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domingo, 18 de junio de 2017

Células madre, posible vía para mejorar la rehabilitación en ictus

Fuente: http://neurologia.diariomedico.com/2017/05/22/area-cientifica/especialidades/neurologia/celulas-madre-posible-via-para-mejorar-rehabilitacion-en-ictus


La inyección directa de células madre derivadas de la grasa podría potenciar y alargar los beneficios que reporta la rehabilitación en pacientes que han sufrido un ictus isquémico.



El equipo de Juan Antonio Barcia, jefe de Neurocirugía del Hospital Clínico de Madrid, ensaya con células madre de la grasa para recuperación del ictus.




El equipo de Neurocirugía, junto con el Laboratorio de Medicina Regenerativa, ambos del Instituto de Neurociencias del Hospital Clínico de Madrid, realizan un ensayo clínico, denominado Celictus y en el que ya hay incluidos seis pacientes, a través del que se pretende demostrar si la terapia celular -células madre alogénicas derivadas del tejido adiposo- podría convertirse en una herramienta adicional que potenciara los efectos beneficiosos de la rehabilitación en pacientes que han sufrido un ictus isquémico. El ensayo aún carece de datos específicos, ya que el primer paso ha sido analizar la implantación de células madre en tejido sano peri-infarto y core de la lesión, así como demostrar la factibilidad de la implantación y seguridad de la técnica mediante esterotaxia guiada por neuronavegación. "El objetivo del ensayo clínico es emplear este tipo de células y estudiar si pueden ser viables para mejorar el daño cerebral producido por ictus isquémico. Ante todo, hay también que evidenciar que no son tóxicas y que son seguras. El objetivo secundario sería observar si produce un efecto de mejoría sobre los pacientes", explica Juan Antonio Barcia, jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Clínico y coordinador, junto con el neurocirujano Fernando Rascón, de esta investigación que, según el profesional, sería inviable sin la participación de Idoya Barca y Lucía Garvín, del Servicio de Rehabilitación; el equipo de la Unidad de Fisioterapia, así como de Teresa Moreno y Matías Guiu, miembro y jefe, respectivamente, del Servicio de Neurología, todos del citado hospital.


Esta línea de investigación se plantea desde hace años a través de trabajos realizados con José Manuel García Verdugo, biólogo celular de la Universidad de Valencia, Manuel Monleón, ingeniero de Biomateriales de la Universidad Politécnica de Valencia, y con Damián García Olmo, de la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid, por su dilatada experiencia en el uso de células madre procedentes de la grasa.


Esta potencial nueva vía de apoyo a la rehabilitación del ictus isquémico parte del planteamiento, y realidad clínica, de que la neurocirugía elimina lesiones que dañan al cerebro, evitando así más daño. Pero la pretensión futura sería eliminar o minimizar la secuela: variar el concepto inicial de la neurocirugía y alcanzar una neurocirugía reparadora mediante células madre, concepto, no obstante, "muy lejano", según Barcia, ya que, "de momento, sólo han demostrado que son neuroprotectoras, antinflamatorias y que pueden reclutar células madre producidas por el órgano en el que se encuentran".


No obstante, y aprovechando sus capacidades protectoras y antinflamatorias, el equipo del Clínico ha partido de este planteamiento: superada la fase clínica post-ictus, el paciente es remitido a un programa de rehabilitación. Al principio, mejora de una manera muy rápida, pero posteriormente se observa un estancamiento.


La hipótesis de trabajo, por tanto, es si a los pacientes que han pasado la fase de rehabilitación y alcanzan un techo se les podría ofrecer un "nuevo incentivo", que pueda mejorar la organización celular, producir una protección neuronal y, sobre todo, atraer nuevas células.


La pregunta por esclarecer, según Barcia, es: ¿podría producirse un nuevo escalón de mejora en la rehabilitación? ¿Este tipo de terapia celular podría optimizar más aún la rehabilitación? Por el momento, la única respuesta es que "no pretendemos que las células de la grasa se conviertan en neuronas. Estudiamos si provocando cambios celulares se produce alguna variación que permita que la rehabilitación tenga una efectividad adicional", fenómeno que, a su juicio, supondría un relevante beneficio.



Los criterios de inclusión en este ensayo son muy estrictos. En primer lugar, hay que delimitar que en todos los casos se reproduzca una enfermedad homogénea, para que los datos sean comparables y porque se analiza frente a un grupo control sano. Se trataría de pacientes con un infarto completo de arteria cerebral media y que han pasado al menos entre 6 meses y 18 meses después del ictus. Este periodo se establece porque después de este tiempo se produce una recuperación espontánea que podría tergiversar los datos. La franja de edad se establece entre 25 y 80 años. Además, deben tener una incapacidad moderada o moderadamente severa; una escala de Rankin de entre 3 y 4, lo que significa que "sean autosuficientes en su vida diaria, o dependientes en aspectos limitados pero, sobre todo, que puedan hacer rehabilitación". La demostración preclínica de la seguridad de la terapia ha sido una tarea ardua pero absolutamente necesaria, según Barcia. En infarto cerebral en modelo animal se ha tenido que demostrar que la administración de este tipo de células no genera toxicidad ni produce tumores, proliferaciones u otras alteraciones y que, sin embargo, sí se relacionan con mejoría neurológica, aunque en clínica humana "se necesitan datos sólidos que se obtendrán con más estudios".

viernes, 7 de agosto de 2015

Las células madre de la grasa pueden ayudar a reparar el daño cardíaco

Fuente: http://www.consalud.es/profesionales/las-celulas-madres-de-la-grasa-pueden-ayudar-a-reparar-el-dano-cardiaco-19886


Un estudio publicado en la Revista Española de Cardiología revela su potencial para mejorar la función cardíaca en enfermedades relativas al corazón.










Un artículo de revisión publicado en la Revista Española de Cardiología revela el potencial de las células madre de la grasa (llamadas mesenquimales) para reparar daños en la enfermedad isquémica coronaria (relativas al corazón). Tras analizar ensayos clínicos (experimentos controlados) en fases I y II, es decir, aún iniciales, el estudio concluye que el uso de estas células preserva la función cardiaca, mejora la perfusión cardiaca y reduce el tamaño de las cicatrices del tejido dañado.


Esto es posible porque “al tratarse de células metabólicas muy activas, cumplen un papel clave en la revascularización de los tejidos cardiacos dañados, evitan la muerte celular y secretan factores angiogénicos, es decir, aquellos que promueven la formación de nuevos vasos sanguíneos a partir de otros preexistentes”, explica Lina Badimón, primera firmante del estudio y vicepresidenta de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).


Los primeros estudios, que se realizaron con modelos animales, demostraron que las células madre derivadas del tejido adiposo (la grasa) tienen capacidad de generar células del miocardio o músculo del corazón y células vasculares. Así, en un modelo de rata con daño cardiaco inducido al que se inyectaron las células madre en el corazón, “no solo se observaron marcadores específicos de célula cardiaca, sino también la mejora significativa de la función cardiaca global, así como una mayor densidad capilar en la zona que rodea la lesión, comparado con los animales que no recibieron este tipo de terapia celular”, explica la SEC en un comunicado.


Gracias a estos resultados, ya han comenzado a realizarse ensayos clínicos en pacientes que han sufrido infarto de miocardio o que presentan problemas cardíacos. Si bien la SEC reconoce que el uso de esta técnica en la práctica clínica aún no es un hecho, ya que “existen algunas incógnitas que aún se deben resolver antes de utilizar células madre mesenquimales”.


En este sentido, aún queda por determinar si la zona del cuerpo de la que se extraen puede influir en el efecto de la terapia celular. Además, la presencia de otras enfermedades y la edad o el sexo del paciente y del donante son aspectos que también requieren mayor evidencia.


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Células madre para corazones 'heridos' y sin tratamiento

Fuente: http://www.elmundo.es/salud/2014/12/15/548b34c322601d881e8b4575.html


Un estudio apunta los beneficios de la terapia celular para la angina de pecho refractaria.





