viernes, 20 de noviembre de 2015

Revelan que la distrofia muscular de Duchenne afecta directamente a las células madre musculares

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/salud/investigacion-medica/investigaciones-desvelan-que-la-distrofia-muscular-de-duchenne-es-una-enfermedad-de-las-celulas-madre_oWLJKAXYVuJTGYwxu07GR3/


  • La distrofia muscular de Duchenne afecta directamente a las células madre musculares, este hallazgo desecha la premisa que señalaba únicamente al deterioro celular como responsable de la patología.
  • Las investigaciones, aún solo probadas en animales, podrían generar nuevos tratamientos que alivien esta patología que afecta a uno de cada 3.600 niños.








Un nuevo estudio del Hospital de Ottawa y la Universidad de Ottawa, en Canadá, está a punto de cambiar por completo la comprensión sobre la distrofia muscular de Duchenne y allanar el camino para tratamientos más eficaces. El trabajo, publicado en la revista 'Nature Medicine', muestra que la distrofia muscular de Duchenne afecta directamente a las células madre musculares.


"Durante casi 20 años, hemos pensado que la debilidad muscular observada en pacientes con distrofia muscular de Duchenne se debe principalmente a problemas en sus fibras musculares, pero nuestra investigación muestra que también se debe a defectos intrínsecos en la función de sus células madre de los músculos", afirma el autor principal del estudio, el doctor Michael Rudnicki.



"Esto cambia completamente nuestra comprensión de la distrofia muscular de Duchenne y eventualmente podría llevar a tratamientos más eficaces", destaca Rudnicki, director del Programa de Medicina Regenerativa del Hospital de Ottawa y profesor de la Universidad de Ottawa, además de titular de la Cátedra de Investigación de Canadá en Genética Molecular.




La distrofia muscular de Duchenne es la forma más común de distrofia muscular, que afecta a aproximadamente uno de cada 3.600 niños. Es causada por mutaciones genéticas que dan como resultado la pérdida de la proteína distrofina, que lleva a la debilidad muscular progresiva y la muerte durante la segunda o tercera década de la vida.


Las células madre del músculo son responsables de la reparación del músculo después de las lesiones normales y el ejercicio. En respuesta al daño muscular, estas células madre se dividen para generar células precursoras que se convierten en las fibras que forman los músculos.



Durante muchos años, se pensaba que la distrofina era una proteína estructural sencilla que sólo se encuentra en las fibras musculares. En el estudio actual, Rudnicki y su equipo descubrieron que las células madre musculares también expresan la proteína distrofina y sin esta proteína producen diez veces menos células precursoras del músculo, que generan a su vez un menor número de fibras musculares funcionales. También descubrieron que la distrofina es un miembro clave de la maquinaria molecular que permite a las células madre de músculo presentir su orientación hacia tejido circundante.


"Las células madre del músculo que carecen de distrofina no puede decir qué dirección está en marcha y qué dirección está reducida --apunta Rudnicki--. Esto es crucial porque las células madre de músculo necesitan percibir su entorno para decidir si producir más células madre o formar nuevas fibras musculares. Sin esta información, las células madre de músculo no se pueden dividir adecuadamente y no pueden reparar el músculo dañado".



Esta investigación se llevó a cabo en células de ratón, pero se espera que los resultados se reproduzcan en los seres humanos, ya que la proteína distrofina es casi idéntica en todos los animales. Los tratamientos actuales para la distrofia muscular de Duchenne se limitan a los esteroides y la terapia física para ralentizar la enfermedad y disminuir los síntomas. También se están investigando enfoques experimentales, como la terapia génica, pero la investigación de Rudnicki sugiere que estas vías tendrán que modificarse para dirigirse a las células madre musculares así como a las fibras musculares.




"Ya estamos viendo enfoques para corregir este problema en las células madre de músculo --relata Rudnicki--. No estoy seguro de si alguna vez curaremos la distrofia muscular de Duchenne, pero estoy muy esperanzado de que algún día en el futuro, tendremos nuevas terapias que corrijan la capacidad de las células madre de músculo para reparar los músculos de los pacientes afectados y convertir esta enfermedad devastadora y mortal en una enfermedad crónica pero manejable".




El descubrimiento ha sido aclamado por los expertos en la materia, entre ellos el doctor Ronald Worton, quien codescubrió el gen de la distrofia muscular de Duchenne en 1987 y trabajó como vicepresidente de Investigación del Hospital de Ottawa durante 11 años.




"Cuando descubrimos el gen de la distrofia muscular de Duchenne, había grandes esperanzas de que seríamos capaces de desarrollar un nuevo tratamiento con bastante rapidez -relata Worton, que ahora está jubilado--. Esto ha sido mucho más difícil de lo que inicialmente pensábamos, pero la investigación del doctor Rudnicki es un gran avance que debe renovar la esperanza de los investigadores, los pacientes y sus familias".

domingo, 15 de noviembre de 2015

Los oncogenes delimitan la diferenciación de las células madre en leucemia

Fuente: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-oncogenes-delimitan-la-diferenciacion-de-las-celulas-madre-en-leucemia


Un nuevo estudio sostiene que la clave no es la cantidad de células que forman un tumor, sino cómo se diferencian para convertirse en un tipo celular específico. Los resultados evidencian que los oncogenes, los genes que provocan el cáncer, determinan la diferenciación de las células madre que sostienen la leucemia.




Isidro Sánchez García, en el centro al fondo, y su equipo de investigación.






