sábado, 29 de abril de 2017

Las células madre neurales se convierten en vasos sanguíneos

Fuente: http://neurologia.diariomedico.com/2017/04/27/area-cientifica/especialidades/neurologia/las-celulas-madre-neurales-que-se-convierten-en-vasos-sanguineos


Las células madre del cuerpo carotídeo adulto son capaces de transformarse en vasos sanguíneos, además de en neuronas, lo que podría tener una gran repercusión en ciertos tumores pediátricos, así como en el Parkinson, según publica Cell Reports.



Grupo de Investigación de Fisiopatología de Células Madre Neurales de la Universidad de Sevilla y el Instituto de Biomedicina de Sevilla.




El Grupo de Investigación de Fisiopatología de Células Madre Neurales de la Universidad de Sevilla y el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS) han demostrado que las células madre del cuerpo carotídeo adulto se transforman en vasos sanguíneos, además de en neuronas, según publican en Cell Reports. El trabajo ha sido coordinado por Valentina Annese, dentro del grupo mencionado. Este descubrimiento podría llegar a tener grandes repercusiones en el avance de tratamientos de enfermedades tan distintas como pueden ser los tumores pediátricos o el Parkinson. 

 
El cuerpo carotídeo es una pequeña estructura de tejido nervioso situada en la bifurcación de las arterias carótidas, cuya función es la de actuar como un quimiorreceptor de la sangre. Vigila el contenido sanguíneo de oxígeno y participa en la regulación de la respiración. "Creemos que la capacidad de producir vasos sanguíneos por parte de las células madre neurales podría afectar directamente al crecimiento de ciertos tipos de tumores en la población infantil", comenta Ricardo Pardal, investigador principal de este proyecto. 

La plasticidad de las células madre adultas, o la capacidad de las células madre somáticas para cruzar los límites y diferenciarse en tipos celulares no relacionados, ha sido un tema de debate en la última década. Las células madre derivadas de la cresta neural (NCSCs) muestran una notable plasticidad durante el desarrollo, pero no se sabe si las poblaciones adultas de NCSCs mantienen esta plasticidad.

 
En este sentido, "describimos que las células madre del cuerpo carotídeo adulto derivadas de la cresta neural (CBSCs) son capaces de experimentar diferenciación endotelial además de su papel ya descrito en la neurogénesis, contribuyendo tanto a procesos neurogénicos como angiogénicos que tienen lugar en el órgano durante la aclimatación a la hipoxia. Además, la conversión de CBSCS en células vasculares es dependiente del factor inducible por hipoxia (HIF) y sensible a citocinas vasculares liberadas en hipoxia tales como la eritropoyetina. Nuestros datos resaltan una notable plasticidad fisiológica en una población adulta de células madre específicas de tejido, y podrían tener impacto en el uso de estas células para terapia celular", ha añadido Pardal.

Estos resultados son también algunas de las conclusiones del proyecto ERC Starting Grant ‘Physiology of the adult carotid body stem cell niche, concedido por el Consejo Europeo de Investigación, así como del proyecto Fisiopatología de Células Madre Derivadas de la Cresta Neural del Ministerio de Economía y Competitividad. Para estos estudios los expertos cuentan con la colaboración de las unidades de Oncología Pediátrica y Patología del Hospital Universitario Virgen del Rocío, en Sevilla.

Detenido el inventor de una terapia con células madre

Fuente: http://www.abc.es/sociedad/abci-detenido-inventor-terapia-celulas-madre-201704261852_noticia.html


Davide Vannoni, creador del método Stamina, cobraba 27.000 euros por una cura que la comunidad científica calificó de «inútil y dañina».


Davide Vannoni se presentaba como un científico capaz de hacer milagros mediante el método que inventó: Stamina, una terapia con células madre para curar graves enfermedades neurovegetativas. Nunca fue aprobada por la comunidad científica. La justicia italiana lo consideró prácticamente un charlatán y descalificó su método, por considerarlo inútil y dañino. Peor que un crecepelos. Condenado en Italia, continuó la práctica de la terapia en el extranjero. Ahora ha sido arrestado en su villa de Turín y ha acabado en la cárcel.

Vanoni no es ni médico, es un simple licenciado en semiótica y se convirtió en un personaje famoso a nivel nacional, mientras el método Stamina dividía al país. En años pasados logró que esa terapia experimental Stamina fuera ofrecida a niños en el hospital público de Brescia, cerca de Milán. La terapia consiste en extraer células de un donante, cultivarlas durante unas tres semanas e inyectarlas en el enfermo, una operación que se debe realizar cinco veces en poco más de un año. La Fundación Stamina fue constituida en 2009 en Turín por Davide Vannoni, quien hacía propaganda de su método afirmando que logró curarse de parálisis facial en 2004 en Ucrania, gracias a células madre.


El país de dividió. Por un lado, enfermos y familiares desesperados veían una esperanza en el método, recibiendo el apoyo de asociaciones que reivindicaban el derecho de cada persona a decidir cómo curarse. Por otro lado, la comunidad científica tachó de fraude el método Stamina y la Agencia Italiana del Medicamento (AIFA) denunció que se trata de «una cura no conforme a la ley». El debate llegó al parlamento y el Ministerio de Sanidad, aunque en el 2013 definió a Stamina como una cura sin ninguna base científica, permitió «cuidados compasivos» con el método Stamina si lo aprobaba un juez.



Algunos casos fueron especialmente llamativos, como el de Christian, un niño de año y medio, que sufría atrofia muscular espinal (AME). Su familia recogió 90.000 firmas y organizó una manifestación frente el panteón de Roma, para pedir que todos los niños tuvieran acceso a las experimentaciones con células madre. El método Stamina y el caso de Christian se vio amplificado por el apoyo que dieron a las familias algunos artistas como la actriz Gina Lollobrigida, quien participó en la citada manifestación ante el Panteón, anunciando que iba a subastar en Sotheby's algunas de sus joyas para apoyar la investigación de Stamina.

El pequeño Christian murió poco después, pero las esperanzas de muchos familiares no se apagaron, ni siquiera cuando la justicia condenó a Davide Vannoni. El 18 de marzo 2015 se le condenó a un año y diez meses de prisión, pena suspendida a condición de no practicar más en Italia la terapia.



