Mostrando entradas con la etiqueta células madre de tejido adiposo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta células madre de tejido adiposo. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de junio de 2017

Células madre, posible vía para mejorar la rehabilitación en ictus

Fuente: http://neurologia.diariomedico.com/2017/05/22/area-cientifica/especialidades/neurologia/celulas-madre-posible-via-para-mejorar-rehabilitacion-en-ictus


La inyección directa de células madre derivadas de la grasa podría potenciar y alargar los beneficios que reporta la rehabilitación en pacientes que han sufrido un ictus isquémico.



El equipo de Juan Antonio Barcia, jefe de Neurocirugía del Hospital Clínico de Madrid, ensaya con células madre de la grasa para recuperación del ictus.




El equipo de Neurocirugía, junto con el Laboratorio de Medicina Regenerativa, ambos del Instituto de Neurociencias del Hospital Clínico de Madrid, realizan un ensayo clínico, denominado Celictus y en el que ya hay incluidos seis pacientes, a través del que se pretende demostrar si la terapia celular -células madre alogénicas derivadas del tejido adiposo- podría convertirse en una herramienta adicional que potenciara los efectos beneficiosos de la rehabilitación en pacientes que han sufrido un ictus isquémico. El ensayo aún carece de datos específicos, ya que el primer paso ha sido analizar la implantación de células madre en tejido sano peri-infarto y core de la lesión, así como demostrar la factibilidad de la implantación y seguridad de la técnica mediante esterotaxia guiada por neuronavegación. "El objetivo del ensayo clínico es emplear este tipo de células y estudiar si pueden ser viables para mejorar el daño cerebral producido por ictus isquémico. Ante todo, hay también que evidenciar que no son tóxicas y que son seguras. El objetivo secundario sería observar si produce un efecto de mejoría sobre los pacientes", explica Juan Antonio Barcia, jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Clínico y coordinador, junto con el neurocirujano Fernando Rascón, de esta investigación que, según el profesional, sería inviable sin la participación de Idoya Barca y Lucía Garvín, del Servicio de Rehabilitación; el equipo de la Unidad de Fisioterapia, así como de Teresa Moreno y Matías Guiu, miembro y jefe, respectivamente, del Servicio de Neurología, todos del citado hospital.


Esta línea de investigación se plantea desde hace años a través de trabajos realizados con José Manuel García Verdugo, biólogo celular de la Universidad de Valencia, Manuel Monleón, ingeniero de Biomateriales de la Universidad Politécnica de Valencia, y con Damián García Olmo, de la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid, por su dilatada experiencia en el uso de células madre procedentes de la grasa.


Esta potencial nueva vía de apoyo a la rehabilitación del ictus isquémico parte del planteamiento, y realidad clínica, de que la neurocirugía elimina lesiones que dañan al cerebro, evitando así más daño. Pero la pretensión futura sería eliminar o minimizar la secuela: variar el concepto inicial de la neurocirugía y alcanzar una neurocirugía reparadora mediante células madre, concepto, no obstante, "muy lejano", según Barcia, ya que, "de momento, sólo han demostrado que son neuroprotectoras, antinflamatorias y que pueden reclutar células madre producidas por el órgano en el que se encuentran".


No obstante, y aprovechando sus capacidades protectoras y antinflamatorias, el equipo del Clínico ha partido de este planteamiento: superada la fase clínica post-ictus, el paciente es remitido a un programa de rehabilitación. Al principio, mejora de una manera muy rápida, pero posteriormente se observa un estancamiento.


La hipótesis de trabajo, por tanto, es si a los pacientes que han pasado la fase de rehabilitación y alcanzan un techo se les podría ofrecer un "nuevo incentivo", que pueda mejorar la organización celular, producir una protección neuronal y, sobre todo, atraer nuevas células.


La pregunta por esclarecer, según Barcia, es: ¿podría producirse un nuevo escalón de mejora en la rehabilitación? ¿Este tipo de terapia celular podría optimizar más aún la rehabilitación? Por el momento, la única respuesta es que "no pretendemos que las células de la grasa se conviertan en neuronas. Estudiamos si provocando cambios celulares se produce alguna variación que permita que la rehabilitación tenga una efectividad adicional", fenómeno que, a su juicio, supondría un relevante beneficio.



Los criterios de inclusión en este ensayo son muy estrictos. En primer lugar, hay que delimitar que en todos los casos se reproduzca una enfermedad homogénea, para que los datos sean comparables y porque se analiza frente a un grupo control sano. Se trataría de pacientes con un infarto completo de arteria cerebral media y que han pasado al menos entre 6 meses y 18 meses después del ictus. Este periodo se establece porque después de este tiempo se produce una recuperación espontánea que podría tergiversar los datos. La franja de edad se establece entre 25 y 80 años. Además, deben tener una incapacidad moderada o moderadamente severa; una escala de Rankin de entre 3 y 4, lo que significa que "sean autosuficientes en su vida diaria, o dependientes en aspectos limitados pero, sobre todo, que puedan hacer rehabilitación". La demostración preclínica de la seguridad de la terapia ha sido una tarea ardua pero absolutamente necesaria, según Barcia. En infarto cerebral en modelo animal se ha tenido que demostrar que la administración de este tipo de células no genera toxicidad ni produce tumores, proliferaciones u otras alteraciones y que, sin embargo, sí se relacionan con mejoría neurológica, aunque en clínica humana "se necesitan datos sólidos que se obtendrán con más estudios".

viernes, 16 de junio de 2017

La inyección intravenosa de células madre mesenquimales en infartos y cardiomiopatías tiene efectos antiinflamatorios

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/24361/la-inyeccion-intravenosa-de-celulas-madre-mesenquimales-en-infartos-y-cardiomiopatias-tiene-efectos-antiinflamatorios/


Investigadores de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia (España), el MedStar Washington Hospital Center, la University of Virginia, el IIS del Hospital La Fe y el laboratorio californiano CardioCell Inc. han demostrado la eficacia antiinflamatoria de la inyección intravenosa de células madre mesenquimales, obtenidas de tejido adiposo, en el ventrículo izquierdo del corazón, para reducir su disfunción, tanto en el caso de infartos agudos de miocardio, como en la cardiomiopatía isquémica.



Según explica el profesor de Medicina del CEU-UCH, Juan Carlos Frías Martínez, coordinador de este Grado impartido en inglés y miembro del equipo investigador, “aunque hasta ahora se había demostrado la eficacia de células madre mesenquimales aplicadas directamente en el miocardio, no se había comprobado su efecto antiinflamatorio en células NK (“natural killer” o asesinas) mediante la administración intravenosa. Esta nueva estrategia es la que hemos testado con éxito en este estudio, en colaboración con prestigiosos investigadores y cardiólogos norteamericanos”.


