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domingo, 19 de febrero de 2017

Las células madre amnióticas, tan eficientes como las embrionarias pero sin dilemas éticos

Fuente: http://www.abc.es/salud/tecnologia-salud/abci-celulas-madre-amnioticas-eficientes-como-embrionarias-pero-sin-dilemas-eticos-201701261839_noticia.html

La reprogramación de células del líquido amniótico mediante la activación del gen ‘OCT4’ da lugar a células madre con capacidad de diferenciarse en cualquier célula del organismo.


Como las iPS, las células madre amnióticas son pluripotentes.




A día de hoy, la terapia con células madre constituye la mayor esperanza para el avance de la medicina regenerativa, cuando no de la medicina en general. Y es que estas células madre, como sucede con las pluripotentes inducidas (iPS) obtenidas por la reprogramación de una célula adulta, pueden convertirse –o ‘diferenciarse’– en cualquier célula del organismo. Lo mismo sucede con las células madre embrionarias, si bien su procedencia ha generado un gran dilema ético sobre la idoneidad de su uso. Sin embargo, y sin contar con las células madre adultas –por lo general capaces de diferenciarse en un único tipo de célula–, hay otro tipo de células que también podrían tener una capacidad ilimitada de transformación: las amnióticas. Y ahora, investigadores del Colegio Universitario de Londres (Reino Unido) han hallado la manera de convertir a estas células madre amnióticas en pluripotentes para su uso con fines terapéuticos.


Como explica James Adjaye, co-director de esta investigación publicada en la revista «Molecular Therapy», «nuestro trabajo destaca la importancia y relevancia del establecimiento de bancos de células madre amnióticas pluripotentes para futuras aplicaciones en medicina regenerativa y la evaluación de fármacos».


Las células madre amnióticas o del líquido amniótico son multipotentes, es decir, tienen la capacidad de diferenciarse en muchos tipos de células del organismo –entre otras, neuronas, células hepáticas y adipocitos–. Es decir, son ‘mejores’ que las células madre adultas. Sin embargo, y a diferencia de las iPS y de las embrionarias, no son pluripotentes, esto es, pueden transformarse en cualquier célula. Pero, ¿no hay nada que se pueda hacer para elevar la capacidad de diferenciación de las células madre amnióticas y ‘ascenderlas’ a multipotentes? Pues sí. Y según muestra el nuevo estudio, el procedimiento parece ‘sencillo’.


Concretamente, el nuevo trabajo muestra que la activación del gen ‘OCT4’ induce una reprogramación en las células madre amnióticas que hace que, cual embrionarias, se vuelvan pluripotentes. Así, lo único que habría que hacer sería coger una de estas células, administrarle un compuesto para activar este gen, y luego almacenarlas para su empleo en la investigación –y, si bien en un futuro, en la medicina regenerativa.


Como indica Pascale Guillot, co-director de la investigación, «la reprogramación clínica de las células amnióticas es muy eficiente, dado que todas las células tratadas son reprogramadas de forma satisfactoria. Ahora sabemos que el gen ‘OCT4’ es esencial y debe ser reactivado para inducir el estado de pluripotencialidad. Y para ello solo se requiere la adición de un compuesto químico. Si bloqueamos el gen ‘OCT4’, el procedimiento no funciona. Por tanto, los esfuerzos en la investigación para la reprogramación química deben centrarse en la reactivación del gen ‘OCT4’».


Sin embargo, la pluripotencialidad adquirida por la reprogramación no es ‘inmortal’: solo dura entre dos y tres semanas, tras lo cual las células recuperan su estado original. La buena noticia es que las células pueden ser congeladas para su almacenamiento y, así, poder ser empleadas en el momento que resulte necesario. Y es que una vez descongeladas, no pierden su capacidad pluripotente.


En definitiva, y tal y como ocurre con las iPS, la reprogramación permite obtener células madre amnióticas con una capacidad ilimitada de diferenciación celular. Entonces, y dado que ya existían estas iPS, ¿dónde está el avance? Pues principalmente, en la ‘viabilidad del producto’.


Ya se sabe que, como demostró Shinya Yamanaka en 2006, el empleo de la combinación de cuatro genes –los genes ‘Sox2’, ‘Klf4’ y ‘Myc’, además de ‘Oct4’, que unidos dan lugar a las siglas ‘OSKM’– posibilita la reprogramación de células adultas en iPS. El problema es que el procedimiento es poco eficiente –la reprogramación en iPS se logra en un número muy reducido de ocasiones–. Y además, no se encuentra exento de riesgos: provoca que un gran porcentaje de iPS tengan mutaciones genéticas que dan lugar a la aparición de un teratoma –esto es, un tumor de un tejido distinto de la línea celular en la que se diferenciaron estas iPS–. En consecuencia, la reprogramación celular con los genes OSKM no puede utilizarse, cuando menos por el momento, en la práctica clínica.


