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sábado, 11 de junio de 2016

Una empresa española crea el primer medicamento veterinario basado en células madre

Fuente: http://www.elmundo.es/economia/2016/06/06/575538d1e2704eac3e8b460d.html


La empresa española EquiCord-YMAS presenta ante la EMA el primer medicamento veterinario del mundo basado en células del cordón umbilical de los potros para la artritis de los caballos, abriendo paso a la vía humana.


Imagen de una célula madre obtenida de un cordón umbilical.





El uso del cordón umbilical para extraer células madre no es algo exclusivo del ser humano, también se emplea en animales. Almudena Pradera, directora científica de la startup española EquiCord-YMAS, explica que la idea de aprovechar el cordón umbilical para extraer células madre surgió cuando nació su hija.


«Nuestro proyecto comenzó en 2011, cuando me ofrecieron la oportunidad de congelar el cordón umbilical de la mayor de mis hijas. En aquel momento trabajaba como veterinaria de caballos y me planteé aplicar esos mismos principios en el mundo equino».


En algunos casos, ya se extraían células madre para tratar a los propios caballos, pero se hacía por medios invasivos, como la extracción de grasa o médula ósea. Además, añade Pradera, «las células obtenidas del cordón umbilical son de mayor calidad, porque al ser más jóvenes tienen más capacidad proliferativa e inmunomoduladora».


Sin embargo, pronto estos investigadores se dieron cuenta de la razón por la que nadie más en el planeta estaba trabajando en este tema: la higiene del cordón umbilical. Y es que, al parir, el cordón cae de la yegua al suelo de la granja, sucio por definición; mientras que para producir un medicamento debe estar completamente esterilizado.


Por ello, esta startup empleó en torno a año y medio en desarrollar una solución antibiótica patentada que permite esterilizar el tejido en el camino de la granja al laboratorio.



Pradera y su equipo lanzaron su primera solución comercial en 2013, aunque de aquella se centraban en aplicaciones autólogas del cordón umbilical, es decir, buscando posibles usos de las células madre del potro en el mismo animal. Pero el sector demandaba algo muy distinto: poder llevar las ventajas de las células madre a cualquier caballo, empleando las células de potros donantes para otros animales.


En este caso, los cinco miembros de EquiCord-YMAS se centraron en la medicina regenerativa, concretamente en tratar la artritis en caballos de competición, logrando una mejoría notable en su cojera en el 78% de los casos. Además, el efecto de la terapia con células madre se prolongó hasta doce meses, «más que cualquier otro producto aprobado en veterinaria hasta el momento», se enorgullece Pradera.

Cinco personas junto a un amplio grupo de asesores en distintos temas conforman EquiCord-YMAS, con el apoyo del Parque Científico de Madrid.




Mientras que el uso autólogo de las células madre no está regulado, en el momento en que se transfieren estas células de un animal a otro se considera medicamento veterinario, con lo que EquiCord-YMAS se enfrentó a la ingente misión de superar numerosos criterios y estándares de seguridad (evitando cualquier posible efecto secundario), calidad (buenas prácticas de fabricación) y eficacia (que tratara alguna enfermedad concreta) de cara a presentar su propuesta a la Agencia Europea del Medicamento.


Un logro que, después de un amplio estudio científico en más de 30 centros ecuestres, con 45 caballos de toda clase y raza; y más de 4.500 hojas de documentación después, han conseguido el pasado mes de mayo. Ahora toca esperar a que la EMA se pronuncie sobre la idoneidad de este avance español, con el fin de que en un año pueda comercializarse finalmente este medicamento. Posteriormente será la FDA la que someterá a escrutinio esta innovación.



Aunque los plazos de aprobación y la búsqueda de pacientes son mucho más lentos en humanos que en animales, las posibilidades de las terapias con células madre son inmensas.


