martes, 25 de diciembre de 2012

Células madre y genes antitumorales

Fuente: http://www.diariomedico.com/2012/12/12/area-cientifica/especialidades/biotecnologia/investigacion/union-celulas-madre-y-genes-antitumorales

Por primera vez se ha descubierto la conexión entre un gen antitumoral con el control de la expresión de un gen característico de las células madre. El hallazgo refuerza la hipótesis de que las células madre de tejidos adultos son responsables del inicio y mantenimiento de ciertos tumores al fallar precisamente el control que ejercen los genes de defensa.

La investigación, cuyos resultados se publican en el último número de Cell Stem Cell, ha sido realizada por un equipo coordinado por Manuel Collado, del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), y Manuel Serrano, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de Madrid, en colaboración con científicos del NIMR de Londres y del grupo del IDIS de Anxo Vidal. Verificaron que el gen SOX2, que es esencial en la biología de las células madre y aparece implicado en algunos tipos de cáncer, está regulado por el gen CDKN1B, que produce la proteína p27, una conocida defensa antitumoral del organismo.


Hasta ahora, esta relación era desconocida y su descubrimiento permite entender el mecanismo que los conecta y cuya alteración parece ser la base del desarrollo de algunos cánceres, especialmente los de pulmón, esófago y cerebro. "Creemos que puede ser importante en el mecanismo de ciertos tumores y que podría deparar nuevas estrategias terapéuticas dirigidas al control de las células madre en lugar de atacar la masa tumoral", indica Collado.

El CDKN1B defiende del cáncer porque produce la proteína p27. Se pensaba que era así porque impedía la división celular, pero la investigación ha revelado que actúa como un interruptor que apaga la expresión del gen SOX2, que es importante para las células madre cuando se produce la diferenciación en condiciones normales. "Cuando falta y falla esa función de interruptor, las células madre permanecen demasiado tiempo con la expresión del SOX2".

Para los autores, sus conclusiones refuerzan estudios precedentes que apuntan a la implicación de las células madre en el inicio y mantenimiento de algunos tumores. "Al faltar el control que ejercen los genes supresores de tumores, las células madre adultas proliferan sin control adecuado, lo que puede suponer el inicio de un cáncer". A su juicio, un mecanismo similar puede darse con otros genes supresores de tumores que se encargan de regular la expresión de genes. Aunque es una investigación básica, puede dar lugar en el futuro a nuevas terapias, de manera que el control correcto de las células madre que han iniciado el tumor o su eliminación pueda desactivar su efecto negativo.


Referencia:
(Cell Stem Cell 2012; 11(6): 845-52).



La reprogramación celular, proceso descubierto por Shinya Yamanaka, premio Nobel de Medicina de 2012, ha permitido desvelar al equipo español la conexión entre estos genes y el cáncer. Una de las coautoras del trabajo, Han Li, confirmó que las células deficientes de este gen pueden reprogramarse sin necesidad de la participación de SOX2, punto de partida de la investigación actual.

Cada célula madre tiene su tiempo y su espacio

Fuente: http://www.diariomedico.com/2012/12/10/area-cientifica/especialidades/biotecnologia/actualidad/cada-celula-madre-tiene-tiempo-espacio

En los últimos años, las células madre de distintas fuentes de procedencia se han convertido en una de las puntas de lanza de la investigación en medicina regenerativa y de construcción de tejidos. Las expectativas terapéuticas que se han puesto sobre ellas están empezando a dar resultados alentadores, excelentes en casos concretos. Pero no todo está dicho en este tipo de terapia. Quedan flecos, pequeños matices, cuya resolución, a corto y largo plazo, consolidará a las células madre como medicamentos de probada y elevada efectividad.

La selección de los segmentos o poblaciones celulares más eficaces de cada una de las fuentes de donde se obtienen para medicina regenerativa, así como la obtención del mayor grado de viabilidad en el momento de su implantación, son dos de los aspectos que se han tratado, y despejado, en un estudio publicado en el último Tissue Engineering y que ha sido llevado a cabo por científicos de las universidades de Granada y de Alcála de Henares, en Madrid. En concreto, se han centrado en uno de los distintos tipos de células madre existentes en el cordón umbilical, las denominadas células madre de la gelatina de Wharton, como las más idóneas para su posterior aplicación terapéutica. También se ha confirmado que, además de seleccionar la subpoblación más viable, es necesario concretar un periodo ventana de implantación para obtener su máximo grado de viabilidad.


