domingo, 26 de mayo de 2013

La empresa Stem Cell, autorizada para procesar muestras de sangre de cordón umbilical en Castilla y León

Fuente: http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1423503

Stem Cell, el único banco de células madre privado de Castilla y León, ha conseguido la autorización para procesar células madre de la sangre de cordón umbilical en su laboratorio en Boecillo (Valladolid), antes de su envío a Alemania para su conservación definitiva.


La empresa, con sede en Saldaña (Palencia), ha obtenido la autorización de la Junta de Castilla y León para funcionar como "Establecimiento de Tejidos para el procesado de células madre del cordón umbilical", ha anunciado el responsable de Relaciones Institucionales de Stem Cell, Gerardo León.

Hasta la fecha, Stem Cell procesaba sus muestras en el laboratorio alemán Medizinische Laboratorien Bonn (MLB), que seguirá siendo su centro de referencia y lugar de almacenaje definitivo.

Pero a partir de ahora, y en virtud del permiso concedido, Stem Cell pasará a procesar en sus instalaciones de Boecillo todas las muestras que diariamente le remiten sus clientes en España y las de la zona oriental europea que le remita el laboratorio alemán.

El laboratorio de la empresa palentina está situado en el Parque Tecnológico de Boecillo y cuenta con áreas de microbiología, cultivos celulares, sala blanca, citometría de flujo y unidad de frío, entre otras.

"Hemos dado un paso de gigante que nos acerca a nuestra verdadera vocación, que es ser fabricantes de medicamentos de terapias avanzadas", ha manifestado Gerardo León.

De momento, la empresa podrá procesar las células madre, antes de su envío a Alemania para su conservación definitiva, es decir, "analizar la sangre de la madre, la sangre del cordón umbilical y separar las células madre del resto de componentes sanguíneos", ha explicado León.

Las muestras "se someten a estrictos controles de calidad antes de proceder a su crio-preservación" y se garantiza su conservación durante veinte años, ha subrayado el responsable de Stem Cell.

Además, las instalaciones están preparadas para almacenar las células madre si, en un futuro, la normativa española lo permite, ya que, de momento, en España se pueden obtener células madre del cordón umbilical pero no se pueden almacenar para uso privado.

Ensayo clínico piloto para implantar células madre autólogas en niños enfermos de corazón

Fuente: http://biotecnologia.diariomedico.com/2013/05/20/area-cientifica/especialidades/biotecnologia/investigacion/celulas-madre-directas-corazon-infantil-enfermo-


Los doctores Juan Miguel Gil Jaurena y Constancio Medrano, del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid.


Dentro de escasas semanas, un equipo multidisciplinar del Hospital Infantil Gregorio Marañón, de Madrid, empezará un ensayo clínico piloto que, por primera vez, implantará células madre -autólogas de médula ósea- directamente en el músculo cardiaco de niños con cardiopatía congénita estructural en el mismo momento en el que están siendo sometidos a cirugía paliativa. La experiencia ya se ha iniciado en algunos pacientes fuera de indicación de forma experimental y el inicio del ensayo clínico, previsto para el próximo mes de junio, está sólo a la espera de los últimos trámites administrativos.


El ensayo unicéntrico piloto y protocolizado, llamado Thaby, coordinado por el cardiólogo infantil Enrique Maroto, incluirá en principio a ocho niños en los que se estudiará, como primer objetivo, la factibilidad y la seguridad de la terapia celular en la mejora de la función cardiaca, y en su realización participarán los servicios de cardiología y cirugía cardiaca infantil, cardiología de adultos con el Laboratorio de Terapia y Regeneración Celular, dirigido por Francisco Fernández-Avilés, así como los servicios de Oncohematología Pediátrica, Anestesia, Farmacia y UCI.


Juan Miguel Gil Jaurena y Constancio Medrano, jefes de Sección de Cirugía Cardiaca Infantil y Cardiología Infantil, respectivamente, han explicado que las células madre constituyen una expectativa terapéutica en insuficiencia cardiaca, alteración que origina dos cuadros: la miocardiopatía y las cardiopatías congénitas no intervenidas. En ambas hay un deterioro de la función del músculo y la actuación se basa en la reparación quirúrgica. "Las cirugías que se realizan en cardiopatía congénita estructural son paliativas, no correctoras. Normalmente, se realiza un abordaje en el momento del nacimiento y a los 2-6 meses de vida se lleva a cabo la cirugía de Glenn para, posteriormente, cuando el niño tiene entre 3 y 5 años, practicar una tercera cirugía, la de Fontan", enumera Gil Jaurena.

El problema reaparece porque la cardiopatía no está resuelta y la única opción posible entonces es para algunos el trasplante cardiaco. De las intervenciones con células madre en adultos, sobre todo en infarto, se empezó a barajar este potencial en patología infantil, del que, por cierto, existen experiencias, en los hospitales La Paz, de Madrid, y Reina Sofía, de Córdoba, en miocardiopatía pediátrica, pero administradas por vía intracoronaria, en las que se ha observado que podrían mejorar las funciones.

En este sentido, Medrano adelanta que el ensayo del Marañón es "pionero porque es la primera vez que se van a implantar células madre en niños con corazón univentricular, generalmente derecho. Además, las células se inyectarán directamente en distintos puntos del músculo aprovechando el momento de la cirugía. El objetivo final es variar la función cardiaca. Las células, por tanto, serían otro complemento para que el corazón funcione más tiempo y mejor".


