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sábado, 29 de abril de 2017

La cara y la cruz de los tratamientos con células madre

Fuente: http://oftalmologia.diariomedico.com/2017/03/20/area-cientifica/especialidades/oftalmologia/la-cara-y-la-cruz-de-los-tratamientos-con-celulas-madre


Dos estudios publicados en The New England Journal of Medicine, ilustran los extremos de las terapias innovadoras.


Dos artículos publicados en The New England Journal of Medicine (NEJM) ilustran los extremos de las terapias innovadoras: en uno de ellos, un supuesto tratamiento con células madre dejó ciegas a tres pacientes con degeneración macular asociada a la edad (DMAE) en una clínica de Florida; en el otro, un grupo de médicos japoneses del Centro Riken detuvo la pérdida de visión de otra paciente con DMAE, gracias al injerto de capas de epitelio pigmentario retiniano obtenidas a partir de células de pluripotencialidad inducida (iPS).


En el caso estadounidense, las mujeres tenían una visión que oscilaba de 20/30 a 20/200. La terapia utilizó células madre adultas obtenidas del tejido adiposo de las pacientes, que se inyectaron en el cuerpo vítreo de los dos ojos. Al cabo de una semana experimentaron pérdida de visión, desprendimiento de retina y hemorragia. Las células se diferenciaron en fibroblastos implicados en la cicatrización tisular.


En el estudio japonés, las células se obtuvieron de la piel de la paciente. Un año después del injerto intravítreo, su visión se estabilizó y no se registraron efectos secundarios. Con todo, Álvaro Fernández-Vega, del Instituto Fernández-Vega, reconoce que el estudio japonés "mostró la supervivencia del implante celular, lo que supone un avance, pero no se consiguió ningún tipo de mejoría visual".


Ángel Raya, director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, reflexiona que "el estudio japonés se ha llevado a cabo con mucha cautela y se suspendió en la segunda paciente prevista al comprobar que no superaba los controles de seguridad".


El primer trasplante de retina fabricado con piel detiene la progresión de una degeneración macular

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-primer-trasplante-retina-fabricado-piel-detiene-progresion-degeneracion-macular-201703162114_noticia.html



Imagen al microscopio de las células generadas en el Instituto Riken de Japón para tratar la degeneración macular.




Una mujer de 80 años se ha convertido en la primera persona del mundo tratada con éxito con células madre iPS, la estrella de la medicina regenerativa. Estas células, que se generan a partir de la propia piel del paciente, tienen capacidad para convertirse en cualquier tejido, ya sean neuronas, células cardiacas o musculares y no plantean ningún recelo ético. En este caso se obtuvieron para fabricar células de la retina con las que hacer un trasplante y detener una forma de ceguera progresiva, la degeneración macular.


Hace dos años el Instituto Riken de Japón anunció la realización de este trasplante pionero, ahora publican los resultados en la revista «New England Journal of Medicine». El trasplante no le ha devuelto la visión al cien por cien a la paciente tratada, pero sí ha logrado detener la progresión de la enfermedad. En este tiempo no ha perdido más visión y la que tiene es «más luminosa», según ha explicado a sus médicos.


La degeneración macular es la principal causa de ceguera en la población mundial y aún no existe cura. Quienes la padecen sufren la destrucción progresiva de la visión central y aguda, lo que dificulta la lectura y la visualización de detalles con precisión. Poco a poco se van quedando sin visión hasta llegar a la más completa oscuridad.


Para frenar su avance, los científicos del Instituto Riken primero eliminaron el tejido de la retina que estaba destruyendo su visión, después injertaron un pequeño parche con las nuevas células de epitelio pigmentario de retina generadas. Dos años después del trasplante, la visión de la mujer tratada no empeoró, lo que apunta a una estabilización de la enfermedad.


Otra buena noticia es que no se han detectado signos de cáncer, una de las mayores preocupaciones antes de hacer el trasplante. Desde que Shinya Yamanaka en 2007 descubrió las células iPS y abrió la puerta a la medicina regenerativa, uno de los temores era que los tejidos generados con estas células pudieran generar tumores. En este caso no hay signos de ello, pero hace dos años el Instituto Riken frenó un trasplante similar en otro paciente, después de que unos análisis revelaran que las células que iban a trasplantarse habían desarrollado anormalidades genéticas. Este fracaso también se cuenta en la investigación que se acaba de publicar.


Yamanaka ha aplaudido los resultados de este primer trabajo del Instituto Riken. Y ve en él la prueba de que la utilización de iPS en otras muchas enfermedades no es un quimera.



Pero la misma revista donde se publica este nuevo avance, lleva otro artículo en el que se denuncia el riesgo de utilizar estas terapias celulares sin ningún control. Cuenta cómo en una clínica privada de Florida tres mujeres con degeneración macular se quedaron ciegas tras someterse a un tratamiento con células madre. En este caso, el tratamiento se realizó sin autorización y sin las cautelas que se exigen a un ensayo clínico como el realizado por el instituto japonés.


lunes, 16 de enero de 2017

Logran restaurar la visión en ratones ciegos mediante el uso de células madre

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-logran-restaurar-vision-ratones-ciegos-mediante-celulas-madre-201701101801_noticia.html


El trasplante de retina derivada de células madre pluripotentes inducidas (iPS) restaura la capacidad visual en ratones con distrofias de la retina en fases ‘terminales’.



Las distrofias de la retina son un conjunto de enfermedades caracterizadas por la degeneración y ulterior muerte de las neuronas fotorreceptoras de la retina –los consabidos ‘conos’ y ‘bastones’–, lo que provoca una grave disminución de la capacidad visual y, en último término, puede conducir a la ceguera. Unas enfermedades en su gran mayoría hereditarias y para las que, aún a día de hoy, no existe cura. Y es que ni los trasplantes de retina ni de fotorreceptores de donantes sanos han logrado que los pacientes recuperen la visión. De ahí la importancia de un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto Riken en Saitama (Japón), en el que se muestra que el uso de tejido de la retina derivado de células madre pluripotentes inducidas (iPS) es eficaz a la hora restaurar la capacidad visual en modelos animales –ratones– con distrofias de la retina en fases avanzadas o ‘terminales’ –esto es, cuando la capa plexiforme externa, en la que las células fotorreceptoras conectan con el nervio óptico, ya ha desaparecido.


