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lunes, 3 de octubre de 2016

Nace el primer bebé del mundo con la técnica del ADN de tres padres

Fuente: http://www.elmundo.es/salud/2016/09/27/57ea979946163f37608b4591.html


El doctor John Zhang junto al bebé concebido gracias a la nueva técnica del New Hope Fertility Centre.





Tiene cinco meses, se llama Ibrahim y la noticia de su nacimiento dio la vuelta al mundo, por tratarse del primer bebé engendrado mediante la controvertida técnica de los tres padres, que en teoría permite a progenitores con mutaciones genéticas raras concebir hijos sanos utilizando ADN del padre, de la madre y de una donante. Aunque sólo es legal en Reino Unido -donde se aprobó en 2015-, Ibrahim, cuyos padres son jordanos, nació en México, asistido por un equipo de doctores estadounidenses.

Este aspecto, unido a que los investigadores no han presentado el caso en ningún paper científico -la historia fue una exclusiva de la revista New Scientist- y han anunciado que darán los detalles en el próximo Congreso de Medicina Reproductiva de la Sociedad Americana de Salt Lake City (EEUU), que se celebrará en octubre, ha despertado dudas en la comunidad médica.

«Se trata de una técnica que se considera experimental. En Reino Unido fue autorizada y otros equipos llevan tiempo intentando obtener el visto bueno de comités éticos. Pero mientras tanto, un médico se ha ido a México a hacerlo. Falta la información científica, la regulación necesaria para llevarla a cabo y el seguimiento del niño nacido. No hay que lanzar las campanas al vuelo», advirtió Carlos Simón, especialista y Catedrático de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Valencia.



Embriones de tres progenitores




En este caso, la madre del bebé, Ibtisam Shaban, portaba genes del llamado síndrome de Leigh. Según detalla Guillerno Antiñolo, jefe del departamento de genética, reproducción y medicina fetal del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, se trata de una enfermedad mitocondrial muy rara, con una prevalencia de un caso cada 40.000 bebés, muy dura y de muy difícil diagnóstico: «Los niños nacen mal y empeoran muy rápido, supone un sufrimiento tremendo para los padres y para los hijos». En España nacen cada año aproximadamente medio centenar de niños con este síndrome que, como todas las enfermedades mitocondriales, «se transmite exclusivamente por vía materna», aclara este especialista.

Los genes de ese síndrome están en el ADN mitocondrial, que transporta 37 genes que se transmiten de madres a hijos. Según New Scientist, alrededor de un cuarto del ADN mitocondrial de Shaban portaba la mutación de la enfermedad y, aunque ella está sana, sus dos primeros hijos murieron porque nacieron con el trastorno, que afecta al sistema nervioso. Por eso, ella y su marido, Mahmoud Hassan, recurrieron a la ayuda del doctor John Zhang y su equipo del Centro de Fertilidad Nueva Esperanza de Nueva York, que tienen otra clínica en México, donde se llevó a cabo la técnica.

La aprobada en Reino Unido consiste en fertilizar los óvulos de la madre y la donante con espermatozoides del padre y antes de que los óvulos fertilizados comiencen a dividirse en embriones se retira cada núcleo, se descarta el de la donante y se reemplaza por el de la madre. Pero al ser Shaban y Hassan musulmanes, se oponían a la destrucción de embriones por motivos religiosos. Por ello, Zhang adoptó una variación que fue fertilizar sólo el óvulo de la donante ya con el núcleo de la madre insertado.

«Básicamente lo que se hace en esta técnica es fertilizar dos óvulos, uno de la donante y otro de la madre biológica, y han extraído el núcleo de uno y lo han puesto en el núcleo del otro», explica Antiñolo de manera resumida. A pesar de que popularmente se denomina técnica del ADN de tres padres, este experto destaca que «en realidad el bebé es de dos padres. Lo único que se ha hecho, aunque es algo muy complejo, es conservar el citoplasma con mitocondrias que funcionan bien», apunta. «En cada célula hay miles de mitocondrias, que son las que se encargan de la energía, del metabolismo. Son como nuestras centrales térmicas. En la enfermedad de Leigh, las mitocondrias tienen un error y funcionan mal. Dependiendo de cuántas mitocondrias estén averiadas, es decir, que no hagan bien su trabajo, se produce la enfermedad», añade.

Aunque Antiñolo se alegra de que el niño se encuentre bien y cree que el hecho de que esta técnica diera resultado es una noticia positiva, se muestra «totalmente en contra» de que se haya llevado a cabo en México, un país en el que no hay una ley al respecto, pues considera que la regulación es imprescindible para que el proceso pueda realizarse con garantías: «Así se hizo en Reino Unido, donde hubo un intenso debate social y profesional. La reproducción humana asistida en general y técnicas tan delicadas como la transferencia nuclear necesitan una regulación muy estricta», señala. Y subraya que poner en marcha estas técnicas sin regulación «va contra el avance de la tecnología porque le quita credibilidad».

Este experto en reproducción está a favor de que, al igual que ha hecho Reino Unido, España apruebe esta técnica: «Creo que sería positivo. Necesitamos tener ese debate porque España tiene una legislación muy garantista y avanzada en todo lo que concierne a reproducción humana asistida. No hay ninguna rama que se aproxime tanto a los cambios sociales y tecnológicos como la reproducción. Y se trata de una técnica que permite que nazcan bebés sanos», argumenta.

Reino Unido fue el primer país en el mundo -y el único hasta el momento- en abrir la brecha en febrero del 2015, cuando el Parlamento británico dio luz verde a la técnica de los tres padres. Pese a la polémica previa y las resistencias de la Iglesia Anglicana, la ley fue aprobada por una mayoría (382 votos a favor y 128 en contra) y fue recibida con los brazos abiertos por las familias con hijos con enfermedades neurodegenerativas, informa Carlos Fresneda.

