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sábado, 11 de junio de 2016

La quimioterapia que detiene la esclerosis múltiple

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-quimioterapia-detiene-esclerosis-multiple-201606091831_noticia.html


La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica del sistema nervioso central que afecta a cerca de 47.000 personas en España, unas 600.000 en Europa y 2.500.000 en todo el mundo. En España cada cinco horas se diagnostica un nuevo caso.


Cultivo de células madre




Un tratamiento habitualmente utilizado en algunos tumores, como la leucemia, podría revertir los síntomas más habituales de la esclerosis múltiple (EM). Según un ensayo clínico en fase 2 que se publica en «The Lancet», la quimioterapia seguida de un trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas (TAPH) ha logrado detener completamente las recaídas clínicas y el desarrollo de nuevas lesiones cerebrales en 23 de 24 pacientes con esclerosis múltiple durante un período prolongado (más de 3 años) sin la necesidad de medicación. Además, ocho de los 23 pacientes tuvieron una mejora sostenida de la discapacidad mantenida durante 7,5 años después del tratamiento. Este es el primer tratamiento que obtiene este nivel de control de la enfermedad o recuperación neurológica en pacientes con EM, señalan los investigadores del Hospital de Ottawa y la Universidad de Ottawa (Canadá), aunque advierten de los riesgos relacionados con el tratamiento y aconsejan limitar su uso generalizado.


La EM es una de las enfermedades inflamatorias crónicas más comunes del sistema nervioso central; se calcula que afecta a más de 2 millones de personas en todo el mundo, 47.000 personas en España y unas 600.000 en Europa. Se produce cuando el propio sistema inmune ataca al organismo, un fenómeno conocido como autoinmunidad. Desde hace tiempo algunos centros especializados ofrecen este tipo de tratamiento para la EM, que implica el cultivo de células madre de la médula ósea del paciente, el uso de la quimioterapia para suprimir el sistema inmune del paciente y la reintroducción de las células madre en el torrente sanguíneo con el objetivo de ‘resetear’ el sistema inmunológico para evitar que siga atacando a su propio cuerpo. Sin embargo, muchos pacientes experimentan una recaída después de estos tratamientos, por lo que se necesitan métodos más fiables y eficaces.



Lo que ahora publica el grupo de Harold L. Atkins y Mark S. Freedman , es un paso más. Los investigadores probaron si la destrucción completa, en lugar de la supresión, del sistema inmune durante el tratamiento con quimioterapia seguida de trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas reduciría la tasa de recaídas en los pacientes y aumentaría el tiempo de remisión de la enfermedad.



Así los investigadores reclutaron a 24 pacientes voluntarios de 18-50 años de edad de tres hospitales canadienses que habían sido sometidos previamente a la terapia inmunosupresora estándar pero que no había logrado controlar la enfermedad. Todos los pacientes presentaban mal pronóstico y su discapacidad variaba de moderada a requerir una ayuda para caminar 100 metros, en función de su Expanded Disability Status Scale.


Los investigadores utilizaron un método similar de quimioterapia seguida de trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas al que se utiliza actualmente aunque introdujeron algunas variantes: en vez de solo suprimir el sistema inmunológico antes del trasplante, lo destruyeron por completo mediante el uso de un régimen de quimioterapia de busulfán, ciclofosfamida y globulina de conejo antitimocitos. Este tratamiento es «similar al empleado en otros ensayos, excepto que nuestro protocolo utiliza una quimioterapia más potente y elimina las células inmunes del injerto de células madre», señala Atkins. La quimioterapia, continúa, «es muy eficaz a la hora de atravesar la barrera hematoencefálica (líquido que protege al cerebro) lo que podría ayudar a eliminar las células inmunes dañinas desde el sistema nervioso central».



Los investigadores comprobaron que la mayoría de los pacientes, 23 de 24, permanecieron libres de recaída durante al menos 3 años: durante este periodo no presentaron síntomas de EM, nuevas lesiones cerebrales ni se detectó progresión de la enfermedad.


De los 24 pacientes, uno falleció a causa de la necrosis hepática y la sepsis causada por la quimioterapia. Antes del tratamiento, los pacientes experimentaron 1,2 recaídas por año de promedio. Después del tratamiento, no hubo recaídas durante el período de seguimiento (entre 4 y 13 años) en los 23 pacientes que sobrevivieron. Estos resultados clínicos se vieron reflejados por la ausencia de actividad detectable de nueva enfermedad en las imágenes obtenidas mediante resonancia magnética tomadas después del tratamiento.


Por otra parte, el deterioro cerebral progresivo típico disminuyó a una tasa asociada con el envejecimiento normal en 9 pacientes con el seguimiento más largo, y 8 (35%) de 23 pacientes tuvieron una mejora sostenida en su puntuación EDSS de 7,5 años después del tratamiento. A los 3 años, 6 pacientes (37%) fueron capaces de reducir o dejar de recibir los seguros de invalidez y volver al trabajo o escuela. Ocho (33%) de los 24 pacientes tenían un efecto tóxico moderado y 14 (58%) pacientes tuvieron sólo un efecto tóxico leve relacionado con el trasplante.


Este estudio es el primero que muestra una supresión completa a largo plazo de toda la actividad inflamatoria en una cohorte de pacientes con EM. Desde 2015, 30 informes de 16 estudios documentan los resultados en más de 650 receptores de trasplante, pero sólo tres de ellos han reportado los resultados después de una mediana de seguimiento superior a los 5 años. Por eso los resultados de este trabajo son tan relevantes.