Mediante distintas técnicas diagnósticas, el equipo de investigación ha podido comprobar cómo la inyección intravenosa de células madre mesenquimales ha atenuado el deterioro progresivo de la función ventricular izquierda en el caso de los infartos agudos de miocardio. En las cardiomiopatías isquémicas, la inyección de estas células madre extraídas del tejido adiposo ha mejorado la función ventricular izquierda, fundamentalmente gracias a su efecto antiinflamatorio.


El profesor Frías, del CEU-UCH, señala que también se ha observado en este mismo estudio que la inyección intravenosa de este tipo de células madre mesenquimales reduce el número de células NK “natural killer” o asesinas en el corazón y en el bazo. “Estas células asesinas son un tipo de linfocitos del sistema inmunitario que destruyen células tumorales o infectadas por virus. Y también hemos observado una reducción de neutrófilos, otro tipo de linfocitos que forman parte de la respuesta inmune”.




Juan Carlos Frías.





En el estudio, realizado sobre modelos animales experimentales, se han empleado diversas técnicas diagnósticas para medir la reducción de la inflamación del ventrículo izquierdo como ecocardiogramas, citometría de flujo, imagen radionuclear y de fluorescencia.


El profesor de Medicina del CEU-UCH Juan Carlos Frías Martínez ha colaborado con los doctores Ludger, Lipinski, Westman y Epstein, del MedStar Washington Hospital Center; los doctores Glover y Dimastromatteo, de la Universidad de Virginia; la doctora Albelda, del Grupo de Investigación Biomédica en Imagen del Hospital La Fe de Valencia, y miembros del laboratorio de investigación de CardioCell Inc. de San Diego (California), dedicados al desarrollo de nuevas tecnologías para el tratamiento de patologías cardiovasculares.


El estudio “Intravenously-Delivered Mesenchymal Stem Cells: Systemic Anti-Inflammatory Effects Improve Left Ventricular Dysfunction in Acute Myocardial Infarction and Ischemic Cardiomyopathy” ha sido publicado en la revista Circulation Research, con uno de los índices de impacto más altos en el ámbito cardiovascular.

martes, 13 de junio de 2017

La inyección intravenosa de células madre mesenquimales tiene efectos antiinflamatorios en infarto

Fuente: http://cardiologia.diariomedico.com/2017/05/17/area-cientifica/especialidades/cardiologia/investigacion/la-inyeccion-intravenosa-de-celulas-madre-mesenquimales-en-infartos-y-cardiomiopatias-tiene-efectos-antiinflamatorios


Una investigación coordinada por Juan Carlos Frías Martínez, profesor en el CEU-UHC, ha logrado frenar el deterioro de la función del ventrículo izquierdo mediante la inyección de células madre mesenquimales.



Juan Carlos Frías, coordinador de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y miembro del equipo investigador.




Un estudio publicado en la revista Circulation Research, y llevado a cabo por investigadores de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, del Centro Hospitalario MedStar Washington, de la Universidad de Virginia, del Instituto de Investigación Sanitaria (IIS) del Hospital La Fe y del laboratorio californiano CardioCell ha demostrado la eficacia antiinflamatoria de la inyección intravenosa de células madre mesenquimales, obtenidas de tejido adiposo, y aplicadas en el ventrículo izquierdo del corazón, para reducir la disfunción, tanto en infartos agudos de miocardio como en la cardiomiopatía isquémica.


Según ha explicado Juan Carlos Frías Martínez, coordinador de Medicina del CEU-UCH y miembro del equipo investigador, "aunque hasta ahora se había demostrado la eficacia de células madre mesenquimales aplicadas directamente en el miocardio, no se había comprobado su efecto antiinflamatorio en células NK (natural killer) mediante la administración intravenosa. Esta nueva estrategia es la que hemos probado con éxito en este estudio, en colaboración con prestigiosos investigadores y cardiólogos norteamericanos".


Mediante distintas técnicas diagnósticas, el equipo de investigación ha podido comprobar cómo la inyección intravenosa de células madre mesenquimales ha atenuado el deterioro progresivo de la función ventricular izquierda en el caso de los infartos agudos de miocardio. En las cardiomiopatías isquémicas, la inyección de estas células madre extraídas del tejido adiposo ha mejorado la función ventricular izquierda, fundamentalmente gracias a su efecto antiinflamatorio.


Frías ha señalado que también se ha observado en este mismo estudio que la inyección intravenosa de este tipo de células madre mesenquimales reduce el número de células NK en el corazón y en el bazo. "Estas células asesinas son un tipo de linfocitos del sistema inmunitario que destruyen células tumorales o infectadas por virus. Y también hemos observado una reducción de neutrófilos, otro tipo de linfocitos que forman parte de la respuesta inmune".


En el estudio, realizado sobre modelos animales experimentales, se han empleado diversas técnicas diagnósticas para medir la reducción de la inflamación del ventrículo izquierdo como ecocardiogramas, citometría de flujo, imagen radionuclear y de fluorescencia.

sábado, 29 de abril de 2017

La cara y la cruz de los tratamientos con células madre

Fuente: http://oftalmologia.diariomedico.com/2017/03/20/area-cientifica/especialidades/oftalmologia/la-cara-y-la-cruz-de-los-tratamientos-con-celulas-madre


Dos estudios publicados en The New England Journal of Medicine, ilustran los extremos de las terapias innovadoras.


Dos artículos publicados en The New England Journal of Medicine (NEJM) ilustran los extremos de las terapias innovadoras: en uno de ellos, un supuesto tratamiento con células madre dejó ciegas a tres pacientes con degeneración macular asociada a la edad (DMAE) en una clínica de Florida; en el otro, un grupo de médicos japoneses del Centro Riken detuvo la pérdida de visión de otra paciente con DMAE, gracias al injerto de capas de epitelio pigmentario retiniano obtenidas a partir de células de pluripotencialidad inducida (iPS).


En el caso estadounidense, las mujeres tenían una visión que oscilaba de 20/30 a 20/200. La terapia utilizó células madre adultas obtenidas del tejido adiposo de las pacientes, que se inyectaron en el cuerpo vítreo de los dos ojos. Al cabo de una semana experimentaron pérdida de visión, desprendimiento de retina y hemorragia. Las células se diferenciaron en fibroblastos implicados en la cicatrización tisular.


En el estudio japonés, las células se obtuvieron de la piel de la paciente. Un año después del injerto intravítreo, su visión se estabilizó y no se registraron efectos secundarios. Con todo, Álvaro Fernández-Vega, del Instituto Fernández-Vega, reconoce que el estudio japonés "mostró la supervivencia del implante celular, lo que supone un avance, pero no se consiguió ningún tipo de mejoría visual".