La secuencia será, básicamente, la siguiente: anestesia, extracción de las células de la médula ósea (de cresta iliaca), comienzo de la cirugía mientras que, paralelamente, se procesan las muestras celulares en el laboratorio, implantación directa de las células dentro de varios sitios del corazón y finalización de la cirugía. En un mismo proceso se realizan extracción, cirugía e implante de células en un tiempo aproximado de entre 2-3 horas.

A pesar de las ilusiones y expectativas, ambos profesionales son conscientes de que existen dudas. Por ejemplo, y para empezar, cuál sería el mejor momento para implantar las células. Probablemente se comenzará cuando se realiza el Fontan "para observar qué ocurre a partir de la última cirugía que se puede ofertar actualmente a los pacientes y en qué medida esta nueva herramienta puede modificar la evolución natural tras este último paso quirúrgico", señala Gil Jaurena. No obstante, si hubiera algún caso candidato a cirugía de Glenn, se podría abordar en ese momento para analizar en qué condiciones llega a la de Fontan con las células madre. "En el futuro será necesario realizar un estudio multicéntrico, doble ciego y con pacientes control", indican los especialistas.

Otra discusión se centra en cuál es la mejor vía de implantación. El número de células que se puede implantar por las coronarias es mucho mayor que si se siembran en el músculo cardiaco y, "además, esa vía parece más segura". Por último, hay que asegurar que no generen efectos secundarios, siendo el principal de ellos las arritmias, derivadas de la fibrosis que genera una cicatriz en el corazón. Sin embargo, cuentan con una ventaja añadida para conseguir que las células se ordenen y funcionen: en el niño se pueden extraer muchas células de tipo mononuclear en pequeños volúmenes y, además, la cantidad de bien-funcionantes es muy elevada.



El equipo del Marañón está poniendo en práctica técnicas nuevas de cirugía miniinvasiva con un objetivo cosmético, pero "sin comprometer en absoluto el resultado de la cirugía cardiaca. Aquí, selección e indicación deben ser exquisitas porque la seguridad y la eficacia de la intervención es lo que prima frente a la estética. Por eso somos muy cautos", según Juan Miguel Gil, cuya experiencia en este ámbito es de 10 años, con casi 120 niños seleccionados para cirugías cardiacas muy concretas, generalmente las más sencillas.

Frente a la esternotomía media tradicional, empieza a practicarse cirugía submamaria, con la que se consigue que las cicatrices queden disimuladas. Otra variante más reciente es la escisión por debajo de la axila del brazo derecho. Gil detalla que se ha comenzado por las cirugías centradas en la comunidad interauricular, las más fáciles en teoría. A medida que se adquiere experiencia, se empieza a aplicar a niños más pequeños y en casos más complejos. Otros accesos se centran en miniesternotomías, para casos en los que no es posible realizar incisión submamaria o axilar.

Trasplantes de cordón umbilical en el Hospital La Fe de Valencia

Enfermedades como la leucemia, obligan al paciente a someterse a duras sesiones de radioterapia y quimioterapia, con los efectos secundarios que estos tratamientos conllevan.

Del mismo modo, al llevar a cabo un trasplante de médula ósea, tal y como el Director del Área Clínica de Oncología y Hematología, el Dr. Sanz afirma, "obtener una compatibilidad absoluta de un familiar prácticamente sólo se consigue en el 25% de los pacientes que son candidatos". Así que la mejor solución es el trasplante de sangre de cordón umbilical, por su riqueza en células madre, y además, es más sencillo y rápido encontrar un donante compatible.

El Servicio de Hematología del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia "es el primero de Europa en trasplantes de sangre de cordón umbilical destinados a pacientes adultos".





Una mujer sin ovarios se queda embarazada tras un autotrasplante en Barcelona

Fuente y enlace al vídeo informativo: http://www.rtve.es/noticias/20111216/mujer-sin-ovarios-se-queda-embarazada-tras-autotrasplante-barcelona/482500.shtml

El Hospital de Sant Joan de Déu de Esplugues (Barcelona) ha conseguido que una mujer, a la que habían tenido que extirpar los ovarios hace diez años por una tumoración, se quedara embarazada después de un autotrasplante de parte del tejido ovárico que se había podido conservar congelado.


El responsable del caso y jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia de Sant Joan de Déu, Justo Callejo, ha explicado en rueda de prensa que "se ha dado algún otro caso en el mundo de mujeres con afectación ovárica (a las que falta alguna parte de los ovarios) que han podido quedarse embarazadas, pero ésta es la primera vez que una mujer sin ovarios se ha podido quedar embarazada".

El caso es el de una joven a la que hace diez años se le diagnosticó una tumoración, primero en un ovario y posteriormente en el otro, por lo que, ante el riesgo para la vida de la paciente, los médicos de Sant Joan de Déu procedieron a extirparle los dos ovarios.

"El objetivo, en la medida de lo posible era conservar el máximo de tejido ovárico", ha recordado Callejo.


El responsable del equipo multidisciplinar que ha atendido a la paciente explica que "la mejor manera de conservar tejido ovárico es el propio interior de la mujer, pero en este caso era imposible.

"Conseguimos rescatar una pequeñísima parte pero era inviable conservarlo en la mujer, por lo que procedimos a su extirpación y posterior congelación", ha indicado el médico.

Esta primavera, la paciente, recuperada de su afección, se dirigió de nuevo al centro y expresó a los profesionales su voluntad de ser madre y, como consecuencia, su decisión de que le autotrasplantasen el tejido ovárico extirpado diez años atrás.

