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miércoles, 20 de septiembre de 2017

La terapia celular mejora las secuelas en la lesión medular crónica

Fuente: http://neurocirugia.diariomedico.com/2017/07/18/area-cientifica/especialidades/neurocirugia/la-terapia-celular-mejora-las-secuelas-en-la-lesion-medular-cronica


La terapia con células madre autólogas ha demostrado en diversos ensayos clínicos su eficacia para atenuar las secuelas en pacientes con lesión medular.



Luis Geffner, Mercedes Zurita y Jesús Vaquero junto a los pacientes Andrés Herrera, Marisa Pina y Raúl Otero, en el curso de la UAM.




"El programa de Terapia Celular para Discapacidad Neurológica del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, único en la sanidad pública, busca introducir en nuestros hospitales las técnicas de terapia celular en pacientes con secuelas de daño medular y cerebral. Por ahora, teniendo en cuenta las características de estos nuevos tratamientos, se están desarrollando como ensayos clínicos no comerciales, bajo la supervisión y aprobación de la Agencia Española del Medicamento y nuestro comité ético de Ensayos Clínicos", expone Jesús Vaquero, jefe de Servicio de Neurocirugía del mencionado centro madrileño. Vaquero dirige un curso, enmarcado dentro de este programa, que tiene lugar en la Universidad Autónoma de Madrid.


El catedrático de Neurocirugía, junto a Mercedes Zurita, directora técnica de la Sala de Producción Celular, la "sala blanca" donde se elabora el fármaco a partir de las células de los enfermos, explicaron todo el proceso de investigación que les ha llevado al actual tratamiento en lesión medular prostraumática y en daño cerebral adquirido. Zurita ha detallado los resultados obtenidos en las diferentes secuelas de la lesión medular, desde la recuperación de la sensibilidad a la mejoría en el control de esfínteres o en la función sexual.


Algunos de los pacientes que han participado en esos ensayos pioneros también participan en el curso, contando desde su perspectiva los beneficios del tratamiento. De hecho, como Zurita ha recordado, "sin ellos no habríamos llegado a este punto del conocimiento; como suelo decirles bromeando somos un equipo: los pacientes mejoran con esta terapia pero nosotros, clínicos e investigadores, aprendemos de ellos". Para Vaquero, además, es importante explicar bien a los pacientes qué puede conseguirse con estos tratamientos, siempre con las necesarias garantías de seguridad. En ese aspecto, el neurocirujano ha lamentado la proliferación de tratamientos "similares" en clínicas privadas que no respetan esas garantías, generan falsas expectativas y hacen un enorme daño al desarrollo de la terapia celular.


El curso se clausura con una conferencia del profesor Luis Geffner, director del Grupo de trabajo Células madre/Stem Cells de Ecuador, y uno de los pioneros de estos tratamientos en Latinoamérica; de hecho, su grupo publicó uno de los primeros estudios clínicos de terapia celular en lesionados medulares.

sábado, 29 de abril de 2017

Desarrollada una terapia génica que podría restaurar el movimiento en lesionados medulares

Fuente: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-desarrollada-terapia-genica-podria-restaurar-movimiento-lesionados-medulares-201704251819_noticia.html


Investigadores logran crear las neuronas responsables de la transmisión de señales en la médula espinal y de controlar el movimiento a partir de células madre.







Científicos de los Institutos Gladstone en San Francisco (EE.UU.), han ‘creado’ un tipo especial de neuronas a partir de células madre humanas que podrían potencialmente reparar las lesiones de la médula espinal. Estas células, denominadas ‘interneuronas V2a’, transmiten señales en la médula espinal para ayudar a controlar el movimiento, y cuando los investigadores las trasplantaron en las médulas espinales de modelos animales –ratones–, germinaron y se integraron con las células ya existentes.


Como explica Todd McDevitt, director de esta investigación publicada en la revista «Proceedings of the National Academy of Sciences», «las interneuronas pueden reorientarse después de lesiones de la médula espinal, lo que las convierte en un prometedor objetivo terapéutico. Nuestro objetivo es volver a conectar los circuitos dañados mediante la sustitución de interneuronas dañadas para crear nuevos caminos para la transmisión de señales en el área de la lesión».