Como explica Michiko Mandai, co-autora de esta investigación publicada en la revista «Stem Cells Reports», «el trasplante de tejido de la retina en lugar de utilizar únicamente células fotorreceptoras permite el desarrollo de una morfología más organizada y madura de la retina, lo que conlleva una mejor respuesta a la luz».



Las iPS son un tipo de células madre que, obtenidas a partir de la reprogramación a un estado embrionario de cualquier célula –por ejemplo, de la piel–, tienen la capacidad de diferenciarse en cualquier célula del organismo –en este caso, de la retina–. Así, y en un primer lugar, los autores ‘fabricaron’ las capas tridimensionales de la retina a partir de iPS de ratones y las trasplantaron en los animales.


Pero, ¿cómo saber si el trasplante ha tenido éxito? No en vano, los trasplantes de células fotorreceptoras de donantes, si bien pueden restaurar parcialmente la función de la retina, no logran integrarse correctamente en el ojo del receptor. En consecuencia, estos injertos no establecen las necesarias conexiones sinápticas para enviar las señales visuales desde la retina al cerebro.



Con objeto de evaluar la eficacia del nuevo procedimiento, los autores, dirigidos por Masayo Takahashi, unieron una proteína fluorescente al extremo terminal de las células fotorreceptoras, es decir, al extremo en que estas neuronas se conectan a las células bipolares que, a su vez, contactan con las células horizontales que conforman el nervio óptico. Y lo que vieron con esta técnica de fluorescencia es que, efectivamente, las nuevas células fotorreceptoras se conectaban con las células bipolares, asegurando así la comunicación entre la retina y el cerebro.


Finalmente, los investigadores evaluaron si el procedimiento resultaba eficaz para restaurar, cuando menos de forma parcial, la visión de los ratones. Y para ello, utilizaron estímulos luminosos y observaron si los animales respondían de una forma esperable a como harían aquellos con una visión normal. Lógicamente, los ratones que no habían recibido el trasplante fueron indolentes a estos estímulos. Por el contrario, aquellos intervenidos reaccionaron de forma predecible ante las señales luminosas, lo que indicó no solo que las nuevas células de la retina respondían a la luz, sino que la información era transportada hasta el cerebro.



En definitiva, el nuevo procedimiento abre una vía para la restauración, por fin, de la visión en las personas afectadas por las distrofias de retina.


Como explica Michiko Mandai, «nuestros resultados son una ‘prueba de concepto’ para el uso de tejido de la retina derivado de iPS para el tratamiento de las distrofias de la retina. Así, ya estamos planificando la puesta en marcha de ensayos clínicos con humanos, para lo cual debemos realizar más estudios empleando tejido de la retina derivado de iPS humanas en modelos animales. Y es que los ensayos clínicos son la única forma de determinar cuántas nuevas conexiones se necesitan para que una persona sea capaz de ‘ver’ de nuevo».


En consecuencia, aún habrá que esperar. Además, y dado que el procedimiento se encuentra aún en una fase muy inicial de desarrollo, los autores solicitan cautela. Como concluye la investigadora, «todavía no podemos esperar que seamos capaces de restaurar la visión. Empezaremos con la posibilidad de ver una simple luz, para luego continuar y procurar la visión de figuras de gran tamaño en una fase ulterior».


Una terapia celular mejora la visión en ratones con degeneración retiniana

Fuente: http://www.diariomedico.com/2017/01/10/area-cientifica/especialidades/oftalmologia/una-terapia-celular-mejora-la-vision-en-ratones-con-degeneracion-retiniana


Un estudio publicado en Stem Cell Reports muestra la eficacia de un trasplante con iPS derivadas de retina en un modelo murino de degeneración en fase terminal.



La imagen muestra la integración del tejido retiniano trasplantado y el contacto entre las células del receptor (en verde) y el injerto de retina (rojo).



Un trasplante de células madre ha permitido restaurar la visión a ratones con degeneración retiniana en fase terminal, tal y como muestra un estudio publicado en Stem Cell Reports. El tejido retiniano derivado de las células madre de pluripotencialidad inducida (iPS) estableció conexiones con las células vecinas y respondió a la estimulación lumínica una vez trasplantado, mejorando la función visual en la mitad de los ratones tratados.

"Nuestro estudio representa una prueba de concepto del trasplante de tejidos procedentes de células madre derivadas de la retina para el tratamiento de pacientes con retinitis pigmentaria avanzada o degeneración macular asociada a la edad", ha comentado el autor principal del estudio, Masayo Takahashi, del Centro Riken para la Biología del Desarrollo, en Tokio (Japón).

Takahashi y su equipo demostraron recientemente que las iPS de retina podrían conformar capas nucleares externas estructuradas con fotorreceptores maduros cuando se trasplantan a animales con degeneración de retina terminal. Pero hasta ahora no estaba claro si esta terapia restaura la visión.

En el nuevo estudio, Takahashi y su equipo reprogramaron células de la piel de ratones adultos en células madre embrionarias, y luego convirtieron estas iPS en tejido retiniano. Cuando se trasplantó a ratones con degeneración retiniana en etapa terminal, el tejido derivado de iPS se desarrolló para formar fotorreceptores que establecían contacto directo con células vecinas de la retina. Además, casi todas las retinas tratadas mostraron alguna respuesta a la estimulación lumínica.

Con el fin de avanzar hacia la clínica, los investigadores están probando actualmente la capacidad del tejido retiniano humano derivado de iPS para restablecer la función visual en animales con degeneración retiniana en fase terminal.

sábado, 30 de abril de 2016

Primer trasplante de retina fabricada con células de piel para curar la ceguera

Fuente: http://www.abc.es/sociedad/abci-primer-trasplante-retina-fabricado-piel-para-curar-ceguera-201604262237_noticia.html


La responsable del Instituto Riken, Masayo Takahashi, una de las impulsoras del primer implante mundial de células iPS en humanos.





