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sábado, 11 de marzo de 2017

Resultados alentadores del trasplante de médula en la esclerosis múltiple

Fuente: http://www.diariomedico.com/2017/02/20/area-cientifica/especialidades/neurologia/esclerosis/resultados-alentadores-del-trasplante-de-medula-en-em


Un estudio observacional cifra en casi el 50 por ciento el porcentaje de pacientes con esclerosis múltiple que se mantuvieron libres de progresión de la enfermedad durante cinco años tras un trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas.



Paolo Muraro, investigador del Imperial College de Londres.





Un trabajo que se publica en la edición on line de JAMA Neurology examina los resultados a largo plazo del trasplante autólogo de médula ósea en pacientes con formas agresivas de esclerosis múltiple (EM) refractarios a los tratamientos habituales.


Paolo Muraro, del Imperial College de Londres, y sus compañeros recopilaron datos de 281 pacientes de 13 países que se sometieron a un trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas entre 1995 y 2006. Evaluaron tanto la supervivencia libre de progresión de la enfermedad como la supervivencia global.


Se registraron ocho fallecimientos (2,8 por ciento) durante los 100 primeros días tras el procedimiento y fueron contabilizados como relacionados con el trasplante. Los investigadores consideran que estos decesos resultan especialmente preocupantes en una enfermedad que no supone una amenaza inmediata para la vida de los pacientes. No obstante, creen que ese porcentaje refleja, probablemente, la experiencia inicial con este procedimiento, ya que sólo se incluyeron los trasplantes realizados hasta 2006.


La supervivencia libre de progresión de la enfermedad fue del 46 por ciento a cinco años tras el trasplante de médula. Una menor edad, tener una forma recidivante de EM, el uso previo de pocas inmunoterapias y unos menores niveles de discapacidad neurológica fueron los factores asociados a la consecución de mejores resultados.


Los autores subrayan que su estudio tiene ciertas limitaciones y apuntan que aún es pronto para aventurar la inclusión de este procedimiento en la práctica clínica habitual. "En este amplio estudio observacional de pacientes con EM tratados con trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas, casi la mitad de ellos permanecieron libres de progresión neurológica durante cinco años tras el trasplante. Estos resultados avalan la realización de más ensayos clínicos aleatorizados", concluyen.

domingo, 19 de febrero de 2017

Demostrada la eficacia de la terapia con células madre en la esclerosis múltiple

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-demostrada-eficacia-terapia-celulas-madre-esclerosis-multiple-201702071500_noticia.html


Los trasplantes de células madre pueden inducir una remisión de la esclerosis múltiple remitente-recurrente a largo plazo.


Cultivo de células madre.




Un ensayo clínico financiado por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID) y publicado en la revista «Neurology» muestra que la administración de terapia inmunosupresora a dosis elevadas seguida del trasplante de células madre del propio paciente puede inducir una remisión sostenida de la esclerosis múltiple remitente-recurrente –esto es, la forma más común de la enfermedad, caracterizada por la alternancia entre periodos libres de enfermedad y la aparición de brotes.


Concretamente, los resultados del nuevo estudio muestran que la terapia con células hematopoyéticas autólogas permite que, cinco años después de ser trasplantadas, hasta un 69% de los pacientes sobrevivan sin haber experimentado una progresión de la enfermedad. O lo que es lo mismo, sin haber sufrido un avance de los síntomas o de la discapacidad asociada a la enfermedad ni la aparición de nuevas lesiones cerebrales.


Como explica Anthony S. Fauci, director del NIAID, «estos hallazgos sugieren que la administración en una única ocasión de esta terapia puede ser sustancialmente más eficaz que el tratamiento a largo plazo con los mejores medicamentos disponibles para las personas con determinados tipos de esclerosis múltiple».


Los síntomas de la esclerosis múltiple varían ampliamente y pueden incluir dificultades motoras y del habla, debilidad, cansancio y dolor crónico. La forma remitente-recurrente es la más frecuente, pero con los años se puede producir un empeoramiento y evolucionar hasta una forma más progresiva de la enfermedad. Así, el objetivo del nuevo estudio fue evaluar la seguridad, eficacia y durabilidad de la nueva estrategia terapéutica en 24 pacientes con edades entre los 26 y los 52 años que, a pesar de seguir un tratamiento con los fármacos ya disponibles, experimentaban recaídas frecuentes y graves y un empeoramiento de su función neurológica.


Como indican los autores, «este nuevo tratamiento experimental pretende suprimir la enfermedad activa y prevenir una mayor discapacidad mediante la eliminación de las células causantes de la enfermedad y el restablecimiento del sistema inmunológico».


En un primer lugar, los autores extrajeron células madre hematopoyéticas –esto es, con capacidad de diferenciarse en cualquier célula sanguínea– de los pacientes para trasplantárselas una vez concluido un tratamiento con altas dosis de quimioterapia. El objetivo, por tanto, era debilitar el sistema inmune –con la quimioterapia– para luego ‘reconstruirlo’ con las células madre.


Los resultados mostraron que, transcurridos cinco años del tratamiento, la mayoría de los participantes permanecieron en remisión y la enfermedad se había estabilizado. Además, algunos participantes mostraron notables mejoras, caso de la recuperación de su movilidad y de otras capacidades físicas.


En definitiva, como destaca Richard Nash, co-autor de la investigación, «aunque se necesita una mayor evaluación de los beneficios y riesgos, estos resultados a cinco años sugieren el gran potencial de este tratamiento a largo plazo».


