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sábado, 11 de junio de 2016

Doble trasplante de células madre evita que progrese el neuroblastoma infantil

Fuente: http://www.eldiario.es/sociedad/Doble-trasplante-progrese-neuroblastoma-infantil_0_523548040.html







Un doble trasplante de células madre del paciente, junto a quimioterapia, logra que sigan con vida y libres de enfermedad, tres años después de tratamiento, la mayoría de los niños con neuroblastoma, un cáncer cerebral infantil de alto riesgo.


Este es el resultado de un estudio del Consorcio de Oncología Infantil de Estados Unidos seleccionado para su presentación en la sesión plenaria del congreso de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés), celebrado en Chicago con más de 35.000 especialistas en cáncer.




Además del estudio del neuroblastoma, otros tres trabajos sobre avances en mieloma, glioblastoma y cáncer de mama han sido seleccionados para su presentación en la sesión plenaria entre más de 5.000 registrados en esta 52 edición.


Aunque el neuroblastoma es un cáncer poco común en general, con sólo 700 nuevos diagnósticos por año en Estados Unidos, es el segundo tumor sólido más común en los niños y aparece con más frecuencia en menores de seis años.


Menos del 50% de los niños con neuroblastoma de alto riesgo sobrevive cinco o más años después del diagnóstico.


El estudio en fase III presentado en rueda de prensa previa a la sesión plenaria refleja que, a los tres años de tratamiento, el 61,4% de los pacientes que recibieron un trasplante doble estaban vivos y libres de cáncer, en comparación con el 48,4% de los que recibieron un trasplante simple.


El 88% de los niños, con una media de tres años, tenían enfermedad en estadio cuatro, avanzado, y el 38,2% tienen una anormalidad genética de alto riesgo de tumores denominada amplificación de MYCN.


Los efectos secundarios fueron similares entre el trasplante simple y doble. "Aún así, este es un enfoque más agresivo y tendrá que ser seguido de cerca para observar los efectos secundarios a largo plazo en estos niños", explicó Stephen P. Hunger, especialista en cánceres pediátricos.


Otro de los trabajos de la sesión plenaria se refiere a resultados iniciales de un estudio de fase III que mostró que el fármaco de inmunoterapia daratumumab (combinado con un inhibidor y quimioterapia) redujo el riesgo de progresión de cáncer en un 70% en mieloma múltiple refractario.


Daratumumab, el primer anticuerpo monoclonal aprobado para el mieloma múltiple, se dirige a una proteína en la superficie de las células cancerosas llamado CD-38.


El mieloma es un cáncer de las células plasmáticas, las que producen anticuerpos para combatir las infecciones. Es poco común y 114.250 personas fueron diagnosticadas en todo el mundo en 2012.


Respecto al glioblastoma, se trata de un tratamiento con quimiorradiación (dosis de temozolomida durante la radiación de corta duración) que redujo en un 33% el riesgo de muerte en los ancianos con este cáncer.


El glioblastoma es el tumor cerebral primario más común en los adultos y se encuentra entre las cinco primeras causas de muerte por cáncer. La edad media de diagnóstico es de 64 años.


El último de los trabajos destacados en ASCO se refiere a un ensayo clínico que refleja que la ampliación del tratamiento con letrozol de cinco a diez años para mujeres postmenopáusicas con cáncer de mama hormonodependiente temprano reduce un 34% el riesgo de recaída.


domingo, 10 de abril de 2016

Primer ensayo mundial de terapia celular con virus oncolítico en neuroblastoma

Fuente: http://www.diariomedico.com/2016/04/05/area-cientifica/especialidades/oncologia/investigacion/primer-ensayo-mundial-de-terapia-celular-con-virus-oncolitico-en-neuroblastoma


La administración de células madre mesenquimales como vectores de virus oncolíticos para tratar el neuroblastoma ha llegado al ensayo clínico. Sus artífices publican lo aprendido en una década de experiencia.



Javier García Castro (Instituto de Salud Carlos III) y Manuel Ramírez Orellana (Hospital Niño Jesús, de Madrid).







