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sábado, 11 de junio de 2016

Doble trasplante de células madre evita que progrese el neuroblastoma infantil

Fuente: http://www.eldiario.es/sociedad/Doble-trasplante-progrese-neuroblastoma-infantil_0_523548040.html







Un doble trasplante de células madre del paciente, junto a quimioterapia, logra que sigan con vida y libres de enfermedad, tres años después de tratamiento, la mayoría de los niños con neuroblastoma, un cáncer cerebral infantil de alto riesgo.


Este es el resultado de un estudio del Consorcio de Oncología Infantil de Estados Unidos seleccionado para su presentación en la sesión plenaria del congreso de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés), celebrado en Chicago con más de 35.000 especialistas en cáncer.




Además del estudio del neuroblastoma, otros tres trabajos sobre avances en mieloma, glioblastoma y cáncer de mama han sido seleccionados para su presentación en la sesión plenaria entre más de 5.000 registrados en esta 52 edición.


Aunque el neuroblastoma es un cáncer poco común en general, con sólo 700 nuevos diagnósticos por año en Estados Unidos, es el segundo tumor sólido más común en los niños y aparece con más frecuencia en menores de seis años.


Menos del 50% de los niños con neuroblastoma de alto riesgo sobrevive cinco o más años después del diagnóstico.


El estudio en fase III presentado en rueda de prensa previa a la sesión plenaria refleja que, a los tres años de tratamiento, el 61,4% de los pacientes que recibieron un trasplante doble estaban vivos y libres de cáncer, en comparación con el 48,4% de los que recibieron un trasplante simple.


El 88% de los niños, con una media de tres años, tenían enfermedad en estadio cuatro, avanzado, y el 38,2% tienen una anormalidad genética de alto riesgo de tumores denominada amplificación de MYCN.


Los efectos secundarios fueron similares entre el trasplante simple y doble. "Aún así, este es un enfoque más agresivo y tendrá que ser seguido de cerca para observar los efectos secundarios a largo plazo en estos niños", explicó Stephen P. Hunger, especialista en cánceres pediátricos.


Otro de los trabajos de la sesión plenaria se refiere a resultados iniciales de un estudio de fase III que mostró que el fármaco de inmunoterapia daratumumab (combinado con un inhibidor y quimioterapia) redujo el riesgo de progresión de cáncer en un 70% en mieloma múltiple refractario.


Daratumumab, el primer anticuerpo monoclonal aprobado para el mieloma múltiple, se dirige a una proteína en la superficie de las células cancerosas llamado CD-38.


El mieloma es un cáncer de las células plasmáticas, las que producen anticuerpos para combatir las infecciones. Es poco común y 114.250 personas fueron diagnosticadas en todo el mundo en 2012.


Respecto al glioblastoma, se trata de un tratamiento con quimiorradiación (dosis de temozolomida durante la radiación de corta duración) que redujo en un 33% el riesgo de muerte en los ancianos con este cáncer.


El glioblastoma es el tumor cerebral primario más común en los adultos y se encuentra entre las cinco primeras causas de muerte por cáncer. La edad media de diagnóstico es de 64 años.


El último de los trabajos destacados en ASCO se refiere a un ensayo clínico que refleja que la ampliación del tratamiento con letrozol de cinco a diez años para mujeres postmenopáusicas con cáncer de mama hormonodependiente temprano reduce un 34% el riesgo de recaída.


sábado, 5 de marzo de 2016

Transforman células de la piel en células madre caza-cánceres

Fuente: http://www.tendencias21.net/Transforman-celulas-de-la-piel-en-celulas-madre-caza-canceres_a42152.html


Investigadores estadounidenses han transformado células de la piel de ratones en células madre caza-cánceres, que destruyen los tumores cerebrales conocidos como glioblastomas. Reprogramaron fibroblastos, que producen colágeno y tejido conectivo, en células madres neuronales inducidas.




Células reprogramadas (verde) cazan y matan células del glioblastoma (rosa).







Investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (UNC, EE.UU.) han transformado células de la piel de ratones en células madre caza-cánceres, que destruyen los tumores cerebrales conocidos como glioblastomas. 


La técnica, publicada en Nature Communications, se basa en la versión más reciente de la tecnología que ganó el Premio Nobel de 2007, que permite convertir células de la piel en células madre similares a las embrionarias. 


En su trabajo, Shawn Hingtgen y su equipo de la Escuela de Farmacia, reprogramaron células de la piel conocidas como fibroblastos -que producen colágeno y tejido conectivo- para convertirlas en células madre neuronales inducidas. Trabajando con ratones, el equipo de Hingtgen demostró que estas células madre neurales tienen una capacidad innata para moverse por todo el cerebro y para matar las células cancerosas que haya. 


El equipo también demostró que estas células madre podían ser manipuladas para producir una proteína que mata tumores, informa la universidad en una nota. 


Dependiendo del tipo de tumor, el equipo de Hingtgen aumentó el tiempo de supervivencia de los ratones entre un 160 y un 220 por ciento. Los siguientes pasos se centrarán en las células madre humanas.




El equipo de Hingtgen también está mejorando actualmente la capacidad de resistencia de las células madre dentro de la cavidad quirúrgica. 


Descubrieron que las células madre necesitaban una matriz física para apoyarse y organizarse, y así aguantar el tiempo suficiente para buscar células cancerosas. 


"Sin una estructura como esa, las células madre vagan demasiado rápido para hacer algún bien", dice Hingtgen, que ha publicado este resultado en la revista Biomaterials. 


En ese estudio, Hingtgen y su equipo añadieron a sus células madre un sellador de fibrina aprobado comúnmente utilizado como pegamento quirúrgico. 


La matriz física que crea triplicó la retención de las células madre en la cavidad quirúrgica, con un mayor apoyo para la aplicabilidad y la fuerza de la técnica.




Referencia bibliográfica: 

Juli R. Bagó, Adolfo Alfonso-Pecchio, Onyi Okolie, Raluca Dumitru, Amanda Rinkenbaugh, Albert S. Baldwin, C. Ryan Miller, Scott T. Magness, Shawn D. Hingtgen: Therapeutically engineered induced neural stem cells are tumour-homing and inhibit progression of glioblastoma. Nature Communications (2016). DOI: 10.1038/ncomms10593.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Obtienen células madre productoras de toxinas para eliminar células cancerosas

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20141027/abci-cancer-celulas-terapia-cerebro-201410271157.html


Las nuevas células modificadas genéticamente demuestran eficacia en un modelo animal de tumor cerebral.


Células encapsuladas con toxinas (azul) eliminan las células tumorales (verde)





Científicos del Instituto Harvard Stem Cell del Hospital General de Massachusetts han ideado una nueva forma de utilizar las células madre en la lucha contra el cáncer de cerebro. En concreto, el equipo dirigido por el neurocientífico Khalid Shah, quien recientemente demostró el valor de las células madre cargadas con virus de herpes para matar el cáncer, ha modificado mediante ingeniería genética una forma de células madre para que puedan producir y secretar toxinas para que eliminen las células tumorales.

