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sábado, 2 de julio de 2016

De la nanopartícula al tumor a bordo de una célula madre de placenta

Fuente: http://www.tendencias21.net/De-la-nanoparticula-al-tumor-a-bordo-de-una-celula-madre-de-placenta_a42879.html


En el organismo existen células que tienen propiedades antitumorales, como las células madre mesenquimales de placenta. Un consorcio español de investigadores, liderado por la Universidad Complutense de Madrid, ha utilizado estas células como vehículo en el que insertar nanopartículas cargadas con fármacos antitumorales. La capacidad migratoria de estas células madre les permite llegar al tumor, donde expulsan las nanopartículas que acaban con las células malignas, multiplicando su efecto. El modelo ha sido probado en ratas y en líneas celulares de laboratorio.



Células mesenquimales de placenta con nanopartículas de sílice mesoporosa (color verde) internalizadas en su citoplasma.




Las células madre mesenquimales, capaces de diferenciarse en varios tipos de células, se localizan en diferentes partes del cuerpo humano, como la placenta. 


Una de sus características es que tienen capacidad migratoria, es decir, que pueden viajar hacia lugares donde se haya producido una inflamación, al detectar las quimioquinas generadas por estos tejidos inflamados. 


“Las células mesenquimales descubren esta sobreexpresión y migran hacia los lugares con inflamación donde se diferenciarán en tejido conectivo, para contrarrestar la alteración del tejido”, explica María Vallet-Regí, catedrática de Química Inorgánica y Bioinorgánica de la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN). 


En colaboración con el Grupo de Medicina Regenerativa del Instituto de Investigación Hospital 12 de Octubre (Madrid), los científicos han utilizado estas células para que, insertándoles nanopartículas de sílice cargadas con un fármaco antitumoral, lleguen a tumores mamarios, donde existe inflamación celular. 


“Estamos utilizando a las células mesenquimales de placenta como transporte de nuestras nanopartículas. Esa capacidad de traslado hacia tumores de pecho la hemos estudiado tanto in vitro como in vivo, y hemos observado que las nanopartículas llegan a su objetivo gracias a estos fantásticos vehículos celulares”, afirma Ana Isabel Flores, responsable del Grupo de Medicina Regenerativa y coautora del trabajo. 


El estudio, publicado en Acta Biomaterialia, contempla dos modelos, uno con líneas celulares de laboratorio (in vitro) y el otro con ratas (in vivo). En ambos, los investigadores han demostrado que las nanopartículas mesoporosas de sílice no son tóxicas para las células madre de placenta y que no afectan a su capacidad migratoria.



Los científicos han conseguido que el proceso de insertar las nanopartículas en las células sea rápido y eficiente (de unas dos horas) y han logrado que éstas se queden en su interior durante largos períodos de tiempo (como mínimo, cinco días). 


“También hemos demostrado que podemos cargar un citotóxico (doxorrubicina) habitualmente empleado como fármaco antitumoral en nuestras nanopartículas y que, tras introducirlas en las células de la placenta, provocan la muerte de células tumorales in vitro”, subraya otro de los coautores del estudio, Miguel Manzano, investigador del departamento de Química Inorgánica y Bioinorgánica de la UCM y miembro de CIBER-BBN. 


El proceso se basa en cultivar células mesenquimales de placenta en el laboratorio sobre las que se añaden las nanopartículas previamente preparadas y modificadas para favorecer su internalización. 


“Las condiciones de carga no pueden ser muy agresivas porque necesitamos mantener con vida a las células transportadoras”, destaca Vallet-Regí, autora principal del estudio. Por eso, los investigadores tuvieron que fijar la concentración de nanopartículas que podían usar, modificaron su superficie para favorecer su internalización y evaluaron los tiempos óptimos necesarios. 


“Una vez que los parámetros han sido optimizados, es un proceso relativamente sencillo”, comenta la científica. 




Entre las principales ventajas del sistema está que, al atacar directamente al tumor, se evitan los efectos secundarios de una terapia antitumoral convencional. Además, se duplica el efecto, puesto que a la capacidad destructora de tumores de este tipo de células se le añade la del fármaco que viaja a bordo de la nanopartícula. 


