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lunes, 12 de octubre de 2015

Primer ensayo clínico para tratar a bebés con células madre en el útero

Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/12/ciencia/1444642637_322580.html


Las células madre de fetos de embarazos que no llegaron a buen término servirán para reducir en los bebés los daños de la enfermedad de los huesos de cristal.










Para una persona que sufre la enfermedad de los huesos de cristal, un simple golpe contra la pata de una mesa, que para otras personas no significaría más que un dolor momentáneo, puede significar una fractura grave. Esta dolencia rara, que afecta a una de cada 25.000 personas, es mortal para muchos bebés y quienes la sufren pueden padecer hasta 15 fracturas al año.


Desde hace más de una década, en el Instituto Karolinska en Suecia han trabajado para buscar una solución al problema desde el útero. En 2013, en un artículo liderado por Cecilia Gotherstrom y publicado en Science Translational Medicine, explicaban cómo la inyección de células madre capaces de producir hueso en los fetos cuando aún estaban en el útero reducían los daños de la enfermedad. En aquel caso, las células madre procedían del hígado de donantes. Ahora, según anuncia la BBC, se va a iniciar el primer ensayo clínico para tratar de insertar células madre procedentes de fetos de embarazos interrumpidos en bebés con la enfermedad. Se espera que estas células madre, con capacidad para transformarse en hueso, cartílago y músculo, reducirán la fragilidad de los huesos de los bebés.




En este ensayo, que empezará en enero, quince bebés recibirán la inyección de células madre cuando aún estén en el útero y una más cuando ya hayan nacido. Quince bebés más solo recibirán el tratamiento después de nacer. De esta manera, se podrán comparar los dos tratamientos para evaluar su eficacia. La inyección se realizará entre la semana 24 y la 30 del embarazo, después de la formación de los testículos o los ovarios, para evitar el riesgo de que las células madre introducidas pasen a formar parte de los espermatozoides o los óvulos de los pacientes.


Además de probar la eficacia como tratamiento para la enfermedad de los huesos de cristal, Gotherstrom considera que este ensayo puede abrir el camino a otros tratamientos prenatales para enfermedades similares.


Primer ensayo en fetos con células madre para corregir los «huesos de cristal»

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20151013/abci-ensayo-celulas-madre-fetos-201510121259.html


El Instituto Karolinska y el Hospital infantil Ormond Street probarán en 15 mujeres embarazadas la terapia.









Por primera vez, un equipo de científicos suecos y británicos intentará corregir antes del nacimiento la osteogénesis imperfecta, también llamada la «enfermedad de los huesos de cristal».


Los niños diagnosticados con esta rara patología genética poseen un esqueleto tan débil, que ante la mínima presión o movimiento sus huesos se rompen. La mayoría nacen ya con múltiples fracturas y los que sobreviven lo hacen con una media de 15 huesos rotos al año, caída de dientes y a veces problemas de crecimiento y audición.


Quince mujeres embarazadas, entre la semana 20 y 34 de gestación a las que se les diagnostique esta malformación, se someterán a una terapia que consistirá en introducir células madre a través de su útero. Las células proceden de tejidos materno-fetales de otras gestaciones. El objetivo es que las células madre sean capaces de regenerar hueso y cartílago para fortalecer el esqueleto de los fetos. Los primeros tratamientos empezarán el próximo mes de enero y el ensayo se prolongará durante dos años para conseguir suficiente número de pacientes.



No es la primera vez que se prueba esta terapia. Este tipo de trasplante celular ya se ha utilizado en dos casos de osteogénesis imperfecta, pero sin un ensayo clínico regulado será imposible demostrar que realmente funciona. En los dos casos tratados se ha visto que alivia los síntomas. ¿Por qué no esperar al nacimiento? La hipótesis del Hospital Infantil Ormond Street de Londres y del Instituto Karolinska de Estocolmo es que intraútero el tratamiento sea más eficaz y las células puedan fortalecer los huesos cuando aún está en pleno desarrollo.


El riesgo de que las células produzcan un rechazo «es bajo», explicó a la BBC Cecilia Gotherstrom, del Instituto Karolinska. El momento elegido para el trasplante, entre las 20 y las 34 semanas de gestación, también es el más seguro. «Si pudiéramos reducir la frecuencia de las fracturas, fortalecer el uso y mejorar su crecimiento, ya habremos dado un gran paso en el tratamiento de la enfermedad».