Ángel Raya, director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, reflexiona que "el estudio japonés se ha llevado a cabo con mucha cautela y se suspendió en la segunda paciente prevista al comprobar que no superaba los controles de seguridad".


sábado, 11 de marzo de 2017

Nueva terapia regenerativa para mejorar la cicatrización de heridas agudas

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/23332/nueva-terapia-regenerativa-para-mejorar-la-cicatrizacion-de-heridas-agudas/


Con el aumento de la esperanza de vida de la población, se ha incrementado la prevalencia de heridas cutáneas agudas y crónicas que presentan problemas de cicatrización. Cirugías, laceraciones accidentales, infecciones, quemaduras, úlceras por presión, venosas o diabéticas son algunas de las principales causas de este aumento de heridas agudas, cuyo tratamiento supone un elevado coste.


Con el objetivo de encontrar nuevos abordajes terapéuticos para una mejor y más rápida cicatrización de este tipo de heridas, la investigadora de la Cátedra Fundación García Cugat-CEU de Investigación Biomédica (España), Deborah Chicharro Alcántara, ha desarrollado un estudio experimental en el que emplea una nueva terapia regenerativa para la piel de las heridas: la combinación de plasma rico en factores de crecimiento y células madre mesenquimales, procedentes de tejido adiposo. Los resultados obtenidos han mejorado tanto el tiempo de cicatrización cutánea de las heridas, como el aspecto estético de la cicatriz.



La investigación se ha desarrollado con éxito en heridas cutáneas experimentales, empleando como modelo animal experimental la piel de conejo. El estudio forma parte de la tesis doctoral de Deborah Chicharro, profesora del Departamento de Medicina y Cirugía Animal del Grado en Veterinaria de la CEU-UCH, bajo la dirección de los profesores e investigadores de la Cátedra Fundación García Cugat-CEU Joaquín Sopena, José María Carrillo y Mónica Rubio, y ha merecido la calificación de Sobresaliente Cum Laude. En el estudio, se han aplicado cuatro tratamientos diferentes en cada animal sobre cuatro heridas quirúrgicas escisionales: plasma rico en factores de crecimiento, células madre de tejido adiposo, la combinación de ambas terapias y suero salino como placebo. Y se ha evaluado tanto la evolución macroscópica de los cuatro tipos de heridas, en cuanto a su aspecto estético y cicatrización, así como su evolución microscópica, analizando los procesos de epitelización, inflamación, neovascularización y deposición de colágeno, durante los diez días posteriores al proceso quirúrgico.



Respecto a la cicatrización cutánea macroscópica de las heridas tratadas con estas terapias regenerativas, se ha observado una aceleración estadísticamente significativa en aquellas heridas que fueron infiltradas con células madre mesenquimales, de forma aislada o asociada con plasma rico en factores de crecimiento. Estas heridas tuvieron mayores porcentajes de cicatrización cutánea que las tratadas únicamente con este tipo de plasma o con placebo. “Los mejores valores se obtuvieron en las heridas a las que se aplicó la combinación de ambos tratamientos de regeneración”, destaca Deborah Chicharro.



En cuanto a la evaluación del aspecto estético de las heridas, “aquellas que reciben tratamiento solo con células madre mesenquimales son las que consiguen una coloración y grosor de cicatriz más similar al de una cicatriz fisiológica a corto plazo. Pero, también en este aspecto estético, los resultados son mejores cuando las dos terapias con células y plasma se asocian”.



En el apartado de los resultados microscópicos, la investigación de la profesora de la CEU-UCH Déborah Chicharro revela que todas las heridas agudas que recibieron tratamiento con células o con plasma presentaron un mayor efecto antiinflamatorio con respecto a las del grupo de heridas placebo, por lo que ambas terapias disminuyen de forma significativa la intensidad de la reacción inflamatoria en las heridas. También en este caso, cuando se asocian ambas terapias se consigue potenciar su efecto antiinflamatorio.



La eficacia de la combinación de terapias se observa además de forma destacada en el proceso de neovascularización en la zona de la herida: “La neovascularización llega incluso a duplicarse en las heridas que reciben la terapia combinada con respecto al resto de heridas, un efecto que se observa ya desde el tercer día de aplicación de los tratamientos”, según destaca la profesora de la CEU-UCH autora de la investigación.



También se ha observado un fuerte estímulo de la epitelización cutánea de forma estadísticamente significativa a lo largo de los tiempos del estudio en las heridas que fueron tratadas con células madre mesenquimales, de forma aislada o conjunta con plasma rico en factores de crecimiento, especialmente a corto plazo, en los primeros cinco días de observación. “Apreciamos también una mayor deposición de fibras de colágeno maduro en las heridas tratadas con ambas terapias de forma significativa y progresiva a lo largo del estudio, siendo estadísticamente superior al grupo tratado solo con plasma y al grupo placebo”.



Según destaca la investigadora de la CEU-UCH Deborah Chicharro, “los resultados logrados en el estudio nos permiten concluir que la mejor terapia regenerativa para conseguir acelerar los tiempos de cicatrización cutánea y lograr un mejor aspecto estético de las heridas agudas es la asociación de las dos terapias con células y plasma que hemos testado, ya que existe un efecto sinérgico entre ambas que favorece una mayor creación de nuevos vasos sanguíneos en la zona de la herida, una menor inflamación y una mayor deposición de fibras de colágeno”. El nuevo objetivo de este proyecto de investigación es testar la eficacia de estos tratamientos regenerativos combinados en el caso de las heridas que se cronifican.



La Cátedra Fundación García Cugat-CEU de Investigación Biomédica emplea esta combinación de terapias regenerativas en otros ámbitos de la salud, como el tratamiento de la artrosis de rodilla y cadera. Los estudios experimentales en modelos animales para el desarrollo de estos tratamientos se realizan en el Hospital Clínico Veterinario de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, para su posterior evaluación en ensayos clínicos en humanos, en la Clínica Quirón de Barcelona.



La tesis de Deborah Chicharro "Aplicación del plasma rico en factores de crecimiento autólogo en asociación con células madre mesenquimales derivadas de grasa en el tratamiento de heridas experimentales en el conejo" ha sido defendida en la CEU-UCH. El tribunal que otorgó la calificación de Sobresaliente Cum Laude estuvo presidido por el doctor Ramón Cugat Bertomeu y compuesto por los doctores Belén Cuervo Serrato y Juan Manuel Domínguez Pérez.


domingo, 4 de diciembre de 2016

Usar células madre cura hasta un 50% de las fístulas en pacientes con enfermedad de Crohn

Fuente: http://www.redaccionmedica.com/secciones/medicina/usar-celulas-madre-cura-hasta-un-50-de-las-fistulas-en-pacientes-con-crohn-4175


Un ensayo clínico en el que han colaborado 49 hospitales europeos y de Israel, 14 de ellos españoles, liderados por el Virgen del Rocío, de Sevilla, ha confirmado la curación de la mitad de enfermos con fístulas causadas por la enfermedad de Crohn tras una sola inyección de células madre.



