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domingo, 27 de septiembre de 2015

Una terapia celular controla un mieloma múltiple resistente a todos los tratamientos

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20150910/abci-mieloma-cura-nejm-201509091924.html


Este tipo de inmunoterapia ha demostrado ser eficaz en pacientes con leucemia linfática crónica y linfoblástica aguda.









Un paciente con mieloma múltiple cuyo cáncer había dejado de responder después de nueve diferentes tratamientos ha experimentado una remisión completa después de recibir una terapia celular personalizada en una investigación conocida como CTL019 desarrollada por un equipo de la Universidad de Pennsylvania (EE.UU.). El tratamiento, que combina quimioterapia y trasplante autólogo de células madre, es una estrategia diseñada para atacar y destruir las células que producen este tipo de tumor, y ya había demostrado ser eficaz en leucemia. Los hallazgos se publican en «The New England Journal of Medicine».


Antes de ser tratado con la terapia celular, el paciente ya había recibido nueve regímenes de tratamiento diferentes desde su diagnóstico, incluyendo un trasplante autólogo de células madre, que solo había controlado su enfermedad durante unos meses. Su médula ósea estaba casi en su totalidad invadida por células cancerosas cuando entró en el estudio. El paciente, que ha sido el primero en ser tratado como parte de este ensayo, permanece en remisión más 12 meses después de recibir esta terapia.


«No podríamos estar más contentos con la respuesta al tratamiento en este paciente», señala el autor principal del estudio, Alfred Garfall. «Creemos que las células CTL019 marcan la diferencia, ya que no esperábamos una remisión duradera con un único trasplante teniendo en cuenta la respuesta transitoria de este paciente a su primer trasplante».



«La universidad de Penn es pionera en inmunoterapia a través de terapia celular consistente en utilizar linfocitos T de los pacientes con un cáncer, modificarlos y transformarlos en “células asesinas” para el tumor», explica Mª Victoria Mateos, del hospital Clínico Universitario de Salamanca. Este tipo de inmunoterapia, señala, ha demostrado ser eficaz en pacientes con leucemia linfática crónica y linfoblástica aguda, porque la modificación de los linfocitos T hace que los convierta en «asesinos» para las células tumorales que expresan en su superficie un marcador CD19, muy presente en la leucemia linfática crónica y linfoblástica aguda.


La terapia celular CTL019 se basa en las propias células T de cada paciente, que se obtienen a través de un procedimiento similar a la diálisis. A continuación, explican los investigadores, se reprograman las células para que tengan la capacidad de ‘cazar’ y destruir las células tumorales una vez que se trasfunden al paciente. Para ello, se desactiva el sistema inmune del enfermo y se trasplantan las nuevas células diseñadas que contienen una proteína similar al anticuerpo llamada receptor de antígeno quimérico (CAR) que está diseñado para dirigirse a la proteína CD19 que se localiza sobre la superficie de las células B, incluyendo las células B cancerosas que son propias de diferentes tipos de leucemia y linfoma.



En esta ocasión se diseñó un enfoque diferente para la terapia en el mieloma, añadiendo a la infusión de las propias células madre del paciente tras melfalan, que es una quimioterapia, seguida de trasplante autólogo e infusión de este tipo de linfocitos T. «Había un cierto escepticismo sobre si una terapia CD19 dirigida funcionaría en esta enfermedad, ya que casi la totalidad de las células plasmáticas tumorales de los pacientes no expresan CD19», señala el autor principal del estudio, Edward Stadtmauer.


«Es una prueba de concepto», confirma la doctora Mateos. «Lo que es llamativo es que la duración de la respuesta después de esta estrategia es superior a la obtenida tras la línea anterior de tratamiento, lo cual es sorprendente», afirma.


Lo más interesante, añade, es que «representa el punto de partida para que la inmunoterapia, de moda en el tratamiento de todos los tumores hematológicos y no hematológicos, llegue al mieloma y de hecho, tenemos ya anticuerpos monoclonales efectivos para el tratamiento del mieloma». Mateos es de la opinión que esta estrategia de inmunoterapia celular tiene que «empezar a formar parte de las líneas de investigación de todos los grupos para explotar el potencial de las células inmunes de cada paciente y que dichas células ayuden a controlar la enfermedad junto a los tratamientos actuales».

domingo, 26 de julio de 2015

Células 'entrenadas' del sistema inmune logran controlar el mieloma múltiple

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/20150720/abci-nature-mieloma-terapia-201507201812.html








La manipulación mediante ingeniería genética de algunas células de nuestro sistema inmunológico abre la puerta para el tratamiento de uno de los cánceres más agresivos, el mieloma múltiple. Lo explica en «Nature Medicine» un equipo de la Universidad de Maryland y de la Universidad de Pensilvania (EE.UU.), y supone una nueva confirmación del valor de la inmunoterapia en el tratamiento del cáncer y una importante prueba de concepto, reconoce Mª Victoria Mateos, del hospital Clínico Universitario de Salamanca. «Este es el primer informe publicado que nos muestra que estas células T específicas son seguras y eficaces en pacientes que expresan NY-ESO-1, un antígeno presente en casi el 60% de los mielomas múltiples y asociado con el crecimiento tumoral y mal pronóstico, pero que también revela una actividad antitumoral y una impresionante persistencia de células T duradera», señala Carl H. June, de la Universidad de Pensilvania (EE.UU.).


