sábado, 15 de marzo de 2014

Los autores del último trabajo sobre células madre piden su retirada

Fuente: http://www.elmundo.es/salud/2014/03/10/531e0223268e3edd2f8b4588.html

Los científicos japoneses autores del último hito en materia de células madre han solicitado su retirada de la revista 'Nature', ante las dudas que ha generado la publicación e incapaces de replicar los resultados. El trabajo sostenía que era posible obtener células madre con propiedades similares a las embrionarias simplemente introduciendo células adultas en un entorno muy ácido.


Desde la publicación de este trabajo, varios laboratorios de otras instituciones internacionales han sido incapaces de lograr los mismos resultados y han surgido dudas también en torno a algunas imágenes y tablas que aparecían en el trabajo del Instituto Riken, uno de los centros más punteros a nivel mundial en materia de células madre.


Haruko Obokata, principal autora



"Ya no está claro qué es lo que era correcto", ha tenido que reconocer en declaraciones a la cadena NHK Teruhiko Wakayama, profesor de la universidad japonesa de Yamanashi y uno de los firmantes del trabajo en entredicho.

Los resultados ofrecían la promesa de una fórmula sencilla, sin necesidad de manipulación genética, para que las células ya adultas retornasen a un estado pluripotencial, muy parecido al que tienen mientras se desarrolla el embrión humano, y que les permite convertirse en cualquier tejido del organismo.

"Cuando hicimos el experimento creí que estaba todo completamente correcto", ha dicho Wakayama. "Pero ahora que han surgido tantos errores, creo que lo mejor es retirar el artículo, usar datos correctos, corregir las imágenes y probar de nuevo que es cierto. Si resulta que es erróneo, tendremos que clarificar por qué ha ocurrido una cosa así".

Consultada por la agencia Reuters, la revista Nature en la que apareció el paper cuestionado sólo ha querido indicar que el asunto está bajo una investigación, pero ha declinado hacer más comentarios.

Tampoco el Instituto Riken, donde trabaja una de las principales firmantes, Haruko Obokata, ha querido hacer declaraciones a la prensa, aunque ha abierto una investigación independiente para averiguar qué ha ocurrido. Japón es en la actualidad uno de los países del mundo más avanzados en este terreno, y lidera el primer ensayo mundial de una terapia a base de células madre para tratar la ceguera.

Inevitablemente, este caso ha traído a la memoria al polémico Woo Suk Hwan, condenado en Corea del Sur por un ensayo fraudulento en el que aseguraba haber clonado por primera vez embriones humanos y obtener de él células madre.

lunes, 10 de marzo de 2014

Células madre empleadas en la corrección del labio leporino

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/salud/investigacion-medica/las-celulas-madre-se-suman-a-la-lucha-para-corregir-el-labio-leporino_Ex3IYTQ2cxzY0gyq3b5Tw5/


Cada vez son más los "milagros científicos" protagonizados por las células madre que nos descubren impensados avances contra todo tipo de problemas de salud, una lista a la que se ha sumado el labio leporino, gracias a una técnica desarrollada por pioneros científicos argentinos.


La fisura de labio y paladar -conocida como labio leporino- es una malformación maxilofacial que se presenta en personas que nacen con una falta de tejidos, fundamentalmente óseos.

Los doctores argentinos Guillermo Trigo y Gustavo Moviglia, de la Universidad Maimónides, de Buenos Aires, han sido los primeros en investigar con éxito la posibilidad de recuperar los tejidos ausentes a través de células madre.

"La fisura labio-alveolo-palatina es bastante común. Se calcula, según las estadísticas, que un nacimiento de cada 1.200-1.300 nace con esta fisura en la cara", explicó Trigo.

Esta malformación no supone solo un problema estético sino que afecta también a las funciones faciales, al derivar en problemas para hablar, para deglutir y para respirar, entre otros.

Los tratamientos tradicionales para corregir el labio leporino constan de varios procedimientos quirúrgicos complejos que completan los tejidos que faltan con injertos de hueso sacados de otras partes del cuerpo, generalmente de la cabeza o la cadera.

Trigo y Moviglia no solo han logrado reducir el número de operaciones, sino que, además, la utilización de las células madre del cordón umbilical permite una cicatrización y una recuperación natural del hueso con resultados mucho mejores a los de los habituales injertos.

"Estamos sustituyendo las cirugías que se hacían habitualmente con ingeniería de tejidos", apuntó Trigo, quien abordó en su tesis doctoral la posibilidad de usar células madre para tratar las malformaciones maxilofaciales en niños.

"En 2007 hicimos el primer caso", apuntó Trigo, quien explicó que aquel primer paciente era el hijo de un cirujano cuyo padre "tenía tanta confianza en el método" que les pidió que le operaran y le colocaran las células madre.

Los resultados no solo fueron buenos sino que dejaron sorprendidos a los propios médicos, quienes decidieron proseguir esta línea de investigación.