Los investigadores sugieren que las células madre secretoras de estas toxinas se pueden utilizar para erradicar las células cancerosas que quedan en los cerebros de los animales, ratones, después de que se ha eliminado el tumor principal.

Tal y como explican en el último número de la revista «Stem Cells», las células madre se ubican unas cápsulas biodegradables, gracia a lo que se resuelve el importante problema de la administración de las células, algo que ha supuesto el fracaso de los últimos ensayos clínicos centrados en entrega de toxinas dirigidas a eliminar el cáncer en tumores cerebrales. Los resultados positivos han hecho que Shah y su equipo estén actualmente gestionando la aprobación de las autoridades sanitarias de EE.UU. (FDA) para llevar éste y otros enfoques con células madre desarrollados por ellos a ensayos clínicos.


«El uso de toxinas que eliminan el cáncer se ha utilizado con éxito en una variedad de cánceres de la sangre, pero hasta ahora no había funcionado bien en los tumores sólidos debido a que no son tan accesibles y las toxinas tienen una vida media corta», explica Shah.

Shah señala que hace unos años se dieron cuenta que las células madre podrían utilizarse para administrar de forma continua estas toxinas terapéuticas en los tumores cerebrales, «pero primero teníamos que manipular genéticamente las células madre para que no fueran ellas mismas eliminadas por las toxinas», explica. Y ahora, confirma, «ya tenemos células madre resistentes a las toxinas que pueden liberar fármacos y matar así las células tumorales».

Las citotoxinas son mortales para todas las células, pero desde finales de 1990 los investigadores han sido capaces de modificar las toxinas para que únicamente entren en aquellas células cancerosas con moléculas de superficie específicas; por eso, ahora ya es posible obtener una toxina dirigida a estas células tumorales sin que ello plantee un riesgo para las células normales. Y una vez dentro de una célula, la toxina altera su capacidad para producir proteínas y, por ello, al cabo de un tiempo, la célula tumoral comienza a morir.


Sin embargo las células madre diseñadas por el equipo de Shah escapan a este destino porque están hechas con una mutación que no permite que la toxina actué dentro de la célula. Además, las células madre resistentes a la toxina también tienen un código genético diferencial que les permite fabricar y secretar toxinas. Y así, cualquier célula cancerosa que encuentren estas toxinas, al no disponer de estos mecanismos de defensa natural, muere.


En este caso concreto, los investigadores indujeron la resistencia a las toxinas en células madre neurales humanas y posteriormente, las manipularon genéticamente para que produjeran toxinas específicas.



De momento los investigadores han probado estas células madre en un modelo de ratón con cáncer de cerebro, donde se habían extirpado los tumores, para posteriormente implantar la células madre en la cavidad de resección. «Después de múltiples análisis moleculares y de imagen para verificar si se había inhibido la síntesis de proteínas dentro de los tumores cerebrales, vimos que las toxinas mataban a las células cancerosas, lo que suponía un incremento en la supervivencia de los animales».

Los expertos están pensando en combinar su idea con un número de diferentes células madre terapéuticas desarrolladas por su equipo para mejorar sus resultados en modelos de ratón con glioblastoma, el tumor cerebral más común en adultos humanos. Así esperan que las terapias podrían ser utilizadas en ensayos clínicos en los próximos cinco años.


domingo, 29 de junio de 2014

Un nuevo sistema de imagen descubre el cáncer más invisible

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20140611/abci-cancer-marcadores-analogos-tratamiento-201406111140.html


Nuevos radiomarcadores identifican tumores que pasan desapercibidos para técnicas tan eficaces con el SPECT o el PET.


Imagen de un gliobastoma-tumor cerebral-




Una nueva familia de radiomarcadores, compuestos de fosfolípidos fluorescentes diseñados en el laboratorio, puede detectar y rastrear la propagación del cáncer, localizando incluso aquellas células que han sido relativamente resistentes a las terapias actuales. Los investigadores señalan que estos nuevos compuestos pueden buscar y encontrar docenas de tumores sólidos, incluso iluminar las células madre del cáncer de cerebro que se resisten a los tratamientos actuales. Si los resultados de este estudio que se publica en «Science Translational Medicine» se confirman en los ensayos clínicos en curso, los compuestos, conocidos como análogos de APC, podrían convertirse en una herramienta para detectar el cáncer superior a las actuales. Además, también podrían ayudar a valorar la diseminación del cáncer en todo el cuerpo con mayor precisión.

Diseñados por el equipo de Jamey Weichert, de la Universidad del Centro del Cáncer de Wisconsin Carbone (EE.UU.), los análogos -fármacos que son estructuralmente similares a los compuestos que se encuentran en la naturaleza-, pueden detectar cualquier imagen de muchos tipos diferentes de tumores. Así, en sus trabajos en distintos tipos de células tumorales, en modelos de roedores y en pacientes humanos, los investigadores han visto que los análogos de APC pueden localizar distintos tipos diferentes de células cancerosas.

Los investigadores creen que, a diferencia de otros agentes de formación de imágenes, que normalmente se dirigen a un determinado tipo de tumor, los análogos de APC radiomarcados, pueden descubrir múltiples tipos diferentes de cáncer. Los análogos de APC, explican, se aprovechan de una debilidad común de cánceres tan diversos como mama, pulmón, cerebro y melanoma. Así, aclara Weichert, estas células cancerosas carecen de las enzimas necesarias para metabolizar éteres de fosfolípidos, un componente de la membrana celular. Y han visto que cuando se administran los análogos en una solución intravenosa se distribuyen por todo el cuerpo y se adhiere a la membrana de las células cancerosas. De esta forma, las células tumorales absorben los análogos APC, y los investigadores controlan los tumores, e incluso se pueden administrar tratamientos dirigidos, durante días o semanas.


Imagen de un cáncer colorrectal con el uso de este nuevo sistema




Los autores del trabajo subrayan que los análogos de APC han sido capaces de marcar 55 de 57 cánceres distintos en un estudio que tuvo múltiples etapas: pruebas en líneas celulares de cáncer, en roedores y los roedores infectados con cánceres humanos y de roedores, y en pacientes humanos con diferentes tipos de cáncer como el de mama, de pulmón, colorrectal y el glioblastoma (cáncer cerebral).

Entre las múltiples ventajas que pueden ofrecer los análogos APC, los expertos destacan que no se acumulan en los tejidos normales, pero que pueden atravesar la barrera hematoencefálica y marcar las células tumorales en el cerebro, incluyendo aquellas terapéuticamente resistentes que son como las células madre del cáncer de cerebro.


Para uno de los autores, John S. Kuo, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington, «estamos ante un agente con metas muy amplias para el cáncer. Los análogos de APC incluso revelaron otras localizaciones de cáncer en pacientes que habían sido indetectables, por su reducido tamaño o su ausencia de síntomas».