Vannoni ha sido arrestado con la acusación de continuar en el extranjero con su método Stamina, definitivamente suspendido por las autoridades sanitarias y la justicia italiana. Hace unos meses se difundió la noticia de que algunos pacientes italianos habían viajado hasta Georgia para continuar con la cura. En un breve periodo llegó a tener 750 pacientes en ese país. La documentación enviada por Italia a las autoridades de Tiflis, llevó a su gobierno a poner fin también a las actividades de Vannoni en ese país. Él no se daba por vencido.

Los fiscales de Turín han comprobado que había reclutado numerosos pacientes en Italia que pagaban hasta 27.000 euros por su método. Por las interceptaciones telefónicas los magistrados han tenido evidencia de persistentes y reiterados contactos de Davide Vannoni con Ucrania, Bielorusia y la República Dominicana para continuar con su actividad en alguno de esos países.

Desarrollada una terapia génica que podría restaurar el movimiento en lesionados medulares

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-desarrollada-terapia-genica-podria-restaurar-movimiento-lesionados-medulares-201704251819_noticia.html


Investigadores logran crear las neuronas responsables de la transmisión de señales en la médula espinal y de controlar el movimiento a partir de células madre.







Científicos de los Institutos Gladstone en San Francisco (EE.UU.), han ‘creado’ un tipo especial de neuronas a partir de células madre humanas que podrían potencialmente reparar las lesiones de la médula espinal. Estas células, denominadas ‘interneuronas V2a’, transmiten señales en la médula espinal para ayudar a controlar el movimiento, y cuando los investigadores las trasplantaron en las médulas espinales de modelos animales –ratones–, germinaron y se integraron con las células ya existentes.


Como explica Todd McDevitt, director de esta investigación publicada en la revista «Proceedings of the National Academy of Sciences», «las interneuronas pueden reorientarse después de lesiones de la médula espinal, lo que las convierte en un prometedor objetivo terapéutico. Nuestro objetivo es volver a conectar los circuitos dañados mediante la sustitución de interneuronas dañadas para crear nuevos caminos para la transmisión de señales en el área de la lesión».



Las interneuronas V2a transmiten señales del cerebro a la médula espinal, donde finalmente se conectan con las neuronas motoras que se proyectan hacia los brazos y las piernas. Las interneuronas cubren largas distancias y se proyectan hacia arriba y hacia abajo de la médula espinal para iniciar y coordinar el movimiento muscular, así como la respiración. El daño sobre las interneuronas V2a puede interrumpir las conexiones entre el cerebro y las extremidades, lo que contribuye a la parálisis consecuente con las lesiones de la médula espinal.



A día de hoy se están desarrollando ensayos clínicos en los que se están evaluando distintas terapias de reemplazo para tratar las lesiones de la médula espinal. La mayoría de estos ensayos implican células progenitoras neurales derivadas de células madre, que pueden convertirse en varios tipos diferentes de células del cerebro o de la médula espinal, y oligodendrocitos, que crean las vainas de mielina que aíslan y protegen las células nerviosas. Sin embargo, estos enfoques no pueden producir de manera fiable los tipos específicos de neuronas adultas de la médula espinal, como las interneuronas V2a, que transmiten a largas distancias y reconstruyen la propia médula.



En el nuevo estudio, los autores han sido capaces de producir, por primera vez, interneuronas V2a de células madre humanas. Y para ello, diseñaron un cóctel de sustancias químicas que promovieron el desarrollo de células madre en células progenitoras de la médula espinal y, posteriormente, en interneuronas V2a. Además, y una vez ajustada la ‘receta’ del cóctel, los científicos fueron capaces de crear grandes cantidades de interneuronas V2a a partir de las células madre.


Como indica Jessica Butts, co-autora de la investigación, «nuestro reto principal fue encontrar el momento y la concentración correctos de las moléculas de señalización que producirían interneuronas V2a en lugar de otros tipos de células neuronales, como las neuronas motoras. Utilizamos nuestro conocimiento sobre cómo se desarrolla la médula espinal para identificar la combinación correcta de productos químicos y mejorar nuestro procedimiento para obtener la mayor concentración de interneuronas V2a».



Finalmente, los autores trasplantaron las interneuronas V2a en las médulas espinales de ratones sanos. En su nuevo entorno, las células maduraron apropiadamente y se integraron con las células existentes de la médula espinal. Es importante destacar que los animales se movieron normalmente después de que se trasplantaron las interneuronas y no mostraron signos de deterioro.


El siguiente paso, como informan los propios autores, será trasplantar las células en ratones con lesiones de la médula espinal para ver si estas interneuronas V2a pueden ayudar a restaurar el movimiento perdido tras el daño. También están interesados en explorar el papel potencial de estas células en modelos de trastornos neurodegenerativos del movimiento como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

Un 'impulso' celular para poder ampliar la resección hepática

Fuente: http://aparato-digestivo.diariomedico.com/2017/04/24/area-cientifica/especialidades/aparato-digestivo/un-impulso-celular-para-poder-ampliar-la-reseccion-hepatica


La terapia con células madre podría reforzar la regeneración del hígado preoperatoria. Un estudio pionero del Clínico de Madrid indaga en el beneficio de esta estrategia.




Alejandra García Botella, especialista del Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital Clínico San Carlos, en Madrid.






Las imágenes de la TC muestran al paciente que recibió la terapia celular, antes de realizar ningún procedimiento.




La imagen en color muestra el resultado tras la infusión de CD133+ y embolización portal, y aún sin la cirugía.





La infusión de células madre autólogas podría reforzar el efecto regenerador hepático de la embolización portal y, de esta forma, permitir una resección que libere al hígado de las metástasis sin comprometer su viabilidad. De esta premisa parte un estudio pionero que está llevando a cabo un grupo de médicos de diferentes especialidades del Hospital Clínico San Carlos, en Madrid, y que encabeza Alejandra García Botella, del Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo. El objetivo principal del trabajo es evaluar el efecto regenerador hepático de las células madre CD133+ en pacientes con metástasis de cáncer colorrectal.


De momento, han aplicado esta estrategia en un paciente con metástasis hepática de cáncer colorrectal, del total de dieciséis que esperan tratar así. "Es pronto para extraer conclusiones, pero sí podemos decir que es un procedimiento factible y seguro para el enfermo".