Como concluyen los autores, «nuestros hallazgos suponen un importante paso hacia la consecución de células derivadas de la reprogramación que pueden ser almacenadas para su uso en la investigación y la práctica clínica, ofreciendo así una alternativa ética a las células madre embrionarias humanas».


martes, 14 de abril de 2015

Amniotic stem cells promote growth of functional blood vessels in healing hydrogels

Fuente: http://www.news-medical.net/news/20150410/Amniotic-stem-cells-promote-growth-of-functional-blood-vessels-in-healing-hydrogels.aspx



Rice University and Texas Children's Hospital scientists are using stem cells from amniotic fluid to promote the growth of robust, functional blood vessels in healing hydrogels.


In new experiments, the lab of bioengineer Jeffrey Jacot combined versatile amniotic stem cells with injectable hydrogels used as scaffolds in regenerative medicine and proved they enhance the development of vessels needed to bring blood to new tissue and carry waste products away.


The results appear in the Journal of Biomedical Materials Research Part A.


Jacot and his colleagues study the use of amniotic fluid cells from pregnant women to help heal infants born with congenital heart defects. Such fluids, drawn during standard tests, are generally discarded but show promise for implants made from a baby's own genetically matched material.


He contends amniotic stem cells are valuable for their ability to differentiate into many other types of cells, including endothelial cells that form blood vessels.





"The main thing we've figured out is how to get a vascularized device: laboratory-grown tissue that is made entirely from amniotic fluid cells," Jacot said. "We showed it's possible to use only cells derived from amniotic fluid."


In the lab, researchers from Rice, Texas Children's Hospital and Baylor College of Medicine combined amniotic fluid stem cells with a hydrogel made from polyethylene-glycol and fibrin. Fibrin is a biopolymer critical to blood clotting, cellular-matrix interactions, wound healing and angiogenesis, the process by which new vessels branch off from existing ones. Fibrin is widely used as a bioscaffold but suffers from low mechanical stiffness and rapid degradation. Combining fibrin and polyethylene-glycol made the hydrogel much more robust, Jacot said.


The lab used vascular endothelial growth factor to prompt stem cells to turn into endothelial cells, while the presence of fibrin encouraged the infiltration of native vasculature from neighboring tissue.


Mice injected with fibrin-only hydrogels showed the development of thin fibril structures, while those infused with the amniotic cell/fibrin hydrogel showed far more robust vasculature, according to the researchers.


Similar experiments using hydrogel seeded with bone marrow-derived mesenchymal cells also showed vascular growth, but without the guarantee of a tissue match, Jacot said. Seeding with endothelial cells didn't work as well as the researchers expected, he said.


The lab will continue to study the use of amniotic cells to build biocompatible patches for the hearts of infants born with birth defects and for other procedures, Jacot said.


sábado, 17 de enero de 2015

Stem cells derived from amniotic tissues have immunosuppressive properties

Fuente: http://medicalxpress.com/news/2015-01-stem-cells-derived-amniotic-tissues.html



Stem cells derived from human amnion have for some time been considered promising for cell therapies because of their ease of access, ability to differentiate, and absence of ethical issues. Now, a Japanese research team has found that stem cells derived from human female amnion also have immunosuppressive activity and that the addition of antibodies to specific factors can enhance their immunosuppressive potential.



The study will be published in a future issue of Cell Transplantation and is currently freely available on-line as an unedited early e-pub.


The amniotic membrane is a tissue of fetal origin comprised of three layers. It is thought that there is a special immunologic mechanism protecting the fetus, so researchers were interested in finding out what immunological properties might reside in - and be extractable from - amnion cells.


"The human amniotic membrane contains both epithelial cells and mesenchymal cells," said study co-author Dr. Toshio Nikaido, Department of Regenerative Medicine, Graduate School of Medicine and Pharmaceutical Sciences at the University of Toyama, Toyoma, Japan. "Both kinds of cells have proliferation and differentiation characteristics, making the amniotic membrane a promising and attractive source for amnion-derived cells for transplantation in regenerative medicine. It is clear that these cells have promise, although the mechanism of their immune modulation remains to be elucidated."


In this study, amnion-derived cells exerted an inhibitory effect on natural killer cells (NKs) and induced white blood cell activation. The researchers reported that the amnion-derived cells saw increases in interleukin-10 (IL-10).


"We consider that IL-10 was involved in the function of amnion-derived cells toward NK cells," explained Dr. Nikaido. "The immunomodulation of amnion-derived cells is a complicated procedure involving many factors, among which IL-10 and prostaglandin E2 (PGE2) play important roles."


Naturally occurring prostaglandins, such as PGE2, have important effects in labor and also stimulate osteoblasts to release factors that stimulate bone resorption by osteoclasts. PGE2 also suppresses T cell receptor signaling and may play a role in resolution of inflammation.


