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miércoles, 21 de enero de 2015

Un nuevo mecanismo de división celular abre la vía a terapias antitumorales

Fuente: http://www.lavanguardia.com/salud/20150119/54423782642/nuevo-mecanismo-division-celular-abre-via-terapias-antitumorales.html


La investigación, hecha en el Centro de Regulación Genómica de Barcelona, ha desvelado el proceso específico de formación de los microtúbulos de los cromosomas durante la mitosis.









Científicos del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona han descubierto un nuevo mecanismo, desconocido hasta ahora, en el proceso de la división celular, lo que abre una nueva vía para futuras terapias antitumorales.


La investigación, que publica la revista Current Biology, ha desvelado el proceso específico de formación de los microtúbulos de los cromosomas durante la mitosis (proceso de división de las células).


Cuando una célula entra en mitosis, la membrana nuclear desaparece y los microtúbulos, unos filamentos que conforman un entramado estructural llamado citoesqueleto que tiene una función esencial para la organización y función de la célula, se reorganiza para formar una nueva estructura llamada huso mitótico.


El huso mitótico permite la segregación de las dos copias de forma que cada célula hija reciba información idéntica a la célula madre. Los microtúbulos que forman el huso mitótico nacen en los centrosomas y cerca de los cromosomas, que tienen un papel fundamental para la función del huso mitótico, tal como indican numerosos estudios que explican los mecanismos para formar los microtúbulos en los centrosomas.


Sin embargo, no se conocía hasta ahora el mecanismo por el que los cromosomas promoverían la formación de los microtúbulos durante la mitosis. Los investigadores del CRG, liderados por Isabelle Vernos, han revelado cómo se forman los microtúbulos de los cromosomas durante la mitosis celular.


Según ha explicado Vernos, aunque ya se conocía la importancia de algunas de las proteínas que intervienen en el proceso de formación de los microtúbulos de los cromosomas, no se conocía el mecanismo de interacción entre ellas y otras moléculas y, por tanto, como se originaba exactamente esta parte de la célula.


"El estudio es importante porque revela mecanismos específicos por los que los cromosomas promueven la formación de microtúbulos en la mitosis. Los centrosomas generan microtúbulos durante todas las fases celulares, pero los que están en los cromosomas son específicos de la fase de mitosis", ha aclarado Sylvain Meunier, investigador del CRG y uno de los autores del estudio.


"Las células tumorales pueden ser una vía de aplicación de esta investigación, pero no hay que olvidar que esto es ciencia muy básica y sus aplicaciones son a largo plazo", ha puntualizado Meunier.


El investigador ha indicado que "una de las dianas en terapias antitumorales son los microtúbulos porque si no hay microtúbulos en la célula, no se puede dividir. Si la célula no puede dividirse, las células tumorales tampoco, y el tumor no puede expandirse".


"Como los microtúbulos son también muy importantes para el buen funcionamiento de las células que no se dividen si pudiéramos impedir específicamente la formación de los microtúbulos específicos de la mitosis tendríamos una herramienta más selectiva para atacar las células que se dividen", ha concluido el investigador. 


Científicos del Centro de Regulación Genómica de Barcelona descubren un proceso exclusivo de la división celular

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/salud/genetica/cientificos-del-crg-descubren-un-proceso-exclusivo-de-la-division-celular_YOLDuxphZuIsHqSZ6USZv/



Científicos del Centro de Regulación Genómica (CRG) han descubierto los mecanismos específicos para la formación de los microtúbulos de los cromosomas, un proceso exclusivo de la división celular y, hasta ahora, desconocido.


El hallazgo, publicado en la revista 'Current Biology', podría resultar útil para futuras terapias antitumorales porque aporta más información sobre el proceso de división celular, ha informado el CRG en un comunicado.


Para renovar los tejidos, las células se dividen por un proceso llamado mitosis: cuando una célula entra en mitosis, la membrana nuclear desaparece y los microtúbulos --unos filamentos que conforman el entramado estructural de la célula-- se reorganizan para formar una nueva estructura denominada huso mitótico.