Científicos del Centro de Investigación del Cáncer (CIC, centro mixto del CSIC y la Universidad de Salamanca) y de la Universidad de Birmingham (Reino Unido) han revisado investigaciones de los últimos años relacionadas con la hematopoyesis, la formación de las células de la sangre, y el papel que tienen las células madre en el desarrollo de la leucemia.


La conclusión, publicada en la revista Oncotarget, es que el proceso es más complejo de lo que se pensaba y que los oncogenes, los genes que provocan el cáncer, determinan la diferenciación de las células madre que sostienen la leucemia.


“Antes se pensaba que en el desarrollo del sistema hematopoyético cada célula decidía muy pronto en qué tipo de célula se diferenciaba y ya se sabe que esto no es así. En una célula normal, el proceso es complejo pero en una célula tumoral los oncogenes restringen su capacidad de decisión”, señala Isidro Sánchez García, experto del CIC que firma este artículo de revisión bibliográfica junto con el británico Geoffrey Brown.


El hecho de que los oncogenes de una célula predeterminen que se convertirá en una célula madre tumoral supone un importante cambio de paradigma en el abordaje de la investigación oncológica. “El cáncer siempre se ha considerado una enfermedad de proliferación celular, pero algunos investigadores pensamos que está más relacionada con la diferenciación”, comenta, en referencia al proceso por el cual las células adquieren las características de un tipo celular específico.




En otras palabras, “el problema de una inflamación no es el bulto, el bulto es la consecuencia” y del mismo modo “el problema del cáncer no es la cantidad de células que forman un tumor, sino la raíz que lo origina”.


Si una célula tiene ese “corsé de diferenciación”, los investigadores podrían “intentar que ese corsé estalle, obligando a la célula a convertirse en algo para lo que no está programada” y, por lo tanto, evitando el desarrollo del tumor, en este caso, la leucemia.


Las células madre que sostienen un cáncer se convertirían así en su talón de Aquiles y esta estrategia podría emplearse no solo en los tumores de la sangre, sino también extrapolarse a los tumores sólidos. “De momento, se ha podido estudiar en el sistema hematopoyético porque se conoce bien su organización. De hecho, en el sistema hematopoyético sabemos desde siempre que hay células madre y en los tejidos sólidos se ha empezado a intuir su existencia hace pocos años”, señala el investigador.




Este trabajo aparece en el contexto de un proyecto europeo destinado a analizar la versatilidad del sistema hematopoyético. Mientras que la Universidad de Birmingham estudia su normal desarrollo, el Centro de Investigación del Cáncer analiza las alteraciones que dan lugar a la leucemia.


Los datos que se recopilan en este artículo y que darían lugar a un cambio en la concepción de la lucha contra el cáncer invitan a desarrollar una nueva generación de fármacos partiendo casi de cero.


Sin embargo, Sánchez García cree que lo más probable es que tanto los científicos como las farmacéuticas mantengan las líneas de investigación vigentes. “Desarrollar los tratamientos actuales era lo razonable con los datos que se tenían antes y ahora ese paradigma ya no se sustenta, pero la investigación y el negocio no van a la par”, lamenta.







Referencia bibliográfica:

Geoffrey Brown, Isidro Sanchez-Garcia. Is lineage decision-making restricted during tumoral reprograming of haematopoietic stem cells? Oncotarget, October 19, 2015. DOI: 10.18632/oncotarget.6145

martes, 3 de noviembre de 2015

Sólo cinco 'bebés medicamento' han nacido en España desde 2006

Fuente: http://www.elmundo.es/salud/2015/11/02/56177e4fe2704e49538b4628.html



La familia Mariscal-Puertas en su casa de Algeciras.







El nacimiento de Javier hace siete años abrió la puerta a la esperanza de muchas familias, aunque en este tiempo sólo otras tres han logrado concebir a ese bebé milagro compatible con otro hermano enfermo. En 2011, el cordón umbilical de Nora y Leire permitió curar a su hermano Izan, enfermo de adrenoleucodistrofia (en el Hospital Sant Pau, Barcelona); en 2012, de nuevo en el Virgen del Rocío, el nacimiento de Estrella permitió curar a su hermano Antonio, enfermo de aplasia medular, y existe al menos otro caso de anemia de Fanconi en el Hospital Niño Jesús de Madrid. Con éste, en total son cinco los niños salvadores nacidos en España desde 2006, aunque otras familias antes que ellos tuvieron éxito, pero iniciaron el proceso fuera de nuestro país, ya que la ley aquí aún no lo autorizaba. Si en este tiempo se ha logrado alguno más, no se ha documentado públicamente, ni figura en los registros de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).


Su presidente, Rafael Matesanz, explica que desde 2006 se han recibido ante la Comisión Nacional de Reproducción Asistida -dependiente del Ministerio de Sanidad- 66 solicitudes de familias para poder concebir un niño genéticamente compatible con otro hijo enfermo. La mayoría de ellas con diagnósticos como la anemia de Fanconi, la beta Talasemia (como en el caso de Andrés, de Algeciras), leucemias y aplasia medular.


De ellas, la Comisión ha autorizado el 68% (45 casos), aunque es difícil saber qué ha ocurrido con ellos una vez recibido el consentimiento porque no existe un registro de hermanos salvadores. Lo más probable, como explica el profesor Jordi Surrallés, investigador de la Universidad Autónoma de Barcelona y del Centro de Investigación en Red para Enfermedades Raras (CIBERER), es que el proceso para obtener un embrión sano y compatible con su hermano, o el posterior intento por implantarlo en el útero de la madre no hayan tenido éxito.