The use of antibodies against PGE2 and IL-10 removed the immunosuppressive effects of the amnion-derived cells by increasing natural killer cell cytotoxicity. This implies that these two factors are contributing elements to the immunosuppressive abilities of amnion-derived cells.


"Soluble factors IL-10 and PGE2 produced by amnion-derived cells may suppress allogenic, or "other" related immune responses," concluded Dr. Nikaido. "Our findings support the hypothesis that these cells have potential therapeutic use. However, further study is needed to identify the detailed mechanisms responsible for their immodulatory effects. Amnion-derived cells must be transplanted into mouse models for further in vivo analysis of their immunosuppressive activity or anti-inflammatory effects."


jueves, 5 de diciembre de 2013

Prueban el uso de células madre amnióticas para tratar cardiopatías congénitas

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20131009/abci-prueban-celulas-madre-amnioticas-201311291125.html






Las células madre del líquido amniótico podrían convertirse en una alternativa válida a las células madre embrionarias para el tratamiento de los defectos cardiacos congénitos. Así lo asegura un equipo de la Universidad de Michigan (EE.UU.) que ha comenzado a probar esta vía con el fin de regenerar el tejido muscular de los bebés con defectos congénitos del corazón. Sus resultados, que se han presentado durante el Congreso del Colegio Americano de Cirujanos, aunque en fases muy iniciales, sugieren que este nuevo enfoque tiene el potencial de ayudar algún día a miles de bebés que nacen cada año con defectos congénitos del corazón.

Los bebés con defectos congénitos del corazón pasan a menudo por múltiples operaciones cardiacas e incluso tienen que recibir un trasplante antes de su primer año de vida. Pero Shaun Kunisaki y su equipo creen que este nuevo método para regenerar tejido cardíaco defectuoso puede hacer innecesarias todas estas intervenciones. «Sabemos que las células del corazón del bebé están funcionando correctamente, pero su corazón no se ha desarrollado normalmente», señala Kunisaki. Por eso, dice, «tenemos que encontrar la fuente adecuada de nuevas células para reemplazar las células dañadas y generar nuevo tejido para aumentar el corazón dañado».

Y para hacer esto, hasta ahora las células madre embrionarias han demostrado el potencial para transformarse en células que dan lugar a distintos tipos de tejidos y de órganos, pero su uso es muy controvertido desde un punto de vista ético. Otra opción son las células madre de la médula ósea, aunque son difíciles de obtener de un feto. Y el trasplante de médula ósea de un donante conlleva casi el mismo riesgo que un trasplante de corazón, al tener que suprimir el sistema inmunológico del recién nacido para que su cuerpo no rechace las células extrañas. «Además, las células de médula ósea no están hechas para funcionar como células musculares del corazón, sino más bien para proteger contra la inflamación», matiza Kunisaki .

Por eso este equipo se ha fijado en las células madre amnióticas, que contienen la misma información genética que el feto. Por lo tanto, añade el investigador, este enfoque elimina la posibilidad de que el cuerpo del bebé recién nacido rechace las células. Y además, destaca Kunisaki, estas células son fáciles de obtener mediante de la amniocentesis, una prueba genética prenatal convencional en la que el fluido se extrae del saco amniótico que tiene un mínimo riesgo.



Los datos que ha presentado este equipo se refieren a 8 mujeres embarazadas. Los investigadores obtuvieron muestras de líquido amniótico de ocho mujeres embarazadas y de allí extrajeron un tipo de células llamadas células mesenquimales del estroma, que son el tipo más común de células en el líquido amniótico.

El siguiente paso fue transformar esas células en células madre pluripotentes inducidas con la composición genética exacta del feto. Este proceso implicaba reprogramar genéticamente las células para que fueran similares a las células madre embrionarias y lo suficientemente flexibles como para transformarse en cualquier célula en el cuerpo humano, como las del músculo cardiaco.

Después de tres semanas de cultivo celular, Kunisaki y su equipo observaron que las células madre amnióticas se transformaban en células del músculo cardíaco. El equipo confirmó que las células eran de hecho las células del corazón con una prueba de anticuerpos. Y, como señala el investigador, «podíamos ver cómo latían en las placas de cultivo».



En el futuro Kunisaki prevé poder transferir las células madre amnióticas a los bebés con defectos congénitos cardiacos después del parto. Explica que las células regenerarían el tejido dañado para desarrollar un corazón sano sin la necesidad de un trasplante.