El huso mitótico lleva a cabo la segregación de las dos copias de los cromosomas de tal manera que cada célula hija reciba información genética idéntica a la célula madre.


Los cromosomas tienen un papel fundamental para la función del huso mitótico, tal y como indican numerosos estudios anteriores, pero hasta ahora se desconocía el mecanismo por el cual los cromosomas promueven la formación de microtúbulos durante la mitosis.


El estudio del CRG supone un paso más en el posible desarrollo de tratamientos antitumorales, precisamente por tratarse de un proceso que tiene lugar tan sólo durante la división celular: una de las dianas en terapias anti-tumorales son los microtúbulos porque si no hay microtúbulos en la célula, ésta no se puede dividir y, por lo tanto, el tumor no puede expandirse.

sábado, 8 de marzo de 2014

Descubren un factor clave para propiciar la transformación de células adultas en células de otros tipos

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/9705/descubren_un_factor_clave_para_propiciar_la_transformacion_de_celulas_adultas_en_celulas_de_otros_tipos/es/


Un axioma fundamental de la biología ha venido siendo que el destino celular es “una calle de sentido único”. Una vez que una célula se convierte en muscular, epitelial o sanguínea, sigue siendo siempre del tipo muscular, epitelial o sanguíneo. Esa creencia se debilitó en la década pasada cuando un científico japonés introdujo cuatro factores simples en células de la piel y éstas retornaron a un estado similar al embrionario, en el que la célula es capaz de convertirse en casi cualquier tipo de célula del cuerpo.

Esperanzados ante la aparente facilidad para desarrollar terapias revolucionarias que usasen las propias células de un paciente, los científicos se apresuraron a darle usos prácticos al descubrimiento de Shinya Yamanaka, quien fue galardonado con un Premio Nobel en 2012. Sin embargo, se ha avanzado poco por esta vía terapéutica, debido a la escasa eficiencia de los métodos probados, y los científicos han tenido muchas dificultades para hallar una explicación genética de por qué ocurre esto.

Ahora, el equipo de Shangqin Guo, del Centro de Células Madre de la Universidad de Yale, en New Haven, Connecticut, Estados Unidos, ha conseguido identificar un obstáculo importante para la conversión de células hacia su estado no especializado: La velocidad del ciclo celular o el tiempo requerido para que una célula se divida.

Cuando el ciclo celular se acelera hasta cierta velocidad, las barreras que mantienen el destino de una célula en una determinada dirección, se debilitan. En tal estado, las células son fácilmente influenciables para que cambien su identidad y se conviertan en pluripotentes, es decir, capaces de convertirse en células de varios tipos.



La situación es comparable a aquella en que la temperatura aumenta hasta el punto en que una pieza muy dura y rígida de acero puede volverse lo bastante maleable como para que se le pueda dar una nueva forma con facilidad.

Cuando el ciclo celular se acelera hasta una velocidad lo bastante rápida, parece que las células no se enfrentan a las mismas barreras que a menor velocidad les impiden volverse pluripotentes.




domingo, 9 de febrero de 2014

Identifican una proteína como nueva diana para el tratamiento de la leucemia

Fuente: http://ecodiario.eleconomista.es/salud/noticias/5509218/02/14/cientificos-identifican-una-proteina-como-nueva-diana-para-el-tratamiento-de-la-leucemia.html


Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de California San Diego, en Estados Unidos, han identificado una proteína esencial para la función de las células madre hematopoyéticas, que dan lugar a todas las demás células de la sangre, y la formación de la sangre. El descubrimiento tiene potencial como nueva diana para el tratamiento de la leucemia porque las células madre del cáncer se basan en la misma proteína para regular y sostener su crecimiento.



En un artículo que se publica en la edición digital de 'Nature Genetics', la investigadora principal de este estudio, Tannishtha Reya, profesora en el Departamento de Farmacología de la Universidad de California y sus colegas encontraron que una proteína llamada Lis1 regula fundamentalmente la división asimétrica de las células madre hematopoyéticas, asegurando que las células madre se diferencian correctamente para proporcionar un suministro adecuado y sostenido de nuevas células sanguíneas.