En los últimos años, se han aplicado las células madre a nueve pacientes, todos ellos en Argentina, pero Trigo y Moviglia buscan ahora difundir el procedimiento internacionalmente a través de convenios con otros centros de investigación, como la fundación estadounidense Smile, especializada en malformaciones faciales congénitas.

No todos los casos de labio leporino son susceptibles de ser tratados con este método, ya que de momento los investigadores solo la aplican a recién nacidos, siempre que se hayan conservado las células del cordón umbilical y no se hayan sometido a procedimientos quirúrgicos previos.

"Usamos una técnica precoz de un cirujano francés, que opera primero el paladar a los cuatro meses y a los seis meses el labio. Dentro de los seis primeros meses de vida se termina prácticamente con toda la cirugía primaria. A esa técnica le agregamos la ingeniería de tejidos", detalló Trigo.

"La importancia reside en que es muy difícil reponer hueso cuando el niño tiene menos de un año y medio, porque poner un injerto en ese momento implicaría generar una fuerza tan grande que le deformaría el paladar. Se espera muchas veces a los cinco años por este problema", apuntó Moviglia.

Con las células madre es el propio paciente el que va generando el hueso de forma "natural y espontánea" desde bebé, con lo que no queda recuerdo del proceso ni huella psicológica por haber nacido con esta malformación, según precisó el especialista.

Moviglia señaló también que este es un avance "fabuloso" y que los primeros sorprendidos de los resultados fueron ellos mismos.

El especialista insiste en que hay que crear conciencia social de los beneficios de preservar las células madre del cordón umbilical de todos los recién nacidos, tanto para tratar lesiones congénitas como para curar futuras enfermedades, ya que se ha demostrado que pueden conservar su viabilidad al menos durante 20 años.

domingo, 9 de marzo de 2014

El Hospital Clínico de Salamanca medirá la eficacia de la terapia celular para el tratamiento de infartos

Fuente: http://www.elnortedecastilla.es/20140309/local/salamanca/clinico-medira-eficacia-terapia-201403091236.html


El servicio de Cardiología del Hospital Clínico de Salamanca se enfrenta a un año crucial. Uno de los departamentos con un prestigio más acreditado del complejo sanitario espera asentar su condición de referente regional en muchas de las técnicas cardiológicas con la introducción de novedades tecnológicas para distintos tipos de paciente y, al mismo tiempo, subrayará su faceta investigadora sumándose a dos proyectos europeos con el fin de medir la eficacia de la terapia celular, el uso de células madre, ante enfermedades coronarias.

Tras el relevo en la dirección por la jubilación del eminente cardiólogo Cándido Martín Luengo, el nuevo responsable, Pedro Luis Sánchez, llega al servicio «con la responsabilidad de estar ante un grupo muy consolidado y con una trayectoria brillante tanto en lo asistencial como en lo docente e investigador».

En el año 2002, el Hospital Clínico de Salamanca fue el segundo de España, después de la Clínica Universitaria de Navarra, en usar la terapia celular para un paciente de infarto, empleando células madre obtenidas del recto anterior del paciente.

Salamanca se sumaba así a una técnica nacida en Alemania apenas un año antes y que había obtenido importantes resultados en términos de mejoría para los pacientes. Aunque el uso de células madre se ha consolidado para el tratamiento de determinados casos, el doctor Pedro Luis Sánchez destaca que «en realidad hasta ahora no hay ningún estudio concluyente en términos clínicos que diga de una manera precisa y homologable cuál es la mejoría del paciente al que inyectamos células respecto al que sigue el tratamiento convencional a la hora por ejemplo de decir si vive más o no».

Por este motivo, la Unión Europea ha puesto en marcha un proyecto multicéntrico que tratará de despejar definitivamente estas cuestiones sobre la terapia celular. Para ello, se generará un protocolo común para la medición de los efectos del uso de células madre en 3.000 pacientes.

«Un problema para encontrar un resultado comparable hasta ahora es que no todos ponemos las células en el mismo momento ni tampoco las procesamos del mismo modo», explica el doctor, que señala que «igualmente medimos de forma distinta la eficacia, algunos hospitales con cardiografías, otros con cateterismo y algunos con otras técnicas».

Por eso, este proyecto europeo va a generar un patrón común para el tratamiento de un síndrome coronario agudo con células madre, que incluirá un grupo de control en cada uno de los hospitales que participen.

Según explica el doctor Sánchez, se 'reparará' el infarto al paciente con un stent (un pequeño implante que expande la arteria contraída) y 4 días después se inyectarán células madre extraídas de su propia médula ósea. Será un aspirado de células mononucleares de la cresta ilíaca que serán inyectadas a través de la arteria coronaria.