Antonio Campos, catedrático de Ingeniería Tisular e Histología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada y director del grupo granadino que ha realizado la investigación, ha explicado que hay que tener en cuenta que en el organismo humano existen distintas células madre en los diversos tejidos. Y no todas tienen el mismo grado de viabilidad, en diferentes momentos, cuando se extraen para su posterior uso en la construcción de tejidos artificiales. Por ejemplo, y en el caso de las células de Wharton de cordón umbilical, no empleadas en clínica,"su máxima viabilidad se encuentra entre la tercera y cuarta semana en cultivo. Es posible que los queratinocitos o las células madre de la grasa, por ejemplo, tengan otros periodos distintos de viabilidad".

En este sentido, Julia Buján, catedrática de Histología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares, y coodinadora del grupo madrileño de investigación, ratifica que "todas las células madre, sean de la fuente que sean, tienen que ser protocolizadas y es casi seguro que requerirán de condiciones y tiempos diferentes para cada situación clínica".

Esta máxima especificidad celular dentro de un grupo concreto de células y el conocimiento del periodo de implantación de mayor viabilidad podrían explicar los resultados contradictorios que pueden darse entre ensayos con terapia celular. "Una hipótesis que barajamos es que los pobres resultados del uso de ciertas células madre, cuando se comparan con otros tratamientos, obedecen a que se están utilizando las células que no son las más viables, lo que vuelve a poner de relieve la necesidad de seleccionar la población más viable, dentro de la línea celular madre concreta, para su utilización terapéutica", según indica Miguel Alaminos, del Departamento de Histología de la Universidad de Granada.


Estas consideraciones han abierto, por tanto, una nueva vía de estudio y de selección de subgrupos de células en otras poblaciones de células madre de tejidos diferentes con el fin de aumentar la eficacia terapéutica. Por ejemplo, el grupo de Granada, entre otros, y como consecuencia de las investigaciones en córneas artificiales, ya han trabajado y publicado en el Journal of Celular Physiolgy resultados con células endoteliales, "en las que se verificaron diferencias. Los estudios con células endoteliales vasculares, pulpa dental y cartilaginosas han mostrado que el principio de heterogeneidad de las poblaciones celulares de cada línea celular se cumple", según Campos y Alaminos.

Los investigadores de la Universidad de Alcalá de Henares también han ahondado en esta cuestión en modelos experimentales. Concretamente el grupo trabaja con células no condicionadas y con células condicionadas al ambiente en el que van a ser trasplantadas "y la diferencia es notoria", según Buján.


Otro de los muchos grupos internacionales que estudian cuál es la fuente de células troncales idónea es el de Jan E. Brinchmann, de la Universidad de Oslo (Noruega), que ha comparado, en modelo animal, las células madre mesenquimales musculoesqueléticas de las obtenidas del tejido adiposo para la regeneración del tejido cardiaco. Según han publicado en Cell Transplantation, ambos tipos celulares reducían el tamaño de la lesión cardiaca y mejoraban la función ventricular izquierda, aunque aún hay que investigar más para determinar si las mesenquimales aisladas de diferentes órganos logran resultados funcionales distintos. El siguiente paso para la catalogación exacta del segmento celular más eficaz es, según Campos, trabajar con técnicas más específicas (las actuales son estandarizadas), que permitan una evaluación celular óptima.



El mundo de la ingeniería tisular abrió la puerta cuando consideró a la células como herramienta terapéutica excepcional. Pero de igual forma, nos ha enseñado que no todas las células son iguales, ni están todas en las mismas condiciones (diferenciación, edad, momento funcional) como para generar una respuesta homogénea y adecuada a cada caso. "Por ello es necesario y fundamental ajustar el tratamiento celular a cada actuación concreta", ha señalado Julia Buján, catedrática de Histología e Ingeniería Tisular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá, en Madrid, y coautora del estudio publicado en Tissue Engineering. A su juicio, ello precisa de una serie de protocolos que garanticen que las células que van a ser trasplantadas a otro nicho cumplen con los requisitos necesarios para su supervivencia y adaptación para recrear el tejido buscado. La mejora real de la terapia celular, al menos en lo que al componente celular se refiere, es el logro futuro en cuanto a su aplicación clínica. "Otra cosa son las matrices y las señales necesarias para que estas células tengan el medio ambiente idóneo para poder estabilizarse y ser capaces de diferenciarse en un tejido adulto".

domingo, 23 de diciembre de 2012

Células madre adultas pluripotentes: ¿la piedra filosofal de las células madre?