Los científicos británicos, y en concreto el equipo capitaneado por el neurólogo Doug Turnbull, de la Universidad de Newcastle, iban a la vanguardia mundial en esta técnica. Se estima que más de 2.500 mujeres podrían beneficiarse del tratamiento en el Reino Unido, y 150 estaban ya en lista de espera en el momento de ser aprobada la ley. Los primeros «embriones de tres padres» podrían haber sido concebidos este mismo año, pero de momento no se ha confirmado ningún nacimiento por este procedimiento en el país.

Turnbull, pionero en estas investigaciones, recibió con cautela la noticia sobre el nacimiento de Ibrahim. «La investigación que recoge New Scientist da muy poca información sobre la naturaleza de la técnica usada, sobre el proceso ético de aprobación o sobre la evolución del bebé», declaró en su primera reacción tras conocer el alumbramiento, y recalcó que el Reino Unido es hoy por hoy el único país donde este procedimiento está convenientemente «regulado».

Por su parte, el doctor Dusko Ilic, especialista en células madre del King's College de Londres, aseguró que se trataba de una noticia histórica. «Esperemos que esto sirva para aplacar las críticas, acelerar los avances científicos y asistir pronto al nacimiento de un bebé por esta técnica en el Reino Unido», declaró.

El equipo de Zhang afirma que el bebé porta menos del 1% de la mutación del síndrome de Leigh, un porcentaje demasiado bajo como para causarle problemas, pues se estima que es necesario aproximadamente un 18% de mitocondria afectada para desarrollar la enfermedad. No obstante, el niño debe ser monitorizado para ver cómo evoluciona. «La técnica es muy artesanal, hay que trabajar con microinyección y extraer las mitocondrias afectadas para sustituirlas por otras. Puede que no se haya introducido suficiente mitocondria sana para revertir la enfermedad. Y además, ésta puede debutar en cualquier momento», advierte el doctor Simon.

viernes, 24 de julio de 2015

Consiguen líneas de células madre sin mutaciones nocivas a partir de pacientes con enfermedades mitocondriales

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/15243/consiguen-lineas-de-celulas-madre-sin-mutaciones-nocivas-a-partir-de-pacientes-con-enfermedades-mitocondriales/es/


Las enfermedades mitocondriales constituyen una clase incapacitante de dolencias que son causadas por alguna de las aproximadamente 200 mutaciones que afectan a los genes de las mitocondrias, pequeñas “centrales eléctricas” ubicadas dentro de casi todas las células del cuerpo. Dependiendo de los genes y tipos de células afectados, las enfermedades de este tipo pueden causar debilidad muscular, enfermedad hepática, diabetes, epilepsia, retraso en el desarrollo o problemas de visión. Las terapias existentes para las enfermedades mitocondriales pueden mitigar sus síntomas o retardar su progreso, pero no pueden curarlas del todo.


Disponer de células sanas de tejido cerebral, muscular, ocular y cardiaco permitiría mejorar de manera drástica la vida de las decenas de miles de personas que sufren enfermedades mitocondriales en el mundo.


Ahora, unos investigadores del Instituto Salk de Estudios Biológicos en La Jolla, California, Estados Unidos, han dado un paso más hacia esta meta. Han convertido células de pacientes en células madre sin mutaciones nocivas que luego pueden dar lugar a cualquier tipo de célula.


Si las células de los pacientes tienen una mezcla inicial de mitocondrias sanas y enfermas, se generarán células madre sanas y enfermas. Luego, las células madre con mitocondrias sanas pueden ser seleccionadas. Para algunos pacientes, sin embargo, este método directo no funciona; sus células no tienen mitocondrias suficientes, o no lo bastante sanas, como para poder intentar hacer una selección con alguna probabilidad de éxito.






Los autores del nuevo estudio han generado células madre sanas, a partir de los pacientes con una enfermedad mitocondrial, que se pueden transformar en cualquier tipo de célula incluyendo células progenitoras neuronales (izquierda) o células del corazón (derecha). Éstas podrían ser utilizadas para futuros trasplantes en pacientes.






Así que el equipo de Juan Carlos Izpisúa Belmonte adoptó un enfoque alternativo: Trasladar el núcleo de una célula de la piel del paciente, que contiene la mayor parte de sus genes, al interior de un óvulo donante con mitocondrias sanas. A continuación, se utiliza el nuevo óvulo para generar células madre pluripotentes.


Cuando los investigadores hicieron esto, comprobaron que las mitocondrias sanas se impusieron, y las células sanas, genéticamente similares a las del paciente, se generaron con éxito.






sábado, 25 de abril de 2015

Manipulan ADN en ratones para evitar enfermedades hereditarias

Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2015/04/24/55398d3a268e3eb4388b4574.html


Científicos españoles y de EEUU proponen aplicar esta técnica en embriones humanos.



Juan Carlos Izpisúa, en su laboratorio.






Los genes determinan las características humanas. Es verdad que la exposición a ciertas sustancias o la adopción de algunos hábitos de vida pueden modificar para bien o para mal lo que dicta nuestro ADN. Sin embargo, la base de nuestro ser está escrita en las letras que conforman el genoma humano. Hoy la revista 'Cell' publica un estudio que demuestra que una pequeña parte de esta esencia puede modificarse con herramientas creadas por el hombre. Así lo constata el grupo liderado por el español Juan Carlos Izpisúa, al demostrar en ratones la eficacia de un sistema para eliminar ADN mutado, lo que permite erradicar la transmisión de enfermedades hereditarias, concretamente las mitocondriales. Pero no sólo eso, este trabajo evidencia por primera vez en un ser vivo que existe la tecnología adecuada para llegar al material genético que lo define y cambiarlo.


El éxito logrado en ratones va a ser inmediatamente probado en humanos. "Ahora lo estamos haciendo en embriones de desecho de técnicas de reproducción", afirma Izpisúa desde su Laboratorio de Expresión Génica en el Instituto Salk, en La Jolla, California. De hecho, otro de los autores de este trabajo, Josep María Campistol, Director Médico del Hospital Clínic, investigador del IDIBAPS y coautor del estudio, ha adelantado que "ya estamos en conversación con los comités éticos del Clínic y del Hospital Sant Joan de Déu, que también ha participado en este trabajo, y con las comisiones pertinentes para ver si conseguimos los permisos en los próximos meses. Nuestro objetivo es demostrar la efectividad de la técnica en humanos y poder ayudar a estas familias para que se elimine el riesgo de que su descendencia sufra enfermedades mitocondriales, que son muy devastadoras".