«También –dice- parecen potencialmente superiores a los métodos de imagen actuales, porque la proyección de imagen clínica estándar RM o PET puede dar resultados falsos positivos debido a las cicatrices quirúrgicas, los efectos posteriores al tratamiento, la inflamación o incluso la infección, por lo que es difícil saber si el cáncer ha vuelto verdaderamente»

Kuo cree que la imagen de APC intraoperatoria fluorescente puede ayudar a llevar a cabo cirugías oncológicas más eficaces y seguras; las células cancerosas que no se pueden eliminar con seguridad pueden dirigirse posteriormente a la terapia APC radiactiva. Además, las imágenes de APC podrían evitar los «falsos positivos» de las técnicas de imagen actual, por lo que los pacientes con cáncer pueden permanecer en terapias eficaces y probablemente evitar los riesgos y los costos de las cirugías de «segunda mirada».

domingo, 20 de abril de 2014

Identifican factores de transcripción que diferencian las células madre de glioblastomas

Fuente: http://www.diariomedico.com/2014/04/10/area-cientifica/especialidades/oncologia/investigacion/identifican-factores-transcripcion-diferencian-celulas-madre-glioblastomas


Científicos del Hospital General de Massachusetts (EEUU) han identificado cuatro factores de transcripción que pueden reprogramar las células tumorales diferenciadas y devolverlas a su estado de célula madre de glioblastoma.



La actividad de cuatro factores de transcripción parece diferenciar la pequeña proporción de las células de glioblastoma responsables de la agresividad y la resistencia al tratamiento de este tumor letal. Los resultados, publicados en Cell, respaldan la importancia de la epigenética en el cáncer e identifica circuitos moleculares que podrían ser el objetivo de un nuevo enfoque terapéutico.

El estudio ha sido diseñado para clarificar la jerarquía celular subyacente en el glioblastoma para identificar los factores epigenéticos que diferencian las células madre del glioblastoma en células tumorales más diferenciadas y sugerir terapias potenciales.

En una serie de experimentos, los investigadores identificaron un grupo de 19 factores de transcripción que estaban expresados en unos niveles significativamente altos en cultivos de células madre de glioblastoma humano capaces de extender el tumor en comparación con las células tumorales diferenciadas. A continuación, analizaron la capacidad de cada uno de estos factores para devolver a las células tumorales diferenciadas a su estado de célula madre y descubrieron una combinación de cuatro (POU3F2, SOX2, SALL2 y OLIG2) que era capaz de reprogramarlas en células madre de glioblastoma, tanto in vitro como en modelo animal.

Más tarde, los investigadores confirmaron que estos cuatro factores y sus elementos reguladores correspondientes estaban activos en del dos al siete por ciento de las células de glioblastoma humano. También mostraron que inhibiendo la acción de un importante grupo de proteínas reguladoras, que involucran un conocido gen objetivo de uno de los factores de transcripción del núcleo, las células madre de glioblastoma perdían sus propiedades de células madre y morían.

"Hemos identificado una clave de interruptores moleculares que controlan las células madre de glioblastoma. Comprender qué las convierte en agresivas nos dará una idea sobre formas alternativas de eliminarlas y cambiar potencialmente el curso de este tumor muy agresivo y letal", explica Mario Suvà, del Hospital General de Massachusetts (EEUU) y coautor del estudio.

viernes, 23 de agosto de 2013

Investigadores gallegos luchan contra los tumores cerebrales

Fuente: http://www.laopinioncoruna.es/sociedad/2013/08/04/galicia-lucha-tumor-cerebral/748974.html

Investigadores gallegos han patentado dos nanopartículas que destruyen células malignas. También avanzan en la regeneración con células madre de zonas dañadas.


El último premiado de la Sociedad Española de Neurología ha sido un gallego, el jefe del Servicio de Neurología del Hospital Clínico de Santiago, José Castillo. Con el galardón, la entidad ha reconocido sus investigaciones en el estudio de la esclerosis múltiple, cefaleas o tumores cerebrales. En este último campo, su equipo en el centro sanitario compostelano desarrolla varios estudios de nanomedicina (fármacos aplicados con partículas extremadamente pequeñas, nanopartículas) al tiempo que investiga en la aplicación de células madre para regenerar zonas del cerebro dañadas.

El estudio de los tumores cerebrales es clave para mejorar las tasas de supervivencia de los enfermos de una dolencia que abarca el 2% de todos los tumores que se registran en España, según los datos recogidos en el Atlas de Tumores Cerebrales de España, elaborado por la Asociación de Afectados (ASATE).

Una herramienta usada contra este tipo de tumores es la nanomedicina. Al respecto, el doctor gallego José Castillo explica que el Grupo de Investigación de Neurociencias Clínicas que dirige "tiene experiencia en dos tipos de nanopartículas", que ya han sido patentadas.

"Esas partículas -prosigue- con marcadores moleculares identifican moléculas en el tumor. Las nanopartículas se dirigen a la zona alrededor del tumor. Después, mediante estímulos físicos o radiofrecuencia, las rompes y logras que liberen el fármaco. También se pueden cargar de sustancias magnéticas para desplazarlas según los imanes de gran intensidad que dispongas".

El uso de nanopartículas obedece a la lucha contra los problemas del sistema nervioso central. "Es una parte del cuerpo humano tan sensible que está protegida por el hueso y por la barrera hematoencefálica que filtra el paso de las sustancias de la sangre al sistema nervioso central. Algunas de esas sustancias -advierte- serían muy perjudiciales para el cerebro, que queda protegido por esa barrera que impide que los fármacos inyectados en la sangre lleguen al cerebro donde está el tumor".

Este doctor gallego reconoce que la ciencia avanza y que lo que hoy parece lejano, quizás no lo esté tanto. "Hubo épocas en las que tener un tumor cerebral era como decirle al paciente que no había mucho que hacer. Ahora, ha habido avances en radiocirugía y cirugía mínimamente invasivas, en técnicas quirúrgicas y en la aplicación de nuevos fármacos. Hay muchos tumores que se curan y, en otros, hemos conseguido una supervivencia mayor. Después, tenemos gente curada del cáncer pero con secuelas importantes, y otras personas con tumores incurables".

Respecto a la creencia de que hay más casos de tumores cerebrales que décadas atrás, José Castillo no coincide con dicha aseveración. "En general, tenemos la sensación que hay más enfermedades que nunca. En mi opinión, no ha habido crecimiento de casos de tumores cerebrales. No se ha demostrado que el uso del teléfono móvil los haya aumentado. En Galicia, en los últimos años, no ha habido un incremento notable de tumores cerebrales, pero sí es cierto que la capacidad del diagnóstico hace que en este momento detectemos tumores pequeñísimos que antes no se detectaban. Por eso puede haber sensación de que hay más, cuando lo que hay es un incremento del diagnóstico".