A esta cirujana le rondaba desde hacía varios años la idea de emplear la terapia celular en esos casos oncológicos. Tenía constancia de una línea de investigación similar en el Hospital Universitario de Düsseldorf, en Alemania, donde la experiencia con once pacientes -la más amplia hasta la fecha, pues en Europa apenas hay una veintena de enfermos así tratados- se publicó en 2012 en la revista Annals of Surgery.


El proyecto cristalizó, relata García Botella, gracias a que hematólogos y cardiólogos del Hospital Clínico tenían en marcha un estudio con terapia celular. "Mis compañeros estaban administrando para la revascularización miocárdica el mismo tipo celular que se investiga en la regeneración hepática: las células madre CD133+. Así que ya teníamos parte de la estructura necesaria para iniciar el ensayo". También ha sido decisivo para el comienzo de este estudio el apoyo del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos (IdISSC) y el de la Fundación Mutua Madrileña, a través de sus ayudas a la investigación.



En el proyecto están implicados especialistas de los servicios de Hematología, Radiodiagnóstico, Anatomía Patológica, Oncología, Radiología Vascular y el mencionado de Cirugía General y Aparato Digestivo, todos del citado hospital madrileño.


A diferencia del trabajo alemán, el estudio del Clínico se ha diseñado acotando una selección de pacientes homogénea. "Incluimos solo a pacientes con metástasis hepáticas de origen colorrectal. De esta forma, evitamos resultados confusos: el efecto de las células puede ser diferente cuando actúan en un cáncer primario o si lo hacen en una metástasis".


Además, en lugar de obtener las células madre de la médula ósea como se ha hecho en la serie de Düsseldorf, la extracción se realiza a partir de sangre periférica, con el único sistema que identifica a este tipo celular (CliniMacs, de la compañía Miltenyi Biotec). "Es un método más sencillo y cómodo para el paciente, pues no requiere anestesia general ni sedación, y se consigue un mayor número de células. Esta parte es fundamental, pues hay que asegurarse de que no son tumorales".


El primer caso tratado en el estudio ha resultado alentador, según García Botella. "Menos del 20 por ciento del hígado era sano. Al combinar la embolización con la terapia celular, creció hasta el 44 por ciento, lo que permitió realizar una resección con éxito, y todo el proceso fue muy bien tolerado por el paciente".


Otro de los objetivos de la investigación es determinar cómo actúan estas células a nivel local. "El efecto regenerador de las células madre CD133+ ya se conoce, pero no se sabe con certeza si se diferencian en el hepatocito según las necesidades de regeneración, o si parten de la médula ósea hacia el hígado cuando se produce el daño. En realidad, hay que ser muy cautos. Con lo que se ha publicado no se puede afirmar que la terapia celular produce un beneficio regenerador". ¿Y si descubren que el efecto se debe únicamente a la embolización portal? "De ahí el interés de este estudio, que es aleatorizado y ciego. Nos permitirá extraer una conclusión válida. Y si demostramos la eficacia de la terapia celular, tendremos una opción más para el cáncer colorrectal metastásico, una enfermedad en la que, a falta de su curación, buscamos la cronicidad".


Las células madre del hígado intervienen en el desarrollo de tumores

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/23922/las-celulas-madre-del-higado-intervienen-en-el-desarrollo-de-tumores/


Un estudio de investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) (España) ha revelado cómo los hepatocitos 'reclutan' a las células madre o progenitoras del hígado para participar en el desarrollo de los hepatocarcinomas.



“Qué células originan el cáncer de hígado, así como el origen de su heterogeneidad, no está claro aún y podría depender del contexto”, escriben los autores en las páginas de Cell Reports. Hasta ahora, los hepatocitos –células mayoritarias del hígado– se han considerado el principal origen de los hepatocarcinomas pero los resultados de esta investigación aportan varios matices.


“Lo que demostramos aquí es que las células progenitoras se expanden durante el desarrollo de los tumores y en un momento dado se transforman debido a la interacción con los hepatocitos oncogénicos, que las reclutan para participar en este proceso”, explica Nabil Djouder, jefe del Grupo de Factores de Crecimiento, Nutrientes y Cáncer del CNIO y principal autor de la investigación.


Gracias a un modelo animal –creado por Djouder y su equipo– que reproduce con bastante precisión el proceso de formación de tumores en el hígado humano, y a diversos experimentos genéticos, los autores han tratado de definir la histopatología de los diferentes tumores que se desarrollan en este órgano, tanto benignos (nódulos regenerativos, adenomas) como malignos (hepatocarcinoma o HCC).



Sección de hígado de ratón en el que los hepatocitos expresan el oncogen URI. La imagen muestra la expansión de las células madre del hígado, llamada “reacción ductal”, en los primeros compases de la formación de un tumor.



“Esto es lo que hemos observado: los hepatocitos oncogénicos dan lugar a carcinoma hepatocelular pero, en este modelo que simula la hepatocarcinogénesis humana, las células progenitoras también participan. Lo hacen originando principalmente tumores benignos pero, a veces, carcinomas agresivos”, señala Djouder. Es decir, las células progenitoras se convierten en oncogénicas a pesar de que en los primeros compases del desarrollo de un tumor no se hayan transformado.


Los hepatocitos malignos interactúan e instruyen a las células progenitoras vecinas para activarlas y mantenerlas en un estado indiferenciado mientras proliferan y se expanden, lo que las convierte en oncogénicas y contribuye a la progresión de las lesiones. Esta activación ocurre, tal y como muestra este trabajo, cuando los hepatocitos secretan dos moléculas (alfa-ketoglutarato y galectina-3) que transforman a las células progenitoras.


“Bloqueando la galectina-3 fuimos capaces de inhibir la interacción entre estas células y observamos una reducción en la formación de tumores”, un hallazgo que podría tener implicaciones terapéuticas, según señala Djouder.



Este trabajo ha sido financiado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad y la organización Worldwide Cancer Research (antiguamente conocida como AICR).

Convertir células de la piel en células de vasos sanguíneos para repararlos

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/23856/convertir-celulas-de-la-piel-en-celulas-de-vasos-sanguineos-para-reparar-estos/


Unos investigadores han identificado un interruptor molecular que provoca la conversión de las células cutáneas en otras que dan forma a los vasos sanguíneos, un proceso que podría llegar a ser utilizado para reparar vasos sanguíneos dañados en pacientes con enfermedades del corazón o para crear nueva vasculatura en el laboratorio. La técnica, que aumenta los niveles de una enzima que mantiene a las células jóvenes, podría también sortear el habitual envejecimiento que sufren las células durante el proceso de cultivo.