Este será el tratamiento para algunos de los enfermos, mientras que otro grupo seguirá el tratamiento tradicional. Después se compararán resultados de manera que «no solo podamos medir si tal y como parece claro la terapia celular contribuye a la recuperación de ciertas funciones cardiacas para estos casos, sino si esa recuperación finalmente contribuye a que el paciente viva más o no, que es lo verdaderamente importante», explica el responsable del servicio.

El proyecto europeo, que en principio contará con una financiación de 6 millones de euros y la participación de alrededor de 25 hospitales en España, garantiza además que durante los dos siguientes años a la intervención habrá un exhaustivo seguimiento para el paciente.

El Hospital Clínico comenzará a aplicar este programa a pacientes infartados a partir del próximo mes de septiembre, según avanza Pedro Luis Sánchez. Además, antes de que acabe el año, el servicio también se sumará a un segundo proyecto europeo en este ámbito, que trata de medir la eficacia de la terapia celular cuando en vez de inyectar al paciente células madre propias (autólogas) se usan las células de otro donante (alogénicas).

Pedro Luis Sánchez explica que «en los últimos años hemos obtenido la evidencia de que el corazón se puede regenerar en determinados ámbitos, pero el problema con las células madre del propio paciente es que a menudo nos encontramos con personas ya bastante mayores y sabemos que las células no funcionan igual cuando proceden de un organismo joven que cuando lo hacen de otro de edad avanzada».



Por otra parte, el jefe de servicio señala que «también hay estudios que han demostrado que ante las terapias alogénicas, cuando la célula madre del corazón procede de otro donante, no hay rechazo, puesto que el paciente tiene la capacidad de asumirlas y que esas células madre alogénicas activen sus propias células».

De esta forma, este segundo proyecto buscará medir «no la seguridad, que es lo que hasta ahora se ha evaluado, sino la eficacia» de este tipo de tratamientos, señala el doctor. Para ello, se aislarán las células cardiacas de los donantes, se cultivarán para su multiplicación y después se administrarán a un paciente que haya sufrido un infarto a través de la arteria coronaria unos días después.

Se espera que las células madre trasplantadas «puedan hacer que el corazón recupere las funciones que ha perdido con el infarto», explica el doctor Sánchez, que señala que «si lo hacemos bien, y creo que seremos capaces, estaremos también abriendo la puerta al uso de esta técnica a otros campos».

En este caso, se trata de un proyecto investigador que se desarrolla en Bélgica y en España y que está dirigido por el Hospital Gregorio Marañón, mientras que la toma de células madre cardiacas y su multiplicación se llevará a cabo para todos los hospitales participantes en Vitoria.

Pedro Luis Sánchez señala que en este caso se trata de «evaluar técnicas de momento, no de estandarizar estos tratamientos para todos los pacientes», aunque sí avanza que el servicio «está a punto de incorporar tecnología absolutamente novedosa tanto para el diagnóstico como para el tratamiento de los pacientes», que se irá poniendo en funcionamiento durante los próximos meses.

«Estamos investigando nuevas tecnologías que podemos aplicar para prevenir determinados problemas de corazón y también en implantes de nuevos dispositivos para el tratamiento de trastornos coronarios», explica, subrayando además que «las posibilidades de tratamiento por imagen que tendremos en unos años cuando finalice el nuevo hospital nos pondrá a la vanguardia de España, aunque hasta que ese momento llegue queremos ir incorporando mejoras».

Terapia celular para pacientes que han sufrido un infarto

Fuente: http://www.salamanca24horas.com/local/104796-terapia-celular-para-pacientes-que-han-sufrido-un-infarto


Pedro Luis Sánchez, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario de Salamanca, participa en un proyecto europeo con células madre y ha explicado las posibilidades de aplicar este tratamiento en enfermedades neurológicas.


Cándido Martín Luengo y Pedro Luis Sánchez




El Servicio de Cardiología del Hospital Universitario de Salamanca va a iniciar a finales de este año un estudio con dos tipos de terapias celulares diferentes para pacientes que han sufrido un infarto de miocardio, dentro de un gran proyecto europeo que trata de evaluar los beneficios clínicos de estos nuevos tratamientos con células madre. El jefe de este servicio, Pedro Luis Sánchez, ha explicado en un seminario de investigación ofrecido en el Instituto de Neurociencias de Castilla y León (INCYL) de la Universidad de Salamanca, que estas terapias también pueden ser útiles en enfermedades neurológicas como el párkinson.

Una de las terapias que pondrá en marcha el Hospital Universitario utiliza células autólogas, es decir, procedentes del propio organismo del paciente. Después de sufrir el infarto, se le coloca un stent (un pequeño tubo que se expande en la arteria) y “a los cuatro o cinco días le hacemos un aspirado de la médula ósea de la cresta ilíaca para obtener células madre e inyectarlas a través de una arteria coronaria, para ver si logramos mejorar la supervivencia de los pacientes”, comenta el experto.