Las interneuronas V2a transmiten señales del cerebro a la médula espinal, donde finalmente se conectan con las neuronas motoras que se proyectan hacia los brazos y las piernas. Las interneuronas cubren largas distancias y se proyectan hacia arriba y hacia abajo de la médula espinal para iniciar y coordinar el movimiento muscular, así como la respiración. El daño sobre las interneuronas V2a puede interrumpir las conexiones entre el cerebro y las extremidades, lo que contribuye a la parálisis consecuente con las lesiones de la médula espinal.



A día de hoy se están desarrollando ensayos clínicos en los que se están evaluando distintas terapias de reemplazo para tratar las lesiones de la médula espinal. La mayoría de estos ensayos implican células progenitoras neurales derivadas de células madre, que pueden convertirse en varios tipos diferentes de células del cerebro o de la médula espinal, y oligodendrocitos, que crean las vainas de mielina que aíslan y protegen las células nerviosas. Sin embargo, estos enfoques no pueden producir de manera fiable los tipos específicos de neuronas adultas de la médula espinal, como las interneuronas V2a, que transmiten a largas distancias y reconstruyen la propia médula.



En el nuevo estudio, los autores han sido capaces de producir, por primera vez, interneuronas V2a de células madre humanas. Y para ello, diseñaron un cóctel de sustancias químicas que promovieron el desarrollo de células madre en células progenitoras de la médula espinal y, posteriormente, en interneuronas V2a. Además, y una vez ajustada la ‘receta’ del cóctel, los científicos fueron capaces de crear grandes cantidades de interneuronas V2a a partir de las células madre.


Como indica Jessica Butts, co-autora de la investigación, «nuestro reto principal fue encontrar el momento y la concentración correctos de las moléculas de señalización que producirían interneuronas V2a en lugar de otros tipos de células neuronales, como las neuronas motoras. Utilizamos nuestro conocimiento sobre cómo se desarrolla la médula espinal para identificar la combinación correcta de productos químicos y mejorar nuestro procedimiento para obtener la mayor concentración de interneuronas V2a».



Finalmente, los autores trasplantaron las interneuronas V2a en las médulas espinales de ratones sanos. En su nuevo entorno, las células maduraron apropiadamente y se integraron con las células existentes de la médula espinal. Es importante destacar que los animales se movieron normalmente después de que se trasplantaron las interneuronas y no mostraron signos de deterioro.


El siguiente paso, como informan los propios autores, será trasplantar las células en ratones con lesiones de la médula espinal para ver si estas interneuronas V2a pueden ayudar a restaurar el movimiento perdido tras el daño. También están interesados en explorar el papel potencial de estas células en modelos de trastornos neurodegenerativos del movimiento como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

domingo, 23 de octubre de 2016

Consiguen regenerar células de la médula espinal en ratones

Fuente: http://www.tendencias21.net/Consiguen-regenerar-celulas-de-la-medula-espinal-en-ratones_a43309.html


Investigadores de EE.UU. han conseguido regenerar células nerviosas maduras en la médula espinal de ratones. Aunque el método no está listo para usarse en humanos, muestra cómo las células gliales, las células no neuronales más abundantes del sistema nervioso, pueden transformarse en células más primitivas, tipo células madre, que luego se convierten en células nerviosas adultas.



Lei-Lei Wang (izda.) y Chun-Li Zhang. 




Investigadores del UT Southwestern Medical Center (Texas, EE.UU.) han impulsado con éxito la regeneración de células nerviosas maduras de la médula espinal de mamíferos adultos, un logro que algún día podría traducirse en mejores terapias para los pacientes con lesiones de la médula espinal. 


"Esta investigación sienta las bases para la medicina regenerativa para lesiones de la médula espinal. Hemos descubierto los puntos de control moleculares y celulares críticos en una vía involucrada en el proceso de regeneración, que puede ser manipulada para impulsar la regeneración de las células nerviosas después de una lesión de la médula", dice el autor principal, Chun-Li Zhang, profesor de biología molecular, en la nota de UT Southwestern. 


