Mostrando entradas con la etiqueta CSIC. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CSIC. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de marzo de 2016

Hallan detalles de cómo células especializadas vuelven a ser células madre

Fuente: http://www.lavanguardia.com/vida/20160311/40363683257/hallan-detalles-de-como-celulas-especializadas-vuelven-a-ser-celulas-madre.html



Investigadores del Instituto de Investigación de Barcelona (IRB) de Barcelona y del CSIC han descubierto que la suma de dos señales moleculares determina qué células ya especializadas de un tejido puedan volver a actuar como células madre.


El estudio, que publica la revista "Plos Genetic", ha sido efectuado con moscas del vinagre y, según el IRB, permiten avanzar en un campo de interés para la medicina regenerativa y para entender procesos como el cáncer.


Los científicos del IRB y del CSIC Nareg J. Djabrayan y Jordi Casanova han identificado dos señales moleculares y la cascada correspondiente de eventos que permiten a unas células ya especializadas de un tejido volver a actuar como células madre.


El trabajo ofrece nuevos datos sobre cómo se especifican y cómo se activan "ese otro tipo" de células madre, llamadas facultativas, y que son de interés en reprogramación celular, medicina regenerativa y para entender el cáncer.


"La existencia de las facultativas indica que muchas células diferenciadas continúan teniendo una gran plasticidad y son capaces de responder en una situación de estrés, ya sea cuando se produce una herida o para regenerar un tejido desgastado, tal y como lo hacen las células madre", ha explicado el jefe del grupo Desarrollo y Morfogénesis en Drosophila del IRB, Jordi Casanova.


"Esta plasticidad es buena si está bien regulada. Si cualquiera de los mecanismos se desequilibra se vuelve peligroso. De hecho, la plasticidad celular en tejidos que requieren una alta regeneración se correlaciona con algunos de aquellos órganos y tejidos con alta incidencia de cánceres, como el colon o la sangre", ha señalado el científico.


Los investigadores han trabajado en el momento de transición de una larva de Drosophila a mosca adulta.


"El nuestro es un buen modelo para identificar y estudiar las células madre facultativas porque hay unas células de la larva que darán lugar al adulto y que se activan en el paso de larva a adulto, transición que puede considerarse similar a un momento de estrés", según Casanova.


En concreto, los científicos han estudiado estas células con características de células madre facultativas en las tráqueas de Drosophila y han determinado que sólo algunas células del tejido reciben una señal de localización que las "marca".


Luego, cuando hay una situación de transición, envían una segunda señal, promovida por hormonas, que motiva la reactivación del programa de célula madre.


Esta señal llega a todas las células del tejido pero sólo las marcadas con la señal geográfica previa, podrán reactivarse como célula madre.


"Conocer todos estos mecanismos de señales de regulación es básico para poder controlar, por ejemplo, la reprogramación de células", ha indicado Casanova.


Con el mismo modelo, los científicos quieren averiguar ahora los mecanismos que permiten a las células diferenciadas mantener la plasticidad y cómo pueden pasar de un programa de célula especializada a célula madre y viceversa.


martes, 25 de junio de 2013

El CSIC alerta del tsunami que arrasa la investigación en España

Fuente: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/05/20/valencia/1369062048_702180.html


Formada en la Universitat de València (UV), despedida del Centro de Investigación Príncipe Felipe y miembro del equipo norteamericano que ha obtenido células madre embrionarias humanas, la bióloga Nuria Martí representa “la punta del iceberg" de la pérdida de capital científico español. Así lo vio el rector de la Universitat de València, Esteban Morcillo, en la presentación de Expociencia, y lo acentuó con sus palabras el coordinador institucional del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en la Comunidad Valenciana, José Pío Beltrán.