Un equipo de cirujanos, especialistas en Aparato Digestivo y en Radiología del hospital sevillano ha publicado un trabajo sobre este tratamiento en la revista científica Lancet, que ha sido presentado en el centro hospitalario.

El director gerente del hospital, Manuel Romero Gómez, y el responsable de la unidad de Coloproctología, Fernando de la Portilla, han explicado que este ensayo clínico completa anteriores investigaciones y ha alcanzado la fase III, la última previa a su autorización para comercializarse.

En esta investigación han participado 212 pacientes con enfermedad de Crohn, una patología cuya prevalencia en España es de 116,5 casos por cada cien mil habitantes, que afecta al intestino y al ano, y origina una fístula a entre el 15 y el 25 por ciento de los pacientes. Esta fístula sólo se trataba hasta ahora mediante reconstrucción quirúrgica.

El nuevo tratamiento con células madre, pendiente de su aprobación por la Agencia Europea del Medicamento, parte del cultivo en laboratorio de células extraídas de la grasa que posteriormente se implantan en el paciente para que regeneren las fístulas y las zonas afectadas.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Aprobado el primer tratamiento con células madre externas al paciente

Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/04/ciencia/1470329508_525691.html


Investigadores españoles han desarrollado un fármaco para cerrar las fístulas de la enfermedad de Crohn.




El biólogo Mariano García Arranz observa un cultivo de células. 





La terapia celular para cerrar las fístulas provocadas por la enfermedad de Crohn ya es posible. Investigadores españoles han desarrollado un tratamiento a partir de células madre procedentes de la grasa de personas sanas que ha superado con éxito todas las fases del ensayo clínico que les exige la ley. Se trata del primer tratamiento de terapia celular alogénico -las células no son del paciente- que alcanza la categoría de medicamento. “Hasta ahora, todo han sido tratamientos experimentales. Con este, ya está demostrado científicamente que funciona”, explica Damián García Olmo, el jefe de la rama quirúrgica de la investigación. El encargado de dirigir la parte clínica del proyecto ha sido el gastroenterólogo Julià Panés. El fármaco es el fruto de 14 años de investigación de varias entidades públicas y privadas españolas y los resultados han sido publicados en la revista The Lancet.



El objetivo de los investigadores era dar con un tratamiento que ayudase a cicatrizar mejor. “La mayor parte de los fracasos de la cirugía, se deben a una mala cicatrización”, cuenta Héctor Guadalajara, cirujano digestivo y miembro del equipo de García Olmo. En todas las investigaciones se debe establecer el peor escenario posible porque si el tratamiento funciona en condiciones extremas, es más fácil que funcione en otras circunstancias más leves. Así, eligieron las fístulas perianales producidas por la enfermedad de Crohn (EC). Debido a la contaminación, la suciedad y la humedad del ano se trata de heridas de difícil cicatrización. Y a estas condiciones hay que sumarle que la enfermedad de Crohn es autoinmune. El biólogo Mariano García Arranz, número dos de García Olmo, aclara que a pesar de que la investigación se haya centrado en ello, el proyecto busca ir mucho más allá. “Ahora que hemos consolidado esto, se abren muchas otras vías de investigación”, cuenta.


La enfermedad de Crohn es una patología autoinmune del intestino. Los investigadores explican que no existen registros de cuántos pacientes existen en el mundo, aunque los datos más fiables, según apunta Guadalajara, estiman que esta enfermedad afecta en EEUU a 201 personas de cada 100.000 habitantes. Y cada año, se dan entre 3 y 15 casos nuevos por cada 100.000 habitantes. En España, esta incidencia es menor. Se calcula que cada año se diagnostican entre uno y seis por cada 100.000 habitantes al año, según el experto.


Cultivo celular a través de un microscopio.






Alrededor del 40% de los pacientes que sufren enfermedad de Crohn desarrolla fístulas perianales que, en un principio, pueden tratarse con medicamentos biológicos. “Pero cuando estos no son efectivos, hay que operar para cerrarlas”, cuenta Guadalajara. Las repetidas operaciones para cerrar las recurrentes apariciones de estos túneles ponen en peligro la función del esfínter y provocan incontinencia fecal. “Esto empeora mucho la calidad de vida del paciente porque la mayor parte de los enfermos de Crohn son muy jóvenes”, explica. El tratamiento, por tanto, está dirigido a aquellos que deben someterse a cirugía.


El nuevo tratamiento celular simplifica mucho la cirugía. La operación consiste en aplicar células madre directamente en la apertura de la fístula y sellar la zona con un punto. En pocas horas, el paciente puede irse a casa. Como la cicatrización es un proceso celular, el tratamiento ayuda a cerrar la herida más rápido. Además, al tratarse de un medicamento vivo, los efectos son duraderos en el largo plazo y esto se traduce en una experiencia mucho menos traumática para el paciente.


Con una sola inyección, el 50% de los pacientes que se han sometido al ensayo clínico han visto cómo sus fístulas se cerraban. “Y este resultado ha sido bajo los estrictos parámetros del ensayo clínico”, matiza Mariano García. La ley obliga a que el ensayo siga unos rígidos patrones para garantizar la efectividad del medicamento. Pero los investigadores están convencidos de que cuando el cirujano pueda aplicar su propio criterio para tratar cada caso particular en cuanto a la cantidad de la dosis o el lugar de aplicación del tratamiento, los resultados mejorarán notablemente.



En el ensayo clínico cada inyección contenía 120 millones de células extraídas del tejido adiposo de personas sanas. Esto introduce una novedad en la terapia celular. Hasta ahora, se han estado utilizando las células de los propios pacientes –autólogas-, lo que hacía que el proceso resultase mucho más lento y costoso. En esta investigación, se han utilizado células externas al paciente –alogénicas- en todas las fases del ensayo. “Es algo que hemos aprendido por el camino”, admite García Olmo.


El entusiasmo de los investigadores es contagioso. “No solo porque ahora vamos a poder curar a pacientes enfermos de Crohn que hasta ahora no tenían apenas posibilidades”, apunta García, sino por el camino que el nuevo tratamiento abre a las próximas investigaciones sobre cicatrización. En estos momentos el equipo está trabajando en otros 13 ensayos que se han desprendido del principal en diferentes patologías. El mismo tratamiento se podría utilizar para cerrar cualquier herida de difícil cicatrización, como las heridas de pacientes quemados, de enfermedades vasculares, o muchas otras. “Allá donde haya una herida, el tratamiento puede servir, y el trabajo del cirujano, a grandes rasgos, es hacer heridas que el propio organismo del paciente debe cicatrizar”, reconoce Guadalajara.