Lo que surgió como una idea entre colegas que tomaban café es ahora una esperanzadora vía de investigación clínica que se dirige a uno de los tumores más temidos por los oncólogos, el neuroblastoma. Y no solo para ese tipo de cáncer pediátrico, puesto que esta terapia avanzada, que combina la terapia celular con la viroterapia oncolítica, se está expandiendo también al ámbito del cáncer adulto.


Manuel Ramirez Orellana, coordinador del Laboratorio de Investigación de Onco-Hematología del Hospital Niño Jesús; Javier García Castro, director de la Unidad de Biotecnología Celular del Instituto de Salud Carlos III, y Ramón Alemany, director del Grupo de Viroterapia del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell), son los artífices de este original tratamiento, que se basa en la introducción de un virus oncolítico en células madre mesenquimales, obtenidas de la médula ósea del paciente. El virus oncolítico, diseñado por Alemany, ataca a las células tumorales respetando las sanas, pero si se administran de forma sistémica, no llegan bien a las zonas tumorales, muchos se pierden en las barreras fisiológicas, como el hígado o el sistema inmunitario. Sin embargo, al esconderse los virus en las células madre autólogas, se consigue un vehículo idóneo para llegar hasta las áreas del tumor y, de forma muy importante, a las metástasis.


La nueva terapia se denomina Celyvir, el acrónimo de células madre mesenquimales autólogas infectadas con Icovir 5. Se administra por vía intravenosa directamente al torrente sanguíneo. Esas células madre alcanzan el tumor, al que llegan sin despertar sospecha en el organismo, y una vez dentro, los virus que se han replicado infectan a las células cancerosas, desde el interior del tumor, eliminándolas. A ese efecto se suma otra acción beneficiosa complementaria: "Los virus reclutan a células del sistema inmune, que puede desencadenar una reacción inmunitaria frente al tumor", explica Javier García Castro.



"La primera vez que empleamos este procedimiento en la clínica fue en un paciente con neuroblastoma, en octubre de 2005. Después, en un programa de uso compasivo hemos tratado más 20 de casos, fundamentalmente, por neuroblastoma", recuerda Manuel Ramírez Orellana. De esa veintena de pacientes, cinco obtuvieron respuestas clínicas, incluida la estabilización de la enfermedad, respuesta parcial y completa. De hecho, en dos enfermos el tumor se eliminó, y en uno de ellos la remisión perdura más de diez años después.


"Esta experiencia nos ha permitido iniciar un ensayo, cuya fase I acaba de terminar, donde se han incluido a enfermos pediátricos y adultos con cualquier tipo de tumor refractario y metastásico".


Los resultados definitivos de ese estudio clínico se conocerán antes de final de año, pero Ramírez Orellana ha adelantado que se confirma la seguridad del tratamiento y su baja toxicidad, algo esperado a tenor de la buena tolerabilidad observada en el uso compasivo. En este punto, el médico expone que todos los niños tratados recibieron un mínimo de cuatro dosis y entre los que respondieron, se han llegado a administrar hasta 70.


Ahora están inmersos en el diseño de la segunda fase del ensayo, donde tendrán que demostrar eficacia. Para ello, han de decidir qué tipo de tumor tratar y en qué dosis, entre otros aspectos. Si cuentan con los apoyos necesarios, podrían completar esa siguiente fase en un par de años.


Mientras avanza el desarrollo clínico, lo hace también el conocimiento sobre la terapia, según refleja un estudio que acaban de publicar estos investigadores sobre los diez años del tratamiento, en Cancer Letters. "Ahora sabemos que para que haya beneficio clínico, el sistema inmune tiene que reaccionar frente al tumor, y no solo ante el virus, como era de esperar", apunta Ramírez Orellana.


Para ello, la situación de la que parten las defensas es clave. García Castro recalca que los niños donde se alcanzó una respuesta, presentaban un sistema inmunitario "más sano". Hay que tener en cuenta que son pacientes que ya han recibido una serie de tratamientos (quimio y radioterapia). En general, todo indica que cuanto antes se inicie el tratamiento, mejores resultados se podrían conseguir.