La medicina regenerativa, la disciplina que busca fórmulas para reparar los órganos dañados del organismo humano, abrió una nueva y trascendental etapa hace dos años.


Científicos del Instituto Riken de Japón implantaron en una paciente tejido de retina fabricado en el laboratorio a partir de una pequeña muestra de su piel.


Era la primera vez que se realizaba un trasplante tan especial para intentar curar la degeneración macular. Pero, sobre todo, era la primera vez que se probaba en humanos un implante fabricado con células iPS.



Los investigadores generaron células madre iPS, con capacidad para convertirse en cualquier tejido, y así obtener la nueva retina. Después, con ese tejido se reemplazó quirúrgicamente parte de la mácula lútea (la principal capa fotorreceptora de la retina). La paciente tenía 70 años y sufría degeneración macular asociada a la edad, la principal causa de ceguera entre la población mundial.


El «padre» de esta técnica revolucionaria recibió hace dos años el premio Nobel de Medicina, no solo por las esperanzas que abría en medicina regenerativa, sino porque zanjó de un plumazo todos los debates éticos en torno a la utilización de células madre de embriones.


Shinya Yamanaka demostró que insertando unos cuantos genes podía transformar una célula de la piel en una que se comportara como si fuera embrionaria. Ese nuevo tipo celular, que llamó iPS, fue el punto de partida para generar en el laboratorio neuronas, células musculares, cardiacas... para reparar cualquier órgano dañado y tratar enfermedades incurables. Las células iPS se convirtieron en la alternativa ética de las células madre de embriones, las únicas hasta la fecha que poseían la capacidad para transformarse en cualquier tipo celular.



Desde su hallazgo en el laboratorio quedaba el paso más importante: demostrar que la técnica funciona y es segura para los enfermos. Y esto es lo que han hecho los médicos del Instituto Riken de Japón. El ensayo clínico con células iPS se autorizó hace más de un año, pero hasta recientemente no se hizo el primer tratamiento.


La paciente con degeneración macular que se operó, era la primera de un ensayo clínico con seis voluntarios que podría significar un antes y un después en el tratamiento de la ceguera y también en la historia de la medicina personalizada.


La elección de la degeneración macular, entre todas las enfermedades, no ha sido casual. Desde su descubrimiento, se ha temido que la utilización de esta técnica pueda elevar el riesgo de cáncer. De manera que se ha optado por tratar problemas del ojo para vigilar lo que ocurría en uno de nuestros órganos más visibles.


Los médicos vigilaron y continuarán haciéndolo a su paciente durante cuatro años (ya se cumplieron dos). La idea es que si el implante provocara el desarrollo de células malignas después del trasplante sería relativamente sencillo aniquilarlas con un tratamiento láser. Si se hubiera probado para regenerar el corazón, por ejemplo, habría sido mucho más difícil vigilar este potencial riesgo.


Por eso, la prioridad de este primer ensayo no es tanto que la paciente recupere la vista como demostrar que se trata de un proceso seguro. Dado que la paciente ya había perdido la mayor parte de sus células responsables de la visión, el trasplante solo podría permitir una ligera mejoría de la vista o ralentizar su pérdida, han explicado los investigadores japoneses.


sábado, 2 de abril de 2016

Desarrollan ‘mini-retinas’ tridimensionales a partir de células madre humanas

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-desarrollan-mini-retinas-tridimensionales-partir-celulas-madre-humanas-201603310248_noticia.html


Los nuevos organoides facilitarán el estudio y tratamiento de la retina, muy especialmente de las enfermedades degenerativas de este tejido ocular.


Desarrollo de una 'mini-retina' 3-D a partir de células madre.







Los avances en la investigación de las células madre han posibilitado que, ya en los últimos años, distintos grupos de científicos hayan logrado ‘crear’ células de la retina a partir de células madre humanas. Es más; no solo han conseguido diferenciar estas células madre en células individuales de la retina, sino que han conseguido lograr que las nuevas células se aúnen formando pequeños tejidos que, aun no funcionales, se asemejan a los que se encuentran en cualquier ojo humano. Y ahora, investigadores del Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas (DZNE) en Bonn (Alemania) han logrado crear organoides tridimensionales de la retina –o lo que es lo mismo, ‘mini-retinas’– que imitan la organización tisular del órgano y, así, abren una nueva etapa en estudio y tratamiento de las enfermedades de este tejido ocular.


Como explica Mike Karl, director de esta investigación publicada en la revista «Stem Cell Reports», «el objetivo final no es crear ‘algo’ que se aproxime lo máximo posible a la retina real, sino aprovechar la flexibilidad del organoide para abrir nuevas vías para el estudio del tejido de la retina».



En los últimos años, los científicos del DZNE han estudiado la regeneración neuronal en vertebrados –incluidos los seres humanos– para abrir nuevas vías de investigación en el uso de las células madre en el campo de la medicina regenerativa –como sería, por ejemplo, el desarrollo de terapias para el tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE).


Un trabajo que, entre otros resultados, ha posibilitado estos nuevos organoides tridimensionales creados a partir de células madre tanto de modelos animales –ratones– como humanos y que replican de una forma eficiente la estructura de la retina. Es el caso de la capa formada por los conos, células fotosensibles responsables de la visión en color y que pueden ser producidas en cantidades ilimitadas en las nuevas ‘mini-retinas’.



Como destaca Mike Karl, «los conos son el tipo de célula de la retina con mayor potencial para el desarrollo de futuras terapias de reemplazo para pacientes afectados por enfermedades degenerativas de la retina».


Y estas nuevas ‘mini-retinas’, ¿pueden ser empleadas ya para el tratamiento de las enfermedades degenerativas específicas de este tejido ocular? Pues todavía no. De hecho, el siguiente paso será crear ‘mini-retinas’ tridimensionales más complejas –por ejemplo, capaces de desarrollar sus propios vasos sanguíneos– que posibiliten el estudio de la regeneración y funcionalidad de los diferentes tipos de células específicos de la retina humana –caso, por ejemplo y además de los conos, de los bastones.

sábado, 17 de octubre de 2015

Restauración de la vista mediante células madre

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/16479/restauracion-de-la-vista-mediante-celulas-madre/es/


Unos investigadores han logrado producir fotorreceptores a partir de células madre embrionarias humanas.