Los cirujanos le realizaron dos pequeñas incisiones, una a cada lado del útero, y en un lugar muy cercano a la ubicación natural de los ovarios introdujeron los fragmentos de tejido ovárico descongelado de la paciente.


La novedad, en este punto, es que los profesionales de Sant Joan de Déu incorporaron al tejido unos factores de crecimiento que extrajeron de la sangre de la paciente con el objetivo de favorecer la revascularización de este tejido y que, de esta manera, se pudiera hacer más grande.

El doctor Justo Callejo recuerda que cuatro meses después de la operación, "la mujer comenzó a presentar actividad ovárica y tuvo su primera menstruación, después de diez años sin hacerlo".

Los profesionales del centro hospitalario comenzaron entonces el proceso de fecundación in vitro que ha culminado con el embarazo de la mujer.

"Ahora tenemos un embarazo, muy reciente todavía, pero detectamos señal de corazón y un desarrollo normal y similar al de cualquier mujer", ha dicho Callejo.

El responsable del Servicio de Ginecología y Obstetricia de Sant Joan de Déu ha asegurado que "este es un paso muy importante porque abre la puerta a un sector de mujeres que hasta ahora no tenían alternativa para poder ser madres".

El Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues es pionero en la puesta en marcha del programa de trasplante de tejido ovárico, fundamentalmente de mujeres con afectaciones oncológicas que requieren tratamiento por quimioterapia o radioterapia.

sábado, 25 de mayo de 2013

La terapia celular, alternativa terapéutica para la artrosis de rodilla

Fuentes: http://www.abc.es/salud/noticias/terapia-celular-alternativa-terapeutica-para-14985.html
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/05/22/biociencia/1369246065.html
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=80328




Las células madre, sobre todo las embrionarias, han estado en los últimos años en boca de muchos investigadores y como promesa de muchas terapias. Sin embargo, las que proceden de un embrión, además del debate ético que hay sobre su aplicación, todavía no han demostrado que estén exentas de riesgos, como el desarrollo de tumores. De las que sí hay una certeza probada sobre su eficacia y seguridad, son las células madre procedentes de la médula ósea, utilizadas sobre todo en el trasplante de médula para tratar problemas como la leucemia. Ahora un trabajo español demuestra que este tipo de células también podría ser útil en la artrosis de rodilla.


Expertos españoles de la Red de Terapia Celular del Instituto de Salud Carlos III (Red TerCel) han constatado que el uso de células mesenquimales autólogas -obtenidas de la médula ósea del propio paciente- en el tratamiento de la artrosis de rodilla es una alternativa válida, de fácil aplicación y ventajosa con respecto a los tratamientos convencionales.

Los resultados del estudio, que se acaban de publicar online en la revista Transplantation, explican que el tratamiento no solo mejora el dolor y la discapacidad sino también la calidad del cartílago articular en la mayoría de los casos (11 de los 12 estudiados).

"Se trata de un estudio piloto, en fase I-II, con el que hemos querido constatar la seguridad de esta terapia y ver algunos resultados sobre su eficacia", explica Javier García-Sancho, del Instituto de Biología y Genética Molecular de la Universidad de Valladolid, miembro de la Red de Terapia Celular del Instituto de Salud Carlos III. Y esos objetivos se han cumplido.

Según la encuesta ArtRoCad, realizada por la Sociedad Española de Reumatología y la Sociedad Española de Médicos de Asistencia Primaria, la artrosis de rodilla tiene una prevalencia del 10 % y la de cadera del 4 %. Según el estudio ArtRoCad, el coste anual del tratamiento convencional es de unos 1.500 euros por paciente.

Por su parte, el estudio EPISER mostró que el 29 % de la población española de más de 60 años presentaba artrosis sintomática (con dolor) de rodilla. Esto significa que, en la actualidad, unos dos millones de españoles presentan esta afección.

La artrosis es la degeneración del cartílago articular, que conduce al desarrollo de fisuras y erosiones y que provoca dolor e impotencia funcional. Al cursar con inflamación, los medicamentos antiinflamatorios están indicados en el tratamiento de esta enfermedad. Además, el cartílago articular tiene una capacidad regenerativa muy limitada, por lo que los tratamientos habituales son sintomáticos.

Los autores diseñaron un estudio piloto con 12 pacientes que padecían artrosis de rodilla crónica resistente a los tratamientos convencionales, a los que inyectaron células madre mesenquimales autólogas seleccionadas y cultivadas en el Parque Científico de la Universidad de Valladolid.

Las células madre mesenquimales son células del tejido conectivo que pueden dar origen a distintos tipos celulares, segregan sustancias tróficas que estimulan el crecimiento y la diferenciación de otras células del tejido conectivo y tienen un potente efecto antiinflamatorio.

Los pacientes fueron tratados y evaluados durante un año en el Centro Médico Teknon de Barcelona, comprobándose que mostraron una rápida y significativa mejoría del dolor y la discapacidad. La eficacia media fue del 65-78 %, superior a la de los tratamientos convencionales en uso.

A su vez, se demostró también una mejora de la calidad del cartílago articular (de un 27 % de media) por técnicas de resonancia magnética cuantitativa en 11 de los 12 pacientes del ensayo clínico. Esta modalidad de terapia celular utiliza el mismo tipo de células que se utilizaron con éxito para el tratamiento del dolor lumbar causado por degeneración discal en un ensayo clínico publicado por los mismos autores en el año 2011.