En los últimos años, la inmunoterapia se ha convertido en un tratamiento prometedor para ciertos tipos de cáncer. Ahora esta estrategia, que utiliza las propias células inmunes de los pacientes, mediante ingeniería genética para dirigirse a los tumores, ha mostrado un éxito significativo contra el mieloma múltiple, un cáncer de las células plasmáticas que es en muchas ocasiones incurable. El artículo, señala la investigadora española, «pone de manifiesto cómo la inmunoterapia, que ha demostrado ser eficaz en tumores sólidos y enfermedades hematológicas, es también eficaz en mieloma múltiple, segundo tumor hematológico en orden de frecuencia donde la célula protagonista es la célula plasmática, presente en la médula ósea».



En la investigación que ahora se publica, un estudio en fase I/II, los pacientes recibieron una infusión de células inmunes (células T) modificadas genéticamente, aproximadamente 2.400 millones, después de someterse a un trasplante de células madre de sus propias células madre. Y los resultados fueron muy positivos: 16 de los 20 pacientes con enfermedad avanzada presentaron una respuesta clínica significativa.


Los científicos explican que la terapia con células T fue bien tolerada y que las células inmunes modificadas viajaron hasta la médula ósea, donde se ubican los mielomas, y mostraron una capacidad a largo plazo para luchar contra los tumores. «Los datos sugieren que el tratamiento con células T modificadas no solo es seguro, sino que tiene un potencial beneficio clínico para los pacientes con ciertos tipos de mieloma múltiple agresivo», subraya el primer autor, Aaron P. Rapoport. «Nuestros resultados proporcionan una base sólida para futuras investigaciones en el campo de la inmunoterapia celular para el mieloma con el fin de lograr aun mejores resultados para los pacientes».




La relevancia del trabajo es que es la primera vez que se publica el uso de células T modificadas genéticamente para el tratamiento de pacientes con mieloma múltiple. El enfoque, apunta Rapoport, ya se ha utilizado para tratar la leucemia y el linfoma. «La inmunoterapia se lleva investigando en diferentes tumores desde hace más de 50 años», señala la doctora Mateos, pero en esta ocasión se describe un tipo de inmunización pasiva para pacientes con mieloma que «consiste en “optimizar al máximo” los linfocitos T presentes en pacientes con mieloma para “atacar” las células tumorales cuando éstas presentan unos marcadores específicos, NY-ESO-1 y LAGE-1», explica la investigadora.


Los pacientes con mieloma múltiple son tratados con quimioterapia y en muchos casos mediante un trasplante autólogo de células madre, pero las tasas de respuesta a largo plazo son bajas, y la mediana de supervivencia es de tres a cinco años. Un aspecto importante del estudio, explica la investigadora española, es que tras una infusión única, «estos linfocitos T “modificados” se han mantenido hasta 2 años después de la infusión lo que contribuye a la persistencia de la respuesta».


Además, «la mayoría de los pacientes que participaron tuvo un grado significativo de beneficio clínico», señala Rapoport, «incluso aquellos que tuvieron una recaída después de haber logrado una respuesta completa al tratamiento o no tuvieron una respuesta completa habían períodos de control de la enfermedad. Algunos pacientes todavía están en remisión después de casi tres años».



Para la doctora Mateos, el aspecto más relevante de este trabajo es que «el trabajar e investigar en la estimulación de los linfocitos T y células del sistema inmune de los pacientes con mieloma es factible y, por lo tanto las vías de optimización irían encaminadas a no sólo una infusión única, o potenciar esta respuesta inmune propia a través de fármacos inmunomoduladores que contribuyen a estimularla así como identificar antígenos específicos de las células tumorales para potenciar la respuesta».


El mieloma múltiple es un cáncer tratable pero en gran medida incurable. Este estudio revela la promesa de que la inmunoterapia con células T modificadas genéticamente puede impulsar la capacidad de nuestro organismo para atacar el cáncer y proporcionar a los pacientes mejores tratamientos y poder controlar su enfermedad. En este sentido, añade Mateos, el grupo español tiene varios proyectos previstos en esta misma línea.


sábado, 23 de mayo de 2015

Científicos emplean células inmunes de la médula ósea del paciente para tratar el mieloma múltiple

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/salud/cancer/cientificos-emplean-celulas-inmunes-de-la-medula-osea-del-paciente-para-tratar-el-mieloma-multiple_Ra7RRWQIBRZCK13mpj4WP3/


En un informe sobre lo que se cree que es el primer ensayo clínico pequeño de su tipo, los investigadores del Centro de Cáncer Kimmel de Johns Hopkins dicen que han utilizado con seguridad células inmunes obtenidas de la propia médula ósea del paciente para tratar el mieloma múltiple, un cáncer de los glóbulos blancos las células.