Pero además, se ha comprobado que las células no son importantes solo por su función vehicular de los oncovirus: algunas estimulan mejor que otras al sistema inmune. "Por eso estamos investigando en modelos animales cuáles optimizarían este medicamento, de cara a una posible selección atendiendo a marcadores de su superficie", dice García Castro.



Entre los estudios proyectados a raíz de estas investigaciones, los científicos esperan iniciar un ensayo que evalúe la administración de Celyvir en combinación con la quimioterapia convencional. Tampoco se descarta explotar el efecto inmune antitumoral que genera en algunos pacientes esta estrategia, incluso con los nuevos fármacos inmunoterápicos contra el cáncer. Con todo, los científicos evalúan esta última opción con cautela, debido a la alta toxicidad de esas terapias.


Para llevar a cabo estos trabajos ha sido necesario dotar al Hospital Niño Jesús con una sala blanca (laboratorio GMP, en 2010). Junto con el apoyo de la administraciones públicas, ha sido necesario el de asociaciones de pacientes, como la Asociación Pablo Ugarte, Asociación de Familiares y Amigos de Pacientes de Enfermos de Neuroblastoma (NEN), a través de la Fundación de Onco-Hematología Infantil. "Hasta la fecha, esto es un desarrollo académico", ha recordado Ramírez Orellana. Si todo avanza de forma positiva, los científicos confían que en unos cinco o seis años, Celyvir podría haber superado la fase final de un ensayo.





Un experto en células madre, otro en virus y un pediatra son los tres artífices de este ejemplo de investigación traslacional, cien por cien española, y que, de momento, constituye una experiencia única en el mundo. "Sabemos que un grupo en Estados Unidos, ha solicitado la aprobación de la agencia reguladora FDA para administrar este tipo de tratamiento en cáncer de ovario metastásico, pero no hay constancia de más estudios con esta terapia avanzada", comenta Manuel Ramírez Orellana, si bien, sí que ha habido ensayos con virus oncolíticos desnudos, administrados sin el vector celular.


domingo, 14 de febrero de 2016

El Hospital Niño Jesús de Madrid realiza un autotrasplante de células madre de cordón a una niña de 6 años

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/salud/pediatria/el-hospital-nino-jesus-realiza-un-autotrasplante-de-celulas-madre-de-cordon-a-una-nina-de-6-anos_bG6gVuDEdB6PiRHR8aGoU6/


El Hospital Niño Jesús de Madrid ha llevado a cabo un trasplante autólogo de células madre de cordón umbilical (conservada la sangre en un banco privado de Secuvita-Vita 34 cuando nació), en una niña de 6 años aquejada de un neuroblastoma.




El trasplante autólogo de células madre ha sido posible gracias a que el cordón umbilical se ha conservado en un banco privado que conserva el 20 por ciento de las unidades de cordón en Europa. "La sangre conservada en Secuvita-Vita 34 tiene la consideración de Producto Farmacéutico Terminado y es aceptada para trasplante por la comunidad médica internacional", ha explicado el director médico de Secuvita, el doctor Pérez de Oteyza.


La conservación en Secuvita de las células madre de cordón umbilical ha permitido que la paciente pueda recibir una dosis elevada de quimioterapia/radioterapia, ya que gracias al trasplante de células podría recuperar las células sanas perdidas en el tratamiento. Tras el trasplante, las células madre migran hasta la médula ósea, donde se multiplican y generan glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas, iniciando así la regeneración de su sistema sanguíneo, siendo las plaquetas las últimas en recuperarse.


"La ventaja del trasplante autólogo de células madre (mismo donante y receptor) radica en la disminución del riesgo de rechazo por parte del sistema inmune del paciente, que reconoce las células madre", ha explicado el doctor.


La niña desarrolló la enfermedad a los cinco años, y tras un tratamiento basado en medicación, que no mostró la mejoría deseada, fue incluida en un ensayo clínico con un fármaco experimental que tampoco resultó eficaz. En ese momento se consideró el trasplante autólogo de su propia médula, pero el neuroblastoma estaba ya infiltrado en su médula, por lo que esta opción fue desechada. La única opción terapéutica posible era utilizar la muestra guardada de sus células del cordón umbilical que, según el equipo médico, era excepcionalmente buena en volumen y celularidad.