Y es que las leyes de la genética juegan en contra de estas familias. Las posibilidades de obtener un embrión sano (sin ninguno de los defectos genéticos heredados tanto del padre como de la madre) son de tres de cada cuatro; pero que además sea compatible genéticamente con otro hermano sólo es de un cuarto. Sumando las dos condiciones imprescindibles sólo un 20% de los embriones obtenidos por cada ciclo de reproducción asistida son válidos. "Pero es que, además, el 75% de ellos no se desarrolla adecuadamente en la placa, se destruyen, o presentan otras anomalías cromosómicas y se producen abortos espontáneos...". Así que, en suma, las posibilidades de éxito por cada ciclo de fecundación in vitro que inician es de sólo un 5%. "Conozco familias que lo han intentado hasta 10 veces sin éxito", subraya.





Como explica el director del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) en Barcelona, el doctor Agustín Ballesteros, hay que tener en cuenta la edad de la madre como otra piedra en este tortuoso camino.


En el caso de la anemia de Fanconi, por ejemplo, los síntomas que desenmascaran la enfermedad suelen aparecer cuando el niño tiene ya siete u ocho años, lo que significa que la madre puede estar ya rondando la cuarentena y la cantidad y calidad de sus óvulos no es la más óptima.


De hecho, en colaboración con la Red Española de Anemia de Fanconi, Surrallés documentó recientemente en la revista Genetics in Medicine los esfuerzos de ocho familias con algún niño afectado por esta enfermedad a lo largo de 11 años. Tras 42 intentos por concebir un hermano para salvarlo, sólo una de ellas lo consiguió, en la cuarta fecundación in vitro y gracias a los óvulos donados por una prima de la madre más joven que ella. De aquel embarazo milagro y generoso nacieron dos mellizas para salvar a su hermana mayor.


Como explica Soledad Puertas a EL MUNDO en su casa de Algeciras, ella tenía sólo 31 años cuando los pediatras diagnosticaron beta Talasemia a su hijo Andrés -que en marzo de 2016 cumplirá 14 años-, por lo que en su caso las posibilidades de éxito con el embarazo de Javier eran mucho más altas.


Cada fecundación in vitro fallida no sólo supone un duro varapalo psicológico para estas familias, sino una importante carga económica en el caso de que recurran a clínicas privadas para ello.


Lo que no cuentan tampoco las estadísticas son los papeleos y la lucha de muchas de estas familias contra la burocracia. Aunque el doctor Ballesteros admite que se aprecia en la Comisión de Reproducción Asistida una buena voluntad por agilizar los trámites, Surrallés es menos optimista. "Conozco familias con el permiso de la Comisión pero que luego se encuentran con pegas y problemas en su hospital, porque el diagnóstico genético preimplantacional es un proceso caro y no todas las comunidades lo quieren asumir, así que muchas optan por irse a la privada". En uno de los casos que Surrallés ha documentado, en colaboración con la Asociación de Anemia de Fanconi en España, el pequeño falleció con el permiso de Sanidad en la mesa, pero sin haber podido llegar a tiempo para iniciar el DGP. "Por mucho que se haya ganado en agilidad, sigue siendo un procedimiento largo y tedioso, y eso no ayuda a las familias", admite Ballesteros. "Cualquier demora en los plazos juega en contra de la edad reproductiva de la madre", critica.


También los avances en Hematología han desplazado en cierto modo la urgencia por tener un bebé medicamento como única salida posible.


Como explica también el doctor Rafael Matesanz, lo primero que se busca cuando surge un caso de este tipo es un hermano ya nacido y, si no, un donante compatible en la base mundial de donantes de médula ósea y cordón umbilical (REDMO). "Hace unos 10 años, la supervivencia de un niño con anemia de Fanconi si recibía un trasplante de un donante no emparentado era del 30%-40%", explica Surrallés. Hoy en día, esa cifra ha pasado al 70% gracias a que se han mejorado los protocolos de trasplante y los tratamientos inmunosupresores.


Por eso coincide con Matesanz en que si existe una indicación para trasplante y existe un donante compatible en el registro mundial, lo mejor es no esperar. Porque el tiempo hasta que pueda nacer un futuro hermano medicamento quizás sea demasiado largo y la salud del niño se deteriore tanto que cuando el nuevo bebé nazca, ya no sea posible hacerlo. "Si hay donante no emparentado compatible, lo mejor es no esperar".


El diagnóstico genético preimplantacional entre hermanos, explica Matesanz, está justificado desde el punto de vista médico para aquellas enfermedades en las que es necesaria una concordancia genética total, para reemplazar completamente con las células del hermano todo el sistema sanguíneo del niño enfermo. No lo está, en cambio, añade, en los casos de leucemias. Primero, porque los tiempos hasta que se puede lograr un embarazo a menudo son largos, y en el caso de esta enfermedad hematológica la urgencia por iniciar el tratamiento es mayor. Pero también, añade, en estos casos el trasplante con sangre de cordón o médula de un donante, incluso aunque la compatibilidad de antígenos HLA no sea total puede dar buenos resultados.




Existe otra piedra en este tortuoso camino. Si el paciente ya tiene 10 o 12 años cuando nace su hermano milagro es posible que las células del cordón umbilical no sean suficientes para su peso. En ese caso, como le ocurrió a Laura cuando nació su hermano Pol, hubo que esperar a que el bebé cumpliese un año para poder hacerle dos pequeños aspirados de médula que completasen la cantidad de células madre que Laura necesitaba.