En primer lugar, los investigadores seleccionaron a 12 personas con artrosis de rodilla y con una edad media de 49 (+-5) años, algunos de ellos deportistas, que tras seis o nueve meses de tratamiento no tenían respuesta en cuanto a la reducción de sus síntomas o a la mejora de la movilidad. A todos ellos se les realizó una punción en la cadera (cresta iliaca) para extraer una muestra de su médula ósea. Posteriormente, estas muestras fueron enviadas a la Sala Blanca del Parque Científico de la Universidad de Valladolid para cultivarlas durante tres semanas con la finalidad de conseguir un mayor número de células madre.

Tras el cultivo, las células (un volumen de 8mm) fueron inyectadas en la rodilla de los pacientes que fueron seguidos y evaluados durante un año, en el Centro Médico Teknon de Barcelona. Pasado ese tiempo, se pudo comprobar la seguridad y mejoría del dolor y la discapacidad. La eficacia media estuvo entre el 65% y el 78%, superior a la de los tratamientos convencionales. Además, se demostró una mejora de la calidad del cartílago articular (un 27% de promedio) por técnicas de resonancia magnética cuantitativa en 11 de los 12 pacientes de este ensayo.

Entre las posibles complicaciones que el equipo médico se planteaba que pudieran aparecer estaban las infecciones, hemorragias o daño en el cartílago debido al pinchazo. Sin embargo, "no se ha producido ninguno de estos problemas ni tampoco efectos secundarios. Tan sólo algunos pacientes notaron tensión en la rodilla que cedió tras unos días y que se controló bien con ibuprofeno", afirma García-Sancho.

Además, este especialista señala que, tras una serie de pruebas de dolor que se realizaron a los participantes, se pudo comprobar que "la terapia reduce mucho el dolor durante la actividad física. Los resultados aquí son espectaculares pues se pasa de una escala de dolor del 80 a menos de 10. También hemos observado que en personas que realizan deporte habitualmente la mejoría es mucho mayor".

Aunque de momento no está muy claro su mecanismo de acción, "se piensa que hay una regeneración del cartílago: las células generan factores de crecimiento que estimulan las células madre del propio tejido, las formadoras del cartílago. Además, también creemos que segregan factores que inhiben la inflamación y el dolor. La suma de todo es la responsable del efecto final", afirma este especialista.


En cuanto a su posible aplicación en la práctica clínica, García-Sancho señala que primero es necesario un estudio con mayor número de participantes. Además, "actualmente tenemos en marcha otra investigación también en fase I-II para saber si la terapia funciona igual de bien cuando las células proceden de la médula ósea de un donante. Sería lo más fácil para poder generalizar su uso".

En un año conocerán sus resultados, señala este experto que también intervino en otra investigación que probó la terapia celular para tratar la lumbalgia.

No obstante, uno de los hándicaps de este tratamiento es su precio. "En torno a unos miles de euros, porque requiere de instalaciones especiales para cultivar las células, materiales muy caros, un control de calidad tremendo y personal muy especializado", señala este experto.




Referencia bibliográfica:

Orozco L, Munar A, Soler R, Alberca M, Soler F, Huguet M, Sentís J, Sánchez A, García-Sancho J. “Treatment of Knee Osteoarthritis with Autologous Mesenchymal Stem Cells: A Pilot Study”. Transplantation, 15 de mayo de 2013. [Epub ahead of print] http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23680930

Una investigación de la Universidad de Valladolid apunta a la terapia celular como alternativa terapéutica para la artrosis de rodilla

Fuente: http://www.europapress.es/castilla-y-leon/noticia-investigacion-uva-apunta-terapia-celular-alternativa-terapeutica-artrosis-rodilla-20130522120050.html

Investigadores de la Universidad de Valladolid en cooperación con médicos del centro Teknon de Barcelona han constatado que el uso de células mesenquimales autólogas (del propio paciente) en el tratamiento de la artrosis de rodilla es una alternativa "válida, de fácil aplicación, y ventajosa con respecto a los tratamientos convencionales".


Según los datos facilitados por fuentes de la Universidad de Valladolid, esta terapia "no solo mejora el dolor y la discapacidad, también mejora la calidad del cartílago articular en la mayoría de los casos".

Los resultados del estudio se acaban de publicar online en la revista científica 'Transplantation', órgano de comunicación de la sociedad de trasplantes norteamericana. El tratamiento se aplicó a 12 pacientes y se comprobó que no solo mejora el dolor y la discapacidad sino también la calidad del cartílago articular en la mayoría de los casos (11 de los 12 estudiados).

La artrosis es la degeneración del cartílago articular, que conduce al desarrollo de fisuras y erosiones y que provoca dolor e impotencia funcional. Cursa con inflamación, por lo que los medicamentos antiinflamatorios están indicados en el tratamiento de esta enfermedad.

El cartílago articular tiene una capacidad regenerativa muy limitada, por lo que los tratamientos habituales son sintomáticos. La evolución de la calidad del cartílago articular puede seguirse por métodos avanzados de resonancia magnética.

Los científicos participantes en el ensayo publicado diseñaron un estudio piloto con 12 pacientes que padecían artrosis de rodilla crónica resistente a los tratamientos convencionales, a los que inyectaron células madre mesenquimales autólogas (obtenidas de la médula ósea del propio paciente) seleccionadas y cultivadas en la Sala Blanca del Parque Científico de la Universidad de Valladolid.

