.



Por su parte, Chan explica que se pueden realizar otras terapias en una sola sesión quirúrgica. «El número de células madre esqueléticas disminuye dramáticamente con la edad, por lo que las fracturas de huesos o implantes dentales no se curan muy bien en los ancianos porque el hueso nuevo no crece fácilmente. Pero tal vez se pueda tomar grasa del cuerpo del paciente durante la cirugía, combinarla con estos factores de reprogramación allí mismo, en la sala de operaciones, y de inmediato trasplantar nuevas células madre esqueléticas en el paciente».


Pero no hay que olvidar que el trabajo se ha llevado a cabo en ratones. «La investigación es como una especia de 'piedra Rosetta' que debería ayudarnos a encontrar las células madre del esqueleto humano y decodificar el lenguaje químico que utilizan para dirigir su desarrollo», indica Chan, que cree que las vías en los seres humanos deben ser muy similares ya que comparten muchos de los principales genes utilizados en el sistema esquelético del ratón.