Los resultados del ensayo con un tipo particular de células T que se dirigen al tumor, conocidas como linfocitos infiltrantes de la médula ósea (MILs, por sus siglas en inglés), se describen en la edición de 'Science Translational Medicine'. "Lo que hemos aprendido en este pequeño ensayo es que un gran número de MILs activos pueden atacar selectivamente y matar las células de mieloma", resume el inmunólogo de Johns Hopkins Ivan Borrello, director del estudio clínico.


MILs son los soldados de infantería del sistema inmune y atacan células extrañas, como bacterias o virus, explica este experto. Pero en su estado normal, están inactivas y son demasiado pocas en número para tener un efecto medible sobre el cáncer. Una investigación anterior del laboratorio de Borrello y sus colegas mostró que MILs activados podrían atacar selectivamente y matar las células de mieloma tomadas de pacientes y cultivadas en frascos de cultivo de laboratorio.


Para el nuevo ensayo clínico, el equipo de Johns Hopkins reclutó a 25 pacientes con mieloma múltiple recién diagnosticado o recidivante, aunque tres de los pacientes recayeron antes de que pudieran recibir la terapia de MILs. Los científicos recogieron MILs de la médula ósea de cada paciente, los cultivaron en el laboratorio para ampliar su número, los activaron con perlas microscópicas recubiertas con anticuerpos activadores inmunes e inyectaron por vía intravenosa a cada uno de los 22 pacientes con sus propias células.


Tres días antes de las inyecciones de MILs, los pacientes recibieron dosis altas de quimioterapia y un trasplante de células madre, los tratamientos estándar para el mieloma múltiple. Un año después de recibir la terapia de MILS, 13 de los 22 pacientes tenían al menos una respuesta parcial a la terapia, lo que significa que su cáncer se había reducido en al menos un 50 por ciento.


Siete pacientes experimentaron al menos una reducción del 90 por ciento en el volumen de las células tumorales y vivieron en promedio 25,1 meses sin progresión del cáncer. Los 15 pacientes restantes presentaban un promedio de 11,8 meses libres de progresión después de la terapia MILs.




Ninguno de los participantes tenía graves efectos secundarios de la terapia con MILs y la supervivencia global fue de 31,5 meses para los que experimentaron una reducción de la enfermedad a menos del 90 por ciento, pero esta cifra no se ha alcanzado aún en aquellos con mejores respuestas. El tiempo medio de seguimiento es actualmente de más de seis años.


Borrello destaca que varios centros de cáncer de Estados Unidos han llevado a cabo tratamientos experimentales similares pero cree que el equipo de Johns Hopkins es el único en utilizar MILs. Se pueden emplear otros tipos de células infiltrantes de tumor pero son generalmente menos abundantes en los tumores de los pacientes y pueden no crecer fuera del cuerpo, según Borrello.


En los tumores no sanguíneos, como el melanoma, sólo alrededor de la mitad de los pacientes tienen células T en los tumores que pueden ser recopiladas y sólo alrededor de la mitad de esas células recolectadas se puede cultivar. "Por lo general, las células inmunes de tumores sólidos, llamadas linfocitos infiltrantes de tumor, se pueden cosechar y cultivar en sólo alrededor del 25 por ciento de los pacientes que podrían ser candidados para la terapia. Pero en nuestro ensayo clínico, fuimos capaces de cosechar y cultivar MILs de los 22 pacientes", destaca Kimberly Noonan, investigadora asociada en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins.


Gracias a este trabajo, los científicos determinaron cuántos de los MILs cultivados en el laboratorio se dirigen específicamente al tumor del paciente y vieron que los pacientes cuya médula ósea antes del tratamiento contenía un gran número de ciertas células inmunes conocidas como células de memoria centrales, también tuvieron una mejor respuesta a la terapia MILs. Los pacientes que iniciaron el tratamiento con signos de una respuesta inmunitaria hiperactiva no responden tan bien.


Investigadores del Centro Oncológico Kimmel también están desarrollando MILs para tratar tumores sólidos como los de pulmón, esófago y cáncer gástrico, así como los cánceres pediátricos y sarcoma de Ewing. Los expertos señalan que hay más de 20.000 nuevos casos de mieloma múltiple y más de 10.000 muertes cada año en Estados Unidos, siendo el segundo cáncer más común que se origina en la sangre.


Pilot clinical trial finds injected immune cells safe in multiple myeloma patients

Fuente: http://medicalxpress.com/news/2015-05-clinical-trial-immune-cells-safe.html




Marrow-infiltrating lymphocytes in cell culture. 






In a report on what is believed to be the first small clinical trial of its kind, researchers at the Johns Hopkins Kimmel Cancer Center say they have safely used immune cells grown from patients' own bone marrow to treat multiple myeloma, a cancer of white blood cells.




Results of the trial involving a particular type of tumor-targeting T cell, known as marrow-infiltrating lymphocytes (MILs), are described in the issue of Science Translational Medicine.


"What we learned in this small trial is that large numbers of activated MILs can selectively target and kill myeloma cells," says Johns Hopkins immunologist Ivan Borrello, M.D., who led the clinical trial.