Las Células madre mesenquimales son células del tejido conectivo que pueden dar origen a distintos tipos celulares, segregan sustancias que estimulan el crecimiento y la diferenciación de otras células del tejido conectivo, y tienen un potente efecto antiinflamatorio.

Los pacientes fueron tratados, seguidos y evaluados durante un año en el Centro Médico Teknon de Barcelona, comprobándose que mostraron una rápida mejoría del dolor y la discapacidad. La eficacia media fue del 65-78 por ciento, superior a la de los tratamientos convencionales en uso. Se demostró también una mejora de la calidad del cartílago articular (de un 27% en promedio) por técnicas de resonancia magnética cuantitativa en 11 de los 12 pacientes del ensayo clínico.

En el momento actual, los autores de la publicación están llevando a cabo algunos casos compasivos para lo que están utilizando esta misma terapia celular.

Ana Sánchez y Javier García-Sancho, son profesores de la Universidad de Valladolid, miembros del IBGM y fundadores de una empresa de base tecnológica: Citospín, una "spin-off" de la Universidad de Valladolid que fabrica células humanas para uso clínico con la autorización de la Agencia Española del Medicamento (AEMPS).

La Unidad de Producción Celular de la Universidad de Valladolid participa en varios programas de investigación, con financiación del Ministerio de Economía, el Instituto de Salud Carlos III, la Junta de Castilla y León y el Fondo de Investigaciones Sanitarias (FIS). Forman parte de ella 10 personas, que incluyen doctores, licenciados, técnicos superiores de laboratorio y personal de administración y mantenimiento.


La biología sintética podría acelerar la producción de vacunas contra la gripe

Fuente: http://www.technologyreview.es/read_article.aspx?id=43119

La biología sintética está dando nueva vida al anticuado mundo de la producción de vacunas, ofreciendo la esperanza de que los fabricantes puedan producir vacunas mucho más rápido cuando aparece algún brote.

En una reunión sobre biología sintética celebrada en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, EE.UU.), la farmacéutica Novartis anunció que había sintetizado genomas híbridos de la gripe en un proceso que podría recortar en varias semanas el tiempo necesario para producir las vacunas. Cuando aparece una nueva cepa de la gripe, las agencias gubernamentales suelen enviar muestras a los fabricantes de vacunas, que cultivan grandes cantidades del patógeno en huevos de gallina como material de arranque para las vacunas, explica Philip Dormitzer, director de investigación de vacunas virales en Novartis. Este proceso llega a tardar meses en hacerse y puede no llegar a tiempo para el pico de un brote de la enfermedad. Pero Novartis, trabajando con biólogos sintéticos, ha desarrollado una forma de hacer una síntesis química de los genomas del virus y cultivarlos en tejido de cultivo. Además de suponer un ahorro, podría producir vacunas más eficaces.

La idea es construir un virus sintético basado en datos de secuenciación genética, que se pueden distribuir mucho más rápidamente que el material viral real cosechado en el lugar donde se ha iniciado el brote. El genoma viral sintético combina una espina dorsal genómica común a muchos virus de la gripe con genes específicos de las cepas observadas en un nuevo brote. En 2011, el equipo probó su método en respuesta a un brote simulado de un virus de gripe aviar (uno estrechamente relacionado con el virus H7N9 que se está extendiendo actualmente en China). Empezando a las 8 de la mañana de un lunes de ese año, el equipo empezó a hacer la síntesis química del genoma viral basándose en datos de secuenciación, explica Dormitzer. Para el mediodía del viernes de esa misma semana, el equipo confirmó que tenía el virus vivo cultivándose en un cultivo.

Hasta hace poco, la mayoría de los proyectos de biología sintética se han centrado en modificar genéticamente bacterias para producir compuestos específicos como medicamentos (ver "Microbios capaces de producir fármacos contra la malaria al por mayor") o combustible (ver "Unas bacterias fabrican diesel a partir de la biomasa"); no han implicado ni a humanos, ni a otros mamíferos. Pero eso está cambiando. La biología sintética mamífera, que implica modificar circuitos genéticos de mamíferos, aún está "dando sus primeros pasos, relativamente", afirma Jim Collins, biólogo sintético de la Universidad de Boston (EE.UU.). "Solo hay un puñado de grupos dedicados a ello y es un tipo de ingeniería genética muy difícil de hacer", sostiene.

En otro trabajo descrito en la reunión del MIT, Pam Silver, bióloga sintética de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, presentó métodos para la "computación basada en células", en la que las puertas lógicas se pueden construir con proteínas modificadas. Una aplicación de estas herramientas es un circuito genético que permite a las células recordar si han sido expuestas a radiación, incluso cuando ya no hay radiación presente. Por el momento Silver y su equipo han construido un circuito de estas características en células de levadura, pero afirma que la tecnología se podría aplicar a las células humanas. "Podría resultar útil en una situación de terapia a largo plazo para los viajes espaciales, y también simplemente para informar de las experiencias de las células en el cuerpo", explica. 

Algunos proyectos para aplicar la biología sintética a la salud se centran en programar células madre para que se comporten como células naturales que se han perdido debido a una enfermedad. Douglas Melton, biólogo celular y molecular de la Universidad de Harvard está programando células madre para que reemplacen a las células sensoras de glucosa y productoras de insulina que se pierden en la diabetes tipo 1. Esta enfermedad suele derivar de una reacción autoinmune contra las células beta del páncreas, lo que deja al cuerpo sin insulina.