“Nuria Martí ha puesto cara a la crisis”, dijo el rector, pero, Beltrán matizó que “el principal problema son los que en estos momentos están dejando de venir aquí para hacer ciencia y los que están aquí y no tienen futuro”. Puso como ejemplo los 40 aspirantes que tiene cada una de las escasas 25 plazas de investigador convocadas por el CSIC para 2013. “¿Qué va a pasar con los otros?”, se preguntó en referencia a los muchos que se quedarán sin plaza. “Les hemos roto su proyecto vital, les hemos engañado, se van a ir a casa", se respondió.


Para el coordinador del CSIC, “el comportamiento del Gobierno de España en estos momentos está generando un tsunami sobre el sistema de I+D+i español, del que solo se observan por ahora “algunos de sus desastrosos efectos”. La verdadera dimensión del desastre se verá “cuando se retiren las aguas”. Beltrán defendió las “buenas intenciones” de la secretaria de Estado, Carmen Vela, y del ministro del ramo, Luis de Guindos, “aunque” éste último “ no haya dicho una palabra sobre ciencia” desde su nombramiento; pero aludió a la “ceguera” del Gobierno respecto a la investigación en España. El Ejecutivo debe entender “que no se puede destruir un sistema por el que hemos trabajado durante décadas".

Lamentó Beltrán que los laboratorios "no saben todavía con qué dinero van a contar este año" para desarrollar sus proyectos, ya que el Gobierno no ha hecho pública la convocatoria de ayudas a la I+D+i. “Se va a perder un año completo" de investigación, vaticinó, y contó que de su propio laboratorio “están saliendo personas mes a mes que no sabemos cuándo van a volver. El rector recordó que el 90 % de la investigación en España ha sido desarrollado por las universidades públicas y el CSIC, situando a España en posiciones internacionales destacadas en cuanto a producción científica, que ahora peligran.

El retraso en las transferencias relacionadas del Plan Nacional de I+D del año pasado, ha afirmado, está obligando a las universidades y al CSIC a adelantar los fondos para que no se pierdan los proyectos ni los contratos a jóvenes investigadores, señaló Morcillo, que vive también en primera persona esos atrasos como investigador. “Lo último”, señaló Beltrán al respecto, “es que en dos semanas nos explicarán que los proyectos públicos aprobados en diciembre los van a pagar en tres años y dentro de no sé cuánto tiempo”.



A pesar de la situación descrita, ambos gestores e investigadores sacaron músculo al anunciar la inminente creación de un nuevo centro mixto de investigación, sobre biología de sistemas, que se sumará a los preexistentes IATA y al IFIC, que gestionan a medias las dos instituciones. En la misma línea presentaron la quinta edición de la jornada de Expociencia como “la de la resistencia”, junto al director del Parque Científico de la UV, Juan Antonio Raga. “Ni los recortes han conseguido suspender Expociencia”, afirmó este último, subrayando la importancia del trabajo desinteresado de mucha gente para llevarla a cabo. La jornada de puertas abiertas se celebra en el Parc Científic de la UV, con un incremento de la oferta hasta alcanzar las cerca de 60 actividades lúdicas y divulgativas en torno a la ciencia, la tecnología y la innovación, asociadas en esta edición a la Primera Semana de la Innovación.

sábado, 13 de abril de 2013

Los neurólogos confían en la aparición "en pocos años" de nuevas terapias que ralenticen el Parkinson

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/salud/occidentales/los-neurologos-confian-en-la-aparicion-en-pocos-anos-de-moleculas-que-ralenticen-el-parkinson_G9KkTWQ5ZlHertgXmc3pU6/

Actualmente no existe un tratamiento que permita curar la enfermedad de Parkinson, desde la Sociedad Española de Neurología (SEN) tienen la confianza de que "en pocos años" aparecerán moléculas, nuevos fármacos o terapias con células madre que permitirán "en un futuro cercano" que el desarrollo de la enfermedad se ralentice considerablemente.