Zhang advierte de que esta investigación en ratones, publicada por Cell Reports, se encuentra todavía en fase de experimentación temprana y no está lista para usarse en humanos. 


"Las lesiones de la médula espinal pueden ser fatales o causar discapacidad grave. Muchos supervivientes presentan parálisis, pérdida de calidad de vida, y enormes cargas financieras y emocionales", dice la autora principal, Lei-Lei Wang, investigadora postdoctoral en el laboratorio de Zhang cuya serie de análisis in vivo (en animales vivos) llevaron al descubrimiento. 


Las lesiones de la médula espinal pueden dar lugar a daños irreversibles de la red neuronal que, en última instancia, pueden poner en peligro las funciones motoras y sensoriales. Estos resultados surgen debido a que las médulas espinales adultas tienen una capacidad muy limitada para regenerar neuronas dañadas, dice Zhang. 


El laboratorio de Zhang se centra en las células gliales, el tipo no neuronal más abundante de células del sistema nervioso central. Las células gliales apoyan a las células nerviosas en la médula y forman tejido cicatricial espinal en respuesta a una lesión. En 2013 y 2014, el laboratorio de Zhang creó nuevas células nerviosas en el cerebro y la médula espinal de ratones mediante la introducción de factores de transcripción que promovieron la transición de las células gliales adultas a estados más primitivos, similares a los de las células madre, y luego consiguió que maduraran y se convirtieran en células nerviosas adultas. 


El número de nuevas células nerviosas de la columna generadas por este proceso fue bajo, pero llevó a los investigadores a centrarse en maneras de amplificar la producción de neuronas adultas.






En un proceso de dos etapas, los investigadores silenciaron primero partes de la vía de la proteína p53-p21, que actúa como un obstáculo para la reprogramación de las células gliales en las células primitivas, con potencial de convertirse en células nerviosas. A pesar de que se eliminó el bloqueo con éxito, muchas células no pudieron avanzar más allá de la etapa de células tipo-células madre.


En el segundo paso, se buscó en los ratones factores que pudieran aumentar el número de células primitivas que maduraran hacia neuronas adultas. Se identificaron dos factores de crecimiento -BDNF y Noggin- que llevan a cabo este objetivo, dice Zhang. Usando este enfoque, los investigadores multiplicaron el número de nuevas neuronas maduras por diez. 


"Silenciar la vía p53-p21 dio origen a células progenitoras (similares a las células madre), pero sólo unas pocas maduraron. Cuando se añadieron los dos factores de crecimiento, maduraron decenas de miles de progenitoras", dice Zhang. 


Otros experimentos en los que buscaron marcadores biológicos que se encuentran comúnmente en la comunicación de las células nerviosas indicaron que las nuevas neuronas pueden formar redes, agrega. 


"Debido a que se piensa que la activación de p53 protege a las células de una proliferación incontrolada, como en el cáncer, hicimos un seguimiento de ratones que mostraron una inactivación temporal de la vía p53 durante 15 meses sin observar ningún aumento del riesgo de cáncer en la médula espinal", dice. 


"Nuestra capacidad para producir con éxito una gran población de neuronas nuevas y de diversos subtipos en la médula espinal adulta proporciona una base celular para una terapia basada en la regeneración de las lesiones de la médula espinal. Si se confirma en estudios futuros, esta estrategia podría allanar el camino para el uso de las propias células gliales del paciente, evitando de este modo los trasplantes y la necesidad de terapia inmunosupresora", dice Zhang. En el estudio han participado también científicos de China y de la Universidad de Indiana (EE.UU.).




Referencia bibliográfica: 

Lei-Lei Wang, Zhida Su, Wenjiao Tai, Yuhua Zou, Xiao-Ming Xu, Chun-Li Zhang: The p53 Pathway Controls SOX2-Mediated Reprogramming in the Adult Mouse Spinal Cord. Cell Reports (2016). DOI: 10.1016/j.celrep.2016.09.038.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Una terapia con células madre permite recuperar la función motora a lesionados medulares

Fuente: http://www.elmundo.es/madrid/2016/09/21/57e2a2d2268e3e70428b461b.html


Los resultados de la terapia son "esperanzadores": el 50% de los pacientes recupera la función motora.