El trabajo es obra del equipo del Dr. Jalees Rehman, de la Universidad de Illinois en Chicago, Estados Unidos.


Hay muchas formas de convertir un tipo de célula en otro. Una de las técnicas se basa en convertir una célula madura en una célula madre pluripotente, una que tiene la habilidad a su vez de convertirse en cualquier tipo celular, y después usar cócteles químicos para obligarla a madurar, convirtiéndose en el tipo de célula deseado. Otros métodos reprograman una célula de manera que directamente asuma una nueva identidad, saltándose el estado de célula madre.


En los últimos años, se ha empezado a explorar otro método, una forma intermedia, que puede retrasar el reloj de las células de la piel de forma que pierdan parte de su identidad de célula madura y se aproximen más a la de las células madre.


No retornan totalmente al estado de célula madre pluripotente, pero en cambio se convierten en células progenitoras intermedias. Estas pueden ser cultivadas en grandes cantidades, suficientes para las terapias regenerativas. Y a diferencia de las células madre pluripotentes, las progenitoras solo pueden diferenciarse en unos pocos tipos celulares distintos.



Sección de un corazón de ratón que muestra células humanas progenitoras que formaron vasos sanguíneos humanos funcionales. El color púrpura señala los vasos sanguíneos humanos, el tinte rojo señala los vasos sanguíneos del ratón que recibieron los implantes de células humanas.




Otros grupos de investigación han usado esta técnica para producir células progenitoras que se convierten en células de vasos sanguíneos. Pero hasta ahora, los investigadores no habían comprendido del todo cómo funcionaba el método. Sin entender los procesos moleculares, es difícil para los expertos controlar o mejorar el proceso para construir eficientemente nuevos vasos sanguíneos.


Rehman y sus colegas han descubierto que las células progenitoras pueden ser convertidas en células de vasos sanguíneos o bien en glóbulos rojos, dependiendo del nivel de un factor de transcripción genético llamado SOX17.





Descubren un nuevo tipo de célula productora de insulina

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/23814/descubren-un-nuevo-tipo-de-celula-productora-de-insulina/


El hallazgo podría conducir a un nuevo método para regenerar la función perdida en la diabetes tipo 1.


En las personas con diabetes tipo 1, las células beta que producen insulina en el páncreas mueren y no son reemplazadas. Sin estas células, el cuerpo pierde la capacidad de controlar la glucosa en la sangre.


El equipo de Mark Huising, de la Universidad de California en Davis, Estados Unidos, ha descubierto ahora una posible nueva vía para regenerar las células beta, gracias a obtener información nueva y reveladora sobre los mecanismos básicos subyacentes en un metabolismo sano y los subyacentes en la diabetes. Esta línea de investigación podría acabar llevando a la creación de tratamientos mejores para la diabetes o incluso a una cura.


Trabajando tanto con ratones de laboratorio como con tejido humano, Huising está estudiando cómo funcionan juntas las células en los islotes de Langerhans (islotes pancreáticos), en el páncreas, para regular la glucosa en sangre. Tanto en los ratones como en las personas, los islotes contienen células beta, que detectan la glucosa y segregan insulina, y otros tipos de células, incluyendo células alfa, que producen glucagón, una hormona que eleva el azúcar en sangre. Los efectos opuestos de la insulina y el glucagón permiten al cuerpo regular los azúcares en sangre y almacenar nutrientes.


La diabetes tipo 1 es una enfermedad con dos partes. En primer lugar, las células beta mueren por la acción del sistema inmunitario del propio cuerpo, y después no consiguen regenerarse (o las que lo hacen son exterminadas también). Una cura efectiva para la diabetes tipo 1 implicaría ocuparse de ambos problemas.



El equipo de Mark Huising ha identificado otro tipo de célula productora de insulina en los islotes, que parece ser una célula beta inmadura (en rojo en la imagen).




Existe el dogma aceptado de que las nuevas células beta son generadas por otras células beta que se dividen. Pero ahora, aplicando nuevas técnicas de microscopía, el equipo de Huising ha descubierto, esparcidas alrededor de los bordes de los islotes, ejemplares de otro tipo de célula que se parece mucho a una célula beta inmadura.


Estas nuevas células pueden producir insulina, pero no poseen los receptores que detectan la glucosa, así que no pueden actuar como una célula beta completa. Sin embargo, el equipo de Huising consiguió observar células alfa en los islotes convirtiéndose en células beta inmaduras, y después madurar hasta dar lugar a células beta reales.


Existe más plasticidad en el sistema de lo que creíamos, tal como subraya Huising. Entender los fundamentos del metabolismo y los de la diabetes es un resultado trascendental por tres razones. En primer lugar, existe una nueva población de células beta tanto en humanos como en ratones que no se conocía antes. En segundo lugar, la nueva población podría ser una fuente para reemplazar las células beta muertas en la diabetes. Finalmente, conocer a fondo cómo maduran estas células hasta volverse células beta funcionales podría ayudar a desarrollar terapias de células madre contra la diabetes. Las células madre tienen el potencial de desarrollarse de muy variadas maneras y adoptar las formas y funciones de otras células.




Crean células madre inmortales que generan ilimitados glóbulos rojos

Fuente: http://www.tendencias21.net/Crean-celulas-madre-inmortales-que-generan-ilimitados-globulos-rojos_a43839.html


Científicos británicos han creado células madre inmortales que son capaces de generar glóbulos rojos artificiales sin límite alguno. Serán mucho más eficaces que los glóbulos rojos obtenidos mediante donantes de sangre y beneficiarán a los pacientes con grupos sanguíneos poco corrientes, así como a los enfermos que requieren muchas transfusiones, si finalmente terminan aplicándose a humanos.



Investigadores británicos han desarrollado células madre literalmente inmortales que permitirán generar una cantidad ilimitada de glóbulos rojos artificiales adaptados a cualquier necesidad, según informa la Universidad de Bristol en un comunicado


Si estas células madre superan los ensayos clínicos previstos, serán mucho más eficaces para uso médico que los glóbulos rojos actualmente disponibles en los bancos de sangre, que se obtienen a partir de donantes humanos. 


También ayudará sobre todo a pacientes con tipos de sangre poco corrientes, ya que mediante el nuevo sistema se dispondrá de todos los tipos necesarios fabricados a medida. 


