Mostrando entradas con la etiqueta células madre mesenquimales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta células madre mesenquimales. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de junio de 2017

La inyección intravenosa de células madre mesenquimales en infartos y cardiomiopatías tiene efectos antiinflamatorios

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/24361/la-inyeccion-intravenosa-de-celulas-madre-mesenquimales-en-infartos-y-cardiomiopatias-tiene-efectos-antiinflamatorios/


Investigadores de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia (España), el MedStar Washington Hospital Center, la University of Virginia, el IIS del Hospital La Fe y el laboratorio californiano CardioCell Inc. han demostrado la eficacia antiinflamatoria de la inyección intravenosa de células madre mesenquimales, obtenidas de tejido adiposo, en el ventrículo izquierdo del corazón, para reducir su disfunción, tanto en el caso de infartos agudos de miocardio, como en la cardiomiopatía isquémica.



Según explica el profesor de Medicina del CEU-UCH, Juan Carlos Frías Martínez, coordinador de este Grado impartido en inglés y miembro del equipo investigador, “aunque hasta ahora se había demostrado la eficacia de células madre mesenquimales aplicadas directamente en el miocardio, no se había comprobado su efecto antiinflamatorio en células NK (“natural killer” o asesinas) mediante la administración intravenosa. Esta nueva estrategia es la que hemos testado con éxito en este estudio, en colaboración con prestigiosos investigadores y cardiólogos norteamericanos”.


Mediante distintas técnicas diagnósticas, el equipo de investigación ha podido comprobar cómo la inyección intravenosa de células madre mesenquimales ha atenuado el deterioro progresivo de la función ventricular izquierda en el caso de los infartos agudos de miocardio. En las cardiomiopatías isquémicas, la inyección de estas células madre extraídas del tejido adiposo ha mejorado la función ventricular izquierda, fundamentalmente gracias a su efecto antiinflamatorio.


El profesor Frías, del CEU-UCH, señala que también se ha observado en este mismo estudio que la inyección intravenosa de este tipo de células madre mesenquimales reduce el número de células NK “natural killer” o asesinas en el corazón y en el bazo. “Estas células asesinas son un tipo de linfocitos del sistema inmunitario que destruyen células tumorales o infectadas por virus. Y también hemos observado una reducción de neutrófilos, otro tipo de linfocitos que forman parte de la respuesta inmune”.




Juan Carlos Frías.





En el estudio, realizado sobre modelos animales experimentales, se han empleado diversas técnicas diagnósticas para medir la reducción de la inflamación del ventrículo izquierdo como ecocardiogramas, citometría de flujo, imagen radionuclear y de fluorescencia.


El profesor de Medicina del CEU-UCH Juan Carlos Frías Martínez ha colaborado con los doctores Ludger, Lipinski, Westman y Epstein, del MedStar Washington Hospital Center; los doctores Glover y Dimastromatteo, de la Universidad de Virginia; la doctora Albelda, del Grupo de Investigación Biomédica en Imagen del Hospital La Fe de Valencia, y miembros del laboratorio de investigación de CardioCell Inc. de San Diego (California), dedicados al desarrollo de nuevas tecnologías para el tratamiento de patologías cardiovasculares.


El estudio “Intravenously-Delivered Mesenchymal Stem Cells: Systemic Anti-Inflammatory Effects Improve Left Ventricular Dysfunction in Acute Myocardial Infarction and Ischemic Cardiomyopathy” ha sido publicado en la revista Circulation Research, con uno de los índices de impacto más altos en el ámbito cardiovascular.

martes, 13 de junio de 2017

La inyección intravenosa de células madre mesenquimales tiene efectos antiinflamatorios en infarto

Fuente: http://cardiologia.diariomedico.com/2017/05/17/area-cientifica/especialidades/cardiologia/investigacion/la-inyeccion-intravenosa-de-celulas-madre-mesenquimales-en-infartos-y-cardiomiopatias-tiene-efectos-antiinflamatorios


Una investigación coordinada por Juan Carlos Frías Martínez, profesor en el CEU-UHC, ha logrado frenar el deterioro de la función del ventrículo izquierdo mediante la inyección de células madre mesenquimales.



Juan Carlos Frías, coordinador de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y miembro del equipo investigador.




Un estudio publicado en la revista Circulation Research, y llevado a cabo por investigadores de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, del Centro Hospitalario MedStar Washington, de la Universidad de Virginia, del Instituto de Investigación Sanitaria (IIS) del Hospital La Fe y del laboratorio californiano CardioCell ha demostrado la eficacia antiinflamatoria de la inyección intravenosa de células madre mesenquimales, obtenidas de tejido adiposo, y aplicadas en el ventrículo izquierdo del corazón, para reducir la disfunción, tanto en infartos agudos de miocardio como en la cardiomiopatía isquémica.


Según ha explicado Juan Carlos Frías Martínez, coordinador de Medicina del CEU-UCH y miembro del equipo investigador, "aunque hasta ahora se había demostrado la eficacia de células madre mesenquimales aplicadas directamente en el miocardio, no se había comprobado su efecto antiinflamatorio en células NK (natural killer) mediante la administración intravenosa. Esta nueva estrategia es la que hemos probado con éxito en este estudio, en colaboración con prestigiosos investigadores y cardiólogos norteamericanos".


Mediante distintas técnicas diagnósticas, el equipo de investigación ha podido comprobar cómo la inyección intravenosa de células madre mesenquimales ha atenuado el deterioro progresivo de la función ventricular izquierda en el caso de los infartos agudos de miocardio. En las cardiomiopatías isquémicas, la inyección de estas células madre extraídas del tejido adiposo ha mejorado la función ventricular izquierda, fundamentalmente gracias a su efecto antiinflamatorio.


Frías ha señalado que también se ha observado en este mismo estudio que la inyección intravenosa de este tipo de células madre mesenquimales reduce el número de células NK en el corazón y en el bazo. "Estas células asesinas son un tipo de linfocitos del sistema inmunitario que destruyen células tumorales o infectadas por virus. Y también hemos observado una reducción de neutrófilos, otro tipo de linfocitos que forman parte de la respuesta inmune".