Sin embargo, Freedman pone de relieve la necesidad de interpretar los resultados con cautela: «El tamaño de la muestra de 24 pacientes es muy pequeño; además no hemos usado ningún grupo de control para comparar con el grupo de tratamiento. Por eso –subraya- hacen falta ensayos clínicos más amplios para confirmar estos resultados. Y, debido a que se trata de un tratamiento agresivo, los beneficios potenciales deben sopesarse frente a los riesgos de complicaciones graves asociadas». En su opinión, el tratamiento sólo debería ofrecerse en centros especialistas con experiencia tanto en el tratamiento de la esclerosis múltiple como en el de la terapia de células madre, o como parte de un ensayo clínico. En el futuro, añade, «la investigación se debe dirigir a reducir los riesgos de este tratamiento, así como a comprender qué pacientes se podrían beneficiar mejor del tratamiento».



En un comentario que acompaña al estudio en «The Lancet», Jan Dörr, del Centro de Investigación Clínica Neurocure-Charité-Universitätsmedizin de Berlín (Alemania) reconoce que los resultados son «impresionantes» y parecen ser más eficaces que cualquier otro tratamiento disponible para la esclerosis múltiple. Pero advierte del perfil de seguridad, «especialmente con respecto a la mortalidad relacionada con el tratamiento».


No obstante cree Dörr que este trabajo va a cambiar el enfoque del tratamiento de la esclerosis múltiple. «Probablemente no a corto plazo, a causa principalmente de la tasa de mortalidad, sino a más largo plazo, cuando se mejore el perfil de tolerabilidad y seguridad y se disponga de marcadores para identificar a los pacientes con mal pronóstico, en los que un tratamiento potencialmente más peligroso podría estar justificado».



El trasplante de células hematopoyéticas del propio paciente (autólogo) seguido de quimioterapia es una técnica que se ha empleado en varias ocasiones para abordar el tratamiento de la esclerosis múltiple. Uno de los neurológos que mejor conoce este procedimiento en España es Albert Sainz, del Hospital Clinic de Barcelona, donde ya se ha empleado dicho proceso. Sainz explica que debemos ser «cautelosos» con este estudio, ya que este procedimiento estaría en el último lugar de los tratamientos para la EM. Pero, apunta, a pesar que ha habido otros grupos que han empleado esta técnica, este caso es especial por dos motivos: «en este caso al cultivar las células del paciente, han seleccionado aquellas que no fueran capaces de reactivar la enfermedad al introducirlas de nuevo y, además, al aplicar una quimioterapia de alta intensidad, muy agresiva, se reduce la probabilidad de que queden vivas células reactivas».


De esta forma, señalan, se han conseguido dos objetivos muy importantes diferentes a los observados hasta ahora con estudios similares: no hay presencia de lesión cerebral a 7 años ni brotes en ese mismo periodo de tiempo, «algo poco usual». Y además, el 4% mejoró su discapacidad., aunque no se puede atribuir al 100% al procedimiento debido a que no hay grupo control, señala.


En cualquier caso, concluye este experto de la Sociedad Española de Neurología, hoy día es un procedimiento con mucho riesgo, «ya que tiene una tasa de mortalidad del 5%, aunque en 2008 era del 20%», pero que en el futuro, «cuando haya marcadores que nos indiquen qué pacientes no van a responder a los tratamientos que sí se beneficiarían de esta técnica», podría pasar de ser una opción de «rescate» a una primera línea en sujetos muy seleccionados, y siempre que se haga en centros de referencia muy experimentados.


domingo, 8 de mayo de 2016

Nuevos avances en el tratamiento de la diabetes

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/19387/nuevos-avances-en-el-tratamiento-de-la-diabetes/


En la diabetes tipo 1, el sistema inmunitario ataca a las células productoras de insulina del propio cuerpo. Se sabe razonablemente bien cómo progresa este ataque autoinmune, pero la ciencia ha venido desconociendo qué lo desencadena exactamente o cómo detenerlo.


Las mutaciones en docenas de genes elevan el riesgo de la enfermedad, en una magnitud modesta pero significativa, así que los investigadores están intentando aclarar cómo podría contribuir a ello cada gen. Ahora, el equipo de Stephan Kissler, de la Escuela de Medicina en la Universidad Harvard y el Centro Joslin para la Diabetes, en Estados Unidos ambas entidades, ha mostrado una forma por la que uno de tales genes, llamado RGS1, podría ayudar a fomentar el ataque autoinmune.


En dicho ataque, las células inmunitarias llamadas células T se infiltran en el páncreas y dañan a las células beta que producen insulina. Otro tipo de células inmunitarias llamadas células B, que producen anticuerpos, también están implicadas. En un modelo de ratón de la diabetes tipo 1, el gen RGS1 afecta a la población de un tipo de célula T llamado “célula auxiliar folicular T”, que es esencial para las células B y la producción de anticuerpos.



Stephan Kissler.




En otra investigación distinta, el equipo de Martin Fussenegger, del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zúrich (también conocido como Escuela Politécnica Federal de Zúrich), ha logrado una hazaña que muchos especialistas habían hasta ahora creído imposible: él y sus colaboradores han extraído células madre del tejido graso de un paciente de 50 años, y tras aplicarles reprogramación genética para fomentar su maduración, han conseguido su conversión en células beta funcionales. En presencia de glucosa, las células beta generadas usando este “software genético” producen la hormona insulina, justo como lo hacen las células beta naturales, que se encuentran en el páncreas.








sábado, 15 de febrero de 2014

Descubren un nuevo “truco” que usan las células madre para desempaquetar su ADN

Fuente: http://alt1040.com/2014/01/empaquetamiento-adn-celulas-madre


Científicos suecos desenmascaran el proceso biológico que podría asociarse con el comportamiento de las células madre. Este mecanismo, conocido como citrulinación, también interviene en el desarrollo del cáncer o de enfermedades autoinmunes, tales como la artritis reumatoide.