Gotherstrom cree que si el ensayo tiene éxito «allanará el camino para otros tratamientos prenatales cuando los padres no tienen más opción». Otra enfermedad candidata a un tratamiento similar podría ser la distrofia muscular o enfermedad de Duchenne.


El origen de la osteogénesis es genético con lo que la terapia celular no curará la enfermedad, pero la paliará. Cada uno de los genes que originan la osteogénesis imperfecta están relacionados de alguna manera con la producción de colágeno en el cuerpo. El colágeno es el material que ayuda a mantener los huesos fuertes. Cuando estos genes dejan de funcionar como deben, no se produce suficiente colágeno o el colágeno no funciona adecuadamente. Esto hace que los huesos se debiliten y se rompan con facilidad.



Los tratamientos actuales contra la osteogénesis pasan por utilizar prótesis ortopédicas, realizar ejercicios de fisioterapia para reducir discapacidades motoras y tomar bifosfonatos, los medicamentos que también se indican para fortalecer los huesos en las personas con osteoporosis. La prevención del déficit de vitamina D y de calcio es esencial durante toda la vida. La cirugía también permite corregir las deformaciones óseas y espinales y prevenir las fracturas de huesos largos.

sábado, 18 de julio de 2015

Células madre para tratar la osteogénesis imperfecta

Fuente: http://www.elmundo.es/pais-vasco/2015/07/09/559e3e8c46163fce728b4589.html


Blanca Gener, Iciar Alfonso e Itziar Astigarraga durante su charla en los Cursos de Verano 2015 de la UPV en Bilbao.




En abril de 2014 se inició en el Hospital Universitario de Cruces (Barakaldo) la primera terapia avanzada para lograr acabar con la osteogénesis imperfecta (OI) o «enfermedad de los huesos de cristal» con la ayuda de células madre de España.


El ensayo, al que bautizaron como TERCELOI («Terapia celular basada en células madre mesenquimales aplicada a pacientes con osteogénesis imperfecta»), tenía como objetivo demostrar la eficacia de administrar células madre mesenquimales en niños, siempre que sean compatibles, para así lograr acabar con la enfermedad.


Esta terapia, presentada por la experta en la materia Blanca Gener, es estos días protagonista, junto con las terapias avanzadas para enfermedades raras de las que ha tratado Itziar Astigarraga, jefa del servicio de Pediatría en Cruces, del encuentro «Nuevos retos en investigación biomédica». La cita está dirigida por Icíar Alfonso Farnós, farmacóloga y vicepresidenta del Comité Ético de Investigación Clínica (CEIC) de Euskadi. Comenzó ayer y finalizará mañana, durante los cursos de verano 2015 de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), en Bilbao.


La «enfermedad de huesos de cristal» es una enfermedad genética que debilita los huesos y hace que se rompan con facilidad sin ningún motivo aparente. Otros síntomas son músculos débiles, dientes quebradizos y sordera.


La osteogénesis imperfecta está presente al nacer. Quienes la padecen tienen menos colágeno de lo normal o de menor calidad y como ésta es una proteína importante en la estructura de los huesos, causa una fragilidad y debilidad poco usual en ellos. El diagnóstico se puede realizar antes del parto. Una persona con esta enfermedad tiene un 50% de probabilidades de transmitirla a sus hijos aunque existen casos en los que el gen afectado aparece por sí solo. Afortunadamente, solamente un 0,008% de la población mundial está afectada, un total de 2.700 personas en España.


Hasta la fecha no existe un tratamiento curativo, los pacientes se someten a tratamientos rehabilitadores para fortalecer, corregir y prevenir malformaciones óseas.


Las células madre se pueden obtener de distintos tejidos de un donante, -en este caso de la médula ósea de un hermano-, se expanden in vitro y tienen una gran capacidad para migrar hacia los tejidos dañados. El primer ensayo clínico basado en ellas se realizó hace más de 15 años. Desde entonces es un método que se ha utilizado en centenares de pacientes sin haber producido ningún efecto adverso.


Estas características han llevado a los expertos del Hospital de Cruces a pensar en los efectos beneficiosos en una enfermedad como la OI.


