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miércoles, 24 de diciembre de 2014

Logran que el pelo vuelva a crecer tras modificar células del sistema inmune

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20141223/abci-cnio-regenera-pelo-201412231305.html


El hallazgo, con sello español, abre una nueva vía para el tratamiento de personas con alopecia, quemaduras de la piel y de algunos tipos de cáncer.









La búsqueda de un tratamiento «crecepelo» no está, o al menos no estaba, en el espíritu del Centro Nacional de Investigadores Oncológicas (CNIO). Pero un hallazgo casual hace cinco años en uno de sus experimentos ha permitido encontrar una conexión inesperada entre el sistema natural de defensas del organismo y la regeneración del cabello y la piel. Esta conexión, cuyas claves se publican en la revista «PLOS Biology», abre una nueva vía de tratamiento, no solo para las personas con alopecia, sino para los quemados y el cáncer.


Las células del sistema inmune que tienen esa capacidad regenerativa en la piel son los macrófagos. Los libros de Biología indican que son las encargadas de devorar patógenos para mantenernos sanos. Lo que no se sabía hasta ahora es que los macrófagos tuvieran además la llave para activar el crecimiento de las células madre de la piel, las que permiten que el pelo vuelva a crecer cuando se cae o las que originan uno de los cánceres de piel más comunes cuando se produce algún fallo.


El grupo de Mirna Pérez-Moreno y Donatello Castellana investigaban otros problemas con un grupo de ratones a los que les habían suministrado un tratamiento con antiinflamatorios. La sorpresa del experimento fue que a esos ratones les empezó a activar el crecimiento del pelo. La inflamación es una respuesta de defensa del organismo, de manera que ese efecto secundario llevó a Pérez Moreno a pensar que la explicación debía estar en el sistema inmune. A partir de ese momento, experimentó con los distintos tipos de células que participan en la defensa del organismo hasta atar los cabos necesarios para encontrar el nuevo rol de los macrófagos.



¿Y cómo estas células de defensa actúan sobre la piel? En una fase del ciclo del crecimiento del pelo, una parte de los macrófagos muere y es entonces cuando se produce una señal que empuja al folículo piloso a entrar en la siguiente etapa del ciclo y el pelo vuelve a crecer. «De alguna manera, su muerte estimula a los que quedan vivos para que secreten factores y activen el crecimiento del pelo», explica Pérez-Moreno.


En el laboratorio del CNIO ya se ha conseguido reproducir artificialmente este proceso natural, utilizando un fármaco para modular a voluntad el crecimiento del pelo. Ahora, en colaboración con las universidades de Manchester y Münster, están trabajando con tejidos humanos. Creen que en cinco años podrían intentarse los primeros ensayos con voluntarios.



En la carrera para conseguir un tratamiento capaz de repoblar las cabezas más despejadas hay varias líneas abiertas. Uno de los mayores logros ha sido cultivar los cabellos para multiplicarlos y hacer trasplantes capilares. Así no es necesario contar con una buena fuente donante de cabello. El reto actual pasa por contar con un tratamiento que consiga activar las células madre de la piel para que crezca nuevo pelo sin tener que hacer trasplantes. La clave estará en conseguir el nacimiento de cabello en una zona específica del cuerpo, como la cabeza, y no generar un crecimiento generalizado del pelo en todo el cuerpo.


Recientemente, la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, demostró que un fármaco bien conocido, utilizado para el tratamiento de desórdenes sanguíneos, era capaz de repoblar una cabeza prácticamente calva en menos de cinco meses, aunque solo funcionaba en los casos de una alopecia menos común, la areata. En estos casos, el pelo no se pierde de forma generalizada sino en forma de parches, tanto en la cabeza como en otras zonas del cuerpo.



El CNIO y otros grupos de investigación también investigan en la relación del desajuste de macrófagos y su participación en el desarrollo de tumores, más allá de los de la piel. «Por ejemplo, investigadores australianos están trabajando en su relación con el cáncer de mama», recuerda Pérez-Moreno.


viernes, 9 de agosto de 2013

Descubren que la disminución de unas proteínas reduce la aparición del cáncer de piel

Fuente: http://www.publico.es/459401/descubren-que-la-disminucion-de-unas-proteinas-reduce-la-aparicion-del-cancer-de-piel

Una investigación española describe que las enzimas Vav determinan la activación de rutas de señalización relacionadas con la proliferación celular, proporcionando dianas farmacológicas para esta grave enfermedad.


En la imagen puede verse una sección de piel hiperproliferativa. -CIC



El equipo de Xosé R. Bustelo, del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, ha demostrado que una ruta de señalización esencial en la aparición y desarrollo del cáncer de piel está controlada conjuntamente por las oncoproteínas Vav2 y Vav3. Estas oncoproteínas son unos enzimas que determinan la activación de rutas de señalización relacionadas con la movilidad y proliferación celular. Para demostrar el efecto de la inactivación de estos activadores en la enfermedad, los autores utilizaron ratones modificados genéticamente para eliminar la expresión de Vav2 y Vav3. Los resultados aparecen en el último número de la revista PloS-Biology.