Una división asimétrica se produce cuando una célula madre se divide en dos células hijas de forma desigual: una célula hija se diferencia en un tipo de célula especializada de forma permanente mientras que la otra permanece indiferenciada y es capaz de más divisiones.

"Este proceso es muy importante para la generación adecuada de todas las células necesarias para el desarrollo y la función de muchos tejidos normales", apunta Reya. Cuando las células se dividen, Lis1 controla la orientación del huso mitótico, un aparato de fibras subcelulares que segrega los cromosomas durante la división celular.

"Durante la división, el huso está unido a un punto determinado de la membrana celular, que también determina el eje a lo largo del cual la célula se divide --agrega Reya--. Debido a que las proteínas no se distribuyen de manera uniforme en toda la célula, el eje de la división, a su vez, determina los tipos y las cantidades de proteínas que se distribuyen a cada célula hija. Por ejemplo, imagínese la diferencia entre el corte de la Tierra a lo largo de la línea ecuatorial en comparación con reducirla a la mitad longitudinalmente. En cada caso, los países que terminan en las dos mitades son diferentes".

Cuando los investigadores eliminaron Lis1 de células madre hematopoyéticas de ratón, la diferenciación se modificó radicalmente. La división asimétrica aumentó y aceleró la diferenciación, lo que resulta en un exceso de oferta de células especializadas y una reserva cada vez menor de células madre no diferenciadas, que finalmente resultó en un ratón sin sangre.

"Lo que encontramos fue que una gran parte de los defectos en la formación de la sangre se debió a un fallo de las células madre para expandirse", concreta Reya. "En lugar de producirse divisiones simétricas para generar dos hijas de células madre, predominantemente se sometieron a la división asimétrica para generar células más especializadas. Como resultado, los ratones fueron incapaces de generar suficientes células madre para mantener la producción de células sanguíneas", añade.



Luego, los científicos observaron cómo las células madre del cáncer en ratones se comportaban cuando la vía de señalización Lis1 fue bloqueada, al descubrir que también perdieron la capacidad de renovar y propagarse. "En este sentido, el efecto que tiene Lis1 sobre la autorrenovación leucémica es paralelo a su papel en la autorrenovación normal de células madre", señala Reya.

Esta investigadora subraya que los hallazgos arrojan nueva luz sobre los reguladores fundamentales del crecimiento de las células, tanto en el desarrollo normal como en el cáncer. "Nuestro trabajo demuestra que la eliminación de Lis1 inhibe potentemente el crecimiento del cáncer e identifica Lis1 y otros reguladores de la herencia de la proteína como una nueva clase de moléculas que podrían ser objeto en la terapia del cáncer", agrega.

Reya observó que queda por determinar si la inhibición de Lis1 en células de cáncer produciría consecuencias inaceptables en las células normales. "Un número de agentes de hemoterapia comúnmente utilizados se dirigen a la maquinaria que controla la división celular. Aunque estos agentes pueden ser tóxicos, sus efectos sobre las células cancerosas son mucho más potentes que sus efectos sobre las células normales, por lo que siguen siendo utilizados. Estos agentes podrían ser más específicos y menos tóxicos, lo que les daría un valor clínico significativo", concluye.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Mechanism behind blood stem cells' longevity discovered

Fuente: http://www.sciencedaily.com/releases/2013/11/131126123939.htm?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+sciencedaily+%28ScienceDaily%3A+Latest+Science+News%29


A study from the University of Pennsylvania has uncovered one of the mechanisms that allow stem cells to keep dividing in perpetuity. (Credit: University of Pennsylvania)




The blood stem cells that live in bone marrow are at the top of a complex family tree. Such stem cells split and divide down various pathways that ultimately produce red cells, white cells and platelets. These "daughter" cells must be produced at a rate of about one million per second to constantly replenish the body's blood supply.