El servicio de Oncohematología del Niño Jesús de Madrid ha recibido, junto con la sangre del cordón proveniente de las instalaciones alemanas, la información correspondiente que la acompaña desde la extracción en el parto, que incluye formularios sobre los antecedentes médicos, analíticas realizadas a la madre durante el embarazo y pruebas que determinan la celularidad y vitalidad de la muestra. Esto es fundamental para certificar la sangre y garantizar que sea trasplantada de forma segura para el paciente.


martes, 9 de septiembre de 2014

Expertos de la Universidad de Sevilla investigan un tipo de cáncer infantil para desarrollar tratamientos más eficientes

Fuente: http://www.20minutos.es/noticia/2232620/0/expertos-us-investigan-tipo-cancer-infantil-para-desarrollar-tratamientos-mas-eficientes/


A pesar de que se ha investigado y se sigue estudiando mucho sobre la enfermedad de lcáncer, hoy día mueren muchas personas por esta patología y se diagnostican nuevos casos diariamente. Ante esta realidad, algunos expertos aseguran que la dificultad principal que presenta el tratamiento del cáncer es la heterogeneidad, la diversidad de tipos de cáncer que hay: se habla de cáncer como una única enfermedad, pero en realidad hay tantos tipos de cáncer como pacientes distintos. Cada paciente presenta unas peculiaridades específicas, y hay que diseñar tratamientos especiales para cada paciente, en lo que se conoce como 'Medicina Personalizada'. 


Así, el director del Grupo de Investigación Fisiopatología de Células Madre Neurales de la Universidad de Sevilla (US), el doctor Ricardo Pardal Redondo, trabaja en un proyecto contra el cáncer infantil financiado por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) que estará centrado en un tumor específico del sistema nervioso periférico bajo el título 'Fisiopatología de células madre cancerosas en neuroblastoma pediátrico'. 


Pardal, junto a su equipo del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS) y en colaboración con profesionales de Oncología Pediátrica, Cirugía Pediátrica y Anatomía Patológica del Hospital Universitario Virgen del Rocío, está estudiando el comportamiento de un grupo de células presentes en los neuroblastomas infantiles, que son las células madre cancerosas del neuroblastoma. Estas células son las responsables de que este tipo de cáncer sea tan difícil de erradicar, que tenga tan baja supervivencia en los niños que sufren las variedades más agresivas y que tenga una probabilidad de recaída tan alta.


Asimismo, Pardal considera que "los tratamientos genéricos de quimio y radioterapia que se están aplicando en la actualidad no llegan a ser suficientemente eficientes. Los proyectos de investigación como el nuestro permitirán determinar las peculiaridades de cada tipo de cáncer en cada paciente, y por tanto el tipo de tratamiento más eficiente".


El neuroblastoma es un tumor que se origina en las células nerviosas y que se desarrolla en niños generalmente por debajo de los cinco años. Ocupa el cuarto lugar en incidencia en cáncer infantil pero, debido a su gravedad, encabeza la lista negra en mortalidad. Así, se calcula que el 45 por ciento de los casos detectados no tiene cura hoy por hoy y que el 70 por ciento presenta metástasis en el momento del diagnóstico, lo que lo convierte en uno de los cánceres más difíciles de eliminar. Otro problema adicional, que bien puede estar relacionado con la metástasis, es la reaparición de la enfermedad incluso en pacientes que originalmente respondieron bien al tratamiento de quimioterapia.  


El Grupo de Investigación del profesor de Fisiología Médica de la Facultad de Medicina Ricardo Pardal posee una segunda línea de investigación independiente y original que fue recientemente financiada por el Consejo Europeo de Investigación ('ERC Starting Grants'). Pardal ha sido el primer profesor de una universidad andaluza en conseguir este tipo de financiación europea. 