MILs, he explains, are the foot soldiers of the immune system and attack foreign cells, such as bacteria or viruses. But in their normal state, they are inactive and too few in number to have a measurable effect on cancer.


Previous laboratory research by Borrello and his colleagues showed that activated MILs could selectively target and kill myeloma cells taken from patients and grown in laboratory culture flasks.


For the clinical trial, the Johns Hopkins team enrolled 25 patients with newly diagnosed or relapsed multiple myeloma, although three of the patients relapsed before they could receive the MILs therapy.


The scientists retrieved MILs from each patient's bone marrow, grew them in the laboratory to expand their numbers, activated them with microscopic beads coated with immune activating antibodies and intravenously injected each of the 22 patients with their own cells. Three days before the injections of expanded MILs, patients received high doses of chemotherapy and a stem cell transplant, standard treatments for multiple myeloma.


One year after receiving the MILs therapy, 13 of the 22 patients had at least a partial response to the therapy, meaning that their cancers had shrunk by at least 50 percent.


Bone marrow is the spongy tissue inside bone where blood cells are produced. In a new adoptive T cell therapy, Kimberly Noonan and colleagues harnessed T cells from the bone marrow known as marrow-infiltrating lymphocytes to treat multiple myeloma.






Seven patients experienced at least a 90 percent reduction in tumor cell volume and lived, on average, 25.1 months without cancer progression. The remaining 15 patients had an average of 11.8 progression-free months following MILs therapy. None of the participants had serious side effects from the MILs therapy. The overall survival was 31.5 months for those with less than 90 percent disease reduction, but this number has not yet been reached in those with better responses. The average follow-up time is currently more than six years.



Borrello notes that several U.S. cancer centers have conducted similar experimental treatments, known as adoptive T cell therapy, but says the Johns Hopkins team is believed to be the only one to use MILs. Other types of tumor-infiltrating cells can be used, but they are usually less plentiful in patients' tumors and may not grow as well outside the body, says Borrello.


In nonblood-based tumors, such as melanoma, only about one-half of patients have T cells in their tumors that can be harvested, and only about one-half of those harvested cells can be grown. "Typically, immune cells from solid tumors, called tumor-infiltrating lymphocytes, can be harvested and grown in only about 25 percent of patients who could potentially be eligible for the therapy. But in our clinical trial, we were able to harvest and grow MILs from all 22 patients," says Kimberly Noonan, Ph.D., a research associate at the Johns Hopkins University School of Medicine.


Noonan says the small trial helped her and her colleagues learn more about which patients may benefit from MILs therapy. For example, they were able to determine how many of the MILs grown in the lab were specifically targeted to the patient's tumor and whether they continued to target the tumor after being infused.


Additionally, the scientists found that patients whose bone marrow before treatment contained a high number of certain immune cells, known as central memory cells, also had better response to MILs therapy. Patients who began treatment with signs of an overactive immune response did not respond as well.


Noonan says the research team has used these data to guide two other ongoing MILs clinical trials. Those studies, she says, are trying to extend anti-tumor response and tumor specificity by combining the MILs transplant with a Johns Hopkins-developed cancer vaccine called GVAX and the myeloma drug lenalidomide, which stimulates T cell responses.


The researchers say the trials also have shed light on new ways to grow the MILs. "In most of these trials, you see that the more cells you get, the better response you get in patients. Learning how to improve cell growth may therefore improve the therapy," says Noonan.


Kimmel Cancer Center scientists are also developing MILs to treat solid tumors such as lung, esophageal and gastric cancers, as well as the pediatric cancers neuroblastoma and Ewing's sarcoma.


Experts report there are more than 20,000 new cases of multiple myeloma and more than 10,000 deaths each year in United States. It is the second most common cancer originating in the blood.






More information: 

Adoptive transfer of activated marrow-infiltrating lymphocytes induces measurable antitumor immunity in the bone marrow in multiple myeloma, Science Translational Medicine, 2015.stm.sciencemag.org/lookup/doi/… scitranslmed.aaa7014



sábado, 6 de diciembre de 2014

Approved breast cancer drug offers hope for the treatment of blood disorders

Fuente: http://medicalxpress.com/news/2014-12-female-sex-hormones-blood-disorders.html

The discovery has a potential application in the treatment of certain blood disorders for which there is currently no cure. 







Blood cancers are more common in men than in women, but it has not been clear why this is the case. A study published by Cell Press in Cell Stem Cell provides an explanation, revealing that female sex hormones called estrogens regulate the survival, proliferation, and self-renewal of stem cells that give rise to blood cancers. Moreover, findings in mice with blood neoplasms—the excessive production of certain blood cells—suggest that a drug called tamoxifen, which targets estrogen receptors and is approved for the treatment of breast cancer, may also be a valuable strategy for blocking the development of blood neoplasms in humans.




"Our study demonstrates that targeting estrogen signaling with a clinically approved drug, at doses with an acceptable toxicity profile in humans, provides a novel potential therapeutic strategy for a set of neoplasms currently without a definitive cure," said senior study author Simón Méndez-Ferrer of the National Center for Cardiovascular Research (CNIC) in Madrid, Spain.