En la investigación desarrollada desde el hospital santiagués, se está buscando la forma de bloquear la toxicidad de una molécula denominada glutamato. "Los tumores producen una reacción en el sistema nervioso liberando sustancias tóxicas para el cerebro. Uno de los campos que trabajamos es bloquear la toxicidad del glutamato desencadenada por el crecimiento de los tumores", expone Castillo quien aclara que la toxicidad de "tumores como el gliobastoma multiforme, el más maligno en el sistema nervioso central, puede bloquearse logrando un crecimiento más lento. Esto significa mayor superviviencia y calidad de vida en los pacientes".

La otra problemática de los tumores cerebrales es la reacción inflamatoria que producen, aumentando la destrucción del tejido cerebral alrededor del tumor. Como añadido, "cuando un paciente va a ser operado, se le extirpa parte del cerebro y quedan secuelas. No solo se extirpa el tumor sino zonas alrededor para estar uno seguro que se lleva todo el tumor maligno. Somos optimistas en que, en el futuro, se usarán células madre que serán capaces de regenerar ese tejido".

domingo, 16 de junio de 2013

El uso de células madre neurales podría desarrollar tratamientos para Alzheimer o Parkinson

Fuente: http://www.europapress.es/salud/noticia-uso-celulas-madre-neurales-podria-desarrollar-tratamientos-enfermedades-alzheimer-parkinson-20130613175341.html


El uso de las células madre neurales podría permitir el desarrollo de tratamientos de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson, según se ha puesto de manifiesto en el Congreso de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), que se celebra estos días en Valencia, en el que se ha celebrado la sesión 'Células madre y medicina regenerativa'.


El congreso ha contado con tres investigadores cuya carrera se ha centrado en la investigación de las células madre del cerebro, entre ellos el neurólogo experto mundial en células madre y catedrático de Biología Celular de la Universidad de Valencia, el doctor José García Verdugo.

Su equipo descubrió recientemente la existencia y ubicación de las células madre en el cerebro. Hasta ese momento se pensaba que el cerebro no podía producir neuronas nuevas y se afirmaba que las personas nacían con una cantidad de células nerviosas en el cerebro que, a medida que crecíamos, íbamos perdiendo irremediablemente.

El descubrimiento de células madre en el cerebro ha abierto la posibilidad de que algún día podamos recuperar las zonas dañadas o perdidas del cerebro, bien por envejecimiento o por un traumatismo. "Desgraciadamente, estas células madre no pueden producir todas las neuronas del cerebro, así que todavía estamos muy lejos de recuperar a enfermos con Alzheimer", ha explicado el doctor García Verdugo.

También han expuesto sus trabajos el jefe del grupo de neuro-oncología del Instituto Biodonostia, el Dr. Ander Matheu, y el catedrático del área de Biología Celular en la Facultad de Medicina de la Universidad de Cantabria, Dámaso Crespo.

Ambos han dado a conocer los avances que están desarrollando sus respectivos grupos de trabajo asociando las células madre neurales con el envejecimiento, las enfermedades neurodegenerativas y el cáncer. En el caso del cerebro, las células madre neurales poseen el poder de auto-renovación, son las encargadas de la neurogénesis y mantienen una producción continua de neuronas, astrocitos y oligodendrocitos.

"Está bien caracterizado --ha explicado el doctor Ander Matheu-- que existen dos nichos concretos donde se encuentra la población de células madre neurales. En estas regiones se ha observado un descenso en el número de células madre y en la neurogénesis asociado al envejecimiento del organismo".

También se ha identificado esta población de células madre de la zona SVZ como la fuente de células que inicia los glioblastomas, el tipo de cáncer cerebral humano más común y al mismo tiempo más agresivo en edad adulta".


Cuando se mueren las células neuronales y no se generan nuevas existe el envejecimiento cerebral por el cual se pierde la capacidad de aprender y memorizar, causando enfermedades neurodegenerativas. Las células madre son dañadas o se desgastan por varias causas, las más conocidas son el consumo de alcohol y drogas --incluidos los medicamentos-- y la inactividad cerebral.

Para evitar este proceso, los expertos aconsejan mantener una actividad constante a nivel cerebral, socializarse con otras personas, conectar la información de todos nuestros sentidos y superarse a sí mismo de forma habitual.

martes, 4 de junio de 2013

Las células madre neurales, beneficiosas para pacientes con gliomas

Fuente: http://www.diariomedico.com/2013/05/08/area-cientifica/especialidades/oncologia/investigacion/celulas-madre-neurales-beneficiarian-pacientes-gliomas

Las células madre neurales pueden proporcionar una manera segura y eficaz de combatir los tumores del SNC, según un estudio realizado con ratones y publicado en Nature.


Los resultados muestran que las células madre neurales pueden beneficiar a los pacientes con gliomas. Un estudio previo ha mostrado que las células madre neurales tienen muchas propiedades que las convierten en una vía ideal para liberar fármacos y combatir tumores cerebrales.

Debido a su capacidad de migrar a las zonas tumorales, las células madre neurales ofrecen una vía para concentrar los medicamentos en las zonas que rodean al tumor, lo que puede ayudar a reducir la toxicidad sobre los tejidos sanos y a reducir los efectos secundarios de la quimioterapia.

Karen Aboody, del City of Hope National Medical Center, en Duarte, Los Ángeles (Estados Unidos) y sus colegas, modificaron las células madre neurales para expresar una enzima llamada citosina deaminasa, que convierte el medicamento precursor inactivo en el activo 5-fluorouracilo, un potente medicamento contra los tumores. Este medicamento se administra a los pacientes, vía oral traspasa la barrera hematoencefálica y al llegar a las células madre neurales se convierte por la enzima mencionada en el medicamento activo.

Los investigadores, además, hicieron el experimento en modelo murino. Inyectaron las células madre neurales modificadas en el cerebro de ratones con gliomas. Los ratones que habían sido tratados presentaron tumores más pequeños, un tercio más pequeños que aquellos ratones que no habían sido tratados. Los investigadores no detectaron efectos secundarios graves.

Sin embargo, los tumores residuales volvieron a aparecer al cabo del tiempo, indicando que una administración del tratamiento con células madre neurales no era suficiente para erradicar los tumores completamente, y que se requiere ajustar aún más la dosis y la frecuencia tanto de las células madre neurales como de los profármacos.

domingo, 2 de junio de 2013

El citomegalovirus puede acelerar el crecimiento de los tumores cerebrales

Fuente: http://www.europapress.es/salud/noticia-citomegalovirus-puede-acelerar-crecimiento-tumores-cerebrales-20130601110111.html

El citomegalovirus (CMV), un virus que por lo general permanece latente en el cuerpo, puede acelerar significativamente el desarrollo y la progresión de una forma agresiva y mortal de cáncer cerebral, el glioblastoma, cuando determinados genes se apagan en las células tumorales, según muestra una investigación realizada por investigadores del Ohio State University Comprehensive Cancer Center, el Arthur G. James Cancer Hospital and Richard J. Solove Research Institute (OSUCCC -James) y el Dana Farber Cancer Institute, todos en Estados Unidos.


El virus en sí mismo no causa cáncer, sugiere el estudio, pero puede influir en el desarrollo de tumores cuando se producen cambios que silencian dos genes llamados p53 y Nf1 en las células tumorales.