Artículo publicado por José Antonio López (Doctor en CC. Biológicas) en el siguiente enlace: http://www.madrimasd.org/blogs/biocienciatecnologia/2012/12/15/132611


Hace unos años, Songtao Shi, del Instituto Nacional de Salud de EE.UU. encontró en el diente de leche de su hijita células madre capaces de convertirse en diferentes tejidos. Poco más tarde, y aunque con alguna que otra polémica científica, el grupo de Catherine Verfaillie, en Minnesota, dijo haber descubierto las maravillosas células madre pluripotentes en tejido adulto, libre de connotaciones éticas y fáciles de obtener. Todo quedó en un bonito sueño… ¿o no?

La batalla científica no declarada entre células madre adultas o embrionarias parecía estar en tablas por los aspectos positivos y negativos de cada una de ellas. Las primeras no parecían inducir tumores pero crecían poco. Las embrionarias, por otra parte, podían crecer demasiado bien, hasta desarrollar tumores -las connotaciones filosóficas las dejamos para otra ocasión-. Este equilibrio, inestable, podría modificarse definitivamente si el descubrimiento llevado a cabo en la Universidad Internacional de Cataluña (UIC) se confirmara…


Investigadores de la Facultad de Odontología de dicha universidad, dirigidos por Lluis Giner, acaban de publicar en la revista Journal of Cell Science la caracterización de células madre adultas pluripotentes (denominadas DPPSC) obtenidas exactamente de la pulpa dental del tercer molar de humanos de entre 14 y 60 años. Y si se pregunta por qué ese y no otro diente, la respuesta también la dan los científicos: es el último que se desarrolla en nuestra especie, permaneciendo más tiempo su capacidad óptima de proporcionar tejido de su pulpa –además, por lo que se ve, es un diente que se extrae con relativa frecuencia-.

No obstante, el hito científico va por otro lado. Las células madre obtenidas desde dicho tejido fueron capaces de derivar en tejido óseo, hepático y hasta neuronal, es decir, tejidos de las diferentes capas embrionarias: ectodermo, mesodermo y endodermo, propio de células madre muy indiferenciadas, pluripotentes, algo que es normal en células de origen embrionario, pero no tanto en células adultas. Tal y como se ha señalado, estas células DPPSC originaron, in vitro, neuronas, osteoclastos y hepatocitos.

Teniendo en cuenta las incuestionables aplicaciones terapéuticas del trabajo –células fáciles de obtener, sin restricción y del propio paciente-, el grupo ya ha patentado el modo de extracción de estas células madre. El que no corre vuela, aunque, aquí, el vuelo sea tan goloso como las futuras posibles terapias celulares. Ah, y lo dicho, del aspecto filosófico de no tener que utilizar células embrionarias en estas investigaciones… hablaremos otro día.




'Different kind of stem cell' possesses attributes favoring regenerative medicine

Fuente: http://www.sciencedaily.com/releases/2012/11/121119151314.htm

A research team at Georgetown Lombardi Comprehensive Cancer Center say the new and powerful cells they first created in the laboratory a year ago constitute a new stem-like state of adult epithelial cells. They say these cells have attributes that may make regenerative medicine truly possible.


In an early edition of the Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), they report that these new stem-like cells do not express the same genes as embryonic stem cells and induced pluripotent stem cells (iPSCs) do. That explains why they don't produce tumors when they grow in the laboratory, as the other stem cells do, and why they are stable, producing the kind of cells researchers want them to.

"These seem to be exactly the kind of cells that we need to make regenerative medicine a reality," says the study's senior investigator, chairman of the department of pathology at Georgetown Lombardi, a part of Georgetown University Medical Center.

This study is a continuation of work that led to a breakthrough in December 2011 when Schlegel and his colleagues demonstrated that he and his team had designed a laboratory technique that keep both normal as well as cancer cells alive indefinitely -- which previously had not been possible.

They had discovered that adding two different substances to these cells (a Rho kinase inhibitor and fibroblast feeder cells) pushes them to morph into stem-like cells that stay alive indefinitely. When the two substances are withdrawn from the cells, they revert back to the type of cell that they once were. They dubbed these cells conditionally reprogrammed cells (CRCs).

The advance was seen as an exciting demonstration of personalized cancer medicine. In fact, a case study authored by Schlegel and his team, reported in a September issue of the New England Journal of Medicine (NEJM), demonstrated how CRCs derived from normal and tumor cells of a 24-year-old man with a rare type of lung tumor allowed physicians to identify an effective cancer therapy. These cells were used to screen potential treatments and in this way, the scientists were able to see which therapies were active against the tumor cells and less harmful to the normal cells.