Kunisaki piensa que lo ideal sería, una vez que se diagnostican los defectos cardiacos en la 20ª semana de gestación, tener un plazo de cinco meses, más o menos, para generar células cardiacas que se utilizarían nada más nacer. El siguiente paso es hacer un ensayo en animales, para poder llegar a los humanos en el futuro.

jueves, 10 de octubre de 2013

Células madre amnióticas para tratar cardiopatías congénitas

Fuentes: http://www.abc.es/salud/noticias/prueban-celulas-madre-amnioticas-para-15957.html
http://www.europapress.es/salud/noticia-celulas-madre-amnioticas-prometedoras-ayudar-reparar-defectos-cardiacos-congenitos-20131009180812.html





Las células madre del líquido amniótico podrían convertirse en una alternativa válida a las células madre embrionarias para el tratamiento de los defectos cardiacos congénitos. Así lo asegura un equipo de la Universidad de Michigan (EE.UU.) que ha comenzado a probar esta vía con el fin de regenerar el tejido muscular de los bebés con defectos congénitos del corazón. Sus resultados, que se han presentado durante el Congreso del Colegio Americano de Cirujanos, aunque en fases muy iniciales, sugieren que este nuevo enfoque tiene el potencial de ayudar algún día a miles de bebés que nacen cada año con defectos congénitos del corazón.


Por lo general, se realiza una ecografía fetal a una mujer embarazada para saber el sexo de su bebé entre las 18 y 20 semanas de gestación. Sin embargo, cada año durante el embarazo o después del nacimiento, 40.000 mujeres descubren que sus bebés tienen defectos de nacimiento en su corazón, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estadounidenses.

Los bebés con defectos congénitos del corazón pasan a menudo por múltiples operaciones cardiacas e incluso tienen que recibir un trasplante antes de su primer año de vida. Pero Shaun Kunisaki y su equipo creen que este nuevo método para regenerar tejido cardíaco defectuoso puede hacer innecesarias todas estas intervenciones. «Sabemos que las células del corazón del bebé están funcionando correctamente, pero su corazón no se ha desarrollado normalmente», señala Kunisaki. Por eso, dice, «tenemos que encontrar la fuente adecuada de nuevas células para reemplazar las células dañadas y generar nuevo tejido para aumentar el corazón dañado».


Y para hacer esto, hasta ahora las células madre embrionarias han demostrado el potencial para transformarse en células que dan lugar a distintos tipos de tejidos y de órganos, pero su uso es muy controvertido desde un punto de vista ético. Otra opción son las células madre de la médula ósea, aunque son difíciles de obtener de un feto. Y el trasplante de médula ósea de un donante conlleva casi el mismo riesgo que un trasplante de corazón, al tener que suprimir el sistema inmunológico del recién nacido para que su cuerpo no rechace las células extrañas. «Además, las células de médula ósea no están hechas para funcionar como células musculares del corazón, sino más bien para proteger contra la inflamación», matiza Kunisaki .

Por eso este equipo se ha fijado en las células madre amnióticas, que contienen la misma información genética que el feto. Por lo tanto, añade el investigador, este enfoque elimina la posibilidad de que el cuerpo del bebé recién nacido rechace las células. Y además, destaca Kunisaki, estas células son fáciles de obtener mediante la amniocentesis, una prueba genética prenatal convencional en la que el fluido se extrae del saco amniótico, que tiene un mínimo riesgo.



Los datos que ha presentado este equipo se refieren a 8 mujeres embarazadas. Los investigadores obtuvieron muestras de líquido amniótico de ocho mujeres embarazadas y de allí extrajeron un tipo de células llamadas células mesenquimales del estroma, que son el tipo más común de células en el líquido amniótico .

El siguiente paso fue transformar esas células en células madre pluripotentes inducidas con la composición genética exacta del feto. Este proceso implicaba reprogramar genéticamente las células para que fueran similares a las células madre embrionarias y lo suficientemente flexibles como para transformarse en cualquier célula en el cuerpo humano, como las del músculo cardiaco.

Después de tres semanas de cultivo celular, Kunisaki y su equipo observaron que las células madre amnióticas se transformaban en células del músculo cardíaco. El equipo confirmó que las células eran de hecho las células del corazón con una prueba de anticuerpos. Y, como señala el investigador, «podíamos ver cómo latían en las placas de cultivo».



En el futuro Kunisaki prevé poder transferir las células madre amnióticas a los bebés con defectos congénitos cardiacos después del parto. Explica que las células regenerarían el tejido dañado para desarrollar un corazón sano sin la necesidad de un trasplante.


Kunisaki piensa que lo ideal sería, una vez que se diagnostican los defectos cardiacos en la semana 20 de gestación, tener un plazo de cinco meses, más o menos, para generar células cardiacas que se utilizarían nada más nacer. El siguiente paso será hacer un ensayo en animales, para poder llegar a los humanos en el futuro.

domingo, 28 de abril de 2013

Amniotic fluid stem cells repair gut damage

Fuente: http://www.eurekalert.org/pub_releases/2013-03/ucl-afs032213.php

Stem cells taken from amniotic fluid were used to restore gut structure and function following intestinal damage in rodents, in new research published in the journal Gut. The findings pave the way for a new form of cell therapy to reverse serious damage from inflammation in the intestines of babies.