Melton y su laboratorio están trabajando en busca de una tecnología en la que las células beta y otras células involucradas en la regulación del nivel de azúcar en sangre se pudieran sustituir por colecciones encapsuladas de células maduras derivadas de células madre. El reto será producir las células finales diferenciadas usando hormonas u otras señales químicas para guiar el proceso de desarrollo. "Lo que queremos entender es cómo instruir a la célula respecto a qué genes deben activar y cuáles apagar", explica Melton.

Pero replicar los procesos naturales del desarrollo celular no es fácil. Melton afirma que su grupo es capaz de crear células beta que producen insulina, pero el proceso es imperfecto. "Aproximadamente la mitad de las células hacen lo que quieres que hagan", explica. "No sabemos cómo decirle a las células que solo sean células beta". Y las células beta cultivadas no tienen la respuesta perfectamente afinada ante la glucosa como la tienen las células del cuerpo: "Las células beta tienen que medir los niveles de glucosa y expulsar la cantidad justa de insulina", afirma. "Nuestras células responden a la glucosa, pero no tienen mecanismos sensores precisos. Suelen soltar insulina a la primera señal de glucosa".

Otros investigadores esperan incorporar circuitos completamente nuevos en las células para ayudar a los enfermos de diabetes. Martin Fussenegger, bioingeniero en el Instituto Federal de Tecnología de Suiza, describió un sistema molecular en el que las células se modifican con genes capaces de detectar niveles bajos de pH en la sangre, un síntoma de un estado diabético. En respuesta, afirma, las células modificadas producirán insulina para regular mejor los niveles de azúcar en sangre y calmar el estado diabético.

Este tipo de ingeniería genética suele depender de virus que modifican los genes para que las células lleven a cabo tareas útiles. Pero el método es arriesgado: el ADN introducido podría integrarse en el genoma en un lugar poco afortunado que podría conducir al desarrollo de un cáncer. Harvey Lodish, biólogo celular del MIT está trabajando en una tecnología que podría evitar ese problema: glóbulos rojos creados en laboratorio. Después de modificar estas células, echarán a los virus a lo largo de su proceso de desarrollo natural.

"Lo bonito de los glóbulos rojos es que son casi la única célula del cuerpo sin núcleo", explica Lodish. "Para cuando entran en el flujo sanguíneo, han perdido su ADN y son estables durante 120 días sin riesgo de tumores".

En el método de Lodish, un retrovirus porta un nuevo gen al genoma de las células progenitoras que acabarán produciendo los glóbulos rojos. La célula usa ese nuevo gen para producir una versión modificada de proteínas que se quedan sobre la superficie del glóbulo rojo maduro incluso después de que la célula haya perdido su ADN. La proteína superficial modificada ha sido diseñada para que otros compuestos se adhieran fácilmente a ella: anticuerpos capaces de recoger sustancias tóxicas de la sangre, o medicamentos de moléculas pequeñas para atacar cánceres u otras células enfermas. Lodish cree que esta tecnología es un método más seguro de aplicar la biología sintética en el cuerpo humano.

Sanidad financiará el primer fármaco para terapia celular

Fuente: http://cincodias.com/cincodias/2013/05/03/empresas/1367606343_544137.html


Eduardo Bravo, consejero delegado de Tigenix.



Hasta hace poco, los tratamientos con células madre parecían pura ciencia ficción. Pero muy poco a poco comienzan a introducirse estos fármacos para beneficio del paciente. Y es más, el Ministerio de Sanidad ha decidido correr con el gasto de la primera terapia.


ChondroCelect, de la empresa hispanobelga Tigenix, es el único tratamiento de terapia celular aprobado por la Agencia Europea del Medicamento. Se usa para la regeneración del cartílogo de la rodilla. Lo utilizan cirujanos ortopédicos en centros privados, pero a partir de este mes de mayo, alrededor de 20 hospitales públicos comenzarán a administrarlo gratuitamente. España se convierte así en el tercer país, tras Bélgica y Holanda, en aprobar su financiación pública.

“El reembolso de ChondroCelet en España es un mensaje importante de que estamos dispuestos a financiar y reconocer la innovación. Para nosotros es importante que España, que es uno de los mercados grandes de Europa, haya dado este paso”, explica Eduardo Bravo, consejero delegado de Tigenix.

El acuerdo entre la empresa y el ministerio se ha firmado mediante un novedoso sistema de riesgo compartido. “Estamos tan seguros de la eficacia de ChondroCelect que si un paciente falla durante el primer año de la implantación devolvemos el dinero. Si falla al segundo año devolvemos la mitad y si falla en el tercer año el 25%. Eso demuestra la seguridad en el producto, porque hasta ahora no hemos tenido ningún fallo”, asegura Bravo.

Desde este mes, los hospitales con acreditación y profesionales preparados, podrán pedir el reembolso. Se estima que llegará a más de 200 pacientes al año a un precio de casi 20.000 euros por tratamiento.

La terapia celular, que se considera un fármaco, se basa como materia prima en las células madre obtenidas de grasa humana. En el caso de ChondroCeletc los médicos inyectan los condrocitos en el cartílago para la regeneración de la articulación. En la actualidad es una lesión, deportiva o por accidente de tráfico, discapacitante al cabo de los años. En Europa, 850 pacientes, de entre 18 y 50 años, ya han recibido este tratamiento. El pasado año, este producto tuvo unas ventas superiores a cuatro millones de euros y la empresa espera que la facturación alcance entre 30 y 60 millones anuales, dependiendo de los países que aprueben el reembolso del importe.