En el estudio, realizado sobre modelos animales experimentales, se han empleado diversas técnicas diagnósticas para medir la reducción de la inflamación del ventrículo izquierdo como ecocardiogramas, citometría de flujo, imagen radionuclear y de fluorescencia.

domingo, 19 de febrero de 2017

Un ensayo clínico probará una terapia de células madre para la enfermedad de la piel de mariposa

Fuente: http://www.lavanguardia.com/politica/20170207/414109276484/el-parlamento-apoya-candidatura-de-la-escuela-lujan-perez-a-premios-canarias.html


Varios centros españoles comenzarán este año un ensayo clínico con células madre para tratar la Epidermolisis Bullosa Distrófica Recesiva, un tipo de la enfermedad más conocida como piel de mariposa.


Se trata de un ensayo que pretende evaluar la capacidad de las células madre mesenquimales para mejorar la cicatrización de las heridas que aparecen en estos enfermos por un leve roce y cuyo promotor es la Fundación para la Investigación Biomédica Hospital Universitario La Paz de Madrid.


El ensayo será llevado a cabo por los clínicos del departamento de Hematología y Dermatología del Hospital La Paz y los investigadores traslacionales del Centro de Investigación Biomédica en Red de enfermedades raras (CIBERER), el CIEMAT, la Universidad Carlos III y el IIS de la Fundación Jimenez Díaz, han informado los centros en un comunicado.

El ensayo cuenta con una financiación de 308.000 euros, de los que el 75 % está financiado por el Instituto de Salud Carlos III y el 25 % restante será aportado por la Asociación de pacientes "DEBRA Piel de Mariposa".

El ensayo está en proceso de aprobación por parte de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps).


domingo, 25 de septiembre de 2016

Una terapia con células madre permite recuperar la función motora a lesionados medulares

Fuente: http://www.elmundo.es/madrid/2016/09/21/57e2a2d2268e3e70428b461b.html


Los resultados de la terapia son "esperanzadores": el 50% de los pacientes recupera la función motora.



"Hace 20 años que la vida se me vino abajo. Necesitaba volver a caminar y mi única salvación era que la investigación diese sus frutos", cuenta Maria Luisa emocionada. Un accidente en moto en Formentera le ha obligado a pasar un tercio de su vida postrada en una silla de ruedas, pero hace dos años su situación dio un giro de 180º. Harta de sentirse frustrada, en 2014 acudió al hospital Puerta de Hierro para someterse a una terapia celular para lesionados medulares.


Era consciente de que sólo era un ensayo clínico, pero gracias a ello ahora puede ponerse de pie con ayuda y siente cuando alguien le toca las piernas. La alegría de lo experimentado hasta el momento se transmite en su mirada. "Para mí esto ha sido volver a vivir", comenta. Ya no quiere recordar aquel día en el que el destino acabó con su movilidad. "No me gusta hablar del pasado, me gusta hablar de que ya me pongo de pie y voy a volver a caminar", sentencia.


Tras 20 años de investigación en el hospital Puerta de Hierro, gracias al apoyo económico de la fundación Mapfre y la Fundación Rafael del Pino, el resultado del primer ensayo clínico de la terapia, que comenzó en 2014, ha dado unos resultados "esperanzadores", según ha asegurado el Doctor Jesús Vaquero, neurocirujano y cabeza de la investigación. "Hemos observado que el 50% de los pacientes recupera la función motora, en todos los casos se ha registrado una mejoría de la sensibilidad y la rigidez, más de un 80% sufre una mejoría en el control de esfínteres, y también nos cuentan que mejoran en su función sexual", destaca Vaquero.


La innovadora terapia consiste en implantar al lesionado células madre mesenquimales -que se regeneran y dan origen a diferentes tipos de tejido- del propio paciente en el lugar exacto de la lesión medular. Una técnica que, según Vaquero, es "personalizada" en función del lugar donde cada uno tenga la lesión.


Esta terapia, innovadora en España, ha atraído a la capital a pacientes llegados de todos los puntos de España, pero, de momento, hay quienes como Quim todavía están esperando para poder recibir el tratamiento. Es lesionado medular desde hace 16 años y asegura que lleva pidiendo que le incluyan en el tratamiento desde el año 2007. "Estamos en la infancia de todo esto, va a dar mucho de sí. Yo estoy en lista de espera, somos muchos y depende del tipo de lesión de cada uno", asegura.


La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, presente durante el acto, ha resaltado "la valentía y ganas de lucha de todos los enfermos medulares" ya que "como todos sabemos, los daños en el sistema nervioso central constituyen un drama personal, familiar y social". Para ella, esta terapia "no abre la puerta -en referencia a la curación- sino que la puerta ya está abierta. Lo que hay que hacer es cruzarla y seguir avanzando".


El sentimiento, sin embargo, no es tan esperanzador para otros como Raúl Otero, que tiene 42 años y es parapléjico desde los 17. Como a la mayoría de sus compañeros, fue un accidente de tráfico lo que le robó la movilidad en la zona inferior del cuerpo. "He notado poco a poco que la musculación de la espalda cogía fuerza, más sensibilidad... pero todavía estoy asimilando los cambios". Al preguntarle si, como otros de sus compañeros, espera poder volver a caminar, su respuesta es prudente: "Yo no me quiero hacer ilusiones. Hay que trabajar duro y veremos cómo van las cosas", replica.


La terapia está financiada por la Fundación Mapfre, que ha invertido en el proyecto cerca de un millón y medio de euros, y la Fundación Rafael del Pino, que ha contribuido con 452.000 euros.

Doce lesionados medulares recuperan sensibilidad y movimiento tras un tratamiento con sus células madre

Fuente: http://www.abc.es/sociedad/abci-doce-lesionados-medulares-recuperan-sensibilidad-y-movimiento-tras-tratamiento-celulas-madre-201609211653_noticia.html


El Hospital Puerta de Hierro de Madrid presenta los resultados de la primera terapia celular con parapléjicos.


De izquierda a derecha, la Infanta Elena, Antonio Huertas, Cristina Cifuentes y Jesús Vaquero con uno de los pacientes que ha participado en el ensayo del Hospital Puerta de Hierro de Madrid.




«A los 15 días ya tenía sensaciones nuevas en mi cuerpo». «Empecé a notar un calor, un hormigueo por las piernas». «En la ducha he vuelto a sentir el agua cayendo por mi espalda». «He empezado a dar los primeros pasos dentro de la piscina». Son las sensaciones de David, Marisa, Degant, Mercedes..., cuatro de los doce pacientes con lesión medular que han participado en el primer ensayo clínico español que valora la eficacia y seguridad de la terapia con células madre en parapléjicos.