Para los autores, con esta estrategia se quería simular el efecto que el uso sistémico de inhibidores contra estas dos proteínas tendría sobre el inicio y progresión de los tumores de piel y, al mismo tiempo, valorar los efectos colaterales que dicha inhibición pudiese provocar en la piel normal no tumoral. Esta vía experimental permitió demostrar que la eliminación de las proteínas Vav2 y Vav3 inducía una reducción muy acentuada de los tumores de piel inducidos en los ratones tras la aplicación tópica de diversos carcinógenos -agentes que inducen tumores a través de la inducción de mutaciones en el genoma de las células de la piel-. 


Sin embargo, los ratones carentes de estas dos proteínas no mostraron ninguna alteración en el desarrollo normal de la piel, lo que indicaba que el uso de inhibidores contra estas proteínas afectaría específicamente la viabilidad de las células tumorales pero no de las células normales de pacientes con cáncer de piel. El carcinoma de células escamosas es uno de los cánceres de piel más frecuentes tanto en España como en el resto del mundo. Aunque este tumor generalmente no es mortal y resulta fácilmente extirpable a través de cirugía menor, en algunos casos alcanza estadíos malignos y metastáticos que son difícilmente tratables. 

A diferencia de otros tumores, existe una correlación entre su aparición y la aplicación de ciertos tratamientos clínicos, como son por ejemplo la aplicación de inhibidores contra oncogenes (B-Raf) en terapias antitumorales y procedimientos con algún tipo de fármacos antifúngicos o inmunosupresores. Por tanto, su tratamiento puede tener interés no solo en la terapia del tumor sino también en su prevención. Sin embargo, todavía queda mucho por esclarecer las vías de señalización y procesos biológicos que determinan su aparición y desarrollo posterior.


Estudios subsecuentes llevados a cabo tanto en animales como en sus células de piel purificadas permitieron explicar el por qué del efecto antitumoral derivado de la inactivación de estas dos proteínas. Así, se vio que la expresión de estas dos proteínas era necesaria para la supervivencia de las células tumorales ante agentes que, como muchos de los fármacos usados en quimioterapia, inducen la muerte celular a través de la inducción de daño en su ADN.

Además, los investigadores pudieron demostrar que las proteínas Vav también eran necesarias para la proliferación óptima de las células tumorales y para la inducción de otros procesos biológicos que, como la inflamación local intratumoral, crean un ambiente tisular que favorece el crecimiento y supervivencia de las células tumorales de una manera más robusta. Estos experimentos indican que Vav2 y Vav3 desempeñan un papel importante en la iniciación y el desarrollo de cánceres de piel al promover rutas de señalización celular en células cancerosas relacionadas con la supervivencia celular al ADN dañado, la proliferación y la modificación del microambiente tisular donde dichas células crecen y se desarrollan.


Curiosamente, muchos de estos programas protumorigénicos están activados en otras enfermedades frecuentes de la piel, como es el caso de la psoriasis. Por tanto, los resultados obtenidos sugieren que las proteínas Vav podrían representar dianas farmacológicas potenciales para diversas enfermedades dermatológicas.


Los investigadores advierten que estos experimentos han identificado probablemente solo "la punta del iceberg" de este programa biológico, puesto que su estudio ha revelado la existencia de otros procesos biológicos controlados por estas oncoproteínas que pueden colaborar en el proceso de desarrollo tumoral. De esta forma, la evidencia actual indica que las proteínas Vav2 y Vav3 parecen contribuir a la reprogramación generalizada del microambiente del tejido tumoral modificando el comportamiento de diversos tipos de células ‘sanas' próximas al tumor. 

También han comprobado que estas proteínas contribuyen al funcionamiento normal de las células madre del tumor, responsables de su mantenimiento y progresión en el tiempo. Todas estas nuevas vías siguen en fase de estudio por parte de los grupos de investigación que han participado en este estudio. Según los autores, dado el carácter básico de estas investigaciones, serán todavía necesarios estudios posteriores a largo plazo para desarrollar inhibidores químicos efectivos contra dichas proteínas y para comprobar si realmente funcionan en el ámbito clínico.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Un error en las células madre relaciona el cáncer con el envejecimiento

Fuente: http://www.rdipress.com/06/10/2012/un-error-en-las-celulas-madre-relaciona-el-cancer-con-el-envejecimiento/


El envejecimiento es un proceso biológico complejo. Incluye, por ejemplo, que la capacidad funcional del cuerpo disminuye con el tiempo hasta llevar a la muerte del individuo. Sin embargo, el envejecimiento se asocia también con la aparición de muchas enfermedades, incluyendo el cáncer. El envejecimiento tiene importantes efectos sobre el individuo pero también representa una gran carga para la sociedad al convertirse en un gasto sanitario importante. Por lo tanto, es clave comprender el proceso normal de envejecimiento para ayudar a aumentar la longevidad y la calidad de la salud de la población.