Otra ventaja adicional es que no transmiten enfermedades y que pueden ser trasladados sin riesgo de un lugar a otro para atender la demanda específica de un paciente. 


Investigaciones anteriores ya habían intentado transformar células madre procedentes de donantes de sangre en glóbulos rojos maduros. La técnica ha venido funcionando, si bien es laboriosa, ya que cada célula madre produce aproximadamente 50.000 glóbulos rojos antes de morir. En ese momento, se hace necesario recurrir a un nuevo donante. 


Para superar esta dificultad, los investigadores de Bristol transformaron las células madre adultas en una línea de células madre llamadas eritroides inmortalizadas, toda una primicia científica mundial. 


Estos glóbulos rojos prematuros pueden cultivarse indefinidamente, permitiendo una producción a gran escala, antes de ser diferenciados en glóbulos rojos maduros. Los investigadores han llamado a esta nueva línea de células las Bristol Erythroid Line Adult, o células BEL-A.



Para crear estas células inmortales, los investigadores han atrapado las células madre adultas en una etapa temprana de su desarrollo, lo que implica que pueden dividirse y crear glóbulos rojos indefinidamente, sin morir, evitando de esta manera la necesidad de donantes perpetuos. Los investigadores han conseguido litros de sangre con este sistema. 


« Los científicos han trabajado durante años para conseguir fabricar glóbulos rojos, con la finalidad de ofrecer una alternativa a las donaciones de sangre para atender a los pacientes”, explica Dave Anstee, uno de los investigadores. 


Los pacientes que más pueden beneficiarse de este desarrollo tecnológico son los que sufren enfermedades como la anemia de células falciformes y la Talasemia, que pueden necesitar múltiples transfusiones de sangre, añade Anstee. 


La intención de estos investigadores no es sustituir las donaciones de sangre, sino proporcionar tratamientos especiales a grupos específicos de pacientes. La primera utilización terapéutica de un producto de glóbulos rojos cultivados en laboratorio debe beneficiar a pacientes con grupos sanguíneos poco corrientes, ya que obtener donantes de ese tipo de sangre puede resultar complicado. 


Las células se cultivaron en la Universidad de Bristol y en el NHS Blood and Transplant, perteneciente al Ministerio Británico de Salud. Este departamento reúne cada año 1,5 millones de toneladas de sangre para atender a pacientes de toda Inglaterra. Las nuevas células contribuirán a mejorar esta situación.




Referencia:

An immortalized adult human erythroid line facilitates sustainable and scalable generation of functional red cells. Nature Communications 8, Article number: 14750 (2017). doi:10.1038/ncomms14750

Un interruptor molecular indica a las células madre cuándo diferenciarse

Fuente: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Un-interruptor-molecular-indica-a-las-celulas-madre-cuando-diferenciarse


Un estudio publicado en Stem Cell Reports anuncia cómo diferentes formas de la proteína DIDO regulan la activación del proceso de diferenciación de las células madre embrionarias. Profundizar en la biología de las células madre y los mecanismos moleculares que rigen su actividad es esencial para avanzar en medicina regenerativa.



Imagen de microscopía de cuerpos embrionarios y rosetas de células madre, con marcadores característicos de células del endodermo primitivo.




Diferentes formas de la proteína Dido indican a las células madre embrionarias –células indiferenciadas– en qué momento comenzar el proceso de diferenciación. Así lo ha demostrado un equipo de investigadores del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC (CNB-CSIC), en colaboración con investigadores del centro de Biologia Molecular Severo Ochoa. El trabajo ha sido publicado recientemente on line en la revista científica Stem Cell Reports.


Los autores del trabajo llevan años estudiando en profundidad el gen Dido y las tres proteínas que codifica (DIDO1, DIDO2 y DIDO3) para entender su papel en la biología de las células madre. Este último trabajo arroja algo de luz sobre la maquinaria implicada en uno de los aspectos que hacen a estas células únicas: la decisión de replicarse y mantenerse como célula madre, o bien diferenciarse en una célula específica de alguno de los tejidos del organismo.



Según los autores, el gen Dido es el responsable de que la célula tome uno u otro camino. Cuando llega el momento de diferenciarse, la expresión de DIDO3 (la forma más grande de la proteína) disminuye, mientras la expresión de DIDO1 (la forma más pequeña de la proteína) aumenta. “De esta manera –asegura Carlos Martínez-A., autor principal del estudio–, el gen Dido actúa como un interruptor que activa el proceso de diferenciación”.


Además, según las observaciones de los científicos, ambas proteínas han de localizarse en compartimentos diferentes y muy específicos de la célula. En concreto, para que se inicie la diferenciación, Dido1 debe estar en el citoplasma. Cuando la célula madre mantiene la autorreplicacion, Dido3 ha de encontrarse en el centrosoma.



El uso de células madre en medicina, a través de trasplante de médula, ya es una realidad para el tratamiento para múltiples enfermedades. Otras patologías hasta ahora sin tratamiento efectivo como algunas neurodegenerativas, el cáncer, el infarto de miocardio o la diabetes, ven en la utilización de estas células una nueva ventana de futuro. Sin embargo, la biología de las células madre presenta aún muchas lagunas.


“Entender los mecanismos moleculares que rigen el proceso de autorreplicacion y de diferenciación de las células madre es clave para avanzar en el desarrollo de la medicina regenerativa, fundamentalmente para poder actuar in vivo sobre las células madre adultas presentes en los distinto tejidos”, explica Martínez-A.





Referencia bibliográfica:

Agnes Fütterer, Jésus de Celis, Rosana Navajas, Luis Almonacid, Julio Gutiérrez, Amaia Talavera-Gutiérrez, Cristina Pacios-Bras, Ilenia Bernascone, Fernando Martin-Belmonte, Carlos Martinéz-A. DIDO as a Switchboard that Regulates Self-Renewal and Differentiation in Embryonic Stem Cells. DOI: http://dx.doi.org/10.1016/j.stemcr.2017.02.013

La cara y la cruz de los tratamientos con células madre

Fuente: http://oftalmologia.diariomedico.com/2017/03/20/area-cientifica/especialidades/oftalmologia/la-cara-y-la-cruz-de-los-tratamientos-con-celulas-madre


Dos estudios publicados en The New England Journal of Medicine, ilustran los extremos de las terapias innovadoras.