"Our first clinical application utilizing this technique represents a powerful example of individualized medicine," Schlegel said in September. But he cautioned, "It will take an army of researchers and solid science to figure out if this technique will be the advance we need to usher in a new era of personalized medicine."

This study was designed to see how the CRCs compared to known properties of embryonic stem cells and iPSCs, which are adult cells that have been manipulated by addition of genes to make them capable of differentiating (morphing into new adult cell types). Both embryonic stem cells and iPSCs have been investigated for use in regenerative medicine, but each can form tumors when injected into mice and "it is difficult to control what kind of cells these cells differentiate into," Schlegel says. "You may want them to be a lung cell, but they could form a skin cell instead."

In contrast, cells derived from the lung will develop stem-like properties when the conditions are added, allowing expansion of the lung cell population. However, when the conditions are withdrawn, they will revert to differentiated lung cells, he says. Schlegel added that they do this rapidly -- within three days of adding the inhibitor and feeder cells, they efficiently generated large numbers of stem-like cells. It is also completely reversible: when the conditions are taken away, the cells lose their stem-like properties and potentially can be safely implanted into tissue.

The researchers compared gene expression between the three cell types and found that while some of the same genes are expressed in all the cells, CRCs don't over express the same critical genes that embryonic stem cells and iPSCs do. "Because they don't express those genes, they don't form tumors and they are lineage committed, unlike the other cells," Schlegel says. "That shows us that CRCs are a different kind of stem-like cell."

As part of the study, the research team showed that when cervical cells are conditioned and placed on a three-dimensional platform, they start to form cells that "look like the cervix," Schlegel says. The same is true from cells in the trachea -- on a 3-D platform, they begin to look like a trachea, he says.

If and when use of CRCs are perfected for the clinic -- and that will take considerable work, Schlegel says -- their potential could be used in a wide variety of novel ways.

"Perhaps they could be used more broadly for chemosensitivity, as we demonstrated in the NEJM study, for regenerative medicine to replace organ tissue that is damaged, for diabetes -- we could remove remaining islet ells in the pancreas, expand them, and implant them back into the pancreas -- and to treat the many storage diseases caused by lack of liver enzymes. In those cases, we can take liver cells out, expand them and insert normal genes in them, and put them back in patients," Schlegel says.

"The potential of these cells are vast, and exciting research to help define their ability is ongoing," he says.

Anna Veiga, "madre" del primer bebé probeta de España

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/reproduccion-asistida-arregla-todo-13723.html


El 12 de julio de 1984 dos nombres quedaron para siempre grabados en la historia de la medicina de nuestro país: el de Victoria Ana, la primera niña probeta española, que fue alumbrada en esa fecha; y el de su «madre científica», la bióloga Anna Veiga, del Instituto Universitario Dexeus. Veintiocho años después, esta mamá de laboratorio sigue enganchada a la ciencia, aunque ha focalizado su inquietud en el potencial de las células madre. Actualmente dirige el Banco de Líneas Celulares del Centro de Medicina Regenerativa (CMR) de Barcelona.
Será recordada siempre como la madre científica del primer bebé probeta de España; de esto hace ya casi tres décadas. ¿Cuál cree que es el paso más importante en reproducción asistida después de todos estos años de investigación?
Se ha avanzado en diferentes campos. Desde el punto de vista clínico se han conseguido tratamientos de estimulación mucho más adaptados a las necesidades de las pacientes; y desde la vertiente del laboratorio se ha estandarizado la metodología y se han optimizado los sistemas de selección y caracterización embrionaria, así como el procedimiento para criopreservar estos embriones.

¿Cuál es la tasa de embarazos en Fecundación In Vitro (FIV)?
Estamos entre el 35 y 40%, globalmente, pero ese porcentaje varía en función de la edad de la madre.

La donación de óvulos ha abierto muchos caminos, al igual que la adopción de embriones. ¿Cómo ha evolucionado la demanda de estas técnicas?
Efectivamente la criopreservación de óvulos ha supuesto un avance importante, aunque sigue habiendo un límite de edad. En principio, es una alternativa para aquellas mujeres de entre 25 y 30 años, que están escalando en su carrera profesional y no se plantean ser madres ahora. Las técnicas de vitrificación (congelación de óvulos) se han consolidado desde 2004/2005. Suponen también la única fórmula para preservar la fertilidad en aquellas personas que van a someterse a un proceso de quimio o radioterapia. Cuando a una mujer le diagnostican un cáncer ginecológico, muchas veces da por hecho que ahí acaba todo, sin embargo extrayéndole ovocitos y guardándolos mediante vitrificación le estamos garantizando la posibilidad de ser madre cuando acabe el tratamiento.