Las células humanas están formadas por un núcleo, donde reside algo más del 99,8% del ADN, y un citoplasma que alberga una serie de orgánulos, entre ellos las mitocondrias portadoras de algo menos del 0,2% del ADN celular. Es en este último donde a veces se dan una serie de cambios o mutaciones que se transmiten por vía materna y que pueden derivar en una enfermedad mitocondrial. Este tipo de patologías afectan a uno de cada 5.000 niños, aunque se estima que una de cada 200 mujeres podría ser portadora.




Las enfermedades mitocondriales son devastadoras, pues dañan lo que se denomina la central energética de la célula, es decir, la mitocondria. Si ésta no funciona bien, los órganos que más energía necesitan, como el corazón, los músculos o el cerebro, se deterioran de forma irreversible. Por eso, la mayoría de los afectados fallece en su primer año de vida. El drama es que no hay ninguna cura para estos pacientes.


El mes pasado, Reino Unido aprobó una técnica que intenta evitar estas enfermedades manipulando el óvulo (fencundado o no) para generar, lo que se ha denominado informalmente embriones de tres padres. Al óvulo de una mujer portadora de estas mutaciones se le extrae su núcleo, que se coloca en el óvulo de una donante al que previamente se ha extraído también su núcleo y que por tanto solo contiene su envoltura (citoplasma). Con esto se logra que el embrión porte el ADN mitocondrial -y sin mutaciones- de la donante, por eso lo de tres padres. Sin embargo, el método no está exento de riesgos porque requiere una excesiva manipulación celular, que sólo unos pocos laboratorios podrían realizar. Además, al combinar ADN de distinto origen, puede dar lugar a problemas en un futuro. Por último, está el debate ético: muchos se oponen a incluir a una segunda mujer en el proceso de la concepción y el hecho de que la técnica se pueda hacer con un óvulo fecundado que luego se desecha es visto con rechazo por ciertos sectores de la sociedad.


Una alternativa a este procedimiento es la propuesta liderada por Izpisúa que ahora publica 'Cell'. Su grupo ha desarrollado una tecnología basada en la elaboración de proteínas artificiales (un tipo de enzimas denominadas nucleasas) que, al inyectarlas en la célula, se dirigen al ADN mitocondrial alterado y lo eliminan. Sería algo parecido a un imán que se pega sólo al ADN mutado y que con unas tijeras corta solo la zona adherida a ese imán.



Uno de los ovocitos de ratón manipulados. 







"Lo hemos hecho en ratones, que portaban mitocondrias con ADN mutado, y han nacido sanos. Y éstos a su vez han tenido descendencia sin estos problemas y los hijos de estos se han mantenido también sanos. Es decir, no sólo previenes la transmisión a la primera generación sino que erradicas la enfermedad. No es curar sino eliminar la enfermedad. Es un concepto muy importante", explica Izpisúa.


La perfección y seguridad de esta técnica en humanos está por demostrarse. Y, como casi todo en ciencia, tiene sus ventajas y alguna limitación. En el lado positivo está su sencillez, "es super simple y la podrían hacer todas las clínicas de reproducción, porque sólo es inyectar un ARN dentro del ovocito o de un embrión. Y no se necesitan donantes", afirma Izpisúa. Pero, en el otro lado de la balanza, está el hecho de que estas tijeras moleculares no logran destruir todo el ADN mutado sino una proporción importante.


Para Alejandro Ocampo, otro de los autores del estudio, la seguridad en ratones está demostrada. "Las enfermedades mitocondriales sólo se manifiestan cuando los niveles de ADN mitocondrial mutado superan el 60-70% del total. Por lo tanto, aunque nuestra técnica no permita la eliminación de todo el ADN mutado, basta con reducir sus niveles por debajo del porcentaje necesario para que la enfermedad se manifieste·.




"Éste es un trabajo muy bueno, espectacular. Pero si esto lo quisiéramos traspasar a humanos, es muy muy complejo, tiene retos técnicos como el constatar que se corrige el suficiente porcentaje de ese ADN como para evitar la enfermedad y que no se generan otros problemas por la manipulación. Además, también conlleva ciertos aspectos éticos", explica Felipe Prosper, especialista en terapia celular de la Clínica Universidad de Navarra.


La propuesta del grupo de Izpisúa conlleva una manipulación menos agresiva que la aprobada en el Reino Unido (cuyo porcentaje de éxito es muy bajo),"es novedosa y rompedora, permite albergar una esperanza adicional para todas aquellas familias vinculadas a enfermedades de origen mitocondrial", aclara Lluis Montoliu, investigador del CSIC en el Centro Nacional de Biotecnología en Madrid.


A pesar de ser una propuesta menos invasiva y, aparentemente con menos problemas que la técnica que genera embriones de tres padres, no está exenta de recelos éticos. Porque es el primer paso que se da para manipular el ADN en un ser vivo.


"Sabemos que no todos los mamíferos responden de la misma manera ante ciertas intervenciones. Si intervenimos en la línea germinal, puede quedar modificada la dotación genética propia del ser humano. Esto no me preocupa excesivamente. Lo más preocupante es que no se conoce su seguridad", explica Carlos María Romeo Casabona, director de la Cátedra Interuniversitaria de Derecho y Genoma Humano de la Universidad de Deusto, Bilbao, y también miembro del Comité de Bioética de España.


No obstante, la legislación española no impide la posibilidad de investigar la técnica aportada por el grupo de Izpisúa con embriones humanos desechados de los procedimientos de reproducción asistida. "Nuestra normativa lo permitiría pero con una serie de requisitos entre los que están el contar con un informe favorable de la Comisión de Garantías de Células y Tejidos Humanos, de la que yo formo parte", añade Romeo Casabona.