Dos artículos publicados en The New England Journal of Medicine (NEJM) ilustran los extremos de las terapias innovadoras: en uno de ellos, un supuesto tratamiento con células madre dejó ciegas a tres pacientes con degeneración macular asociada a la edad (DMAE) en una clínica de Florida; en el otro, un grupo de médicos japoneses del Centro Riken detuvo la pérdida de visión de otra paciente con DMAE, gracias al injerto de capas de epitelio pigmentario retiniano obtenidas a partir de células de pluripotencialidad inducida (iPS).


En el caso estadounidense, las mujeres tenían una visión que oscilaba de 20/30 a 20/200. La terapia utilizó células madre adultas obtenidas del tejido adiposo de las pacientes, que se inyectaron en el cuerpo vítreo de los dos ojos. Al cabo de una semana experimentaron pérdida de visión, desprendimiento de retina y hemorragia. Las células se diferenciaron en fibroblastos implicados en la cicatrización tisular.


En el estudio japonés, las células se obtuvieron de la piel de la paciente. Un año después del injerto intravítreo, su visión se estabilizó y no se registraron efectos secundarios. Con todo, Álvaro Fernández-Vega, del Instituto Fernández-Vega, reconoce que el estudio japonés "mostró la supervivencia del implante celular, lo que supone un avance, pero no se consiguió ningún tipo de mejoría visual".


Ángel Raya, director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, reflexiona que "el estudio japonés se ha llevado a cabo con mucha cautela y se suspendió en la segunda paciente prevista al comprobar que no superaba los controles de seguridad".


El primer trasplante de retina fabricado con piel detiene la progresión de una degeneración macular

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-primer-trasplante-retina-fabricado-piel-detiene-progresion-degeneracion-macular-201703162114_noticia.html



Imagen al microscopio de las células generadas en el Instituto Riken de Japón para tratar la degeneración macular.




Una mujer de 80 años se ha convertido en la primera persona del mundo tratada con éxito con células madre iPS, la estrella de la medicina regenerativa. Estas células, que se generan a partir de la propia piel del paciente, tienen capacidad para convertirse en cualquier tejido, ya sean neuronas, células cardiacas o musculares y no plantean ningún recelo ético. En este caso se obtuvieron para fabricar células de la retina con las que hacer un trasplante y detener una forma de ceguera progresiva, la degeneración macular.


Hace dos años el Instituto Riken de Japón anunció la realización de este trasplante pionero, ahora publican los resultados en la revista «New England Journal of Medicine». El trasplante no le ha devuelto la visión al cien por cien a la paciente tratada, pero sí ha logrado detener la progresión de la enfermedad. En este tiempo no ha perdido más visión y la que tiene es «más luminosa», según ha explicado a sus médicos.


La degeneración macular es la principal causa de ceguera en la población mundial y aún no existe cura. Quienes la padecen sufren la destrucción progresiva de la visión central y aguda, lo que dificulta la lectura y la visualización de detalles con precisión. Poco a poco se van quedando sin visión hasta llegar a la más completa oscuridad.


Para frenar su avance, los científicos del Instituto Riken primero eliminaron el tejido de la retina que estaba destruyendo su visión, después injertaron un pequeño parche con las nuevas células de epitelio pigmentario de retina generadas. Dos años después del trasplante, la visión de la mujer tratada no empeoró, lo que apunta a una estabilización de la enfermedad.


Otra buena noticia es que no se han detectado signos de cáncer, una de las mayores preocupaciones antes de hacer el trasplante. Desde que Shinya Yamanaka en 2007 descubrió las células iPS y abrió la puerta a la medicina regenerativa, uno de los temores era que los tejidos generados con estas células pudieran generar tumores. En este caso no hay signos de ello, pero hace dos años el Instituto Riken frenó un trasplante similar en otro paciente, después de que unos análisis revelaran que las células que iban a trasplantarse habían desarrollado anormalidades genéticas. Este fracaso también se cuenta en la investigación que se acaba de publicar.


Yamanaka ha aplaudido los resultados de este primer trabajo del Instituto Riken. Y ve en él la prueba de que la utilización de iPS en otras muchas enfermedades no es un quimera.



Pero la misma revista donde se publica este nuevo avance, lleva otro artículo en el que se denuncia el riesgo de utilizar estas terapias celulares sin ningún control. Cuenta cómo en una clínica privada de Florida tres mujeres con degeneración macular se quedaron ciegas tras someterse a un tratamiento con células madre. En este caso, el tratamiento se realizó sin autorización y sin las cautelas que se exigen a un ensayo clínico como el realizado por el instituto japonés.


Hallan una proteína capaz de rejuvenecer las células madre intestinales

Fuente: http://genetica.diariomedico.com/2017/03/14/area-cientifica/especialidades/genetica/hallan-una-proteina-capaz-de-rejuvenecer-las-celulas-madre-intestinales


Cell Reports publica un artículo sobre el rejuvenecimiento de las células madre de la mucosa intestinal a través de la restauración de la señalización de la proteína Wnt.


Un estudio en laboratorio, que se publica en Cell Reports, revela que es posible revertir parcialmente el envejecimiento de las células madre de la mucosa intestinal manteniendo la capacidad de absorber los alimentos y evitando que las bacterias del tracto digestivo sean capaces de salir de los vasos sanguíneos.

"Parece que el envejecimiento no es una vía unidireccional, al menos no para el intestino", afirma Hartmut Geiger, del Hospital Infantil de Cincinnati y coautor del estudio. Los investigadores del estudio con ratones observaron que varias señales químicas que son predominantes en las células madre intestinales jóvenes estaban ausentes o infrarreguladas en los animales más viejos. Entre ellas, observaron que las señales de la proteína Wnt juegan un papel clave en la dirección de las células madre durante el desarrollo embrionario. Al restaurar esta señalización de Wnt las células madre intestinales de ratones y seres humanos rejuvenecieron.

 
Cuando Geiger y su equipo compararon biopsias de intestinos de ratones jóvenes (de 2 a 3 meses de edad) con ratones más viejos (de 20 a 22 meses), encontraron que los de más edad tenían menos vellosidades intestinales, pero eran más grandes que las de los roedores jóvenes. "La arquitectura general del intestino es diferente al envejecer, por lo que se pueden ver claramente los cambios relacionados con el envejecimiento en la arquitectura intestinal, de lo que no se ha informado en detalle antes", dice Geiger. 