"Hace 20 años que la vida se me vino abajo. Necesitaba volver a caminar y mi única salvación era que la investigación diese sus frutos", cuenta Maria Luisa emocionada. Un accidente en moto en Formentera le ha obligado a pasar un tercio de su vida postrada en una silla de ruedas, pero hace dos años su situación dio un giro de 180º. Harta de sentirse frustrada, en 2014 acudió al hospital Puerta de Hierro para someterse a una terapia celular para lesionados medulares.


Era consciente de que sólo era un ensayo clínico, pero gracias a ello ahora puede ponerse de pie con ayuda y siente cuando alguien le toca las piernas. La alegría de lo experimentado hasta el momento se transmite en su mirada. "Para mí esto ha sido volver a vivir", comenta. Ya no quiere recordar aquel día en el que el destino acabó con su movilidad. "No me gusta hablar del pasado, me gusta hablar de que ya me pongo de pie y voy a volver a caminar", sentencia.


Tras 20 años de investigación en el hospital Puerta de Hierro, gracias al apoyo económico de la fundación Mapfre y la Fundación Rafael del Pino, el resultado del primer ensayo clínico de la terapia, que comenzó en 2014, ha dado unos resultados "esperanzadores", según ha asegurado el Doctor Jesús Vaquero, neurocirujano y cabeza de la investigación. "Hemos observado que el 50% de los pacientes recupera la función motora, en todos los casos se ha registrado una mejoría de la sensibilidad y la rigidez, más de un 80% sufre una mejoría en el control de esfínteres, y también nos cuentan que mejoran en su función sexual", destaca Vaquero.


La innovadora terapia consiste en implantar al lesionado células madre mesenquimales -que se regeneran y dan origen a diferentes tipos de tejido- del propio paciente en el lugar exacto de la lesión medular. Una técnica que, según Vaquero, es "personalizada" en función del lugar donde cada uno tenga la lesión.


Esta terapia, innovadora en España, ha atraído a la capital a pacientes llegados de todos los puntos de España, pero, de momento, hay quienes como Quim todavía están esperando para poder recibir el tratamiento. Es lesionado medular desde hace 16 años y asegura que lleva pidiendo que le incluyan en el tratamiento desde el año 2007. "Estamos en la infancia de todo esto, va a dar mucho de sí. Yo estoy en lista de espera, somos muchos y depende del tipo de lesión de cada uno", asegura.


La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, presente durante el acto, ha resaltado "la valentía y ganas de lucha de todos los enfermos medulares" ya que "como todos sabemos, los daños en el sistema nervioso central constituyen un drama personal, familiar y social". Para ella, esta terapia "no abre la puerta -en referencia a la curación- sino que la puerta ya está abierta. Lo que hay que hacer es cruzarla y seguir avanzando".


El sentimiento, sin embargo, no es tan esperanzador para otros como Raúl Otero, que tiene 42 años y es parapléjico desde los 17. Como a la mayoría de sus compañeros, fue un accidente de tráfico lo que le robó la movilidad en la zona inferior del cuerpo. "He notado poco a poco que la musculación de la espalda cogía fuerza, más sensibilidad... pero todavía estoy asimilando los cambios". Al preguntarle si, como otros de sus compañeros, espera poder volver a caminar, su respuesta es prudente: "Yo no me quiero hacer ilusiones. Hay que trabajar duro y veremos cómo van las cosas", replica.


La terapia está financiada por la Fundación Mapfre, que ha invertido en el proyecto cerca de un millón y medio de euros, y la Fundación Rafael del Pino, que ha contribuido con 452.000 euros.

Doce lesionados medulares recuperan sensibilidad y movimiento tras un tratamiento con sus células madre

Fuente: http://www.abc.es/sociedad/abci-doce-lesionados-medulares-recuperan-sensibilidad-y-movimiento-tras-tratamiento-celulas-madre-201609211653_noticia.html


El Hospital Puerta de Hierro de Madrid presenta los resultados de la primera terapia celular con parapléjicos.