Las células madre son aquellas capaces de dar lugar a cualquier tipo de célula de nuestro cuerpo. A partir de ellas, por ejemplo, podemos formar células renales especializadas, con el objetivo de crear mini-riñones que pudieran ser utilizados como trasplantes del futuro.

¿Por qué pueden las células madre convertirse tan rápidamente en células especializadas, y sin embargo, el proceso inverso no se da con tanta facilidad? El secreto se encuentra en el ADN, que porta la información genética necesaria; en otras palabras: las instrucciones para que cada célula cumpla un papel determinado en un lugar y momento específicos.


Para que estas instrucciones sean "leídas" correctamente, el genoma de cada célula se encuentra más o menos empaquetado. ¿Qué significa esto? Cuanto más empaquetado se encuentre, gracias a la labor de unas proteínas llamadas histonas, peor podrá leerse su información genética. Sin embargo, si conseguimos "relajar" dicho empaquetamiento, es más fácil que pueda leerse la secuenciación de unos determinados genes.

¿Qué tiene que ver el empaquetamiento con las células madre? Cuanto más empaquetado esté el ADN de estas células, peor se podrá leer su información genética, y por tanto, será más difícil que estas células den lugar a otras células más especializadas. Sin embargo, si conseguimos flexibilizar su empaquetamiento de alguna manera, lograremos que sea más sencillo leer el ADN de estas células madre, y por ello, que puedan especializarse en otros tipos celulares.






Una nueva investigación realizada por científicos del Instituto Karolinska de Suecia ha determinado la relación entre la citrulinación y las células madre. En el empaquetamiento del genoma de nuestras células, intervienen dos características importantes: la carga negativa del ADN y la carga positiva de las histonas antes mencionadas.




Sin embargo, si en la célula interviene la citrulinación, la carga positiva de estas proteínas se "relaja", posibilitando que también se flexibilice el empaquetamiento del ADN. En otras palabras, este mecanismo biológico participaría en los cambios genéticos que deben ocurrir para pasar de células madre a células especializadas.

Su investigación, publicada en Nature, ha servido para asociar por primera vez la citrulinación con las células madre. Este proceso biológico funciona de forma que un elemento de las proteínas (llamado arginina) pueda convertirse en citrulina. El interrogante principal se basa ahora en desvelar la relación que tiene este mecanismo con otros sucesos que ocurren en nuestro organismo, además del ya mencionado con las células madre.

Y es que estudios recientes ya relacionan este proceso de citrulinación con el desarrollo de cáncer o de enfermedades autoinmunes, tales como la artritis reumatoide. En este segundo caso, el cambio proteico que induce la citrulinación sería diferente al de las células madre, ya que lo que provocaría, en principio, sería marcar a las proteínas de nuestro organismo con una especie de "etiqueta", de forma que fueran identificadas por nuestras defensas como algo extraño. Esta es la razón por la que en las patologías autoinmunes, el cuerpo reacciona contra el propio cuerpo.

La investigación sueca, por tanto, es la primera que logra asociar el proceso de la citrulinación con el comportamiento que presentan las células madre, a través del fortalecimiento o la relajación del empaquetamiento del ADN. Conocer más acerca de la biología de nuestras células es fundamental, ya que ello posibilitará que poseamos mejores dianas terapéuticas en el futuro.

domingo, 2 de junio de 2013

Obtienen tejido de timo mediante células madre embrionarias

Fuente: http://www.elsemanaldigital.com/una-estrategia-con-celulas-madre-estimula-el-sistema-inmune-en-los-ratones-186822_noticia.htm

Investigadores de la Universidad de California San Francisco (UCSF), en Estados Unidos, han logrado el primer tejido del timo (un órgano del sistema linfático) humano en funcionamiento mediante células madre embrionarias en el laboratorio. Los científicos demostraron que, en ratones, el tejido se puede utilizar para fomentar el desarrollo de las células blancas de la sangre que el cuerpo necesita para montar respuestas inmunes saludables y prevenir las reacciones autoinmunes dañinas.

Los expertos que desarrollaron las células del timo, lo que provocó la proliferación y maduración de las células del sistema inmune en funcionamiento cuando se trasplantaron, creen que el logro marca un paso significativo hacia nuevos tratamientos basados en células madre y trasplante de órganos, así como las nuevas terapias para la diabetes tipo 1 y otras enfermedades autoinmunes, así como patologías de inmunodeficiencia.

A partir de células madre de embriones humanos, el equipo de la UCSF, dirigido por el inmunólogo Mark Anderson y Matthias Hebrok, investigador de células madre y director del Centro de Diabetes de UCSF, utilizó una combinación única de factores de crecimiento en la trayectoria de desarrollo de las células y, finalmente, dio con una fórmula que produjo tejido del timo funcional.

El resultado, publicado en la edición digital de la revista ´Cell Stem Cell´, pone en funcionamiento tejido que nutre el crecimiento y el desarrollo de los glóbulos blancos conocidos como células T. Las células T son una población de células inmunes centrales que responde a los patógenos específicos de la enfermedad y evita que el sistema inmune ataque a los tejidos del propio cuerpo.