En este contexto, sin embargo, debe tenerse en cuenta que el procedimiento no está exento de efectos secundarios muy graves. Y es que dado que el sistema inmune se encuentra muy debilitado a consecuencia de la quimioterapia, los pacientes se encuentran expuestos a contraer una infección durante la fase de inmunosupresión. De hecho, tres de los participantes fallecieron durante el desarrollo del estudio, si bien ninguna de las muertes estuvo directamente relacionada con el tratamiento.


sábado, 11 de junio de 2016

La quimioterapia que detiene la esclerosis múltiple

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-quimioterapia-detiene-esclerosis-multiple-201606091831_noticia.html


La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica del sistema nervioso central que afecta a cerca de 47.000 personas en España, unas 600.000 en Europa y 2.500.000 en todo el mundo. En España cada cinco horas se diagnostica un nuevo caso.


Cultivo de células madre




Un tratamiento habitualmente utilizado en algunos tumores, como la leucemia, podría revertir los síntomas más habituales de la esclerosis múltiple (EM). Según un ensayo clínico en fase 2 que se publica en «The Lancet», la quimioterapia seguida de un trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas (TAPH) ha logrado detener completamente las recaídas clínicas y el desarrollo de nuevas lesiones cerebrales en 23 de 24 pacientes con esclerosis múltiple durante un período prolongado (más de 3 años) sin la necesidad de medicación. Además, ocho de los 23 pacientes tuvieron una mejora sostenida de la discapacidad mantenida durante 7,5 años después del tratamiento. Este es el primer tratamiento que obtiene este nivel de control de la enfermedad o recuperación neurológica en pacientes con EM, señalan los investigadores del Hospital de Ottawa y la Universidad de Ottawa (Canadá), aunque advierten de los riesgos relacionados con el tratamiento y aconsejan limitar su uso generalizado.


La EM es una de las enfermedades inflamatorias crónicas más comunes del sistema nervioso central; se calcula que afecta a más de 2 millones de personas en todo el mundo, 47.000 personas en España y unas 600.000 en Europa. Se produce cuando el propio sistema inmune ataca al organismo, un fenómeno conocido como autoinmunidad. Desde hace tiempo algunos centros especializados ofrecen este tipo de tratamiento para la EM, que implica el cultivo de células madre de la médula ósea del paciente, el uso de la quimioterapia para suprimir el sistema inmune del paciente y la reintroducción de las células madre en el torrente sanguíneo con el objetivo de ‘resetear’ el sistema inmunológico para evitar que siga atacando a su propio cuerpo. Sin embargo, muchos pacientes experimentan una recaída después de estos tratamientos, por lo que se necesitan métodos más fiables y eficaces.



Lo que ahora publica el grupo de Harold L. Atkins y Mark S. Freedman , es un paso más. Los investigadores probaron si la destrucción completa, en lugar de la supresión, del sistema inmune durante el tratamiento con quimioterapia seguida de trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas reduciría la tasa de recaídas en los pacientes y aumentaría el tiempo de remisión de la enfermedad.



Así los investigadores reclutaron a 24 pacientes voluntarios de 18-50 años de edad de tres hospitales canadienses que habían sido sometidos previamente a la terapia inmunosupresora estándar pero que no había logrado controlar la enfermedad. Todos los pacientes presentaban mal pronóstico y su discapacidad variaba de moderada a requerir una ayuda para caminar 100 metros, en función de su Expanded Disability Status Scale.


Los investigadores utilizaron un método similar de quimioterapia seguida de trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas al que se utiliza actualmente aunque introdujeron algunas variantes: en vez de solo suprimir el sistema inmunológico antes del trasplante, lo destruyeron por completo mediante el uso de un régimen de quimioterapia de busulfán, ciclofosfamida y globulina de conejo antitimocitos. Este tratamiento es «similar al empleado en otros ensayos, excepto que nuestro protocolo utiliza una quimioterapia más potente y elimina las células inmunes del injerto de células madre», señala Atkins. La quimioterapia, continúa, «es muy eficaz a la hora de atravesar la barrera hematoencefálica (líquido que protege al cerebro) lo que podría ayudar a eliminar las células inmunes dañinas desde el sistema nervioso central».



Los investigadores comprobaron que la mayoría de los pacientes, 23 de 24, permanecieron libres de recaída durante al menos 3 años: durante este periodo no presentaron síntomas de EM, nuevas lesiones cerebrales ni se detectó progresión de la enfermedad.


De los 24 pacientes, uno falleció a causa de la necrosis hepática y la sepsis causada por la quimioterapia. Antes del tratamiento, los pacientes experimentaron 1,2 recaídas por año de promedio. Después del tratamiento, no hubo recaídas durante el período de seguimiento (entre 4 y 13 años) en los 23 pacientes que sobrevivieron. Estos resultados clínicos se vieron reflejados por la ausencia de actividad detectable de nueva enfermedad en las imágenes obtenidas mediante resonancia magnética tomadas después del tratamiento.


Por otra parte, el deterioro cerebral progresivo típico disminuyó a una tasa asociada con el envejecimiento normal en 9 pacientes con el seguimiento más largo, y 8 (35%) de 23 pacientes tuvieron una mejora sostenida en su puntuación EDSS de 7,5 años después del tratamiento. A los 3 años, 6 pacientes (37%) fueron capaces de reducir o dejar de recibir los seguros de invalidez y volver al trabajo o escuela. Ocho (33%) de los 24 pacientes tenían un efecto tóxico moderado y 14 (58%) pacientes tuvieron sólo un efecto tóxico leve relacionado con el trasplante.


Este estudio es el primero que muestra una supresión completa a largo plazo de toda la actividad inflamatoria en una cohorte de pacientes con EM. Desde 2015, 30 informes de 16 estudios documentan los resultados en más de 650 receptores de trasplante, pero sólo tres de ellos han reportado los resultados después de una mediana de seguimiento superior a los 5 años. Por eso los resultados de este trabajo son tan relevantes.