Researchers have long wondered what allows these stem cells to persist for decades, when their progeny last for days, weeks or months before they need to be replaced. Now, a study from the University of Pennsylvania has uncovered one of the mechanisms that allow these stem cells to keep dividing in perpetuity.

The researchers found that a form of the motor protein that allows muscles to contract helps these cells divide asymmetrically, so that one part remains a stem cell while the other becomes a daughter cell. Their findings could provide new insight into blood cancers, such as leukemia, and eventually lead to ways of growing transfusable blood cells in a lab.

The research was conducted by Dennis Discher, professor in the Department of Chemical and Biomolecular Engineering in the School of Engineering and Applied Science, and members of his lab: lead author Jae-Won Shin, Amnon Buxboim, Kyle R. Spinler, Joe Swift, Dave P. Dingal, Irena L. Ivanovska and Florian Rehfeldt. They collaborated with researchers at the Université de Strasbourg, Lawrence Berkeley National Laboratory and University of California, San Francisco.

It was published in the journal Cell Stem Cell.

"Your blood cells are constantly getting worn out and replaced," Discher said. "We want to understand how the stem cells responsible for making these cells can last for decades without being exhausted."

The standing theory to explain these cells' near immortality is asymmetric division, though the cellular mechanism that enables this kind of division was unknown. Looking to identify the forces responsible for this phenomenon, the researchers analyzed all of the genes expressed in the stem cells and their more rapidly dividing progeny. Proteins that only went to one side of the dividing cell, the researchers thought, might play a role in partitioning other key factors responsible for keeping one side a stem cell.

They saw different expression patterns of the motor protein myosin II, which has two forms, A and B. Myosin II is the protein that enables the body's muscles to contract, but in nonmuscle cells it is also used in cell division, where it helps cleave and close off the cell walls as the cell splits apart.

"We found that the stem cell has both types of myosin," Shin said, "whereas the final red and white blood cells only had the A form. We inferred that the B form was key to splitting the stem cells in an asymmetric way that kept the B form only in the stem cell."

With these myosins as their top candidate, the researchers labeled key proteins in dividing stem cells with different colors and put them under the microscope.

"We could see that the myosin IIB goes to one side of the dividing cell, which causes it to cleave differently," Discher said. "It's like a tug of war, and the side with the B pulls harder and stays a stem cell."

The researchers then performed in vivo tests using mice that had human stem cells injected into their bone marrow. By genetically inhibiting myosin IIB production, the researchers saw the stem cells and their early progeny proliferating while the amount of downstream blood cells dropped.

"Because the stem cells were not able to divide asymmetrically, they just kept making more of themselves in the marrow at the expense of the differentiated cells," Discher said.

The researchers also used a drug that temporarily blocked both A and B forms of myosin II, finding that it increased the prevalence of non-dividing stem cells, blocking the more rapid division of progeny.

The researchers believe these findings could eventually lead to the ability to regrow blood stem cells after chemotherapy treatments for blood cancers or even for growing blood products in the lab. Finding a drug that can temporarily shut down only the B form of myosin, while leaving the A form alone, would allow the stem cells to divide symmetrically and make more of themselves without preventing their progeny from dividing themselves.

"Nonetheless, the currently available drug that blocks both the A and B forms of myosin II could be useful in the clinic," Shin said, "because donor bone marrow cultures can now easily be enriched for blood stem cells, and those are the cells of interest in transplants. Understanding the forces that stem cells use to divide can thus be exploited to better control these important cells."




Journal Reference:

Jae-Won Shin, Amnon Buxboim, Kyle R. Spinler, Joe Swift, David A. Christian, Christopher A. Hunter, Catherine Léon, Christian Gachet, P.C. Dave P. Dingal, Irena L. Ivanovska, Florian Rehfeldt, Joel Anne Chasis, Dennis E. Discher.Contractile Forces Sustain and Polarize Hematopoiesis from Stem and Progenitor Cells. Cell Stem Cell, 2013; DOI: 10.1016/j.stem.2013.10.009

lunes, 9 de septiembre de 2013

Detectan dos vías a través de las cuales se reorganizan los cromosomas

Fuente: http://www.europapress.es/salud/noticia-investigadores-detectan-dos-vias-traves-cuales-reorganizan-cromosomas-20130909091121.html


Foto: WIKIMEDIA COMMONS



Biólogos del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio, Estados Unidos, informan en la revista 'Nature' sobre su identificación de dos vías a través de las cuales los cromosomas se reorganizan en las células de los mamíferos. Estos tipos de cambios están asociados con algunos tipos de cáncer y trastornos hereditarios en las personas.