En esta línea, que desarrollan en colaboración con el grupo liderado por el director del IBiS, José López Barneo, estudian la fisiología de una nueva población de células madre específicas del sistema nervioso, concretamente residentes en el cuerpo carotídeo (órgano del sistema nervioso periférico que se localiza en la garganta).


"Hemos observado que las células madre del cuerpo carotídeo y las células cancerosas del neuroblastoma son primas hermanas, es decir, comparten un mismo origen embrionario. Por tanto, todo lo que estamos aprendiendo de nuestro estudio del cuerpo carotídeo podría acabar teniendo aplicación a la hora de erradicar a las células madre de los neuroblastomas pediátricos también", comenta el joven investigador.

viernes, 23 de agosto de 2013

Investigadores gallegos luchan contra los tumores cerebrales

Fuente: http://www.laopinioncoruna.es/sociedad/2013/08/04/galicia-lucha-tumor-cerebral/748974.html

Investigadores gallegos han patentado dos nanopartículas que destruyen células malignas. También avanzan en la regeneración con células madre de zonas dañadas.


El último premiado de la Sociedad Española de Neurología ha sido un gallego, el jefe del Servicio de Neurología del Hospital Clínico de Santiago, José Castillo. Con el galardón, la entidad ha reconocido sus investigaciones en el estudio de la esclerosis múltiple, cefaleas o tumores cerebrales. En este último campo, su equipo en el centro sanitario compostelano desarrolla varios estudios de nanomedicina (fármacos aplicados con partículas extremadamente pequeñas, nanopartículas) al tiempo que investiga en la aplicación de células madre para regenerar zonas del cerebro dañadas.

El estudio de los tumores cerebrales es clave para mejorar las tasas de supervivencia de los enfermos de una dolencia que abarca el 2% de todos los tumores que se registran en España, según los datos recogidos en el Atlas de Tumores Cerebrales de España, elaborado por la Asociación de Afectados (ASATE).

Una herramienta usada contra este tipo de tumores es la nanomedicina. Al respecto, el doctor gallego José Castillo explica que el Grupo de Investigación de Neurociencias Clínicas que dirige "tiene experiencia en dos tipos de nanopartículas", que ya han sido patentadas.

"Esas partículas -prosigue- con marcadores moleculares identifican moléculas en el tumor. Las nanopartículas se dirigen a la zona alrededor del tumor. Después, mediante estímulos físicos o radiofrecuencia, las rompes y logras que liberen el fármaco. También se pueden cargar de sustancias magnéticas para desplazarlas según los imanes de gran intensidad que dispongas".

El uso de nanopartículas obedece a la lucha contra los problemas del sistema nervioso central. "Es una parte del cuerpo humano tan sensible que está protegida por el hueso y por la barrera hematoencefálica que filtra el paso de las sustancias de la sangre al sistema nervioso central. Algunas de esas sustancias -advierte- serían muy perjudiciales para el cerebro, que queda protegido por esa barrera que impide que los fármacos inyectados en la sangre lleguen al cerebro donde está el tumor".

Este doctor gallego reconoce que la ciencia avanza y que lo que hoy parece lejano, quizás no lo esté tanto. "Hubo épocas en las que tener un tumor cerebral era como decirle al paciente que no había mucho que hacer. Ahora, ha habido avances en radiocirugía y cirugía mínimamente invasivas, en técnicas quirúrgicas y en la aplicación de nuevos fármacos. Hay muchos tumores que se curan y, en otros, hemos conseguido una supervivencia mayor. Después, tenemos gente curada del cáncer pero con secuelas importantes, y otras personas con tumores incurables".

Respecto a la creencia de que hay más casos de tumores cerebrales que décadas atrás, José Castillo no coincide con dicha aseveración. "En general, tenemos la sensación que hay más enfermedades que nunca. En mi opinión, no ha habido crecimiento de casos de tumores cerebrales. No se ha demostrado que el uso del teléfono móvil los haya aumentado. En Galicia, en los últimos años, no ha habido un incremento notable de tumores cerebrales, pero sí es cierto que la capacidad del diagnóstico hace que en este momento detectemos tumores pequeñísimos que antes no se detectaban. Por eso puede haber sensación de que hay más, cuando lo que hay es un incremento del diagnóstico".