Sin embargo, Freedman pone de relieve la necesidad de interpretar los resultados con cautela: «El tamaño de la muestra de 24 pacientes es muy pequeño; además no hemos usado ningún grupo de control para comparar con el grupo de tratamiento. Por eso –subraya- hacen falta ensayos clínicos más amplios para confirmar estos resultados. Y, debido a que se trata de un tratamiento agresivo, los beneficios potenciales deben sopesarse frente a los riesgos de complicaciones graves asociadas». En su opinión, el tratamiento sólo debería ofrecerse en centros especialistas con experiencia tanto en el tratamiento de la esclerosis múltiple como en el de la terapia de células madre, o como parte de un ensayo clínico. En el futuro, añade, «la investigación se debe dirigir a reducir los riesgos de este tratamiento, así como a comprender qué pacientes se podrían beneficiar mejor del tratamiento».



En un comentario que acompaña al estudio en «The Lancet», Jan Dörr, del Centro de Investigación Clínica Neurocure-Charité-Universitätsmedizin de Berlín (Alemania) reconoce que los resultados son «impresionantes» y parecen ser más eficaces que cualquier otro tratamiento disponible para la esclerosis múltiple. Pero advierte del perfil de seguridad, «especialmente con respecto a la mortalidad relacionada con el tratamiento».


No obstante cree Dörr que este trabajo va a cambiar el enfoque del tratamiento de la esclerosis múltiple. «Probablemente no a corto plazo, a causa principalmente de la tasa de mortalidad, sino a más largo plazo, cuando se mejore el perfil de tolerabilidad y seguridad y se disponga de marcadores para identificar a los pacientes con mal pronóstico, en los que un tratamiento potencialmente más peligroso podría estar justificado».



El trasplante de células hematopoyéticas del propio paciente (autólogo) seguido de quimioterapia es una técnica que se ha empleado en varias ocasiones para abordar el tratamiento de la esclerosis múltiple. Uno de los neurológos que mejor conoce este procedimiento en España es Albert Sainz, del Hospital Clinic de Barcelona, donde ya se ha empleado dicho proceso. Sainz explica que debemos ser «cautelosos» con este estudio, ya que este procedimiento estaría en el último lugar de los tratamientos para la EM. Pero, apunta, a pesar que ha habido otros grupos que han empleado esta técnica, este caso es especial por dos motivos: «en este caso al cultivar las células del paciente, han seleccionado aquellas que no fueran capaces de reactivar la enfermedad al introducirlas de nuevo y, además, al aplicar una quimioterapia de alta intensidad, muy agresiva, se reduce la probabilidad de que queden vivas células reactivas».


De esta forma, señalan, se han conseguido dos objetivos muy importantes diferentes a los observados hasta ahora con estudios similares: no hay presencia de lesión cerebral a 7 años ni brotes en ese mismo periodo de tiempo, «algo poco usual». Y además, el 4% mejoró su discapacidad., aunque no se puede atribuir al 100% al procedimiento debido a que no hay grupo control, señala.


En cualquier caso, concluye este experto de la Sociedad Española de Neurología, hoy día es un procedimiento con mucho riesgo, «ya que tiene una tasa de mortalidad del 5%, aunque en 2008 era del 20%», pero que en el futuro, «cuando haya marcadores que nos indiquen qué pacientes no van a responder a los tratamientos que sí se beneficiarían de esta técnica», podría pasar de ser una opción de «rescate» a una primera línea en sujetos muy seleccionados, y siempre que se haga en centros de referencia muy experimentados.


domingo, 22 de febrero de 2015

El trasplante celular se muestra superior a la terapia estándar en esclerosis múltiple

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20150212/abci-trasplante-celular-esclerosis-201502111726.html


Un pequeño estudio confirma la seguridad y eficacia a 4 años de este tratamiento en 9 pacientes.






Los trasplantes de células madre puede ser más eficaces que la mitoxantrona, un medicamento habitual para el tratamiento de los casos más graves de esclerosis múltiple (EM), según un nuevo estudio publicado en «Neurology».


Aunque se trata de un pequeño estudio, apenas 21 personas cuya discapacidad había aumentado durante el año anterior a pesar de que estaban tomando medicamentos convencionales o tratamientos de primera línea, los resultados son, según Giovanni Mancardi, de la Universidad de Génova (Italia), «emocionantes».


Los participantes, que tenían una media de edad de 36 años, se encontraban en un nivel de discapacidad media donde necesitaban un bastón o muleta para caminar. En este estudio de fase II, todos los participantes recibieron medicamentos para suprimir la actividad del sistema inmune. A continuación, 12 fueron tratados con mitoxantrona MS, lo que reduce la actividad del sistema inmune, mientras que los investigadores recogieron células madre de la médula ósea de los otros nueve participantes. A continuación se inactivó su sistema inmune y se trasplantaron las células madre a través de una vena. Con el tiempo, las células migraron a la médula ósea y fabricaron nuevas células que se convirtieron en células inmunes. Los participantes fueron seguidos durante un máximo de cuatro años.


«Este proceso parece restablecer el sistema inmune», señala Mancardi, para quien con estos resultados «podemos especular que el tratamiento de células madre puede afectar profundamente el curso de la enfermedad».



Los investigadores vieron que la inmunosupresión intensa seguida de tratamiento con células madre reducía significativamente la actividad de la enfermedad más que el tratamiento con mitoxantrona. Así, los que recibieron los trasplantes de células madre tenían un 80% menos de nuevas áreas de daño cerebral, llamadas lesiones T2, que los que recibieron mitoxantrona.


Y en cuanto a otro tipo de lesión asociada a la esclerosis, llamadas lesiones realzadas con gadolinio, ninguna de las personas que recibió el tratamiento con células madre tuvo una nueva lesión durante el estudio, mientras que el 56% de los tratados con mitoxantrona tenía al menos una nueva lesión.