El sistema NOGA permite crear un mapa del corazón. Es útil para la aplicación de la terapia celular ICAL.






El tratamiento de la angina de pecho ha experimentado importantes avances en los últimos años, tanto desde el punto de vista farmacológico como del de las técnicas de recuperación del riego sanguíneo (angioplastias y cirugías). Sin embargo, un número considerable de pacientes (hasta el 11%, según datos de EEUU) no responden a estas terapias y sufren lo que se llama angina refractaria, un trastorno que afecta en buena medida a su calidad de vida.


Precisamente por sus importantes dificultades para sobrellevar el día a día, en estos pacientes se están probando distintos tratamientos experimentales, como la terapia celular. Aunque aún es mucho lo que se desconoce sobre la utilidad de esta estrategia terapéutica, recientes estudios sugieren que puede beneficiar ampliamente a los pacientes.


Una de estas investigaciones es la dirigida por Pilar Jiménez Quevedo desde el Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid cuyos resultados se han publicado recientemente en la revista Circulation Research, una de las publicaciones de la Asociación Americana del Corazón.


Sus datos, todavía preliminares, han demostrado que un determinado tipo de células madre -concretamente las CD133+ procedentes de la circulación periférica y con un papel conocido en la reestructuración del endotelio vascular- pueden usarse con seguridad y eficacia en pacientes con angina refractaria.


"Es la primera vez que se estudia este tipo de células en este tipo de pacientes. El nuestro es un estudio piloto, pero, dados los buenos resultados, queremos llevar a cabo un estudio multicéntrico a gran escala", explica Jiménez Quevedo.


El equipo de Jiménez trató con esta terapia celular en una sesión a un grupo de 28 pacientes y comparó los resultados con los de un grupo control. Durante el seguimiento, los investigadores comprobaron que los enfermos que habían recibido la terapia "tenían menos episodios de angina, consumían menos comprimidos de nitroglicerina y mejoraba tanto su calidad de vida como el riego a las zonas del corazón afectadas [medida a través de parámetros de perfusión miocárdica a los seis meses de tratamiento]", algo que no sucedía en el grupo de control.


"Este tipo de células contribuyen en el organismo a la reendotelización [recubrimiento de la zona interna de los vasos] y creo que pueden ser muy útiles en casos de isquemia", señala Jiménez Quevedo.


Esta cardióloga intervencionista explica que gracias al desarrollo tecnológico ha sido posible por primera vez inyectar las citadas células madre de forma percutánea exactamente en la zona isquémica, es decir, la que no tiene riego sanguíneo. Mediante una reconstrucción tridimensional del corazón, aclara, se puede ver dónde hay que llevar a cabo la inyección con el catéter y cómo se está produciendo.


El proceso de 'recogida' y aplicación de las células puede realizarse en unas pocas horas, añade Jiménez Quevedo. "Aunque otros estudios las conservan hasta el día siguiente en una nevera para inyectarlas, nosotros queríamos hacer el esfuerzo e inyectárselas inmediatamente tras su purificación, queríamos que estuvieran en las mejores condiciones posibles, por lo que todo se hizo entre las 08:00h de la mañana y las 17:00h de la tarde de un día", aclara.


La intención del equipo es avanzar un paso más en las investigaciones, por lo que ya está buscando distintas vías de financiación. "El estudio que hemos publicado se ha financiado íntegramente con fondos públicos, es totalmente independiente.Y estamos viendo de qué manera podemos continuar. Es complicado, la crisis se nota y en este campo la industria farmacéutica no tiene tanto interés como en otros, pero hay que tener paciencia. Nos ha costado mucho esfuerzo llegar aquí y queremos seguir avanzando".




¿Cómo se 'cosechan' las células CD133+?

En primer lugar, explica Jiménez Quevedo, se trata a los pacientes durante cuatro días con inyecciones de factor de crecimiento de glóbulos blancos para conseguir que las células madre que se alojan dentro de la médula ósea salgan al torrente circulatorio. Acto seguido, se somete al paciente a un procedimiento conocido como aféresis que permite 'filtrar' la sangre del paciente y obtener únicamente las células mononucleares, entre las que están las células madre. Con este concentrado se realiza una nueva selección y, mediante técnicas inmunomagnéticas, se eligen únicamente las células que expresen como marcador de superficie el CD 133+. Una vez recogidas, ya pueden ser administradas al paciente.


domingo, 12 de octubre de 2014

Neurólogos andaluces ensayan el tratamiento del ictus con células madre

Fuente: http://ictussevilla.es/index.php?option=com_content&view=article&id=157:2014-10-07-10-37-06&catid=41:ultimas-noticias-is&Itemid=102


El Grupo de Trabajo de Neurovascular de la Sociedad Andaluza de Neurología (SAN) ha presentado un ensayo clínico multicéntrico en pacientes con infartos cerebrales graves. Una práctica anterior efectuada en el Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) demostró en 2012 la seguridad de la terapia celular en la recuperación de casos donde habían fracasado los abordajes convencionales.

El ictus isquémico o infarto cerebral es la tercera causa de muerte en el mundo y la primera de invalidez permanente, lo que acarrea un alto coste socio-sanitario. La tendencia en los próximos años -aumento en la expectativa de vida con una incidencia estable de ictus y con una mortalidad en descenso- prevé un incremento de los pacientes con discapacidades neurológicas, haciendo de ese modo imprescindible encontrar estrategias terapéuticas que disminuyan la discapacidad.

Con ese fin, el Grupo de Trabajo de Neurovascular de la Sociedad Andaluza de Neurología (SAN) ha presentado un ensayo clínico multicéntrico en el que se ha estudiado la reacción de pacientes con ictus isquémicos graves a la terapia celular. A los pacientes, abordados por la persistencia de un déficit grave durante la primera semana, se les ha extraído células madre de sus propias médulas óseas para serles insertadas a continuación en la arteria responsable del ictus, mejorándose así la recuperación de aquellos en quienes hubieran fracasado anteriormente los tratamientos convencionales.

Esta investigación ha sido uno de las cuestiones tratadas durante la reciente reunión celebrada en Málaga por el Grupo de Trabajo de Neurovascular de la Sociedad Andaluza de Neurología (SAN), en cuyo seno se encuentran los neurólogos responsables de un ensayo clínico con células madre efectuado en 2012 con un pequeño número de pacientes del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) y en el que se demostró la seguridad de este tratamiento.

El tratamiento con células mononucleadas de médula ósea, en las que se encuentran células madre hematopoyéticas y mesenquimales, ha probado su eficacia en estudios preclínicos de ictus y en modelos de isquemia en humanos, como la cardiopatía isquémica y la arteriopatía periférica.

sábado, 19 de julio de 2014

ANTONIO BERNAD: Nueva terapia con células madre contra la cardiopatía isquémica



Entrevista a Antonio Bernad, coordinador del proyecto CARE-MI.



En el marco de un proyecto financiado con fondos europeos, se está estudiando el uso de células madre cardiacas (CMC) para combatir la lacra que supone en Europa la insuficiencia cardíaca crónica. Hasta ahora la investigación se ha centrado en las células de los propios pacientes; en cambio, el trabajo del equipo de CARE-MI abarca células procedentes de varios donantes. Está previsto iniciar este mismo verano los ensayos clínicos en España y Bélgica. 



Las cardiopatías isquémicas (CPI) supusieron el 12% del total de defunciones registradas en los países de la OCDE en 2011. Esta enfermedad, caracterizada por una reducción del riego sanguíneo al corazón, deteriora gradualmente los tejidos de este órgano. 



Pese a que la implantación de la angioplastia y de las cánulas o endoprótesis ha servido para que disminuyan las tasas de mortalidad, no se dispone de técnicas para la reparación de los tejidos dañados, de tal modo que a la recuperación inicial del paciente le sigue una remodelación cardiaca y, a continuación, una insuficiencia cardíaca crónica (ICC). La ICC solo se cura mediante un trasplante de corazón, pero son pocos los pacientes que tienen la fortuna de hallar a tiempo a un donante compatible. 