Sin embargo, en el caso de EquiCord-YMAS seguirán centrados en nuevas aplicaciones en animales, como las lesiones en los tendones de los propios caballos.


jueves, 24 de octubre de 2013

La Universidad de Zaragoza aplica terapias con células madre para tratar diferentes patologías animales

Fuente: http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1519210

El grupo de investigación del Laboratorio de Genética Bioquímica (LAGENBIO) de la Universidad de Zaragoza es pionero en España en el uso de medicina regenerativa para el tratamiento de patologías en animales, especialmente lesiones del aparato locomotor del caballo y lesiones oculares en perros y gatos.

LAGENBIO ha sido el primer centro de España en investigar y aplicar células madre adultas para tratar enfermedades en animales, según ha informado la Universidad de Zaragoza.

Este grupo de investigación comenzó a trabajar en 2007 con estas células y en 2009 realizó su primer tratamiento en caballos y dos años después, en perros.

El conocimiento y la experiencia adquiridos por este grupo de investigación ha permitido que hoy en día se haya convertido en un centro referente en el ámbito nacional, capaz de ofertar a clínicos y a investigadores células madre adultas procedentes de diferentes tejidos, como médula, grasa, sangre, ojo y cordón umbilical y de diferentes especies animales: caballo, perro, gato, oveja, conejo y ratón.

La Universidad de Zaragoza ha destacado que este grupo es experto en el estudio del comportamiento de las células madre para entender sus mecanismos de actuación y sus posibles efectos en el animal vivo.

Esto ha hecho posible que, en la actualidad, LAGENBIO esté colaborando con otros especialistas para que las células madre obtenidas de tejidos adultos puedan ser utilizadas tanto en medicina regenerativa como en tareas de investigación.

En la actualidad existen más de 300 ensayos clínicos en humanos en distintas fases en los que se están aplicando las células madre adultas para el tratamiento de diferentes patologías: infartos, diabetes, esclerosis múltiple, enfermedad de Crohn, lupus o leucemia.

En muchas de estas patologías pueden ser el único tratamiento posible y los resultados que se están obteniendo parecen ser esperanzadores, ha agregado la institución académica.

La utilización de células madre en animales tiene en muchas ocasiones una doble vertiente, ya que se pueden utilizar para el tratamiento de enfermedades, pero también, algunas especies como el perro y el caballo pueden ser animales modelo que permiten a los investigadores del grupo LAGENBIO obtener resultados extrapolables a la especie humana.

Aunque los resultados que se están obteniendo en el tratamiento de muchas patologías son muy satisfactorios, desde el grupo LAGENBIO se alude a la prudencia para investigar acerca de sus características de estas células y sus formas de actuación antes de utilizarlas de forma generalizada.

viernes, 11 de octubre de 2013

Terapias con células madre para animales

Fuente: http://www.farodevigo.es/sociedad-cultura/2013/09/29/terapias-carta-animales/886495.html

La empresa gallega Centauri Biotech desarrolla con éxito tratamientos individualizados con células madre para caballos de alta competición y mascotas con lesiones articulares.

Hace poco más de un año, Luis Mariñas y tres socios más, todos ellos con una amplia experiencia investigadora en biología molecular y genética en organismos públicos, decidieron dar el salto al sector privado para poner en marcha Centauri Biotech, una empresa biotecnológica, con sede en Arteixo, que desarrolla tratamientos individualizados con células madre para caballos de alta competición y mascotas, fundamentalmente perros y gatos.


Luis Mariñas decidió un día dejar su puesto como investigador en organismos públicos para dar el salto al sector privado y poner en marcha, junto a otros tres socios, todos ellos doctores en Biología y con amplia experiencia investigadora en clínica humana, en campos como la biología molecular y la genética, Centauri Biotech, una empresa biotecnológica, con sede en Arteixo y poco más de un año de vida, que desarrolla terapias individualizadas con células madre para caballos de alta competición y mascotas, fundamentalmente perros y gatos, con las que tratan lesiones articulares y enfermedades osteoesqueléticas con un elevado grado de éxito.