Aunque se necesita más investigación con un mayor número de pacientes, Mancardi cree que estos resultados son muy «emocionantes» ya que vemos que «este tratamiento puede ser superior a un tratamiento actual en las personas con esclerosis múltiple grave que no estén respondiendo bien a los tratamientos estándares».


Stem cell transplants may work better than existing drug for severe multiple sclerosis

Fuente: http://medicalxpress.com/news/2015-02-stem-cell-transplants-drug-severe.html



Demyelination by MS. The CD68 colored tissue shows several macrophages in the area of the lesion. Original scale 1:100. 





Stem cell transplants may be more effective than the drug mitoxantrone for people with severe cases of multiple sclerosis (MS), according to a new study published in online issue of Neurology, the medical journal of the American Academy of Neurology.




The study involved 21 people whose disability due to MS had increased during the previous year even though they were taking conventional medications (also known as first-line treatments). The participants, who were an average age of 36, were at an average disability level where a cane or crutch was needed to walk.


In MS, the body's immune system attacks its own central nervous system. In this phase II study, all of the participants received medications to suppress immune system activity. Then 12 of the participants received the MS drug mitoxantrone, which reduces immune system activity. For the other nine participants, stem cells were harvested from their bone marrow. After the immune system was suppressed, the stem cells were reintroduced through a vein. Over time, the cells migrate to the bone marrow and produce new cells that become immune cells. The participants were followed for up to four years.


"This process appears to reset the immune system," said study author Giovanni Mancardi, MD, of the University of Genova in Italy. "With these results, we can speculate that stem cell treatment may profoundly affect the course of the disease."


Intense immunosupression followed by stem cell treatment reduced disease activity significantly more than the mitoxantrone treatment. Those who received the stem cell transplants had 80 percent fewer new areas of brain damage called T2 lesions than those who received mitoxantrone, with an average of 2.5 new T2 lesions for those receiving stem cells compared to eight new T2 lesions for those receiving mitoxantrone.


For another type of lesion associated with MS, called gadolinium-enhancing lesions, none of the people who received the stem cell treatment had a new lesion during the study, while 56 percent of those taking mitoxantrone had at least one new lesion.


Mancardi noted that the serious side effects that occurred with the stem cell treatment were expected and resolved without permanent consequences.


"More research is needed with larger numbers of patients who are randomized to receive either the stem cell transplant or an approved therapy, but it's very exciting to see that this treatment may be so superior to a current treatment for people with severe MS that is not responding well to standard treatments," Mancardi said.










Journal reference: Neurology


sábado, 31 de enero de 2015

Promising results for stem cell therapy in multiple sclerosis

Fuente: http://www.news-medical.net/news/20150128/Promising-results-for-stem-cell-therapy-in-MS.aspx


Preliminary findings suggest that nonmyeloablative haematopoietic stem cell transplantation (HSCT) may arrest, or even reverse, the progress of disease among patients with relapsing–remitting multiple sclerosis (MS).


The study, which appears in JAMA, involved 145 patients, but had no control group, and outcomes were rated by clinicians who were aware that the patients had received stem cell therapy.


The patients achieved significant improvements in their Expanded Disability Status Scale (EDSS) scores, from 4.0 at baseline to 3.0 after 2 years, report Richard Burt, from Northwestern University in Chicago, Illinois, USA, and co-authors.


But these gains were confined to the 118 patients with relapsing–remitting MS; the 27 patients with secondary-progressive MS did not improve during the median 2-year follow-up.




The group overall had similar improvements in their Neurologic Rating Scale and Multiple Sclerosis Functional Composite scores, and the average number of gadolinium-enhanced lesions on brain magnetic resonance imaging fell significantly after treatment, from 3.22 to 0.07 at 2 years. Average lesion volume fell by 33%.


Before transplantation, all patients underwent a conditioning (immunoablative) regimen involving cyclophosphamide plus either alemtuzumab or thymoglobulin. Although this regimen is less intensive than those used in some other studies, editorialist Stephen Hauser (University of California, San Francisco, USA) cautions that “it is by no means clear that the beneficial effects result from the infusion of stem cells rather than from the conditioning regimen.”


Nevertheless, he says: “Even if the ultimate role of HSCT is only to improve the safety of immunosuppressive regimens used for MS by shortening the period of dangerous immune suppression, this approach could still represent a valuable adjunct.”


The estimated rate of relapse-free survival was 89% at 2 years and 80% among patients followed up for 4 years, with respective progression-free survival rates of 92% and 87% and disease activity-free survival of 80% and 68%.


Besides patients with secondary-progressive MS, those with a disease duration longer than 10 years also failed to benefit from HSCT. Likewise, EDSS scores did not improve in patients with sustained peritransplant fever (>38.5 ºC).


In his editorial, Hauser says it would be of “considerable interest” to determine the effect of HSCT on oligoclonal immunoglobulin and oligoclonal B cells, as their disappearance would imply that the therapy had genuinely “reset the autoimmune process in the central nervous system”.


But he notes that, given the lifelong nature of MS, very long follow-up studies will be needed to confirm any benefits of HSCT.


jueves, 22 de enero de 2015

El trasplante de células madre reduce la discapacidad en pacientes con esclerosis

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20150120/abci-terapia-celular-esclerosis-multiple-201501201710.html


Por vez primera esta terapia logra una mejoría en la capacidad física, la función cognitiva y la calidad de vida en personas con EM remitente-recurrente.










Aunque no cure la enfermedad, la terapia con células madre parece estar convirtiéndose en un tratamiento eficaz para la esclerosis múltiple al mejorar la discapacidad de las personas afectadas y, por ello, la calidad de vida. Lo asegura una investigación que se publica en «JAMA», pero no es la primera que lo sugiere.