Las CMC, células pluripotentes descubiertas recientemente en el miocardio (o músculo del corazón) adulto, podrían constituir una alternativa a dicho trasplante. Estas células podrían, quizás, curar los tejidos produciendo nuevos cardiomiocitos (células musculares del corazón) o bien activando vías moleculares de reparación cardiaca en virtud de factores de crecimiento. Esta posibilidad no se ensayó hasta hace poco, aplicando una terapia con células autólogas destinada a reparar tejidos dañados, consistente en tomar células del paciente afectado y aplicarlas para reparar su miocardio. Los resultados de esta opción autóloga fueron halagüeños, pero la técnica se ha considerado demasiado lenta, costosa y, sobre todo, relativamente ineficaz. 



Los investigadores participantes en la iniciativa CARE-MI, Cardio Repair European Multidisciplinary Initiative, han abordado este tema, gracias a fondos obtenidos del 7PM (VII Programa Marco), pero optando por células alogénicas. Es decir, en lugar de tomar células del propio paciente, su método se fundamenta en células de donantes. El Dr. Antonio Bernad, coordinador de este proyecto, opina que esta técnica podría dar lugar a terapias listas para su administración, de coste asequible y sencillas para el usuario consistentes en una activación, multiplicación y diferenciación in situ de CMC endógenas. 




Pregunta. ¿Cuáles son los objetivos principales del proyecto? 

Respuesta. Nuestro propósito es, primordialmente, desarrollar tratamientos para la CPI que tengan una amplia disponibilidad y también buena aplicabilidad clínica. En CARE-MI sacamos partido a la biología de las CMC residentes endógenas y a los mecanismos moleculares responsables de su activación y diferenciación in situ. Las terapias propuestas podrían repercutir directamente en la población de CMC residentes endógenas y, en consecuencia, motivar su activación, expansión y diferenciación a cardiomiocitos (células vasculares endoteliales y de músculo liso), para así regenerar el tejido contráctil y la microvasculatura que se haya perdido a causa de un episodio isquémico. Estas terapias ya se han validado en pruebas preclínicas iniciales con animales que poseían una anatomía cardiaca, una fisiología y una patología comparables a las humanas. Ahora bien, para establecer una terapia de regeneración del miocardio que sea efectiva y aplicable en la clínica, deberemos comparar los beneficios relativos de las dos vías propuestas y comprobar si al combinarlas se puede obtener algún beneficio adicional. 




P. ¿Qué tiene de nuevo o innovador el proyecto? 

R. En CARE-MI se usan CMC alogénicas o un número reducido de factores regenerativos (que se sabe que son segregados por las CMC endógenas) para activar o promover in situ el programa de reparación endógena. Estas CMC alogénicas, que sobreviven de forma efímera en el receptor, desencadenan un potente proceso de regeneración endógena al activar las CMC endógenas. Este último aspecto podría limitar la degeneración progresiva y restaurar, al menos parcialmente, la anatomía y la función del miocardio dañado. Los dos tratamientos que se proponen, o la combinación de los mismos, ofrecerían (de forma pionera) terapias regenerativas que estarían listas y serían aplicables a voluntad, en cualquier momento, allí donde se disponga de los medios técnicos y de los especialistas necesarios para tratar infartos de miocardio agudos y practicar una angioplastia coronaria transluminal percutánea (ACTP), o sea, en la mayoría de grandes centros médicos. 




Dada su condición genérica, estas terapias estarán al alcance de todos los pacientes que reúnan los requisitos necesarios. Otra característica atractiva de la técnica propuesta estriba en que, pese a su naturaleza genérica y comercial, producirá un miocardio autólogo regenerado. Creemos que la transición de la terapia celular autóloga (como ya se ha ensayado clínicamente con profusión) al uso de células alogénicas por su efecto paracrino, antes de pasar a una terapia sin células basada en el subconjunto de los factores paracrinos, no solo supone una progresión conceptual lógica, sino que además representa la vía más segura para lograr avances en este campo. 




P. ¿Cuáles fueron las principales dificultades encontradas y cómo se resolvieron? 

R. El equipo de CARE-MI dedicó un gran esfuerzo a desarrollar una base sólida que permitiera demostrar la viabilidad de usar CMC alogénicas para tratar la cardiopatía isquémica. Una de las grandes dificultades que tuvo que afrontar el consorcio guardó relación con los aspectos logísticos del ensayo clínico. Por ejemplo, los relativos a la producción de células a gran escala se tornaron en un quebradero de cabeza, ya que se trataba de obtener un producto medicinal. La mayor parte de nuestro esfuerzo tuvo que centrarse en los férreos controles y en la obtención de resultados firmes en lo relativo a la identidad celular (un aspecto muy importante) bajo la dirección de CORETHERAPIX Ltd., entidad asociada y promotora del ensayo clínico. Por otra parte, las condiciones asociadas al método alogénico (principalmente las propiedades de inmunorregulación de las CMC y la inmunorrespuesta putativa de las CMC) han motivado un intenso debate, sobre todo para decidir los métodos más contundentes y fiables para evaluar esas propiedades. Pese a todo, la mayoría de estos obstáculos pudieron sortearse gracias a la colaboración de los grandes especialistas implicados en el consorcio de CARE-MI y también de asesores científicos externos. 




P. ¿Se siente satisfecho con los frutos cosechados hasta ahora en el proyecto? 

R. En este cuarto año, el proyecto ha arrojado resultados muy relevantes. Se ha concluido la GMP [buena práctica de producción] del producto medicinal para terapia celular que se utilizará en los ensayos clínicos. Se ha terminado y remitido la solicitud de ensayo clínico a AEMPS y FAGG (los organismos reguladores de España y Bélgica, respectivamente). El organismo español aprobó dicha solicitud el 16 de abril de 2014, de modo que CARE-MI alcanzó uno de los grandes hitos marcados. Ahora esperamos el dictamen final de la agencia reguladora belga. En breve está previsto el inicio de un ensayo clínico. Nos hallamos en la etapa de selección de individuos y esperamos iniciar el tratamiento de los primeros pacientes este mismo verano. Para nosotros esta es una oportunidad apasionante y esperamos obtener más resultados relevantes a lo largo del año. 




P. ¿Qué etapas restan del proyecto? ¿Y al término del mismo? 

R. Las etapas siguientes se dedicarán a agilizar la otra vía del proyecto, esto es, probar si la terapia con factores de crecimiento es una alternativa factible para tratar la cardiopatía isquémica. El objetivo último es obtener datos suficientes para elaborar el expediente preclínico tomando en consideración nuestra experiencia anterior con los organismos reguladores. Como es natural, también desarrollaremos el ensayo clínico y trataremos de obtener resultados relevantes en cuanto a las respuestas inmunológicas de los pacientes al tratamiento, así como datos sobre la seguridad y la efectividad de la terapia propuesta. Asimismo, hemos presentado una propuesta a Horizonte 2020 sobre la evaluación clínica de CMC (CARE-MI) centrándonos en la afección crónica. Si obtenemos financiación, estaríamos listos para emprender un ensayo clínico en el plazo de dos años. 