La degeneración macular asociada al envejecimiento podría ser tratada mediante el trasplante de fotorreceptores producidos por diferenciación dirigida de células madre, gracias a los avances recientes en una línea de investigación a cargo del equipo de Gilbert Bernier, de la Universidad de Montreal en Quebec, Canadá.


La degeneración macular asociada al envejecimiento es un problema ocular común causado por la pérdida de las células fotorreceptoras conocidas popularmente como conos, que proporcionan la visión en luz diurna, incluyendo la visión en color.


El equipo de Bernier ha desarrollado una técnica in vitro altamente efectiva de producir células de retina sensibles a la luz a partir de células madre embrionarias humanas.



El nuevo método tiene la capacidad de diferenciar el 80% de las células madre en conos puros. Durante las pruebas realizadas, en el plazo de 45 días, los conos seleccionados formaron de manera espontánea tejido organizado de retina con un grosor de 150 micrones. Algo que nunca antes se había logrado.


Para poder verificar la validez de la técnica, Bernier inyectó conjuntos de células de retina en los ojos de ratones sanos. Los fotorreceptores trasplantados migraron de forma natural dentro de la retina de su anfitrión.



La degeneración macular relacionada con el envejecimiento podría ser tratada mediante el trasplante de fotorreceptores producidos por la diferenciación dirigida de células madre, a través de la nueva técnica desarrollada por el equipo de Gilbert Bernier de la Universidad de Montreal.







El trasplante de conos representa una solución terapéutica para las patologías de la retina causadas por la degeneración de las células fotorreceptoras.


Hasta la fecha, ha sido difícil obtener grandes cantidades de conos humanos. La nueva técnica ofrece una forma de superar este problema, ofreciendo la esperanza de que se puedan desarrollar tratamientos para algunas enfermedades oculares degenerativas actualmente incurables, como la de Stargardt y la degeneración macular asociada al envejecimiento.






domingo, 4 de octubre de 2015

Un ensayo de células madre para tratar la ceguera

Fuente: http://www.elmundo.es/salud/2015/09/29/560a4adf22601da0768b4576.html







Cirujanos en Londres han llevado a cabo una pionera operación con células madre embrionarias humanas en el marco de un ensayo clínico para encontrar una cura para la ceguera de muchos pacientes con degeneración macular.


El procedimiento, realizado en una mujer de 60 años de edad con este problema ocular en el Hospital del Ojo Moorfields, consiste en sembrar un pequeño parche con células especializadas de los ojos -obtenidas a partir de las embrionarias- e implantarlo en la parte posterior de la retina.


El Proyecto de Londres para Curar la Ceguera se estableció hace una década para tratar de revertir la pérdida de visión en pacientes con degeneración macular asociada a la edad (DMAE).


Aunque de momento sólo se ha probado con una mujer, el objetivo de este ensayo es probar la terapia en 10 pacientes con la forma húmeda de degeneración macular. Todos ellos tienen pérdida de visión debido al daño en los vasos sanguíneos oculares. Tras someterse a este procedimiento, serán evaluados durante un año para comprobar que el tratamiento es seguro y que su visión mejora.


De momento, la primera paciente tratada hace ahora un mes, no muestra ningún efecto secundario. Sin embargo, tal y como ha explicado a la BBC News el profesor Peter Coffey, del Instituto UCL de Oftalmología, que es codirector del Proyecto de Londres, "por lo menos hasta Navidad no sabremos si su visión ha mejorado y cuánto se mantiene esa mejoría, pero sí podemos ver que las células están mantenidas debajo de la retina, donde deben estar, y que parece que están bien".


En la degeneración macular, las células del epitelio pigmentario de la retina (EPR) mueren, y como resultado el ojo se deteriora y los pacientes pierden la visión central.


Las células utilizadas en la operación proceden de embriones donados para la investigación y se han derivado de ellos.


"Si somos capaces de formar una capa muy fina de las células que faltan y que sean funcionales sería de enorme beneficio para las personas con esta enfermedad que deteriora la vista", explica Lyndon Da Cruz del Hospital del Ojo Moorfields.


El equipo de Moorfields está trabajando en colaboración con la compañía farmacéutica Pfizer, que está financiando el ensayo.


No es la primera vez que los científicos han utilizado células madre derivadas de embriones humanos en pacientes con pérdida de visión.


En 2012, los pacientes con enfermedad de Stargardt - que conduce a un deterioro progresivo de la visión - fueron inyectados con células madre embrionarias en un ensayo de seguridad llevado a cabo en EEUU y el Reino Unido - en el que también participaba un equipo de Moorfields.


De mayor envergadura es el estudio en el que se han tratado a 40 pacientes con degeneración macular con células tomadas de sus propios ojos, también realizado en el Moorfields. En ese caso, señala Da Cruz, "vimos una recuperación extraordinaria, algunas personas son capaces de leer de nuevo y conducir, y su recuperación se mantiene durante años".


El problema es que el uso con células propias del paciente es complejo y conlleva riesgos, por lo que el Proyecto de Londres optó por la línea de células madre embrionarias, que puede producir un suministro ilimitado de células especializadas.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Las células madre derivadas de la placenta podrían tratar enfermedades oculares

Fuente: http://oftalmologia.diariomedico.com/2015/08/21/area-cientifica/especialidades/oftalmologia/las-celulas-madre-derivadas-de-la-placenta-podrian-eliminar-enfermedades-oculares


Las células madre mesenquimales son conocidas por renovarse y diferenciarse en una amplia variedad de tipos de célula. Un equipo de investigadores en Corea del Sur ha logrado trasplantar estas células de una membrana amniótica de la placenta humana a ratones con retinopatía inducida en laboratorio. El estudio será publicado por Cell Transplantation.


El tratamiento buscaba suprimir la angiogénesis (crecimiento de los tubos sanguíneos), que se sabe causa varias enfermedades en los ojos como retinopatía diabética y degeneración macular asociada a la edad. Finalmente, el trasplante se logró con éxito y las células migraron a las retinas suprimiendo la neovascularización.