La segunda terapia emplea células alogénicas, es decir, procedentes de otro paciente. “Antes pensábamos que el corazón no se podía regenerar, pero hace 10 años se descubre que existen células madre cardiacas, del propio corazón”, indica Pedro Luis Sánchez. Basado en este conocimiento, este estudio aprovecha las biopsias realizadas en otros pacientes durante la cirugía. “En un trocito de corazón, se aíslan las células cardiacas residentes, se cultivan para multiplicarlas y se aplican a otro paciente después de un infarto. Se administran también a través de la coronaria y pensamos que ayudan a mejorar porque liberan factores que hacen que las células residentes del corazón del paciente infartado despierten y actúen más”, comenta el investigador. Sería una especie de “abono de esas células para que hagan la función que se ha perdido por el infarto”.

Aunque estos ensayos con terapias celulares se practican desde hace 10 años, “no ha habido ninguno que diga si realmente es beneficioso clínicamente, es decir, que los pacientes viven más o mejoran”, puesto que los científicos han medido otros aspectos biológicos. Ahora es el momento de hacerlo gracias a un proyecto europeo que cuenta con 24 países y más de 400 centros, que trabajarán con unos 3.000 pacientes. “Salamanca se va a beneficiar de la misma terapia que los pacientes de Londres, París o Madrid”, indica el jefe de Cardiología, aunque recuerda que se trata de ensayos clínicos, no de un tratamiento estandarizado para todos los pacientes.



Pedro Luis Sánchez ha explicado que el campo de investigación con las células madre vuelve a florecer tras un parón por varios inconvenientes y la falta de resultados. Las células madre embrionarias, que “son las células madre ideales”, no se están utilizando porque se dividen indefinidamente y esta cualidad puede dar lugar a tumores. Además, esta línea de investigación plantea problemas éticos, al necesitar obtenerlas de un embrión. Por otra parte, la supuesta capacidad de las células madre de anidar en tejidos nuevos y dividirse no ha dado tan buenos resultados como se esperaba y en realidad “parece que el mayor efecto es el de las sustancias que liberan”.

Sin embargo, nuevos avances han reactivado las investigaciones sobre terapias celulares. En el caso concreto del corazón, destaca el descubrimiento de las células residentes cardiacas, pero en general, la posibilidad de crear células IPS (induced pluripotent stem cells o células madre pluripotentes inducidas) ha revolucionado este campo. “Somos capaces de crear células parecidas a las embrionarias a partir de células adultas ya diferenciadas, las extraemos del pelo o de la piel y las rejuvenecemos para que puedan multiplicarse con mayor facilidad”, señala el especialista. Como proceden del propio paciente, no son rechazadas y se evita la inmunosupresión. Por el momento, no hay ningún ensayo en humanos porque se está analizando la seguridad del procedimiento, pero todos los estudios con animales han dado buenos resultados y en Japón ya se prepara una investigación en degeneración macular.



Aunque su trabajo se centra en la cardiología, Pedro Luis Sánchez considera que la terapia celular es “totalmente aplicable al sistema nervioso central” y por eso ha ofrecido la conferencia en el INCYL, con el objetivo de incentivar investigaciones similares en el campo de las neurociencias. “Ya hay estudios neurológicos que emplean células madre en los ictus y en párkinson”, señala, de forma análoga a lo que sucede en el caso del corazón. El camino en ambas especialidades es paralelo y las esperanzas están puestas en las células IPS y en las células residentes del sistema nervioso, que a efectos terapéuticos serían equivalentes a las que existen en el corazón.

Un ambicioso proyecto en terapia celular

Fuente: http://www.laverdad.es/murcia/v/20140217/local/region/ambicioso-proyecto-terapia-celular-201402160235.html


El jefe de Hematología del Hospital de La Arrixaca de Murcia (España), José María Moraleda, aguarda la autorización para empezar a utilizar la sala blanca, un área especialmente acondicionada para cultivar células madre.


Vídeo: laverdad.es




La Arrixaca no solo ha relanzado el trasplante de médula desde la llegada de su actual jefe de Hematología, José María Moraleda. El programa forma parte de un proyecto más amplio que se enmarca en la Unidad de Terapia Celular y la conocida como sala blanca, un área del hospital especialmente esterilizada y acondicionada para cultivar células madre encaminadas al tratamiento de distintas patologías.

El equipo que dirige Moraleda está a la espera de que en breve la Agencia Española del Medicamento conceda la autorización necesaria para empezar a utilizar esta sala blanca. El hospital tiene ya preparados siete ensayos clínicos aprobados y con financiación garantizada. Por ejemplo, se comprobará si las células madre extraídas de la médula espinal del propio enfermo consiguen frenar la osteoporosis. También se ensayarán terapias celulares para tratar grandes heridas con problemas de cicatrización, y se impulsará un ensayo clínico que La Arrixaca está llevando a cabo con el Instituto de Neurociencias de Alicante para comprobar si este tipo de terapia es capaz de frenar el proceso degenerativo e irreversible de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).