El timo podría ser un poco oscuro para los profanos, pero se trata de una pequeña glándula ubicada en la parte superior del pecho debajo del esternón, que de ninguna manera es prescindible, ya que individuos con defectos en su función sucumben a la infección a temprana edad.

Dada la naturaleza invasiva de la terapia celular, que sigue siendo totalmente experimental, los primeros tratamientos con tejido del timo derivado en laboratorio probablemente se estudiaron en pacientes con enfermedades mortales para las que no existen tratamientos eficaces, dijo Anderson. Por ejemplo, un tratamiento precoz podría ser para el síndrome de DiGeorge, una enfermedad genética en la que algunos recién nacidos carecen de timo y mueren en la infancia.

Sin embargo, un impacto potencialmente mayor puede estar en el área de trasplante de tejido, un objetivo del emergente campo de las terapias basadas en células madre, que ahora están limitadas por las posibilidades de que el sistema inmune rechace las células madre trasplantadas, señaló Anderson. Para el trasplante, las células madre pueden ser inducidas simultáneamente por dos vías de desarrollo para formar el tejido del timo y un órgano de reemplazo, por lo que el trasplante podría superar la barrera de rechazo sin la necesidad de inmunosupresión perjudicial, según este experto.

Algunas células T son preparadas por el timo para atacar a los invasores extraños, incluyendo los trasplantes, mientras que las células T que atacarían nuestros propios tejidos normalmente son eliminadas en el timo. En la misma línea, el tejido del timo podría un día utilizarse para entrenar el sistema inmune en las enfermedades autoinmunes, en las que el sistema inmune ataca anormalmente, lo que mejoraría el reconocimiento y la protección de la destrucción inmune.

Los investigadores han descubierto que muchas de las proteínas y los factores de crecimiento se activan durante el curso del desarrollo embrionario y que son cruciales para la formación de órganos. Hebrok ha pasado años tratando de desarrollar células beta secretoras de insulina, una parte del páncreas que se destruye durante el curso de la diabetes.


Los investigadores advierten de que no se ha replicado perfectamente el timo, y que sólo alrededor del 15 por ciento de las células se dirigieron con éxito para convertirse en tejido del timo con el protocolo utilizado en el estudio. Aún así, destaca Anderson, se ha desarrollado una herramienta que permite "modular el sistema inmune de una manera nunca vista antes".

lunes, 20 de mayo de 2013

Una estrategia con células madre estimula el sistema inmune en los ratones

Fuente: http://www.europapress.es/salud/noticia-estrategia-celulas-madre-estimula-sistema-inmune-ratones-20130516180206.html




Investigadores de la Universidad de California San Francisco (UCSF), en Estados Unidos, han logrado el primer tejido del timo (un órgano del sistema linfático) humano en funcionamiento mediante células madre embrionarias en el laboratorio. Los científicos demostraron que, en ratones, el tejido se puede utilizar para fomentar el desarrollo de las células blancas de la sangre que el cuerpo necesita para montar respuestas inmunes saludables y prevenir las reacciones autoinmunes dañinas.


Los expertos que desarrollaron las células del timo, lo que provocó la proliferación y maduración de las células del sistema inmune en funcionamiento cuando se trasplantaron, creen que el logro marca un paso significativo hacia nuevos tratamientos basados en células madre y trasplante de órganos, así como las nuevas terapias para la diabetes tipo 1 y otras enfermedades autoinmunes, así como patologías de inmunodeficiencia.

A partir de células madre de embriones humanos, el equipo de la UCSF, dirigido por el inmunólogo Mark Anderson y Matthias Hebrok, investigador de células madre y director del Centro de Diabetes de UCSF, utilizó una combinación única de factores de crecimiento en la trayectoria de desarrollo de las células y, finalmente, dio con una fórmula que produjo tejido del timo funcional.

El resultado, publicado en la edición digital de la revista 'Cell Stem Cell', pone en funcionamiento tejido que nutre el crecimiento y el desarrollo de los glóbulos blancos conocidos como células T. Las células T son una población de células inmunes centrales que responde a los patógenos específicos de la enfermedad y evita que el sistema inmune ataque a los tejidos del propio cuerpo.

El timo podría ser un poco oscuro para los profanos, pero se trata de una pequeña glándula ubicada en la parte superior del pecho debajo del esternón, que de ninguna manera es prescindible, ya que individuos con defectos en su función sucumben a la infección a temprana edad.

Dada la naturaleza invasiva de la terapia celular, que sigue siendo totalmente experimental, los primeros tratamientos con tejido del timo derivado en laboratorio probablemente se estudiaron en pacientes con enfermedades mortales para las que no existen tratamientos eficaces, dijo Anderson. Por ejemplo, un tratamiento precoz podría ser para el síndrome de DiGeorge, una enfermedad genética en la que algunos recién nacidos carecen de timo y mueren en la infancia.

Sin embargo, un impacto potencialmente mayor puede estar en el área de trasplante de tejido, un objetivo del emergente campo de las terapias basadas en células madre, que ahora están limitadas por las posibilidades de que el sistema inmune rechace las células madre trasplantadas, señaló Anderson. Para el trasplante, las células madre pueden ser inducidas simultáneamente por dos vías de desarrollo para formar el tejido del timo y un órgano de reemplazo, por lo que el trasplante podría superar la barrera de rechazo sin la necesidad de inmunosupresión perjudicial, según este experto.

Algunas células T son preparadas por el timo para atacar a los invasores extraños, incluyendo los trasplantes, mientras que las células T que atacarían nuestros propios tejidos normalmente son eliminadas en el timo. En la misma línea, el tejido del timo podría un día utilizarse para entrenar el sistema inmune en las enfermedades autoinmunes, en las que el sistema inmune ataca anormalmente, lo que mejoraría el reconocimiento y la protección de la destrucción inmune.