Además, las células madre mesenquimales han demostrado poder modular la respuesta inmune y reducir inflamaciones locales. Estas células pueden aislarse de muchas otras zonas y han demostrado ser beneficiosas en tratamientos para diferentes tipos de enfermedades.



Jisook Moon, del departamento de Biociencia Aplicada e Ingeniería en CHA University (Corea del Sur), y coautor del estudio, explica que las células madre mesenquimales derivadas de la placenta tienen unas importantes funciones inmunomoduladoras. Estas células fueron administradas por vía intraperitoneal y el descubrir células en la retina ilustra su habilidad para migrar de donde estén al tejido dañado.


Para concluir su estudio, los investigadores advierten que se necesitan futuros estudios para confirmar los efectos de estas células de la placenta en enfermedades neovasculares. Sin embargo, gracias a este estudio se conocen ahora mejor los mecanismos por los cuales estas células ejercen sus efectos terapéuticos.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Descubren cómo evitar el rechazo en el trasplante de células iPS

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20150820/abci-celulas-madre-degeneracion-macular-201508201349.html



Los resultados podrían ser un gran en paso en el uso de las terapias celulares para la degeneración macular.


Las terapias con células madres son una esperanza para muchas enfermedades






Uno de los problemas con el empleo de las células madre pluripotentes inducidas o iPS radica en que, a pesar de su capacidad de convertirse en cualquier tipo de células, cuando se trasplantan son rechazadas por el organismo receptor. Pero ahora el problema podría haberse resuelto, asegura un equipo de científicos encabezado por biólogos de la Universidad de California-San Diego (EE.UU.), que ha descubierto una clase importante de iPS humanas que evitan el rechazo inmunológico. Los científicos han encontrado que estas células no pueden ser rechazadas por el sistema inmune si se convierten en células de epitelio pigmentario retiniano destinadas para el ojo.


Su descubrimiento, que se publica en «Cell Stem Cell», es un nuevo paso en el desarrollo de terapias con células madre humanas para tratar la degeneración macular, la principal causa de ceguera y discapacidad visual en adultos. Se estima que de 30 a 50 millones de personas en todo el mundo se ven afectados por esta enfermedad degenerativa.



El equipo de Yang Xu, descubrió en 2011 que a pesar de que las células iPS se deriven de las propias células de una persona, la expresión de un gen anormal puede causar que el sistema inmune las rechace. Esto podría haber sido un gran impedimento para el uso seguro de estas células, consideradas como candidatos particularmente atractivos para terapias con células madre, ya que pueden diferenciarse en una amplia variedad de tipos de células, no se derivan de tejido embrionario y no están sujetos a restricciones éticas que limitan el uso de células madre embrionarias humanas.


Gracias al trabajo con ratones ‘humanizados’ que tienen un sistema inmunológico humano funcional capaz de fabricar un rechazo inmune ante células derivadas de células madre embrionarias humanas, el equipo de Xu ha investigado las respuestas inmunes humanas a las células madre.


En sus experimentos, los investigadores desarrollaron una variedad de tipos de células iPS humanas y probaron las respuestas inmunes en ratones humanizados con el sistema inmune del mismo individuo. Así descubrieron que las células de músculo liso eran altamente ‘inmunogénicas’, es decir, que eran rechazadas por el sistema inmune de los ratones humanizados, mientras que las células del epitelio pigmentario de la retina eran toleradas por el sistema inmune, incluso cuando se trasplantaba en zonas del cuerpo en teoría con un entorno propicio al rechazo inmunológico.



De esta forma demostraron que la expresión anómala de los antígenos inmunogénicos en las células del músculo liso, pero no en las del epitelio pigmentario de la retina, era lo que promovía esta diferente inmunogenicidad.


«El rechazo inmunológico es un reto importante en la terapia de células madre», asegura Xu. Por eso, añade, «nuestro hallazgo de la ausencia de rechazo inmune en las células del epitelio pigmentario de la retina derivadas de células iPS humanas apoya la viabilidad del uso de estas células para el tratamiento de la degeneración macular. Sin embargo, el medio ambiente inflamatorio asociado con la degeneración macular podría ser un obstáculo adicional que hay que superar para que la terapia celular tenga éxito».

viernes, 22 de mayo de 2015

hESC-derived cells offer source of macular tissue repair and replacement

Fuente: http://www.news-medical.net/news/20150519/hESC-derived-cells-offer-source-of-macular-tissue-repair-and-replacement.aspx


Subretinal transplantation of retinal pigment epithelium derived from human embryonic stem cells (hESCs) appears to be a well-tolerated means of treating age-related macular degeneration and Stargardt’s macular dystrophy, suggest two open-label phase I/II studies.


Due to their immunoprivileged nature, hESCs have great therapeutic potential particularly for diseases affecting the eye, say Steven Schwartz (Jules Stein Eye Institute, Los Angeles, California, USA) and colleagues. But they add that “their plasticity and unlimited capacity for self-renewal raises concerns about serious safety issues”.


The researchers assessed the safety and tolerability of subretinal transplantation of hESC-derived retinal pigment epithelium in nine patients with Stargardt’s macular dystrophy and nine with atrophic age-related macular degeneration. The median age of the patients was 50 years and 77 years, respectively.


Three doses of cells – 50,000, 100,000 and 150,000 – were injected into the eye with the worst vision for each disorder and the patients took an immunosuppressant for a week before surgery and for 12 weeks afterwards.


Over a median follow-up of 22 months, no systemic safety issues were identified and concerns regarding teratoma formation, immune reactions and differentiation of cells into unwanted ectopic cell types were not realised.


The only adverse events were those characteristic of pars plana vitrectomy surgery, note the researchers, including preretinal patches of non-contractile, transplanted retinal pigment epithelium in three eyes and endophthalmitis in one patient.




An increase in subretinal pigmentation, symbolic of successful transplantation, was seen in 13 of the 18 patients. And visual acuity, although tested as a safety measure for monitoring vision loss, improved following surgery in 10 eyes, remained the same or improved in seven eyes, and decreased by more than 10 letters in one eye. The untreated fellow eyes did not show similar improvements.