La investigación, realizada en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid con el apoyo económico de la Fundación Mapfre y la Fundación Rafael del Pino, es el fruto de un trabajo de más de veinte años y del empeño personal de un médico, el neurocirujano Jesús Vaquero. Tras demostrar la capacidad regenerativa de la terapia celular en ratones y cerdos, Vaquero logró autorización para probar el tratamiento con pacientes reales. El ensayo comenzó en julio de 2013 y ahora se acaban de publicar sus conclusiones en la revista científica «Cytotherapy».


Los resultados son mucho más que esperanzadores. Aunque los pacientes tratados aún necesitan sus sillas de ruedas y muletas para desplazarse, todos han experimentado alguna mejoría. El cien por cien ha recuperado algún tipo de sensibilidad y han mejorado su espasticidad —rigidez muscular—; el 75% ha notado un aumento del control de esfínteres y más de la mitad han mejorado su dolor y recuperado parte de su función motora. Los pacientes varones también han experimentado una mejoría de su función sexual.


«No es la curación de las lesiones medulares, pero hemos dado el primer paso», se apresuró a explicar Jesús Vaquero durante la presentación de los primeros resultados del ensayo. La presentación congregó en el hospital madrileño a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, al consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos, y a la Infanta Doña Elena, directora de proyectos sociales de la Fundación Mapfre.


Arropando al investigador también estaban sus pacientes y frente a la cautela de su médico, una de las participantes en el ensayo no dudó: «Para mí este tratamiento ha sido como volver a vivir. Siento un gran agradecimiento hacia el hospital y el doctor Javier Vaquero». Quien hablaba era Marisa Pina, parapléjica desde que hace veinte años un accidente de moto le postró para siempre en una silla de ruedas. Ahora cada día descubre sensaciones nuevas en su cuerpo. «Un día me di cuenta de que podía girarme en la cama, otro de que era capaz de contraer la tripa».


La investigación ha involucrado a los pacientes más difíciles, «aquellos que no tenían ninguna posibilidad de recuperación», explicó Vaquero. Lesionados medulares de larga duración —con una media de cuatro años en una silla de ruedas— y con la médula seccionada a la altura de la zona dorsal. A todos se les aplicó el mismo tratamiento, pero adaptado a cada lesión. Pasaron por el quirófano para limpiar las cicatrices y adherencias de la lesión y en el mismo acto quirúrgico recibieron varias dosis de células madre aisladas de su propia médula ósea. Después una segunda dosis de sus propias células madre tres meses después. Además del tratamiento médico, todos mantuvieron una terapia rehabilitadora intensiva que mantienen a día de hoy.


El responsable del ensayo cree que los pacientes aún pueden seguir avanzando. «Todos van a mejorar con el tiempo», apunta el neurocirujano. «Pero si no lo hiciera, solo por lo que he conseguido ya, a mí me habría merecido la pena», aseguraba Degant Cerviño. Este joven de 38 años también se quedó inmóvil tras un accidente de moto. «Después del tratamiento controlo mejor mi cuerpo, mi equilibrio, mi posición, mis esfínteres.. Todas mis nuevas sensaciones son emocionantes».


Todo el trabajo de investigación, cultivo, aislamiento de células y cirugía se llevó a cabo en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid. Los pacientes, sin embargo, procedían de varios puntos del país. De Andalucía, País Vasco, Cataluña... «Podemos decir que esta investigación es “marca España”», apuntó Jesús Sánchez Martos, consejero de Sanidad de Madrid.


El hospital madrileño ahora está involucrado en una nueva investigación con diez pacientes con lesiones incompletas de médula. A ellos se les aplicarán inyecciones con las células madre obtenidas de su médula ósea aunque en esta ocasión no se hará cirugía para evitar cualquier daño a su médula.


De momento, ya se han aprendido muchas cosas con esta primera prueba. Por ejemplo, que cuantas más células madre se introduzcan en la zona lesionada, mejores resultados se obtienen; que los pacientes jóvenes con ganas de luchar logran más beneficios porque la rehabilitación es fundamental o que la médula no debe estar seccionada por completo para que el tratamiento funcione.

Resultados prometedores de una terapia celular en 12 lesionados medulares

Fuente: http://neurocirugia.diariomedico.com/2016/09/21/area-cientifica/especialidades/neurocirugia/resultados-prometedores-de-una-terapia-celular-en-12-lesionados-medulares


El equipo de Jesús Vaquero, del Hospital Puerta de Hierro, presenta los primeros resultados clínicos de sus ensayos con células madre adultas en lesionados medulares.



La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes (en el centro), con el consejero de Sanidad (Jesús Sánchez Martos, segundo de pie por la izquierda) y el gerente del Hospital Puerta de Hierro (Ricardo Herranz, primero de pie por la izquierda), junto a varios pacientes lesionados medulares, en la presentación de los datos del ensayo clínico.





Una terapia personalizada con células madre mesenquimales se ha demostrado segura y ha propiciado mejoras en aspectos clínicos y de calidad de vida de 12 pacientes con paraplejia completa y crónicamente establecida. Son los primeros resultados clínicos del proyecto en el que trabaja el equipo del neurocirujano Jesús Vaquero, del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda, desde hace dos décadas, que se han presentado en un acto presidido por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.


La terapia consiste en la administración de células madre mesenquimales autólogas en el lugar exacto de la lesión medular. El procedimiento quirúrgico se realiza de acuerdo a las características de neuroimagen de cada lesión y el medicamento basado en células madre se prepara en la sala blanca de la que dispone el hospital.


Los resultados de este primer ensayo en fase I/II iniciado en julio de 2013 y publicado en Cytotherapy son esperanzadores, pero Vaquero ha puntualizado que "es un camino largo". El proyecto ha contado con el apoyo económico de la Fundación Mapfre y la Fundación Rafael del Pino. En la presentación también han estado presentes, entre otros, el consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos, y el gerente del Hospital Puerta de Hierro, Ricardo Herranz.


Se ha registrado una mejoría de la sensibilidad y de la espasticidad en todos los casos, mejoría en el control de esfínteres en más del 80 por ciento de los pacientes, mejoría de la función sexual y del dolor y recuperación de la función motora en más del 50 por ciento de los pacientes.


Desde que se inició el proyecto, Vaquero y su equipo han evaluado a 565 pacientes, han efectuado 110 liberaciones del medicamento y han tratado a 47 pacientes en los cuatro ensayos clínicos en marcha. En los próximos meses se publicarán nuevos resultados.