Los científicos también destacan que utilizar estas células no implica ningún dilema ético, como sí ocurre con las células madre embrionarias. “Como provienen de un adulto (la madre) que da su consentimiento, no plantean ningún tipo de conflicto ético”, recalca Flores. 


Utilizar estas células, localizadas en las placentas de mujeres que han dado a luz y que han solicitado que se almacenen en hospitales como el 12 de Octubre, no requiere usar ninguna técnica agresiva, lo que elimina cualquier riesgo para la donante, destacan los autores.




Referencia bibliográfica: 

Juan L. Paris, Paz de la Torre, Miguel Manzano, M. Victoria Cabañas, Ana I. Flores y María Vallet-Regí. Decidua-derived mesenchymal stem cells as carriers of mesoporous silica nanoparticles. In vitro and in vivo evaluation on mammary tumors. Acta Biomaterialia (2016). DOI: 10.1016/j.actbio.2016.01.017.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Las células madre derivadas de la placenta podrían tratar enfermedades oculares

Fuente: http://oftalmologia.diariomedico.com/2015/08/21/area-cientifica/especialidades/oftalmologia/las-celulas-madre-derivadas-de-la-placenta-podrian-eliminar-enfermedades-oculares


Las células madre mesenquimales son conocidas por renovarse y diferenciarse en una amplia variedad de tipos de célula. Un equipo de investigadores en Corea del Sur ha logrado trasplantar estas células de una membrana amniótica de la placenta humana a ratones con retinopatía inducida en laboratorio. El estudio será publicado por Cell Transplantation.


El tratamiento buscaba suprimir la angiogénesis (crecimiento de los tubos sanguíneos), que se sabe causa varias enfermedades en los ojos como retinopatía diabética y degeneración macular asociada a la edad. Finalmente, el trasplante se logró con éxito y las células migraron a las retinas suprimiendo la neovascularización.


Además, las células madre mesenquimales han demostrado poder modular la respuesta inmune y reducir inflamaciones locales. Estas células pueden aislarse de muchas otras zonas y han demostrado ser beneficiosas en tratamientos para diferentes tipos de enfermedades.



Jisook Moon, del departamento de Biociencia Aplicada e Ingeniería en CHA University (Corea del Sur), y coautor del estudio, explica que las células madre mesenquimales derivadas de la placenta tienen unas importantes funciones inmunomoduladoras. Estas células fueron administradas por vía intraperitoneal y el descubrir células en la retina ilustra su habilidad para migrar de donde estén al tejido dañado.


Para concluir su estudio, los investigadores advierten que se necesitan futuros estudios para confirmar los efectos de estas células de la placenta en enfermedades neovasculares. Sin embargo, gracias a este estudio se conocen ahora mejor los mecanismos por los cuales estas células ejercen sus efectos terapéuticos.

jueves, 2 de octubre de 2014

Multiple sclerosis patients successfully replace damaged cells with new healthy stem cells; first treatment with placenta

Fuente: http://www.medicaldaily.com/multiple-sclerosis-patients-successfully-replace-damaged-cells-new-healthy-stem-cells-305420


Multiple sclerosis is a chronic, life-altering incurable disease, but an unprecedented treatment may have opened doors up for a successful treatment using cells from human placenta tissues. Researchers from Mount Sinai designed the treatment and have found patients were able to handle the treatment, and published their results in the journal Multiple Sclerosis and Related Disorders.




Multiple sclerosis patients show improvement when damaged cells are replaced with placenta.







"This is the first time placenta-derived cells have been tested as a possible therapy for multiple sclerosis," the study’s lead author Fred Lublin, Director of the Corinne Goldsmith Dickinson Center for Multiple Sclerosis, said in a press release. "The next step will be to study larger numbers of MS patients to assess efficacy of the cells, but we could be looking at a new frontier in treatment for the disease."