En la investigación desarrollada desde el hospital santiagués, se está buscando la forma de bloquear la toxicidad de una molécula denominada glutamato. "Los tumores producen una reacción en el sistema nervioso liberando sustancias tóxicas para el cerebro. Uno de los campos que trabajamos es bloquear la toxicidad del glutamato desencadenada por el crecimiento de los tumores", expone Castillo quien aclara que la toxicidad de "tumores como el gliobastoma multiforme, el más maligno en el sistema nervioso central, puede bloquearse logrando un crecimiento más lento. Esto significa mayor superviviencia y calidad de vida en los pacientes".

La otra problemática de los tumores cerebrales es la reacción inflamatoria que producen, aumentando la destrucción del tejido cerebral alrededor del tumor. Como añadido, "cuando un paciente va a ser operado, se le extirpa parte del cerebro y quedan secuelas. No solo se extirpa el tumor sino zonas alrededor para estar uno seguro que se lleva todo el tumor maligno. Somos optimistas en que, en el futuro, se usarán células madre que serán capaces de regenerar ese tejido".

jueves, 15 de agosto de 2013

Tumor suppressor is needed for stem cells to mature into neurons

Fuente: http://www.sciencedaily.com/releases/2013/08/130812170331.htm?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+sciencedaily+%28ScienceDaily%3A+Latest+Science+News%29


CHD5 has previously been proposed as a tumour suppressor, acting as a brake that prevents healthy cells from developing into cancer cells. But the part played by the protein in healthy tissue, and whether this role is important for its ability to counter tumour growth, has remained largely uncharted. Working with colleagues at Trinity College in Dublin and BRIC in Copenhagen, researchers at Karolinska Institutet have revealed its function in normal nervous system development and as a tumour suppressor.


The recently published study shows that when stem cells approach the final phase of their specialisation as neurons, CHD5 begins to be expressed at high levels. CHD5 can reshape the chromatin, in which DNA is packed around proteins, and in so doing either facilitate or obstruct the expression of genes. Ulrika Nyman, postdoc researcher in Dr Johan Holmberg's research group and one of the main authors of the current study, explains that on switching off CHD5 in the stem cells of mice embryos during the period in which the brain develops and the majority of neurons are formed, they found that without CHD5, a stem cell is unable to silence the expression of a number of stem cell genes and genes that are actually to be expressed in muscle, blood or intestinal cells. They also observed an inability in the stem cell to switch on the expression of genes necessary for it to mature into a neuron, leaving it trapped in a stage between stem cell and neuron.

The gene that codes for CHD5 is found on part of chromosome 1 (1p36), which is often lost in tumour cells in a number of cancers, particularly neuroblastoma, a disease that strikes almost only children and which is thought to arise during the development of the peripheral nervous system. Neuroblastoma lacking this section of chromosome and thus also CHD5 are often more aggressive and more rapidly fatal. Treatment with retinoic acid can make immature nerve cells and some neuroblastoma cells mature into specialised nerve cells, but when the researchers prevented neuroblastoma cells from upregulating CHD5, the tumours no longer responded to retinoic acid treatment.

"In the absence of CHD5, neural tumour cells cannot mature into harmless neurons, but continue to divide, making the tumour more malignant and much harder to treat," says Dr Holmberg at the Department of Cell and Molecular Biology. "We now hope to be able to restore the ability to upregulate CHD5 in aggressive tumour cells and make them mature into harmless nerve cells."





Journal Reference:

Chris M. Egan, Ulrika Nyman, Julie Skotte, Gundula Streubel, Siobhán Turner, David J. O’Connell, Vilma Rraklli, Michael J. Dolan, Naomi Chadderton, Klaus Hansen, Gwyneth Jane Farrar, Kristian Helin, Johan Holmberg, Adrian P. Bracken.CHD5 Is Required for Neurogenesis and Has a Dual Role in Facilitating Gene Expression and Polycomb Gene Repression. Developmental Cell, 2013; 26 (3): 223 DOI:10.1016/j.devcel.2013.07.008