Por todo ello, admite Surrallés, y aunque la técnica del hermano medicamento pudo parecer hace unos años una solución a todos los problemas de este tipo de enfermedades graves y hereditarias, la realidad ha obligado a los investigadores a buscar nuevas vías alternativas de mano de la terapia génica o de la llamada medicina regenerativa.


Precisamente este año, o en 2016 como muy tarde, está previsto que se inicie en España el primer ensayo clínico con terapia génica para tratar a niños con anemia de Fanconi que requieren un trasplante pero carecen de un donante compatible. Dirigido por Juan Bueren, responsable del área de Hematopoyesis del CIEMAT, este estudio pionero tratará de corregir el defecto genético que sufren las células sanguíneas de los niños con anemia de Fanconi mediante un vector viral. De hecho, en el Hospital Niño Jesús de Madrid y en el Vall d'Hebron de Barcelona ya hay congeladas células de la médula ósea de varios niños a la espera de que su estado de salud empeore y requieran un trasplante. En ese momento, dichas células se corregirán mediante un virus en el laboratorio y serán de nuevo transfundidas al menor con la esperanza de que sean capaces de reparar la fábrica de células del organismo que estos niños tienen gravemente dañada.


Expertos probarán células de donantes para reconstruir hueso maxilar

Fuente: http://www.redaccionmedica.com/noticia/expertos-probaran-celulas-de-donantes-para-reconstruir-hueso-maxilar-89496


Investigadores del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid (HURH) y los hospitales de Cabueñes y Central de Asturias probarán sobre pacientes la reconstrucción de hueso maxilar con células madre alogénicas —provenientes de donantes— después de un exitoso trabajo ya llevado a cabo con células autólogas —del propio paciente—.




Luis Miguel Redondo González, cirujano maxilofacial del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid.






El ensayo clínico, que lleva por título 'Regeneración de cavidades óseas quísticas de los maxilares mediante bioimplante de células mesenquimales alogénicas asociadas a matriz de suero entrecruzada', ha recibido este mes de octubre autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y podría ponerse en práctica el próximo mes, según ha explicado en declaraciones a Europa Press Luis Miguel Redondo González, cirujano maxilofacial del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid e investigador principal del proyecto. 


Se trata de un ensayo clínico que además tiene entre sus ventajas que es independiente, está auspiciado por la agencia, con lo cual no hay "trabas" a nivel comercial ni de ningún tipo. El ensayo se realiza tras haberse probado este sistema con material autólogo, como si fuera un autotransplante, para regenerar el hueso de los maxilares. 


En concreto, se hizo un modelo con los quistes maxilares y se utilizó la sangre del paciente para generar una especie de plasma que permitía "vehiculizar" las células y luego se extraían células del hueso del paciente, de manera que mientras se le operaba se podía sustituir el hueso con este material autólogo. 


La ventaja de esta experiencia es que no plantea problema alguno de inmunosupresor al ser material autólogo, pero por el contrario este tipo de tratamiento es muy caro porque se tienen que fabricar en las denominadas "salas blancas", donde se fabrican las células madre, de manera que cada vez que se procesa un paciente queda bloqueada sólo para él, no se puede utilizar para más. 


Tras obtener unos resultados positivos en una decena de pacientes, algo que se va a publicar próximamente, desde el Instituto de Biología y Genética Molecular (IBGM) —centro mixto del Centro Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad de Valladolid— se planteó, como miembros de la Red de Terapia Celular, utilizar células alogénicas, de donantes. Este tipo de tratamiento, si funciona, supondría "abaratar muchísimo" los costes y "ampliar o amplificar" la producción de muestras para tratar a "muchísimos" pacientes, no sólo uno por día, "sino muchos a la vez". 


Se trata de comprobar que el medicamento es seguro, que no hace daño ni plantea problemas para buscar resultados, algo que ya ha sido un éxito en el caso de las células autólogas y se trabaja ya en preparar esta fase, de manera que el próximo mes se espera empezar a operar a pacientes, que podrían elevarse a entre 45 y 50 entre los tres hospitales a lo largo de la duración del ensayo. 


Para comprobar su resultado se va a comparar con lo que mejor funciona hasta ahora, "el 'gold standard'", que sería si esa cavidad en lugar de con células madre se rellena con hueso sacado de la cadera, el "autoinjerto" de hueso, ha señalado Redondo. Este tipo de quistes, concretamente el radicular, sobre el que se basa la experiencia, es más habitual por problemas odontogénicos, dado que dentro de la totalidad de los quistes maxilares casi es el 50 por ciento y hay un alto porcentaje de población bastante elevada que tiene algún problema derivado de infección dentaria o algún problema de los dientes que a la larga desemboca en cavidad en el hueso, en un quiste. 




De esta forma, se daría solución a un problema frecuente, pero es que además lo que se busca es también ayudar a resolver otros problemas reconstructivos más importantes, como los enfermos oncológicos. Así, si el día de mañana en lugar de utilizar colgajos libres o técnicas microquirúrgicas se pudiera utilizar algún producto derivado, para el paciente sería más accesible, sencillo y además supondría menos costes, según ha explicado el cirujano maxilofacial. 


En cuanto a su aplicación clínica, Redondo González ha explicado que el Ministerio de Sanidad intenta crear una red de hospitales autorizados para usar estos materiales, para llevar un control estricto sobre los mismos y garantizar el seguimiento del paciente, algo para lo que el Río Hortega de Valladolid reuniría todos los requisitos y para lo que se apuesta. 