When a patient is diagnosed with MS, an autoimmune disease that causes the body’s immune system to attack itself and disrupt the flow of information between the brain and the rest of the body, according to the National Multiple Sclerosis Society. More than 2.3 million people are affected by MS and while symptoms are unpredictable and can vary greatly in severity from one person to another, it always worsens overtime. The damaged nerve cells were repaired and tolerated by the MS person’s body successfully with PDA-001, a group of cultured placenta cells that resemble the connective tissue found in bone marrow. A placenta is an organ that encases the fetus inside a pregnant woman's womb, rich in oxygen and nutritents. By using cells cultured from placentas, researchers were able to extract significantly more of these cell-repairing cells from one donor, so they could supply many patients at a time.

Researchers examined the treatment in 16 patients with MS, some had relapsing-remitting multiple sclerosis (RRMS) and others had the more evolved version of the chronic and more debilitating condition called secondary progressive multiple sclerosis (SPMS). Patients were between the ages of 18 and 65 and one group was given a high dose of PDA-001, another were given a low dosage, and a third group was given a placebo. While there is always a risk for MS to worsen once the immune system is experimented with in cell transplants, over the six-month treatment the majority of the patients who were treated with PDA-001 had stabilized or showed improvement.

"We're hoping to learn more about how placental stromal cells contribute to myelin repair," Lublin said. "We suspect they either convert to a myelin making cell, or they enhance the environment of the area where the damage is to allow for natural repair. Our long-term goal is to develop strategies to facilitate repair of the damaged nervous system."




Source: Lublin F. Multiple Sclerosis and Related Disorders. 2014.

Cells from placentas safe for patients with multiple sclerosis

Fuente: http://www.sciencecodex.com/cells_from_placentas_safe_for_patients_with_multiple_sclerosis-142484



Patients with Multiple Sclerosis (MS) were able to safely tolerate treatment with cells cultured from human placental tissue, according to a study published in the journal Multiple Sclerosis and Related Disorders. The study, which is the first of its kind, was conducted by researchers at Mount Sinai, Celgene Cellular Therapeutics subsidiary of Celgene Corporation and collaborators at several other institutions.


While designed to determine safety of the treatment, early signals in the data also suggested that a preparation of cultured cells called PDA-001 may repair damaged nerve tissues in patients with MS. PDA-001 cells resemble "mesenchymal," stromal stem cells found in connective tissue in bone marrow, but unlike their bone-marrow derived counterparts, stromal cells from the placenta are more numerous, with one donor able to supply enough cells for many patients.

"This is the first time placenta-derived cells have been tested as a possible therapy for multiple sclerosis," said Fred Lublin, MD, Director of the Corinne Goldsmith Dickinson Center for Multiple Sclerosis, Professor of Neurology at Icahn School of Medicine at Mount Sinai and the lead investigator of the study. "The next step will be to study larger numbers of MS patients to assess efficacy of the cells, but we could be looking at a new frontier in treatment for the disease."

MS is a chronic autoimmune disease in which the body's immune system mounts recurring assaults on the myelin--the fatty, protective coating around nerve fibers in the central nervous system. This causes nerves to malfunction and can lead to paralysis and blindness. The disease usually begins as an episodic disorder called relapsing-remitting MS (RRMS), and for many sufferers, evolves into a chronic condition with worsening disability called secondary progressive MS (SPMS).

The new safety study was conducted on 16 MS patients (10 with RRMS and six with SPMS) between the ages of 18 and 65. Six patients were given a high dose of PDA-001, another six were given a lower dose, and four patients were given placebo. Any time the immune system is altered, say by an experimental treatment, there is always a risk for MS to worsen, noted Dr. Lublin. All subjects were given monthly brain scans over a six-month period to ensure they did not acquire any new or enlarging brain lesions, which would indicate a worsening of MS activity. No subjects showed any paradoxical worsening on MRI and after one year, the majority had stable or improved levels of disability.

"We're hoping to learn more about how placental stromal cells contribute to myelin repair," said Dr. Lublin. "We suspect they either convert to a myelin making cell, or they enhance the environment of the area where the damage is to allow for natural repair. Our long-term goal is to develop strategies to facilitate repair of the damaged nervous system."





martes, 9 de septiembre de 2014

Expertos internacionales participan en un congreso sobre células madre de la placenta

Fuente: http://www.granadadigital.es/expertos-internacionales-participan-en-un-congreso-sobre-celulas-madre-en-la-placenta-y-el-endometrio-y-sus-aplicaciones-clinicas/








Más de un centenar de científicos internacionales participarán del 10 al 12 de septiembre en un congreso en el que se analizarán los últimos avances sobre la presencia de células madre en la placenta y el endometrio y sus aplicaciones clínicas, así como la transferencia de conocimientos e interacción con la empresa privada.