"Utilizamos las células madre del propio animal para regenerar los tejidos y tratar, así, lesiones inflamatorias o degenerativas de tendones, ligamentos o articulaciones y fracturas complejas en caballos de alta competición, pero también dolencias osteoesqueléticas en perros y gatos, como artritis o artrosis, que prácticamente todos los animales van a sufrir con la edad y otras, como la displasia de codo, muy prevalente en determinadas razas caninas, como el pastor alemán o el golden retrevier", apunta Luis Mariñas, quien especifica que los clientes de Centauri Biotech se encuentran, sobre todo, en grandes ciudades, como Madrid y Barcelona, en varios puntos de Andalucía y cada vez más, también, en el extranjero.

"Hay muy pocas empresas que aplican tratamientos con células madre, y están en Estados Unidos e Inglaterra. Somos, por tanto, pioneros en este campo, con una importante oportunidad de negocio en Latinoamérica, principalmente en Brasil y en Argentina, donde hay mucha cultura del caballo, con una gran afición a la hípica, al polo y al rodeo", señala.

Centauri Biotech trabaja con una red de veterinarios de clínicas universitarias y centros privados, a quienes forma para administrar sus tratamientos, que "no tienen contraindicaciones". "Uno de nuestros valores añadidos es que no somos veterinarios. Somos biólogos que ofrecemos un servicio a las clínicas veterinarias que nos lo solicitan", indica Mariñas. "Cuando nos llaman, pedimos a los veterinarios que extraigan una muestra del animal en cuestión de la que obtenemos células madre, las expandimos y, al cabo de unos quince días, que es lo que lleva el crecimiento y purificación de las células, se las enviamos en 24 horas, de nuevo, a los veterinarios para que se las inyecten", añade. Las células madre que se extraen a los animales se almacenan, además, en un biobanco, "por si fuese necesario recurrir a ellas" en el futuro.

Aunque Luis Mariñas reconoce que el tratamiento con células madre del propio animal no es barato, para mascotas como perros y gatos es "bastante asequible", matiza y asegura que el desembolso supone, a medio y largo plazo, una inversión.

"El tratamiento con células madre sustituye cirugías y largos periodos de recuperación con antiinflamatorios y antibióticos, una ventaja especialmente significativa en el caso de los caballos de alta competición, ya que en la hípica los plazos son muy importantes", subraya el socio fundador y responsable de I+D+i de Centauri Biotech, orgulloso del éxito logrado con sus terapias. "Tenemos casos de animales que llevan dos años en tratamiento y, de todos ellos, solo uno ha recaído", señala Mariñas.

Una eficacia que ya se ha traducido en varios reconocimientos para esta empresa con sede en la localidad coruñesa de Arteixo, como el primer premio nacional del Programa Biocampus de la Fundación Genoma España y la Fecyt o, más recientemente, la obtención de la medalla de plata (primer finalista) en la última edición del Premio Emprendedores XXI Galicia.

martes, 6 de agosto de 2013

La primera hamburguesa creada a partir de células madre vacunas

Fuentes: http://www.diariodenavarra.es/noticias/mas_actualidad/sociedad/2013/08/05/presentan_hamburguesa_sintetica_creada_partir_celulas_madre_126269_1035.html
http://www.elmundo.es/elmundo/2013/08/05/ciencia/1375713452.html


Científicos holandeses han presentado en Londres la primera hamburguesa creada y desarrollada artificialmente en un laboratorio a partir de células madre vacunas. 


Se ha presentado en un restaurante del oeste de Londres la primera hamburguesa elaborada a partir de células madre cultivadas en un laboratorio. Ha sido creada por un equipo de científicos de la Universidad de Maastricht liderado por el profesor Mark Post y ha costado 250.000 euros.

Durante el evento, retransmitido en directo por internet, se ha revelado también que Sergey Brin, cofundador de Google, es el principal patrocinador del proyecto. Brin, que ha puesto el dinero de su bolsillo, ha explicado que se ha implicado en el proyecto por razones de "bienestar de los animales", pues permitirá la comercialización de carne sin que se tengan que matar más animales.

La primera hamburguesa de laboratorio, que pesaba 140 gramos, ha sido cocinada en directo y luego probada por dos críticos culinarios británicos. "Tiene un sabor intenso, cercano a la carne, no tiene jugo, le falta sal y pimienta", describió Hanni Ruetzler, una de las probadoras.