José María Moraleda, jefe de Hematología de La Arrixaca. 




La sala blanca se abrió este verano gracias a un acuerdo entre el Gobierno central y la Comunidad Autónoma, que comparten la financiación del proyecto. Ahora queda que la Consejería de Sanidad conceda fondos para contratar el personal necesario.

Logran una nueva línea celular de retina en la investigación sobre la ceguera

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/salud/investigacion-medica/logran-una-nueva-linea-celular-de-retina-en-la-investigacion-sobre-la-ceguera_OWh8pXz4Jm7kbgvuSWGBN6/


La investigación sobre las distintas patologías oculares centra sus esfuerzos en el mantenimiento de la salud de la retina, tejido neural cuyo buen funcionamiento es crucial para la visión, a través del trasplante de células madre, la terapia génica o los fármacos.






Dentro de la vertiente de las células madre, investigadores de las universidades de Alicante y Valencia han obtenido una nueva línea celular de retina que se puede usar para evaluar la eficacia clínica de fármacos en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas de la retina.

Se trata de una línea celular inmortal, denominada MU-PH 1, que ha sido aislada de un cultivo de células de Müller de retinas de ratones adultos.

Esta nueva línea se va a emplear en estudios básicos -no para hacer terapias con humanos- con la finalidad de cribar fármacos que pueden ser neuroprotectores (capaces de evitar o ralentizar la muerte celular que desemboca en ceguera).

El coordinador del grupo de investigación Neurobiología del Sistema Visual y Terapia de Enfermedades Neurodegenerativas de la Retina de la Universidad de Alicante, el doctor Nicolás Cuenca, ha dicho que las células MU-PH 1 son un buen modelo in vitro para el análisis de la función de las células fotosensibles de la retina: los fotorreceptores (conos y bastones).

Cuenca, que lleva desde 1984 trabajando en el campo de la retina, ha destacado que la importancia de esta novedosa línea celular radica en que posee características de fotorreceptores, es decir, las células MU-PH1 son capaces de responder a estímulos luminosos, por lo que también se podría emplear en un futuro como células madre para poder trasplantarlas en roedores que se van a quedar ciegos.

Dicha cualidad abre la posibilidad de que esas células madre, una vez trasplantadas, se puedan transformar en fotorreceptores y reemplazar los conos y bastones dañados, ha apuntado.

"Eso nos serviría para estudiar los mecanismos" que determinarían "en qué condiciones las células madre podrían ser útiles, cuál sería el número de células que hay que trasplantar y si conectan o no con el resto de la retina", ha revelado Cuenca.

No obstante, este científico insiste en la necesidad de no crear "falsas esperanzas" entre los pacientes porque aún queda mucho camino por recorrer y aboga por seguir invirtiendo en este ámbito del conocimiento.

Debido a su experiencia adquirida y a las técnicas empleadas, el equipo que dirige Cuenca ha cosechado un prestigio internacional, que se traduce en proyectos de investigación desarrollados con universidades de otros países, principalmente de EEUU y Canadá.

Además, ha sido elegido por una empresa de células madre estadounidense para estudiar cómo actúan células madre embrionarias humanas en la prevención de la degeneración de los fotorreceptores, una investigación de la que se ha hecho eco el Wall Street Journal.

Estas células ya se han trasplantado en pacientes ciegos con degeneración macular asociada a la edad y está en curso un ensayo clínico en las fases 1 y 2, lo que significa que se va a evaluar si la terapia es segura, carece de efectos tóxicos para las personas y presenta cierta efectividad.

La retina supone el modelo ideal para estudiar el funcionamiento del cerebro, al ser una prolongación de éste y formar parte del sistema nervioso central.

Dada su localización, es la zona "más accesible" a este complejo órgano. Por ello, las investigaciones de terapias en patologías de la retina pueden ser aplicadas a otras enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson y el Alzheimer, según Cuenca.

Células madre mesenquimales para tratar la incontinencia fecal

Fuente: http://biotecnologia.diariomedico.com/2014/02/18/area-cientifica/especialidades/biotecnologia/investigacion/celulas-madre-mesenquimales-tratar-incontinencia-fecal


Dieciséis pacientes han sido seleccionados para participar en un ensayo clínico. El daño directo en el esfínter tras parto o cirugía, causa más frecuente de la alteración.


Proceso de purificación de las células en el laboratorio del Hospital Carlos Haya, de Málaga. (Laura P. Torres)




Evaluar la seguridad y eficacia del tratamiento regenerativo con células madre mesenquimales de tejido adiposo administradas por vía intralesional en pacientes con incontinencia fecal estructural es el objetivo del primer ensayo clínico que se ha autorizado en las salas de producción celular del Hospital Regional Carlos Haya, de Málaga.