"El reto actual, y afortunadamente creo que se conseguirá en pocos años, es tratar de encontrar fórmulas para que la enfermedad se detenga o, al menos, que se ralentice mucho y conseguir tratar ese 25% de síntomas que aparecen de manera más tardía y que no responden a la terapia convencional", señala la coordinadora del Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la SEN, la doctora Rosario Luquin Piudo, con motivo del Día Mundial del Parkinson, celebrado el pasado jueves.

En estos momentos, se dispone de múltiples tratamientos sintomáticos, médicos y quirúrgicos, que han conseguido mejorar radicalmente la calidad de vida de los pacientes. Es el caso de la levodopa, que se utiliza desde hace más de 40 años, y sigue siendo el tratamiento más eficaz para la enfermedad.

Además, añade, "se cuenta con un arsenal terapéutico impresionante para, aproximadamente, el 75% de los síntomas"; sin embargo, insiste en que potenciar la investigación es un factor clave en la lucha contra la enfermedad de Parkinson.

No obstante, Luquin Piudo, aclara que "todavía nos encontramos en un punto lejano para poder curarla", aunque la enfermedad de Parkinson es "probablemente" la enfermedad neurológica con mayores expectativas de futuro en cuanto a tratamientos. "Por eso es tan importante y a la vez tan esperanzador, dedicar recursos a su investigación", añade.

Actualmente están en marcha diversos trabajos de investigación, nacionales e internacionales, que intentan encontrar nuevas moléculas o nuevos fármacos que permitan que la enfermedad se desarrolle lo más lentamente posible. Además, se ha avanzado muchísimo en la investigación del posible uso de las células madre, principalmente con el objetivo de remplazar las células (neuronas) perdidas por otras funcionales.

Precisamente, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) anunciaba el desarrollo de una molécula que disminuye la neuroinflamación y la muerte neuronal, y modula la neuroplasticidad en la sustancia negra del cerebro, zona afectada en la enfermedad de Parkinson, que podría convertirse en un fármaco potencial para la enfermedad.



Entre 120.000 y 150.000 personas padecen la enfermedad de Parkinson en España y, cada año, se detectan unos 10.000 nuevos casos; además se estima que, debido al envejecimiento progresivo de la población, su prevalencia podría llegar a triplicarse en 2050.

Por el momento, la enfermedad de Parkinson es ya el segundo trastorno neurodegenerativo más frecuente, por detrás de la enfermedad de Alzheimer, por lo que desde la SEN quieren insistir en el diagnostico precoz, otro reto para estos profesionales que recuerdan que "cuanto antes se traten los síntomas, más posibilidades habrá de controlarlos".

"En este sentido, la comunidad científica ha avanzado muchísimo en el estudio del Parkinson premotor, es decir, de aquellos síntomas que pueden ser las primeras manifestaciones de la enfermedad, antes de que aparezcan los trastornos de motricidad tan característicos de la enfermedad", apunta Luquin Piudo.

Un paciente con Parkinson puede desarrollar, entre 10 y 20 años antes del comienzo de los síntomas motores, muchos trastornos no relacionados con la motricidad; en el 40% de los casos la primera manifestación es la depresión, también puede manifestarse en problemas de memoria, estreñimiento, pérdida de olfato, alteraciones urinarias, disfunción sexual, y, de forma muy habitual, en trastornos del sueño.

Por este motivo, señala que "es necesario insistir" en esos aspectos porque, muchas veces, el paciente o sus familiares no relacionan estos problemas con la enfermedad. "Afectan muchísimo a la calidad de vida familiar y compartirlos con el médico es vital porque, si se diagnostican bien, se pueden solucionar", advierte.