Los investigadores han descubierto que muchas de las proteínas y los factores de crecimiento se activan durante el curso del desarrollo embrionario y que son cruciales para la formación de órganos. Hebrok ha pasado años tratando de desarrollar células beta secretoras de insulina, una parte del páncreas que se destruye durante el curso de la diabetes.

La aparición secuencial de las proteínas marcadoras específicas dentro de las células que se desarrollan en los distintos órganos del tracto gastrointestinal sirve como una serie de hitos, lo que ha ayudado a orientar a Hebrok y a otros que tratan de guiar la formación de distintos tejidos.

Los investigadores advierten de que no se ha replicado perfectamente el timo, y que sólo alrededor del 15 por ciento de las células se dirigieron con éxito para convertirse en tejido del timo con el protocolo utilizado en el estudio. Aún así, destaca Anderson, se ha desarrollado una herramienta que permite "modular el sistema inmune de una manera nunca vista antes".

martes, 7 de mayo de 2013

La Fundación INBIOMED obtiene un tipo de célula madre que actúa como potente antiinflamatorio

Fuente: http://www.diariovasco.com/v/20130407/al-dia-local/inbiomed-crea-celula-madre-20130407.html

El desarrollo científico, ahora ya en fase preclínica, permitirá obtener nuevos tratamientos. Se podría aplicar sobre enfermedades que afectan al 10% de la población y para evitar el rechazo tras un trasplante.


Los científicos de la Fundación INBIOMED le han dado el nombre de Melesona. Pueden hacerlo porque ellos son los creadores de esta célula madre cuya modificación genética amplifica su capacidad inmunodepresora. Dicho de otra forma, supone el inicio de una línea de investigación que permitirá desarrollar potentes medicamentos contra las enfermedades inflamatorias y autoinmunes, como la artritis reumatoide, la psoriasis, la colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn, la esclerosis múltiple o el rechazo post trasplante.

Son dolencias que afectan a más del 10% de la población y que actualmente se tratan con medicamentos que con mucha frecuencia provocan efectos secundarios severos. La terapia celular, todavía en fase de experimentación, conseguiría mejores resultados sin apenas efectos adversos. A partir de la Melesona, la maquinaria científica funciona a pleno rendimiento en el edificio de Biokutxa del Parque Tecnológico de Miramón en Donostia; las primeras fases experimentales de un camino largo y laborioso ya se han culminado.


Pero la Melesona no es un descubrimiento providencial. Detrás de esta célula madre modificada genéticamente para incrementar su capacidad inmunorreguladora hay un trabajo muy especializado y prácticamente a contrarreloj de los científicos de INBIOMED. Este centro de investigación con células madre tiene como objetivo la búsqueda de tratamientos contra el cáncer, las enfermedades neurodegenerativas y las enfermedades hematológicas y autoinmunes.

En los últimos años se ha identificado que las células madre mesenquimales, que son las utilizadas preferentemente en las investigaciones de INBIOMED, poseían una capacidad inmunorreguladora que permitía abrir todo un mundo de expectativas en cuanto a su aplicación como terapia. Las células madre mesenquimales se consiguen preferentemente de la médula ósea y de la grasa. La ciencia ha conseguido desarrollarlas en laboratorio como células de hueso, grasa y cartílago. No se ha descartado teóricamente que puedan ser transformadas también en otro tipo de tejidos, pero en la práctica los resultados dejan aún mucho que desear.

El descubrimiento de la capacidad inmunorreguladora de las células madre mesenquimales animó a los científicos de INBIOMED a seguir este proceso de investigación. «En efecto, comprobamos que cuando trasplantábamos las células en una zona de inflamación, ésta disminuía», explica César Trigueros, director del departamento de células madre hematopoyéticas y mesenquimales de la fundación guipuzcuana. Pero no solo INBIOMED. Varios equipos de investigadores de todo el mundo se pusieron a trabajar en la utilización de células madre mesenquimales para conseguir terapias contra las enfermedades inflamatorias y autoinmunes. Algunos grupos están logrando buenos resultados pero otros experimentos, en cambio, no están alcanzando los objetivos esperados. El problema, según Trigueros, es que resulta difícil averiguar los motivos por los que no funcionan en algunos casos debido a que cada equipo trabaja de diferente manera. Sin embargo, de lo que no hay duda es de la capacidad inmunorreguladora de estas células y esto ya es motivo suficiente para que esté abierta la carrera por la futura utilización de estas terapias con plenas garantías. Y resulta que en esta carrera, los científicos de INBIOMED se han situado en puestos de cabeza al haber logrado modificar genéticamente las células madre mesenquimales para potenciar o sobreactivar su capacidad inmunorreguladora, es decir, al haber creado la variante Melesona. Trigueros explica que la han desarrollado in vitro «y ha funcionado muy bien»; también han hecho el experimento básico sobre animales, en este caso sobre ratones, y el resultado ha sido satisfactorio.