¿Se conoce suficientemente esta realidad?
Por suerte, cada vez más, porque la gente está cada vez más informada y los oncólogos también mejor cooordinados con nosotros.

¿Cuántos niños hay en el mundo nacidos tras un proceso de FIV?
Calculamos que unos cinco millones.

¿Cuál es el reto en estos momentos para los expertos en fertilidad asistida?
Nuestro principal objetivo es conseguir gestaciones únicas, es decir que den lugar a nacimientos de una única critatura y sana. En estos momentos una cuarta parte de los niños nacidos tras una FIV proceden de un embarazo múltiple y eso siempre es un embarazo de riesgo que debe evitarse.

Hace años que se reivindica un Registro de Donantes en España. La actual ley creo que acepta un máximo de seis hijos por donante ¿Cuál es la situación en estos momentos?
Es realmente preocupante que en un país como el nuestro que somos líderes en estos tratamientos no exista todavía un Registro de Donantes. Es imprescindible que en breve nos dotemos de uno.

Algunas mujeres ven en las células madre una opción efectiva para ser madres a edades tardías con sus propios óvulos, ¿qué les diría?
Hay muchas líneas de investigación abiertas. La producción endógena de óvulos es aún una teoría pero hay muchas dudas. Alargar la vida fértil de las mujeres tiene actualmente un límite. El consejo que daría a las mujeres que se plantean retrasar la maternidad es que la fecundación in-vitro no lo arregla todo. Con la FIV no se rejuvenecen los óvulos. Las mujeres tenemos un principio y un fin de nuestra vida reproductiva.


Transplanted neural stem cells treat amyotrophic lateral sclerosis in mouse model

Fuente: http://www.sciencedaily.com/releases/2012/12/121219142251.htm

In 11 independent studies, a consortium of ALS researchers shows that transplanting neural stem cells into the spinal cord of an ALS mouse model slows disease onset and progression, improves motor function, and significantly prolongs survival.

Amyotrophic lateral sclerosis (ALS), also known as Lou Gehrig's disease, is untreatable and fatal. Nerve cells in the spinal cord die, eventually taking away a person's ability to move or even breathe. A consortium of ALS researchers at multiple institutions, including Sanford-Burnham Medical Research Institute, Brigham and Women's Hospital, and the University of Massachusetts Medical School, tested transplanted neural stem cells as a treatment for the disease. In 11 independent studies, they found that transplanting neural stem cells into the spinal cord of a mouse model of ALS slows disease onset and progression. This treatment also improves host motor function and significantly prolongs survival.

Surprisingly, the transplanted neural stem cells did not benefit ALS mice by replacing deteriorating nerve cells. Instead, neural stem cells help by producing factors that preserve the health and function of the host's remaining nerve cells. They also reduce inflammation and suppress the number of disease-causing cells in the host's spinal cord. These findings, published in Science Translational Medicine, demonstrate the potential neural stem cells hold for treating ALS and other nervous system disorders.

"While not a cure for human ALS, we believe that the careful transplantation of neural stem cells, particularly into areas that can best sustain life -- respiratory control centers, for example -- may be ready for clinical trials," said Evan Y. Snyder, M.D., Ph.D., director of Sanford-Burnham's Stem Cell and Regenerative Biology Program and senior author of the study.



In this study, researchers at multiple institutions conducted 11 independent studies to test neural stem cell transplantation in a well-established mouse model of ALS. They all found that this cell therapy reduced the symptoms and course of the ALS-like disease. They observed improved motor performance and respiratory function in treated mice. Neural stem cell transplant also slowed the disease's progression. What's more, 25 percent of the treated ALS mice in this study survived for one year or more -- roughly three to four times longer than untreated mice.

Neural stem cells are the precursors of all brain cells. They can self-renew, making more neural stem cells, and differentiate, becoming nerve cells or other brain cells. These cells can also rescue malfunctioning nerve cells and help preserve and regenerate host brain tissue. But they've never before been studied extensively in a good model of adult ALS.