The study, funded by Great Ormond Street Hospital Children's Charity, investigated a new way to treat necrotizing enterocolitis (NEC), where severe inflammation destroys tissues in the gut. NEC is the most common gastrointestinal surgical emergency in newborn babies, with mortality rates of around 15 to 30 per cent in the UK.

While breast milk and probiotics can help to reduce the incidence of the disease, no medical treatments are currently available other than surgery once NEC sets in. Surgical removal of the dead tissue shortens the bowel and can lead to intestinal failure, with some babies eventually needing ongoing parenteral nutrition (feeding via an intravenous line) or an intestinal transplant.

In the study, led by the UCL Institute of Child Health, amniotic fluid stem (AFS) cells were harvested from rodent amniotic fluid and given to rats with NEC. Other rats with the same condition were given bone marrow stem cells taken from their femurs, or fed as normal with no treatment, to compare the clinical outcomes of different treatments.

NEC-affected rats injected with AFS cells showed significantly higher survival rates a week after being treated, compared to the other two groups. Inspection of their intestines, including with micro magnetic resonance imaging (MRI), showed the inflammation to be significantly reduced, with fewer dead cells, greater self-renewal of the gut tissue and better overall intestinal function.

While bone marrow stem cells have been known to help reverse colonic damage in irritable bowel disease by regenerating tissue, the beneficial effects from stem cell therapy in NEC appear to work via a different mechanism. Following their injection into the gut, the AFS cells moved into the intestinal villi - the small, finger-like projections that protrude from the lining of the intestinal wall and pass nutrients from the intestine into the blood. However, rather than directly repairing the damaged tissue, the AFS cells appear to have released specific growth factors that acted on progenitor cells in the gut which in turn, reduced the inflammation and triggered the formation of new villi and other tissues.

Dr Paolo De Coppi, UCL Institute of Child Health, who led the study, says: "Stem cells are well known to have anti-inflammatory effects, but this is the first time we have shown that amniotic fluid stem cells can repair damage in the intestines. In the future, we hope that stem cells found in amniotic fluid will be used more widely in therapies and in research, particularly for the treatment of congenital malformations. Although amniotic fluid stem cells have a more limited capacity to develop into different cell types than those from the embryo, they nevertheless show promise for many parts of the body including the liver, muscle and nervous system."

Dr Simon Eaton, UCL Institute of Child Health and co-author of the study, adds: "Once we have a better understanding of the mechanisms by which AFS cells trigger repair and restore function in the gut, we can start to explore new cellular or pharmacological therapies for infants with necrotizing enterocolitis."


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Notes to editors

For further information, please contact Jenny Gimpel at the GOSH-ICH press office on + 44 (0)20 7239 3043 or jenny.gimpel@gosh.org.

'Amniotic fluid stem cells improve survival and enhance repair of damaged intestine in NEC via a COX-2 dependent mechanism' by Zani et al, is published on Monday 25 March 2013 in the journal Gut. To obtain a copy of the paper, please contact Jenny Gimpel at the GOSH-ICH press office.

The study was funded by Great Ormond Street Hospital Children's Charity, with support from the Fondazione Citta della Speranza.


Contact: Jenny Gimpel
44-020-723-93043

lunes, 8 de abril de 2013

Amniotic fluid stem cells repair gut damage

Fuente: http://www.sciencedaily.com/releases/2013/03/130324202036.htm?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+sciencedaily+%28ScienceDaily%3A+Latest+Science+News%29

Stem cells taken from amniotic fluid were used to restore gut structure and function following intestinal damage in rodents, in new research published in the journal Gut. The findings pave the way for a new form of cell therapy to reverse serious damage from inflammation in the intestines of babies.


The study, funded by Great Ormond Street Hospital Children's Charity, investigated a new way to treat necrotizing enterocolitis (NEC), where severe inflammation destroys tissues in the gut. NEC is the most common gastrointestinal surgical emergency in newborn babies, with mortality rates of around 15 to 30 per cent in the UK.

While breast milk and probiotics can help to reduce the incidence of the disease, no medical treatments are currently available other than surgery once NEC sets in. Surgical removal of the dead tissue shortens the bowel and can lead to intestinal failure, with some babies eventually needing ongoing parenteral nutrition (feeding via an intravenous line) or an intestinal transplant.

In the study, led by the UCL Institute of Child Health, amniotic fluid stem (AFS) cells were harvested from rodent amniotic fluid and given to rats with NEC. Other rats with the same condition were given bone marrow stem cells taken from their femurs, or fed as normal with no treatment, to compare the clinical outcomes of different treatments.