El procedimiento se inicia en el quirófano, en el que se extrae médula ósea del paciente que se lleva a la sala blanca, donde se separan las células. Una vez obtenidas las células madre estromales, se cultivan para conseguir su multiplicación y se prepara el medicamento utilizando como medio plasma sanguíneo del propio paciente. Este medicamento, aprobado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), se inyecta en la zona dañada de la médula espinal y en líquido cefalorraquídeo. Al cabo de un tiempo, se administra también intramedularmente una dosis de recuerdo. Concluida esa primera fase, comienza otra sumamente importante de rehabilitación.


En palabras de Vaquero, con este tratamiento el equipo ha conseguido reproducir "al 100 por cien los resultados en animales". La investigación ha revelado que estas células madre adultas son capaces de transformarse en los diferentes tejidos en los que se colocan, pero también "pueden activar las células madre del sistema nervioso", así como actuar como "bombas biológicas"que propician la liberación de sustancias que actúan sobre el sistema nervioso lesionado.

Identificada una nueva diana terapéutica para prevenir o frenar la leucemia

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-identificada-nueva-diana-terapeutica-para-prevenir-o-frenar-leucemia-201609211320_noticia.html


La activación de la inflamación en la médula ósea predice el riesgo de desarrollo de leucemia y el pronóstico del paciente.






A día de hoy es bien sabido que los daños en el material genético de una célula –o lo que es lo mismo, la aparición de una mutación– pueden provocar que esta célula se descontrole, se reproduzca de forma desmesurada y acabe formando un tumor. Un proceso denominado ‘oncogénesis’ o ‘carcinogénesis’ que sirve para explicar de una forma básica el origen del cáncer. Sin embargo, cada vez hay un mayor número de evidencias que sugieren que la alteración de las vías de señalización en las células que rodean al hasta entonces tejido ‘sano’ también juegan un papel clave en el desarrollo de un tumor. Es el caso, como muestra un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto Oncológico del Centro Médico Universitario Erasmus en Rotterdam (Países Bajos), de la leucemia, en el que las señales inflamatorias en la médula ósea crean un entorno precancerígeno que provocan que finalmente se desarrolle la enfermedad. Un hallazgo que, lejos de resultar una mera curiosidad científica, podría emplearse para el desarrollo de métodos diagnósticos más precisos y de nuevos tratamientos frente a este cáncer de la sangre.


Como explica Marc Raaijmakers, director de esta investigación publicada en la revista «Cell Stem Cell», «nuestros resultados arrojan una nueva luz sobre la consabida asociación entre la inflamación y el cáncer. El conocimiento del mecanismo molecular subyacente a esta relación abre la puerta a una mejora del diagnóstico de los pacientes con un alto riesgo de desarrollar leucemia y, cuando menos potencialmente, al diseño de tratamientos dirigidos para prevenir, o en su defecto retrasar, la aparición de la enfermedad».



La leucemia es un tipo de cáncer en el que las células madre hematopoyéticas –esto es, las células madre que finalmente se diferenciarán en una célula sanguínea, como un glóbulo rojo o uno blanco– que se encuentran en la médula ósea dan lugar a un número anormalmente elevado de glóbulos blancos –los consabidos ‘leucocitos’.


Sin embargo, la médula ósea también contiene un segundo tipo de células madre que, como las hematopoyéticas, pueden jugar un papel determinante en el desarrollo de la leucemia: las células madre mesenquimales, a partir de las cuales se generan las células de los cartílagos, los adipocitos y las células óseas y musculares, todas ellas imprescindibles en la formación de la sangre y del tejido conjuntivo. Y es que como ya mostrara un estudio previo realizado por los mismos autores con un modelo animal –ratones–, la presencia de mutaciones genéticas en las células madre mesenquimales localizadas en el entorno tumoral de la médula ósea puede inducir cambios malignos en las células madre hematopoyéticas, aumentando así el riesgo de leucemia. Sin embargo, los mecanismos moleculares por los que el microentorno tumoral contribuye al desarrollo del cáncer permanecen desconocidos.


Por ello, y con objeto de averiguar cómo el entorno celular puede provocar que las células madre hematopoyéticas acaben provocando una leucemia, los autores han llevado a cabo un segundo estudio. Y en esta ocasión, han empleado una técnica de secuenciación masiva para obtener millones de fragmentos de ARN de células mesenquimales de ratones con síndrome de Shwachman-Diamond –SDS, enfermedad genética ultrarrara y asociada con una probabilidad muy elevada de desarrollar leucemia– y muestras de médula ósea de pacientes con distintas enfermedades pre-leucémicas –entre otras, el SDS y el síndrome mielodisplásico (SMD).


Los resultados muestran que, en caso de SDS o SMD, las células mesenquimales se encuentran sometidas a una situación de estrés que provoca que secreten dos moléculas inflamatorias –denominadas ‘S100A8’ y ‘S100A9’– que dañan tanto las mitocondrias como el ADN de las células madre hematopoyéticas y de las células progenitoras –tipo de célula madre ‘unipotente’, es decir, capaz de diferenciarse en un único tipo de célula, en este caso sanguínea–. Y como consecuencia de este daño, estas células se convierten en malignas.


Es más; la activación de la vía inflamatoria en las células madre mesenquimales predice el desarrollo de la leucemia y su pronóstico en los pacientes humanos.


En definitiva, las nuevas evidencias pueden, cuando menos en teoría, emplearse para el diseño de pruebas diagnósticas que permitan identificar a los pacientes en riesgo de desarrollar leucemia. Y para ello solo sería necesario realizar una tinción de una biopsia de la médula ósea o utilizar pruebas de imagen. Pero, lógicamente, primero hay que confirmar la validez de los resultados en un estudio con un gran número de pacientes.


Como concluye Marc Raaijmakers, «estos pacientes en alto riesgo podrían ser tratados de una forma más agresiva en unas fases más tempranas de la enfermedad, lo que permitiría prevenir o ralentizar su progresión. Además, nuestros resultados también sugieren que los nuevos fármacos que actúan de forma específica sobre la vía inflamatoria deberían ser evaluados en futuros estudios preclínicos de leucemia».

La infiltración de dosis elevadas de células madre autólogas mejora la artrosis de rodilla

Fuente: http://www.diariomedico.com/2016/09/14/area-cientifica/especialidades/traumatologia/la-infiltracion-de-dosis-elevadas-de-celulas-madre-autologas-mejora-la-artrosis-de-rodilla-


Un ensayo clínico español, publicado en Journal of Translational Medicine, analiza la seguridad y eficacia del tratamiento con células mesenquimales de médula ósea en pacientes con artrosis de rodilla entre moderada y severa y ofrece resultados preliminares muy positivos.