El profesor Post ha dedicado tres años a desarrollar este proyecto. La elaboración de la mini-hamburguesa presentada ha durado tres meses a partir de células madre extraídas de vacas. Se le ha dado la textura de una hamburguesa normal. Se ha hecho sólo con proteína, aunque en el futuro Post y su equipo quieren añadir células de grasa.


El profesor Post espera que el coste de la hamburguesa se reduzca drásticamente cuando empiece a producirse a nivel industrial y llegue a las estanterías de los supermercados para competir con la carne de vaca normal. Se calcula que esto podría suceder en un plazo de diez a quince años. La carne de laboratorio deberá pasar los controles del regulador alimenticio y debe ser declarada apta para ser consumida.

Durante la presentación se han referido a la denominada "carne del futuro". Brin y Post se refirieron a las enormes ventajas ecológicas de este tipo de carne. La industria de la ganadería genera un 20 por ciento de todas las emisiones de gases de efecto invernadero del planeta, más incluso que el sector del transporte.

También recordaron las previsiones de las Naciones Unidas que alertan que para el año 2050 se duplicará la demanda de carne en el mundo impulsada por la demanda de la emergente clase media china y otros países en desarrollo.

lunes, 10 de junio de 2013

Valencia dispone ya del primer banco de tejidos para animales

Fuentes: http://www.20minutos.es/noticia/1838582/0/banco-celulas/tejidos-huesos/animales-valencia/
http://noticias.lainformacion.com/ciencia-y-tecnologia/ciencias-naturales/valencia-dispone-ya-del-primer-banco-de-piel-huesos-y-nervios-para-animales_C3HXHPfRXcVuq21SRQk166/


Una empresa valenciana ofrece a las clínicas veterinarias la posibilidad de aplicar los principales avances médicos en reparación y regeneración de tejidos a animales, ya que dispone del primer banco de España de células y tejidos vivos para facilitar los trasplantes en las mascotas.



El biólogo Vicente Mirabet, socio de la empresa Tisulab, ha explicado que las clínicas veterinarias tienen difícil conseguir este tipo de producto y que su objetivo es dotar a los veterinarios de "un nuevo recurso" y "devolver" así a los animales todo lo que han aportado a los humanos en el campo de la investigación y los trasplantes.

Con su laboratorio, ubicado en la Fundación del Hospital General Universitario de Valencia, la compañía almacena en perfectas condiciones (a -80 grados) huesos, tendones, piel, células o nervios, con el fin de ponerlos a disposición de quien los necesite para realizar cualquier tipo de trasplante en un animal.

"En España no existía ningún laboratorio de este tipo y de ahí la dificultad para encontrar estos productos", ha destacado Mirabet, quien trabaja en la empresa junto a su sobrino, el biotecnólogo Diego Mirabet y la bióloga Isabel Guillén.

Se trata de ofrecerles "un nuevo recurso" y si un veterinario necesita, por ejemplo, un tendón de origen canino para reparar uno roto en un perro, sepa que lo puede tener a su disposición. "Hoy por hoy era algo difícil y ahora nosotros lo estamos acercando a las clínicas veterinarias", ha apuntado.

En el ambiente totalmente aséptico de las "salas blancas" esta empresa pionera trabaja en la obtención, el procesamiento y almacenamiento de tejidos, factores de crecimiento y células madre para su uso en el ámbito de la regeneración en veterinaria.

Además, su objetivo es poder diseñar procedimientos de conservación de cualquier tipo de tejido para trasplantar que requieran los veterinarios.

Una de sus clientes ha sido Zoe, una yegua de 11 años, media tonelada de peso y de una raza alemana, a la que diagnosticaron osteoartrosis tras detectarle una cojera en ambas patas delanteras, fruto de sus años dedicada a la disciplina de saltos.

Su curación dependía de la infiltración de plasma rico en plaquetas, procesado y facilitado por Tisulab lo que, según su veterinaria, Rosana Domingo, ha proporcionado "la seguridad de saber que lo que le infiltramos es lo que toca y está en las condiciones adecuadas, por lo que se minimizan riesgos de posibles infecciones".