Estos genes son protectores "supresores de tumores" que normalmente hacen que las células mueran antes de que se vuelvan malignas, pero los cambios relacionados con el cáncer puede silenciarlos, lo que permite a las células malignas sobrevivir, multiplicarse y formar tumores.

El virus se transmite por contacto con saliva infectada y otros fluidos corporales y por medio del contacto sexual. La mayoría de personas están infectadas en una etapa temprana en la vida y luego el virus permanece inactivo. "CMV se ha detectado en muchos tipos de cáncer, lo que sugiere que podría ser reactivado cuando el cáncer se produce en el cuerpo", afirma el doctor Chang-Hyuk Kwon, profesor asistente de Cirugía Neurológica en el OSUCCC-James y el Centro Dardinger de Neurooncología y Neurociencias y coautor del estudio, publicado en 'Cancer Research'.

Los investigadores también descubrieron que el CMV estimula la proliferación de células tumorales mediante la activación de una vía bioquímica celular llamada STAT3, que en las células sanas desempeña un papel importante en el control de la proliferación celular. "Nuestros datos indican que el CMV contribuye al glioblastoma cuando las células cancerosas ya mutadas proliferan usando la vía de señalización STAT3 --recalca Kwon--. Creemos que la acción de CMV se produce en las células del tumor de origen a principios del inicio del tumor".

Los resultados plantean preguntas acerca de cómo se estudia el cáncer, dice el coautor E. Antonio Chiocca, presidente de Neurocirugía en el Hospital Brigham y de Mujeres y director de cirugía del Centro de Neurooncología del Instituto Dana-Farber de Boston (Estados Unidos). "En primer lugar, por lo general se estudia el cáncer en modelos que están libres de virus, pero nuestros resultados sugieren que el CMV puede desempeñar un papel importante en los cánceres humanos", señala.

"En segundo lugar, la terapia antiviral contra el CMV puede ahora estar justificada para los cánceres humanos y la respuesta inmune a esos virus con el cáncer de modulación debe ser estudiada cuidadosamente", sentencia Chiocca. Los investigadores realizaron el estudio con dos modelos de ratones infectados con CMV murino (MCMV): uno que desarrolló espontáneamente glioblastoma y otro que recibió implantes de células de glioblastoma humano.

Los ratones infectados con MCMV con mutaciones genéticas en p53 y NF1 en sus células cerebrales que les predisponen al glioblastoma espontáneo tuvieron una supervivencia más corta que los ratones no infectados con MCMV con las mismas mutaciones. La implantación de los gliomas humanos en los cerebros de los animales infectados con MCMV acortó significativamente su supervivencia en comparación con los controles.

La infección por MCMV aumentó los niveles de STAT3 activados en células madre neurales, las células en las que se cree que se origina el glioblastoma, y el CMV humano aumentó la activación de STAT3 y la proliferación de células de glioblastoma derivadas del paciente, mientras un inhibidor de STAT3 invierte este efecto en modelos celulares y animales.

domingo, 14 de abril de 2013

Using fat to fight brain cancer: stem cells from human adipose tissue used to chase migrating cancer cells

Fuente: http://www.sciencedaily.com/releases/2013/03/130312171618.htm

In laboratory studies, Johns Hopkins researchers say they have found that stem cells from a patient's own fat may have the potential to deliver new treatments directly into the brain after the surgical removal of a glioblastoma, the most common and aggressive form of brain tumor.


The investigators say so-called mesenchymal stem cells (MSCs) have an unexplained ability to seek out damaged cells, such as those involved in cancer, and may provide clinicians a new tool for accessing difficult-to-reach parts of the brain where cancer cells can hide and proliferate anew. The researchers say harvesting MSCs from fat is less invasive and less expensive than getting them from bone marrow, a more commonly studied method.

Results of the Johns Hopkins proof-of-principle study are described online in the journal PLOS ONE.

"The biggest challenge in brain cancer is the migration of cancer cells. Even when we remove the tumor, some of the cells have already slipped away and are causing damage somewhere else," says study leader Alfredo Quinones-Hinojosa, M.D., a professor of neurosurgery, oncology and neuroscience at the Johns Hopkins University School of Medicine. "Building off our findings, we may be able to find a way to arm a patient's own healthy cells with the treatment needed to chase down those cancer cells and destroy them. It's truly personalized medicine."

For their test-tube experiments, Quinones-Hinojosa and his colleagues bought human MSCs derived from both fat and bone marrow, and also isolated and grew their own stem cell lines from fat removed from two patients. Comparing the three cell lines, they discovered that all proliferated, migrated, stayed alive and kept their potential as stem cells equally well.

This was an important finding, Quinones-Hinojosa says, because it suggests that a patient's own fat cells might work as well as any to create cancer-fighting cells. The MSCs, with their ability to home in on cancer cells, might be able to act as a delivery mechanism, bringing drugs, nanoparticles or some other treatment directly to the cells. Quinones-Hinojosa cautions that while further studies are under way, it will be years before human trials of MSC delivery systems can begin.

Ideally, he says, if MSCs work, a patient with a glioblastoma would have some adipose tissue (fat) removed -- from any number of locations in the body -- a short time before surgery. The MSCs in the fat would be drawn out and manipulated in the lab to carry drugs or other treatments. Then, after surgeons removed the brain tumor, they could deposit these treatment-armed cells into the brain in the hopes that they would seek out and destroy the cancer cells.

Currently, standard treatments for glioblastoma are chemotherapy, radiation and surgery, but even a combination of all three rarely leads to more than 18 months of survival after diagnosis. Glioblastoma tumor cells are particularly nimble, migrating across the entire brain and establishing new tumors. This migratory capability is thought to be a key reason for the low cure rate of this tumor type.

"Essentially these MSCs are like a 'smart' device that can track cancer cells," Quinones-Hinojosa says.

Quinones-Hinojosa says it's unclear why MSCs are attracted to glioblastoma cells, but they appear to have a natural affinity for sites of damage in the body, such as a wound. MSCs, whether derived from bone marrow or fat, have been studied in animal models to treat trauma, Parkinson's disease, ALS and other diseases.




Reference:

Courtney Pendleton, Qian Li, David A. Chesler, Kristy Yuan, Hugo Guerrero-Cazares, Alfredo Quinones-Hinojosa. Mesenchymal Stem Cells Derived from Adipose Tissue vs Bone Marrow: In Vitro Comparison of Their Tropism towards Gliomas. PLoS ONE, 2013; 8 (3): e58198 DOI:10.1371/journal.pone.0058198

sábado, 13 de abril de 2013

Identifican genes reguladores en el desarrollo y la función celular

Fuente: http://www.europapress.es/salud/noticia-identifican-genes-maestros-desarrollo-funcion-celular-20130412085317.html

Científicos del Instituto Whitehead en Cambridge, Massachusetts (Estados Unidos), han descubierto un conjunto de poderosos genes reguladores llamados "superpotenciadores" del estado del control y la identidad celular. Las células sanas los emplean para controlar los genes responsables de las funciones y desarrollo celulares, como las transiciones de célula madre embrionaria a célula nerviosa, pero las células cancerosas son capaces de ensamblar sus propios superreforzadores insidiosos para producir en exceso oncogenes nocivos que conducen a tumores agresivos.