El 3rd Iplass Meeting “Toward clinical applications of placental and endometrial stem cells” se celebrará en la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, y la conferencia inaugural, titulada ‘Uncovering the stem/progenitor cells in the placenta’, correrá a cargo de Hanna Mikkola, de la Universidad de California, Los Ángeles (Estados Unidos).

Este congreso tiene por objeto reunir a científicos básicos y clínicos de distintas especialidades: Biología Celular, Inmunología, Obstetricia y Ginecología, Neurología, Medicina Interna, lo que lo configura como ampliamente multidisciplinar y propiciará el intercambio de ideas en distintos campos.

El acto inaugural tendrá lugar el miércoles, 10 de septiembre, a las 17 horas en el Aula Magna de la Facultad de Medicina, y contará con la presencia de Ignacio Molina, vicerrector del Parque Tecnológico y de Ciencias de la Salud de la UGR; Indalecio Sánchez Montesinos, decano de la Facultad de Medicina; Enrique García Olivares, director del departamento de Bioquímica y Biología Molecular y organizador local del congreso, y Ornella Parolini, presidenta de la International Placenta Stem Cell Society.

domingo, 7 de julio de 2013

Ana Isabel Flores, investigadora del Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre de Madrid

Fuente: http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/2810345/sociedad/aun-estamos-a-anos-luz-de-poder-clonar-seres#.UdmpnDunbw1



Ana Isabel Flores, investigadora del Hospital 12 de Octubre, defiende la importancia de las terapias celulares en el desarrollo de la medicina



Los más recientes estudios con células madre enfocados a futuras terapias médicas apuntan a la placenta como un tejido del que obtener estas células para luchar con más eficacia contra el cáncer de mama o enfermedades relacionadas con el hígado, entre otras líneas de trabajo. Ana Isabel Flores, investigadora principal del grupo de Medicina Regenerativa del Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre de Madrid, explica cómo la medicina será cada vez «más específica, más segura y más dirigida» gracias a las terapias derivadas de células madre. Flores forma parte del equipo de investigadores del Grupo de Medicina Regenerativa del Instituto de Investigación del Hospital 12 de octubre, que en 2011 evidenciaron que las células madre mesenquimales de placenta se transforman en hepatocitos –células del hígado–, con la posibilidad de regenerar el órgano lesionado de forma eficiente.



-¿Qué es y cómo actúa una célula madre?

-Es una célula comodín o una célula en blanco que es capaz de diferenciarse a uno o a varios tejidos. Además una célula madre es capaz de dividirse y dar lugar a otra célula madre por lo que son una fuente inagotable de tejidos.



-¿Cuál es la característica más destacada de estas células?

-Lo que más me fascina de las células madre es que, cambiando el microambiente, la célula madre es capaz de dirigirse hacia un tejido o hacia otro. Intentar comprender el mecanismo que regula eso tan fino de que vaya hacia un lado o hacia otro me parece fascinante.



-¿Cómo afectarán estas investigaciones a la medicina de los próximos años?

-Será mucho más específica, más segura y más dirigida. Las células madre van a ayudar a reparar tejidos. Incluso mediante la ingeniería de tejidos se van a poder crear órganos en el laboratorio. Yo creo que habrá significativos avances... Y si juntamos la genética con la farmacología obtendremos terapias mucho mejores porque vamos a saber qué medicamento le va mejor a un individuo concreto.



-La investigación con células madre está rodeada de algunas polémicas. ¿Qué mensaje trasladaría a la sociedad?