Improvements following transplantation were seen for general and peripheral vision as well as near and distance activities, increasing by 16 to 25 points in the 3 to 12 months following surgery in patients with atrophic age-related macular degeneration and by 8 to 20 points in those with Stargardt’s macular dystrophy.


For eight patients, visual acuity improved by at least 15 letters during the first year after transplantation, corresponding to a clinically significant “doubling of the visual angle”, the team writes in The Lancet.


In a related commentary, Anthony Atala (Wake Forest University School of Medicine, Winston-Salem, North Carolina, USA), says the study is “a major accomplishment”.


“Much work remains to be done before hESC and induced pluripotent stem cell therapies go beyond regulatory trials, but the path is now set in motion”, he concludes.


miércoles, 6 de mayo de 2015

Las células madre embrionarias confirman su eficacia en 4 pacientes asiáticos

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20150430/abci-celulas-madre-embrionarias-cell-201504301433.html



Es el segundo estudio que demuestra la utilidad de este tipo de terapia celular, aunque también se ha logrado con células madre adultas iPS.









El primer ensayo clínico con células madre embrionarias en pacientes asiáticos acaba de publicar sus primeros resultados y demuestra que la terapia es segura y eficaz, aunque advierte que son datos preliminares. Realizado en la República de Corea en un grupo de pacientes con enfermedades degenerativas del ojo, el estudio es el primero en probar la seguridad de una terapia de células madre embrionarias para las personas de ascendencia asiática.


Los cuatro pacientes con degeneración macular fueron tratados durante un año con células madre embrionarias de la retina derivadas de células epiteliales del pigmento y no se observaron efectos secundarios graves (crecimiento tumoral u otros efectos inesperados) relacionados con la terapia. Los investigadores presentan sus resultados  en «Stem Cell Reports».


«El estudio se diseñó para probar la seguridad de esta terapia pero como el objetivo final es evitar el progreso de la enfermedad nos sorprendió gratamente ver una mejora real en la agudeza visual de los pacientes», explica el autor principal Won Kyung, de la Universidad de CHA. Sin embargo, advierte, «son resultados preliminares y las respuestas positivas de los pacientes necesitan ser interpretadas con cautela hasta que se lleve a cabo la fase II.



A finales de 2014 se publicaron los primeros datos en el mundo de un ensayo con esta terapia celular. El equipo de Robert Lanza, director científico jefe en Advanced Cell Technology (EE.UU.), publicó en «The Lancet» la primera evidencia de la seguridad y la tolerabilidad de los trasplantes de células madre embrionarias humanas en humanos a largo plazo. Sus resultados demostraban que la terapia celular, empleada en 18 pacientes con pérdida severa de la visión por distintas formas de degeneración macular, era segura 3 años después del trasplante; además, el tratamiento logró restaurar parte de la visión en más de la mitad de los pacientes.


El equipo de Lanza, que también ha participado en este estudio, trabajó con pacientes de raza blanca con la excepción de un afroamericano, pero ahora es la primera vez que se demuestra en pacientes asiáticos. Los pacientes de ambos ensayos padecían degeneración macular relacionada con la edad o distrofia macular de Stargardt, las formas principales de ceguera de adultos y juvenil en el mundo desarrollado que son actualmente incurables.




CHA Biotech, la empresa patrocinadora de este estudio clínico, tiene la intención de obtener la aprobación del Ministerio de Alimentación y Medicamentos de Seguridad de Corea para llevar a cabo la fase II de ensayos clínicos en pacientes con distrofia macular de Stargardt este año y espera obtener la aprobación para comercializar la terapia en Corea en los próximos cuatro años.



No es esta la única alternativa de terapia celular para el tratamiento de las enfermedades degenerativas. El año pasado, científicos del Instituto Riken de Japón implantaron en una paciente tejido de retina fabricado en el laboratorio a partir de una pequeña muestra de su piel. Los investigadores generaron células madre iPS, con capacidad para convertirse en cualquier tejido, y así obtener la nueva retina. Después, con ese tejido se reemplazó quirúrgicamente parte de la mácula lútea (la principal capa fotorreceptora de la retina). La paciente tenía 70 años y sufría degeneración macular asociada a la edad, la principal causa de ceguera entre la población mundial. La paciente con degeneración macular, fue la primera de un ensayo clínico con seis voluntarios que podría significar un antes y un después en el tratamiento de la ceguera y también en la historia de la medicina personalizada.


jueves, 30 de abril de 2015

First embryonic stem cell therapy safety trial in Asian patients

Fuente: http://www.eurekalert.org/pub_releases/2015-04/cp-fes042915.php


A clinical trial in the Republic of Korea for patients with degenerative eye diseases is the first to test the safety of an embryonic stem cell therapy for people of Asian descent. The study, which followed four individuals for a year after they were treated with embryonic stem cell-derived retinal pigment epithelial cells for macular degeneration, observed no serious side effects (tumor growth or other unexpected effects) related to the therapy. The researchers report the results in Stem Cell Reports, the journal of the International Society for Stem Cell Research.




The cells at the edge of the pigmented cluster displayed typical morphology of hRPE cells with light, medium, dark pigmentation status.







"This is mainly a safety study, and the goal is to prevent the progress of disease. So we were pleasantly surprised to see an actual improvement in visual acuity in the patients," says lead author Won Kyung Song of CHA University's Department of Ophthalmology. "However, this is a preliminary result. The positive responses from the patients need to be interpreted cautiously until controlled phase II studies are carried out."



The Korean trial was a collaborative effort between scientists at CHA University and stem cell pioneer Robert Lanza at Ocata Therapeutics (formerly known as Advanced Cell Technology). Lanza previously led a clinical trial in the United States--published November 2014 in the Lancet --that demonstrated embryonic stem cells could be used safely for patients with degenerative eye diseases, but the patient sample was Caucasian with the exception of one African-American.