Todavía no está claro qué significa este cambio en la arquitectura intestinal para la digestión y los problemas de salud intestinal relacionados con la edad, pero los cambios probablemente afectan a la capacidad de los intestinos de regenerarse después de los daños. "La renovación en el intestino es bastante rápida. En entre una y dos semanas, cada célula es sustituida por una nueva, y eso es así porque el ambiente del intestino es muy agresivo. La rotación de las células madre envejecidas es menor, por lo que no producen células tan rápidamente diferenciadas como las jóvenes". Dado que las células madre intestinales son las únicas que pueden reemplazar el tejido intestinal, su envejecimiento afecta a todo el intestino.


Geiger asegura que los experimentos de Wnt sugieren una dirección prometedora para las investigaciónes futuras. A pesar de que las proteínas Wnt son difíciles de manipular, su capacidad para revertir el envejecimiento de las células madre intestinales puede constituir una vía a la que los médicos pueden considerar ahora.


sábado, 11 de marzo de 2017

Nueva terapia regenerativa para mejorar la cicatrización de heridas agudas

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/23332/nueva-terapia-regenerativa-para-mejorar-la-cicatrizacion-de-heridas-agudas/


Con el aumento de la esperanza de vida de la población, se ha incrementado la prevalencia de heridas cutáneas agudas y crónicas que presentan problemas de cicatrización. Cirugías, laceraciones accidentales, infecciones, quemaduras, úlceras por presión, venosas o diabéticas son algunas de las principales causas de este aumento de heridas agudas, cuyo tratamiento supone un elevado coste.


Con el objetivo de encontrar nuevos abordajes terapéuticos para una mejor y más rápida cicatrización de este tipo de heridas, la investigadora de la Cátedra Fundación García Cugat-CEU de Investigación Biomédica (España), Deborah Chicharro Alcántara, ha desarrollado un estudio experimental en el que emplea una nueva terapia regenerativa para la piel de las heridas: la combinación de plasma rico en factores de crecimiento y células madre mesenquimales, procedentes de tejido adiposo. Los resultados obtenidos han mejorado tanto el tiempo de cicatrización cutánea de las heridas, como el aspecto estético de la cicatriz.



La investigación se ha desarrollado con éxito en heridas cutáneas experimentales, empleando como modelo animal experimental la piel de conejo. El estudio forma parte de la tesis doctoral de Deborah Chicharro, profesora del Departamento de Medicina y Cirugía Animal del Grado en Veterinaria de la CEU-UCH, bajo la dirección de los profesores e investigadores de la Cátedra Fundación García Cugat-CEU Joaquín Sopena, José María Carrillo y Mónica Rubio, y ha merecido la calificación de Sobresaliente Cum Laude. En el estudio, se han aplicado cuatro tratamientos diferentes en cada animal sobre cuatro heridas quirúrgicas escisionales: plasma rico en factores de crecimiento, células madre de tejido adiposo, la combinación de ambas terapias y suero salino como placebo. Y se ha evaluado tanto la evolución macroscópica de los cuatro tipos de heridas, en cuanto a su aspecto estético y cicatrización, así como su evolución microscópica, analizando los procesos de epitelización, inflamación, neovascularización y deposición de colágeno, durante los diez días posteriores al proceso quirúrgico.



Respecto a la cicatrización cutánea macroscópica de las heridas tratadas con estas terapias regenerativas, se ha observado una aceleración estadísticamente significativa en aquellas heridas que fueron infiltradas con células madre mesenquimales, de forma aislada o asociada con plasma rico en factores de crecimiento. Estas heridas tuvieron mayores porcentajes de cicatrización cutánea que las tratadas únicamente con este tipo de plasma o con placebo. “Los mejores valores se obtuvieron en las heridas a las que se aplicó la combinación de ambos tratamientos de regeneración”, destaca Deborah Chicharro.



En cuanto a la evaluación del aspecto estético de las heridas, “aquellas que reciben tratamiento solo con células madre mesenquimales son las que consiguen una coloración y grosor de cicatriz más similar al de una cicatriz fisiológica a corto plazo. Pero, también en este aspecto estético, los resultados son mejores cuando las dos terapias con células y plasma se asocian”.



En el apartado de los resultados microscópicos, la investigación de la profesora de la CEU-UCH Déborah Chicharro revela que todas las heridas agudas que recibieron tratamiento con células o con plasma presentaron un mayor efecto antiinflamatorio con respecto a las del grupo de heridas placebo, por lo que ambas terapias disminuyen de forma significativa la intensidad de la reacción inflamatoria en las heridas. También en este caso, cuando se asocian ambas terapias se consigue potenciar su efecto antiinflamatorio.



La eficacia de la combinación de terapias se observa además de forma destacada en el proceso de neovascularización en la zona de la herida: “La neovascularización llega incluso a duplicarse en las heridas que reciben la terapia combinada con respecto al resto de heridas, un efecto que se observa ya desde el tercer día de aplicación de los tratamientos”, según destaca la profesora de la CEU-UCH autora de la investigación.



También se ha observado un fuerte estímulo de la epitelización cutánea de forma estadísticamente significativa a lo largo de los tiempos del estudio en las heridas que fueron tratadas con células madre mesenquimales, de forma aislada o conjunta con plasma rico en factores de crecimiento, especialmente a corto plazo, en los primeros cinco días de observación. “Apreciamos también una mayor deposición de fibras de colágeno maduro en las heridas tratadas con ambas terapias de forma significativa y progresiva a lo largo del estudio, siendo estadísticamente superior al grupo tratado solo con plasma y al grupo placebo”.



Según destaca la investigadora de la CEU-UCH Deborah Chicharro, “los resultados logrados en el estudio nos permiten concluir que la mejor terapia regenerativa para conseguir acelerar los tiempos de cicatrización cutánea y lograr un mejor aspecto estético de las heridas agudas es la asociación de las dos terapias con células y plasma que hemos testado, ya que existe un efecto sinérgico entre ambas que favorece una mayor creación de nuevos vasos sanguíneos en la zona de la herida, una menor inflamación y una mayor deposición de fibras de colágeno”. El nuevo objetivo de este proyecto de investigación es testar la eficacia de estos tratamientos regenerativos combinados en el caso de las heridas que se cronifican.