P. ¿Cuándo prevé que los pacientes empiecen a beneficiarse de su investigación? 

R. Cuando se trata de tratamientos innovadores, hay que tener cautela para no crear falsas expectativas. Nos hallamos en las fases I y II de un ensayo clínico, lo que implica la necesidad de realizar más ensayos antes de que el producto se pueda comercializar. No obstante, los resultados de la fase preclínica nos inspiran confianza y esperamos obtener resultados positivos con los pacientes. Es difícil precisar una fecha exacta en la que este tratamiento estará ya a disposición del público en general, pero internamente calculamos un plazo de cinco años. Ello está supeditado rigurosamente a que sea óptimo el plan de desarrollo de nuestro socio, CORETHERAPIX, para la fase III.





miércoles, 20 de noviembre de 2013

La terapia con células madre parece ser segura para los pacientes con cardiopatía isquémica

Fuente: http://cardiologia.diariomedico.com/2013/11/18/area-cientifica/especialidades/cardiologia/investigacion/terapia-celulas-madre-parece-segura-pacientes-cardiopatia-isquemica


Investigadores de la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami, en Estados Unidos, han realizado un estudio para examinar la seguridad de la inyección de células madre transendocárdica con células madre mesenquimales autólogas y células mononucleares de médula ósea en pacientes con cardiopatía isquémica.

Un tratamiento eficaz regenerativo para miocardiopatía isquémica abordaría una necesidad importante insatisfecha para muchos pacientes. Una cuestión sin resolver es si las células madre mesenquimales tienen seguridad similar y una mayor eficacia que las células mononucleares de la médula ósea.

Para el estudio siguieron un año a 65 pacientes con miocardiopatía isquémica a los que dividieron en tres grupos y los compararon. A unos les administraron la inyección en comparación con las células madre mesenquimales, a otros placebo y a otros células mononucleares de médula ósea con placebo. El primer resultado fue la tasa de tratamiento emergente de 30 días de efectos adversos graves que se definen como una combinación de muerte, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, hospitalización por empeoramiento de la insuficiencia cardiaca, perforación, taponamiento o arritmias ventriculares sostenidas.

En 30 días, ningún paciente tuvo tratamiento emergente con efectos adversos graves. Los resultados de los análisis exploratorios de un año con efectos adversos graves fue de 31,6 por ciento de las células madre mesenquimales, 31,6 por ciento en células de médula ósea, y 38,1 por ciento con el placebo. Después de más de un año, la calidad de vida con la medida "Minnesota Living with Heart Failure score" mejoró al administrar células madre mesenquimales y células de médula ósea, pero no con placebo.

"Estos resultados proporcionan la base para estudios más grandes que proporcionen una evaluación definitiva de la seguridad y para evaluar la eficacia de este nuevo enfoque terapéutico", comentan los autores.

martes, 5 de noviembre de 2013

El Hospital Reina Sofía de Córdoba y la Universidad de California trabajan en una terapia para evitar amputaciones por isquemia

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/salud/especializaciones-medicas/el-reina-sofia-y-la-universidad-de-california-trabajan-en-una-terapia-para-evitar-amputaciones-por-isquemia_sZSESmv3Y8UMHEkJBMHOM/


El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba ha recibido a una delegación de la Universidad de California en Davis (Estados Unidos). El objetivo de la visita es la puesta en común de avances en el proyecto de investigación clínica en el que trabajan conjuntamente investigadores de ambos centros, en concreto en una terapia celular y génica para evitar la amputación de miembros inferiores por isquemia crítica.

Según ha informado la Junta de Andalucía, durante la visita, que durará dos días, la delegación estadounidense mantendrá reuniones bilaterales con representantes de los equipos de Cirugía Cardiovascular, Radiología Vascular y Terapia Celular del Hospital Universitario Reina Sofía y visitará la nueva sede del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic).

La colaboración entre el centro sanitario cordobés y la Universidad de California se inició en 2012, fruto del convenio de colaboración firmado en 2010 entre la Iniciativa Andaluza de Terapias Avanzadas y el California Institute for Regenerative Medicine (CIRM).

En concreto, ambos centros trabajan de forma paralela en un ensayo clínico fase I de terapia celular y génica en el que se emplearán células madre mesenquimales alogénicas modificadas genéticamente para evitar amputaciones por isquemia crítica de miembros inferiores, un cuadro común en pacientes diabéticos. Esta condición se produce por obstrucción severa de las arterias, reduciendo el riego sanguíneo en pies y piernas con el consiguiente riesgo de sufrir amputaciones.

Según ha destacado la doctora Concha Herrera, directora de la Unidad de Gestión Clínica de Hematología y de la Unidad de Terapia Celular y una de las responsables del estudio, "el verdadero potencial de este estudio radica en la combinación de la terapia celular con la terapia génica, para conseguir que las células mesenquimales modificadas genéticamente produzcan una mayor cantidad de factor de crecimiento endotelial vascular, una proteína que estimula el crecimiento de los vasos sanguíneos y que esperamos que logre que el trasplante de células madre obtenga un efecto terapéutico mayor en el paciente para revascularizar la zona afectada".

La colaboración internacional es un factor clave para el éxito de este ensayo clínico. Así, "gracias al trabajo colaborativo entre ambos centros, será posible comparar la misma terapia administrada por dos vías diferentes: en California se hará de forma intramuscular y en Córdoba se infundirán por vía intraarterial, de modo que se podrá analizar cuál de las dos vías de administración es más segura y presenta mayores indicios de efectividad", según ha señalado Fernando Fierro, miembro del Programa de Investigación con Células Madre del centro californiano.

El estudio, que tendrá una duración de cuatro años, se encuentra actualmente en su fase preclínica y, una vez que la supere, comenzará el ensayo clínico con 20 pacientes en cada uno de los centros respectivamente. En caso de obtener resultados satisfactorios, el ensayo fase I ofrecerá evidencia científica de la seguridad del procedimiento y, en el mejor de los casos, proporcionará indicios de la eficacia del mismo que serán explorados posteriormente en ensayos clínicos diseñados específicamente para este objetivo.

Según ha aclarado Fierro, "la terapia con células madre mesenquimales modificadas genéticamente aún está en fase inicial de desarrollo pero esperamos que el tratamiento con células no modificadas llegue a la práctica clínica en un periodo menor a cinco años".

miércoles, 30 de octubre de 2013

El Hospital Reina Sofía de Córdoba ultima tres ensayos para el uso clínico de células madre

Fuente: http://www.diariocordoba.com/noticias/cordobalocal/el-reina-sofia-ultima-tres-ensayos-para-uso-clinico-de-celulas-madre_836866.html


El hospital Reina Sofía se encuentra a la cabeza de los centros de investigación andaluces en el desarrollo de ensayos clínicos en terapia celular e ingeniería de tejidos. Profesionales de este hospital están trabajando en la última fase (la tercera) de tres ensayos clínicos en terapias avanzadas para aprobar el uso de células madre en complicaciones de la diabetes y enfermedades cardiacas, que aún no tienen tratamiento satisfactorio. Estos 3 ensayos clínicos del Reina Sofía, de los 22 en total que hay en marcha en Andalucía, son los que se encuentran en una fase más avanzada, en la que se verifica la eficacia del tratamiento justo antes de pasar a su registro y autorización. Los 3 ensayos clínicos buscan vías para tratar la isquemia crítica (falta de riego sanguíneo) en miembros inferiores en pacientes diabéticos (pie diabético). Y en segundo y tercer lugar, abordar dos dolencias cardiacas (la miocardiopatía dilatada y la oclusión coronaria crónica).

El primer estudio ensaya con células mononucleadas autólogas -del propio paciente- de médula ósea para mejorar la circulación sanguínea de enfermos diabéticos que padecen isquemia crítica. Por su parte, el proyecto que busca tratamiento para miocardiopatía dilatada idiomática, coordinado por el director de la unidad de gestión clínica de Cardiología del Reina Sofía, José Suárez de Lezo, espera, con el empleo de células madre de médula ósea, poder facilitar la reconstrucción de la zona muscular perdida para que el corazón recupere en parte su capacidad de contraerse. El tercer ensayo clínico, coordinado por el cardiólogo del Reina Sofía Manuel Pan, busca tratamiento para la oclusión coronaria crónica de pacientes en los que se ha conseguido la revascularización de las arterias coronarias pero siguen presentando una insuficiencia cardiaca. Uno de cada 4 ensayos clínicos de España se efectúa en la región andaluza. Andalucía es de las pocas comunidades autónomas con ensayos clínicos en fase III, promovidos por el sistema público.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Ensayan terapia celular para tratar el ictus

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2013/09/13/galicia-ensaya-terapia-celular-ictus-raton-cnio/0003_201309G13P26991.htm


El equipo de Collado colaborará con el CNIO en la explotación terapéutica de la reprogramación celular



Escoja una célula de su cuerpo. Del corazón, por ejemplo. Es una célula adulta que se ha especializado en cardíaca en un proceso evolutivo desde su fase embrionaria, cuando aún no se habían diferenciado y no tenían una misión específica. Ahora imagínese que el proceso se puede revertir, que una célula adulta se pueda reprogramar para retrotraerla a su infancia, cuando aún era pluripotente y tenía la capacidad de transformarse en cualquier tejido.