"Nos ha maravillado por la complejidad del control celular, con millones de potenciadores de control de decenas de miles de genes en la amplia gama de células que componen los seres humanos", destaca Richard Young, miembro del Instituto Whitehead. "Fue una sorpresa encontrar que sólo unos pocos cientos de superpotenciadores controlan los genes más importantes que dan a cada célula sus propiedades y funciones especiales y, además, que estos controles especiales son secuestrados en el cáncer y otras enfermedades", agrega.

Los resultados, descritos por Young y colaboradores del 'Dana-Farber Cancer Institute' en Boston, Massachusetts (Estados Unidos), se publican en la edición de la revista 'Cell'. En el primer trabajo, el laboratorio de Young establece un modelo de regulación de genes en las células normales que parece ser dramáticamente menos complejo y más soluble de lo que se pensaba.

Hasta la fecha, un vasto cuerpo de investigación, incluida la de la recientemente descrita ENCODE (Enciclopedia de Elementos de ADN), ha identificado más de un millón de potenciadores o "interruptores" que controlan la expresión génica en células de mamífero. Descifrar la función precisa del gen diana y para cada uno de estos interruptores es una tarea de enormes proporciones, pero Young y sus colegas han encontrado una especie de atajo para resolver el gen núcleo en los circuitos de control.

Su equipo mostró que sólo unos pocos cientos de interruptores especiales, es decir, superpotenciadores, controlan los genes clave que realmente hacen a cada célula diferente. "Lo que es fantástico acerca de este concepto es su simplicidad", afirma Denes Hnisz, un joven científico postdoctoral en el laboratorio y coautor del primer artículo publicado en 'Cell'.

"Encontramos que los genes que son especialmente importantes para cada célula están regulados por estos potenciadores especializados. Pero también descubrimos que los superpotenciadores son especialmente rápidos para cambiar durante el desarrollo y, por lo tanto, provocar la pérdida de viejos superpotenciadores y el establecimiento de unidades de los nuevos cambios en las células durante el desarrollo de la identidad", añade.

Young dice que tales cambios en la identidad de la célula probablemente comienzan y terminan con los superpotenciadores, que, aunque de gran alcance, también son muy sensibles a las alteraciones de su entorno. De hecho, cuando la diferenciación comienza, los superreforzadores están fuera de servicio, lo que conduce a cambios en los programas de expresión génica que se encuentran bajo el control de la reciente creación de superpotenciadores.

Es un proceso que suma un conocimiento notable a nuestra comprensión de la forma en la que un óvulo fecundado con el tiempo da lugar a las más de mil billones de células del cuerpo humano. "El descubrimiento de superpotenciadores promete ayudarnos a resolver el circuito regulador de todas las células humanas, incluidas las cancerosas", afirma Young.

Mediante la localización de genes superpotenciadores a lo largo de las células del genoma del mieloma múltiple (MM), que son células sanguíneas especialmente agresivas contra el cáncer, los científicos los encontraron en zonas donde se sabe que los genes causan cáncer, incluyendo el oncogén MYC. Resulta que estas células de MM fueron formando sus propios superpotenciadores para impulsar la sobreexpresión de los peligrosos oncogenes, un fenómeno que no se limita a las células de MM, ya que los investigadores identificaron superpotenciadores de los genes tumorales clave en el cáncer de pulmón de células pequeñas y el cáncer cerebral glioblastoma multiforme.

Después de haber observado el grado de sensibilidad de los supermejoradores a las interrupciones en su entorno, el equipo lanzó la hipótesis de que esta sensibilidad podría representar una vulnerabilidad en las células cancerosas cuyos oncogenes iban a toda velocidad. Young colaboró con James Bradner, cuyo laboratorio en el 'Dana-Farber Cancer Institute' desarrolló un fármaco experimental, JQ1, para inhibir selectivamente la expresión de MYC en las células de MM, y descubrieron que la inhibición de un componente clave potenciador fue especialmente profunda en el superpotenciador de MYC.

"Es difícil no estar emocionado por la posibilidad de identificar superreforzadores en los tumores de los pacientes y el desarrollo de nuevas terapias para interrumpir su control de los oncogenes clave", subraya Bradner.

"En cuanto a los grandes estudios de asociación genómica, se pueden encontrar las enfermedades relacionadas con mutaciones que ocurren en superpotenciadores. Es posible que los superreforzadores se conviertan en marcadores biológicos que identifiquen los principales genes de enfermedades y ayuden a guiar el desarrollo de los enfoques de tratamiento", concluye Young.

domingo, 31 de marzo de 2013

Hallan cómo proteger al organismo de los daños de la quimioterapia

Fuente: http://www.diariosalud.net/index.php?option=com_content&task=view&id=25403&Itemid=413

Por primera vez los científicos han encontrado la forma de proteger al organismo de pacientes con cáncer de los efectos perjudiciales de la quimioterapia. Los medicamentos de quimioterapia pueden matar rápidamente a las células cancerosas pero también tienen efectos en el tejido sano del paciente. Por ejemplo, el tratamiento puede destruir a la médula ósea, que se encarga de producir nuevas células sanguíneas.


Los científicos del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson, en Estados Unidos, lograron crear un "escudo" de células madre para proteger la médula ósea de los pacientes sometidos a la terapia. Lo hicieron modificando las propias células madre sanguíneas del paciente y trasplantándolas para proteger a este tejido.

Los resultados del estudio preliminar llevado a cabo con tres pacientes con cáncer cerebral, dicen los científicos en Science Translational Medicine, mostraron resultados alentadores. Dos de los pacientes sobrevivieron más tiempo del pronosticado y el tercero continuaba vivo tres años después del tratamiento y sin progresión de la enfermedad.

El enfoque, afirman los expertos, es "completamente innovador".


El organismo constantemente produce nuevas células sanguíneas en la médula ósea, que se encuentra en el interior de los huesos largos. Sin embargo, este tejido es uno de los más susceptibles al tratamiento de quimioterapia. Estos fármacos provocan una reducción en la producción de glóbulos blancos, lo cual incrementa el riesgo de infección en el paciente. También se reduce el número de glóbulos rojos, que se encargan de transportar el oxígeno en la sangre, lo cual produce falta de aliento y cansancio en la persona. Estos efectos, afirman los científicos, son uno de los mayores obstáculos en el uso de la quimioterapia y a menudo el tratamiento debe ser detenido, retrasado o reducido hasta que el paciente mejore.

Y hasta ahora no se ha encontrado un tratamiento de cáncer que sea tan efectivo como la quimioterapia. En el nuevo estudio, los científicos se centraron en pacientes con glioblastoma, una forma de cáncer cerebral que casi siempre es mortal. Los investigadores extrajeron médula ósea de los pacientes y aislaron las células madre.