Sin embargo, cree que el sistema público hace un "grandísimo esfuerzo" en este tema y ha destacado como "gran protagonista" al IBGM, cuyos responsables "han apostado fuerte" por lo que denominan "investigación traslacional", es decir, que la investigación tenga una trascendencia en la clínica, que lo vean los pacientes, con garantías de seguridad, aunque "siempre hay que dar un salto en el vacío, llega un momento de probar en los humanos".

Fabrican en un laboratorio una réplica 'casi' perfecta de un cerebro humano

Fuente: http://www.abc.es/salud/tecnologia-salud/abci-fabrican-laboratorio-replica-casi-perfecta-cerebro-humano-201510251916_noticia.html


Contiene el 99%de los genes presentes en el cerebro fetal humano y permitirá avanzar en terapias para el alzheimer y el parkinson.




Un cerebro humano en una placa de laboratorio. Un organoide diseñado a partir de células de piel humana adulta y que constituye el modelo del cerebro humano más completo desarrollado hasta ahora. Eso es lo que ha logrado el equipo de René Anand, de la Universidad Estatal de Ohio (EE.UU.). Su cerebro tiene una madurez similar a la del cerebro de un feto de cinco semanas de edad.


Aproximadamente del tamaño de un borrador de lápiz, el cerebro tiene una estructura muy definida y contiene el 99%de los genes presentes en el cerebro fetal humano. Los expertos creen que su ‘criatura’ permitirá probar, de una manera más ética, rápida, precisa y eficaz, medicamentos experimentales para enfermedades tan necesitadas como el alzheimer o el parkinson y avanzar en el conocimiento de las posibles causas genéticas y ambientales de la mayoría de los trastornos del sistema nervioso central.


«No sólo podemos ver cómo se desarrolla un cerebro, sino también sus diversos tipos de células que expresan casi todos los genes de un cerebro», subraya Anand. Desde hace muchos años, añade, «hemos tratado de resolver problemas complejos de la enfermedad cerebral y, ahora, este modelo tiene un grandísimo potencial para la salud humana, ya que nos ofrece más y mejores opciones para probar y desarrollar terapias en modelos diferentes a los animales».



Hace cuatro años, tras fracasar con una prometedora molécula para el autismo después de sus ensayos en ratones, Anand decidió fabricar su propio modelo de biología neuronal humana. Su réplica del cerebro humano es casi perfecta; ‘casi’ porque carece de un sistema vascular. Pero contiene una médula espinal, las principales regiones del cerebro, múltiples tipos de células, la señalización de circuitos e incluso una retina. ‘Casi’ un cerebro completo.


Sus aplicaciones en la investigación médica son, según Anand, múltiples. Por ejemplo, en las enfermedades del sistema nervioso central permitirán estudios de susceptibilidad para determinar las causas genéticas o puramente ambientales. Por ejemplo, «la ciencia genómica infiere que hay hasta 600 genes que dan lugar al autismo, pero, hasta aquí llegamos –afirma-. Las correlaciones matemáticas y los métodos estadísticos son insuficientes para, por sí mismos, identificar la causalidad. Por eso, es necesario un sistema experimental; es decir, un cerebro humano».


La base de este nuevo organoide es el trabajo de Shinya Yamanaka, Premio Nobel de Medicina de 2012, sobre la capacidad de reprogramar células de la piel adultas en células pluripotenciales, es decir, células madre inmaduras que pueden ser programadas para convertirse en cualquier tejido del cuerpo. «Una vez que una célula se encuentra en ese estado pluripotente puede convertirse en cualquier órgano si se sabe qué hacer para hacer que se convierta en dicho órgano», dijo Anand.


Hasta ahora se habían obtenido hígados, pulmones o corazones, e incluso minicerebros pero como reconoce el investigador, «el cerebro ha sido el santo grial, debido a su enorme complejidad en comparación con cualquier otro órgano».



Gracias a sofisticadas técnicas, que desvelará cuando se publique su investigación, su equipo logró que las células madre pluripotentes fueran capaces de convertirse en tejido neural, los componentes del sistema nervioso central u otras regiones del cerebro. «Se tarda unas 15 semanas en construir un modelo que coincida con el cerebro de un feto de cinco semanas». Anand y su colaboradora Susan McKay han dejado que el modelo siga creciendo hasta las 12 semanas, observando así todos los cambios que se han producido durante la maduración.


Las imágenes de alta resolución del cerebro permiten identificar neuronas activas y sus extensiones de señales portadoras -axones y dendritas- así como astrocitos, oligodendrocitos y microglia. El modelo, explican, también activa marcadores para células que tienen las funciones clásicas excitatorias e inhibitorias en el cerebro y que permiten a las señales químicas viajar a través del órgano.



Los investigadores ya han utilizado la plataforma para poner en marcha sus propios proyectos, la creación de modelos cerebrales organoides de la enfermedad de Alzheimer, de Parkinson y de autismo en el laboratorio, y confían que, con un mayor desarrollo y la adición de un suministro de sangre de bombeo, el modelo podría ser utilizado para estudiar una posible terapia para el accidente cerebrovascular o ictus.