NEC-affected rats injected with AFS cells showed significantly higher survival rates a week after being treated, compared to the other two groups. Inspection of their intestines, including with micro magnetic resonance imaging (MRI), showed the inflammation to be significantly reduced, with fewer dead cells, greater self-renewal of the gut tissue and better overall intestinal function.

While bone marrow stem cells have been known to help reverse colonic damage in irritable bowel disease by regenerating tissue, the beneficial effects from stem cell therapy in NEC appear to work via a different mechanism. Following their injection into the gut, the AFS cells moved into the intestinal villi -- the small, finger-like projections that protrude from the lining of the intestinal wall and pass nutrients from the intestine into the blood. However, rather than directly repairing the damaged tissue, the AFS cells appear to have released specific growth factors that acted on progenitor cells in the gut which in turn, reduced the inflammation and triggered the formation of new villi and other tissues.

Dr Paolo De Coppi, UCL Institute of Child Health, who led the study, says: "Stem cells are well known to have anti-inflammatory effects, but this is the first time we have shown that amniotic fluid stem cells can repair damage in the intestines. In the future, we hope that stem cells found in amniotic fluid will be used more widely in therapies and in research, particularly for the treatment of congenital malformations. Although amniotic fluid stem cells have a more limited capacity to develop into different cell types than those from the embryo, they nevertheless show promise for many parts of the body including the liver, muscle and nervous system."

Dr Simon Eaton, UCL Institute of Child Health and co-author of the study, adds: "Once we have a better understanding of the mechanisms by which AFS cells trigger repair and restore function in the gut, we can start to explore new cellular or pharmacological therapies for infants with necrotizing enterocolitis."

domingo, 31 de marzo de 2013

Células madre del líquido amniótico pueden tratar la enterocolitis necrotizante, enfermedad común en los bebés prematuros

Fuentes: http://www.abc.es/salud/noticias/celulas-liquido-aminiotico-para-tratar-14523.html
http://www.onmeda.es/noticias_salud/noticias/c%C3%A9lulas_madre_del_l%C3%ADquido_amni%C3%B3tico_pueden_tratar_la_enterocolitis_necrotizante-999.html
http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2013/03/130325_ultnot_bebes_liquido_amniotico_men.shtml



El líquido amniótico, que rodea y protege al embrión en desarrollo en el útero, podría tener la clave para curar una grave enfermedad intestinal que afecta a los bebés prematuros. El trastorno, una inflamación severa llamada enterocolitis necrotizante, puede destruir los tejidos del intestino y conducir a fallo orgánico múltiple y muerte.


Un estudio realizado con animales, publicado en la revista Gut, una pulicación internacional de Gastroenterología y Hepatología, muestra que las células madre del líquido amniótico pueden reparar parte del daño e incrementar las posibilidades de supervivencia.

La enterocolitis necrotizante es una de las causas más importantes de morbilidad y de mortalidad en neonatos. Por ese motivo, un equipo del Instituto de Salud Infantil del University College de Londres decidió aplicar a esta patología un nuevo enfoque, utilizando células madre, una opción terapéutica que ya se emplea en otras enfermedades intestinales.

Algunos órganos de los bebés prematuros no están preparados: aproximadamente uno de cada 10 bebés prematuros que están en cuidado intensivo neonatal desarrollan enterocolitis necrotizante. Aunque la leche materna puede reducir los riesgos, el único tratamiento principal es la cirugía para extirpar el tejido enfermo. Sin embargo, el 40% de los que necesitan cirugía no va a sobrevivir. «Es un problema importante que además va en aumento», explica Simon Eaton, del Instituto de Salud Infantil del University College de Londres.

La investigación, realizada en un modelo de rata capaz de desarrollar enterocolitis necrotizante mortal, mostró que el uso de inyecciones de células madre parece aumentar el tiempo de supervivencia. Eaton, en declaraciones a la BBC, aseguró que se había podido prolongar la supervivencia.

Para realizar la investigación, inyectaron células madre del líquido amniótico en el intestino de ratones enfermos de enterocolitis necrotizante, y analizaron su supervivencia, comportamiento y la inflamación de su intestino, entre otros parámetros.

Como resultado, observaron que, tras el tratamiento, la tasa de supervivencia de los animales había mejorado, así como sus condiciones clínicas. También había descendido la incidencia de la enterocolitis necrotizante y el daño intestinal, además de haber descendido la inflamación y mejorado la función intestinal.

Los autores concluyen que es importante entender completamente este mecanismo, de forma que pueda contribuir al desarrollo de nuevas terapias celulares o farmacológicas para bebés con enterocolitis necrotizante.


Se sabe que las células madre poseen efectos antiinflamatorios, pero esta es la primera vez que se ha demostrado que las células madre del liquido amniótico pueden reparar el daño intestinal. Ahora bien, los investigadores reconocen que harán falta muchas pruebas para averiguar si el tratamiento podría funcionar en los bebés.