Esta proeza de la medicina es lo que logró el Nobel Shinya Yamanaka en el 2006. Pero lo hizo en laboratorio, en placas de cultivo. La nueva vuelta de tuerca llegó esta semana con un avance aún más sorprendente logrado por el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO): reproducir el mismo proceso en un ser vivo y conseguir una célula mucho más versátil aún, totipotente, lo que abre una vía real al uso terapéutico de la reprogramación celular y acorta los pasos de la medicina regenerativa. O, dicho de otra forma, imagínese a la misma célula cardíaca, pero que ahora está dañada por un infarto. Si se la devuelve a su estado embrionario podría transformarse de nuevo en una célula adulta sana del corazón, utilizarla para reemplazar las defectuosas y reparar el daño. Es solo una de las múltiples y variadas aplicaciones de un hito médico que deberá probar aún su enorme potencial. Y en este camino Galicia puede convertirse en una referencia gracias al grupo de Células Madre en Cáncer y Envejecimiento del Instituto de Investigaciones Sanitarias de Santiago, en el hospital clínico. Su responsable, Manuel Collado, colaboró estrechamente antes de establecerse en Galicia con el equipo de Manuel Serrano en el CNIO, que no solo le ha facilitado las células reprogramadas derivadas del ratón transgénico, sino también al propio animal con el objetivo de probar el valor terapéutico de la investigación. «Tenemos aquí estos animales, con los que vamos a analizar el potencial terapéutico», subraya Collado.

Las líneas de investigación que desarrollará el equipo gallego se sitúan en dos frentes. Por un lado, el ratón se utilizará para testar su capacidad en la medicina regenerativa, con lo que servirá de base para aplicar una terapia celular experimental en isquemia cerebral, lo que se hará en colaboración con el equipo de José Castillo y Tomás Sobrino, también del clínico de Santiago. Aunque el experimento es mucho más complejo, de lo que se trata en esencia es de forzar el ictus en el roedor y luego intentar reparar el daño con la reprogramación celular.


La segunda línea de trabajo está relacionada con el cáncer, para lo que se emplearán las células extraídas del animal y se harán cultivos con ellas. Primero se les inducirá un tumor y luego se forzará la reprogramación para comprobar si en este proceso las células pierden su capacidad tumoral. Si es así se abriría una nueva vía para atacar el cáncer. «Lo que queremos ver es la interacción entre el proceso de reprogramación y el oncogénico», explica el investigador Manuel Collado.

martes, 27 de agosto de 2013

Inyecciones intracerebrales de células madre de médula pueden prevenir o reducir déficits cognitivos tras un ictus

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/salud/enfermedades/inyecciones-intracerebrales-de-celulas-madre-de-medula-pueden-prevenir-o-reducir-deficits-cognitivos-tras-un-ictus_PqFDrQMI0h9JIImgUGFvJ2/

Las inyecciones intracerebrales de células madre de médula ósea podrían prevenir o reducir los déficits cognitivos producidos tras sufrir un accidente cerebrovascular isquémico, según ha evidenciado una investigación llevada a cabo por la Universidad Central de Michigan (Estados Unidos).



Las inyecciones intracerebrales de células madre de médula ósea podrían prevenir o reducir los déficits cognitivos producidos tras sufrir un accidente cerebrovascular isquémico, según ha evidenciado una investigación llevada a cabo por la Universidad Central de Michigan (Estados Unidos).

En concreto, los especialistas sostienen que estas deficiencias "comunes y debilitantes" pueden ser paliadas o prevenidas con esta técnica que actúa sobre los coágulos producidos en el flujo sanguíneo cerebral.

A su juicio, éste puede quedar restaurado "al eliminar o disolver" los coágulos, explican los expertos, los cuales han determinado este nuevo enfoque tras haberlo comprobado en su investigación sobre modelos de ratas de laboratorio.

Actualmente, y según expone la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés), "casi la mitad de los supervivientes de accidentes cerebrovasculares isquémicos mayores de 65 años de edad experimentan déficits cognitivos". Esta coyuntura "contribuye al deterioro funcional, la dependencia y el aumento de la mortalidad", lamentan.

Por ello, el autor principal del estudio y director del Programa de Neurociencias de este centro académico norteamericano, el doctor Gary L. Dunbar, sostiene que "hay una necesidad subyacente de terapias restauradoras" para este tipo de enfermos.

Ahondando en la investigación realizada, se expone que el experto y su equipo de investigadores simularon el accidente cerebrovascular en estos animales mediante la inyección de la hormona endotelina-1 en el cerebro, lo que provocó el estrechamiento temporal de los vasos sanguíneos y el bloqueo del flujo sanguíneo.

Tras ello, han observado una diferencia "significativa" con respecto a las ratas del grupo de control. Además, concluyen que estas inyecciones fueron eficaces "incluso cuando se realizaron siete días después del accidente cerebrovascular inducido".

New study supports intracerebral injections of bone marrow-derived stem cells to prevent or reduce post-stroke cognitive deficits

Fuente: http://www.alphagalileo.org/ViewItem.aspx?ItemId=133881&CultureCode=en

Innovative strategy reported in Restorative Neurology and Neuroscience. 


Cognitive deficits following ischemic stroke are common and debilitating, even in the relatively few patients who are treated expeditiously so that clots are removed or dissolved rapidly and cerebral blood flow restored. A new study in Restorative Neurology and Neuroscience demonstrates that intracerebral injection of bone-marrow-derived mesenchymal stem cells (BSCs) reduces cognitive deficits produced by temporary occlusion of cerebral blood vessels in a rat model of stroke, suggesting that BSCs may offer a new approach for reducing post-stroke cognitive dysfunction.

According to the American Heart Association, almost half of ischemic stroke survivors older than 65 years of age experience cognitive deficits, contributing to functional impairments, dependence, and increased mortality. The incidence of cognitive deficits triples after stroke and about one quarter of cognitively impaired stroke patients’ progress to dementia. For these reasons, “there is an underlying need for restorative therapies,” says lead investigator Gary L. Dunbar, PhD, of the Field Neurosciences Institute Laboratory for Restorative Neurology, and Director of the Central Michigan University Program in Neuroscience.

In order to see whether mesenchymal stem cells derived from bone marrow could attenuate or prevent cognitive problems following a stroke-like ischemic event, the investigators mimicked stroke in rats by injecting the hormone endothelin-1 (ET-1) directly into the brain in order to constrict nearby blood vessels and block blood flow temporarily. Control animals underwent similar surgery but were injected with saline, not ET-1.

Seven days after the “stroke”, some of the rats received intrastriatal injections of BSC, while others received control injections. Cognition was evaluated using a spatial operant reversal task (SORT), in which the animals were trained to press a lever a certain number of times when it was illuminated to receive a food reward.

The investigators found that animals that underwent a stroke but were then injected with BSC made significantly fewer incorrect lever presses than stroke rats who received control injections. In fact, the BSC-treated stroke animals performed as well as those who did not have a stroke. “Importantly, there were no significant between-group differences in the total number of lever presses, indicating the deficits observed were cognitive, rather than motor in nature,” said Dr. Dunbar. No differences were observed in infarct size between the BSC-treated and control groups.