-Cuando se oye hablar de células madre, muchos todavía creen que se crean embriones específicamente para trabajar con ellos. Eso no es cierto. Los que trabajan con células madre embrionarias proceden de embriones que ya no van a ser usados para la fecundación in vitro y que se hubieran destruido de todas maneras. Y con esas células de esos embriones no se va a crear ningún ser humano ni se va a clonar ningún ser humano como alguna gente habla. Eso es imposible. Además, no todo el mundo trabaja con células madre embrionarias. Es un pequeño grupo de investigadores. La mayor parte de los investigadores trabajamos con células madre adultas, obtenidas de tejidos adultos como la médula, la grasa, la sangre de cordón umbilical o la placenta.



-Recientemente se ha clonado una célula madre y se ha vuelto a generar debate sobre el dilema ético...

-Que se haya clonado una célula humana no significa que se vaya a clonar un ser humano. Por muchísimas razones. Primero éticas. La mayoría de los científicos tienen muy claro dónde están los límites. Segundo: Se tardaron años en conseguir a la oveja Dolly y después de ella se ha tardado más de una década en poder hacer lo mismo con las células humanas. Los humanos somos tremendamente complicados y va a ser muy difícil obtener un ser vivo a partir de un clon. Esta investigación, además, necesita ser validada por otros grupos. Y aunque hayan conseguido este clon, no significa que una vez transferido a un vientre materno vaya a ser viable. Sinceramente, creo que aún estamos muy lejos de poder conseguirlo. Aunque quizás haya llegado el momento de regularlo. Y tercero: por razones económicas. Conseguir clones de células humanas es tremendamente costoso económicamente. Imagínate lo que supondría además conseguir un ser vivo clonado. Aún estamos a años luz de poder clonar seres humanos, si es que alguna vez se consigue. Si no hemos conseguido aún curar la mayoría de nuestras enfermedades, ¿cómo vamos a ser capaces de desvelar el más auténtico de los misterios que es cómo se configura un ser vivo?



-Usted se ha centrado en la investigación sobre las células obtenidas a partir de la placenta. ¿Qué novedades aporta?

-Consiste en aislar de un tejido de desecho que no supone ningún riesgo para el paciente células madre adultas, por lo que tampoco tiene ningún tipo de conflicto ético. Esas células tienen una capacidad muy importante de diferenciación de tejidos y de proliferación (obtener gran cantidad de células en laboratorio para transplantes).

Otro aspecto importante de estas células es que son genómicamente estables durante el cultivo en el laboratorio con lo que no causarán tumores durante el transplante. Además, no van a inducir rechazo. Por tanto, de un único donante se podrán utilizar en múltiples pacientes. Ahora estamos centrados en dos líneas de investigación. La regeneración hepática y el cáncer de mama. Pero, además, colaboramos en otras investigaciones como son terapias relacionadas con esclerosis múltiple o regeneración ósea.



-¿La cura del Alzhéimer pasa por las terapias celulares?

-Las células madre se han diferenciado a neuronas con lo que probablemente se puedan aplicar como terapia para otro tipo de enfermedades como demencia o Párkinson. El Alzhéimer es una enfermedad más compleja y presenta mucho deterioro del cerebro en zonas muy extensas. Por eso, probablemente, las células madre no consigan reemplazar las neuronas. Lo que sí que se ha visto en experimentos con animales es que las células madre protegen a las neuronas que todavía están vivas. Por lo tanto, más que un efecto de reemplazo, las células madre protegerán del deterioro que produce el Alzheimer. Entonces si conseguimos frenar la enfermedad en los estadíos tempranos de la misma ya será importante.



-Durante siglos se han buscado remedios externos y ahora, sin embargo, estamos viendo que los remedios para muchas enfermedades están en nosotros mismos...

-Así es. La naturaleza es muy sabia. Además nuestro cuerpo tiene pequeños grupos de células madre en todos los órganos y cuando hay pequeños daños que se producen normalmente, estas células madre lo reparan. Cuando ese daño es muy extenso se produce la patología y se necesita intervenir.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Células madre derivadas de sangre de cordón umbilical y placenta. Últimas terapias

Fuente: http://www.madrimasd.org/blogs/biocienciatecnologia/2013/04/28/132693

Las células madre derivadas de sangre de cordón umbilical (SCU) han demostrado ser un material valioso por su plasticidad y poca “agresividad” en cuanto a histocompatibilidad.