A finales de 2014, un trabajo publicado en «Archives of Neurology» abría la puerta al empleo de esta vía como una opción terapéutica para los pacientes con esclerosis múltiple, aunque algunos investigadores cuestionan tanto la eficacia a largo de la terapia como su seguridad. Este estudio mostraba que una terapia inmunosupresora de altas dosis y seguido de un trasplante con sus propias células madre hematopoyéticas lograba que, tres años después, un pequeño número de pacientes con un tipo determinado de esclerosis múltiple (EM), la esclerosis múltiple con remitente-recurrente, permanecieran libres de recaídas de la enfermedad y con mejoras en su función neurológica.


Ahora el estudio que se publica en «JAMA» muestra que en pacientes con este tipo de esclerosis múltiple (EM), el tratamiento con un trasplante mieloablativo de células madre hematopoyéticas (trasplante con inmunosupresión de baja intensidad de células madre) se asociaba con una mejoría en la discapacidad y en la calidad de vida.



Los resultados de estos estudios son muy importantes porque hay que tener en cuenta que el 50% de las personas con EM son incapaces de continuar con su trabajo a los 10 años del diagnóstico o de caminar a los 25 años. Y porque hasta ahora ninguna terapia aprobada ha demostrado poder revertir significativamente la discapacidad neurológica o mejorar la calidad de vida.


La esclerosis múltiple es un trastorno inmune del sistema nervioso central. El trasplante de células madre autólogo (células hematopoyéticas de los propios pacientes -de la sangre-) se ha probado como una vía de tratamiento que, a diferencia de los medicamentos de base inmunológica estándar, está diseñado para restablecer en lugar de suprimir el sistema inmunológico.


Lo que ha hecho el equipo de Richard K. Burt, de la Escuela de Medicina Feinberg y de la Universidad Northwestern (EE.UU.) ha sido analizar si este tipo de trasplante se relacionaba con una mejoría en la discapacidad neurológica en 123 pacientes con EM remitente-recurrente (definido como recaídas agudas seguidas de una recuperación parcial o completa y manifestaciones clínicas estables entre las recaídas) o 24 con EM secundaria progresiva (definida como una progresión gradual de la discapacidad con o sin recaídas superpuestas) tratados entre 2003 y 2014.


Y los resultados mostraron que, de los 145 pacientes, se observó una mejoría significativa en 41 (50% de los analizados a 2 años) y en 23 (64% de los pacientes controlados hasta los 4 años). «Hasta donde sabemos este es el primer estudio que muestra una mejora significativa y sostenida en la puntuación EDSS (Expanded Disability Status Scale) después de cualquier tratamiento para la EM», escriben los autores.




Además, el tratamiento también lograba una mejoría en la capacidad física, la función cognitiva y la calidad de vida y se apreció una reducción en la gravedad de la enfermedad clínica y el volumen de las lesiones cerebrales asociadas con la EM verificadas mediante resonancia magnética (MRI).


Una de las conclusiones a la que llegan los investigadores es la gran relevancia que tiene la selección de los pacientes: así, reconocen, «la puntuación EDSS no mejoró en aquellos pacientes con EM secundaria progresiva o en aquellos con enfermedad de duración superior a 10 años».



Sin embargo en un editorial que acompaña al estudio Stephen L. Hauser, de la Universidad de California-San Francisco (EE.UU.) se muestra muy crítico con el trabajo. En primer lugar, señala, «este tipo de trasplante no parece ser eficaz contra las formas progresivas de esclerosis múltiple». En segundo lugar, «los regímenes inmunosupresores que incluye este trasplante parecen ser eficaces contra la EM de recaída-remisión, al menos durante varios años, pero sigue sin estar claro si los efectos beneficiosos son el resultado de la infusión de células madre. Dada la disponibilidad de terapias eficaces contra la EM remitente recidivante, parecería razonable utilizar estas monoterapias probadas en el entorno clínico antes de considerar regímenes más complejos».


Por último, añade, «se debe aclarar el mecanismo de acción de este tipo de trasplante y no hay que olvidar que la EM es una enfermedad crónica, que por lo general aparece en adultos jóvenes por lo que para entender el papel de cualquier terapia, y sobre todo un régimen intensivo con incierto riesgo a largo plazo, se requieren períodos de seguimiento muy prolongados para evaluar de manera significativa si la enfermedad se ha reiniciado sobre a largo plazo, pero también verificar que estas terapias no han producido ningún daño colateral».


Stem cell transplantation shows potential for reducing disability in patients with multiple sclerosis

Fuente: http://medicalxpress.com/news/2015-01-stem-cell-transplantation-potential-disability.html


Results from a preliminary study indicate that among patients with relapsing-remitting multiple sclerosis (MS), treatment with nonmyeloablative hematopoietic stem cell transplantation (low intensity stem cell transplantation) was associated with improvement in measures of disability and quality of life, according to a study in the issue of JAMA.



Fifty percent of patients with MS are unable to continue employment by 10 years from diagnosis or are unable to walk by 25 years. Despite an annual cost of approximately $47,000 per patient to treat MS, no therapy approved by the U.S. Food and Drug Administration has been shown to significantly reverse neurological disability or improve quality of life, according to background information in the article.


Multiple sclerosis is thought to be an immune­mediated disorder of the central nervous system. Autologous (the use of one's own cells) hematopoietic (blood) stem cell transplantation (HSCT) is a form of immune suppression but unlike standard immune-based drugs, autologous HSCT is designed to reset rather than suppress the immune system. Richard K. Burt, M.D., of the Northwestern University Feinberg School of Medicine, Chicago, and colleagues studied the association of nonmyeloablative HSCT with neurological disability and other clinical outcomes in patients with relapsing-remitting MS (defined as acute relapses followed by partial or complete recovery and stable clinical manifestations between relapses; n = 123) or secondary-progressive MS (defined as a gradual progression of disability with or without superimposed relapses; n = 28) treated between 2003 and 2014.


