domingo, 26 de abril de 2015

Una nueva técnica quirúrgica repara el ligamento cruzado y evita el injerto

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20150423/abci-ligamento-rodilla-201504231752.html


Suturar en lugar de implantar. Ningún equipo médico había conseguido de una forma generalizada reparar el ligamento cruzado anterior de la rodilla sin recurrir a un injerto hasta que hace cuatro años un grupo de cirujanos suizos desarrollaron una nueva técnica utilizando el propio ligamento lesionado. Esta técnica experimental, se ha probado ahora con éxito en la Clínica Universidad de Navarra, en Pamplona, y en breve se presentarán los primeros casos en el Congreso Internacional de Rodilla y Artroscopia que se celebra en Madrid. Hasta el momento, la técnica solo se había probado en algunos hospitales de Suiza y de Alemania.


La nueva estrategia consiste en suturar el ligamento con un hilo de polietileno que se introduce a través del fémur y se tensa con la ayuda de un implante colocado en la tibia. Así los cirujanos establecen las condiciones óptimas para que se ponga en marcha la curación natural del ligamento roto. La regeneración del ligamento es promovida por un procedimiento de microfacturas «que posibilita que las células madre del hueso cercano se acerquen para acelerar el proceso de curación del ligamento», describe Andrés Valentí, especialista en Cirugía Ortopédica de la Clínica Universidad de Navarra.


La alternativa convencional en los casos que precisan cirugía pasaba por sustituir el ligamento desgarrado por un tendón extraído del propio paciente o de un donante. «El tiempo de recuperación del paciente con una u otra técnica es similar, quizá solo algo más corto. Pero al conservar el ligamento obtenemos bastantes ventajas: la recuperación es menos dolorosa porque no se extraen sus tendones, no se debilita la rodilla y mantenemos la sensibilidad profunda, lo que se conoce como propiocepción. Es decir, el paciente sigue sintiendo su rodilla como propia», explica Valentí.


Este cirujano, que se ha formado en Suiza para poder aplicar la técnica en España, resalta también cómo la nueva estrategia ha cambiado la filosofía del tratamiento de esta lesión tan común. «No quiere decir que sea la única fórmula para tratarlo a partir de ahora, sino que se ha abierto una nueva puerta para aprovechar la capacidad de cicatrización del ligamento», remarca.



La técnica solo tiene pequeñas limitaciones. No se puede utilizar en lesiones crónicas y existe una ventana de oportunidad para aplicarla de tres semanas desde que se produce el daño. Tampoco sería útil en roturas muy aparatosas, en las que el ligamento está muy desgarrado, aunque esto suele ocurrir muy pocas veces, apunta Valentí.


Las escalas médicas que se aplican para medir el rendimiento de la nueva cirugía indican que la reparación consigue resultados tan buenos como el injerto y las que se utilizan para medir la satisfacción del enfermo confirman que los pacientes están más satisfechos con los resultados de la nueva técnica.



Pacientes como Daniel, un joven de 29 años que se ha convertido en uno de los primeros pacientes tratados en Pamplona. Hace once años se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda jugando al fútbol y hace seis meses ha vuelto a sufrir la misma lesión en la rodilla derecha. En la primera lesión le operaron por el procedimiento convencional y ahora con la nueva técnica ya puede comparar los resultados. «En la primera tuve bastantes problemas de infección y rechazo que me obligaron a estar un año y medio sin jugar al fútbol. Con la segunda cirugía, a los cuatro meses ya estaba en el gimnasio, subido en la bicicleta y corriendo».


El ligamento cruzado anterior es fundamental en el control y estabilización de la rodilla. Las lesiones son frecuentes en personas que realizan deportes de contacto o los que exigen pivotar sobre la rodilla, como por ejemplo, el fútbol, el esquí o el baloncesto.


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