Transplanted neural stem cells helped the ALS mice, but not for the obvious reason -- not because they became nerve cells, replacing those missing in the ALS spinal cord. The biggest impact actually came from a series of other beneficial neural stem cell activities. It turns out neural stem cells produce protective molecules. They also trigger host cells to produce their own protective molecules. In turn, these factors help spare host nerve cells from further destruction.

Then a number of other positive events take place in treated mice. The transplanted normal neural stem cells change the fate of the host's own diseased neural stem cells -- for the better. This change decreases the number of toxin-producing, disease-promoting cells in the host's spinal cord. Transplanted neural stem cells also reduce inflammation.

"We discovered that cell replacement plays a surprisingly small role in these impressive clinical benefits. Rather, the stem cells change the host environment for the better and protect the endangered nerve cells," said Snyder. "This realization is important because most diseases are now being recognized as multifaceted in their cause and their symptoms -- they don't involve just one cell type or one malfunctioning process. We are coming to recognize that the multifaceted actions of the stem cell may address a number of these disease processes."


sábado, 22 de diciembre de 2012

Trasplante de células madre neurales, posible alternativa para los pacientes con ELA

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/eficacia-trasplante-neuronal-modelo-13863.html





El trasplante de células madre neuronales podría ser una alternativa para los pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una patología rara discapacitante que en España afecta a casi 4.000 pacientes, y para la que no hay tratamiento. Pero, según este trabajo que se publica en Science Translational Medicine, es posible que esta vía pueda ser efectiva en un futuro aunque, de momento, el trasplante neuronal, a pesar de haber retrasado el inicio y progresión de la enfermedad, de haber mejorado la función motora y de prolongar la supervivencia, sólo se ha probado en un modelo de ratón.

Los investigadores del Instituto de Investigación Médica Sanford-Burnham y de la Universidad de Massachusetts (EE.UU.) explican los mecanismos por los que el trasplante resultó ser eficaz: al contrario de lo que se pensaba, las células madre neuronales trasplantadas no sustituyeron a las células nerviosas lesionadas, sino que ayudaron a producir factores que preservan la salud y la función de las células nerviosas restantes. Además, explican, redujeron la inflamación y eliminaron el número de células causantes de la enfermedad en la médula espinal del huésped.


Ahora bien, advierte Evan Y. Snyder, «aunque no es una cura para la ELA en humanos, creemos que la vía del trasplante de células madre neuronales, especialmente en las áreas que mejor pueden sostener las vías respiratorias, por ejemplo, puede estar listo para los ensayos clínicos».

En el estudio, investigadores realizaron 11 estudios independientes para probar la eficacia del trasplante de células madre neuronales en un modelo de ratón con ELA; los resultados mostraron que esta terapia celular reducía los síntomas y el curso de la enfermedad, además de lograr un mejor rendimiento motor y de la función respiratoria en los ratones tratados.


El trasplante, asimismo, también ralentizó la progresión de la enfermedad. Así, el 25% de los ratones con ELA tratados en este estudio sobrevivió durante un año, lo que supone tres a cuatro veces más que los ratones no tratados. «Descubrimos que el reemplazo celular juega un papel sorprendentemente pequeño en estos beneficios clínicos. Por el contrario, las células madre cambian el entorno de acogida para mejorar y proteger a las células nerviosas en peligro», explica Snyder.

El trasplante de células madre neurales frena la progresión de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA)

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/12/19/neurociencia/1355942918.html

La esclerosis lateral amiotrófica es una enfermedad neurodegenerativa para la que hoy en día no existe tratamiento ni cura posible. Sin embargo, en los últimos años se ha abierto un resquicio a la esperanza gracias a la investigación con células madre. La última evidencia conocida esta semana demuestra, al menos en ratones, que una terapia celular puede frenar la progresión de la enfermedad y prolongar la supervivencia.

Esta patología, también conocida como síndrome de Lou Gehrig y cuyo rostro más conocido es el del científico británico Stephen Hawking, afecta a entre 6-10 de cada 100.000 habitantes. Aunque su causa sigue siendo un misterio, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) se caracteriza por un deterioro progresivo de las células del sistema nervioso central, lo que provoca una degeneración progresiva de las funciones motora y respiratoria del paciente. La mayoría de afectados fallece tan sólo tres o cinco años después del diagnóstico.