Outcome analysis was available for 145 patients with an average follow-up of 2.5 years. On a measure of disability (Expanded Disability Status Scale [EDSS] score), there was significant improvement in 41 patients (50 percent of patients tested at 2 years) and in 23 patients (64 percent of patients tested at 4 years). "To our knowledge, this is the first report of significant and sustained improvement in the EDSS score following any treatment for MS," the authors write.


Receipt of HSCT was also associated with improvement in physical function, cognitive function and quality of life. There was also a reduction on another measure of clinical disease severity, volume of brain lesions associated with MS seen on magnetic resonance imaging (MRI). Four-year relapse-free survival was 80 percent and progression-free survival was 87 percent.




Patient selection is important in determining outcome, the researchers write. "In the post hoc analysis, the EDSS score did not improve in patients with secondary-progressive MS or in those with disease duration longer than 10 years."


The authors note the results are limited because this was an observational study without a control group. "Definitive conclusions will require a randomized trial; however, this analysis provides the rationale, appropriate patient selection, and therapeutic approach for a randomized study."


Stephen L. Hauser, M.D., of the University of California, San Francisco, writes in an accompanying editorial that the study by Burt et al, taken together with other available evidence, enables several conclusions to be made with reasonable confidence.


"First, autologous HSCT does not appear to be effective against established progressive forms of MS and, absent new data, additional trials of these protocols are probably not indicated for patients with progressive MS. Second, immunosuppressive regimens that include HSCT appear to be effective against the relapsing-remitting form of MS, at least over several years of observation. However, it is by no means clear that the beneficial effects result from the infusion of stem cells rather than from the conditioning regimen. Given the availability of highly effective FDA-approved therapies against relapsing-remitting MS, it would seem reasonable to use these proven monotherapies in the clinical setting before considering complex HSCT regimens."


"Third, the mechanism of action of autologous HSCT in MS needs to be clarified. ... Fourth, it is important to remember that MS is a chronic disease, usually arising in young adults and lasting throughout the lifespan. Many important disability-related outcomes take many years or decades to develop. To understand the role of any therapy for MS, and especially an intensive regimen with uncertain long-term risk, very long follow-up periods are required to meaningfully assess if the disease has indeed been rebooted over the long-term, and also to increase confidence that these therapies have not caused undue harm."










domingo, 11 de enero de 2015

Trasplantes de células madre capaces de frenar el avance de la esclerosis múltiple

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/12386/trasplantes-de-celulas-madre-capaces-de-frenar-el-avance-de-la-esclerosis-multiple/es/


Los resultados durante tres años de un ensayo clínico aún no finalizado sugieren que una dosis alta de terapia inmunosupresora seguida por el trasplante de células madre que forman células sanguíneas de la propia persona podrían inducir en algunos pacientes un proceso capaz de refrenar de manera sostenida el desarrollo de los síntomas de la variedad más común de esclerosis múltiple, una enfermedad autoinmune progresiva en la que el sistema inmunitario ataca el cerebro y la médula espinal. El ensayo clínico lo realiza la ITN (Immune Tolerance Network), un consorcio internacional de investigación clínica financiado por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), uno de los Institutos Nacionales estadounidenses de Salud.



Tres años después del tratamiento, casi el 80 por ciento de los participantes en el ensayo habían sobrevivido sin experimentar un incremento en la discapacidad, ni una recaída en síntomas de esclerosis múltiple dejados atrás, ni nuevas lesiones cerebrales. El equipo del Dr. Richard A. Nash observó menos complicaciones tempranas y efectos secundarios inesperados, aunque muchos participantes experimentaron los efectos secundarios ya previstos por ser típicos de la inmunosupresión a elevadas dosis, incluyendo infecciones y problemas gastrointestinales.



El equipo del Dr. Nash planea mantener su seguimiento a esos pacientes durante un total de cinco años, documentando todos los efectos secundarios asociados con el tratamiento.




Los científicos estiman que la esclerosis múltiple afecta a más de 2,3 millones de personas en todo el mundo. Los síntomas pueden variar ampliamente y pueden incluir problemas severos en las capacidades motoras, la visión y el habla.






sábado, 3 de enero de 2015

La terapia celular logra el control de la esclerosis múltiple a tres años

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20141230/abci-esclerosis-multiple-terapia-201412291843.html


Los pacientes presentaron mejoras neurológicas aunque algunos expertos advierten sobre la agresividad del tratamiento y sus efectos adversos.









Tres años después de recibir un trasplante de células madre, un pequeño número de pacientes con un tipo determinado de esclerosis múltiple (EM), la esclerosis múltiple con recaída-remisión, permanecen libres de recaídas de la enfermedad y con mejoras en su función neurológica. Los pacientes fueron tratados con una terapia inmunosupresora de altas dosis y posteriormente recibieron un trasplante con sus propias células madre hematopoyéticas. El estudio se publica en «Archives of Neurology» y abre la puerta al empleo de esta vía como una opción terapéutica para estos pacientes aunque algunos investigadores cuestionan tanto la eficacia a largo plazo de la terapia como su seguridad.


La EM es una enfermedad degenerativa y se ha visto que la mayoría de los pacientes con esclerosis múltiple con recaída-remisión que han recibido terapias modificadoras experimentan una mejora significativa. En cuanto al trasplante autólogo de células hematopoyéticas (usando las propias células de un paciente) tiene como objetivo eliminar las células inmunes que causan la enfermedad y restablecer el sistema inmune.