A partir del tejido adiposo de los propios pacientes, "se van a producir un total de 640 millones de células que serán administradas entre los 16 pacientes seleccionados para este estudio en terapias avanzadas", ha expuesto Laura Leyva Fernández, directora técnica de la sala de producción celular, quien ha subrayado que "para este estudio se producen 40 millones de células en dos jeringas que se inyectan en cada uno de los cabos del esfínter anal".


Los estudios preclínicos en incontinencia fecal hacen pensar que las células madre mesenquimales de tejido adiposo pueden ser adecuadas para el tratamiento de los pacientes con incontinencia fecal por daño del complejo esfinteriano, "ya que, al menos de forma teórica, se podría recuperar el tejido fibroso periesfinteriano, restituir el músculo y regenerar las vías nerviosas dañadas", ha concretado Laura Leyva.

Este estudio cuenta con el apoyo de la Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud, y los investigadores principales son dos especialistas de las unidades de Coloproctología de los hospitales Virgen del Rocío, de Sevilla, y Juan Ramón Jiménez, de Huelva: Fernando de la Portilla y Ricardo Rada, respectivamente.


Las personas que participan en el ensayo proceden de estos dos centros sanitarios y es allí donde se realiza la extracción de tejido adiposo. Así, en quirófano y bajo anestesia local, los cirujanos obtienen las células mesenquimales del tejido adiposo de cada uno de los pacientes del ensayo clínico, mediante la resección de unos 100 gramos de tejido adiposo de la pared abdominal.

Ese tejido se traslada posteriormente a las salas de producción celular de Málaga, por un transportista autorizado y formado por los técnicos de las salas, para iniciar el proceso de fabricación de células madre.


La causa más frecuente de incontinencia fecal es el daño directo del esfínter anal tras el parto, o después de un procedimiento quirúrgico sobre la zona anal. "Este estudio consiste en implantar células madre que son autólogas, es decir, que se sacan del mismo paciente extrayéndole grasa y cultivándola; y que esas células madre con su potencial diferenciación se conviertan en los tejidos dañados de forma que los pueda sustituir total o parcialmente", ha explicado Ricardo Rada Morgades, uno de los investigadores principales.

Además, "se está haciendo el ensayo a doble ciego, en el que al 50 por ciento de los pacientes se le implantan las células madre y a la mitad restante, no", ha dicho el especialista del Hospital Juan Ramón Jiménez, quien ha añadido que, "una vez se haya cumplido esa fase, se analizarán los resultados con las distintas pruebas que tenemos para ver la gravedad de la incontinencia, y si ha supuesto una mejora o una curación completa".

Se estima que entre el 1 y el 7,4 por ciento de la población general, y hasta un 25 por ciento entre los ancianos, pueden padecer incontinencia fecal. Los resultados a largo plazo de la reparación quirúrgica no son todo lo buenos que cabría esperar, de manera que las tasas de curación disminuyen de forma progresiva a partir de los diez años tras la cirugía, no existiendo hoy en día un tratamiento satisfactorio para estos pacientes.


El tratamiento de la incontinencia fecal cuenta con soluciones farmacológicas, intervenciones, implantes con agentes inertes y la neuromodulación, "pero la terapia celular tiene la ventaja de no ser invasiva al no requerir cirugía y, además, sustituimos los tejidos por otros de igual calidad", afirma Ricardo Rada.

Laura Leyva ha detallado que "se incuba el tejido en un tampón de suero con antibióticos -vancomicina y gentamicina- de forma que descontaminan el tejido". Después, se retiran los vasos sanguíneos del tejido conjuntivo y se comienza a disgregar enzimáticamente; se le añade colagenasa, que rompe las uniones intercelulares de forma que se puedan separar las células de interés, y se mantiene como mínimo una hora a 37 grados centígrados. Los tubos con el tejido y la colagenasa se centrifugan y aparecen cuatro fases: fase superior, una interfase blanca, fase acuosa y al final, un botón celular. Se recoge la interfase semisólida y el botón celular, y se filtra para retener los restos que hayan podido quedar de tejido conjuntivo sin digerir. "Por el filtro pasan las células pero no el resto de fibras del tejido conjuntivo, por lo que, al final, se obtendrá una suspensión de células", ha descrito la especialista.

En consecuencia, esa suspensión celular, denominada fracción vascular estromal del tejido adiposo, tiene una mezcla de diferentes tipos celulares: células madre mesenquimales, hematíes, linfocitos o algún fibroblasto, entre otros. Todavía no está purificada, es una mezcla de células, por lo que se deja para que se peguen a ese frasco de cultivo durante 24 ó 48 horas. Según Laura Leyva, "una de las características que definen a las células mesenquimales es que se adhieren al plástico". Una vez que las células mesenquimales se han adherido, se multiplican; dependiendo de los millones que se quieran alcanzar, este proceso dura entre cuatro y ocho semanas.