Anand también espera que su modelo del cerebro pueda incorporarse en el programa Microphysiological Systems, una plataforma de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa de EE.UU. que se está desarrollando mediante el uso de tejido humano diseñado para imitar los sistemas fisiológicos humanos. Los resultados de este nuevo avance se presentan durante el Simposio de Investigación 2015 de Salud Militar en EE.UU.

lunes, 2 de noviembre de 2015

El trasplante de sangre de cordón umbilical no requiere compatibilidad completa con el receptor

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/salud/genetica/el-trasplante-de-sangre-de-cordon-umbilical-no-requiere-compatibilidad-completa-con-el-receptor_7vxor1oZsByFrQ00Hbnva7/


El jefe de sección de Hematología Clínica del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia, Guillermo Sanz, asegura que el trasplante de sangre de cordón umbilical (SCU) permite llevar a cabo este procedimiento a casi todos los pacientes que lo precisan, porque no requiere una compatibilidad completa con el receptor y está disponible para su uso inmediato.




Así lo ha explicado este especialista durante la XXVII Lección Conmemorativa Antonio Raichs, después de que se diera a conocer que España empezará este diciembre o en enero de 2016 el primer ensayo clínico del mundo para comprobar si un trasplante de sangre de cordón con la mutación CCR5 Delta32 puede curar el virus del VIH en pacientes que han desarrollado un cáncer de sangre.


Esta lección conmemorativa, bajo el título 'De ancianos y recién nacidos: de los síndromes mielodisplásicos al trasplante de sangre de cordón umbilical', se ha celebrado en el marco del LVII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y el XXXI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH), según ha informado la organización en un comunicado.


El doctor Guillermo Sanz ha explicado que la sangre de cordón umbilical constituye "la fuente de células hematopoyéticas progenitoras más joven que podemos usar para trasplante". Además, "sus resultados a largo plazo son similares a los que se obtienen con otras fuentes", ha indicado.


Asimismo, ha destacado que "el hecho de la juventud inherente a las células de SCU podría ser una ventaja adicional por una menor probabilidad de llevar lesiones genéticas y menor incidencia, a medio plazo, de neoplasias hematológicas secundarias, una complicación no inusual en el trasplante de células hematopoyéticas de adulto".


También ha comentado que las indicaciones del trasplante de SCU son las mismas que las de otras fuentes de trasplante de células hematopoyéticas en las que no se dispone de donante familiar HLA-idéntico, es decir, en enfermedades congénitas benignas, como la talasemia, las inmunodeficiencias graves y las enfermedades de depósito, la aplasia medular grave y, fundamentalmente, las neoplasias hematológicas, como leucemias, síndromes mielodisplásicos, linfomas y otras en las que los tratamientos alternativos disponibles sean menos eficaces.


Según ha explicado el doctor Sanz, el mayor problema del trasplante de sangre de cordón umbilical es que la menor dosis celular que contiene en relación con otras fuentes celulares de trasplante de un adulto condiciona un injerto más lento y una mayor mortalidad inicial.




Para intentar solventar este problema, "se están desarrollando diversos ensayos clínicos con diferentes métodos de expansión 'ex vivo' de células madre hematopoyéticas y otros sistemas que facilitan el anidamiento de estas células en la médula ósea del receptor", ha explicado el especialista, quien ha asegurado que "los resultados preliminares son más que alentadores".


El hematólogo, que ha centrado gran parte de su labor investigadora en los síndromes mielodisplásicos y al trasplante de sangre de cordón umbilical, ha recordado que "como otras neoplasias hematológicas, los síndromes mielodisplásicos ocurren fundamentalmente en personas de edad avanzada, una edad media de 75 años".


Recientemente se ha demostrado una relación directa entre la edad y la presencia en personas aparentemente sanas de mutaciones que conducen a estas enfermedades y de hematopoyesis clonal.




De hecho, "estas personas tienen un riesgo diez veces superior de padecer en el futuro una neoplasia hematológica, fundamentalmente síndromes mielodisplásicos y leucemia mieloide aguda", ha indicado el doctor Sanz, quien ha resaltado la importancia que tiene para la hematología la investigación clínica y traslacional y "el trabajo en equipo, con buen ambiente, y en el seno de grupos cooperativos multidisciplinares.


Un minirriñón de laboratorio facilita el diseño de nuevos fármacos

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20151023/abci-mini-rinon-nature-201510231219.html


El objetivo es utilizar estos organoides de minirriñón para promover enfermedades renales y así poder estudiarlas.









Las técnicas de edición de genes o ingeniería genética han permitido fabricar y cultivar miniriñones en el laboratorio. El objetivo, tal y como se describe en «Nature Communications» es utilizar estos organoides de minirriñón para promover enfermedades renales y así poder estudiarlas con el fin de desarrollar nuevas terapias personalizadas.


Los investigadores han trabajado con células madre pluripotentes, capaces de convertirse en cualquier tipo de órgano en el cuerpo. En este caso se utilizó un cóctel químico para que las células madre maduraran en estructuras que se asemejaran a riñones en miniatura. Dichos organoides contienen túbulos, células de filtrado y células de los vasos sanguíneos, y son capaces de transportar productos químicos y de responder a una lesión de forma muy similar a la que lo hacen los túbulos renales en personas.


Los científicos llevan tiempo creando modelos de enfermedades en los laboratorios que sean más reales que los animales y ya lo hemos logrado, señala Benjamin Freedman, del Hospital Brigham and Women de Boston (EE.UU.). «Responder a esta pregunta era esencial para comprender el potencial de mini-riñones en la regeneración renal clínica y en el descubrimiento de fármacos».