El siguiente paso consiste en probar el funcionamiento de Melesona en animales con enfermedades inflamatorias y autoinmunes. «Durante 2013 vamos a colaborar con laboratorios nacionales e internacionales para llevar a cabo los ensayos y conocer así en qué enfermedades funcionan mejor las terapias», explica Trigueros. Esto permitiría posteriormente dar un salto a la fase clínica con humanos. El proceso es largo, pero la herramienta que se ha encontrado, la variante Melesona, permite albergar fundadas esperanzas de que se pueda hallar una terapia eficaz tanto para las enfermedades mencionadas como para proporcionar una mayor calidad de vida a los pacientes que han sido trasplantados y que han de someterse de por vida a tratamientos con medicamentos inmunosupresores convencionales no exentos de efectos secundarios y de complicaciones derivadas de la disminución de sus defensas naturales. También podría aplicarse esta terapia celular en los casos de trasplante de médula ósea, a causa de una leucemia, para evitar el rechazo multiorgánico que en algunos pacientes se produce debido a que el nuevo sistema inmunológico no reconoce, y por tanto ataca el organismo en el que ha sido reubicado.

Para estos casos se están utilizando tratamientos con células madre mesenquimales clásicas con buenos resultados, pero los científicos de INBIOMED, según afirma César Trigueros, están convencidos de que «nuestras células modificadas funcionarían muchísimo mejor». Habrá tiempo para comprobarlo. Será uno de los experimentos que se lleven durante los próximos meses.

lunes, 1 de abril de 2013

Estudios en la Universidad de Michigan para prevenir la enfermedad de injerto contra huésped

Fuente: http://espanol.umich.edu/noticias/comunicados-de-prensa/2013/03/01/un-mejor-transplante-de-medula-osea/

El trasplante de la médula ósea es un tratamiento clave para los pacientes con leucemia, linfoma, mieloma múltiple y otras enfermedades de la sangre.

Los investigadores de la Universidad de Michigan (UM) han descubierto que la inhibición de una senda de señalización en algunas de las células trasplantadas podría prevenir las complicaciones potencialmente más graves del procedimiento, esto es el conflicto entre las células trasplantadas y el tejido propio del receptor, la llamada enfermedad del injerto contra el huésped (GVHD).

En un artículo que se publica en la versión de Internet de la revista Journal of Clinical Investigation, Ivan Maillard, un miembro del cuerpo docente en el Instituto de Ciencias de la Vida de la UM, explica cómo una senda de comunicación de célula a célula conocida como la señalización Notch desempeña un papel crítico en la enfermedad del injerto contra el huésped, y detalla la manera en que los antibióticos que inhiben algunos elementos específicos de la senda Notch pueden prevenir la enfermedad de injerto contra huésped en los ratones, sin efectos secundarios graves y sin comprometer sustancialmente la capacidad de las células trasplantadas para combatir el cáncer.

Después del trasplante de médula ósea, las células madre del donante reemplazan a las células madre disminuidas o disfuncionales del paciente. Una vez que se han establecido en el paciente las células del donante empiezan a producir células rojas y blancas de la sangre, sanas. Al mismo tiempo las células del sistema inmune del donante, llamadas células T, pueden reconocer y destruir las células del tumor en el paciente, lo cual es el efecto beneficioso principal del procedimiento para los pacientes con cáncer.

Sin embargo cuando ocurre la enfermedad del injerto contra el huésped, las células T del donante también reconocen como extraños los tejidos normales del receptor y empiezan a atacar los órganos como el intestino, el hígado, los pulmones y la piel.

“Esto puede llevar a daños graves que amenazan la vida”, dijo Maillard.

Los métodos convencionales para la prevención de esa enfermedad incluyen la extracción de las células T de los injertos del donante y el tratamiento del paciente con medicamentos inmunosupresores globales.

“Desafortunadamente esto funciona sólo en una fracción de casos y también disminuye la capacidad de las células de inmunidad del donante para reconocer y destruir las células cancerosas en el paciente”, dijo Maillard. “Es decir, existe una necesidad de un tipo de intervención diferente que prevenga la enfermedad del injerto contra el huésped sin comprometer los efectos anticancerosos del trasplante”.

La inhibición de una senda de señalización llamada Notch podría ser una nueva intervención que prevenga la enfermedad. El laboratorio de Maillard ha estado estudiando la ruta Notch debido a sus muchas funciones en el desarrollo de la sangre y los linfocitos como asimismo en ciertos tipos de cáncer. El estudio actual se amplía a una nueva función de señalización de Notch descubierta en la regulación de las respuestas de las células T después del trasplante de médula ósea.

Después que descubrieron que una de las funciones de Notch es la regulación de la respuesta de las células T que causa la enfermedad del injerto contra el huésped, los investigadores experimentaron con el bloqueo de la señalización de Notch en ratones para evitar la complicación. Pero la inhibición de Notch en todo el cuerpo tuvo efectos secundarios significativos, particularmente en el intestino.

“Esto advierte que la inhibición total de todas las señales Notch no sería una práctica sana después del trasplante de médula”, dijo Maillard.

Los investigadores se concentraron más. Las señales Notch son mediadas por la interacción entre cinco ligandos y cuatro receptores sobre las membranas celulares.

“Dado que se han descrito muchos ligandos y receptores en humanos y ratones en principio podría haber sido muy complejo y altamente redundante”, dijo Maillard. “Pero fuimos capaces de identificar dos ligandos y dos receptores involucrados en todos los efectos de la señalización Notch en GVHD, con un papel dominante para tan solo un par de ligando y receptor”.

La pareja de ligando y receptor se convirtió en el blanco de la inhibición. Maillard colaboró con la compañía de biotecnología Genentech, miembro del Grupo Roche, la cual ha desarrollado anticuerpos que bloquean ligandos y receptores Notch individuales. Cuando los investigadores usaron los antibióticos para inhibir los ligandos Notch elegidos, los ratones no exhibieron alguno de los efectos gastrointestinales secundarios observados con la inhibición global de Notch. Y tampoco desarrollaron la enfermedad de injerto contra huésped.