Ahora, además, un equipo internacional, con coordinación desde el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), acaba de patentar un nuevo método para aislar y expandir en cultivos in vitro SCU de recién nacidos. Estas células ya han sido utilizadas en varias ocasiones para tratar leucemias, un meduloblastoma cerebral en una joven española, o la más reciente, el pasado 25 de abril cuando un niño de 4 años fue tratado en el Hospital del Niño Jesús, en Madrid, de una Anemia de Blackfan-Diamond (ABD) con SCU de su hermana, tratándose del primer trasplante de este tipo realizado en España.


Sin embargo, y a pesar de su potencial terapéutico, las SCU han mostrado siempre el escollo de la escasa cantidad viable que se podían obtener desde un solo cordón umbilical; algo que dificultaba seriamente su uso, especialmente en pacientes adultos. Por ello, si el actual proyecto de expansión celular coordinado por Simón Méndez Ferrer continúa con éxito –ya se está buscando financiación para ensayos con pacientes-, se habrá dado un paso de gigante hacia la clínica con derivados de cordón umbilical.

Además del CNIC, en el proyecto han participado el Hospital Clínic de Barcelona y los Hospitales Universitarios de Lund (Suecia) y Leide (Holanda).

Sin abandonar la investigación con células madre realizada en nuestro país, desde el Hospital 12 de Octubre, también en Madrid, nos llega la noticia, publicada en la revista Cytotherapy, sobre la generación de hepatocitos y la posible regeneración hepática mediante el uso de células madre mesenquimales obtenidas de placenta. Un grupo multidisciplinar de científicos logra crear estructuras hepáticas funcionales –pequeños hígados de unos 5-8 cm de grosor- a partir del tipo de células señalado anteriormente y, por otro lado, consiguen ralentizar el crecimiento de ciertos tumores mamarios.


Las aplicaciones van en dos direcciones: por una parte el estudio permitirá, si se contrasta, la utilización de estas miniestructuras para mantener un hígado lesionado a la espera de trasplante compatible, así como la regeneración directa y eficiente de un hígado no tan lesionado como para requerir su sustitución…

Finalmente, y en cuanto al estudio sobre células mesenquimales de placenta y ciertos tipos de cáncer de mama –trabajo publicado en Cancer Gene Therapy-, señalar que, según los autores, estas células madre eran capaces de ralentizar directamente el crecimiento del cáncer y retrasar, por ello, la aparición de otros tumores secundarios.

domingo, 28 de abril de 2013

Células madre de placenta, una vía para regenerar el hígado

Fuentes: http://www.europapress.es/salud/noticia-investigadores-12-octubre-hallan-celulas-madre-placenta-via-regeneracion-higado-20130427110224.html
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/04/27/portada/1367065946.html





Investigadores del Grupo de Medicina Regenerativa del Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre i+12 han llevado a cabo un estudio de laboratorio en el que evidencian que las células madre mesenquimales de placenta se transforman en hepatocitos -células del hígado-, con la posibilidad de regenerar este órgano de forma eficiente si está lesionado.

Según ha informado el Gobierno regional, este trabajo científico, que se ha publicado en la revista 'Cytotherapy' de la Sociedad Internacional de Terapia Celular, demuestra que las células madre mesenquimales de placenta -tejido del que derivan gran parte de los órganos- cultivadas in vitro en un medio que contiene proteínas presentes de forma natural en el hígado, pueden convertirse en hepatocitos.

Los investigadores cultivaron las células en un medio con proteínas que de forma natural están presentes en el hígado. Así lograron transformarlas en hepatocitos, las células que constituyen el 80% de la población celular del tejido hepático. Después los hepatocitos formaron lo que denominan una hepatosfera, una estructura similar a un minihígado de apenas medio centímetro de grosor.

Ese «minihígado» fue injertado en ratas a las que se les había seccionado el 80% del órgano y sólo tenían un 20% funcionando, como si fueran pacientes con cáncer a los que se les hubiera extirpado casi todo el hígado enfermo. Los resultados fueron sorprendentes y animan a seguir avanzando. «En el futuro podemos pensar que nos ayudará a mantener con vida a pacientes en lista de espera para trasplante y mejorar el injerto o incluso regenerar el hígado sin necesitar un trasplante», explicó Ana Isabel Flores, del grupo de investigación del hospital madrileño.