De izquierda a derecha, el equipo investigador: Javier Fernández, Andrés Valentí, María Victoria Sola, Froilán Granero, Carmen Sánchez, José María Lamo de Espinosa, Juan Ramón Valentí, Dámaso Aquerreta y Enrique J. Andreu.




La inyección intraarticular de células madre de médula ósea en dosis de 100 millones de unidades mejora los síntomas de la artrosis de rodilla. Así lo han revelado los resultados de un ensayo clínico en fase I-II aleatorizado desarrollado por especialistas de la Clínica Universidad de Navarra y del Complejo Universitario de Salamanca. El trabajo ha sido publicado en Journal of Translational Medicine.


La investigación ha precisado una colaboración multidisciplinar con la participación de profesionales de diferentes especialidades médicas y centros hospitalarios. El equipo de la Clínica Universidad de Navarra ha sido dirigido por José María Lamo de Espinosa y Gonzalo Mora, del Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología, y por Felipe Prósper, director del Área de Terapia Celular y codirector del Departamento de Hematología. En Salamanca, los doctores Blanco y Del Cañizo han dirigido el proyecto.


En el ensayo clínico se incluyeron pacientes de entre 40 y 80 años, con un grado de artrosis en la rodilla de moderado a severo (grado II a grado IV) y se comparó el tratamiento intraarticular con células mesenquimales de médula ósea del propio paciente en dos dosis diferentes frente al tratamiento estándar sin células. Los resultados del estudio probaron que el tratamiento con células mesenquimales con la dosis más elevada de células ofrecía, a los doce meses, una mejora del dolor y menor limitación para las actividades diarias.


El ensayo se desarrolló en una muestra de 30 pacientes con artrosis de rodilla que se dividió de forma aleatoria en tres grupos. Al primero de ellos (grupo control) se le infiltró ácido hialurónico (uno de los tratamientos más utilizados en este tipo de pacientes). Al segundo grupo se les administró la misma dosis de ácido hialurónico y una dosis de 10 millones de células madre mesenquimales, obtenidas de la médula ósea del propio paciente y cultivadas en condiciones GMP (certificación internacional de prácticas de correcta producción). El tercer grupo recibió ácido hialurónico y una dosis de 100 millones de células madre cultivadas.


Según Lamo de Espinosa, las células madre mesenquimales se obtienen mediante biopsia de la médula ósea del propio paciente. Tras un proceso de centrifugado, se consigue una reducida cantidad de células progenitoras que se cultivan y multiplican en el Laboratorio GMP de Terapia Celular situado en el mismo edificio, donde posteriormente se inyectan en la rodilla. El uso de las células madre en combinación con ácido hialurónico es un aspecto pionero y destacable de este ensayo clínico, así como la comparación entre las dos dosis diferentes de células administradas y la elevada dosis utilizada sin eventos adversos.


El seguimiento de los tres grupos se efectuó mediante exploración física y escalas propias de la artrosis de rodilla que evalúan el dolor, la función de la rodilla y la influencia de la enfermedad en actividades de la vida diaria, ocio y deporte. La evaluación se realizó a las 24 horas de la infiltración, a la semana, al mes, a los tres meses, a los seis meses y al año. El estudio se completó con una valoración por imagen de la rodilla mediante radiografía y secuencias de resonancia magnética enfocadas especialmente a la evaluación del cartílago, realizadas antes del tratamiento, a los seis meses y al año.


A cada paciente se le practicó además un estudio del dolor mediante escalas clínicas que analizaban los siguientes aspectos: dolor, rigidez, capacidad funcional para desarrollar actividades de la vida diaria, como bajar y subir escaleras, capacidad deportiva, etc. Para la medición del dolor emplearon la escala analógica visual (VAS) y la escala específica para valorar la capacidad funcional de la articulación en pacientes con artrosis (WOMAC). "Los pacientes tratados con ácido hialurónico volvían pronto, con el paso de los meses, a la situación previa de dolor, mientras que el grupo con cien millones de células se encontraba mejor a medida que pasaban los meses, de forma que al final del seguimiento (al año de la administración del tratamiento) mostraban las mayores diferencias respecto a los otros dos grupos".


Los investigadores comprobaron "que, cuanto más se reducía el dolor, el paciente era capaz de extender y flexionar más la rodilla y, por tanto, de mejorar la función de la articulación". Aunque la diferencia en grados no era elevada, "debemos tener en cuenta que la imposibilidad de extender la rodilla (poner recta la pierna durante la marcha), por pocos grados que falten, puede limitar y producir cojera que en muchos casos mejora al disminuir la inflamación asociada, causa del dolor".


sábado, 16 de julio de 2016

Realizada operación pionera para curar la osteoporosis en la Arrixaca

Fuente: http://agencias.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=2248994


El hospital Virgen de La Arrixaca de Murcia ha conseguido realizar una intervención con células madre de médula ósea a una paciente diagnosticada con osteoporosis, según ha anunciado la consejera de Sanidad, Encarna Guillén, durante su intervención en un curso de terapia celular de la Universidad del Mar.


Se trata de células "mesenquimales" que se encuentran en tejidos adultos y que han sido modificadas con "fucosilación", es decir, aplicando una tecnología GPS para dirigirlas a aquellos tejidos dañados que requieren ser tratados.


La intervención, la primera con este tipo de células, le fue practicada a una mujer de 57 años a finales del pasado mes de mayo, dentro de un ensayo clínico dirigido por el reumatólogo Luis Linares, y que ha recibido el alta hospitalaria.


La consejera ha asegurado que "es un gran paso para hallar un tratamiento curativo para una enfermedad sistémica de alta incidencia", ya que actualmente sólo existe tratamiento farmacológico para paliarla.


En la región, según datos del Servicio Murciano de Salud (SMS), hay más de 54.500 personas diagnosticadas de osteoporosis, y cada año se detectan unos 3.000 casos nuevos.


Encarna Guillén subrayó que "han sido fundamentales las sinergias entre el doctor José María Moraleda, jefe de servicio de hematología y hemoterapia de la Arrixaca; el Instituto de Salud Carlos III, y profesionales de reconocido prestigio como el profesor Robert Sackstein, de la Universidad de Harvard", quien cedió su patente de tecnología GPS para poder ser aplicada en esta intervención.