Myeloproliferative neoplasms cause large numbers of abnormal white blood cells to be produced and enter the bloodstream, potentially causing life-threatening symptoms. These diseases can lead to cancer and arise from blood cells called hematopoietic stem/progenitor cells (HSPCs), which give rise to all of the other blood cells. Leukemia and other blood cancers are more common in men than in women, strongly suggesting that sex hormones such as estrogens contribute to the development of these malignancies. But until now, it has not been clear whether estrogen signaling could directly control normal and cancerous HSPCs.


In the new study, Méndez-Ferrer and Abel Sánchez-Aguilera of CNIC found that HSPCs express estrogen receptors, and activation of these receptors with tamoxifen affected the survival, proliferation, and self-renewal of these cells. In mice with a genetic mutation associated with blood neoplasms, tamoxifen treatment blocked the excessive production of blood cells by restoring normal levels of programmed cell death in mutant cells. Moreover, tamoxifen enhanced the effects of conventional chemotherapy on cancerous cells in a mouse model of leukemia.


The study suggests that the blood stem cells (pink for female, blue for male) that, when altered, produce excessive blood cells (diseases called neoplasms) can be killed by female sex hormones. This finding potentially explains why these diseases and related cancers are more common in men than in women. The approved drug tamoxifen, whose chemical structure resembles female sex hormones and has been used in the picture to depict the feminine symbol (pink), can be used to block the development of blood neoplasms in male and female mice. 







"Our results suggest that tamoxifen, at a similar dose used for the treatment of other diseases, might be useful to treat myeloproliferative neoplasms at various stages, without being toxic to normal blood cells," Méndez-Ferrer says. "The fact that this drug is FDA-approved, readily available and sufficiently safe facilitates the potential translation of our results from the bench to the bedside."








More information: Cell Stem Cell, Sanchez-Aguilera et al.: "Estrogen signaling selectively induces apoptosis of hematopoietic progenitors and myeloid neoplasms without harming steady-state hematopoiesis" www.cell.com/cell-stem-cell/ab… 1934-5909(14)00514-1



miércoles, 19 de noviembre de 2014

Consiguen ralentizar el avance del mieloma múltiple en personas mayores

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/salud/enfermedades/consiguen-ralentizar-el-avance-del-mieloma-multiple-en-personas-mayores_baNkNLmY7TWDyYu6FThIh2/


Un ensayo internacional en el que ha participado el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras (IJC) ha conseguido mejorar el tratamiento y frenar el avance de los mielomas múltiples en personas de edad avanzada que no pueden ser sometidas a un trasplante de médula ósea.










La investigación, que publica la revista New England Journal of Medicine, se ha llevado a cabo con 1.623 pacientes enfermos de mieloma múltiple en 246 centros de tratamiento de 18 países.


Una parte de estos pacientes han sido diagnosticados y tratados en el Instituto Catalán de Oncología (ICO) y en el Hospital Germans Trias i Pujol(Can Ruti) de Badalona por el doctor Albert Oriol, que es investigador del IJC.


Según ha informado la Fundación Josep Carreras, los pacientes participantes en este ensayo fueron divididos en tres grupos al azar.


El primero recibió una combinación de lenalidomida y dexametasona en ciclos de 28 días hasta la progresión de la enfermedad, el segundo grupo se sometió al mismo tratamiento durante 72 semanas (18 ciclos) y el tercer grupo recibió el tratamiento estándar (melfalan-prednisona y talidomida MPT) en 42 ciclos de día durante 72 semanas.


Los médicos comprobaron que los pacientes que recibieron de forma continua la combinación de lenalidomida y dexametasona vivieron más tiempo sin que la enfermedad progresase, una media de 25,5 meses, en comparación con los 20,7 meses de los que recibieron 18 ciclos y 21,2 meses de los enfermos tratados con el tratamiento estándar.


Según la Fundación Josep Carreras, los resultados de este estudio dan más esperanza a los pacientes de mieloma múltiple, un tipo de cáncer de médula ósea que afecta a las células plasmáticas y que suele aparecer predominantemente en personas de edad avanzada. La media de edad es de 65 años.


Actualmente, ninguno de los procedimientos quimioterápicos cura esta enfermedad, que sólo se puede sanar mediante un trasplante alogénico de progenitores hemopoyéticos, aunque la elevada edad de la mayoría de los pacientes y la gran toxicidad del procedimiento hace que se pueda emplear en contadas ocasiones.


Aunque los resultados han sido positivos, los autores han recomendado más estudios para analizar la supervivencia global en un período más largo sabiendo que la terapia con lenalidomida y dexametasona es una buena opción.


Por otra parte, investigadores del IJC también han participado en la identificación por primera vez de un mecanismo celular por el cual se forma un tipo de síndrome mielodisplástico, un descubrimiento que podría ser utilizado en un futuro para desarrollar una posible terapia de esta enfermedad.