El objetivo principal de Juan Carlos Izpisúa, director del Laboratorio de Expresión Génica en el Instituto Salk, en La Jolla (California, EEUU), es curar enfermedades que afectan a millones de personas. Para ello, un paso fundamental es generar tejidos u órganos listos para trasplantes. "Como de momento las investigaciones con células madre han fracasado en el intento de desarrollar órganos en tres dimensiones, ¿por qué no utilizar el propio cuerpo de un animal para que albergue y genere el órgano humano deseado?". El animal sería el cerdo, que por su tamaño, sería el indicado. El método para lograrlo estaría formado por la técnica que publica Cell, la edición del ADN, junto con la aplicación de células pluripotentes humanas capaces de convertirse en cualquier tejido, algo en lo que está trabajando el investigador español. Básicamente, consistiría en editar el genoma del cerdo para eliminar aquellos genes responsables del desarrollo de un órgano, por ejemplo el hígado, para que el embrión no lo generase y en su lugar inyectar células madre humanas. Éstas, al estar ubicadas en el sitio donde estaría el hígado, se diferenciarían en ese órgano. Es decir, el propio contexto del animal sería suficiente para forzar la transformación de las células pluripotentes a células hepáticas que crecerían hasta formar un hígado humano dentro del cerdo. "Ésa es la finalidad de lo que estamos haciendo", confirma Izpisúa. 


sábado, 28 de febrero de 2015

Gran cantidad de tóxicos mitocondriales se transmiten de madres a hijos

Fuente: http://www.rtve.es/noticias/20150218/gran-cantidad-toxicos-mitocondriales-se-transmiten-madres-hijos/1100661.shtml


Recreación de un virus sobre unas células.





Las mitocondrias, las ‘fábricas’ celulares encargadas de producir energía en los diferentes órganos del cuerpo, pueden padecer dos tipos de enfermedades: las genéticas y las adquiridas.


Solo el primer tipo acaba de encontrar un paliativo. La aprobacion en la Cámara de los Comunes del Reino Unido a la nueva legislación en la que se permite utilizar el ADN de tres personas en la reproducción asistida permite evitar la transmisión de enfermedades mitocondriales genéticas de la madre al feto.


Pero las mitocondrias también pueden sufrir patologías adquiridas debido, por ejemplo, a la exposición a agentes tóxicos transmisibles de madre a hijo, que produce afecciones como debilidad muscular, inflamación del páncreas, cambios en la distribución y la cantidad de grasa corporal, etc.


Un equipo del laboratorio de Investigación Muscular y Función Mitocondrial del Hospital Clínico de Barcelona ha llevado a cabo una revisión de la escasa información disponible sobre toxicidad mitocondrial en embarazadas de los últimos diez años.


Su estudio, publicado en la revista International Journal of Environmental Research and Public Health, revisa más de 100 estudios de la base de datos Pubmed/MEDLINE.


En él las investigadoras plantean alternativas para evitar el daño en la gestante y el bebé, basadas en dos estrategias: buscar marcadores de toxicidad y evitar cualquier contacto con los tóxicos mitocondriales.


“Son muchos los agentes que fomentan este tipo de toxicidad. Entre ellos, se encuentran agentes biológicos como algunos virus, antibióticos, fármacos antirretrovirales, fármacos antipsicóticos, gases como el monóxido de carbono, sustancias químicas como los pesticidas, el alcohol y el tabaco, entre otros”, ha explicado Constanza Morén, líder del estudio.


“Quizá el alcohol y el tabaco sean los agentes más frecuentes, cuya exposición podemos evitar a través de la concienciación. Pero otros muchos son fármacos y, por lo tanto, es fundamental transmitir a la comunidad clínica la gran capacidad lesiva de estos tratamientos”, subraya Morén.


Dependiendo del tiempo de exposición, de la dosis de cada tóxico y de la fase del embarazo en la que se reciba, la toxicidad en las embarazadas será más probable. 



También existe una predisposición genética que puede determinar que la persona sea más resistente o vulnerable a esa exposición.


“En el mundo mitocondrial existen los llamados haplogrupos, que determinan la composición genética de nuestras mitocondrias. El hecho de tener un haplogrupo u otro puede condicionar la resistencia a las alteraciones mitocondriales”, ha señalado Morén.


Respecto a la cifra total de embarazadas que padecen toxicidad mitocondrial, Morén insiste en que es complicadísimo hablar de un porcentaje exacto, solo podemos asumir que hay poblaciones de riesgo.


Por ejemplo, en los países desarrollados se estima que hay de un 10% a un 25% de embarazadas fumadoras, que serían población con riesgo de padecer este tipo de toxicidad, pero no quiere decir que todas la desarrollen.



La transmisión de la toxicidad mitocondrial de madre a hijo puede producirse desde la concepción -los progenitores pueden haber sufrido sus consecuencias en sus células reproductivas- hasta que termina la lactancia.


A menudo, la toxicidad se transmite de la madre al feto porque la placenta no actúa como barrera para todas las sustancias. Los agentes tóxicos tienen la capacidad de viajar por el torrente sanguíneo de la madre y llegar hasta el feto durante su desarrollo atravesando cualquier filtro protector.


Un ejemplo es el de los antirretrovirales administrados a pacientes embarazadas VIH positivas, aunque estos fármacos tienen más beneficios que la interrupción del tratamiento para evitar la toxicidad. “Este es un caso de exposición a tóxicos mitocondriales inevitable durante el embarazo”, aclara Morén.



Las consecuencias para la madre y el feto pueden ser desde asintomáticas -sin manifestaciones clínicas evidentes- en la mayoría de los casos, hasta mortales en contadas ocasiones.


A veces, la toxicidad es la responsable de los problemas obstétricos de las gestantes: parto prematuro, restricción del crecimiento intrauterino, preeclampsia, etc.