Ante el fracaso de las investigaciones con fármacos capaces de frenar la muerte progresiva de células nerviosas, diversos grupos de todo el mundo han abierto la puerta al estudio con células madre. En esta ocasión, un equipo de la Universidad de Harvard, liderado por Evan Snyder, ha demostrado en la revista 'Science Traslational Medicine' que el enfoque es eficaz en ratones; y aunque no curativo, concluyen que el uso de células madre neurales puede retrasar la progresión de la ELA y mejorar las funciones motora y respiratoria de los animales tratados.

Snyder y su equipo emplearon células madre neurales (obtenidas tanto del cerebro de ratones sanos como de fetos cadáver humanos), que después de expandirlas en el laboratorio inyectaron en la médula espinal de roedores enfermos. Tras comparar los resultados de 11 estudios independientes con la misma técnica (siempre en animales), los investigadores observaron que la inyección celular mejoraba el movimiento y la respiración de los animales afectados. La terapia celular también logró una supervivencia entre tres y cuatro veces superior a la de animales no tratados.

"Son resultados impresionantes", admite José María Moraleda, jefe del servicio de Hematología del Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, que dirige un estudio sobre ELA junto a Salvador Martínez, del Instituto de Neurociencias de Alicante. En su caso, emplean células madre obtenidas de la médula ósea, no del cerebro, y sus resultados en fase I han sido ya publicados en la revista 'Stem Cell'.

Martínez y Moraleda destacan que ambos trabajos coinciden en algo; el efecto de las células madre (cerebrales o de la médula) no se produce porque se diferencien y logren 'repoblar' la médula espinal dañada; sino porque las nuevas células que se inyectan segregan moléculas que tienen un efecto positivo y antiinflamatorio en las neuronas motoras ya dañadas por la ELA. Eso sí, insiste el especialista murciano, "hoy por hoy, los resultados con células cerebrales no son extrapolables a humanos [porque habría que extraerlas de este órgano], pero sí son una prueba de concepto y se podrían replicar los resultados con algún tipo de línea celular reprogramada en el laboratorio".

Evan Snyder, un pope mundial en el estudio de la ELA, subraya que su tratamiento no es en ningún caso curativo, pero sí considera que abre la puerta a que se inicien ensayos clínicos en humanos dirigidos a mejorar la calidad de vida de los pacientes y frenar la neurodegeneración. "En una enfermedad para la que no hay tratamiento posible, el estudio demuestra que es posible triplicar la supervivencia", se felicita el doctor Moraleda; "es un estudio muy sólido que ha demostrado que puede alterar la historia natural de esta enfermedad devastadora".

Los investigadores españoles se encuentran en la actualidad reclutando pacientes para iniciar su siguiente ensayo en fase II (el único de este tipo en nuestro país), aunque como admite Moraleda, se están viendo afectados por la falta de financiación para ensayos clínicos no comerciales.

Woman grows small bone fragments in her eyes after getting cosmetic stem-cell treatment

Fuente: http://www.medicaldaily.com/articles/13587/20121219/woman-grows-bones-eyes-cosmetic-stem-cell.htm

A woman went to see her doctor complaining that she could not open her right eye. The Los Angeles woman in her late sixties explained that after undergoing a cosmetic procedure a few months earlier, her right eye seemed to have glued itself shut. While she could not open her right eye without feeling excruciating pain, she said that every single time she tried to pry it open, she heard a strange, sharp clipping sound coming.

The woman's doctor, cosmetic surgeon Allan Wu, admitted that he initially believed that the woman was either imagining things or making things up, according to Scientific American. But, after examining the woman in person, the doctor saw that her eyelid was indeed drooped shut and that her eye was swollen.

His discovery after his initial examination was even more astonishing.

After nearly seven hours of surgery exploring his patient's eyelid and the tissue surrounding her eye, Wu and his colleagues managed to dig out mysterious pieces of small bone fragments that appeared to be growing in the flesh around her eye.

The clicking the woman had heard when she forced her right eye open had been the sound of the small chunks of bone grinding against one another.

Apparently the surgery the woman had had three months earlier was a relatively new kind of cosmetic procedure at a different clinic in Los Angeles. The new procedure was essentially a stem cell face-lift. Doctors has extracted adult stem cells from her belly fat, isolated them and then injected them along with a filler, calcium hydroxylapatite, around her eyes.

Stem cells are cells that can duplicate in an immature state, and are capable of developing into many different kinds of mature tissue. In this particular case, the woman had paid more than $20,000 to have doctors extract mesenchymal stem cells, which can turn into bone, cartilage or fat, from her body, so that the isolated cells can be injected back into her face.