Posteriormente utilizaron un virus para "infectar" a las células con un gen que es capaz de protegerlas de los efectos tóxicos de la quimioterapia. Y después trasplantaron nuevamente estas células madre modificadas en el paciente. "La quimioterapia dispara tanto a las células del tumor como a las células de la médula ósea, pero al colocar escudos protectores en las células de la médula ósea estas quedan protegidas mientras que las células del tumor están desprotegidas", explica la doctora Jennifer Adair, una de las investigadoras.

Por su parte el profesor Hans-Peter Kiem, quien dirigió el estudio, afirma que "encontramos que los pacientes que recibieron el trasplante de células madre modificadas con el gen fueron capaces de tolerar mejor la quimioterapia y sin efectos secundarios negativos que los pacientes que en estudios previos habían recibido el mismo tipo de quimioterapia sin el trasplante de células madre modificadas".

Según los científicos, los tres pacientes que participaron en el estudio sobrevivieron en promedio 22 meses después de recibir el trasplante. La media de supervivencia de los pacientes con glioblastoma -sin el nuevo trasplante- es de poco más de 12 meses. Uno de los pacientes continúa vivo 34 meses después de recibir el trasplante, afirman los científicos. "El glioblastoma sigue siendo uno de los tipos de cáncer más devastadores, con una supervivencia promedio de sólo 12 a 15 meses", dice el doctor Maciej Mrugala, quien también participó en la investigación.

Agrega que entre 50 y 60% de los pacientes con esta forma de cáncer desarrollan tumores resistentes a la quimioterapia, por lo cual el nuevo trasplante de células madre modificadas puede ser un tratamiento "aplicable" a un gran número de pacientes. Y también podría beneficiar a pacientes con otras formas de tumores cerebrales, como el neuroblastoma, agrega. Tal como expresa la profesora Susan Short, de la organización Cancer Research UK, "este es un estudio muy interesante y un enfoque completamente innovador para proteger a las células sanas durante el tratamiento de cáncer".

"Necesita ser probado en más pacientes pero podría significar que en el futuro podremos usar temozolomide (un fármaco de quimioterapia) en más pacientes con tumores cerebrales de los que pensamos". Los científicos creen que esta estrategia también podría eventualmente beneficiar a pacientes cuya médula ósea resulta afectada debido a otros trastornos, o para pacientes con VIH o SIDA en los cuales el trasplante podría incrementar el número de células resistentes al virus.

domingo, 24 de marzo de 2013

Células madre de la grasa podrían ser utilizadas en el tratamiento de glioblastomas

Fuente: http://www.gacetamedica.com/gaceta/articulo.aspx?idart=738253&idcat=797&tipo=2


Investigadores de la Universidad de Medicina Johns Hopkins aseguran que células madre derivadas de la grasa del propio paciente podrían tener el potencial de generar nuevos tratamientos directamente en el cerebro tras la extirpación quirúrgica de un glioblastoma, la forma más común y agresiva de tumor cerebral. La investigación, publicada en 'Plos One', se basa en la actividad de las células mesenquimales (MSC), que tienen una habilidad inexplicable para buscar células dañadas, como las implicadas en el cáncer, lo que podría proporcionar a los médicos una nueva herramienta para actuar en las partes del cerebro donde las células cancerosas pueden ocultarse y proliferar de nuevo. Además, explican los investigadores, conseguir MSC de la grasa es una técnica menos invasiva y costosa que conseguir médula ósea.


Un hallazgo importante ya que, tal y como ha subrayado el líder del estudio, Alfredo Quiñones-Hinojosa, profesor de Neurocirugía, Oncología y Neurociencia en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, "el mayor desafío en el cáncer de cerebro es la migración de las células cancerosas ya que, incluso cuando se elimina el tumor, algunas de las células ya han escapado y están causando daño en otro lugar". Para sus experimentos en tubos de ensayo, Quiñones-Hinojosa y sus colegas obtuvieron MSC humanas derivadas de la médula ósea y de la grasa, además de aislar y cultivar también sus propias líneas de células madre de la grasa extraída de dos pacientes. Así, comparando las tres líneas celulares, descubrieron que todas ellas proliferaron, emigraron, vivieron y mantuvieron su potencial igual de bien que las células madre. De estos resultados, Quiñones-Hinojosa sugiere que las MSC podrían ser capaces de actuar como un mecanismo de entrega de fármacos, nanopartículas o algún otro tratamiento directamente a las células. Eso sí, Quiñones-Hinojosa advierte de que todavía pasarán años antes de que los ensayos humanos de los sistemas de suministro de MSC puedan comenzar.


En la actualidad, los tratamientos estándar para el glioblastoma son la quimioterapia, la radioterapia y la cirugía, pero incluso una combinación de las tres cosas rara vez conduce a más de 18 meses de supervivencia después del diagnóstico. Los tumores de células de glioblastoma son particularmente ágiles, migrando a través de todo el cerebro y "creando" nuevos tumores.

domingo, 3 de marzo de 2013

Identificados dos tipos de células iniciadoras de los tumores cerebrales más agresivos

Fuente: http://www.dicyt.com/noticias/identificados-dos-tipos-de-celulas-iniciadoras-de-los-tumores-cerebrales-mas-agresivos

El Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca y el Hospital Marqués de Valdecilla de Cantabria hallan mecanismos que podrían sentar las bases de tratamientos que eviten las recidivas del glioblastoma.


Una investigación ha determinado la existencia de dos tipos de células madre tumorales que generan los glioblastomas, los tumores cerebrales más agresivos. Por una parte, un tipo de células iniciadoras del cáncer están presentes en el centro de la masa tumoral, mientras que otro grupo de células con mayor movilidad se sitúa en la periferia del tumor, se dispersa y, como estas células no se pueden extirpar mediante la cirugía, acaban dando lugar a recidivas. El hallazgo ha sido publicado en la revista científica Stem Cells y supone un primer paso para encontrar tratamientos que impidan que el cáncer se reproduzca.

Desde hace tiempo, los expertos vienen observando que existen células iniciadoras del cáncer que se comportan como células madre, es decir, que dan lugar a las demás células tumorales. El objetivo de este trabajo era determinar si en el caso del glioblastoma multiforme eran iguales todas estas células iniciadoras (los científicos las llaman GICs, del inglés Glioblastoma Initiating Cells) y el resultado ha sido la existencia de dos grupos muy diferenciados, según ha explicado Atanasio Pandiella, subdirector del Centro de Investigación del Cáncer (CIC) de Salamanca, uno de los participantes en esta investigación liderada por el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Cantabria.