Haber avanzado en el estudio del Parkinson premotor ha permitido mejorar el diagnóstico de la enfermedad, "aún complejo por manifestarse a través de síntomas tan diversos", y que cada vez los médicos sean más precoces en el tratamiento de esta dolencia y que se hayan abierto nuevas vías para el estudio de tratamientos neuroprotectores.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Células madre de sexo masculino pueden generar glándulas mamarias funcionales

Fuente: http://www.csic.es/web/guest/canales%3Bjsessionid=E80FA6C36B4894648805EEF2A186103B?p_p_id=contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet&p_p_lifecycle=0&p_p_state=maximized&p_p_mode=view&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_struts_action=/contentviewer/view&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_nodeRef=workspace://SpacesStore/308d9660-e1f3-4d08-a68d-0f364d744286&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_contentType=news


Las células madre masculinas son capaces de desarrollar glándulas mamarias funcionales si son trasplantadas a un contexto femenino, según demuestra una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Las mamas de las roedoras sometidas a dicho trasplante son capaces de secretar leche, tal como aparece reflejado en un artículo publicado en el último número de la revista The FASEB Journal.

El trabajo revela que, a diferencia de otros órganos, las células madre mamarias no sólo aumentan durante la fase embrionaria del desarrollo, sino que aumentan 20 veces durante la pubertad y otras tres veces de forma transitoria durante el embarazo en hembras de ratón.

El investigador del Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC José Alberto García-Sanz, que ha dirigido el trabajo, explica: “Los resultados demuestran que es el estrógeno el que dirige estos aumentos, ya que los machos sí mantienen el mismo número de células madre mamarias una vez superada la fase embrionaria”.

Para comprobarlo, se extirparon los ovarios de las roedoras en distintas etapas de su pubertad. Aquellas que los perdieron justo al inicio de esta fase presentan un nivel de células madre mamarias similar al de un macho adulto. Esta cifra va en aumento a medida que la ejecución de la ovariectomía se acerca a la fase de madurez sexual.

El porcentaje de células madre mamarias en una hembra ovariectomizada a las tres semanas ronda el 10% respecto al de una hembra control, mientras que cuando la intervención tiene lugar a la octava semana, cerca de la madurez sexual, esta cifra es de casi el 60%.

Para el investigador del CSIC, el modelo de crecimiento de las glándulas mamarias resulta “excepcional”. Según García-Sanz, “este combina el modelo de mecanismo de control del tamaño de un órgano como el páncreas, cuyo tamaño está directamente controlado por el número de células madre, y es el que exhibe la glándula mamaria durante la mayor parte de la vida del organismo, con el modelo de control del tamaño del hígado, que siempre se desarrolla a pesar de que haya un número bajo de células madre hepáticas, lo que en las glándulas mamarias se produce en los momentos de aumento que ocurren en la pubertad y durante el embarazo”.

Dado que las probabilidades de padecer cáncer de mama son 124 veces inferiores en hombres que en mujeres, García-Sanz opina que la clave del problema podría encontrarse aquí. “La gran pregunta es si esta expansión de la población de células madre tiene que ver con el aumento en la probabilidad de padecer esta dolencia”.


Artículo de referencia: Eva Díaz-Guerra, M. Ángeles Lillo, Silvia Santamaría, and José A. García-Sanz. Intrinsic cues and hormones control mouse mamary epitelial tree size. The FASEB Journal. DOI: 10.1096/fj.11-200782

Nota de prensa (pdf, 133kb) [Descargar]




ENGLISH VERSION:


Male stem cells can generate functional mammary glands

Stem cells are capable of developing male mammary glands functional if they are transplanted into a female context, as demonstrated by an investigation of the National Research Council (CSIC). The breasts of the female mice undergoing the transplant are able to secrete milk, as is reflected in an article published in the latest issue of The FASEB Journal.

The study reveals that, unlike other organs, mammary stem cells not only increase during the embryonic stage of development, but increase 20 times during puberty and three times transiently during pregnancy in female mice.

The researcher at the Center for Biological Research of CSIC Jose Alberto Garcia-Sanz, who led the study, explains: "The results demonstrate that estrogen is the leader of these increases, since males do maintain the same number of breast stem cells once the embryonic stage is over".

To check it, they removed the ovaries of the female mice at different stages of puberty. Those that lost them right at the beginning of this phase showed a level of mammary stem cells similar to that of an adult male. This number was increasing as the execution of ovariectomy was approaching sexual maturity stage.