Bajo la denominación de síndromes mielodisplásticos se incluyen enfermedades que tienen como característica común que las células madre de la médula ósea, encargadas de fabricar todas las células de la sangre, tienen un defecto que las hace producir células anómalas y en menor cantidad de lo normal, lo que acaba degenerando en una leucemia mieloide aguda.


sábado, 13 de abril de 2013

Identifican genes reguladores en el desarrollo y la función celular

Fuente: http://www.europapress.es/salud/noticia-identifican-genes-maestros-desarrollo-funcion-celular-20130412085317.html

Científicos del Instituto Whitehead en Cambridge, Massachusetts (Estados Unidos), han descubierto un conjunto de poderosos genes reguladores llamados "superpotenciadores" del estado del control y la identidad celular. Las células sanas los emplean para controlar los genes responsables de las funciones y desarrollo celulares, como las transiciones de célula madre embrionaria a célula nerviosa, pero las células cancerosas son capaces de ensamblar sus propios superreforzadores insidiosos para producir en exceso oncogenes nocivos que conducen a tumores agresivos.

"Nos ha maravillado por la complejidad del control celular, con millones de potenciadores de control de decenas de miles de genes en la amplia gama de células que componen los seres humanos", destaca Richard Young, miembro del Instituto Whitehead. "Fue una sorpresa encontrar que sólo unos pocos cientos de superpotenciadores controlan los genes más importantes que dan a cada célula sus propiedades y funciones especiales y, además, que estos controles especiales son secuestrados en el cáncer y otras enfermedades", agrega.

Los resultados, descritos por Young y colaboradores del 'Dana-Farber Cancer Institute' en Boston, Massachusetts (Estados Unidos), se publican en la edición de la revista 'Cell'. En el primer trabajo, el laboratorio de Young establece un modelo de regulación de genes en las células normales que parece ser dramáticamente menos complejo y más soluble de lo que se pensaba.

Hasta la fecha, un vasto cuerpo de investigación, incluida la de la recientemente descrita ENCODE (Enciclopedia de Elementos de ADN), ha identificado más de un millón de potenciadores o "interruptores" que controlan la expresión génica en células de mamífero. Descifrar la función precisa del gen diana y para cada uno de estos interruptores es una tarea de enormes proporciones, pero Young y sus colegas han encontrado una especie de atajo para resolver el gen núcleo en los circuitos de control.

Su equipo mostró que sólo unos pocos cientos de interruptores especiales, es decir, superpotenciadores, controlan los genes clave que realmente hacen a cada célula diferente. "Lo que es fantástico acerca de este concepto es su simplicidad", afirma Denes Hnisz, un joven científico postdoctoral en el laboratorio y coautor del primer artículo publicado en 'Cell'.

"Encontramos que los genes que son especialmente importantes para cada célula están regulados por estos potenciadores especializados. Pero también descubrimos que los superpotenciadores son especialmente rápidos para cambiar durante el desarrollo y, por lo tanto, provocar la pérdida de viejos superpotenciadores y el establecimiento de unidades de los nuevos cambios en las células durante el desarrollo de la identidad", añade.

Young dice que tales cambios en la identidad de la célula probablemente comienzan y terminan con los superpotenciadores, que, aunque de gran alcance, también son muy sensibles a las alteraciones de su entorno. De hecho, cuando la diferenciación comienza, los superreforzadores están fuera de servicio, lo que conduce a cambios en los programas de expresión génica que se encuentran bajo el control de la reciente creación de superpotenciadores.

Es un proceso que suma un conocimiento notable a nuestra comprensión de la forma en la que un óvulo fecundado con el tiempo da lugar a las más de mil billones de células del cuerpo humano. "El descubrimiento de superpotenciadores promete ayudarnos a resolver el circuito regulador de todas las células humanas, incluidas las cancerosas", afirma Young.

Mediante la localización de genes superpotenciadores a lo largo de las células del genoma del mieloma múltiple (MM), que son células sanguíneas especialmente agresivas contra el cáncer, los científicos los encontraron en zonas donde se sabe que los genes causan cáncer, incluyendo el oncogén MYC. Resulta que estas células de MM fueron formando sus propios superpotenciadores para impulsar la sobreexpresión de los peligrosos oncogenes, un fenómeno que no se limita a las células de MM, ya que los investigadores identificaron superpotenciadores de los genes tumorales clave en el cáncer de pulmón de células pequeñas y el cáncer cerebral glioblastoma multiforme.

Después de haber observado el grado de sensibilidad de los supermejoradores a las interrupciones en su entorno, el equipo lanzó la hipótesis de que esta sensibilidad podría representar una vulnerabilidad en las células cancerosas cuyos oncogenes iban a toda velocidad. Young colaboró con James Bradner, cuyo laboratorio en el 'Dana-Farber Cancer Institute' desarrolló un fármaco experimental, JQ1, para inhibir selectivamente la expresión de MYC en las células de MM, y descubrieron que la inhibición de un componente clave potenciador fue especialmente profunda en el superpotenciador de MYC.

"Es difícil no estar emocionado por la posibilidad de identificar superreforzadores en los tumores de los pacientes y el desarrollo de nuevas terapias para interrumpir su control de los oncogenes clave", subraya Bradner.