Además, las células madre tendrían que ser de un donante, ya que no sería práctico para almacenar el líquido de cada parto. Ello significa que existe el riesgo de rechazo y de formación de tumores.




Referencia bibliográfica:

domingo, 28 de octubre de 2012

Aíslan células madre puras del líquido amniótico

Fuente: http://www.listindiario.com/la-vida/2012/10/19/251739/Cientificos-aislan-celulas-madre-puras-del-liquido-amniotico

Un equipo de la Universidad de Mahidol en Tailandia ha conseguido extraer células madre puras del fluido amniótico humano, lo que puede ser utilizado en la investigación de enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson. Tatsanee Phermathai, director del equipo en el Departamento de Investigación de Células Madre del Hospital Siriraj de Bangkok, indicó que han obtenido los resultados tras tres años de investigación, dijeron medios informativos locales.

Desde el 2004 hay estudios que hablan de la posibilidad de aislar células madre del líquido amniótico que protege al feto en el útero, pero hasta el momento las técnicas de aislamiento de las células no podían evitar la contaminación durante el proceso.

El proceso utilizado por los investigadores de Mahidol se basa en el método de “células primarias”, publicado en 2010 en la revista BMC Cell Biology.

Tatsanee y su equipo tomaron muestras del fluido amniótico de mujeres embarazadas en la décimosexta y la vigésima semana y, tras aislar una célula madre, consiguieron cultivar una colonia de 100,000 millones en dos semanas. 


(+) 
PROCESO REALIZADO 
En Bangkok, los científicos tailandeses han inyectado las células madre puras en ratones dentro de un experimento para desarrollar un tratamiento para la artritis, cuyos resultados estarán disponibles dentro de cuatro meses. “Si obtenemos buenos resultados del modelo animal, solicitaremos al Consejo Médico su aprobación para comenzar los ensayos con humanos”, señaló Tatsanee, según el diario The Nation.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Terapia con células madre de líquido amniótico en incontinencia urinaria de esfuerzo

Fuente: http://www.medulardigital.com/?act=dnews&s=24&n=4237
http://www.bioblogia.com/2012/08/terapia-con-celulas-madre-muestra-promisoria-reparacion-de-incontinencia-urinaria/


La incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE) puede ocurrir al estornudar, toser, hacer ejercicio o incluso reírse y se debe a que los músculos del suelo pélvico tienen fugas causadas cuando la vejiga está demasiado débil o está sometido a una presión como durante el embarazo. Un nuevo estudio publicado en la revista BMC Medicine muestra que una nueva técnica con el uso de células madre aisladas del líquido amniótico, puede regenerar el daño de los músculos del esfínter uretral y prevenir la incontinencia de presión en los ratones. Esta técnica también está siendo utilizada con éxito en humanos.



A pesar de que la incontinencia urinaria de esfuerzo es más común durante y después del embarazo, y después de los 40 años, una de cada tres mujeres lo experimentan en algún momento de sus vidas. Los hombres también pueden verse afectados, sobre todo después de la cirugía de próstata.

La IUE es tratable y en muchos casos la pérdida de peso, la reducción de la ingesta de cafeína, los ejercicios del suelo pélvico, y el entrenamiento de la vejiga pueden tener efectos muy beneficiosos. Si esto no funciona se requieren tratamientos más invasivos, sin embargo pueden haber efectos secundarios graves asociados a la cirugía. 

Las terapias de inyección de células madre se han propuesto para superar la limitada eficacia y las reacciones adversas de los múltiples agentes para tratar la incontinencia urinaria. Sin embargo, la mayoría tienen limitaciones significativas, incluidas las administraciones dolorosas, la necesidad de anestesia, la infección del sitio donante y un rendimiento celular con frecuencia baja.  En contraste, las células madre amnióticas pueden recogerse fácilmente, y tienen una inmunogenicidad muy baja, lo que reduce las probabilidades de rechazo. Investigadores coreanos demostraron la capacidad de las células madre aisladas del líquido amniótico humano obtenidas durante la amniocentesis de rutina para regenerar el daño de los músculos del esfínter uretral en ratones.

Estas células madre mesenquimales tienen la capacidad de convertirse en células musculares cuando se producen bajo las condiciones adecuadas. Los científicos encontraron que las células madre eran capaces de sobrevivir durante siete días dentro de los ratones y aunque a los 14 días habían desaparecido todas, igualmente eran capaces de inducir la regeneración del músculo del esfínter uretral de los ratones.

El cómo las células madre son capaces de reciclar las células propias del cuerpo todavía no se entiende completamente. No sólo el músculo fue regenerado, sino también las conexiones adecuadas a los nervios, y se mejoró la presión sanguínea requerida en la vejiga.