"Era algo imprescindible porque antes lo realizábamos pero no en las condiciones más adecuadas", ha apuntado, a la vez que ha subrayado que este laboratorio da "una oportunidad estupenda" para que en veterinaria "se puedan dar pasos agigantados y aplicar los mismos avances que en humanos".

El biotecnólogo Diego Mirabet ha explicado que los diferentes tejidos y las células que procesan en su laboratorio proceden de donaciones verificadas por un comité ético y ha asegurado que sus servicios son "asumibles".

Mirabet ha defendido que el banco de células y tejidos de Tisulab favorece la calidad de vida de los animales porque son materias vivas que "se regeneran por sí solas".

Isabel Guillén ha señalado que sólo conocen en toda Europa otro laboratorio parecido en Inglaterra y ha incidido en que su empresa está "abierta" a la colaboración con clínicas nacionales y extranjeras.

Ha apuntado que desde Estados Unidos se han puesto en contacto con ellos, "interesados en la idea" del banco de tejidos animales y ya tienen pedidos de Madrid y Barcelona.

Según la bióloga, es necesario que los veterinarios tengan mayor conocimiento sobre la posibilidad que brinda su empresa para que sepan que "tiene las mismas herramientas que podemos tener en humanos en la regeneración, con la misma ética para reproducir lo que se hace en bancos de tejido humano a nivel veterinario".

miércoles, 15 de mayo de 2013

Stem cells boom in vet clinics

Fuente: http://www.nature.com/news/stem-cells-boom-in-vet-clinics-1.12765

Patients seeking unproven stem-cell therapies in the United States often run up against government restrictions. But Vintage ‘Vinty’ Mark of Lovettsville, Virginia, had no difficulty getting such injections to treat an injured tendon in his leg. The leg improved dramatically, and Vinty went back to training — to be a racehorse.


New guidance from the US Food and Drug Administration (FDA) could, however, soon rein in veterinary uses of stem cells, a practice that has exploded in the United States over the past decade, even though most therapies are unproven. Many researchers and veterinarians say that the guidance, a draft of which the agency plans to issue by the end of the year, is overdue. But others worry that FDA interference could hamper research that could benefit animals — and their human companions.

In the absence of clear regulations, the industry has burgeoned. Vet-Stem, a company based in Poway, California, has provided stem-cell treatments to more than 5,000 horses, 4,300 dogs and 120 cats since treating its first patient in 2004. Kits provided by MediVet America, based in Nicholasville, Kentucky, have been used to produce stem-cell injections for more than 10,000 horses since 2010. University veterinary departments, independently or through spin-off companies, have offered such services to thousands more animals. Veterinarians send patients’ tissue samples to the centres to have cells extracted or, increasingly, turn to kits that allow them to extract the cells in-house.


Stem cells are most often used to treat horses, dogs and cats, but clinicians have also sought to use them to repair a lumbar fracture in a Bengal tiger and arthritis in pigs. Researchers have also found stem cells in the fat of bottle­nose dolphins, raising hopes for treating the marine-mammal versions of liver disease and type 2 diabetes. “There’s not a large vet practice that’s not using them,” says Wesley Sutter, a veterinarian at Lexington Equine Surgery and Sports Medicine in Kentucky. “Some claim [the treatment] cures everything.”

Many veterinarians offer unproven stem-cell therapies to satisfy demanding customers, says Dori Borjesson, who specializes in veterinary medicine at the University of California, Davis. “Clinicians are sucked into giving treatment” even when there’s not research to back up uses, she says.

Like the treatments sought by humans, most of those used in animals involve mesenchymal stem cells (MSCs), which can mature into a wide variety of cell types, including bone and cartilage, and have been shown to have anti-inflammatory and other beneficial effects. MSCs are extracted from fat or bone marrow and can be cultured or prepared for injection in concentrated form.