“Hemos estudiado la zona central del tumor y la zona periférica y hemos aislado células iniciadoras de la masa tumoral tanto de un lugar como del otro, comprobando que tienen propiedades diferentes”, comenta Pandiella. Las células de la parte externa del tumor son más agresivas, migran y se mueven mejor. Esta información, desconocida hasta ahora, explica que en los glioblastomas se produzcan muchas recidivas, ya que al tratarse de un tejido tan delicado como el cerebro, los cirujanos que operan el tumor extirpan sólo la masa tumoral central. Sin embargo, las GICs periféricas se dispersan con facilidad hacia otras partes sanas del cerebro y pueden reproducir el problema con rapidez.

“No las detectamos, pero se desplazan a zonas cercanas, de manera que, cuando extirpas el tumor algunas ya se han ido y provocan recidivas”, indica el especialista. Las células madre del centro del tumor son más numerosas, pero no se mueven tanto, así que suponen un problema menor frente a estas células exteriores que vuelven a iniciar la enfermedad.


“Hemos hecho un análisis de las características de ambos tipos de células y hemos visto que las células de la periferia tienen activados sistemas que les permiten moverse mucho más eficazmente”, apunta el investigador del Centro del Cáncer.

Entre esas claves está la presencia de proteínas de la familia Rac, que participan en la migración celular y que, en este caso, están mucho más activas en las GICs de la periferia. Además, existe otra proteína importante a la hora de distinguir entre los dos tipos de células: se llama p27 y es un supresor tumoral, de manera que cuando presenta niveles elevados, las células no se dividen. En este caso, las células del centro del tumor aparece p27 de forma muy activa, mientras que “las células iniciadoras de la zona exterior del tumor tienen menos cantidad y esto estimula su proliferación y movilidad”.

Los investigadores han descubierto también la importancia de algunas proteínas de la membrana de la célula que se llaman integrinas e intervienen en las interacciones que tienen lugar con las células próximas, siendo fundamentales para los desplazamientos en algunas ocasiones.

Aún no existen fármacos que puedan inhibir las proteínas Rac ni hacer proliferar a la p27, por ejemplo, pero conocer estos mecanismos es el primer paso para conseguir una terapia que evite o al menos disminuya las recidivas en los glioblastomas.

Estos resultados proceden de un extenso trabajo de colaboración entre varios centros que se ha centrado en las muestras obtenidas de tres pacientes. Además, también se han realizado experimentos in vitro y con animales para corroborar los resultados y entender cómo se comportan estas moléculas.


El siguiente paso sería desarrollar terapias contra las células iniciadoras del tumor en la periferia del glioblastoma. “Conociendo los mecanismos de diseminación podemos luchar contra ellos”, indica Pandiella, “hay que intentar eliminar estas células o al menos que no proliferen y que no se extiendan más”. Como mal menor, mientras siga siendo necesaria la cirugía para eliminar el tumor, los científicos confían en poder definir mejor la zona que se debe eliminar.

Algunos tipos de cáncer, como el de mama o el de pulmón, acaban con la vida del paciente cuando se produce metástasis en el cerebro, pero en este caso “ya está en el cerebro”, señala el especialista para indicar la gravedad del glioblastoma, el más agresivo de los gliomas o tumores cerebrales, de manera que es necesario seguir avanzando en esta línea.




Referencia bibliográfica:

Ruiz-Ontañon P, Orgaz JL, Aldaz B, Elosegui-Artola A, Martino J, Berciano MT, Montero JA, Grande L, Nogueira L, Diaz-Moralli S, Esparís-Ogando A, Vazquez-Barquero A, Lafarga M, Pandiella A, Cascante M, Segura V, Martinez-Climent JA, Sanz-Moreno V, Fernandez-Luna JL. Cellular Plasticity Confers Migratory and Invasive Advantages to a Population of Glioblastoma-initiating Cells that Infiltrate Peritumoral Tissue. Stem Cells. 2013 Feb 8. doi: 10.1002/stem.1349

domingo, 3 de febrero de 2013

Una investigación consigue buenos resultados en los tumores cerebrales más frecuentes

Fuente: http://www.salamanca24horas.com/local/81450-una-investigacion-consigue-buenos-resultados-en-los-tumores-cerebrales-mas-frecuentes


Una investigación del Instituto de Neurociencias de Castilla y León (Incyl) de la Universidad de Salamanca ha determinado que el aumento de la expresión de una proteína conocida como conexina43 contribuye a disminuir un oncogén, es decir, un gen que ayuda a convertir una célula normal en tumoral. En este caso, es el oncogén c-Src en células madre de glioma, el tumor cerebral más frecuente. Por lo tanto, el trabajo sugiere que la conexina43 puede servir para lograr nuevos tratamientos contra los tumores cerebrales.
 
La investigadora Ester Gangoso es una de las responsables de esta línea de investigación, que se ha visto plasmada recientemente en un artículo de la revista Glia. “Trabajamos con líneas celulares de gliomas intentando disminuir su proliferación”, ha explicado en declaraciones a DiCYT (www.dicyt.com) momentos antes de ofrecer un seminario de investigación en el Incyl sobre este tema.
 
En concreto, el interés del grupo, que lideran José María Medina y Arantxa Tabernero, se centra en las células madre de glioma, que “son las más resistentes a las terapias actuales de quimioterapia o radioterapia”. Por el momento, “hemos logrado disminuir la proliferación de estas células y esto lo hemos conseguido aumentando los niveles de expresión de conexina43, que es una proteína muy importante en la comunicación de los astrocitos, células del sistema nervioso central”, explica la investigadora.
 
Los científicos han conseguido describir que el aumento de la expresión de conexina43 disminuye la actividad del oncogén y esto “crea una cascada de señales que hacen que disminuyan factores de transcripción en la célula madre” y a su vez la proliferación celular. Por lo tanto, se encuentran ante una posible diana terapéutica en el futuro, ya que la estimulación de esta proteína podría inhibir el proceso tumoral. 
 
Una de las características de los gliomas es que no tienen comunicación entre las células gliales o astrocitos y, precisamente, lo que hace la conexina43 es aumentar la comunicación entre estas células y parece que esta es la vía que inhibe la activación del oncogén. De hecho, “cuanto más maligno es un tumor, menor es la expresión de conexina43”, comenta Ester Gangoso.
 
Los investigadores han realizado experimentos que consisten en introducir la conexina43 en células madre de los gliomas y el resultado ha sido la disminución de su proliferación. Aunque se trata de un trabajo in vitro, ya se ha realizado una parte in vivo con ratones, concretamente, en una estancia de la investigadora en un laboratorio de París. “Al provocar daño neuronal en ratones, los astrocitos reaccionan y hace que cambien algunas proteínas, entre ellas, la conexina43. Cuando se produce un daño cerebral, los astrocitos disminuyen esta molécula y vimos que de esta forma aumentaban los niveles del oncogén. En definitiva, “es lo mismo que habíamos visto en cultivos celulares”.
 
A partir de aquí, el objetivo es seguir experimentando con las células madre y “ver si somos capaces de eliminarlas, sería un experimento que remataría este trabajo”. Además, teniendo en cuenta la parte de la conexina43 que realmente interviene, pretenden trabajar también con péptidos que en teoría podrían producir los mismos resultados.