The patients in both trials either had age-related macular degeneration or Stargardt's macular dystrophy, the leading forms of adult and juvenile blindness in the developed world. Both are currently incurable. An embryonic stem cell-derived retinal cell therapy is an attractive option because they can be used to regrow the retina cells that are lost in both diseases.




"Embryonic stem cells are among the most complex/dynamic clinical therapies ever proposed," Song says. "It is important that the clinical trials are carried out in a safe and responsible fashion."





CHA Biotech Co., Ltd., the sponsor company of this clinical study, is planning to get approval from the Korean Ministry of Food and Drug Safety to carry out phase II clinical trials with Stargardt's macular dystrophy this year and to continue dose escalation with the age-related macular degeneration trial. CHA Biotech Co., Ltd., hopes to get approval to commercialize the therapy in Korea within the next four years.




The research was supported by CHA Biotech Co., Ltd., through a Korea Health Industry Development Institute grant funded by the Ministry of Health & Welfare, Republic of Korea. CHA Biotech Co., Ltd., participated in study design and partial report preparation. Co-author Kyung-Mi Park is an employee of CHA Biotech. Co-authors Hyun Ju Kim and Jae Ho Lee are employees of CHA Biotech and have received stock options.






Reference:

Stem Cell Reports, Song et al.: "Treatment of Macular Degeneration Using Embryonic Stem Cell-Derived Retinal Pigment Epithelium: Preliminary Results in Asian Patients" http://dx.doi.org/10.1016/j.stemcr.2015.04.005



domingo, 26 de octubre de 2014

Confirmada por vez primera la seguridad a largo plazo de las células embrionarias en humanos

Fuente: http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=61809&origen=RSS


La terapia se ha empleado en 18 pacientes con degeneración macular y problemas de visión con resultados positivos.




Segura y aparentemente eficaz. Así parece ser la terapia celular con células madre embrionarias humanas después de los resultados que acaba de publicar el equipo de Robert Lanza, director científico jefe en Advanced Cell Technology (EE.UU.), en The Lancet que proporcionan la primera evidencia de la seguridad y la tolerabilidad de los trasplantes de células madre embrionarias humanas en humanos a largo plazo. Sus resultados demuestran que la terapia celular, empleada en 18 pacientes con pérdida severa de la visión por distintas formas de degeneración macular, es segura 3 años después del trasplante; además, el tratamiento logró restaurar parte de la visión en más de la mitad de los pacientes.


Desde hace tiempo se sabe que las células madre embrionarias pueden convertirse en cualquier tipo de célula; sin embargo, reconoce Lanza, su empleo en trasplantes plantea algunas dudas, "debido especialmente al riesgo de formación de teratomas (tumores) y al rechazo inmunológico". Es por este último motivo por el que los ojos, órganos en los que la respuesta inmune es más débil, se han convertido en las primeras partes del cuerpo humano que podría beneficiarse de esta tecnología.




Para poder trasplantar las células madre embrionarias humanas, los investigadores las trasformaron en células del epitelio pigmentario de la retina; a continuación se trasplantaron en nueve pacientes con distrofia macular de Stargardt y en nueve pacientes con degeneración macular atrófica seca relacionada con la edad, las dos principales causas de ceguera, juvenil y adulta, en el mundo desarrollado para las que desafortunadamente no existen tratamientos efectivos.


Los resultados iniciales fueron positivos: en conjunto, las células fueron bien toleradas hasta 37 meses después del trasplante. Tampoco se observaron problemas de seguridad (como hiperproliferación o rechazo) en los ojos tratados durante el seguimiento de 22 meses. Y aunque sí hubo eventos adversos, se asociaron con la cirugía vítreo-retiniana y la inmunosupresión, pero no con las células.




En cuanto al beneficio terapéutico, 10 de los 18 ojos tratados presentaron mejoras sustanciales en su capacidad de visión (8 pacientes eran capaces de leer 15 nuevas letras al primer año después del trasplante). También se observaron beneficios en la agudeza visual de 7 pacientes, aunque ésta se redujo en un paciente. Es importante destacar que los ojos no tratados no mostraron mejorías visuales similares. "Nuestros resultados demuestra la seguridad de este tipo de células en personas con enfermedades degenerativas y marca un paso importante en el empleo de células embrionarias como una fuente segura de células para el tratamiento de diversos trastornos médicos que requieren la reparación de tejidos o reemplazo", señala el co-autor, el profesor Steven Schwartz, del Jules Stein Eye Institute (EE.UU.).


En este sentido, apunta Anthony Atala, director del Wake Forest Institute de Medicina Regenerativa (EE.UU.), que «el trabajo es un logro importante, aunque el camino no ha sido fácil. Desde el descubrimiento de las células madre en 1998, han sucedido muchas cosas, incluyendo los debates políticos, éticos y científicos. Ahora, tenemos un seguimiento de más de 3 años de pacientes tratados con células madre derivadas de células embrionarias que muestra tanto la seguridad como una eficacia aparente... Pero todavía queda mucho trabajo por hacer antes de que este tipo de terapia, con células embrionarias o pluripotentes, lleguen a regularse y a usarse en ensayos clínicos».



Un trasplante de células madre devuelve la visión a personas ciegas

Fuente: http://elpais.com/elpais/2014/10/14/ciencia/1413306545_752044.html


Un estudio con 18 pacientes en EE UU muestra que injertar estas células en la retina no causa rechazo y permite revertir daños incurables.



Nueve de los pacientes tratados tenían degeneración macular asociada a la edad. A la izquierda, visión con degeneración macular, a la derecha, visión normal.






Desde hace años se piensa que las células madre podrán curar enfermedades regenerando órganos dañados por el alzheimer, la diabetes o los infartos. Por ahora esos objetivos siguen sin ser posibles, pero un estudio aporta uno de los primeros ejemplos de cómo las células madre pueden revertir una enfermedad incurable.


En EE UU, un trasplante con células madre embrionarias, capaces de convertirse en cualquier tejido del cuerpo, ha devuelto la visión a personas ciegas. También ha mejorado la vista de pacientes que tenían una vida limitada por tener serias discapacidades visuales. En total se ha tratado a 18 pacientes que sufrían dos enfermedades de la retina, ambas incurables, y que son la causa más común de ceguera entre jóvenes y adultos en los países desarrollados. Solo la segunda dolencia afecta a unos 40 millones de personas en todo el mundo. Aunque no todos los pacientes se han beneficiado del tratamiento, la mayoría de casos ha mejorado su visión, en algunos de ellos, de forma espectacular.