La Arrixaca fue uno de los primeros hospitales españoles en disponer de una unidad de producción celular y desde 2013, según señala la consejería, esta infraestructura constituye un referente para fomentar la investigación en terapia celular y medicina regenerativa, así como para dar cobertura a pacientes que precisen este tipo de tratamientos.


sábado, 28 de mayo de 2016

El trasplante de islotes para tratar la diabetes pierde peso frente a la terapia celular

Fuente: http://www.diariomedico.com/2016/05/23/area-cientifica/especialidades/endocrinologia/el-trasplante-de-islotes-pierde-peso-frente-a-la-terapia-celular


La evolución del protocolo de Edmonton no ha evitado la vuelta a la insulina a corto plazo. Por lo tanto, la investigación de terapias celulares sigue en auge, pero sin fecha para el salto a la clínica.



Ramón Gomis, director del Instituto de Investigaciones August Pi i Sunyer (Idibaps).





Las expectativas que generó el protocolo de Edmonton en 1999 no parecen haberse cumplido, a pesar del empeño de múltiples investigadores en avanzar en esta técnica de trasplante de islotes pancreáticos desarrollada con el objetivo de liberar definitivamente a los pacientes con diabetes tipo 1 de la dependencia a la insulina. Mientras tanto, la investigación con células madre ha avanzado considerablemente en el terreno preclínico, aunque a estas alturas ya casi nadie se atreve a poner un plazo al salto a la clínica.


Uno de los mayores expertos en España en medicina regenerativa aplicada a la diabetes, Ramón Gomis, director del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (Idibaps), de Barcelona, resume en pocas palabras los efectos de este tratamiento: "Revierte la diabetes, pero el efecto dura muy poco". Lo cierto es que esta vía no se ha abandonado totalmente, tal y como exponen los autores de una revisión publicada recientemente en Stem Cells International. Thomas Linn y sus colaboradores de la Universidad de Giessen (Alemania) describen el progresivo perfeccionamiento del protocolo inicial, que se ha traducido no sólo en un retraso de la vuelta a las inyecciones de insulina, sino también en una reducción de los páncreas de cadáver necesarios para cada trasplante y en una disminución de las complicaciones secundarias de la diabetes tipo 1, como retinopatía, neuropatía o problemas macrovasculares.


También se han registrado avances en cuanto a la inmunosupresión requerida, aunque, al igual que ocurre con el resto de modalidades de trasplante, aún estamos muy lejos de poder prescindir de ella. Un proyecto europeo, denominado Elastislet, investiga el encapsulamiento de las células beta productoras de insulina en el interior de cápsulas diseñadas a partir de materiales innovadores con el fin de frenar la respuesta inmune posterior al trasplante.



Pero la necesidad de inmunosupresión a largo plazo es sólo uno de los escollos que enumera el equipo de Thomas Linn en su revisión. También hay que considerar la escasez de órganos de cadáver, el riesgo de ataque de los islotes trasplantados por componentes del sistema inmune innato, la necesidad de retrasplantes por la escasa capacidad regenerativa de los islotes y la vuelta a la administración de insulina al cabo de entre uno y cinco años. Por todas estas razones, el grupo alemán propone la búsqueda de otros tratamientos potencialmente definitivos para la diabetes tipo 1, entre los que destaca el empleo de células madre.



Gomis confirma que la investigación de terapias celulares se encuentra en plena ebullición: "Se están consiguiendo resultados muy interesantes y en algún momento saltará la chispa". No obstante, se muestra prudente y reconoce que hay que superar muchos obstáculos e "hilar muy fino para pasar a los estudios en humanos". Por ejemplo, un aspecto crucial es la homogeneidad, que se plasma en la importancia de que "las células sean idénticas en la capacidad de responder al ambiente hipoglucémico". Otro tema clave es la revascularización, es decir "inducir un lecho vascular adecuado" para las células trasplantadas, ya que una revascularización insuficiente lleva a la muerte de las células por apoptosis.


El equipo de Gomis trabaja intensamente tanto en el terreno de la revascularización como en el de los protocolos de diferenciación celular. "Hemos conseguido pasar directamente de fibroblasto humano a célula productora de insulina, sin la fase intermedia de obtener células de pluripotencialidad inducida (iPS)".


En lo que respecta al tipo de célula madre más adecuada, Thomas Linn y sus compañeros se decantan por las células madre adultas mutipotentes porque "pueden extraerse del propio paciente, son menos propensas a la malignización de las células madre embrionarias y ya se han iniciado con éxito ensayos clínicos con ellas". En concreto, apuestan por las células madre mesenquimales, que son células "no hematopoyéticas, multipotentes y autorrenovables".


"Estamos avanzando", concluye Gomis, pero no tan rápido como se esperaba en un principio. "Muchos científicos creían que la medicina regenerativa estaba a la vuelta de la esquina".



Las aplicaciones clínicas aún se encuentran muy lejos, pero los resultados de los abundantes estudios que se publican en revistas de alto impacto pueden tener una utilidad mucho más inmediata: el desarrollo de modelos animales que permitan probar de una forma mucho más certera la eficacia y seguridad de los nuevos fármacos para combatir la diabetes.


Este podría ser el destino de los avances logrados por Douglas Melton, del Instituto de Células Madre de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, y su equipo. El trabajo que publicaron hace una semana en Nature Communications muestra que las células beta obtenidas a partir de células de pacientes con diabetes tipo 1 son funcionales en ratones.


Los investigadores obtuvieron fibroblastos de tres diabéticos, las diferenciaron en células beta y las trasplantaron en un modelo murino, donde desplegaron sus funciones primordiales: la producción de insulina y la regulación de los niveles de glucosa en sangre. Estos resultados se mantuvieron a lo largo de varios meses y las células derivadas de pacientes pasaron la prueba de la comparación -tanto in vitro como in vivo- con células productoras de insulina normales. Ahora será necesario ampliar el número de muestras de afectados para que quede reflejada la diversidad de la patología.