El artículo de Richard A. Nash, del Instituto Colorado Blood Cancer Institute at Presbyterian/St. Luke's Medical Center (EE.UU.), presenta los datos a tres años de esta intervención terapéutica, aunque el seguimiento es ya de 5 años. Y los resultados muestran que de los 24 pacientes que recibieron el tratamiento, la tasa global de supervivencia libre de eventos (definida como supervivencia sin muerte o enfermedad con pérdida de la función neurológica, recaída clínica o nuevas lesiones), era del 78,4% a los tres años.



No obstante los autores señalan que los eventos adversos fueron los esperados con los efectos tóxicos de este tratamiento tan agresivo. Pero por otro lado se observaron mejoras en la discapacidad neurológica, en la calidad de vida y en las puntuaciones funcionales.


«El estudio confirma la remisión de actividad de la EM de hasta tres años en la mayoría de los participantes. Por tanto –sostienen los investigadores- puede representar una opción terapéutica para los pacientes con esclerosis múltiple en los que la inmunoterapia convencional falla, así como para otras patologías inmunes graves en las que interviene el sistema nervioso central». Y en cuanto a los efectos adversos, señalan, «la mayoría de los efectos eran hematológicos y gastrointestinales, aunque reversibles». Por último reconoce que hace falta un seguimiento a más largo plazo para determinar la sostenibilidad de la respuesta.



Sin embargo, en un editorial M. Mateo Paz Soldán, de la Universidad de Utah-Salt Lake City, y Brian G. Weinshenker, de la Clínica Mayo, reconocen que tanto este estudio como otro de fase 2 dejan pocas dudas de que la terapia con altas dosis de inmunoterapia es capaz de suprimir actividad de la enfermedad inflamatoria en pacientes con EM que tienen la enfermedad activa en corto plazo. Pero advierten que aunque se ha aprendido mucho sobre cómo se pueden reducir la morbilidad y mortalidad relacionada con el tratamiento «se han producido muertes, incluso en estudios pequeños, y los regímenes agresivos se han traducido en la aparición de linfomas asociados con el virus de Epstein-Barr».



Report on remission in patients with MS 3 years after stem cell transplant

Fuente: http://www.eurekalert.org/pub_releases/2014-12/tjnj-ror122614.php


Three years after a small number of patients with multiple sclerosis (MS) were treated with high-dose immunosuppressive therapy (HDIT) and then transplanted with their own hematopoietic stem cells, most of the patients sustained remission of active relapsing-remitting MS (RRMS) and had improvements in neurological function, according to a study published online by JAMA Neurology.


MS is a degenerative disease and most patients with RRMS who received disease-modifying therapies experience breakthrough disease. Autologous (using a patient's own cells) hematopoietic cell transplant (HCT) has been studied in MS with the goal of removing disease-causing immune cells and resetting the immune system, according to the study background.


The Hematopoietic Cell Transplantation for Relapsing-Remitting Multiple Sclerosis (HALT-MS) study examines the effectiveness of early intervention with HDIT/HCT for patients with RRMS and breakthrough disease. The article by Richard A. Nash, M.D., of the Colorado Blood Cancer Institute at Presbyterian/St. Luke's Medical Center, Denver, and coauthors reports on the safety, efficacy and sustainability of MS disease stabilization though three years after the procedures. Patients were evaluated through five years.


Study results indicate that of the 24 patients who received HDIT/HCT, the overall rate of event-free survival was 78.4 percent at three years, which was defined as survival without death or disease from a loss of neurologic function, clinical relapse or new lesions observed on imaging. Progression-free survival and clinical relapse-free survival were 90.9 percent and 86.3 percent, respectively, at three years. The authors note that adverse events were consistent with the expected toxic effect of HDIT/HCT and that no acute treatment-related neurologic adverse events were seen. Improvements in neurologic disability, quality-of-life and functional scores also were noted.


"In the present study, HDIT/HCT induced remission of MS disease activity up to three years in most participants. It may therefore represent a potential therapeutic option for patients with MS in whom conventional immunotherapy fails, as well as for other severe immune-mediated diseases of the central nervous system. Most early toxic effects were hematologic and gastrointestinal and were expected and reversible. Longer follow-up is needed to determine the durability of the response," the authors conclude.


(JAMA Neurol. Published online December 29, 2014. doi:10.1001/jamaneurol.2014.3780.)






Editor's Note: Authors made conflict of interest disclosures. This work was sponsored by the Division of Allergy, Immunology and Transplantation, National Institute of Allergy and Infectious Diseases, National Institutes of Health. Please see the article for additional information, including other authors, author contributions and affiliations, financial disclosures, funding and support, etc.





Editorial: Moving Targets for Stem Cell Transplantation for Patients with MS


In a related editorial, M. Mateo Paz Soldán, M.D., Ph.D., of the University of Utah, Salt Lake City, and Brian G. Weinshenker, M.D., of the Mayo Clinic, Rochester, Minn., write: "This study and another phase 2 single-arm study leave little doubt that high-dose immunotherapy is able to substantially suppress inflammatory disease activity in patients with MS who have active disease in the short term. There is some evidence for long-term suppression of MS. Lessons have been learned about how treatment-related morbidity and mortality may be reduced. However, deaths have occurred, even in small studies, and aggressive regimens have resulted in lymphomas associated with Epstein-Barr virus."


"Nash et al show evidence of prolonged depletion of memory CD4+ cells, depletion of CD4+-dominant T-cell receptor clones and evidence of 'immune reset'; however, clinical or radiologic evidence of relapse trumps immunologic evidence of immune reset, and this study raises concern that those end points have not been adequately achieved. The jury is still out regarding the appropriateness and indication of HCT for MS," the authors conclude.


(JAMA Neurol. Published online December 29, 2014. doi:10.1001/jamaneurol.2014.3831. Available pre-embargo to the media at http://media.jamanetwork.com.)