“Como las mitocondrias participan en procesos indispensables para la viabilidad celular y, además, hay mitocondrias en prácticamente todos los tejidos y tipos celulares, si aparecen manifestaciones clínicas visibles los efectos se pueden observar en cualquier órgano o tejido”, aclara Morén.


Algunos ejemplos de efectos visibles son la redistribución de grasa corporal en el organismo (lipodistrofia), pancreatitis, encefalitis, miopatías o hiperlactatemia y acidosis láctica, entre otros.





Según las investigadoras, la mejor manera de prevenir la intoxicación es evitar la exposición al agente durante el embarazo. “En los casos en los que esto no sea posible, se debería estudiar la posibilidad de reducir al máximo la exposición e implementar en la práctica clínica el uso de marcadores de toxicidad mitocondrial”, indica Morén.


“Puesto que la prevención no es siempre posible ante exposiciones accidentales o terapéuticas, es esencial identificar sustancias menos tóxicas para la mitocondria, así como biomarcadores -a poder ser, no invasivos- que puedan dar una pista sobre la evolución y que faciliten el seguimiento de esta toxicidad durante la gestación”, alerta.


Actualmente, las investigadoras están estudiando la posible base mitocondrial subyacente en el crecimiento intrauterino restringido. También han finalizado un estudio sobre toxicidad mitocondrial y apoptosis en gestantes VIH positivas para su publicación en la revista científica AIDS .


Morén también trabaja en el establecimiento de modelos in vitro para el estudio de mecanismos moleculares subyacentes y la búsqueda de biomarcadores para este tipo de toxicidades.


En paralelo, analiza los cambios genéticos mitocondriales que ocasiona la exposición gestacional al VIH y los fármacos antirretrovirales en colaboración con los hospitales de Vall d’Hebron y Sant Joan de Déu.


domingo, 2 de marzo de 2014

El debate sobre la 'triple paternidad' de embriones alerta a EEUU

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/salud/enfermedades/el-debate-sobre-la-triple-paternidad-de-embriones-alerta-a-eeuu_R0PJP6HkoQ0Ay8gN1mJr64/


La triple paternidad de embriones divide a la comunidad científica.



Según publica el diario estadounidense 'The Washington Post', el debate de la triple paternidad embrionaria llega a la FDA, la 'Administración de Fármacos y Alimentos'. El culpable, un procedimiento que mezcla el ADN de tres personas para crear embriones y que podría detener la transferencia de genes defectuosos.

Este polémico avance de la ciencia es desaconsejado por los críticos porque podría abrir la puerta a los 'bebés de diseño'. La provocadora idea de modificar los futuros bebés genéticamente se dio de bruces con la realidad cuando un comité asesor del gobierno estadounidense comenzó a debatir sobre esta nueva técnica que permitiría crear embriones libres de algunas enfermedades hereditarias.

La reunión de dos días de miembros de la 'Food and Drug Administration' se centra en un procedimiento que los científicos creen que podría ayudar a las mujeres que llevan mutaciones en el ADN como la ceguera o la epilepsia.

La técnica, denominada 'fecundación in vitro de tres padres', puede ayudar a mucha gente, pero también es muy sensible, tocando incluso las fibras de los límites éticos y políticos.

La tecnología consiste en tomar las mitocondrias defectuosas, centrales eléctricas de la célula, del óvulo de la madre y sustituirlas por las mitocondrias sanas de otra mujer. Después de ser fertilizado por el esperma del padre en un laboratorio, el óvulo se implanta en la madre y el embarazo podría progresar con normalidad.

Los defensores de la tecnología dicen que el debate "ha sido sensacionalista, haciendo un flaco favor a las mujeres que tienen enfermedades mitocondriales y desean descendencia sana".

"No creo que debiéramos estar motivados por el miedo a lo desconocido", dijo Susan Solomon, directora ejecutiva de la Fundación de Células Madre de Nueva York, que está trabajando en técnicas similares a las de los investigadores de Oregon. "No existen los bebés de diseño aquí", agregó. "Estamos tratando de detener una enfermedad horrible", sentenció. 



A finales de 2012, el equipo de Shoukhrat Mitalipov, de la Universidad para las Ciencias y la Salud de Oregón (EE.UU.), el mismo que ha sido capaz de crear por vez primera células madre embrionarias humanas a partir de una persona, demostró que esto era posible. A partir de los genes de tres padres, los científicos desarrollaron embriones humanos de cinco días de edad. Para crear dichos embriones, el material genético de la madre se insertó en el óvulo de otra mujer donante antes de ser fecundado con el esperma del padre.


El Ministerio de Sanidad del Reino Unido ya mostró su apoyo a dicha técnica cuyo objetivo es evitar la transmisión de algunas enfermedades genéticas que la madre porta en sus genes. De esta manera, el bebé resultante de esta técnica, desarrollada por la Universidad de Newcastle, tendría unos 20.000 genes heredados de sus padres y los 37 genes de la mitocondria de la mujer donante.

miércoles, 10 de julio de 2013

El Gobierno británico respalda los embriones procedentes de «tres padres»

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/reino-unido-verde-tratamiento-vitro-15285.html





El ministerio británico de Sanidad ha mostrado su apoyo a una revolucionaria técnica de reproducción asistida que emplea el ADN de tres personas para evitar la transmisión de algunas enfermedades genéticas que porta la madre en sus genes. El Gobierno presentará un borrador de ley a finales de este año, para que en 2015 las parejas puedan comenzar a someterse a este tipo de tratamiento. 


La técnica, desarrollada por expertos de la Universidad de Newcastle (noreste de Inglaterra), sería utilizada para evitar la transmisión de las llamadas enfermedades mitocondriales, síndromes raros, que se transfieren únicamente de la madre al niño. Estos trastornos son causados por defectos en la mitocondria, el «motor» de las células que suministran energía a todos los tejidos, y pueden causar síntomas como atrofia muscular, ceguera, enfermedades intestinales y cardíacas afectando gravemente a los pacientes y reduciendo sus expectativas de vida. Los científicos estiman que una de cada 6.500 personas nace con un desorden mitocondrial.