Esta hepatosfera muestra actividad propia del órgano, ya que produce albúmina, una proteína que permite la distribución correcta de los líquidos corporales en el organismo. Se trata de la primera investigación que pone de manifiesto la formación de estructuras biológicas capaces de desarrollar una función hepática a partir de células madre de placenta adultas.

Esto va a permitir en un futuro posibles aplicaciones, tanto para el trasplante hepático una vez realizado, como para el paciente que permanece en lista de espera hasta que recibe el órgano de un donante compatible. Los resultados del trabajo evidencian que el trasplante de las hepatosferas mejorará la adherencia y permanencia del injerto una vez trasplantado, favoreciendo al mismo tiempo la regeneración del hígado de forma más eficiente.

Otra parte de la investigación también destaca que si las células madre mesenquimales de placenta se cultivan con elementos presentes en un hígado dañado, también se convierten en hepatocitos y pueden ser útiles en un futuro para su uso en lesiones hepáticas.


Su utilidad en la regeneración del hígado solo es el principio. El equipo que dirige la investigadora Ana Isabel Flores investiga también si estas células tan valiosas podrían ayudar en el tratamiento de enfermedades tan dispares como la esclerosis múltiple, la enfermedad de Crohn o el cáncer de mama. 

El Grupo de Medicina Regenerativa del Instituto de Investigación i+12 del Hospital 12 de Octubre de la Comunidad de Madrid ha demostrado en otro estudio, publicado en la revista científica 'Cancer Gene Therapy' e incluido en la sección de artículos destacados de dicha revista, que el uso de células madre mesenquimales de placenta en cáncer de mama ralentiza directamente el crecimiento del tumor y retrasa la aparición de nuevos tumores secundarios.

Los resultados de la investigación ponen de manifiesto que en ensayos en laboratorio las células madre de placenta migran habitualmente hacia el tejido de mama humano sano, pero que esta migración es aún mayor si el tejido está afectado por cáncer de mama, lo que destaca su capacidad para ser utilizadas como transportadoras de medicamentos anti-cancerígenos.

Este trabajo de laboratorio también ha sido desarrollado en tejido de tumores mamarios procedente de ratas, muy semejante al de los adenocarcinomas mamarios en seres humanos, con los mismos resultados positivos.

Los investigadores destacan los beneficios del tejido placentario, ya que tiene disponibilidad ilimitada y no requiere de ninguna técnica quirúrgica invasiva para su obtención, así como que "no plantea riesgos para el donante, ni por supuesto conflictos éticos".

lunes, 29 de octubre de 2012

Células madre de la placenta, posible arma contra el cáncer de mama

Fuente: http://oncologia.diariomedico.com/2012/10/29/area-cientifica/especialidades/oncologia/investigacion/celulas-madre-placenta-arma-antitumor-mama

Los ensayos, y algunas experiencias en fase clínica, están poniendo de relieve el potencial de las células madre procedentes de distintas fuentes: de la grasa, de la médula ósea y, más recientemente, de cordón umbilical y de la placenta para el abordaje de ciertas patologías que se encuadran en el campo de la cirugía, la cardiología, la neurología y la oncología.

En este último ámbito, el cáncer de mama es, tal vez, uno de los que mayor protagonismo está adquiriendo y en el que la terapia celular se presenta como potencial agente terapéutico y como vehículo para transportar agentes farmacológicos, sin olvidar la fase, no menos importante, de la reconstrucción mamaria con células troncales derivadas de tejido adiposo en mujeres que han sufrido cuadrantectomía por tumor de mama. Si los estudios en marcha en cáncer de mama confirmaran su beneficio, esta enfermedad podría disponer de un manejo integral con terapia celular.

La última estirpe en incorporarse a esta enfermedad han sido las células mesenquimales aisladas de la placenta humana, concretamente de la decidua, la parte más externa de la placenta, con células maternas, y conocidas como DMSC (decidua-derived mesenchymal stem cells). Otras experiencias internacionales con células de placenta, algunas de las cuales ya han entrado a fase II, aunque no se especifica si son de la decidua, se centran en el abordaje de complicaciones vasculares de la diabetes.