Wu believes that because the stem cells were injected along with calcium hydroxylapatite, which was used as filler to reduce the appearance of wrinkles, the combination of the mineral filler and stem cells, which can develop into many different types of cells, turned into bone.

The woman is doing well since Wu removed the pieces of bone from her eyelid in 2009. However, it is possible that the living stem cells remaining in her face could strike and turn into bone or some other abnormal bodily tissue in other parts of her face.

While the U.S. Food and Drug Administration has not approved any cosmetic product or treatment involving stem cells, they are growing in popularity in clinics around the world. The medical possibilities that can come from stem cells are limitless, but they are still poorly understood, very unpredictable and may also produce unintended and harmful effects.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Continúa el ensayo clínico liderado por el Hospital Universitario Central de Asturias, basado en células madre, para tratar la diabetes

Fuente: http://www.elcomercio.es/v/20121201/asturias/huca-lidera-lucha-contra-20121201.html


Otros dos pacientes del HUCA se someterán a la novedosa terapia celular que, mediante el uso de células de sangre de cordón umbilical, busca aliviar los efectos de la diabetes más aguda, la que obliga a los enfermos a inyectarse insulina a diario. El Hospital Central de Asturias inició un programa pionero que puede abrir nuevos e importantes caminos a nivel mundial en la lucha contra la diabetes, una enfermedad que sufren cerca de 75.000 asturianos, de los que se estima que un 8% son insulinodependientes.


El ensayo clínico puesto en marcha en el HUCA, que aplicó con éxito esta técnica a dos pacientes diabéticos en sesiones desarrolladas anteriormente, se extenderá desde Asturias hacia otras partes del mundo. La idea es que el HUCA actúe de plataforma para protocolos similares que se llevarán a cabo en centros sanitarios de Europa y también de América.


La técnica que según varios expertos consultados puede revolucionar los tratamientos para la diabetes, ha sido ideada por un equipo de la Universidad de Illinois, en Chicago, Estados Unidos, que ha demostrado la utilidad de las células de sangre de cordón umbilical para detener el proceso autoinmune que se produce en la diabetes tipo I (la insulinodependiente) y, además, para estimular la regeneración de células de insulina. La primera aplicación práctica, la que dio origen a ensayos clínicos posteriores (entre ellos, el que desarrolla ahora el HUCA), se llevó a cabo en el Hospital General del Mando Militar de Jinan, en China. Su mentor es el endocrinólogo y experto en metabolismo Yong Zhao, de origen chino, pero que trabaja en la Universidad de Illinois, desde donde dirige la investigación sobre terapia celular y diabetes. El procedimiento puesto en marcha en Asturias llegó al HUCA de la mano del coordinador regional de trasplantes y responsable de la Unidad de Terapia Celular y Medicina Regenerativa, Jesús Otero, que contactó con el equipo norteamericano tras leer en febrero pasado los resultados de su investigación en la revista BMC Medicine.




Reeducar linfocitos T

El procedimiento empleado en esta terapia celular, que la Asociación Americana de Diabetes no dudó en calificar de «rompedora», consiste en aislar las células madre de cordón umbilical y cultivarlas en un dispositivo diseñado para ello y que su autor, Yong Zhao, denominó 'stem cell educator' (una especie de reeducador de células). Estas células se encargan, precisamente, de reeducar a los linfocitos T para que dejen de actuar de manera autodestructiva, dando lugar a la diabetes infanto-juvenil.


El dispositivo ideado por el grupo de Illinois hace que los linfocitos T, en contacto con las células del cordón umbilical, sean 'reeducados' y dejen de destruir las células beta del páncreas, las que producen insulina.


El procedimiento consiste en aislar las células madre de cordón umbilical y cultivarlas en el 'stem cell educator', similar a una máquina de diálisis. Una vez que se reúne el número suficiente de células (unas tres semanas después) se procede a realizar la terapia. Al paciente con diabetes se le conecta a una máquina de aféresis que separa los componentes sanguíneos, en este caso, los linfocitos T. Dicho componente, una vez extraído en su totalidad, pasa por el 'stem cell educator' y permanece durante dos y tres horas en contacto con las células madre de cordón umbilical que se encuentran pegadas en el dispositivo. Durante ese contacto tiene lugar la 'reeducación'. Al finalizar el proceso los linfocitos se vuelven a introducir en el paciente. Todo el proceso dura unas siete horas. El HUCA tiene previsto aplicar esta terapia celular a 30 enfermos diabéticos y confía en mejorar el resultado de sus antecesores, que redujeron en un 25% la necesidad de uso de insulina.