En esta línea, se han realizado varios experimentos de terapia celular basada en la infusión de células madre en roedores con la enfermedad, lo cual ha mostrado resultados muy prometedores en cuanto al aumento de la densidad ósea y ha disminuido el número de fracturas en los huesos. De igual manera, los primeros ensayos clínicos realizados en niños, hace ya más de una década, resultaron un éxito. Sin embargo, conllevaban el riesgo de los efectos adversos que el trasplante de médula ósea pudiera producir y esto llevaba a la necesidad de instaurar un tratamiento inmunosupresor, es decir, un tratamiento que impedía el correcto funcionamiento del organismo.


Por ello, en Cruces han propuesto que niños de entre 6 meses y 12 años con OI puedan beneficiarse de la terapia celular alogénica, es decir, células de otra persona, basada en las células madre de un donador histocompatible, sin tener que someterse a ningún tratamiento inmunosupresor.


El ensayo clínico TERCELOI, primero con células madre mesenquimales en niños con osteogénesis imperfecta a nivel nacional, comenzó en 2014 y se prevé su finalización en 2018.


viernes, 17 de enero de 2014

Brittle-bone babies helped by fetal stem cell grafts

Fuente: http://www.alphagalileo.es/ViewItem.aspx?ItemId=137479&CultureCode=en


Osteogeneis imperfecta (OI) is a congenital bone disease that causes stunted growth and repeated, painful fracturing. Ultrasound scans can reveal fractures already in the fetus, and now an international team of researchers from Sweden, Singapore and Taiwan have treated two babies in utero by injecting bone-forming stem cells. The longitudinal results of the treatment are published in the journal Stem Cells Translational Medicine.

The babies were treated with mesenchymal stem cells, connective tissue cells that can form and improve bone tissue. The stem cells were extracted from the livers of donors and although they were completely unmatched genetically, there was no rejection and the transplanted cells were accepted as self.

Back in 2005, a paper was published from Karolinska Institutet in Sweden describing how stem cells were given to a female fetus. The present study describes how the girl suffered a large number of fractures and developed scoliosis up to the age of eight, whereupon the researchers decided to give her a fresh stem cell graft from the same donor. For the next two years the girl suffered no new fractures and improved her growth rate. Today she takes dance lessons and participates more in PE at school.

Another unborn baby with OI, a girl from Taiwan, was also given stem cell transplantation by the Karolinska Institutet team and their colleagues from Singapore. The girl subsequently followed a normal and fracture-free growth trajectory until the age of one, when it levelled off. She was given a fresh stem cell treatment and her growth resumed. The girl started to walk and has since not suffered any new fractures. Today she is four years old.

“We believe that the stem cells have helped to relieve the disease since none of the children broke bones for a period following the grafts, and both increased their growth rate,” says study leader Dr Cecilia Götherström, researcher at Karolinska Institutet’s Department of Clinical Sciences, Intervention and Technology. “Today, the children are doing much better than if the transplantations had not been given. OI is a very rare disease and lacks effective treatment, and a combined international effort is needed to examine whether stem cell grafts can alleviate the disease.”

The researchers have also identified a patient, a boy from Canada, who was born with OI caused by exactly the same mutation as the Swedish girl had. The boy was not given stem cell therapy and was born with severe and widespread bone damage, including numerous fractures and kyphosis of the thoracic vertebrae, which causes such over-curvature of the spine that it impairs breathing. The boy died of pneumonia within his first 5 months.

Participating institutions in Singapore have been the National University Hospital, and the KK Women’s and Children’s Hospital. Collaborating partner of Taiwan was the Chang Gung Memorial Hospital in Linkou. Researchers of several universities and hospitals in Sweden, Canada and the USA also took part in the work. The study was financed with a grant from the Swedish Society for Medical Research, and two of the participating researchers received a salary from the Singaporean Ministry of Health.




Karolinska Institutet - a medical university: http://ki.se/english




Reference:


‘Pre and postnatal transplantation of fetal mesenchymal stem cells in osteogenesis imperfecta: a two-center experience’
Cecilia Götherström, Magnus Westgren, S W Steven Shaw, Eva Åström, Arijit Biswas, Peter H Byers, Citra N Z Mattar, Gail E Graham, Jahan Taslimi, Uwe Ewald, Nicholas M Fisk, Allen E J Yeoh, Ju-Li Lin, Po-Jen Cheng, Mahesh Choolani, Katarina Le Blanc and Jerry K Y Chan,
Stem Cells Translational Medicine, advance online publication 16 December 2013