"En cuanto a los grandes estudios de asociación genómica, se pueden encontrar las enfermedades relacionadas con mutaciones que ocurren en superpotenciadores. Es posible que los superreforzadores se conviertan en marcadores biológicos que identifiquen los principales genes de enfermedades y ayuden a guiar el desarrollo de los enfoques de tratamiento", concluye Young.

jueves, 20 de diciembre de 2012

El Hospital Universitario Central de Asturias, entre los principales centros españoles en trasplantes de médula ósea

Fuente: http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1303216

El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) cerrará este año con más de un centenar de trasplantes de médula ósea, cifra que lo sitúa entre los principales centros sanitarios de España en cuanto a la realización de injertos hematopoyéticos se refiere.

Así lo ha expuesto el jefe de la Unidad de Trasplante Hematopoyético de Asturias, Carlos Vallejo, en el Hospital de Cabueñes, de Gijón, con motivo de la celebración de un curso sobre el mieloma múltiple, cáncer de la médula ósea que debilita el sistema inmunitario.

El hematólogo ha explicado que Asturias se sitúa en los ratios de los países europeos más avanzados, como Francia y Alemania, respecto a los trasplantes de médula ósea de donante no emparentado y por encima de la media española.

Vallejo, que ha señalado que los trasplantes de médula suponen casi el 40 por ciento de todos los injertos que se realizan en el HUCA, ha valorado las bajas cifras de mortalidad del centro hospitalario asturiano.

Asimismo, ha explicado que desde 2007, año de la puesta en marcha del actual programa, los pacientes asturianos que se hubieran tenido que ir fuera de la región para recibir un trasplante hematopoyético de donante no emparentado han podido ser atendidos en el Principado.

"El desplazamiento a otras comunidades suponía un alto coste humano y económico para los pacientes y sus familias", ha subrayado.

En su intervención, en la que ha recordado que en 1988, con las doctoras Dolores Carrera y Consolación Rayón, se realizó en Asturias el primer trasplante autólogo de médula, ha apuntado que previsiblemente en 2013 se alcanzarán la cifra total de 800 trasplantes en el Principado.

Según los datos que ha aportado, actualmente hay en el mundo más de veinte millones de donantes altruistas, una figura que Carlos Vallejo ha puesto en especial valor.

En este sentido, ha dicho que las posibilidades de encontrar un donante compatible han aumentado en los últimos años y que la probabilidad en España se sitúa en torno al 90 por ciento.

Por último, Vallejo ha felicitado la labor de la Fundación Josep Carreras y de la Organización Nacional de Trasplantes por la gran tarea que llevan a cabo para los pacientes con enfermedades oncohematológicas.

domingo, 4 de noviembre de 2012

ENTRE PROBETAS: CÉLULAS MADRE DEL MIELOMA MÚLTIPLE

Un nuevo corte del programa "Entre probetas" de Radio 5:


jueves, 18 de octubre de 2012

Descubren que la pérdida del gen p53 acelera el desarrollo del mieloma múltiple

Fuente: http://www.europapress.es/salud/investigacion-00669/noticia-descubren-perdida-gen-p53-acelera-desarrollo-mieloma-multiple-20121015165827.html

La ausencia del gen p53 acelera el desarrollo del mieloma múltiple, según un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) realizado en ratones.

Según este trabajo, publicado en 'Cell Cycle', las terapias dirigidas a estabilizar y recuperar la expresión de este gen podrían ser útiles en el tratamiento de la enfermedad.

"Hemos visto que el mieloma múltiple se organiza de manera jerárquica como cualquier tejido sano y que la enfermedad surge como consecuencia de mecanismos similares a la reprogramación celular", explica la investigadora del CSIC Carolina Vicente Dueñas, del Instituto de Biología Molecular y Celular del Cáncer, centro mixto del CSIC y la Universidad de Salamanca.

El gen p53 juega un papel importante en la reprogramación celular. Su ausencia hace más eficiente la generación de células madre pluripotentes mediante la introducción de factores de programación.

"Nos propusimos descubrir cómo actuaba en un contexto de células tumorales reprogramadas y vimos que su ausencia aumenta la malignidad del fenotipo del mieloma múltiple", añade la investigadora.

El mieloma múltiple consiste en la proliferación descontrolada de células plasmáticas malignas que acaba provocando el fallo de numerosos órganos. En el estudio se ha generado un modelo de ratón que reproduce las características de la enfermedad en humanos.

Según el equipo de investigadores que ha llevado a cabo el estudio, estos resultados tienen importantes consecuencias desde el punto de vista clínico, ya que implican que los tratamientos empleados en el mieloma no deben interferir en la función normal de p53. "De hacerlo, no solo puede que no curen la enfermedad, sino que pueden potenciarla", concluye Vicente-Dueñas.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Investigadores salmantinos descubren que el mieloma múltiple se organiza como un tejido

Fuente: http://www.lagacetadesalamanca.es/salamanca/2012/08/18/cientificos-salamanca-descubren-mieloma-multiple-organiza-tejido/69898.html

Investigadores del Grupo de Oncología Experimental y Traslacional del Instituto de Biología Molecular y Celular del Cáncer (CSIC/USAL) en Salamanca, coordinados por Isidro Sánchez-García, y del grupo de César Cobaleda, del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid, acaban de hacer pública la primera demostración práctica de que el mieloma múltiple, un tipo de cáncer de médula ósea, se organiza como un tejido.