“Es importante notar que el bloqueo de Notch no impidió que las células T fueran eficaces en el reconocimiento y la destrucción de las células de cáncer que es la meta última del trasplante de médula ósea en los pacientes humanos”, añadió Maillard.

Además el tratamiento fue necesario sólo por corto plazo, pero sus efectos beneficiosos duraron por largo tiempo.

“Esto indica que hay un pulso de señalización Notch en las células de inmunidad inmediatamente después del trasplante que presenta un período propicio para la intervención”, dijo Maillard. “Si podemos bloquear ese pulso podríamos inducir beneficios de largo plazo sin bloquear Notch permanentemente”.

Los efectos del bloqueo de Nothc podrían trazarse en una disminución de la inflamación como asimismo un incremento en la expansión de una clase especial de células T, llamadas células T reguladoras, que suprime la enfermedad del injerto contra el huésped, añadió.

“Estas conclusiones abren perspectivas para el estudio de la inhibición de Notch en el tratamiento de los trastornos mediados por las células T, incluida la enfermedad de injerto contra huésped en los pacientes”, señaló Maillard. “Un paso próximo será la definición del enfoque y un cronograma de inhibición que tengan las mayores probabilidades de éxito con los pacientes”.

El laboratorio de Maillard también investiga los mecanismos de la acción de Notch en las células T y si Notch también desempeña un papel importante en otros trastornos de inmunidad mediados por las células T, como la esclerosis múltiple y otras enfermedades autoinmunes.

Maillard es profesor investigador asistente en el Instituto de Ciencias de la Vida, donde está ubicado su laboratorio y se conduce toda su investigación. También es profesor asistente en la División de Hematología y Oncología en la Escuela de Medicina de la UM, y médico en el Centro Integral del Cáncer en la UM.

Los coautores del estudio de la Universidad de Michigan fueron Ivy Tran, Ann Friedman y Gloria Shan del Instituto de Ciencias de la Vida; Alexis Carulli, Pavan Reddy y Linda Samuelson de la Escuela de Medicina; Christen Ebens y Vedran Radojcic del Instituto de Ciencias de la Vida y la Escuela de Medicina; Ashley Sandy del Instituto de Ciencias de la Vida y el Programa de Grado de Inmunología; y Jooho Cheng del Instituto de Ciencias de la Vida, el Programa de Grado en Biología Celular y Molecular y la Escuela de Medicina.

Los otros autores de Genentech fueron Christian Siebel y Amy Sheton del Departamento de Biología Molecular, y Minhong Yang del Departamento de Biología de Tumor y Angiogénesis. Thomas Gridley del Instituto Maine de Investigación Médica es otro autor.

El apoyo de la investigación provino del Premio Damon Runyon – Rachleff a la Innovación, la Sociedad Estadounidense de Hematología, y los Institutos Nacionales de Salud.

martes, 3 de julio de 2012

La empresa TiGenix obtiene resultados positivos en el ensayo en Fase I del producto Cx621 para tratar enfermedades autoinmunes


TiGenix ha concluido con éxito el ensayo clínico en Fase I que certifica la seguridad de la administración intralinfática de su producto Cx621, basado en células madre obtenidas del tejido adiposo (eASCs, en sus siglas en inglés) de donantes sanos, para la administración intralinfática en el tratamiento de enfermedades autoinmunes.

Según se informa en un comunicado, se abre la posibilidad de conseguir eficacia administrando dosis mucho más pequeñas del medicamento, lo que incrementará el perfil de seguridad de las eASCs de TiGenix mientras que, simultáneamente, se reducirán significativamente los costes de producción y se incrementarán los márgenes.

El Consejero Delegado de TiGenix, Eduardo Bravo, afirma que "la validación de esta nueva forma de administración refuerza la posición de liderazgo de TiGenix en el campo de los tratamientos con células madre de las enfermedades autoinmunes".

Asimismo, proporciona un beneficio adicional  que es que los nódulos linfáticos subcutáneos son superficiales y fácilmente visibles mediante ultrasonidos, lo que permite una punción rápida y sencilla.  

El ensayo clínico en Fase I de Cx621 controlado con placebo ha evaluado dos dosis diferentes de células administradas en diez voluntarios sanos, cinco hombres y cinco mujeres. Se incluyeron variables físicas, analíticas y morfológicas. Los diez voluntarios fueron asignados aleatoriamente a dos cohortes distintas.

El informe final del ensayo clínico en Fase I con Cx621 confirma que no se han apreciado efectos secundarios severos. Todos los efectos adversos observados fueron leves y ninguno de ellos estaba relacionado con el tratamiento administrado.