"Nuestro hallazgo proporciona un objetivo para prevenir estos reordenamientos, por lo que posiblemente se podría prevenir el cáncer en algunas personas de alto riesgo", dijo el autor principal, Edward P. Hasty, del Centro de Ciencias de la Salud de la Escuela de Medicina de la Universidad de Texas en San Antonio.

El doctor Hasty explica que las dos vías reordenan cromosomas por recombinación de repeticiones de ADN que se encuentran naturalmente en el genoma. El ADN, la sustancia química de los genes, se desnaturaliza y replica durante la división celular y otros procesos y las secuencias repetidas son secuencias de ADN que se duplican.

Ambas vías son importantes para la síntesis de ADN. "Por lo tanto, planteamos que los reordenamientos cromosómicos se producen mientras se sintetiza el ADN", afirmó Hasty, cuyos experimentos se realizaron con células madre embrionarias de ratón cultivadas en cultivo de tejidos.

El equipo midió la incidencia de repeticiones de ADN recombinantes en las células normales, lo que se denomina "repetición de fusión". "Entonces, los científicos buscaron la incidencia de repetición de fusión en células afectadas por varias mutaciones genéticas. Este análisis identificó las dos vías y mostró complicados grandes reordenamientos que intervienen en la repetición del ADN en varios cromosomas", añadió.

Durante la división celular, el ADN se enrolla en pares de estructuras filiformes llamadas cromosomas. Cada célula humana tiene 22 pares de cromosomas numerados llamados autosomas. Los cromosomas sexuales son el par 23 en las células y determinan el sexo de una persona. Las mujeres tienen dos cromosomas X mientras que los hombres tienen un cromosoma X y uno Y.

"Esperamos que los nuevos hallazgos ayuden a entender mejor los mecanismos que provocan la inestabilidad cromosómica, lo que conlleva a algunos tipos de cáncer en las personas", adelantó Hasty, que es profesor en el Departamento de Medicina Molecular, cuenta con un laboratorio en el Instituto de Biotecnología de UT y es miembro del cuerpo docente del Instituto Barshop de Longevidad y Estudios de Envejecimiento.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Un trabajo sobre los mecanismos de la memoria celular para identificar mutaciones patogénicas

Fuente: http://cordis.europa.eu/fetch?CALLER=ES_NEWS&ACTION=D&SESSION=&RCN=35997


Cuando una célula «madre» se divide en sus células «hijas», proceso que sucede a diario, las últimas heredan la identidad y las funciones de la primera. Un equipo del Instituto Karolinska (Suecia) desveló recientemente los mecanismos que subyacen a esta transmisión de memoria gracias a la contribución de varias instituciones y proyectos financiados con fondos europeos. 

Ilustración del artículo

Habrá quien piense que este hecho resulta anecdótico, pero la forma en la que las células se dividen continuamente para formar dos copias idénticas de sí mismas resulta clave para la propia existencia, pues sin estos procesos no sería posible crecer ni se curarían las heridas. De hecho, la mayoría de las especies que pueblan el planeta no existirían de no ser por esta capacidad. 

Es más, varios de los mecanismos que sustentan la división celular siguen en tinieblas a pesar de su importancia. Uno de ellos es la transmisión de la «memoria celular», un proceso que permite que las células resultantes hereden las funciones, por ejemplo la capacidad para producir insulina, de la célula madre. A pesar del intenso empeño científico depositado durante tantos años, aún no se había descubierto un mecanismo que permitiese explicar cómo se produce este fenómeno sin duda asombroso. 