Las terapias con células madre, y entre ellas las encaminadas a curar la diabetes tipo 1, han alimentado las esperanzas de muchos pacientes, a veces sin demasiada base real. La Sociedad Internacional para la Investigación con Células Madre (ISSCR) ha decidido tomar cartas en el asunto con la publicación en Science de unas nuevas guías para contener la exageración de resultados. Los autores de estas recomendaciones reconocen que la especulación optimista "puede ser una fuerza constructiva que ayude a atraer financiación y a construir comunidades de investigación", pero añaden que "el autobombo continuado no puede, en su conjunto, considerarse una fuerza positiva". Por eso, las guías instan a los científicos a evitar las declaraciones optimistas cuando los hallazgos sean preliminares y no se encuentren en la fase clínica. También se recomienda una comunicación al público en la que no se mezcle el lenguaje de la investigación con el de la asistencia sanitaria.


domingo, 10 de abril de 2016

Primer ensayo mundial de terapia celular con virus oncolítico en neuroblastoma

Fuente: http://www.diariomedico.com/2016/04/05/area-cientifica/especialidades/oncologia/investigacion/primer-ensayo-mundial-de-terapia-celular-con-virus-oncolitico-en-neuroblastoma


La administración de células madre mesenquimales como vectores de virus oncolíticos para tratar el neuroblastoma ha llegado al ensayo clínico. Sus artífices publican lo aprendido en una década de experiencia.



Javier García Castro (Instituto de Salud Carlos III) y Manuel Ramírez Orellana (Hospital Niño Jesús, de Madrid).







Lo que surgió como una idea entre colegas que tomaban café es ahora una esperanzadora vía de investigación clínica que se dirige a uno de los tumores más temidos por los oncólogos, el neuroblastoma. Y no solo para ese tipo de cáncer pediátrico, puesto que esta terapia avanzada, que combina la terapia celular con la viroterapia oncolítica, se está expandiendo también al ámbito del cáncer adulto.


Manuel Ramirez Orellana, coordinador del Laboratorio de Investigación de Onco-Hematología del Hospital Niño Jesús; Javier García Castro, director de la Unidad de Biotecnología Celular del Instituto de Salud Carlos III, y Ramón Alemany, director del Grupo de Viroterapia del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell), son los artífices de este original tratamiento, que se basa en la introducción de un virus oncolítico en células madre mesenquimales, obtenidas de la médula ósea del paciente. El virus oncolítico, diseñado por Alemany, ataca a las células tumorales respetando las sanas, pero si se administran de forma sistémica, no llegan bien a las zonas tumorales, muchos se pierden en las barreras fisiológicas, como el hígado o el sistema inmunitario. Sin embargo, al esconderse los virus en las células madre autólogas, se consigue un vehículo idóneo para llegar hasta las áreas del tumor y, de forma muy importante, a las metástasis.


La nueva terapia se denomina Celyvir, el acrónimo de células madre mesenquimales autólogas infectadas con Icovir 5. Se administra por vía intravenosa directamente al torrente sanguíneo. Esas células madre alcanzan el tumor, al que llegan sin despertar sospecha en el organismo, y una vez dentro, los virus que se han replicado infectan a las células cancerosas, desde el interior del tumor, eliminándolas. A ese efecto se suma otra acción beneficiosa complementaria: "Los virus reclutan a células del sistema inmune, que puede desencadenar una reacción inmunitaria frente al tumor", explica Javier García Castro.



"La primera vez que empleamos este procedimiento en la clínica fue en un paciente con neuroblastoma, en octubre de 2005. Después, en un programa de uso compasivo hemos tratado más 20 de casos, fundamentalmente, por neuroblastoma", recuerda Manuel Ramírez Orellana. De esa veintena de pacientes, cinco obtuvieron respuestas clínicas, incluida la estabilización de la enfermedad, respuesta parcial y completa. De hecho, en dos enfermos el tumor se eliminó, y en uno de ellos la remisión perdura más de diez años después.


"Esta experiencia nos ha permitido iniciar un ensayo, cuya fase I acaba de terminar, donde se han incluido a enfermos pediátricos y adultos con cualquier tipo de tumor refractario y metastásico".


Los resultados definitivos de ese estudio clínico se conocerán antes de final de año, pero Ramírez Orellana ha adelantado que se confirma la seguridad del tratamiento y su baja toxicidad, algo esperado a tenor de la buena tolerabilidad observada en el uso compasivo. En este punto, el médico expone que todos los niños tratados recibieron un mínimo de cuatro dosis y entre los que respondieron, se han llegado a administrar hasta 70.


Ahora están inmersos en el diseño de la segunda fase del ensayo, donde tendrán que demostrar eficacia. Para ello, han de decidir qué tipo de tumor tratar y en qué dosis, entre otros aspectos. Si cuentan con los apoyos necesarios, podrían completar esa siguiente fase en un par de años.


Mientras avanza el desarrollo clínico, lo hace también el conocimiento sobre la terapia, según refleja un estudio que acaban de publicar estos investigadores sobre los diez años del tratamiento, en Cancer Letters. "Ahora sabemos que para que haya beneficio clínico, el sistema inmune tiene que reaccionar frente al tumor, y no solo ante el virus, como era de esperar", apunta Ramírez Orellana.


Para ello, la situación de la que parten las defensas es clave. García Castro recalca que los niños donde se alcanzó una respuesta, presentaban un sistema inmunitario "más sano". Hay que tener en cuenta que son pacientes que ya han recibido una serie de tratamientos (quimio y radioterapia). En general, todo indica que cuanto antes se inicie el tratamiento, mejores resultados se podrían conseguir.


Pero además, se ha comprobado que las células no son importantes solo por su función vehicular de los oncovirus: algunas estimulan mejor que otras al sistema inmune. "Por eso estamos investigando en modelos animales cuáles optimizarían este medicamento, de cara a una posible selección atendiendo a marcadores de su superficie", dice García Castro.



Entre los estudios proyectados a raíz de estas investigaciones, los científicos esperan iniciar un ensayo que evalúe la administración de Celyvir en combinación con la quimioterapia convencional. Tampoco se descarta explotar el efecto inmune antitumoral que genera en algunos pacientes esta estrategia, incluso con los nuevos fármacos inmunoterápicos contra el cáncer. Con todo, los científicos evalúan esta última opción con cautela, debido a la alta toxicidad de esas terapias.


Para llevar a cabo estos trabajos ha sido necesario dotar al Hospital Niño Jesús con una sala blanca (laboratorio GMP, en 2010). Junto con el apoyo de la administraciones públicas, ha sido necesario el de asociaciones de pacientes, como la Asociación Pablo Ugarte, Asociación de Familiares y Amigos de Pacientes de Enfermos de Neuroblastoma (NEN), a través de la Fundación de Onco-Hematología Infantil. "Hasta la fecha, esto es un desarrollo académico", ha recordado Ramírez Orellana. Si todo avanza de forma positiva, los científicos confían que en unos cinco o seis años, Celyvir podría haber superado la fase final de un ensayo.