De izquierda a derecha, la Infanta Elena, Antonio Huertas, Cristina Cifuentes y Jesús Vaquero con uno de los pacientes que ha participado en el ensayo del Hospital Puerta de Hierro de Madrid.




«A los 15 días ya tenía sensaciones nuevas en mi cuerpo». «Empecé a notar un calor, un hormigueo por las piernas». «En la ducha he vuelto a sentir el agua cayendo por mi espalda». «He empezado a dar los primeros pasos dentro de la piscina». Son las sensaciones de David, Marisa, Degant, Mercedes..., cuatro de los doce pacientes con lesión medular que han participado en el primer ensayo clínico español que valora la eficacia y seguridad de la terapia con células madre en parapléjicos.


La investigación, realizada en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid con el apoyo económico de la Fundación Mapfre y la Fundación Rafael del Pino, es el fruto de un trabajo de más de veinte años y del empeño personal de un médico, el neurocirujano Jesús Vaquero. Tras demostrar la capacidad regenerativa de la terapia celular en ratones y cerdos, Vaquero logró autorización para probar el tratamiento con pacientes reales. El ensayo comenzó en julio de 2013 y ahora se acaban de publicar sus conclusiones en la revista científica «Cytotherapy».


Los resultados son mucho más que esperanzadores. Aunque los pacientes tratados aún necesitan sus sillas de ruedas y muletas para desplazarse, todos han experimentado alguna mejoría. El cien por cien ha recuperado algún tipo de sensibilidad y han mejorado su espasticidad —rigidez muscular—; el 75% ha notado un aumento del control de esfínteres y más de la mitad han mejorado su dolor y recuperado parte de su función motora. Los pacientes varones también han experimentado una mejoría de su función sexual.


«No es la curación de las lesiones medulares, pero hemos dado el primer paso», se apresuró a explicar Jesús Vaquero durante la presentación de los primeros resultados del ensayo. La presentación congregó en el hospital madrileño a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, al consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos, y a la Infanta Doña Elena, directora de proyectos sociales de la Fundación Mapfre.


Arropando al investigador también estaban sus pacientes y frente a la cautela de su médico, una de las participantes en el ensayo no dudó: «Para mí este tratamiento ha sido como volver a vivir. Siento un gran agradecimiento hacia el hospital y el doctor Javier Vaquero». Quien hablaba era Marisa Pina, parapléjica desde que hace veinte años un accidente de moto le postró para siempre en una silla de ruedas. Ahora cada día descubre sensaciones nuevas en su cuerpo. «Un día me di cuenta de que podía girarme en la cama, otro de que era capaz de contraer la tripa».


La investigación ha involucrado a los pacientes más difíciles, «aquellos que no tenían ninguna posibilidad de recuperación», explicó Vaquero. Lesionados medulares de larga duración —con una media de cuatro años en una silla de ruedas— y con la médula seccionada a la altura de la zona dorsal. A todos se les aplicó el mismo tratamiento, pero adaptado a cada lesión. Pasaron por el quirófano para limpiar las cicatrices y adherencias de la lesión y en el mismo acto quirúrgico recibieron varias dosis de células madre aisladas de su propia médula ósea. Después una segunda dosis de sus propias células madre tres meses después. Además del tratamiento médico, todos mantuvieron una terapia rehabilitadora intensiva que mantienen a día de hoy.


El responsable del ensayo cree que los pacientes aún pueden seguir avanzando. «Todos van a mejorar con el tiempo», apunta el neurocirujano. «Pero si no lo hiciera, solo por lo que he conseguido ya, a mí me habría merecido la pena», aseguraba Degant Cerviño. Este joven de 38 años también se quedó inmóvil tras un accidente de moto. «Después del tratamiento controlo mejor mi cuerpo, mi equilibrio, mi posición, mis esfínteres.. Todas mis nuevas sensaciones son emocionantes».


Todo el trabajo de investigación, cultivo, aislamiento de células y cirugía se llevó a cabo en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid. Los pacientes, sin embargo, procedían de varios puntos del país. De Andalucía, País Vasco, Cataluña... «Podemos decir que esta investigación es “marca España”», apuntó Jesús Sánchez Martos, consejero de Sanidad de Madrid.