A pesar del esfuerzo mundial en este tipo de investigación, las causas del envejecimiento siguen siendo poco conocidas. En particular, la razón por la cual el cuerpo sufre una disminución funcional en el transcurso del tiempo, no está aún esclarecida. Ahora, un nuevo estudio realizado por investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG), ha descubierto una pista importante en la comprensión de cómo el envejecimiento puede ocurrir, y cómo esto puede favorecer la aparición de enfermedades como el cáncer. La investigación ha sido portada de la revista Genes & Development.

En este estudio los investigadores estudiaron la piel de ratones jóvenes y viejos, un tejido que muestra claramente los signos del envejecimiento como la pérdida de crecimiento del pelo, las arrugas, el adelgazamiento de la piel y una disminución de la capacidad de curación de heridas.

En la piel como en el resto del cuerpo, el tejido está constantemente renovándose, reemplazando las células muertas y dañadas por células nuevas y sanas. Para lograr esto, cada tejido está compuesto de poblaciones de células especializadas conocidas como “células madre”. “Estas células tienen una capacidad única, ya que son capaces de crecer y diferenciarse en todos los otros diferentes tipos de células en el tejido, así como tolerar el estrés y el daño mejor que las otras células. Este proceso de rejuvenecimiento y renovación ocurre a lo largo de toda la vida“, dice Jason Doles, investigador postdoctoral en el CRG.

Su principal hallazgo es que durante el proceso de envejecimiento, las células madre de la piel realmente pierden su capacidad de funcionar adecuadamente. “Hemos descubierto que durante el envejecimiento ocurren grandes cambios en las células madre, por lo que las células de mayor edad en animales presentan un retardo en el crecimiento en comparación con las más jóvenes. También se encontró que las mayores no son capaces de tolerar el estrés tan bien como las jóvenes, apoyando fuertemente la idea de que en realidad los cambios en la funcionalidad de las células madre podrían conducir el proceso de envejecimiento”, dice Bill Keyes, líder del grupo de Mecanismos del Cáncer y Envejecimiento en el CRG y autor principal del estudio.

El estudio obtuvo más resultados, como el descubrimiento de nuevos procesos en el envejecimiento vinculados a enfermedades tales como el cáncer. En un estudio reciente del mismo grupo se demostró que estas mismas células madre se “desregulan” durante el desarrollo del “carcinoma de células escamosas”, un tipo mortal de cáncer de piel. El presente estudio realizó ensayos de caracterización de alto rendimiento (high-throughput profiling) de las células madre, lo que sirvió para identificar una posible causa de la pérdida de funcionamiento durante el envejecimiento.

Los investigadores demostraron que durante el envejecimiento normal, toda la piel sufre cambios y produce muchas proteínas diferentes que interceden en la inflamación, y que esta producción anormal de estos mediadores contribuye a la disminución de la funcionalidad en las células madre. Dado que la relación entre la inflamación y el desarrollo de cáncer es conocida desde hace mucho tiempo, este estudio revela hallazgos importantes sobre cómo los dos podrían estar vinculados.

La investigación ha sido financiada por el Ministerio español de Ciencia e Innovación y el Centro de Regulación Genómica (CRG).




Referencia bibliográfica:

Doles et al; Age-associated inflammation inhibits epidermal stem cell function. Genes & Development 2012(26):19. El artículo fue publicado online:
 http://www.genesdev.org/cgi/doi/10.1101/gad.192294.112

miércoles, 17 de octubre de 2012

Un estudio relaciona las células madre de la epidermis con el desarrollo de carcinomas escamosos

Fuente: http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1272792

Un estudio del Institut de Recerca Biomèdica de Bellvitge (IDIBELL) relaciona las células madre de la epidermis con el desarrollo de carcinomas escamosos de piel, según ha informado el centro mediante un comunicado.

El estudio demuestra que la expresión de oncoproteínas del virus del papiloma humano en células madre del folículo piloso, la región de la epidermis donde se regenera el pelo, induce el desarrollo de carcinomas de piel.

Estos estudios ponen de manifiesto que el origen de determinados carcinomas de piel reside en las células madre con una función alterada, según el estudio. Los carcinomas escamosos de piel son el segundo tipo de tumor epitelial más común en humanos.

La infección con algunos tipos de papilomavirus humano, junto con la exposición al sol y ciertas situaciones de inmunodeficiencia, induce el desarrollo de carcinomas escamosos de piel.

Según el estudio, la presencia de oncoproteínas induce alteraciones en la función de las células madre y promueve su proliferación y expansión.

Esta población de células madre se acumula en los folículos pilosos y migra a otras regiones de la epidermis donde, fuera de su nicho fisiológico, contribuye al desarrollo de lesiones precancerosas (hiperplasias y displasias) y finalmente de tumores.

La responsable de la investigación, Purificación Muñoz, ha resaltado que "es importante conocer cuál es el origen celular de los tumores para focalizar sobre los mecanismos y vías que están específicamente alterados en esta población celular y que podría ser responsable del desarrollo de carcinomas".

El IDIBELL forma parte del "Health Universitat de Barcelona Campus" (HUBc), una alianza que engloba a treinta entidades dedicadas a la formación, la investigación y la transferencia de conocimiento en el terreno de las ciencias de la salud.