Los equipos de García Olmo del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz-Grupo Quirón y de Julià Panés del Hospital Clínic de Barcelona están de celebración por el final feliz de tantos años de trabajo. Algo de lo que los investigadores se sienten muy orgullosos es que el desarrollo del tratamiento haya sido totalmente español. “La idea se tuvo aquí, se ha creado, se ha investigado aquí y se va a comercializar para todo el mundo desde España”, explica Mariano García. Este aspecto también alegra a otros especialistas españoles. Ángel Raya es el director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona y experto en terapia celular. Asegura que el hecho de que el primer tratamiento de terapia celular aprobado por la ley haya sido español, pone al país a la cabeza del mundo en este tipo de tratamientos.


Raya cree que el resto de la comunidad médica recibirá la noticia con los brazos abiertos. Cada uno por sus propios motivos. “Los que tengan pacientes con fístulas porque los podrán curar, y lo que tengan investigaciones similares en curso porque habrán abierto un camino por el que continuar”, detalla. Raya tan solo admite una duda. “A ver ahora cómo se comercializa, cuánto cuesta y si la sanidad pública se lo puede permitir”, apunta. Pero eso es algo que escapa a los investigadores. La producción masiva del tratamiento, la comercialización y distribución es tarea de TiGenix, una empresa surgida de la Universidad Autónoma de Madrid, que creyó en el proyecto de García Olmo y apostó por él.


El cirujano Damián García Olmo muestra un vial con el tratamiento.





Por su parte, el vicepresidente segundo de la confederación de asociaciones de enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa (ACCU), José Ramón García, recibe la noticia con optimismo pero también con cautela. “Hay que esperar a conocer los resultados fuera del ensayo y los posibles efectos secundarios, como los riesgos de cerrar una fístula sin que esta se haya limpiado por completo”, advierte. A pesar de esta reserva admite que los tratamientos con células madre son lo más prometedor para las fístulas perianales que existen en estos momentos y que se siente optimista ante las posibilidades de la terapia celular.


En medio del júbilo que sienten los investigadores también hay lugar para la prudencia. El equipo reconoce que aún queda mucho por hacer y muchos pacientes a los que tratar. “Aquí no termina nada. Todavía hay un 50% de enfermos de Crohn que no han curado sus fístulas y no nos resignamos, queremos curarlos”, recuerda García Olmo. Ahora buscan que las células sean más potentes, ver si los que no curaron con una inyección, pueden hacerlo con dos o con tres, y dar solución a otras muchas patologías.


El jefe quirúrgico de la investigación, admite que le produce mucha satisfacción poder dar esta noticia a la sociedad. “Casi todo el proyecto se ha financiado con fondos públicos y lo mejor que podemos hacer es devolvérselo a la gente. Y que todos sepan que trabajamos por curarles”, concluye García Olmo. El equipo estima que el tratamiento estará disponible en los quirófanos de los hospitales a partir de mediados del año que viene.

domingo, 31 de julio de 2016

El primer fármaco de células madre que cura las fístulas anales en pacientes con Crohn

Fuente: http://www.elmundo.es/salud/2016/07/29/579b870d468aebc42b8b4613.html



El doctor Damián García-Olmo muestra un vial con el nuevo fármaco.





Un fármaco, elaborado con células madre mesenquimales procedentes de la grasa, cura las fístulas anales en pacientes con Crohn. Tras 14 años de estudio, el equipo de Damián García-Olmo, jefe del Departamento de Cirugía del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz-Grupo Quirónsalud, de Madrid, ha visto terminado el largo camino recorrido hasta conseguir con éxito el primer fármaco a nivel mundial hecho con células madre y completar un estudio en fase III, donde se ha probado su eficacia y seguridad.


Este hallazgo lo recoge un estudio que se publica en The Lancet, cuyo investigador principal es Julià Panés, jefe del Servicio de Gastroenterología del Hospital Clínic de Barcelona.


García Olmo cuenta que han conseguido este resultado "gracias al desarrollo empresarial que ha habido detrás de una idea científica. Todo el desarrollo ha sido español, marca España. TiGenix tiene la planta de producción en Tres Cantos, donde produce el nuevo fármaco".


Si todo va bien y cuentan con todos los permisos necesarios de la Agencia Europea del Medicamento, para mediados del año que viene tienen previsto comercializar el fármaco. Por ahora, los resultados son más que buenos, ya que con una sola inyección se consigue curar las fístulas anales en el 50% de pacientes con Crohn tratados.


"El protocolo del estudio era muy estricto y solo podíamos administrar una sola inyección, pero los datos previos nos indican que en los pacientes que no funciona la primera inyección podemos volver a intentarlo las veces que sean necesarias. Así, con dos inyecciones la tasa de éxito se sitúa en el 75% y con tres llega hasta casi el 80%", declara con satisfacción el cirujano.


El tratamiento empleado en el estudio, donde han participado 212 pacientes, ha consistido en una única aplicación local en la que se inyectan las células directamente en la zona del ano donde está la fístula. A la mitad de los pacientes se les administró el fármaco de células madre y a la otra mitad placebo, es decir, no se les administró ningún tratamiento. "Un 60% de los pacientes responde al tratamiento y el 50% logra la curación completa", asegura Julià Panés, investigador principal del estudio, en el que han participado más de 80 gastroenterólogos y cirujanos digestivos de 49 hospitales, 14 españoles y siete países europeos más Israel.


Una de las ventajas del nuevo fármaco es que no se altera el mecanismo del esfínter y se evita la incontinencia, lo que es clave para mantener la calidad de vida del paciente. "En definitiva, los resultados abren una puerta a la esperanza para un problema sin solución médica actual y cuya prevalencia está aumentando en nuestro país", apunta García Olmo.


La enfermedad de Crohn afecta a dos de cada 1.000 personas. Una de sus complicaciones que más perjudica la calidad de vida de quien la padece son las fístulas en el recto y los abscesos perianales, que en algún momento de la enfermedad aparecen en el 40% de los pacientes. Hasta ahora, no se contaba con un tratamiento eficaz para luchar contra estas lesiones tan incapacitantes. Con el nuevo fármaco se abre una posibilidad para que muchos pacientes con Crohn mantengan una buena calidad de vida.