Un experto en células madre, otro en virus y un pediatra son los tres artífices de este ejemplo de investigación traslacional, cien por cien española, y que, de momento, constituye una experiencia única en el mundo. "Sabemos que un grupo en Estados Unidos, ha solicitado la aprobación de la agencia reguladora FDA para administrar este tipo de tratamiento en cáncer de ovario metastásico, pero no hay constancia de más estudios con esta terapia avanzada", comenta Manuel Ramírez Orellana, si bien, sí que ha habido ensayos con virus oncolíticos desnudos, administrados sin el vector celular.


sábado, 30 de enero de 2016

El CCMI de Cáceres investiga el uso de mallas quirúrgicas recubiertas con células madre

Fuente: http://agencias.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=2087679


El Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón (CCMI) de Cáceres está investigando sobre el uso de mallas quirúrgicas recubiertas con células madre mesenquimales para contrarrestar la respuesta inflamatoria que aquellas pueden provocar tras su implantación.


Estas mallas son dispositivos médicos que tradicionalmente se usan para resolver patologías de hernias y de prolapso de órganos, y pueden producir una reacción inflamatoria en el organismo, al ser reconocidos como agentes extraños, "causando dolor al paciente, y dando lugar a su eventual extracción", según explica el centro cacereño en una nota.


Partiendo de esta premisa, el CCMI ha financiado una línea de I+D propia, en la que se investiga si recubriendo esas mallas con células madre mesenquimales adheridas se podría "mejorar o incluso suprimir esa respuesta inflamatoria".


De esta forma, se han realizado estudios con imágenes de resonancia magnética, sistema óptico de laparoscopia e histología para verificar su seguridad y su futura aplicación clínica, de uso médico y como material bioactivo, "ya que cumple con aspectos de seguridad y no produce efectos adversos".


Los resultados de esta línea de investigación se han publicado en Acta Biomaterialia, "la segunda mejor revista a nivel mundial en su área", cuyos autores son Rebeca Blázquez, Francisco Miguel Sánchez-Margallo, Verónica Álvarez, Alejandra Usón y Javier G. Casado.


Estos resultados también se han materializado en una invención, protegida como patente, dentro de la apuesta del centro por "fomentar la innovación y mejora de la calidad de vida de los pacientes".


Esta investigación "tendrá continuidad para potenciar su relevancia clínica", de modo que la siguiente fase de la investigación se desarrollará en un modelo animal grande que permita su extrapolación al entorno clínico.

sábado, 3 de octubre de 2015

Nuevas estrategias terapéuticas basadas en células madre mesenquimales

Fuente: http://www.diariomedico.com/2015/09/23/area-cientifica/especialidades/farmacologia/nuevas-estrategias-terapeuticas-basadas-en-celulas-madre-mesenquimales


Los efectos paracrinos antinflamatorios de las células madre mesenquimales del tejido adiposo ofrecen nuevas perspectivas.



María José Alcaraz, copresidenta del comité organizador y miembro del Departamento de Farmacología de la Universidad de Valencia y del Centro de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico (IDM). 






El XXXVI Congreso de la Sociedad Española de Farmacología ha prestado atención al envejecimiento del sistema muscoesquelético, que genera pérdida de función, fragilidad y problemas de movilidad y calidad de vida. Se han analizado nuevos mecanismos implicados en el desarrollo y control de osteopenia y sarcopenia y las posibles estrategias terapéuticas. Entre ellas, las células madre mesenquimales y su capacidad regenerativa y moduladora abren amplias expectativas.


Según María José Alcaraz, copresidenta del comité organizador y miembro del Departamento de Farmacología de la Universidad de Valencia y del Centro de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico (IDM), "poseen una gran capacidad regenerativa mediante su propiedad de diferenciación celular, pero además pueden ejercer una modulación sobre otras células, ya sea de forma directa -mediante el contacto celular- o indirecta -por la producción de factores solubles y vesículas extracelulares-. De esta forma, pueden mejorar las características metabólicas de las células senescentes".


El grupo de Alcaraz ya ha demostrado "los efectos paracrinos antinflamatorios de las células madre mesenquimales del tejido adiposo", lo cual puede ofrecer nuevas dianas para el tratamiento de procesos inflamatorios. Además, han estudiado "las propiedades reguladoras de dichas células sobre el metabolismo de las células osteoarticulares, de forma que aumentan su viabilidad y retrasan el proceso de senescencia", lo que abre nuevas posibilidades terapéuticas "para la prevención de la degeneración articular en el envejecimiento, por lesiones, en artritis, artrosis, etc.".



En el marco del congreso se ha celebrado una mesa redonda sobre nuevos avances en envejecimiento y enfermedades afines. Las células madre del músculo esquelético se encuentran normalmente en un estado de quiescencia y sólo despiertan en caso de que tengan que reparar el músculo, como ocurre tras un accidente. Pero cuando se llega a un estado de envejecimiento avanzado, la expresión aumentada de algunos factores hace que las células pasen de una semivigilia a un estado de sueño profundo.


Uno de estos factores es la proteína p16, que parece como si delimitara en el tiempo la frontera entre el declive lento y progresivo y el deterioro profundo que se da en los ancianos. Pura Muñoz-Cánoves, de la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona, propuso la necesidad de estudiar cómo despertar estas células para aumentar la capacidad de regeneración del músculo, sin efectos secundarios perjudiciales.



También se han analizado los parámetros que definen la calidad ósea y los mecanismos biológicos subyacentes al proceso regenerador del tejido. Particularmente importante es el conocimiento de los mecanismos que permitan modular la angiogénesis y la viabilidad y la respuesta a factores locales y sistémicos de las células osteoprogenitoras.


Para ello, según Pedro Esbrit, del Instituto de Investigación Sanitaria (IIS)-Fundación Jiménez Díaz y UAM de Madrid, es clave el desarrollo de modelos experimentales que ayuden a identificar nuevas estrategias celulares y moleculares y su traslación a la clínica para promover la reparación ósea en sujetos osteopénicos.


Según Adolfo Díez-Pérez, del Hospital del Mar de Barcelona, se requieren tratamientos adecuados que tengan en cuenta los factores de riesgo presentes. En esta línea, son claves el análisis y definición de nuevas dianas terapéuticas basadas en el control de mecanismos epigéneticos.