The percentage of mammary stem cells in ovariectomized female at three weeks was about 10% compared to a female control, whereas when the intervention takes place at the eighth week, near sexual maturity, the figure was almost 60 %.

For the researcher of the CSIC, the growth model of mammary glands is "exceptional". According to Garcia-Sanz, "this model combines the control mechanism of the size of an organ such as the pancreas, whose size is directly controlled by the number of stem cells, and exhibiting the mammary gland during the greater part of life the body, with the control model of the liver, which always takes place although there is a low number of liver stem cells, which in the mammary glands occurs at times of rise occurring at puberty and during pregnancy".

Since the odds of getting breast cancer are 124 times lower in men than in women, Garcia-Sanz believes that the key to the problem could be found here. "The big question is whether this expansion of the stem cell population has to do with the increased likelihood of developing this disease".



Reference article: Eva Diaz-Guerra, M. Lillo Angeles, Silvia Santamaria, and Jose A. Garcia-Sanz. Intrinsic cues and hormones control mouse epithelial mamary tree size. The FASEB Journal. DOI: 10.1096/fj.11-200782


Press release (pdf, 133kb) [ Download ]

domingo, 24 de junio de 2012

El CSIC recupera el Instituto de Medicina Molecular Príncipe de Asturias para un plan de futuro

Fuente: http://www.abc.es/20120604/sociedad/abci-csic-centro-faraonico-despilfarro-201206031743.html


Se pensó como un «Titanic» de la investigación, y, como el barco, el sueño hizo aguas. Era un macrocentro de 32.500 metros cuadrados construidos en una parcela de 50.000, con capacidad para 900 empleados y, entre otros detalles, un animalario de 4.700 metros cuadrados. El Instituto de Medicina Molecular Príncipe de Asturias (IMMPA) se proyectó entre 2005 y 2006 como la espuma de los tiempos felices, una época despreocupada donde podía nacer un centro de estas dimensiones sin un esquema claro ni de recursos humanos ni económicos.
El IMMPA se construyó junto al Hospital Príncipe de Asturias y la Facultad de Medicina, en Alcalá de Henares (Madrid), con la idea de convertirlo en una referencia en biomedicina traslacional, un abanico enorme que iría desde los aspectos más básicos de la investigación a las camas del hospital. El IMMPA iba a ser ese centro que permitiría trasladar con rapidez los logros científicos del laboratorio a los pacientes. Su diana eran las enfermedades del sistema inmune, el cáncer y el envejecimiento humano, con especial interés en medicina regenerativa y en el tratamiento con células madre.
El presupuesto inicial sumaba 27 millones de euros, pero el edificio terminó por comerse 40 millones. En noviembre de 2011 se entregó al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), vacío, desnudo. Una enorme patata caliente en manos del físico Emilio Lora-Tamayo, que aceptó el reto de presidir esta institución a principios de año.
Este «Titanic» faraónico era, en la práctica, un centro muerto, sin dinero para «vestirlo» (sólo mantenerlo abierto costaría seis millones de euros anuales) y sin científicos que hubieran mostrado su predisposición a instalarse entre sus muros. En el proyecto inicial se barajó la idea de que una Fundación pilotara el centro y buscara recursos y personal. Pero la Fundación nunca llegó a crearse, los recursos no existían y el personal, tampoco. Ni siquiera el impulsor del centro, Carlos Martínez, expresidente del CSIC, expresó su deseo de trasladarse al nuevo centro.



En esas circunstancias, el actual equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas encargó a un pequeño grupo de tres expertos radiografiar la historia del IMMPA, lo que había ocurrido, y de proponer soluciones. Ese retrato de situación es demoledor, y refleja una ausencia de planteamiento sostenible, sin un proyecto científico ni plan de financiación ni de recursos humanos.