The authors emphasize that the BSCs were effective even when transplanted seven days after the induced stroke, a finding that offers hope to patients who may not present for treatment immediately. The authors suggest that BSCs may work by creating a microenvironment that provides trophic support to remaining viable cells, perhaps by releasing substances such as brain-derived neurotrophic factor (BDNF).




Journal Reference:

“Bone-marrow-derived mesenchymal stem cells attenuate cognitive deficits in an endothelin-1 rat model of stroke,” by SA Lowrance, KD Fink, A Crane, J Matyas, ND Dey, JJ Matchynski, T Thibo, T Reinke, J Kippe, C Hoffman, M Sandstrom, J Rossignol, and GL Dunbar. Restorative Neurology and Neuroscience, DOI 10.3233/RNN-130329. Published by IOS Press online ahead of issue.

domingo, 25 de agosto de 2013

Andalucía ultima tres ensayos clínicos para uso de células madre en nuevas enfermedades

Fuentes: http://www.europapress.es/andalucia/sevilla-00357/noticia-andalucia-desarrolla-ultima-fase-ensayos-clinicos-aprobar-uso-celulas-madre-algunas-enfermedades-20130820131517.html
http://www.diariodesevilla.es/article/andalucia/1587259/hospital/virgen/las/nieves/generara/piel/para/recuperar/tejido.html


Andalucía va a desarrollar la última fase de tres ensayos clínicos en terapias avanzadas para aprobar el uso de células madre en determinadas enfermedades que aún no tienen tratamiento satisfactorio.

La consejera de Salud y Bienestar Social, María Jesús Montero, ha explicado que tres de los 22 ensayos clínicos que se están realizando en la comunidad autónoma son estudios fase III, que es el trabajo que verifica la eficacia del tratamiento justo antes de pasar a su registro y autorización. En estos casos, los investigadores están buscando vías para tratar la isquemia crítica en miembros inferiores en pacientes diabéticos (pie diabético), la miocardiopatía dilatada y la oclusión coronaria crónica. 

El Hospital Reina Sofía de Córdoba, que puso en marcha el primer ensayo clínico en Andalucía en terapia celular hace más de diez años, lidera estos tres estudios multicéntricos que conducen al desarrollo de tratamientos o medicamentos altamente innovadores derivados de las terapias avanzadas. Andalucía registra uno de cada cuatro de los ensayos clínicos en terapia celular promovidos en el marco del Sistema Nacional de Salud y es la única comunidad autónoma que cuenta con una estrategia específica para este tipo de investigaciones. Estos trabajos, según ha indicado, se llevan a cabo con terapias celulares que han de ser preparadas en las conocidas como 'salas blancas'.

La puesta en marcha de un ensayo clínico fase III requiere que el medicamento haya superado ensayos clínicos fase I y II. Son ensayos clínicos fase I aquellos en los que se aplica por primera vez un nuevo tratamiento o medicamento a humanos, una vez realizados los estudios animales previos correspondientes. Estos ensayos fase I, que se realizan sobre un número muy reducido de sujetos, exploran fundamentalmente la seguridad del tratamiento. En los ensayos fase II, se estudia la mejor pauta de administración del tratamiento, aportando mayor evidencia sobre su seguridad y permiten explorar la posible eficacia del tratamiento.


El ensayo clínico que busca tratamiento para la isquemia crítica en miembros inferiores en pacientes diabéticos estará liderado por un equipo multidisciplinar del Hospital Reina Sofía de Córdoba con la participación de entre 200 y 300 pacientes. Concretamente, se ensayará con células mononucleadas autólogas --del propio paciente-- de médula ósea para mejorar la circulación sanguínea de enfermos diabéticos que padecen esta complicación.

Con esta terapia, se pretende mejorar el riego sanguíneo en las piernas en pacientes que sufren problemas circulatorios crónicos en al menos una de sus piernas, precisamente por su diabetes, y, por tanto, presentan con frecuencia úlceras que evolucionan mal. Esta patología afecta a 100.000 personas en Andalucía.

A todos los pacientes se les hará una extracción de médula ósea de la cadera y a partir de ésta, se obtendrán células mononucleadas que serán preparadas para ser administradas en una arteria de la pierna afectada. La mitad de los pacientes incluidos en este ensayo recibirán este tratamiento, y la otra mitad, recibirá un producto similar pero sin células (placebo). La duración total del ensayo será de cuatro años.

Por su parte, el proyecto que busca tratamiento para miocardiopatía dilatada idiopática tratará a 51 pacientes que sufren esta insuficiencia cardíaca. En estos 3.000 andaluces, el músculo no se contrae porque se han perdido algunas de las células que tienen capacidad de contraerse y se han sustituido por otras que no la tienen, dando lugar a un mal funcionamiento del corazón. Este ensayo se desarrollará en los hospitales Reina Sofía de Córdoba, Virgen de la Victoria de Málaga, Valme de Sevilla y Puerta del Mar de Cádiz.

Con la administración en el corazón de las células de médula ósea se espera que facilite la reconstrucción de la zona muscular perdida para que recupere, en parte, su capacidad de contraerse. A todos los pacientes se les realizará un cateterismo en el que se les administrará, a 34 de ellos las células y a los otros 17 pacientes un preparado sin células (placebo). Cuando finalice el ensayo clínico, que tendrá una duración global de tres años, los pacientes que hayan recibido el placebo podrán ser tratados con sus células que previamente habían sido congeladas.

El tercer ensayo clínico fase III, que busca tratamiento para la oclusión coronaria crónica de pacientes en los que se ha conseguido la revascularización de las arterias coronarias pero siguen presentando una insuficiencia cardiaca, se va a desarrollar durante los próximos tres años. En este ensayo clínico participaran 66 pacientes.

Tras haber podido ser sometidos a estas técnicas, se pretende recuperar el músculo afectado con la administración directa en el corazón de células mononucleadas obtenidas de su médula ósea a través de un cateterismo. La mitad de los pacientes incluidos en este ensayo recibirán este tratamiento, y la otra mitad, recibirá el tratamiento médico habitual y formarán parte del grupo de control. Unas 700 personas se someten anualmente a técnicas de revascularización en Andalucía.



La Iniciativa Andaluza en Terapias Avanzadas también está trabajando para validar la fabricación de piel para el tratamiento de grandes quemados. Este nuevo proyecto, que surge de una patente desarrollada por la Universidad de Granada en colaboración con el Servicio Andaluz de Salud, cuenta ya con la experiencia de haberlo realizado en modelos animales y podría ponerse en marcha a principios del año que viene en el laboratorio GMP (Good Manufacturing Practice) del Hospital Virgen de las Nieves de Granada. 

Para fabricar la piel es necesario, por una parte cultivar los distintos tipos de células que forman parte de la piel humana -- fibroblastos y queratinocitos-- y por otra parte disponer de una malla sobre la que colocar dichas células. Esta malla está hecha de un material biológico compuesto por fibrina y agarosa.



Hasta el momento actual, 22 ensayos clínicos con diferentes terapias avanzadas han sido o están siendo puestos en marcha en el sistema sanitario público de Andalucía gracias al impulso de la Iniciativa Andaluza en Terapias Avanzadas. Estos ensayos de terapia celular e ingeniería de tejidos buscan tratamiento para patologías como cardiopatías, la esclerosis múltiple, el ictus, la enfermedad del injerto contra huésped, enfermedades hematológicas, del aparato digestivo, lesiones corneales o enfermedades vasculares. Hasta el momento, casi 400 personas con enfermedades crónicas han recibido tratamiento con células madre en la comunidad autónoma.

Además de estos tres ensayos clínicos comentados se desarrollan en Andalucía otros 13 ensayos clínicos con terapias avanzadas en fases II y I y existen seis más pendientes de finalización de diseño o de autorización por lo que esta comunidad autónoma acumula el 25% de este tipo de investigaciones que se realizan en España.