La terapia celular sería eficaz para tratar las fístulas de Crohn

Fuente: http://www.diariomedico.com/2016/07/29/area-cientifica/especialidades/aparato-digestivo/la-terapia-celular-seria-eficaz-para-tratar-las-fistulas-de-crohn


Un tratamiento con células madre mesenquimales lograría que un 50 por ciento de los pacientes con fístulas asociadas a la enfermedad de Crohn se recuperara de las lesiones sin necesidad de pasar por quirófano, según publica The Lancet.



Damián García Olmo (2º por la izquierda) y su equipo del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, de Madrid.





Una terapia con células madre procedentes de la grasa es eficaz para tratar las fístulas en la enfermedad de Crohn. En un estudio, que publica la revista The Lancet, este tratamiento ha demostrado que, en un 50 por ciento de los pacientes, se logra la curación completa de las lesiones, incluso en casos de fracaso previo de todas las alternativas terapéuticas disponibles. De esta manera se evita que tengan que pasar por quirófano.


El investigador principal del estudio, en el que han participado 49 hospitales de Europa e Israel, es Julià Panés, jefe del Servicio de Gastroenterología del Hospital Clínico de Barcelona y del equipo Enfermedad Inflamatoria Intestinal del IDIBAPS. Damián García-Olmo, jefe del Departamento de Cirugía del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz-Grupo Quirónsalud, ha sido el encargado de establecer el protocolo quirúrgico del trabajo. Se trata del primer estudio de fase III en el mundo que prueba una terapia celular para las fístulas de la enfermedad de Crohn.


La investigación ha probado un tratamiento con células madre mesenquimales, que se obtienen a partir del tejido adiposo. El tratamiento consiste en una única aplicación local en la que se inyectan las células directamente en el trayecto de las fístulas. En el estudio han participado 212 pacientes, a la mitad de los cuales se les administró el nuevo tratamiento y, a la otra mitad, placebo. Los resultados demuestran que, con una sola inyección, hay una mejora significativa con respecto al cierre de las fístulas y un mayor porcentaje de pacientes curan esta complicación. "Un 60 por ciento de los pacientes responden al tratamiento, y el 50 por ciento logran la curación completa", explica Panés.


Por su parte, García Olmo señala que esta nueva terapia, pionera a escala mundial, "abre un nuevo escenario para estos pacientes, que sometiéndose a una única inyección de células madre procedentes de la grasa verán mejorar notablemente las fístulas, una complicación para la que hasta ahora el único recurso era la cirugía" y añade que, "a diferencia de los abordajes clásicos, no altera el mecanismo esfinteriano, por lo que no produce incontinencia fecal, lo que supone a su vez una gran mejora en la calidad de vida de los pacientes".


Una terapia con células madre de la grasa logra tratar las fístulas en la enfermedad de Crohn

Fuente: http://ecodiario.eleconomista.es/salud/noticias/7735414/07/16/Una-terapia-con-celulas-madre-de-la-grasa-logra-tratar-las-fistulas-en-la-enfermedad-de-Crohn.html


Una terapia con células madre procedentes de la grasa ha logrado que un 50% de los pacientes con enfermedad de Crohn curen de forma completa sus fístulas, incluso en los casos de fracaso previo de todas las alternativas terapéuticas disponibles, tal y como ha mostrado un estudio realizado en varios hospitales de Europa e Israel, publicado en la revista The Lancet, y dirigido por el jefe del servicio de Gastroenterología del Hospital Clínic de Barcelona, Julià Panés.


Se trata del primer estudio de fase III en el mundo que prueba una terapia celular para las fístulas en el recto y en abscesos perianales que se producen en esta patología, una complicación que afecta a dos de cada 1.000 personas y que aparecen en algún momento del curso de la enfermedad en un 40% de los pacientes.


Aunque los tratamientos farmacológicos existentes son eficaces para tratar esta complicación en un 50% de los casos, para el otro 50% la única opción que tenían hasta ahora era la cirugía, que puede suponer para algunos pacientes la resección definitiva del recto. En este sentido, en el nuevo trabajo se ha probado un tratamiento con células madre mesenquimales, producido por la empresa TiGenix, que se obtienen a partir del tejido adiposo (grasa).


La terapia consiste en una única aplicación local en la que se inyectan las células directamente en el trayecto de las fístulas. En el estudio, multicéntrico y de fase III, han participado 212 pacientes, a la mitad de los cuales se les administró el nuevo tratamiento y, a la otra mitad, placebo. Los resultados han mostrado que, con una sola inyección, hay una mejora significativa con respecto al cierre de las fístulas y un mayor porcentaje de pacientes curan esta complicación. "Un 60 por ciento de los pacientes responden al tratamiento, y el 50 por ciento logran la curación completa. Se trata del primer estudio de fase III que prueba un tratamiento para las fístulas en Crohn con resultados muy positivos", ha explicado el coordinador del estudio.


En concreto, prosigue, el estudio tiene dos implicaciones "importantes": por una parte, los pacientes que hasta ahora no respondían a los tratamientos con medicación pueden conseguir la curación y evitar las cirugías y, por el otro, es una alternativa "segura" para el grupo de pacientes con enfermedad de Crohn en los que las fístulas son la única o principal manifestación de la enfermedad. De hecho, tal y como ha señalado el experto, en estos pacientes, el tratamiento con una sola inyección local evitaría el uso de medicamentos que suprimen el sistema inmunitario de manera general e inespecífica y aumentan el riesgo de infección.


"Esta nueva terapia, pionera a escala mundial, abre un nuevo escenario para estos pacientes, que sometiéndose a una única inyección de células madre procedentes de la grasa verán mejorar notablemente las fístulas, una complicación para la que hasta ahora el único recurso era la cirugía", ha apostillado el coordinador de la rama quirúrgica del estudio y responsable del Departamento de Cirugía del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz-Grupo Quirónsalud, Damián García Olmo. Asimismo, añade este especialista, la "gran ventaja" del procedimiento es que, a diferencia de los abordajes clásicos, no altera el mecanismo esfinteriano, por lo que no produce incontinencia fecal y, por ende, supone un "gran mejora" en la calidad de vida de los pacientes. "En definitiva, los resultados abren una puerta a la esperanza para un problema sin solución médica actual y cuya prevalencia está aumentando en nuestro país", ha enfatizado.


En el estudio ha participado un equipo multidisciplinar compuesto por más de 80 gastroenterólogos y cirujanos digestivos de 49 hospitales, 14 de ellos españoles, de siete países europeos más Israel.


martes, 12 de abril de 2016

Generan células beta productoras de insulina a partir de células madre

Fuente: http://www.diariomedico.com/2016/04/12/area-cientifica/especialidades/endocrinologia/generan-celulas-beta-productoras-de-insulina-a-partir-de-celulas-madre


Dos equipos de investigadores consiguen un mismo objetivo: generar células productoras de insulina a partir de células madre, con métodos muy distintos.