Con el procedimiento de fecundación in vitro se extraería la mitocondria defectuosa para reemplazarla con una pequeña parte de ADN de una donante sana. Como la mitocondria contiene sus propios genes y su propio ADN, el embrión producido con este procedimiento contiene material genético de tres personas. De manera que el bebé resultante presentaría 20.000 genes heredados de sus padres y 37 genes de la mitocondria de la mujer donante.



La presencia de ADN de tres padres se presenta como uno de los aspectos más controvertidos. Los cambios que se lleven a cabo en la mitocondria afectarán la línea germinal, por tanto sería una forma permanente de modificación genética ya que el ADN mitocondrial donado sería transmitido a futuras generaciones. También deberán plantearse otros aspectos éticos como de qué manera estos niños se verán afectados psicológicamente, cuándo se les deberá informar, qué impacto tendrá en los padres y si la mujer donante debe ser considerada de forma similar a las mujeres que donan óvulos para fecundación in vitro. Los detractores de esta variante de reproducción asistida alegan que estas parejas disponen de otras alternativas reproductivas, como la adopción o el uso de óvulos donados. 


Aunque todas estas cuestiones arrojan ciertos dilemas éticos sobre el desarrollo de esta pionera técnica, una reciente consulta pública desarrollada por la Autoridad de Fecundación Humana y Embriología a nivel nacional muestra que la mayoría de los británicos están a favor de implementar esta práctica. Tras conocerse el resultado de la encuesta, la asesora médica del Gobierno británico, Sally Davies, afirmó que se debería seguir adelante con el proceso bajo una regulación estricta, para poner en marcha el tratamiento lo antes posible. Se estima que unas diez parejas al año se beneficiarían de la nueva técnica. 


«Los científicos han desarrollado nuevos procedimientos innovadores que podrían impedir que esas enfermedades se transmitieran, dando esperanza a muchas familias que quieren impedir que sus hijos las hereden», comentó Davies. Las voces discordantes con el proceso no se han hecho esperar. La portavoz del Centro Cristiano de Bioética, Helen Watt, criticó el tratamiento porque considera que se crea un embrión con «distintas partes». «Ser padre es recibir niños de manera incondicional. No se trata de fabricar o controlar. Las parejas que no quieren correr el riesgo de transmitir la enfermedad mitocondrial pueden considerar alternativas éticas como la adopción, que son preferibles a una técnica peligrosa de ingeniería genética».

Al director de la campaña del grupo Human Genetics Alerts, David King, le preocupa que la modificación de embriones para prevenir enfermedades constituya el primer paso hacia la creación de bebés a la carta, cuyo mapa genético podría modificarse para asegurar ciertos rasgos como la estatura o el color del pelo.



A finales de 2012, el equipo de Shoukhrat Mitalipov, de la Universidad para las Ciencias y la Salud de Oregón (EE.UU.), el mismo que ha sido capaz de crear por vez primera células madre embrionarias humanas a partir de una persona, demostró que esto era posible. A partir de los genes de tres padres, los científicos desarrollaron embriones humanos de cinco días de edad. Para crear dichos embriones, el material genético de la madre se insertó en el óvulo de otra mujer donante antes de ser fecundado con el esperma del padre. Los investigadores, cuyo trabajo se publicó en Nature, dijeron que la técnica permitaría prevenir las enfermedades mitocondriales -que se pasan de madre a hijo-. Desde un punto de vista científico el mérito del trabajo es indiscutible. Se había logrado sustituir con éxito el ADN mitocondrial en ovocitos humanos y generar linajes celulares de blastocitos y de células madre embrionarias. Y, aunque todavía hay que verificar estos resultados con estudios de seguridad y ensayos clínicos antes de que la técnica pueda ser utilizada con fines terapéuticos en humanos, la investigación representó la prueba de que «es posible» y abre una nueva vía para la prevención de las enfermedades mitocondriales.



El profesor Doug Turnbull, que encabezó este tratamiento, dijo que esta es una «noticia excelente para las familias con enfermedades mitocondriales. Esto le facilita a las mujeres que tienen estos genes defectuosos más posibilidades de reproducción y la oportunidad de tener niños sin enfermedad mitocondrial». Lo mismo piensa Ly Haffner, de la Asociación de Enfermos de Patologías Mitocondriales.«Es una noticia maravillosa y esperanzadora para muchas mujeres que quieren tener hijos con seguridad». Para Haffner no se trata «ni de selección de embriones ni de bebé a la carta» y advierte que en España hay muchas personas que estarían dispuesta someterse a esta técnica para tener un «hijo con garantías de que no va a tener la enfermedad de la que la madre es portadora». Ahora bien, dice, hay que esperar a ver cómo se muestra la técnica y los resultados que ofrece antes de nada.

Actualmente tanto en el Reino Unido como en EEUU está permitido llevar a cabo reemplazos de mitocondrias en el laboratorio, pero los embriones creados no pueden usarse en los tratamientos. Los especialistas de momento se muestran cautos sobre el éxito de la técnica y además conviene recordar que un informe previo de la propia HFEA muestra que la práctica no reduce al 100% el riesgo de transmisión ni es aplicable a todas las enfermedades mitocondriales.

En el caso de que el Parlamento británico respaldara la decisión, Reino Unido se convertiría en el primer país del mundo en autorizar este revolucionario como controvertido tratamiento.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Una nueva técnica evita el paso de madre a hijo de enfermedades con herencia materna

Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/10/24/actualidad/1351091292_778573.html

Científicos de Oregón han desarrollado una técnica para curar óvulos humanos de las enfermedades mitocondriales, que se transmiten por vía materna y afectan a uno de cada 5.000 recién nacidos. El método, similar a una clonación, consiste en trasplantar el genoma nuclear de un óvulo enfermo a otro sano. El núcleo queda así rodeado por mitocondrias normales.