Reversing Pakinson’s by programming stem cells as neurons

Fuente: http://www.alphagalileo.org/ViewItem.aspx?ItemId=139360&CultureCode=en


A new research project investigates the possibilities of using stem cells therapies against neurodegenerative diseases.


Neurons, our brain cells, do not regenerate during our life. This makes neurodegenerative diseases, such as Parkinson's and Huntington's, difficult to treat. To tackle such diseases, the NeuroStemCell project, funded by the EU, aims to develop stem-cell-based therapies. It focuses on getting a better understanding of neurons differentiation from two different kinds of stem cells—namely embryonic stem cells and induced pluripotent stem cells, both capable of being programmed to develop into neurons. Malin Parmar, a researcher in neurobiology at Lund University, Sweden, was one of the main partners in the project, which was completed in May 2013. She talks about the challenges that lie ahead before scientists get one step closer to clinical applications.



Why are you studying how to regenerate or renovate the neurons themselves?

In Parkinson's disease dopamine neurons are lost. What we focused on was to generate such brain cells, starting from the human embryonic stem cells. The goal was to make them identical to the dopamine neurons you would find in a healthy brain. As the name suggests, dopamine neurons are the main source for dopamine and their loss is at the base of neurodegenerative diseases. The newly produced cells are the ones that you would transplant to the patients. They should take over the same functions of the dopamine neurons that are lost due to the disease.



You succeeded in producing new neurons from stem cells in vitro. Were you able to transplant them?

We transplanted these neurons produced in the laboratory into mouse and rat models of Parkinson's disease. The first thing we did was to introduce a toxin on one side of the brain to mimic a loss of brain capability. The kind of toxin we used selectively kills the dopamine neurons. This means that this approach mimics Parkinson's disease on one side of the brain. At this point, the animal has motor deficits in one half of the body, like a Parkinson's patient. Then, we transplanted the ‘new’ neurons. We succeeded in restoring the brain functions and the animal could recover. We showed that it is possible to transplant these brain cells into the animal model without the insurgence of tumors, which is one of the most common side effects in this kind of situation. The rats recovered the motor functions that were lost due to the disease and that was the case in the long-term.



What are the difficulties in transplanting the cells into a human being?

Before you can use such cells on patients, you need to establish a protocol for deriving the neurons from stem cells under the highest standards, a process called GMP, which stands for Good Manufacturing Practice. This protocol needs to be very well defined and reproducible which will produce well certified and validated cells. We already know how to do it on a small scale. Now, we just need to do it on a bigger scale, because you need many more cells for humans than for rats. We also need to produce them in facilities that can assure that the cells are always good quality. And, of course, you then have to test them on animal models again before you could use them with patients.



What are the main scientific results of the project?

We really are at the beginning of the understanding of how human embryonic stem cells become neurons. One of the main difficulties, during the project, was to control the differentiation of stem cells into subtext specific neurons. The inefficient differentiation and incomplete patterning of the cells created several problems. During the project, there were several key challenges that arose that ultimately allowed us to produce protocols for efficient generation of dopaminergic and striatal neurons from human embryonic stem cells.



What are the next steps?

The next step is mainly the upscale of the process for cell production. This is essential to progress toward an effective cure. There is a new EU-funded project, called NeuroStemCell Repair, which is closer to clinical use of the cells than ours. We have solved many of the key questions during our project. Now, the new one will focus on the translation of these findings into clinical use.



Apart from this new project network, which is partially different from the NeuroStemCell’s, there is another group, coordinated by Anne Rosser in Cardiff, working in the same field. They are focusing only on Huntington's disease, where a different cell type—the medium spiny neurons of the striatum—is lost in patients.

sábado, 8 de marzo de 2014

Células madre de la grasa para reconstruir cartílago



Los investigadores han fabricado cartílago en el laboratorio a partir de las propias células derivadas de la grasa del paciente




Como un especie de costilla de Adán pero más modestas; así serían las células de la grasa que permiten fabricar cartílago que puede emplearse en cirugía plástica para reconstruir órganos, como la oreja o la nariz. Esto es lo que ha logrado un equipo del Hospital Great Ormond Street y el Instituto de Salud Infantil UCL, en Gran Bretaña, cuyo trabajo acaba de demostrar la eficacia de las terapias con células madre humanas para la reconstrucción facial.

El artículo, publicado en «Nanomedicine», muestra cómo las células madre podrían suponer una alternativa viable a los enfoques actuales de la reconstrucción del cartílago facial.

Los investigadores han fabricado cartílago en el laboratorio a partir de las propias células derivadas de la grasa del paciente. Los expertos creen que su abordaje es innovador y esperan tratar enfermedades como la microtia, una deformidad genética en el oído.

Los tratamientos actuales se basan en obtener cartílago de las propias costillas del paciente para que, una vez manipulado y esculpido por los cirujanos para que se parezcan lo máximo a la oreja, se fabrique un andamiaje, esqueleto o armazón que pueda implantarse en la cara del paciente. Sin embargo, para lograr un óptimo resultado se requieren múltiples operaciones, además de que tiene efectos secundarios porque deja cicatrices permanentes en la zona donde se ha extraído el cartílago.