Ronald Evans, investigador del Instituto Salk, en California.






Los trasplantes de células beta productoras de insulina derivadas de células madre constituyen una de las grandes promesas del tratamiento de la diabetes. Uno de los grandes retos ha sido lograr la maduración completa de esas células para que liberen insulina de forma efectiva. Dos grupos de investigación han llegado a ese punto.


Ronald Evans, del Instituto Salk, en La Jolla (California) y sus colaboradores publican sus resultados en Cell Metabolism. En esencia, han descubierto una proteína clave que activa el proceso de maduración in vitro.


Los investigadores dieron con esta llave maestra mediante un análisis de los transcriptomas de células humanas, en el que constataron que un receptor nuclear, ERR gamma, está presente en cantidades muy elevadas en las células beta adultas.


Evans ya había investigado el papel de ERR gamma y sabía que induce un mayor crecimiento mitocondrial y promueve la oxidación de azúcares y lípidos para generar energía. "Fue una sorpresa comprobar que las células beta producen altos niveles de este regulador, pero hay que tener en cuenta que estas células tienen que liberar cantidades masivas de insulina rápidamente para controlar los niveles de glucosa, así que es un proceso energético intensivo".


El siguiente paso fue generar ratones que carecían de ERR gamma, cuyas células beta no fueron capaces de liberar insulina en respuesta a la elevación de la glucosa en sangre. Pero cuando los científicos obtuvieron en el laboratorio células de tipo beta que sintetizaban mayores cantidades de ERR gamma, éstas respondían a la glucosa liberando insulina.


El trasplante en un modelo murino de diabetes también ofreció los resultados esperados: transcurrido un día, producían insulina en respuesta a las subidas de glucosa, atenuando los síntomas de la enfermedad.



El equipo de Martin Fussenegger, de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, ha obtenido resultados similares por un camino muy diferente: cultivando las células madre con una red sintética de genes.


Tal y como exponen en el artículo que se ha publicado en Nature Communications, extrajeron células madre del tejido adiposo de un individuo de 50 años y les aplicaron un complejo genético sintético para diferenciarlas en células beta funcionales. En ese software genético resultan esenciales tres factores de crecimiento, Ngn3, Pdx1 y MafA, cuyas concentraciones cambian durante el proceso de diferenciación.


Las células diferenciadas con este procedimiento mostraron características muy similares a las de las células beta naturales, ya que contenían las manchas oscuras conocidas como gránulos, que se encargan de almacenar la insulina. Y, lo que es más importante, funcionaban de una forma muy similar a las células beta. "De momento, la cantidad de insulina que secretan es inferior a la de las células beta naturales", admite Fussenegger.


En el futuro, estas células podrían obtenerse a partir de las células madre del tejido adiposo del propio paciente diabético y trasplantárselas una vez diferenciadas, evitando así la necesidad de inmunosupresión.


sábado, 3 de octubre de 2015

Nuevas estrategias terapéuticas basadas en células madre mesenquimales

Fuente: http://www.diariomedico.com/2015/09/23/area-cientifica/especialidades/farmacologia/nuevas-estrategias-terapeuticas-basadas-en-celulas-madre-mesenquimales


Los efectos paracrinos antinflamatorios de las células madre mesenquimales del tejido adiposo ofrecen nuevas perspectivas.



María José Alcaraz, copresidenta del comité organizador y miembro del Departamento de Farmacología de la Universidad de Valencia y del Centro de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico (IDM). 






El XXXVI Congreso de la Sociedad Española de Farmacología ha prestado atención al envejecimiento del sistema muscoesquelético, que genera pérdida de función, fragilidad y problemas de movilidad y calidad de vida. Se han analizado nuevos mecanismos implicados en el desarrollo y control de osteopenia y sarcopenia y las posibles estrategias terapéuticas. Entre ellas, las células madre mesenquimales y su capacidad regenerativa y moduladora abren amplias expectativas.


Según María José Alcaraz, copresidenta del comité organizador y miembro del Departamento de Farmacología de la Universidad de Valencia y del Centro de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico (IDM), "poseen una gran capacidad regenerativa mediante su propiedad de diferenciación celular, pero además pueden ejercer una modulación sobre otras células, ya sea de forma directa -mediante el contacto celular- o indirecta -por la producción de factores solubles y vesículas extracelulares-. De esta forma, pueden mejorar las características metabólicas de las células senescentes".


El grupo de Alcaraz ya ha demostrado "los efectos paracrinos antinflamatorios de las células madre mesenquimales del tejido adiposo", lo cual puede ofrecer nuevas dianas para el tratamiento de procesos inflamatorios. Además, han estudiado "las propiedades reguladoras de dichas células sobre el metabolismo de las células osteoarticulares, de forma que aumentan su viabilidad y retrasan el proceso de senescencia", lo que abre nuevas posibilidades terapéuticas "para la prevención de la degeneración articular en el envejecimiento, por lesiones, en artritis, artrosis, etc.".



En el marco del congreso se ha celebrado una mesa redonda sobre nuevos avances en envejecimiento y enfermedades afines. Las células madre del músculo esquelético se encuentran normalmente en un estado de quiescencia y sólo despiertan en caso de que tengan que reparar el músculo, como ocurre tras un accidente. Pero cuando se llega a un estado de envejecimiento avanzado, la expresión aumentada de algunos factores hace que las células pasen de una semivigilia a un estado de sueño profundo.


Uno de estos factores es la proteína p16, que parece como si delimitara en el tiempo la frontera entre el declive lento y progresivo y el deterioro profundo que se da en los ancianos. Pura Muñoz-Cánoves, de la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona, propuso la necesidad de estudiar cómo despertar estas células para aumentar la capacidad de regeneración del músculo, sin efectos secundarios perjudiciales.



También se han analizado los parámetros que definen la calidad ósea y los mecanismos biológicos subyacentes al proceso regenerador del tejido. Particularmente importante es el conocimiento de los mecanismos que permitan modular la angiogénesis y la viabilidad y la respuesta a factores locales y sistémicos de las células osteoprogenitoras.


Para ello, según Pedro Esbrit, del Instituto de Investigación Sanitaria (IIS)-Fundación Jiménez Díaz y UAM de Madrid, es clave el desarrollo de modelos experimentales que ayuden a identificar nuevas estrategias celulares y moleculares y su traslación a la clínica para promover la reparación ósea en sujetos osteopénicos.