"Los análisis en modelo preclínico de cáncer de mama han puesto de manifiesto que las células mesenquimales derivadas de la placenta ejercen efecto sobre el crecimiento tumoral. Así, la conclusión es que las DMSC podrían servir, por un lado, como agente terapéutico y, además, como vehículos celulares de agentes anticancerígenos", han detallado Irene Vehg y Ana Isabel Flores, del Grupo de Medicina Regenerativa del Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre, de Madrid, y coordinadoras del primer trabajo que demuestra el efecto de estas células en el crecimiento tumoral en mama y cuyos datos se publican en Cancer Gene Therapy, revista del grupo Nature.

Las células madre mesenquimales tienen capacidad de migración y alojamiento en tumores, por lo que se las considera candidatas terapéuticas a través de la introducción de genes antitumorales. La investigación del 12 de Octubre ha verificado dicha capacidad tanto in vivo como in vitro en un modelo preclínico de tumor mamario inducido por N-nitroso-N-metilurea, así como la seguridad de la administración in vivo de las células de la placenta. El modelo, según Vegh, reproduce un adenocarcinoma humano dependiente de estrógenos, "uno de los más frecuentes entre las mujeres".

Varios hechos confirman su potencial como agentes terapéuticos en sí mismos sobre el tumor. "Al principio, disminuyen el tamaño de la lesión y posteriormente se observa que la progresión tumoral es mucho más lenta que en los modelos tratados sin células. Finalmente, tanto el tamaño como el volumen y el peso de los tumores son significativamente menores", confirma Flores.


En el trabajo, en el que también han participado Montserrat Grau, Marbella Gracia, Jesús Grande y Paz de la Torre, del Instituto de Investigación del 12 de Octubre, se ha observado además que los tumores secundarios no aparecían. Y si lo hacían, era más tarde y con un tamaño menor.

Según Flores, hipotéticamente las DMSC no tienen efectos adversos ni rechazo, por su capacidad inmunorreguladora, y no presentan problemas de compatibilidad, por lo que pueden aplicarse a cualquier paciente, "aunque todos estos aspectos deben determinarse, así como confirmar la dosis que pueda ser más efectiva".

No obstante, las investigadoras piensan que el paso hacia ensayos en humanos sobre seguridad y eficacia es posible, "sobre todo en mujeres en las que hayan fracasado todos los tratamientos disponibles. Esta población entraría en un ensayo clínico específico en el que se concretaría si las células actúan por sí solas o es necesario asociar esta terapia a otros agentes", precisa Vegh.




Referencia bibliográfica (Cancer Gene Therapy. DOI:10.1038/cgt.2012.71)





ENSAYOS EN MARCHA CON CÉLULAS MADRE MESENQUIMALES

Las células madre se encuentran en el punto de mira de muchos de los grupos de investigación mundial para reforzar el tratamiento del cáncer. En España hay varias experiencias clínicas positivas. Una de ellas es la llevada a cabo por el equipo de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, que forma parte de un análisis prospectivo europeo, el Restore-2, y en la que se confirma la eficacia y seguridad de las células troncales procedentes de grasa autóloga del abdomen para la reconstrucción mamaria tras cuadrantectomía o extirpación previa de una parte de la mama.

No hay que olvidar tampoco la experiencia, entre otras, del equipo de Damián García Olmo, en el Hospital La Paz, de Madrid, con células mesenquimales de la grasa en el ámbito quirúrgico. En el Hospital Niño Jesús, de Madrid, equipos multidisciplinares también han sumado puntos partiendo del hecho de que las células mesenquimales son capaces de llegar a regiones dañadas, pues los mecanismos de señalización son similares a los del tumor, así como de conducir a virus oncolíticos terapéuticos.

Así, cuatro niños de tres a seis años con neuroblastoma metastásico y no respondedores al tratamiento recibieron células mesenquimales autólogas de médula ósea en las que introdujeron un virus para luego infundirlas por vía intravenosa, con buenos resultados, según Manuel Ramírez y Javier García Castro, coordinadores del ensayo.