La Iniciativa, promovida por la Consejería de Salud y Bienestar Social, con la colaboración de la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, impulsa la investigación de excelencia y colaborativa en las áreas de Terapia Celular y Medicina Regenerativa; Genética Clínica y Medicina Genómica, y Nanomedicina. Las tres líneas de trabajo se desarrollan fundamentalmente en el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer), en Sevilla; el Centro Pfizer-Universidad de Granada-Junta de Andalucía de Genómica e Investigación Oncológica (Genyo), en Granada, y el Centro Andaluz de Nanomedicina y Biotecnología (Bionand) de Málaga, respectivamente, en conexión con los centros asistenciales y resto de centros de investigación biomédica del Sistema Sanitario Público de Andalucía.

La red de centros de investigación biomédica se completa, entre otros, con el Centro Andaluz de Secuenciación Genómica Humana de Sevilla y el Laboratorio Andaluz de Reprogramación Celular (Larcel), en colaboración con la Universidad de Michigan (Estados Unidos), y el Biobanco del Sistema Sanitario Público de Andalucía.



Para leer más acerca de legislación y regulación de ensayos clínicos, conceptos y sus diversas fases: http://www.ub.edu/legmh/ereensay.htm

Pacientes coronarios de Andalucía participan en un ensayo con células madre

Fuente: http://www.diariosur.es/v/20130821/malaga/pacientes-coronarios-clinico-participan-20130822.html




El hospital Clínico Virgen de la Victoria de Málaga participa en un ensayo a nivel andaluz con células madre para recuperar músculos afectados por una miocardiopatía dilatada idiopática en pacientes coronarios. Se trata de un proyecto que ya se encuentra en la fase III del proceso, es decir, que se está verificando la eficacia del tratamiento justo antes de pasar a su registro y autorización. En Andalucía, de los 22 ensayos clínicos con células madre existentes solo tres han llegado hasta esta fase tan avanzada, según explicó la consejera de Salud y Bienestar Social, María Jesús Montero.


En total, 51 pacientes que sufren una insuficiencia cardíaca en los hospitales Clínico de Málaga; Reina Sofía de Córdoba; Valme de Sevilla; y Puerta del Mar de Cádiz participarán en este proyecto que podría beneficiar a 3.000 andaluces que viven actualmente con esta patología. En estos enfermos, el músculo no se contrae porque ha perdido alguna de las células que tienen la capacidad de contraerse y se han sustituido por otras que no la tienen, lo que genera un mal funcionamiento del corazón.

Con la administración en el corazón de las células de médula ósea se espera que se facilite la reconstrucción de la zona muscular perdida para que recupere, en parte, su capacidad de contraerse. A todos los pacientes se les realizará un cateterismo en el que se les administrará, a 34 de ellos las células y a los otros 17 pacientes un preparado sin células (placebo). Cuando finalice el ensayo clínico, que tendrá una duración global de tres años, los pacientes que hayan recibido el placebo podrán ser tratados con sus células que previamente habían sido congeladas.

La puesta en marcha de un ensayo clínico fase III requiere que el medicamento haya superado ensayos clínicos fase I y II. Son ensayos clínicos fase I aquellos en los que se aplica por primera vez un nuevo tratamiento o medicamento a humanos, una vez realizados los estudios animales previos. Estos ensayos fase I, que se realizan sobre un número muy reducido de sujetos, exploran fundamentalmente la seguridad del tratamiento. En los ensayos fase II, se estudia la mejor pauta de administración del tratamiento, aportando mayor evidencia sobre su seguridad y posible eficacia del tratamiento.


Andalucía registra uno de cada cuatro de los ensayos clínicos en terapia celular promovidos en el marco del Sistema Nacional de Salud y es la única Comunidad Autónoma que cuenta con una estrategia específica para este tipo de investigaciones, según destacó María Jesús Montero. Estos trabajos, según indicó, se llevan a cabo con terapias celulares que han de ser preparadas en las conocidas como 'salas blancas'.

En cuanto a los otros dos tratamientos en la fase III, el primero se está llevando a cabo en el hospital Reina Sofía de Córdoba, que puso en marcha el primer ensayo clínico en Andalucía en terapia celular hace más de diez años. Se trata de un ensayo clínico que busca tratamiento para la isquemia crítica en miembros inferiores en pacientes diabéticos y cuenta con la participación de entre 200 y 300 pacientes. Concretamente, se ensayará con células mononucleadas autólogas -del propio paciente- de médula ósea para mejorar la circulación sanguínea de enfermos diabéticos que padecen esta complicación.

Por último, el tercer ensayo desarrollado en tierras andaluzas en su última fase busca tratamiento para la oclusión coronaria crónica de pacientes en los que se ha conseguido la revascularización de las arterias coronarias pero que siguen presentando una insuficiencia cardiaca. Se desarrollará durante los próximos tres años en 66 pacientes del hospital Reina Sofía de Córdoba.



Por otro lado, el Clínico también desarrolla un programa de rehabilitación cardíaca especializada en su nuevo gimnasio que ha beneficiado a 250 pacientes desde que se puso en marcha en el año 2010. Esta actividad ha permitido triplicar la capacidad de este hospital en la rehabilitación cardíaca en pacientes de medio y alto riesgo coronario. Las instalaciones han posibilitado, además, «mejorar los niveles de calidad, accesibilidad, seguridad y confort en este tipo de atención especializada», según indicaron fuentes de la Junta de Andalucía. El inicio de la actividad asistencial del nuevo gimnasio de rehabilitación cardíaca coincide con la celebración del décimo aniversario de esta unidad, desde que comenzara a prestar asistencia especializada de forma pionera en un hospital público de Andalucía. A lo largo de esta última década, la Junta calcula que más de un millar de pacientes se han beneficiado de los programas de rehabilitación.

sábado, 13 de julio de 2013

Andalucía podría empezar a ensayar en humanos córneas artificiales este mismo verano

Fuente: http://www.cadenaser.com/espana/articulo/andalucia-podria-empezar-ensayar-humanos-corneas-artificiales-mismo-verano/csrcsrpor/20130707csrcsrnac_12/Tes

Son numerosos los ensayos que, en sus diferentes fases, se desarrollan en el sistema público andaluz con células madre e ingeniería de tejidos. La Iniciativa Andaluza en Terapias Avanzadas, una organización dependiente de la Junta, da soporte a estas investigaciones. Además de las córneas artificiales, en Andalucía está muy avanzada la investigación en otra patología, conocida como pie diabético, cuya fase final se va a desarrollar de la mano de una empresa andaluza.


Los ensayos clínicos en humanos con córneas artificiales desarrolladas con células madre en el sistema público andaluz ya están autorizados y podrían comenzar este mismo verano. Así lo ha asegurado la directora de la Iniciativa Andaluza en Terapias Avanzadas, Natividad Cuende.

Muy avanzada está también otra investigación que se desarrolla en Andalucía, para lesiones isquémicas de miembros inferiores, enfermedad más conocida como pie diabético. Se inició también en el sistema público.

La eficacia en animales está dando resultados. Y la fase final del estudio se va a desarrollar de la mano de una empresa andaluza. Una estrategia de colaboración que la Junta de Andalucía busca implementar, compartiendo riesgos y beneficios en la investigación, y que puede generar ingresos perpetuos para el sistema público sanitario.

Los ensayos clínicos tienen que demostrar la eficacia de estas investigaciones. Es un proceso largo, que dura años. Luego, estos medicamentos creados con terapias avanzadas necesitan ser autorizados. Europa, a día de hoy, sólo ha autorizado dos. La inversión pública en estas terapias es una oportunidad para destacarse y conseguir ingresos con las patentes.