Se trata de toda una revolución en el campo de la investigación oncológica que facilitará avanzar en la detección precoz y desarrollar terapias nuevas frente a estas células, según avanzaron los promotores del trabajo. De hecho, el descubrimiento ha sido publicado en The EMBO Journal, considerada como una de las cinco mejores publicaciones científicas del mundo.

Estos hallazgos desafían el hasta ahora aceptado modelo de trabajo de la función de los oncogenes en el cáncer. Además, estas observaciones, más allá de su impacto en las actuales teorías de la génesis del mieloma múltiple, también tienen importantes implicaciones clínicas ya que implica que los tratamientos del mieloma múltiple necesitan ser complementados con tratamientos que destruyan las células madre del cáncer.

Este descubrimiento explica un hecho que se sabe hace mucho tiempo: que aunque la mayor parte de los pacientes con mieloma múltiple responden a la terapia, tan sólo una minoría son curados. Ahora, el desafío pasa por encontrar la manera de destruir las células. 'Los modelos de ratones que hemos desarrollado son herramientas únicas para hacer frente a este desafío. Esperamos que esta investigación dé lugar no sólo a nuevos conceptos de la biología y desarrollo del mieloma múltiple, sino que también proporcione la base para el desarrollo tanto de una nueva estrategia en el tratamiento del mismo como de nuevos métodos para evaluar la eficacia del tratamiento'.

Hoy en día, sólo se puede saber que una persona tiene cáncer cuando aloja 1.000 millones de células cancerígenas dentro del organismo, puesto que la tecnología no permite ver por debajo de ese umbral. Este avance tiene su implicación en la identificación de estas células, en su medición, en saber si tras un tratamiento quedan células en el organismo, cuáles quedan y cuántas.

La otra aplicación pasa por desarrollar terapias, proceso que es más lento. 'Al final, si se encuentran dianas específicas, el desarrollo de los productos lo van a hacer las grandes empresas farmacéuticas y/o biotecnológicas. Es un objetivo que es escapa a las posibilidades del grupo de investigación por la inversión que necesita', precisa el investigador. Si bien, el grupo trabaja ya en establecer alianzas con empresas farmacéuticas y/o biotecnológicas con el fin de desarrollar productos que destruyan estas células.

miércoles, 11 de julio de 2012

El síndrome mielodisplásico se relaciona con células madre anómalas


Tal como sospechaban los investigadores, unas células madre anómalas en la médula ósea desencadenan el desarrollo de los síndromes mielodisplásicos, unas enfermedades sanguíneas graves que afectan a la médula ósea y que pueden desembocar en leucemia, según un estudio reciente.

Los nuevos hallazgos, que aparecen en la revista “Blood”, podrían llevar a mejores tratamientos para el síndrome mielodisplásico y los cánceres relacionados con el síndrome, sugirieron en un comunicado de prensa del Colegio de Medicina Albert Einstein de la Universidad de Yeshiva, en la ciudad de Nueva York.

"Los investigadores han sospechado que [el síndrome mielodisplásico] es una 'enfermedad de las células madre', y finalmente tenemos las pruebas", señaló la autora coprincipal del estudio Amit Verma, profesora asociada de medicina y de biología del desarrollo y molecular del Einstein, y oncóloga del Centro Montefiore Einstein para la Atención del Cáncer.

"De igual importancia es que hallamos que incluso tras el tratamiento estándar [para el síndrome mielodisplásico], las células madre anómalas persisten en la médula ósea. Así que aunque el paciente podría estar en remisión, esas células madre no mueren y la enfermedad regresa inevitablemente. Según nuestros hallazgos, está claro que necesitamos eliminar las células madre anómalas para mejorar las tasas de curación", explicó Verma en el comunicado de prensa.

Para el estudio, los investigadores analizaron células madre de la médula ósea y las células progenitoras, o sea las células formadas por las células madre, de 16 pacientes con varios tipos de síndrome mielodisplásico. Compararon esas células con las de 17 personas que no sufrían el síndrome.

Los investigadores hallaron extensas variaciones genéticas y epigenéticas (relacionadas con factores ambientales) en las células madre y progenitoras de los pacientes de síndrome mielodisplásico. Las anomalías eran más obvias en los que tenían las formas más graves de la enfermedad, anotaron los investigadores.

"Nuestro estudio ofrece una nueva esperanza para que el síndrome mielodisplásico pueda ser tratado con mayor eficiencia, mediante terapias que se dirijan específicamente a los genes desregulados en las células madre y progenitoras precoces", señaló en el comunicado de prensa el autor coprincipal del estudio, el doctor Ulrich Steidl, profesor asistente de biología celular y medicina del Einstein. "Además, nuestros hallazgos podrían ayudar a detectar la enfermedad residual mínima en los pacientes en remisión, permitiendo estrategias más individualizadas de tratamiento que erradiquen la enfermedad de forma permanente".