Los seres humanos ya están siendo tratados con la terapia de células madre para enfermedades como la diabetes, y como las células madre amnióticas parecen no causar ninguna respuesta inmune estas células pueden proporcionar una vía para la futura terapia con células madre en humanos.


Recientemente, las células madre del fluido amniótico (hAFSCs) se han propuesto como una fuente de células y una terapia ideal. En este estudio, se investigó si la inyección periuretral de hAFSCs puede restaurar la competencia del esfínter uretral en un modelo de ratón.



Se recogió líquido amniótico y las células recogidas se analizaron para las características de células madre y la potencia de diferenciación miogénica in vitro. Los ratones se sometieron a una transección bilateral del nervio pudendo para generar un modelo de incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE) y recibieron una inyección periuretral de hAFSCs, una inyección periuretral de Plasma-Lyte (grupo de control), o se les sometió a un tratamiento simulado (grupo de control normal).

Para el rastreo celular en vivo, las células fueron marcadas con nanopartículas magnéticas revestidas con sílice que contienen rodamina B-isotiocianato y se inyectaron en la región del esfínter uretral (n = 9). Se detectaron señales por imágenes ópticas. El punto de fuga de presión y la presión de cierre se registraron en series después de la inyección. La tumorigenicidad de las hAFSCs se evaluó mediante la implantación de hAFSCs en el espacio subcapsular del riñón, seguido dos semanas más tarde por recuperación y el análisis histológico.

El flujo de clasificación de células activadas mostraron que las hAFSCs expresaron marcadores de células madre mesenquimales, pero sin marcadores de células madre hematopoyéticas.

Las células madre del fluido amniótico (hAFSCs) mostraron características de células madre mesenquimales y pueden diferenciarse en células de linaje miogénico.

Lo que observaron estos investigadores es que las inyecciones periuretrales de células madre del fluido amniótico, en un modelo animal con incontinencia urinaria de esfuerzo, restauró el esfínter uretral hasta obtener una histología aparentemente normal y una función normal, en ausencia de inmunogenicidad y de tumorigenicidad. 



Artículo de referencia:


Bum Soo Kim, So Young Chun, Jong Kil Lee, Hyun Ju Lim, Jae-Sung Bae, Ho-Yun Chung, Anthony Atala, Shay Soker, James J Yoo and Tae Gyun Kwon. Female Human amniotic fluid stem cell injection therapy for urethral sphincter regeneration in an animal model. BMC Medicine, 2012 [link]

sábado, 14 de julio de 2012

Células madre en el líquido amniótico

Fuente: http://salud-hoy.euroresidentes.com/2012/07/celulas-madre-en-el-liquido-amniotico.html


Las células madre de líquido amniótico pueden utilizarse, sin que sea necesaria la inserción de ningún gen extra, para reprogramarlas hacia un estado similar al de las células madre embrionarias.

Las células madre embrionarias humanas (hESC) son muy importantes en la medicina regenerativa, ya que tienen el potencial para convertirse en prácticamente cualquier célula del cuerpo. Sin embargo, debido a los problemas éticos que existen sobre el uso de embriones humanos, y también debido a su limitada disponibilidad, los investigadores están buscando otros tipos de células, a las que mediante la introducción de genes adicionales, se puedan convertir en casi tan versátiles o pluripotentes como las hESCs. 

Esta forma de obtener células madre pluripotentes inducidas (iPSCs) no es eficiente, y además tiene el riesgo de que la ruptura del ADN que se produce de lugar a la formación de tumores.

Las células madre del líquido amniótico forman un paso intermedio entre las células madre embrionarias y las células madre adultas. Tienen cierto potencial para convertirse en diferentes tipos de células, pero no son pluripotentes.

Una nueva investigación, publicada en la revista Molecular Therapy, es la primera en obtener iPSCs sin tener que insertar material genético extraño en las células. El estudio también muestra cómo las iPSCs, obtenidas a partir de las células madre del líquido amniótico, muestran algunas de las características que normalmente sólo se ven en las células madre embrionarias, y que no se encuentran en las iPSCs obtenidas a partir de células adultas.

Los autores utilizaron células madre del líquido amniótico procedente de amniocentesis, que fueron cultivadas en un medio para el crecimiento de hESCs, al que agregaron ácido valproico. Con la adición de este reactivo químico se consiguió la reprogramación de las células del líquido amniótico hacia un estado pluripotencial modificando la configuración del ADN, de modo que los genes que se expresan en el embrión se volviesen a activar.

Las células reprogramadas tenían el potencial para convertirse en células funcionales de muchos tipos, incluyendo células hepáticas, óseas y nerviosas.

Artículo de referencia: Moschidou D, Mukherjee S, Blundell MP, Drews K, Jones GN, Abdulrazzak H, y col. Molecular Therapy (2012).Online.