The FDA’s position on the use of MSCs in humans is clear. It says that the cells are drugs and therefore must be proved safe and effective before they can be used in treatment, except under certain conditions. No MSC treatments have been approved. But the FDA has different regulations for veterinary medicine, and these do not clearly address MSCs. The agency has not approved any veterinary stem-cell therapies, but neither has it cracked down on any. This is in stark contrast to its high-profile actions against purveyors of unproven human stem-cell treatments, such as Celltex Therapeutics of Sugar Land, Texas, which treated patients with MSCs until the FDA stepped in last September.

That doesn’t mean that the agency is not concerned, says Lynne Boxer, a veterinary medical officer in the FDA’s Office of New Animal Drug Evaluation in Rockville, Maryland. “As with any type of drug product, there are risks and benefits,” she says. “With stem cells, there is the potential for disease transmission and tumour formation.” She declines, however, to say whether current practices are against FDA rules, or to elaborate on what the new draft guidance is likely to contain.

The guidance void is irksome, says Karl Nobert, a lawyer at Squire Sanders in Washington DC, who has represented companies seeking direction from the FDA. His concern is not just professional: he is Vinty’s former owner, and says that he saw “incredible improvement” as the horse healed, with normal tendon fibres rather than scar tissue at the injury site.

Research backs up the benefits of stem-cell treatments in some applications. A 2007 double-blind study in 21 dogs showed that MSCs improved chronic osteoarthritis(1). A 2010 report showed that injections of tissue rich in MSCs helped damaged leg bones to heal in 12 horses(2). And a 2012 study, much discussed by veterinarians, showed that MSCs from bone marrow helped racehorses with tendon injuries avoid re-injury(3).

Researchers recognize that many studies of veterinary stem-cell treatments have a major weakness: they lack control groups or blinded evaluation, which are crucial to show whether the treatments truly make a difference. “It is exceptionally difficult to do blinded studies in our patients because the owners or trainers specifically seek an institution for stem-cell therapy,” says Lisa Fortier, a veterinary surgeon at Cornell University in Ithaca, New York, and a co-author of the 2010 cartilage study.

Without controlled trials, comparisons between treated and untreated animals are difficult. Owners who have paid a few thousand dollars for a therapy are more likely to follow strict rehabilitation protocols than those who have not. They are also more likely to rush horses back into action, which would skew reported recovery time, a measure of a treatment’s effectiveness. And placebo effects — on the owners — can be powerful. “The cat looks like hell to me but the owner says: ‘She looks so great. I love stem cells’,” says Borjesson.

Many veterinarians think that studying stem-cell therapies in large animals, which are more physiologically similar to humans than the mice often used in preclinical research, could be a powerful model for medicine — if studies are done right. Borjesson is running studies (with “as much blinding as possible”) of stem-cell treatments for dry eye, another eye condition called recurrent uveitis, and inflammatory bowel disease in clients’ pet dogs. She is also collaborating with researchers in human regenerative medicine, so that her findings can inform their studies of experimental therapies. And David Frisbie, a veterinary surgeon at Colorado State University in Fort Collins, is working with doctors to apply lessons from animal stem-cell treatments to joint injuries in humans.

If the pending FDA guidance clearly designates animal stem cells as drugs, veterinarians and companies who want to deploy such treatments will first have to conduct clinical trials, which Frisbie estimates could cost at least US$5 million each. Nobert, meanwhile, is optimistic that veterinary stem-cell companies and university researchers will find ways to “design creative regulatory approval strategies to streamline and expedite the review-and-approval process” — which might, in turn, influence the human stem-cell regulatory process.

Still, he worries that overly stringent FDA rules about, for example, how cells are characterized, could “make the ultimate commercial price unreasonable”.

For Vinty, it’s a moot point. He’s had his stem cells. But even with his tendon fixed, he was too slow to race. He now gives riding lessons to children.


Nature 496, 148–149 (11 April 2013) doi:10.1038/496148a





Black, L. L. et al. Vet. Ther. 8, 272–284 (2007).


Fortier, L. A. et al. J. Bone Joint. Surg. Am. 18, 1927–1937 (2010).


Godwin, E. E., Young, N. J., Dudhia, J., Beamish, I. C. & Smith, R. K. W. Equine Vet. J. 44,25–32 (2012).