Tigenix se fusionó en 2011 con la empresa española Cellerix, una filial del grupo Genetrix, fundado por Cristina Garmendia, exministra socialista de Ciencia. Genetrix controla apenas un 5% del capital social, junto a la firma de capital riesgo española Ysios, con otro 5%. Entre los accionistas se encuentran las farmacéuticas Roche y Novartis. Está cotizada en la Bolsa de Bruselas y cuenta con sedes en Lovaina (Bélgica), Holanda y Tres Cantos (Madrid), donde se encuentra el equipo de I+D. Actualmente cuenta con dos productos de terapia celular en ensayos clínicos, uno para artritis reumatoide y otro para fístulas perianales complejas.

El Centro Médico Teknon de Barcelona aplica con éxito una terapia celular contra la artrosis

Fuente: http://www.europapress.es/salud/asistencia/noticia-teknon-aplica-exito-terapia-celular-contra-artrosis-20130522141803.html

Investigadores de la Unidad de Terapia Regenerativa Tisular del Centro Médico Teknon de Barcelona han constatado la eficacia de células madre adultas en el tratamiento de la artrosis, la dolencia más prevalente del aparato locomotor, según ha informado la clínica en un comunicado.

En el trabajo, publicado en la revista científica norteamericana 'Transplantation', los investigadores diseñaron un estudio piloto con una docena de pacientes que presentaban antecedentes de intervención quirúrgica y afectación del cartílago de rodilla hasta cuarto grado, y a los que inyectaron una determinada dosis de células madre.

Las células fueron obtenidas de la médula ósea de los propios pacientes y cultivadas en la Unidad de Terapia Celular del Instituto de Biología y Genética Molecular, centro mixto de la Universidad de Valladolid y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), liderada por los profesores Ana Sánchez y Javer García-Sancho.

Después de tres semanas de cultivo, el producto celular resultante se inoculó en la rodilla de los pacientes, y mientras que el procedimiento de obtención celular se realizó bajo sedación y anestesia local, la inoculación no precisó anestesia y ambos procesos no requirieron ingreso hospitalario.

Los pacientes fueron seguidos y evaluados durante un año, comprobándose que mostraron una significativa mejoría del dolor en el 100% de los casos y una regeneración progresiva del cartílago afectado en 11 de los 12 pacientes tratados.

La eficacia fue superior, comparándola con otros tratamientos actuales de la artrosis, con la ventaja de tratarse de una intervención no invasiva, simple y conservadora que preserva la biomecánica de las articulaciones.

Actualmente la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios autoriza regularmente a los investigadores del Centro Médico Teknon a seguir practicando esta terapia celular en casos seleccionados de artrosis en todas las articulaciones.

Todos los ensayos clínicos y posteriores tratamientos personalizados, también denominados de uso compasivo, llevados a cabo por la Unidad se han realizado bajo la aprobación y supervisión del Comité de Ética e Investigación Clínica de Teknon, bajo la normativa legal vigente tanto de la Conselleria de Salud como del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Investigadores argentinos estudian los mecanismos de acción intracelulares que permitirían paliar enfermedades como el parkinson o el alzheimer

Fuente: http://www.dicyt.com/noticias/estudian-los-mecanismos-de-accion-intracelulares-que-permitirian-paliar-enfermedades-como-el-parkinson-o-el-alzheimer

 Banchio y Girardini, investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (UNR-CONICET).

Los bioquímicos Claudia Banchio y Javier Girardini son investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR) que depende de UNR-CONICET. La Dra. Banchio trabaja sobre cómo actúan las neuronas y el Dr. Girardini es especialista en mecanismos moleculares del cáncer. Ambos, lograron la combinación exacta para investigar en conjunto aquellos fenómenos que se producen en el interior de las células que permiten la regeneración de tejidos o la reparación de células dañadas en enfermedades como el Parkinson, el Alzheimer o en accidentes cerebro vasculares (ACV). “Lo que nosotros esperamos es entender si el metabolismo de los fosfolípidos puede favorecer la diferenciación neuronal a partir de células madre y entender cómo es este proceso, para luego poder pensar en puntas de interacción terapéutica”, sostuvo Girardini.


Los investigadores explicaron que existen evidencias que han propuesto que después de la muerte neuronal, se reactiva un programa que promueve la generación de nuevas neuronas funcionales demostrando la habilidad que poseen las células madre endógenas de reemplazar neuronas muertas. De hecho, el programa que promueve neurogénesis, es decir, regeneración de neuronas, debe estar sólo parcialmente activado en isquemias, infartos y en enfermedades neurodegenerativas ya que no es suficiente para recuperar el tejido dañado. Por ello resulta esencial para los investigadores definir los mecanismos que regulan el proceso de neurogénesis. Basándose en resultados preliminares, lo que ellos proponen es que el destino de la célula es regulado por lípidos mensajeros. Por lo que determinar la naturaleza de dichas moléculas lipídicas, y la dinámica de su generación y regulación es importante como estrategias potenciales en el diseño de terapias de regeneración.