La Cátedra Fundación García Cugat-CEU de Investigación Biomédica emplea esta combinación de terapias regenerativas en otros ámbitos de la salud, como el tratamiento de la artrosis de rodilla y cadera. Los estudios experimentales en modelos animales para el desarrollo de estos tratamientos se realizan en el Hospital Clínico Veterinario de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, para su posterior evaluación en ensayos clínicos en humanos, en la Clínica Quirón de Barcelona.



La tesis de Deborah Chicharro "Aplicación del plasma rico en factores de crecimiento autólogo en asociación con células madre mesenquimales derivadas de grasa en el tratamiento de heridas experimentales en el conejo" ha sido defendida en la CEU-UCH. El tribunal que otorgó la calificación de Sobresaliente Cum Laude estuvo presidido por el doctor Ramón Cugat Bertomeu y compuesto por los doctores Belén Cuervo Serrato y Juan Manuel Domínguez Pérez.


Creado el primer embrión artificial de ratón con células madre

Fuente: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Creado-el-primer-embrion-artificial-de-raton-con-celulas-madre


Científicos de la Universidad de Cambridge han conseguido por primera vez desarrollar un embrión artificial de ratón en laboratorio. Para ello, han utilizado una combinación de células madre embrionarias y extraembrionarias, a la que han sumado un andamio 3D para que éstas puedan crecer. Aunque este embrión se asemeja a uno real, es poco probable que se pueda convertir en un feto sano. El hallazgo podrá servir para estudiar las etapas más tempranas del desarrollo.



A la izquierda, imagen del embrión de ratón con células madre a las 96 horas. A la derecha, el embrión de ratón cultivado in vitro durante 48 horas desde la etapa de blastocisto. La parte roja es embrionaria y la azul, extraembrionaria.



Un equipo de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, ha logrado crear un embrión artificial de ratón con células madre. Los resultados del trabajo se han publicado en el último número de la revista Science.


Según los investigadores, este avance servirá para lograr una mayor comprensión de las etapas más tempranas del desarrollo del embrión y ayudará a explicar por qué más de dos de cada tres embarazos humanos fallan en esa fase.


Una vez que un óvulo de mamífero ha sido fertilizado por un espermatozoide, se divide varias veces para generar una pequeña bola flotante de células madre. Las células madre embrionarias se agrupan dentro del embrión hacia un extremo: esta etapa de desarrollo se conoce como blastocisto.


Los otros dos tipos de células en el blastocisto son las células madre trofoblásticas extraembrionarias, que formarán la placenta; y las células madre endodérmicas primitivas, que crearán el saco vitelino, asegurando que los órganos del feto se desarrollen adecuadamente y que tenga los nutrientes esenciales.



Intentos previos de hacer crecer estructuras embrionarias usando solo células madre embrionarias (ESCs, por sus siglas en inglés) habían tenido un éxito limitado. Esto se debe a que el desarrollo temprano del embrión requiere que los diferentes tipos de células se coordinen estrechamente entre sí, señalan los autores.


Sin embargo, en el estudio publicado los investigadores han utilizado una combinación de células madre embrionarias genéticamente modificadas y de células madre trofoblásticas extraembrionarias, junto con un andamio 3D, conocido como matriz extracelular, en el que puedan crecer. Con todo ello, han logrado desarrollar una estructura capaz de ensamblar, cuyo desarrollo y arquitectura se parecen mucho al embrión natural.


"Tanto las células embrionarias como extraembrionarias comienzan a ‘hablar’ entre sí y se organizan en una estructura que se parece y se comporta como un embrión", destaca Magdalena Zernicka-Goetz, investigadora de fisiología, desarrollo y neurociencia de la universidad británica y directora del trabajo. "Tiene regiones anatómicamente correctas que se desarrollan en el lugar y en el momento adecuado", agrega.


Zernicka-Goetz y sus colegas encontraron un notable grado de comunicación entre los dos tipos de células madre: “En cierto modo –señala– las células se dicen entre sí en qué lugar del embrión colocarse”.



"Sabíamos que las interacciones entre los diferentes tipos de células madre eran importantes para el desarrollo, pero lo sorprendente es que ahora hemos visto que se trata de una verdadera asociación; estas células realmente se guían mutuamente", dice la autora. "Sin esta asociación, el desarrollo y la actividad de los mecanismos biológicos clave no se llevaría a cabo correctamente".


Comparando su embrión artificial con uno natural, el equipo pudo demostrar que siguió el mismo patrón de desarrollo. Las células madre se organizaron con las embrionarias en un extremo y las trofoblásticas extraembrionarias en el otro. Luego se abrió una cavidad hacia arriba dentro de cada grupo antes de unirse para convertirse en el saco amniótico en el que se desarrollará el embrión.



Aunque este embrión artificial se asemeja mucho a uno real, es poco probable que se pueda desarrollar y convertir en un feto sano, dicen los investigadores.


Para ello, necesitaría un tercer tipo de células madre que permitiera el desarrollo del saco vitelino, que proporciona alimento para el embrión y dentro del cual se desarrolla una red de vasos sanguíneos. Además, el sistema no ha sido optimizado para el correcto desarrollo de la placenta.



Zernicka-Goetz ha desarrollado recientemente una técnica que permite que los blastocistos se desarrollen in vitro más allá de la etapa de implantación, permitiendo analizar, por primera vez, las etapas clave del desarrollo del embrión humano hasta 13 días después de la fertilización.


En su opinión, este avance podría ayudar a superar una de las principales barreras del estudio de las fases tempranas del desarrollo embrionario, debido a la escasez de embriones humanos para investigar. Actualmente, los embriones se desarrollan a partir de óvulos donados por las clínicas de fertilidad.


"Creemos que será posible imitar muchos de los eventos que ocurren antes de los 14 días de desarrollo usando células embrionarias y extraembrionarias humanas con un enfoque similar al que hemos usado con las células madre de ratón –indica la experta–. Esto nos permitirá estudiar los acontecimientos clave de esta etapa crítica sin tener que trabajar realmente con embriones y saber más sobre por qué a menudo el desarrollo humano falla en esa fase”, concluye.




Referencia bibliográfica:

Sarah Ellys Harrison, Berna Sozen, Neophytos Christodoulou, Christos Kyprianou, Magdalena Zernicka-Goetz. "Assembly of embryonic and extra-embryonic stem cells to mimic embryogenesis in vitro". Science, 2 de marzo, 2017.