Aunque el hospital británico tiene un excelente historial de éxitos en el tratamiento de los pacientes que nacen con una malformación del oído, el trabajo de Patrizia Ferretti demuestra que el empleo de las células madre humanas y de la ingeniería de tejidos podría mejorar aún más los resultados, además de que se evitaría la necesidad de la parte invasiva del procedimiento –extracción del cartílago-, que deja un defecto permanente en la zona del donante.


«Hemos utilizado células madre derivadas del tejido adiposo de pacientes jóvenes afectados por patologías craneofaciales con el objetivo de explorar, en nuestros laboratorios, cómo podrían ser utilizadas en una futura cirugía», explica Ferretti, que aclara que una de las ventajas del uso de células madre de los «propios pacientes pediátricos evita la posibilidad de rechazo y por ello la necesidad de tratamientos inmunosupresores». Y añade que estas células no son tumorogénicas, es decir, no promueve la formación de tumores.

Los datos de este trabajo sugieren que el uso de estas células, en combinación con las técnicas de cirugía plástica, puede mejorar los resultados en la reconstrucción facial. Los investigadores creen que además de la reconstrucción del cartílago de la oreja y la nariz, podrían ser utilizados, por ejemplo, para mejorar la calidad de los trasplantes traqueales.


El proceso es aparentemente sencillo. Se extraen las células de la grasa abdominal del paciente y después se coloca el armazón en forma de oreja en el cultivo de células madre para que éstas asuman la forma y la estructura deseada (este proceso se llama recelurización). Además, se emplean productos químicos para persuadir a las células madre a transformarse en las células del cartílago. Los investigadores recuerdan que los procesos de recelurización de andamios 'in vivo' -dentro del organismo- son largos e inestables; por eso, la propuesta como la de este trabajo podría ayudar a mejorar la estabilidad, la integración y la funcionalidad de los trasplantes de ingeniería tisular, evitando el rechazo de tejidos.

«Se trata de un avance muy emocionante en relación con el tratamiento futuro de estos pacientes. Pasaríamos de obtener el cartílago de la costilla del pecho para hacer una oreja a producir un bloque de cartílago usando las células madre y la ingeniería de tejidos: sería el ‘Santo Grial’ de nuestro campo de investigación», afirma Neil Bulstrode, autor del artículo.

Ahora bien, a pesar de que los investigadores han sido capaces de crear el cartílago en el armazón, todavía se necesitan estudios de seguridad antes de que puedan ser utilizados en los pacientes.

Descubren un factor clave para propiciar la transformación de células adultas en células de otros tipos

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/9705/descubren_un_factor_clave_para_propiciar_la_transformacion_de_celulas_adultas_en_celulas_de_otros_tipos/es/


Un axioma fundamental de la biología ha venido siendo que el destino celular es “una calle de sentido único”. Una vez que una célula se convierte en muscular, epitelial o sanguínea, sigue siendo siempre del tipo muscular, epitelial o sanguíneo. Esa creencia se debilitó en la década pasada cuando un científico japonés introdujo cuatro factores simples en células de la piel y éstas retornaron a un estado similar al embrionario, en el que la célula es capaz de convertirse en casi cualquier tipo de célula del cuerpo.

Esperanzados ante la aparente facilidad para desarrollar terapias revolucionarias que usasen las propias células de un paciente, los científicos se apresuraron a darle usos prácticos al descubrimiento de Shinya Yamanaka, quien fue galardonado con un Premio Nobel en 2012. Sin embargo, se ha avanzado poco por esta vía terapéutica, debido a la escasa eficiencia de los métodos probados, y los científicos han tenido muchas dificultades para hallar una explicación genética de por qué ocurre esto.

Ahora, el equipo de Shangqin Guo, del Centro de Células Madre de la Universidad de Yale, en New Haven, Connecticut, Estados Unidos, ha conseguido identificar un obstáculo importante para la conversión de células hacia su estado no especializado: La velocidad del ciclo celular o el tiempo requerido para que una célula se divida.

Cuando el ciclo celular se acelera hasta cierta velocidad, las barreras que mantienen el destino de una célula en una determinada dirección, se debilitan. En tal estado, las células son fácilmente influenciables para que cambien su identidad y se conviertan en pluripotentes, es decir, capaces de convertirse en células de varios tipos.



La situación es comparable a aquella en que la temperatura aumenta hasta el punto en que una pieza muy dura y rígida de acero puede volverse lo bastante maleable como para que se le pueda dar una nueva forma con facilidad.

Cuando el ciclo celular se acelera hasta una velocidad lo bastante rápida, parece que las células no se enfrentan a las mismas barreras que a menor velocidad les impiden volverse pluripotentes.