Desde hace 5 años Claudia Banchio estudia los mecanismos de acción en sistemas de neuronas y durante su investigación descubrió que el metabolismo del lípido fosfatidilcolina tiene el efecto de favorecer la diferenciación neuronal. “La diferenciación celular es un fenómeno en el que se activa una vía de señalización intracelular, es decir, se activan determinadas enzimas que van enviando señales al interior celular para indicarle a las células que tienen que hacer una cosa y no otra”, explicó Girardini y contó que están trabajando con una proteína llamada Pin 1 que regula muchos aspectos de esa señalización intracelular. “Pin 1 nos dice cómo se transmiten las señales al interior de las células para regular el comportamiento. Esas vías de señalización tienen un punto de contacto con esta proteína Pin 1 y pensamos entonces que el fenómeno puede estar regulado por ésta”. Por esa razón el equipo de investigadores intentan ver si el mecanismo que ven en neuronas funciona en células madre.

El objetivo fundamental de Banchio es determinar cómo se establecen los mecanismos en la plasticidad neuronal y poder encontrar moléculas para aumentarla en determinadas situaciones.“ La plasticidad neuronal es la capacidad que tiene el sistema nervioso. Las neuronas son como árboles que se conectan entre sí a través de ramas. El hecho de que un tejido tenga plasticidad es poder regenerar una rama para restablecer una conexión o bien ocupar un espacio que se ha destruido”, sostuvo la investigadora. “Las células madre son un blanco muy interesante porque el cerebro tiene nichos de células madre, incluso en el adulto. Lo que se sabe es que el ejercicio físico estimula que esas células madre se diferencien a neuronas; pero no se sabe cuál es el mecanismo ni por qué. Además, una célula madre no sólo da neurona sino que da otro tipo de células que forman parte del sistema nervioso pero lo interesante es desviarlo a neuronas que son las células funcionales”, señaló Banchio. Y agregó que aumentar el proceso de diferenciación de una célula madre a una neurona contribuiría a la plasticidad neuronal, pudiendo regenerar tejidos muertos o cubrir células dañadas en enfermedades y sería beneficioso para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.

La existencia de nichos de células madre dentro del organismo de un adulto abre posibilidades de análisis para los investigadores. Con el avance logrado en cultivo de neuronas sobre la diferenciación neuronal, los científicos estarían en condiciones de identificar moléculas que favorezcan la diferenciación neuronal y suplementar dietas a base de determinados lípidos. El investigador explicó la dinámica que existe en el laboratorio. “Si se identifica cuál es el proceso de enzimas que intervienen en la diferenciación, se puede pensar en buscar fármacos que aumenten esta actividad, o lo contrario. Si encuentras reguladores negativos en este proceso, creas inhibidores contra esas enzimas que permitan que esos procesos avancen más rápido”.



Los investigadores contaron que una alternativa que se utiliza actualmente en seres humanos es inyectar células madre derivadas de la médula ósea, que es el lugar donde hay reservorio de células madre que son capaces de dar más cantidad de tipos celulares. “Lo que se hace es inyectar esas células en el lugar del daño o en el sistema circulatorio y como resultado, se ven mejoras. Pero no se sabe si son esas células que se inyectaron las que después regeneran el organismo generando nuevos tejidos o si esas células articulan procesos que provocan la regeneración celular. Desde el punto de vista médico es importante saber cómo actúa, es decir, los mecanismos de acción por los efectos secundarios o daños colaterales que puedan causar.”, sostuvo Girardini.

Banchio, por su parte, indicó que el riesgo de determinados procesos de tratamiento en las células madre es que “como son células que proliferan y no tienen características de células diferenciadas pueden ser similares de lo que es un proceso tumoral. Entonces, el riesgo es tratar de que ahí se detenga el proceso o que se exacerbe y termine siendo un proceso tumoral”. En la actualidad, se han detectado células madre tumorales. “Esto que hace unos años era una hipótesis, ya se ha demostrado, que hay poblaciones de células dentro de un tumor que tienen características de células madre, de autorregenerarse, generar células iguales a ellas mismas que dan origen a más células tumorales”, dijo Girardini. Trabajar en una línea de células tumorales le da a la investigadora la posibilidad de obtener las células no diferenciadas e inducir la diferenciación, es decir, “decirle a la célula que se transforme en neurona, en forma controlada” dijo Banchio. Lo que están estudiando en este momento es la posibilidad de que este mecanismo funcione en células madre.

El estudio se basa en un análisis que se realiza bajo un microscopio donde miden la longitud y número de neuritas, es decir, la morfología y características funcionales de las células. “Las células en cultivo son células diferenciadas, de forma redonda, y cuando uno les cambia las condiciones, se detiene el crecimiento y cambian su forma”, detalló Banchio. Posteriormente realizan un análisis molecular, donde estudian lo que ocurre en el interior de la célula, como por ejemplo los cambios de niveles de proteínas, aplicando técnicas bioquímicas, de biología molecular e histoquímica. La investigadora destacó que la técnica de regeneración in vitro, es decir, la regeneración de tejidos a través de una célula fuera de un organismo vivo y volver a inyectarlo en el paciente tiene otra ventaja respecto al trasplante “porque no tienes que alterar el sistema inmune por la compatibilidad ya que al ser del mismo organismo, no se genera rechazo”.


Banchio y Girardini destacaron la importancia de este trabajo.”Es un paso muy importante que no es fácil lograrlo. A partir del cerebro de un ratón, pudimos extraer las células madre y ponerlas en cultivo, obteniendo neuroesferas que son cultivos enriquecidos de células madre”. Los próximos pasos son esperanzadores. “Una vez que encontremos cómo funciona este fenómeno y lo caractericemos en células en cultivo, pasaremos a hacer ensayo preclínico”, sostuvo el investigador.