Editor's Note: An author made a conflict of interest disclosure. Please see the article for additional information, including other authors, author contributions and affiliations, financial disclosures, funding and support, etc.





domingo, 19 de octubre de 2014

Multiple sclerosis researchers find the effects of age on remyelination are reversible

Fuente: http://medicalxpress.com/news/2014-10-multiple-sclerosis-effects-age-remyelination.html









Like conducting an errant orchestra to play together, researchers are guiding processes that go awry in multiple sclerosis to repair themselves.



The conductor walks to the stand and takes his place in front of the orchestra. He raises his baton and, with a dramatic flourish, one hundred individuals come to life. From nowhere, the stillness becomes a beautiful harmony as each member takes their part in a complex symphony.


Consider the workings and structure of the human brain – our most complicated organ – in terms of this orchestra. When it works, it is capable of something more remarkable than the greatest musical compositions in human history, but when it is affected by a condition such as multiple sclerosis (MS), "the brain's tightly orchestrated biological functions become discordant – the conductor begins to fail at their job and several instruments go out of tune," said Professor Robin Franklin, Head of Translational Science at the Wellcome Trust-Medical Research Council (MRC) Cambridge Stem Cell Institute and Director of the MS Society Cambridge Centre for Myelin Repair.


His research team and those led by other Stem Cell Institute researchers Drs Thóra Káradóttir, Mark Kotter and Stefano Pluchino are each looking at a different aspect of this errant orchestra. They hope that their collective knowledge will one day help 're-tune' the brains of MS patients to self-repair.


In its simplest terms, MS is a disease in which the immune system turns on itself, destroying the oligodendrocytes that make a protective sheath called myelin, which encases nerve fibres. This halts the transmission of neural messages, and eventually leads to nerve fibre damage, resulting in a progressive loss of movement, speech and vision for the 100,000 people in the UK who have MS.


However, the complexities of treating the disease go beyond simply stopping the destruction of myelin, said Franklin: "The myelin damage causes a build-up of debris, which needs removing, and the environment surrounding the cells needs to be conducive to regenerating the sheath. When we think about repairing the damage, we need to be considering several different biological phenomena at the same time."



Left to right: Robin Franklin, Thóra Káradóttir, Mark Kotter and Stefano Pluchino





Although there are drugs available for modifying the early stages of MS – including alemtuzumab (Lemtrada), developed in Cambridge – there are no treatments that regenerate the damaged tissue. Moreover, although the disease evolves over decades, with periods of remission followed by relapses, there is no treatment once patients have reached the progressive stage (estimated to be about 50% of current patients).




Oligodendrocytes – the master manufacturers of myelin – are formed by a type of stem cell in the brain called oligodendrocyte progenitor cells (OPCs), and are responsible for re-wrapping, or remyelinating, the bare axons with myelin in response to injuries or diseases. But this regenerative ability decreases with age and MS. "As the disease progresses, the need for intervention that galvanises the natural healing process becomes ever more important," explained Franklin. "Working with colleagues at the Harvard Stem Cell Institute, we've shown that the effects of age on remyelination are reversible, which gives us some confidence that we can use the brain's own OPCs for myelin regeneration."


However, to understand how to stimulate the brain's own repair mechanisms first requires an understanding of how the brain detects injury and initiates repair.


Thóra Káradóttir believes that one way the brain 'senses' problems are afoot is through the drop in how fast neural messages are passed across the brain. "The difference in speed between an intact neuron and a damaged one can be like comparing the speed of a cheetah to a tortoise," she said. "I'm eavesdropping on the information superhighway by attaching electrodes to neurons and OPCs."


Her findings show that damaged fibres release a molecule called glutamate. "It's their 'cry for help' to OPCs. If it doesn't happen, or if the OPCs don't 'hear', then repair is reduced." She is working with Numedicus, a company that specialises in developing secondary uses for existing drugs, to test drugs that she hopes will be able to amplify this signal and increase the repair process.


Meanwhile, Robin Franklin's team has shown that it's possible to kick-start OPCs, driving the formation of oligodendrocytes and sheath formation, using a drug that targets retinoid X receptor-gamma, a molecule found within OPCs. The results are positive and clinical trials will shortly commence in collaboration with Dr Alasdair Coles from the Department of Clinical Neurosciences and the MRC Centre for Regenerative Medicine at the University of Edinburgh.


What's interesting about the rejuvenation of remyelination is that the treatment primarily affected inflammation in demyelinating lesions, and specifically the recruitment of cells called macrophages. These are the body's 'big eaters' – their role is to search out and gobble up rubbish. "We have identified myelin debris as a potent inhibitor of stem cells. Learning how it is being sensed by stem cells enabled us to overcome this inhibition by using drugs such as ibudilast. A clinical trial to test these effects is currently undergoing preparation," explained Mark Kotter.


Franklin and Kotter's work is representative of an interesting turn in MS research within the field. Increasingly, investigators are looking at how the environment around the damage can be improved to help natural remyelination. "It's a curious paradox," said Franklin. "MS is caused by the immune system but components of the immune system are also key to its recovery."


Stefano Pluchino's team, for instance, has shown that injecting brain stem cells into mice with MS works in a surprising way. Instead of making new oligodendrocytes (or other brain cells), the cells seem to work by re-setting the damaging immune response, creating better conditions for the brain's own stem cells to replace or restore what has been damaged. He is now developing more-efficient stem cells and new drugs, including nanomedicines, to foster the healing of the damaged brain.


Given the complex landscape of abnormal activities happening in the MS brain, will combination therapies be the way forward? "Certainly," said Franklin. "Over the next ten years we will see an increased understanding of the fundamental biology in MS, we will identify more targets which may yield effective drugs and we'll have more-refined strategies for running clinical trials. What makes Cambridge rare is the spectrum of skills here – from understanding the fundamental biology of myelin repair through to clinical trials."