lunes, 11 de junio de 2012

Células madre dentales y tratamiento de lupus


Existen diferentes tipos de Lupus, sin embargo el más común a nivel mundial es el conocido como Lupus Eritomatoso Sistémico o LES. Por ser una enfermedad autoinmune y por su patología, esta alteración involucra la destrucción de tejidos y órganos específicos como riñones, hígado, pulmones e incluso las articulaciones, así como la piel y el sistema nervioso.
Un síntoma muy común para detectar la presencia de lupus en el organismo es la aparición de una mancha rojiza que cubre las mejillas y el puente de la nariz, la cual tiene un evidente aspecto diferente al enrojecimiento normal por exposición al sol. A esta mancha se les conoce como “exantema en alas de mariposa”, por su forma.
Aunque el grado de afección de los órganos varía en cada paciente, en todos los casos es producido por una alteración en el sistema inmunológico, el cual deja de cumplir su función que es activar las defensas del organismo para evitar enfermedades. El Lupus Eritomatoso Sistémico, provoca alteraciones en el sistema inmunológico, que incluye tanto la deficiencia y la hiperactividad del sistema. La consecuencia es que la enfermedad ataca a los propios tejidos y órganos del paciente.
Como varias enfermedades autoinmunes, el lupus eritomatoso sistémico ha sido blanco de muchas investigaciones médicas para encontrar nuevos tratamientos e incluso una posible cura para esta enfermedad. Es por esto que recientemente investigadores japoneses y norteamericanos se dieron a la tarea de analizar la potencialidad de las células madre mesenquimales para ayudar en el tratamiento de esta enfermedad, obteniendo prometedores resultados.
Las células madre mesenquimales que se encuentran tanto en la médula ósea como en la pulpa dental, han sido investigadas desde hace ya varios años comprobando su eficacia y potencial para ofrecer nuevas y mejores alternativas en enfermedades crónicas como el Parkinson, la diabetes, etc.
“Las células madre mesenquimales, se han utilizado con éxito para tratar una variedad de enfermedades humanas, tales como la anemia aplásica severa e incluso condiciones complejas como la GVHD, (complicación potencialmente fatal que surge después de haberse sometido a un trasplante alógeno, es decir, que se utilizaron células madre de otra persona). El LES es una enfermedad inmunológica potencialmente fatal la cual afecta cada vez a mas personas en el mundo”, comentó el Dr. Stan Gronthos, participante de esta investigación.
Con el fin de comprobar la potencialidad de las células madre de médula ósea para tratar esta enfermedad, investigadores de la Universidad de California del Sur  y de la Universidad de Medicina y Odontología de Nueva Jersey ambas ubicadas en Estados Unidos, así como graduados de la Escuela de Ciencia Dental de Japón, de la división de Hematología de la Universidad de Adelaida en Australia y del Laboratorio Molecular de la Universidad de Estomatología de Beijing, llevaron a cabo un procedimiento en un modelo animal que presentaba esta enfermedad. Para esto, se inyectaron células madre mesenquimales de médula ósea humana en ratones, comprobando con esto su potencialidad inmunomoduladora, la cual como su nombre indica modula la actividad del sistema inmunológico, regulando así sus funciones a la normalidad, combatiendo los efectos adversos del lupus.
Posteriormente se realizó este mismo procedimiento en ratones pero con células madre dentales humanas, extraídas de niños de entre 6 y 8 años de edad, con el fin de comprobar los resultados de ambas células.
Las células dentales demostraron tener mejores resultados, dejando ver una más rápida y mejor reacción del sistema inmunológico para revertir los efectos causados por el lupus.
“Se encontró que con el trasplante de células madre dentales se pueden incluso revertir eficazmente los trastornos asociados con el Lupus Eritomatoso”, puntualizó el Dr. Songtao Shi, descubridor de las células madre dentales.
“De hecho, las células dentales mostraron mejores efectos inmunomoduladores en comparación a las células madre de la médula ósea, esto indica que los dientes de leche son una fuente óptima para este tipo de tratamientos”, comentaron los investigadores que publicaron el artículo en la revista científica: Stem Cell Research & Therapy.

sábado, 28 de abril de 2012

Describen cómo los trastornos autoinmunes pueden ser controlados por células madre mesenquimales

Fuente: EUROPA PRESS, abril 2012.-

Un estudio dirigido por investigadores de la Universidad del Sur de California (EEUU) ha descrito los detalles sobre cómo los trastornos autoinmunes pueden ser controlados por células madre mesenquimales.

La investigación, que ha sido publicada en 'Cell Stem Cell', arroja luz sobre cómo la infusión de CMM derrota a las células inmunes hiperactivas.

Las células madre mesenquimales (CMM) son un tipo de células madre muy versátiles, que se originan en el mesodermo (o capa media) de un embrión en desarrollo. Las CMM pueden ser aisladas a partir de muchos tipos diferentes de tejido humano, incluyendo la médula ósea, y el cordón umbilical.

El investigador principal del nuevo estudio, Songtao Shi, profesor en la Facultad de Odontología Ostrow, del Centro de Biología Molecular Craneofacial de la USC, afirma que estudios recientes han demostrado los beneficios de las CMM administradas a pacientes con trastornos relacionados con la inmunidad, tales como la enfermedad de injerto contra huésped, el lupus eritematoso sistémico, y la artritis reumatoide.

Estos estudios demostraron que las infusiones de CMM sofocaron la producción de la hiperfunción de las células inmunes, incluyendo las células T y los linfocitos B. Sin embargo, el mecanismo específico detrás de la forma en que las CMM mantienen las células inmunes bajo control, no había sido plenamente descrito.

Examinando los efectos de la infusión de CMM en ratones con esclerosis sistémica, Shi y sus colaboradores descubrieron que un mecanismo celular específico, conocido como la vía Fas ligand/Fas, es la clave de los beneficios extraordinarios de estas células en el sistema inmunológico. En concreto, en los ratones estudiados, las infusiones de CMM causaron la muerte de los linfocitos T con señalización Fas ligand/Fas, y redujeron los síntomas del trastorno inmunológico.

Con estos resultados alentadores en mente, los colaboradores de Shi, en China, realizaron un estudio piloto con pacientes que sufren esclerosis sistémica. Como resultado, las infusiones de CMM mostraron similares beneficios clínicos.

Shi concluye que la identificación de los mecanismos celulares, responsables del éxito de los tratamientos con células madre, podrá ayudar a los médicos a encontrar un tratamiento óptimo para algunas enfermedades autoinmunes.