La inversión andaluza en estas investigaciones se ha mantenido, mientras la nacional ha descendido. Para el desarrollo de ensayos clínicos, ese descenso ronda el 50%. El esfuerzo presupuestario andaluz ha logrado que no se haya tenido que abandonar ningún proyecto. Pero el ritmo se ha ralentizado.

sábado, 25 de mayo de 2013

Investigadores argentinos estudian los mecanismos de acción intracelulares que permitirían paliar enfermedades como el parkinson o el alzheimer

Fuente: http://www.dicyt.com/noticias/estudian-los-mecanismos-de-accion-intracelulares-que-permitirian-paliar-enfermedades-como-el-parkinson-o-el-alzheimer

 Banchio y Girardini, investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (UNR-CONICET).

Los bioquímicos Claudia Banchio y Javier Girardini son investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR) que depende de UNR-CONICET. La Dra. Banchio trabaja sobre cómo actúan las neuronas y el Dr. Girardini es especialista en mecanismos moleculares del cáncer. Ambos, lograron la combinación exacta para investigar en conjunto aquellos fenómenos que se producen en el interior de las células que permiten la regeneración de tejidos o la reparación de células dañadas en enfermedades como el Parkinson, el Alzheimer o en accidentes cerebro vasculares (ACV). “Lo que nosotros esperamos es entender si el metabolismo de los fosfolípidos puede favorecer la diferenciación neuronal a partir de células madre y entender cómo es este proceso, para luego poder pensar en puntas de interacción terapéutica”, sostuvo Girardini.


Los investigadores explicaron que existen evidencias que han propuesto que después de la muerte neuronal, se reactiva un programa que promueve la generación de nuevas neuronas funcionales demostrando la habilidad que poseen las células madre endógenas de reemplazar neuronas muertas. De hecho, el programa que promueve neurogénesis, es decir, regeneración de neuronas, debe estar sólo parcialmente activado en isquemias, infartos y en enfermedades neurodegenerativas ya que no es suficiente para recuperar el tejido dañado. Por ello resulta esencial para los investigadores definir los mecanismos que regulan el proceso de neurogénesis. Basándose en resultados preliminares, lo que ellos proponen es que el destino de la célula es regulado por lípidos mensajeros. Por lo que determinar la naturaleza de dichas moléculas lipídicas, y la dinámica de su generación y regulación es importante como estrategias potenciales en el diseño de terapias de regeneración.

Desde hace 5 años Claudia Banchio estudia los mecanismos de acción en sistemas de neuronas y durante su investigación descubrió que el metabolismo del lípido fosfatidilcolina tiene el efecto de favorecer la diferenciación neuronal. “La diferenciación celular es un fenómeno en el que se activa una vía de señalización intracelular, es decir, se activan determinadas enzimas que van enviando señales al interior celular para indicarle a las células que tienen que hacer una cosa y no otra”, explicó Girardini y contó que están trabajando con una proteína llamada Pin 1 que regula muchos aspectos de esa señalización intracelular. “Pin 1 nos dice cómo se transmiten las señales al interior de las células para regular el comportamiento. Esas vías de señalización tienen un punto de contacto con esta proteína Pin 1 y pensamos entonces que el fenómeno puede estar regulado por ésta”. Por esa razón el equipo de investigadores intentan ver si el mecanismo que ven en neuronas funciona en células madre.

El objetivo fundamental de Banchio es determinar cómo se establecen los mecanismos en la plasticidad neuronal y poder encontrar moléculas para aumentarla en determinadas situaciones.“ La plasticidad neuronal es la capacidad que tiene el sistema nervioso. Las neuronas son como árboles que se conectan entre sí a través de ramas. El hecho de que un tejido tenga plasticidad es poder regenerar una rama para restablecer una conexión o bien ocupar un espacio que se ha destruido”, sostuvo la investigadora. “Las células madre son un blanco muy interesante porque el cerebro tiene nichos de células madre, incluso en el adulto. Lo que se sabe es que el ejercicio físico estimula que esas células madre se diferencien a neuronas; pero no se sabe cuál es el mecanismo ni por qué. Además, una célula madre no sólo da neurona sino que da otro tipo de células que forman parte del sistema nervioso pero lo interesante es desviarlo a neuronas que son las células funcionales”, señaló Banchio. Y agregó que aumentar el proceso de diferenciación de una célula madre a una neurona contribuiría a la plasticidad neuronal, pudiendo regenerar tejidos muertos o cubrir células dañadas en enfermedades y sería beneficioso para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.

La existencia de nichos de células madre dentro del organismo de un adulto abre posibilidades de análisis para los investigadores. Con el avance logrado en cultivo de neuronas sobre la diferenciación neuronal, los científicos estarían en condiciones de identificar moléculas que favorezcan la diferenciación neuronal y suplementar dietas a base de determinados lípidos. El investigador explicó la dinámica que existe en el laboratorio. “Si se identifica cuál es el proceso de enzimas que intervienen en la diferenciación, se puede pensar en buscar fármacos que aumenten esta actividad, o lo contrario. Si encuentras reguladores negativos en este proceso, creas inhibidores contra esas enzimas que permitan que esos procesos avancen más rápido”.



Los investigadores contaron que una alternativa que se utiliza actualmente en seres humanos es inyectar células madre derivadas de la médula ósea, que es el lugar donde hay reservorio de células madre que son capaces de dar más cantidad de tipos celulares. “Lo que se hace es inyectar esas células en el lugar del daño o en el sistema circulatorio y como resultado, se ven mejoras. Pero no se sabe si son esas células que se inyectaron las que después regeneran el organismo generando nuevos tejidos o si esas células articulan procesos que provocan la regeneración celular. Desde el punto de vista médico es importante saber cómo actúa, es decir, los mecanismos de acción por los efectos secundarios o daños colaterales que puedan causar.”, sostuvo Girardini.

Banchio, por su parte, indicó que el riesgo de determinados procesos de tratamiento en las células madre es que “como son células que proliferan y no tienen características de células diferenciadas pueden ser similares de lo que es un proceso tumoral. Entonces, el riesgo es tratar de que ahí se detenga el proceso o que se exacerbe y termine siendo un proceso tumoral”. En la actualidad, se han detectado células madre tumorales. “Esto que hace unos años era una hipótesis, ya se ha demostrado, que hay poblaciones de células dentro de un tumor que tienen características de células madre, de autorregenerarse, generar células iguales a ellas mismas que dan origen a más células tumorales”, dijo Girardini. Trabajar en una línea de células tumorales le da a la investigadora la posibilidad de obtener las células no diferenciadas e inducir la diferenciación, es decir, “decirle a la célula que se transforme en neurona, en forma controlada” dijo Banchio. Lo que están estudiando en este momento es la posibilidad de que este mecanismo funcione en células madre.

El estudio se basa en un análisis que se realiza bajo un microscopio donde miden la longitud y número de neuritas, es decir, la morfología y características funcionales de las células. “Las células en cultivo son células diferenciadas, de forma redonda, y cuando uno les cambia las condiciones, se detiene el crecimiento y cambian su forma”, detalló Banchio. Posteriormente realizan un análisis molecular, donde estudian lo que ocurre en el interior de la célula, como por ejemplo los cambios de niveles de proteínas, aplicando técnicas bioquímicas, de biología molecular e histoquímica. La investigadora destacó que la técnica de regeneración in vitro, es decir, la regeneración de tejidos a través de una célula fuera de un organismo vivo y volver a inyectarlo en el paciente tiene otra ventaja respecto al trasplante “porque no tienes que alterar el sistema inmune por la compatibilidad ya que al ser del mismo organismo, no se genera rechazo”.


Banchio y Girardini destacaron la importancia de este trabajo.”Es un paso muy importante que no es fácil lograrlo. A partir del cerebro de un ratón, pudimos extraer las células madre y ponerlas en cultivo, obteniendo neuroesferas que son cultivos enriquecidos de células madre”. Los próximos pasos son esperanzadores. “Una vez que encontremos cómo funciona este fenómeno y lo caractericemos en células en cultivo, pasaremos a hacer ensayo preclínico”, sostuvo el investigador.