Cada vez que se divide una célula se eliminan los factores de transcripción. Estos componentes genéticos son proteínas unidas a secuencias específicas de ADN que controlan el flujo de la información genética y por tanto determinan la identidad y la función de cada célula. Sorprendentemente, estas uniones vuelven a recuperarse en la célula madre y en las hijas en un proceso que sería todavía un misterio de no ser por la explicación aportada por el equipo científico dirigido por el profesor Jussi Taipale del Departamento de Biociencias y Nutrición (BIONUT) del Instituto Karolinska. 

«El problema es que existe tanto ADN en una célula que sería imposible que los factores de transcripción volvieran a su posición en un lapso de tiempo razonable. Pero hemos descubierto un mecanismo que podría explicar cómo funciona esta memoria celular y cómo contribuye a que la célula recuerde el orden que existía antes de que se dividiese la célula, ayudando así a que los factores de transcripción den con su ubicación», explicó el profesor Taipale. 

Tras completar el mapa más completo que existe sobre los factores de transcripción celular, el grupo descubrió que un complejo proteínico de gran tamaño denominado cohesina adopta una forma de anillo que rodea las dos cadenas de ADN cuando la célula se divide. De este modo se logra marcar la práctica totalidad de los emplazamientos en el ADN a los que se unían los factores de transcripción. La cohesina rodea la cadena de ADN recién formada, pero los complejos proteínicos que duplican el ADN pueden pasar a través del anillo sin desplazarlo. Debido a que las dos cadenas de ADN nuevas se encuentran dentro del anillo, sólo se precisa una cohesina para marcar a las dos, y por tanto los factores de transcripción lo tienen más sencillo para encontrar su región de unión original en ambas cadenas de ADN. 

«Aún es necesario profundizar en la investigación antes de afirmar nada con total seguridad, pero todos los experimentos realizados hasta la fecha respaldan nuestro modelo», afirmó Martin Enge, profesor ayudante en el BIONUT. 

Los factores de transcripción desempeñan una función crucial en varias enfermedades como el cáncer y muchas de las hereditarias. El descubrimiento realizado por el equipo podría tener repercusiones directas para los pacientes de estas enfermedades, pues cabe la posibilidad de utilizar la cohesina como un indicador de qué secuencias de ADN podrían poseer mutaciones patogénicas. 

«Estamos analizando las secuencias de ADN que se sitúan directamente en los genes y que constituyen cerca del tres por ciento del genoma. No obstante, gran parte de las mutaciones que se ha demostrado que provocan cáncer no se encuentra dentro de los genes. No podemos analizarlos de manera fiable debido simplemente al enorme tamaño del genoma. Un análisis de tan solo las secuencias de ADN que se unen a la cohesina, cerca del uno por ciento del genoma, permitiría analizar las mutaciones de manera individual y facilitar enormemente los estudios destinados a dar con mutaciones dañinas», concluyó Martin Enge. 

El proyecto recibió el apoyo del Centro de Biociencias del Instituto Karolinska, la Fundación Knut y Alice Wallenberg, el Consejo Sueco de Investigación, el Laboratorio de Ciencia para la Vida (SciLifeLab), la Fundación Sueca contra el Cáncer, la beca avanzada del CEI GROWTHCONTROL y el proyecto SYSCOL, financiado mediante el tema «Salud» del Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea.



Para más información, consulte: 

Instituto Karolinska 

SYSCOL 

Ficha informativa del proyecto 

domingo, 4 de agosto de 2013

Los científicos logran observar por primera vez la división celular simétrica

Fuente: http://www.abc.es/sociedad/20130719/abci-division-celulas-simetricas-201307181837.html



Durante más de un siglo, los científicos han estado mirando a través de microscopios, observando cuidadosamente cómo las células se dividen, pero hasta ahora ninguno ha visto realmente cómo las células humanas logran dividirse en dos células hijas del mismo tamaño durante la mitosis.