Una vez que se tenía los miniórganos, los investigadores desarrollaron la enfermedad renal. Para ello utilizaron la técnica de edición de genes CRISPR y generaron dos enfermedades renales muy frecuentes: patología renal poliquística y glomerulonefritis. «De esta forma los organoides desarrollaron las características de estas enfermedades». Las personas con mutaciones en los genes poliquísticos tienen quistes en los túbulos renales. Los expertos vieron que los organoides con mutaciones en Podocalyxin, un gen relacionado con la glomerulonefritis, perdían las conexiones entre las células de filtrado.




«Hemos visto que la mutación de un único gen da lugar a cambios renales asociados con la enfermedad humana, lo que permite entender mejor la enfermedad y sirve de modelo para desarrollar fármacos para el tratamiento de estas enfermedades», afirma Joseph Bonventre, autor principal del estudio y director de Instituto de Células Madre de Harvard.




«Estos mini-riñones y la ingeniería genética -añade Freedman- nos han enseñado que la enfermedad humana se reduce a componentes simples que se pueden volver a crear en un laboratorio». Y ello, continúa, nos proporciona formas mejores y más rápidas, para realizar «ensayos clínicos en una placa para probar nuevos medicamentos y terapias que podrían funcionar en humanos».


«La técnica de edición genética CRISPR se puede utilizar para corregir las mutaciones de genes y convertirse en una estrategia terapéutica prometedora», explica Freedman. Ahora, comenta, podemos crecer, a demanda, nuevo tejido renal que es 100% inmunocompatible con el propio organismo de una persona.


Y concluye: «Hemos demostrado que estos tejidos pueden imitar los riñones sanos y enfermos, y que los organoides pueden sobrevivir en ratones después de ser trasplantados. La siguiente pregunta es si también pueden realizar las funciones de los riñones después del trasplante».

Mini-kidney organoids re-create disease in lab dishes

Fuente: http://medicalxpress.com/news/2015-10-mini-kidney-organoids-re-create-disease-lab.html



A mini-kidney (1 mm diameter) grown from a patient's stem cells.







Mini-kidney organoids have now been grown in a laboratory by using genome editing to re-create human kidney disease in petri dishes.




The achievement, believed to be the first of its kind, resulted from combining stem cell biology with leading-edge gene-editing techniques.


The journal Nature Communications reports the findings. The work paves the way for personalized drug discovery for kidney disease.


The mini-kidney organoids were grown from pluripotent stem cells. These are human cells that have turned back the clock to a time when they could develop into any type of organ in the body. When treated with a chemical cocktail, these stem cells matured into structures that resemble miniature kidneys.


These organoids contain tubules, filtering cells and blood vessel cells. They transport chemicals and respond to toxic injury in ways that are similar to kidney tubules in people.


"A major unanswered question was whether we could re-create human kidney disease in a lab petri dish using this technology," said Benjamin Freedman, who led the studies at Brigham and Women's Hospital in Boston. He is now an assistant professor of medicine in the Division of Nephrology at the University of Washington and a UW Medicine researcher.


"Answering this question," he said, "was important for understanding the potential of mini-kidneys for clinical kidney regeneration and drug discovery."


To re-create human disease, Freedman and his colleagues used the gene-editing technique called CRISPR. They engineered mini-kidneys with genetic changes linked to two common kidney diseases, polycystic kidney disease and glomerulonephritis.


The organoids developed characteristics of these diseases. Those with mutations in polycystic kidney disease genes formed balloon like, fluid filled sacks, called cysts, from kidney tubules. The organoids with mutations in podocalyxin, a gene linked to glomerulonephritis, lost connections between filtering cells.


"Mutation of a single gene results in changes kidney structures associated with human disease, thereby allowing better understand of the disease and serving as models to develop therapeutic agents to treat these diseases," explained Joseph Bonventre, senior author of the study. He is chief of the Renal Division at Brigham and Women's Hospital and a principal faculty member at Harvard Stem Cell Institute.


"These genetically engineered mini-kidneys," Freedman added, "have taught us that human disease boils down to simple components that can be re-created in a petri dish. This provides us with faster, better ways to perform 'clinical trials in a dish' to test drugs and therapies that might work in humans."


The researchers found that genetically matched kidney organoids without disease-linked mutations showed no signs of either disease.


"CRISPR can be used to correct gene mutations," explained Freedman. "Our findings suggest that gene correction using CRISPR may be a promising therapeutic strategy."


In the United States, costs for kidney disease are about 40 billion dollars per year. Kidney disease affects approximately 700 million people worldwide. Twelve million patients have polycystic kidney disease and two million gave complete kidney failure. Dialysis and kidney transplantation, the only options for patients in kidney failure, can cause harmful side effects and poor quality-of-life.


"As a result of this new technology," Freedman said, "we can now grow, on demand, new kidney tissue that is 100 percent immunocompatible with an individual's own body."


He added, "We have shown that these tissues can mimic both healthy and diseased kidneys, and that the organoids can survive in mice after being transplanted. The next question is whether the organoids can perform the functions of kidneys after transplantation."








sábado, 24 de octubre de 2015

España intentará curar a cinco personas con VIH y leucemia a la vez

Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2015/10/22/actualidad/1445516001_770969.html


La ONT ya ha localizado a 157 donantes con una mutación que hace que el sistema inmunitario no se infecte por el virus.



El director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz.