Según Adolfo Díez-Pérez, del Hospital del Mar de Barcelona, se requieren tratamientos adecuados que tengan en cuenta los factores de riesgo presentes. En esta línea, son claves el análisis y definición de nuevas dianas terapéuticas basadas en el control de mecanismos epigéneticos.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Aprobado en Estados Unidos el ensayo fase III de un tratamiento de fístulas perianales de TiGenix

Fuente: http://www.telecinco.es/informativos/sociedad/Aprobado-Unidos-III-tratamiento-TiGenix_0_2031750113.html


La Agencia Americana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos ha aprobado el estudio fase III de registro de Cx601, una terapia basada en células madre alogénicas para el tratamiento de fístulas perianales complejas en pacientes con enfermedad de Crohn.



El proceso se ha realizado bajo la Evaluación Especial de Protocolo (SPA, por sus siglas en inglés). Cx601 es un tratamiento en forma de suspensión de células madre alogénicas expandidas derivadas del tejido adiposo, suministrado mediante una inyección intramuscular.


La vicepresidenta de Asuntos Regulatorios y Calidad de TiGenix, la doctora María Pascual, ha afirmado que este producto "constituye un mecanismo de acción novedoso para el tratamiento de fístulas perianales, enfermedad que todavía no tiene cura. Tan solo en Estados Unidos, cada año más de 50.000 nuevos pacientes buscan un tratamiento efectivo para esta enfermedad debilitante".


El objetivo del estudio es la remisión, es decir, el cierre de todos los tractos externos tratados después de comprensión suave y la ausencia de abscesos de más de 2 centímetros en los 224 pacientes que participarán en el ensayo. En Europa ya se está realizando un ensayo en fase III con el mismo objetivo, cuyos resultados se esperan a finales de este trimestre.

miércoles, 22 de abril de 2015

Patient's own fat cells transplanted to treat osteoarthritis may be effective

Fuente: http://www.eurekalert.org/pub_releases/2015-04/ctco-pof041615.php


Osteoarthritis (OA), a debilitating and painful degenerative disease, strikes an estimated 14 percent of adults 25 years of age and older, a third of adults age 65 and older in the U.S. alone. Those who suffer from OA may one day have a new and effective cell therapy, thanks to a team of Czech researchers who studied the effectiveness of using an OA patient's own adipose (fat) cells in a unique transplant therapy aimed at reducing the symptoms of this prevalent and difficult to treat condition as well as healing some of the damage caused by OA.



The Investigational Review Board of American Naturopathic Research Institute/Naturopathic Oncology Research Institute and local ethics committees-approved study, carried out with 1,114 OA volunteer patients who received autologous (self-donated) fat cell transplants after giving their informed consent, saw their symptoms improved by the therapy. The paper describing the study will be published in a future issue of Cell Transplantation and is currently freely available on-line as an unedited early e-pub at:



"Adipose-derived cells have potential application in a wide range of clinical disorders, including myocardial infarction, stroke, Crohn's disease, multiple sclerosis (MS), rheumatoid arthritis, and breast augmentation and reconstruction" said Dr. Jaroslav Michalek, of the International Consortium for Cell Therapy and Immunotherapy, and a member of a research team from a number of research facilities and organizations in the Czech Republic. "In this study we evaluated the safety and efficacy of freshly isolated autologous stromal vascular fraction cells (SVF cells). We hypothesized that the SVF cell treatment might contribute to cartilage healing."


Dr. Michalek and his colleagues clarified the use of the term SVF cells by noting that many scientific publications use the term adipose tissue as the source of adipose cells, but that the true source of SVF cells is not adipose but the stroma, the loose connective tissue part of the fat typically obtained by liposuction.


The study followed and evaluated 1,114 patients (median age 62, range 19-94 years; 52.8% male) treated with a single dose of SVF cells isolated from lipoaspirate by a patent pending kit (Cellthera). Patients were followed for between 12 and 54 months with a median of 17.2 months of follow-up. Their evaluations were based on pain, non-steroid analgesic usage, limping, extent of joint movement and stiffness before treatment and at three, six, and 12 months. Hip and knee joints were the most common joints treated and some patients had more than one joint treated.


"No serious side effects, systemic infection or cancer was associated with SVF cell therapy," reported the researchers. "Most patients improved gradually three to 12 months after treatment."


The evaluations demonstrated that at least a 75 percent score improvement was noticed in 63 percent of the patients and at least a 50 percent score improvement was documented in 91 percent of the patients after 12 months, said the researchers. Typically patients in the study consumed large amounts of painkillers for their symptoms. Researchers found that painkiller usage declined dramatically after treatment.


"Obesity and a higher grade of OA were associated with slower healing," said Dr. Michalek.


The researchers noted that there are many advantages to using SVF cells over using bone-marrow derived mesenchymal stem cells (MSCs) to treat OA:

  • Adipose tissues are easily obtained through liposuction.
  • They are plentiful and contain approximately a 500-2,500 times higher amount of MSCs than that can be derived from bone marrow.
  • MSCs in bone marrow dramatically decrease with age; the pool of adipose tissue is quite stable over a lifetime.
  • Adipose tissues contain unique cells that suppress inflammatory responses.
  • They do not require in vitro cultivation.
  • SVF cells are ready for immediate use after isolation from adipose tissues.
  • SVF therapy has no serious side effects.




The SVF cell therapy also has advantages over several other OA therapies, said the researchers. For example, treating OA with total joint (replacement) arthroplasty (TJA) may not be feasible for some because of their advanced age or general health status. TJA has also been associated with considerable side effects, including myocardial infarction, stroke, systemic infections and death.


"Autologous stromal vascular fraction cell therapy for degenerative osteoarthritis is safe, cost effective and clinically effective, and can lead to an improved quality of life," concluded the researchers. "However, there is no guarantee that this cell therapy can lead to a definite cure for degenerative OA. Future patients receiving SVF will need longer follow-up to answer questions about durability and long term safety of SVF cell therapy."


"Use of the stromal vascular fraction has recently gained attention for being more effective in ameliorating symptoms of various diseases than adipose-derived stem cells alone," said Dr. David Eve, of the Department of Neurosurgery and Brain Repair at the University of South Florida and associate editor of Cell Transplantation. "The large sample size of this study is commendable and further demonstration of the effectiveness and safety of this cell therapy could be achieved with longer follow-up and further exploration of the mode of action."






Citation: 

Authors: Michalek, J.; Moster, R.; Lukac, L.; Proefrock, K.; Petrasovic, M.; Rybar, J.; Capkova, M.; Chaloupka, A.; Darinskas, A.; Michalek, J. Sr.; Kristek, J.; Travnik, J.; Jabandziev, P.; Cibulka, M.; Holek, M.; Jurik, M.; Skopalik, J.; Kristkova, Z.; Dudasova, Z. Autologous adipose tissue-derived stromal vascular fraction cells application in patients with osteoarthritis Cell Transplant. Appeared or available on-line January 20, 2015.