Un equipo del Instituto Whitehead para la Investigación Biomédica, en Cambridge, Massachusetts, Estados Unidos, ha logrado observar esa división celular simétrica. A principios de este año, el investigador postdoctoral Tomomi Kiyomitsu, trabajando en el laboratorio de Iain Cheeseman, miembro del Instituto Whitehead, vio durante la etapa de metafase del ciclo celular que cuando una célula se divide utiliza el motor de la proteína dineína y dos señales para alinear perfectamente la estructura del huso mitótico de la célula en el medio de la célula.

El huso mitótico se compone de proteínas de tipo filiforme, llamadas microtúbulos, que se extienden desde uno de los dos polos del huso a cada lado de la célula hasta los cromosomas duplicados en el centro de la célula. Otros microtúbulos que conectan los polos del huso de la corteza, una capa de proteína de la membrana externa, actúan para llevar los polos del huso de ida y vuelta dentro de la célula hasta que el huso y los cromosomas se alinean hacia abajo en el eje central de la célula.

El último trabajo de Kiyomitsu se centra en el siguiente paso de la mitosis, llamado anafase, cuando los microtúbulos desgarran los pares de cromosomas separados de manera que una copia de cada cromosoma termina en cada una de las nuevas células hijas. Estos hallazgos aparecen en la edición de la revista 'Cell'.

Cuando las células entran en la fase final de la división celular, el punto en el que la membrana de la célula se divide depende de la posición del huso mitótico. Si la posición está en el medio de la célula, las células se dividen simétricamente. Todas las líneas celulares humanas que crecen en placas de cultivo y tejidos, aproximadamente el 95 por ciento de las células en un ser humano, se dividen de manera uniforme, dando como resultado células hijas de igual tamaño.

Si el cabezal está fuera del centro, las células hijas serán de diferentes tamaños. Aunque la división desigual se produce entre las células madre, permitiendo que una célula hija permanezca en una célula madre mientras que la otra madura a otro tipo de célula, como una célula de la piel o músculo, el objetivo de una división celular normal es simétrica para generar células hijas idénticas y aumentar el número de células.


Una división celular asimétrica en células no madre puede dar lugar a dos células hijas con muy diferentes destinos, como una célula grande que reinicia la división celular antes de tiempo y una célula mucho más pequeña que o bien crece muy lentamente o muere. Aproximadamente el 43 por ciento de las células humanas divisorias observadas por Kiyomitsu, tenían el huso mitótico correctamente centrado al inicio de la anafase.

En el 31 por ciento, el motor de la proteína dineína llevó un huso fuera del centro hacia el centro de la célula durante la anafase, corrigiendo su posición. Es importante destacar que esta capacidad de la dineína de conducir estos movimientos requiere un nuevo mecanismo de membrana plasmática, además de los que Kiyomitsu y otros habían sido testigos previamente durante la metafase de focalización. A pesar de este duro trabajo de la dineína, en aproximadamente una cuarta parte de las células observadas, el cabezal estaba desalineado, incluso después de que los pares de cromosomas fueron llevados a los lados opuestos de la célula en la anafase tardía.

Sorprendentemente, Kiyomitsu observó que estas células son capaces de corregir este problema mediante el ajuste de sus membranas celulares en relación con el huso, en lugar de cambiar sus husos dentro de la célula. Las células mitóticas crecen en una placa de forma regordeta y redonda, pero a medida que completan el proceso de división, se aplanan y las membranas celulares se extienden uniformemente en ambos lados para acomodar el alargamiento del huso.

Pero en las células desalineadas, Kiyomitsu observó que la membrana de la célula se extiende sólo en el lado más cercano al huso, centrando de este modo el huso. Juntos, el motor de dineína y la extensión celular controlada permiten a la célula centrar su eje para una división. Para el futuro, Kiyomitsu está interesado en centrarse en las pocas células que no se dividen simétricamente: "Me gustaría ver lo que es diferente en la división celular asimétrica. Este proceso contribuye a alrededor de 200 tipos diferentes de células en los seres humanos y otros mamíferos, pero el análisis será difícil, ya que tendrán que ser estudiados en un tejido".