España va a intentar curar en los próximos tres años a cinco personas que tengan VIH y un cáncer hematológico a la vez. El proyecto de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y la Sociedad Española de Hematología consiste en reproducir el que hasta ahora ha sido el único caso de una persona que se ha curado del VIH: Timothy Brown, el llamado paciente de Berlín. Este hombre eliminó el virus de su organismo al recibir un trasplante de médula para una leucemia que padecía muy especial: las células que le inyectaron tenían una mutación que, al dejar sin acceso al patógeno, las dejaba a salvo de la infección.


"El ensayo tiene el valor de sistematizar lo que fue un caso aislado", dice el presidente de la ONT, Rafael Matesanz. "La idea es tener ya el conocimiento por si en un futuro surge la posibilidad de introducir esa modificación en las personas con VIH por un método menos agresivo que el trasplante", explica. El mismo valor le otorga al trabajo Rafael Duarte, jefe de Oncología del hospital Puerta de Hierro en Madrid. Duarte ya intentó reproducir el caso del paciente de Berlín cuando estaba en el Instituto Catalán de Oncología (ICO), pero el voluntario recayó en su leucemia y falleció, por lo que no se pudo verificar si había eliminado de manera permanente el VIH.




El ensayo, que va a financiar la Fundación Mutua Madrileña con 150.000 euros y se ha presentado en Valencia, "explota el potencial de España en trasplantes de progenitores hematopoyéticos", las células madre que reconstituyen el sistema sanguíneo, dice Matesanz. Estas células pueden venir de la médula de un donante o de la sangre de cordón umbilical, y se ha optado por esta última. "De las 60.000 muestras que tenemos, se han analizado las 25.000 de mayor calidad, y se han identificado 157 con la mutación que buscábamos", explica. Ahora, la siguiente fase es esperar a que haya un caso de un enfermo con un cáncer hematológico que tenga, además, VIH y requiera un trasplante de médula para usar estas muestras especiales. Así se podrá ver si lo que sucedió con Timothy Brown fue una excepción o si es algo que se puede extrapolar.



La mutación que se busca, la CCR5 delta 32, se ha identificado en personas que están infectadas por el VIH, pero que controlan el proceso sin necesidad de medicamentos (son lo que se denominan no progresores), y también en otras que, pese a exponerse repetidas veces al virus, lo eliminan.


"El criterio de inclusión va a ser la necesidad del trasplante, la neoplasia hematológica", recalca Matesanz. Con ello quiere decir que no se va a tratar a personas para eliminar —curarles— el VIH, sino que este va a ser un beneficio extra. Duarte redunda en la idea. "Con los tratamientos antivirales actuales, usar un trasplante para curarles sería como matar moscas a cañonazos. Ya hay medicación para que la mayoría cronifique la infección". Esta opinión tiene una causa clara: el propio proceso, con sus preparativos, tiene una mortalidad "que en Europa ronda el 20%", dice Duarte, por lo que "solo debe usarse en personas muy enfermas que no tiene otra opción".


En cualquier caso, la idea de que pudiera haber cinco curaciones del VIH es atractiva. "Si funciona, seríamos el primer país que lo habría hecho", asegura Matesanz.

El pez cebra inspira nuevas terapias para tratar lesiones medulares

Fuente: http://www.agenciasinc.es/Noticias/El-pez-cebra-inspira-nuevas-terapias-para-tratar-lesiones-medulares


El pez cebra adulto es capaz de volver a nadar pocas semanas después de sufrir daños en la médula espinal. Investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela han demostrado que la serotonina promueve la regeneración de motoneuronas en este animal.











Antón Barreiro, investigador del departamento de Biología Celular de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), junto con el doctor Becker de la Universidad de Edimburgo, trabaja en el estudio de la impresionante capacidad de regeneración espontánea que muestran los peces cebra tras una lesión medular. En concreto, han demostrado el papel fundamental que desempeña la serotonina en ese proceso y que puede llevar al diseño de nuevos fármacos para su uso en pacientes.


A diferencia de los humanos y del resto de mamíferos, el pez cebra adulto es capaz de recuperar la natación de forma natural pocas semanas después de sufrir una lesión medular completa, algo que en el caso de los humanos provoca la pérdida irreversible de la función locomotora y sensorial por debajo del lugar de la lesión.




Pero más allá de la estabilización de los pacientes y terapias de rehabilitación, de momento no existe una terapia efectiva que promueva la regeneración y recuperación funcional. “Nuestra idea de trabajo –explica Antón Barreiro– es descubrir qué vías moleculares se activan e intervienen en el proceso de regeneración tras una lesión medular en el pez cebra”.


Los investigadores han demostrado recientemente –en un estudio que acaba de ser publicado en la revista Cell Reports– que la serotonina, conocida por su papel como neurotransmisor en el sistema nervioso, promueve tanto el desarrollo embrionario de motoneuronas espinales como la regeneración de éstas tras una lesión medular en adultos de pez cebra.


Las motoneuronas son las neuronas de la medula espinal que inervan la musculatura para controlar su contracción y relajación. En humanos, enfermedades degenerativas o daños traumáticos medulares provocan la muerte de estas neuronas y, por tanto, la pérdida de la capacidad de controlar la musculatura corporal.


“Estudios previos demostraron que en el pez cebra adulto se generaban nuevas motoneuronas tras una lesión medular, pero nunca en humanos adultos. Ahora nosotros evidenciamos el importante papel de la serotonina en la proliferación de las células madre que dan lugar a nuevas motoneuronas en la médula espinal, lo que da pie a sentar las bases para el desarrollo futuro de terapias que promuevan la producción o supervivencia de esas motoneuronas en humanos que sufren procesos degenerativos o daños medulares traumáticos”, concluye Barreiro.