La mayoría de los genes humanos están contenidos en los cromosomas del núcleo, una esfera rodeada de membranas que ocupa el centro de cada célula. Pero algunos se sitúan dentro de otras estructuras celulares, las mitocondrias, que provienen de antiguas bacterias de vida libre. Estos genes son esenciales para la función de las mitocondrias, que son las factorías energéticas de nuestras células, y sus mutaciones causan graves enfermedades en los órganos que más energía necesitan, como el cerebro, el corazón, el páncreas, el riñón y los músculos.



Fuente: elaboración propia. / HEBER LONGÁS / EL PAÍS


Dos ejemplos relativamente bien caracterizados de enfermedades mitocondriales raras son la enfermedad de Wilson y la ataxia de Friedreich, pero estas deficiencias también se han asociado, según algunos autores, a dolencias mucho más comunes como el Alzheimer, el Parkinson o el corea de Huntington —las tres principales enfermedades neurodegenerativas—, la enfermedad de Lou Gehrig o esclerosis lateral amiotrófica (ELA) e incluso con los procesos normales del envejecimiento.

Como no hay tratamiento para ninguna de estas enfermedades, la idea que inspira el trabajo es que las mujeres que se saben portadoras de alguna enfermedad mitocondrial —sea porque sufren los síntomas o porque ya han tenido un hijo afectado— puedan curar sus óvulos antes de tener su siguiente hijo por fecundación in vitro.

El grupo de investigadores, dirigido por Shoukhrat Mitalipov, del Centro Nacional de Investigación con Primates de la Universidad de Oregón, ha demostrado la eficacia de la técnica en 65 óvulos donados por siete voluntarias de 21 a 32 años de edad. Han obtenido unos índices normales de fecundación con esperma (75%).

La mitad de esos óvulos fertilizados se desarrollan bien hasta la fase adecuada para implantar en una mujer, llamada blastocisto. Los autores advierten, sin embargo, que la otra mitad de los embriones presentan anormalidades cromosómicas. El trabajo se ha publicado en Nature, y en él han participado dos investigadores españoles, Nuria Martí Gutiérrez y Darío Melquizo Sanchís.

Los científicos no han pasado de ahí con el material humano. Aunque los blastocistos, o embriones de dos semanas, son técnicamente aptos para trasplantar al útero de una mujer y generar un embarazo, dar ese paso requerirá la aprobación de la agencia norteamericana del medicamento (Food and Drug Administration, o FDA), e incluso algunos cambios en la legislación de Estados Unidos, según dijo Mitalipov en una rueda de prensa por teleconferencia.

Mitalipov destaca, sin embargo, que la misma técnica aplicada en macacos rhesus —el modelo animal convencional para este tipo de estudios— ya ha producido cuatro individuos sanos por cualquier criterio celular, cromosómico o bioquímico que su equipo de investigación les haya aplicado. Los monos tienen ahora tres años y parecen perfectamente saludables.



Aunque los científicos de Oregón no han usado los blastocistos curados para trasplantar en una mujer, sí han podido comprobar que esos embriones —o mejor, la fracción de ellos que no muestran obvias anormalidades cromosómicas, que son más o menos la mitad— son normales por otros criterios muy exigentes.

Para ello han utilizado algunos de los embriones para derivar cultivos de células madre. Ésta es una técnica ya convencional con los embriones sobrantes de los tratamientos de fecundación in vitro. Lo único nuevo es que Mitalipov y sus colegas han partido de sus embriones curados de enfermedades mitocondriales.

Ello les ha permitido contar con un abundante material para sus análisis citogenéticos (que examinan la normalidad de los cromosomas en cada división celular) y moleculares (que analizan la actividad de los genes más importantes en estas fases tempranas del desarrollo). Todas estas pruebas han mostrado unos resultados idénticos a los que se obtienen habitualmente partiendo de embriones que no han sufrido ninguna manipulación.

Cabe añadir que la curación de estos embriones es virtual. Ninguna de las donantes de óvulos padecía enfermedades mitocondriales conocidas. Lo que demuestran los investigadores es que pueden sustituir totalmente el ADN mitocondrial de una mujer por el de otra. Cuando el primero provenga de una mujer con mutaciones en su ADN mitocondrial, sus óvulos podrán librarse de él por completo, y también todas las generaciones que desciendan de ella.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Un nuevo método evita la transmisión de enfermedades heredables de madres a hijos

Fuente: http://www.publico.es/ciencias/444425/un-nuevo-metodo-evita-la-transmision-de-enfermedades-heredables-de-madres-a-hijos

La revista Nature ha publicado un hallazgo histórico: un procedimiento desarrollado específicamente para prevenir enfermedades relacionadas con defectos genéticos en la mitocondria de la célula, es decir, que se transmiten por vía materna. Científicos de la Universidad de Oregón (EEUU) han conseguido sustituir con éxito el ADN mitocondrial (ADNmt) en 65 ovocitos humanos -óvulos inmaduros- y 33 controles y han observado cómo la tasa de fertilización después de la transferencia es similar a los ovocitos sanos.

Los investigadores han logrado que casi la mitad de esos óvulos fertilizados se desarrolle bien hasta que se generan los blastocitos -producidos a partir de las primeras 24 horas después de la fecundación y que suponen la fase adecuada para implantar en una mujer-, aunque el resto mostró defectos cromosómicos.

Han demostrado que el ADN mutado de la mitocondria puede ser reemplazado por copias sanas en células humanas. "Con este proceso hemos demostrado que el ADN mutado de la mitocondria puede ser reemplazado por copias sanas en células humanas", explica Shoukhrat Mitalipov, autor principal del trabajo. "Mientras que a las células humanas en nuestro estudio solo se les permite desarrollarse hasta la etapa de células madre embrionarias, este método podría ser una alternativa para la prevención de enfermedades que pasan de la madre al niño". Aunque son necesarios más estudios antes de que la técnica pueda ser utilizada terapéuticamente, para los autores la investigación representa la prueba de que puede ser posible.

Este nuevo trabajo se inició en un estudio anterior realizado en primates no humanos que demostró que el método era posible utilizando óvulos congelados. Las mitocondrias fueron reemplazadas en un óvulo de mono previamente congelado, lo que dio lugar al nacimiento de un bebé de mono sano llamado Chrysta.