"Uno de los pacientes era un criador de caballos de 75 años que era ciego del ojo tratado", explica Robert Lanza, jefe científico de Advanced Cell Technology (ACT), la empresa estadounidense que ha financiado el estudio. Un mes después del tratamiento, su visión había mejorado tanto que pudo volver a montar a caballo e incluso divisar un alambre de espino que había en su camino y que podría haberle tirado del animal, explica. Técnicamente, el ojo tratado había pasado de ser ciego a tener una agudeza visual de 20/40, es decir, suficiente para conducir y equivalente a un 50% de la capacidad total.




"Otros pacientes también declaran mejoras sorprendentes" tras haber recibido el trasplante y ahora pueden hacer "pequeñas cosas" que antes les eran imposibles como ver qué hora es en su reloj, usar un ordenador o coger un avión, asegura Lanza, que también es profesor adjunto de la Universidad Wake Forest. "Otra de nuestras pacientes se despertó una mañana y, al abrir los ojos, vio por primera vez que los muebles de su dormitorio estaban adornados con un relieve que nunca antes había podido observar", ilustra este médico que lleva décadas buscando este tipo de terapias biotecnológicas.


El potencial de las células madre para la medicina no es nuevo. Hace más de 30 años que se habla de usarlas para remendar corazones infartados, hígados diabéticos, cerebros asediados por ictus, parkinson, alzheimer... Hacerlo realidad ha resultado ser mucho más difícil, primero por la posibilidad de rechazo y tumores, luego por el alto número de células madre necesarias para tratar todo un órgano y también por la polémica que generan las células madre y las restricciones políticas a su uso que se han impuesto en países como EE UU.


Poco a poco, todos esos obstáculos se están salvando. Hace unas semanas, una paciente recibió en Japón el primer trasplante experimental con células madre reprogramadas, también para tratar problemas de visión. Ahora Lanza, junto a un equipo de especialistas de cinco centros oftalmológicos de universidades como la de Harvard o la de California, publica en The Lancet los resultados de tres años de seguimiento de sus pacientes trasplantados. El trabajo muestra que la operación no ha causado efectos secundarios graves, ni tumores, ni rechazo.




El ensayo se centró en regenerar células de la retina, la parte interna del ojo donde se proyectan las imágenes. Los pacientes sufrían dos tipos de lesiones que, bien por causas hereditarias (enfermedad de Stargardt), bien por el deterioro asociado a la edad (degeneración macular), estaban perdiendo unas células claves para que el ojo capte la luz, forme una imagen y la mande al cerebro en forma de impulso nervioso.


Para reemplazar las células perdidas, el equipo tomó células madre de embriones y las convirtió en epitelio pigmentario retinal, el tipo de células que estaban provocando los problemas de visión de los pacientes. A todos ellos se les inyectaron las células en la retina del ojo con el que peor veían, mientras el otro no recibió tratamiento. De los 18 pacientes tratados, 10 experimentaron mejoras sustantivas en la visión, siete mejoraron moderadamente o quedaron estables y uno sufrió pérdida de visión. Los ojos no tratados no mejoraron, lo que refuerza las pruebas de que el trasplante funciona, según el estudio.



"El principal mensaje de este estudio es que hay esperanza", explica Steven Schwartz, del Instituto Oftalmológico Jules Stein en la Universidad de California y coautor del trabajo. El siguiente paso será realizar un ensayo con un número más amplio de pacientes en el que se compruebe tanto la seguridad como la efectividad del tratamiento. Lanza prevé arrancar ese ensayo antes de final de año. Aunque muchos expertos médicos y científicos son reacios a decir cuándo estarán disponibles futuros tratamientos, él sí hace una predicción. "Si todo sale bien los trasplantes podrían estar en uso a gran escala en 2020", explica.






Lanza es un outsider en el campo de las células madre. La empresa ACT, a la que se unió en 1999, también. En varias ocasiones ha rozado la bancarrota por hacer afirmaciones exageradas sobre supuestos logros como la clonación humana o la obtención de células madre embrionarias sin necesidad de dañar el embrión. El estudio publicado es un éxito largamente esperado para el científico y su empresa. "Nuestro plan es comercializar el tratamiento usando células obtenidas con un procedimiento que no daña el embrión", asegura Lanza, lo que le protegería ante posibles polémicas. Además dice que su técnica para crear células de retina también funciona con otros tipos de células madre, incluidas las iPS usadas en el trasplante de Japón.


"Son resultados buenos y, de hecho, era lógico empezar los trasplantes con células madre en este tipo de enfermedades", opina Cristina Eguizábal, investigadora con células madre en el Centro Vasco de Transfusion y Tejidos Humanos. La experta señala que los ojos son ideales para un trasplante, pues el sistema inmune no es tan activo en ellos y la posibilidad de un rechazo es menor. Además, la zona de la retina tratada, de unos 6 milímetros, necesita pocas células trasplantadas, otra ventaja ante una posible escasez de ellas, resalta.


Luis Fernández-Vega, presidente de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO) opina que "este ensayo abre la posibilidad de un tratamiento regenerativo a pacientes que hasta ahora no tenían tratamiento para recuperar la visión".


El estudio también podría abrir la puerta hacia otras aplicaciones en enfermedades incurables como el alzheimer o muy frecuentes en occidente como la diabetes o los problemas cardiovasculares. "No van desencaminados al pensar eso", opina Jesús Merayo, oftalmólogo y miembro de la SEO. "El ojo", dice, "es muchos órganos en uno". Por ejemplo, es un lugar donde hay neuronas de acceso fácil para su estudio analizando el fondo del ojo. También tiene vasos sanguíneos de todos los tipos y células que se asemejan a las de otros órganos. En otras palabras, es posiblemente el mejor lugar del cuerpo humano para ensayar terapias en otros órganos.