Junto al IMMPA se proyectó en su momento un segundo edificio destinado al Instituto Cajal, centro de unas doscientas personas al que su sede en Madrid se le ha quedado pequeña. Esta segunda instalación iba a costar 29 millones, pero solo llegaron a ponerse los cimientos. Se paralizó la obra por falta de recursos, aunque no sin coste. Pagar el proyecto del edificio, indemnizar a la constructora y frenar la obra le ha costado al Estado 1,7 millones de euros.
En el proyecto de solución planteado por el grupo de expertos y avalado por la dirección del CSIC, el Instituto Cajal es una pieza clave. En ese planteamiento de salvación, que se pondrá en marcha en las próximas semanas, se quiere que el nuevo centro, al que se cambiará el nombre, no se aleje demasiado de su finalidad inicial. Por eso, una parte del edificio estará destinada al Cajal, el centro de investigación neurobiológica más antiguo de España. Sus doscientos empleados se trasladarán al nuevo edificio en un plazo de tiempo por determinar, pero no excesivamente largo.
La segunda parte de la solución al laberinto encontrada por el equipo de crisis del CSIC es recuperar la idea del centro de biología y medicina traslacional, pero con dimensiones racionales y moderadas. Según se cree, habría hasta cincuenta grupos de investigación que podrían encajar en el nuevo proyecto. Ninguno de ellos ha sido por ahora consultado al respecto, aunque sí se conoce la predisposición del equipo de Melchor Álvarez de Mon, catedrático de Medicina en la Universidad de Alcalá y experto en inmunología.
Para concretar esta segunda parte del plan, el CSIC se dispone a elegir un promotor científico de la operación, encargado de analizar el proyecto, contactar con los grupos, movilizar y dinamizar el centro. Se busca (parece que ya hay una persona con la que se mantienen conversaciones) un científico respetado con experiencia de gestión. En pocas semanas se pondrá al frente del centro.
La tercera parte del puzzle insiste en la necesidad de que el centro sea rentable. Hay muchas ideas, aunque la mayoría pasan por alquilar estas instalaciones a empresas farmacéuticas y cosméticas interesadas en la investigación. Se confía en crear una incubadora de empresas con base tecnológica, relacionada con la «bioárea», que casa con el fuerte componente médico del llamado Corredor del Henares.


Además, se piensa en externalizar el animalario para que una empresa privada se encargue de su gestión y mantenimiento. Eso implicaría que los propios científicos del CSIC que trabajen en el centro tendrían que pagar por su utilización. El animalario podría alquilar sus servicios a otros centros de investigación o empresas privadas, farmacéuticas y cosméticas, por ejemplo. Otra posibilidad estudiada para conseguir dinero es reformar la zona de comedores y alquilarla a la Comunidad de Madrid. En esos metros sobrantes, el cercano Hospital Príncipe de Asturias podría instalar parte de sus consultas externas.
Esta tercera pata del tratamiento para recuperar el vacío IMMPA requeriría el liderazgo de una segunda figura, un ejecutivo capaz de aportar soluciones imaginativas. Hay que tener en cuenta que, según calculan los expertos del CSIC, «vestir» el edificio y ponerlo en marcha costaría entre 8 y 15 millones, y mantener abierto todo el centro saldría por 6 millones anuales, sin tener en cuenta los sueldos del personal. En los despachos del CSIC se cree que esa triple fórmula de actuación, servirá para «poner en valor» y «hacer sostenible» un macrocentro hoy todavía cerrado.
El IMMPA fue concebido para integrar toda la cadena de investigación en un edificio: hospital, paciente, médico, investigadores clínicos y básicos. Sin embargo, esa idea general que algunos expertos consideran razonable, nunca estuvo apoyada por un plan viable. Estos días, los obreros han retirado las enormes letras que anunciaban el edificio, la metáfora de un fracaso. Dentro de unos días tendrá otro nombre con el que volver a empezar.

Construido a imagen y semejanza del CNIO