Cuando existen ciertas mutaciones en el ADN mitocondrial, un bebé puede nacer con diabetes, sordera, trastornos oculares, trastornos gastrointestinales, enfermedades del corazón, demencia y varias otras enfermedades neurológicas. "Debido a que las enfermedades genéticas basadas en la​​ mitocondria se transmiten de una generación a la siguiente, el riesgo de la enfermedad es a menudo bastante claro. El objetivo de esta investigación es desarrollar una terapia para prevenir la transmisión de estas mutaciones genéticas que causan dichas enfermedades", concluye Mitalipov.

lunes, 29 de octubre de 2012

Reconstruyen óvulos humanos para evitar enfermedades mitocondriales

Fuente: http://www.sld.cu/servicios/aldia/view-aldia.php?idn=25361

Un equipo de científicos anunció en la revista Nature (doi:10.1038/nature08368 ) que reconstruyó óvulos humanos para evitar la transmisión de enfermedades mitocondriales, lo que se logró con éxito.

Los expertos fecundaron los óvulos manipulados y obtuvieron blastocitos, estado previo al embrión, de los que desarrollaron líneas de células madre que fueron estudiadas para determinar si contenían algún rastro de ADN mitocondrial defectuoso, lo cual se descartó.

Primero los especialistas en biología reproductiva de la Universidad de Ciencias y Salud de Oregon obtuvieron el núcleo de un óvulo sin fertilizar y lo insertaron dentro del óvulo de una donante, al cual también se le extrajo su núcleo.

De la mujer sana se tomaron solamente su citoplasma y orgánulos, incluidas las mitocondrias.

Este método que fue probado hace tres años en monos rhesus (macaca mulatta) resultó exitoso porque la descendencia no heredó las enfermedades de la madre.

Las enfermedades mitocondriales se presentan en uno de cada cuatro mil niños, pueden provocar patologías raras y a menudo mortales como la deficiencia de carnitina, que impide al organismo utilizar las grasas para producir energía.

También se encuentran implicadas en un amplio rango de condiciones comunes como la esclerosis múltiple y el mal de Parkinson, explicó el equipo de expertos que dirige Shoukhrat Mitalipov.

La mitocondria tiene su propio ADN, por lo que sustituir el núcleo defectuoso minimizaría las probabilidades de que el hijo herede una enfermedad que podría ser mortal.

El método tiene que ser ajustado para mejorar la eficiencia y obtener la aprobación regulatoria (de las autoridades de salud estadounidenses) pero está listo para la clínica, según Mitalipov. Se puede esperar el nacimiento del primer niño sano con el empleo de este método dentro de tres años, sostuvo.

Además, los científicos realizaron experimentos con óvulos congelados de monos rhesus. Después de realizar distintas pruebas comprobaron que al emplear los ovocitos congelados de la madre y los frescos de la donante, el éxito de la fecundación y obtención de blastocitos es similar al que se logra cuando ambos son frescos.




Referencia bibliográfica: 

Masahito Tachibana, Michelle Sparman, Hathaitip Sritanaudomchai, Hong Ma, Lisa Clepper, Joy Woodward. Mitochondrial gene replacement in primate offspring and embryonic stem cells. Nature 461, 367-372. 24 Oct 2012

Obtienen células madre embrionarias mediante transferencia de ADN mitocondrial

Fuente: http://www.diariomedico.com/2012/10/25/area-cientifica/especialidades/genetica/celulas-madre-humanas-transferencia-mitocondrial


Una técnica de reemplazo de ADN mitocondrial (ADNmt) ha podido aplicarse en ovocitos humanos y generar a partir de ellos blastocistos, de los que se pudieron obtener líneas de células madre embrionarias. Es la primera vez que se consigue fecundar óvulos en los que se ha sustituido el ADNmt, por lo que este trabajo, cuyas conclusiones se publican en la edición electrónica de Nature, constituyen una prueba de concepto de que la técnica es posible.


Hará falta más investigación y estudios de seguridad para que esto culmine en alguna aplicación terapéutica. Las mutaciones en el ADNmt son responsables de una amplia variedad de trastornos.

El grupo de Shoukhrat Mitalipov, de la Universidad de Ciencias y Salud de Oregón, en Beaverton, ya había conseguido reemplazar el ADNmt mediante transferencia cromosómica en ovocitos de macacos (http://www.europapress.es/salud/noticia-describen-transmiten-genes-mitocondriales-madre-hijo-20120504100004.html). Ahora, además de hacerlo en óvulos humanos, también lo han conseguido en ovocitos de primates, que una vez fecundados, dieron lugar a macacos sanos (con ahora tres años de edad).

Los investigadores reemplazaron el ADNmt en 65 ovocitos y emplearon otros 33 como control, todos ellos donados por mujeres sanas. La tasa de fecundidad tras la transferencia fue similar en los controles que en los modificados (73 y 75 por ciento, respectivamente). No obstante, una proporción significativa de cigotos de los ovocitos modificados (el 52 por ciento) presentaron anomalías. Entre los que se fecundaron con normalidad, se obtuvieron un 62 por ciento de blastocistos. La tasa de aislamiento de células madre embrionarias (38 por ciento) también fue comparable a la alcanzada en los controles.

En una segunda parte del trabajo, el equipo de Mitalipov, con el objeto de estudiar el impacto de esta técnica de transferencia mitocondrial en el desarrollo embrionario, la ha llevado a cabo utilizando ovocitos de primates. Así, se ha realizado un estudio de tres años de seguimiento sobre los macacos rhesus nacidos en 2009 de ovocitos cuyo ADNmt se modificó. Los científicos constatan que las cuatro crías de macaco nacieron y crecieron sanas. Se les realizaron análisis rutinarios para controlar su evolución y estos arrojaron datos equiparables a los de crías de esa misma edad que sirvieron de control.



Referencia bibliográfica (Nature DOI: 10.1038/ 11647).