El hospital madrileño ahora está involucrado en una nueva investigación con diez pacientes con lesiones incompletas de médula. A ellos se les aplicarán inyecciones con las células madre obtenidas de su médula ósea aunque en esta ocasión no se hará cirugía para evitar cualquier daño a su médula.


De momento, ya se han aprendido muchas cosas con esta primera prueba. Por ejemplo, que cuantas más células madre se introduzcan en la zona lesionada, mejores resultados se obtienen; que los pacientes jóvenes con ganas de luchar logran más beneficios porque la rehabilitación es fundamental o que la médula no debe estar seccionada por completo para que el tratamiento funcione.

Resultados prometedores de una terapia celular en 12 lesionados medulares

Fuente: http://neurocirugia.diariomedico.com/2016/09/21/area-cientifica/especialidades/neurocirugia/resultados-prometedores-de-una-terapia-celular-en-12-lesionados-medulares


El equipo de Jesús Vaquero, del Hospital Puerta de Hierro, presenta los primeros resultados clínicos de sus ensayos con células madre adultas en lesionados medulares.



La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes (en el centro), con el consejero de Sanidad (Jesús Sánchez Martos, segundo de pie por la izquierda) y el gerente del Hospital Puerta de Hierro (Ricardo Herranz, primero de pie por la izquierda), junto a varios pacientes lesionados medulares, en la presentación de los datos del ensayo clínico.





Una terapia personalizada con células madre mesenquimales se ha demostrado segura y ha propiciado mejoras en aspectos clínicos y de calidad de vida de 12 pacientes con paraplejia completa y crónicamente establecida. Son los primeros resultados clínicos del proyecto en el que trabaja el equipo del neurocirujano Jesús Vaquero, del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda, desde hace dos décadas, que se han presentado en un acto presidido por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.


La terapia consiste en la administración de células madre mesenquimales autólogas en el lugar exacto de la lesión medular. El procedimiento quirúrgico se realiza de acuerdo a las características de neuroimagen de cada lesión y el medicamento basado en células madre se prepara en la sala blanca de la que dispone el hospital.


Los resultados de este primer ensayo en fase I/II iniciado en julio de 2013 y publicado en Cytotherapy son esperanzadores, pero Vaquero ha puntualizado que "es un camino largo". El proyecto ha contado con el apoyo económico de la Fundación Mapfre y la Fundación Rafael del Pino. En la presentación también han estado presentes, entre otros, el consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos, y el gerente del Hospital Puerta de Hierro, Ricardo Herranz.


Se ha registrado una mejoría de la sensibilidad y de la espasticidad en todos los casos, mejoría en el control de esfínteres en más del 80 por ciento de los pacientes, mejoría de la función sexual y del dolor y recuperación de la función motora en más del 50 por ciento de los pacientes.


Desde que se inició el proyecto, Vaquero y su equipo han evaluado a 565 pacientes, han efectuado 110 liberaciones del medicamento y han tratado a 47 pacientes en los cuatro ensayos clínicos en marcha. En los próximos meses se publicarán nuevos resultados.


El procedimiento se inicia en el quirófano, en el que se extrae médula ósea del paciente que se lleva a la sala blanca, donde se separan las células. Una vez obtenidas las células madre estromales, se cultivan para conseguir su multiplicación y se prepara el medicamento utilizando como medio plasma sanguíneo del propio paciente. Este medicamento, aprobado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), se inyecta en la zona dañada de la médula espinal y en líquido cefalorraquídeo. Al cabo de un tiempo, se administra también intramedularmente una dosis de recuerdo. Concluida esa primera fase, comienza otra sumamente importante de rehabilitación.


En palabras de Vaquero, con este tratamiento el equipo ha conseguido reproducir "al 100 por cien los resultados en animales". La investigación ha revelado que estas células madre adultas son capaces de transformarse en los diferentes tejidos en los que se colocan, pero también "pueden activar las células madre del sistema nervioso", así como actuar como "bombas biológicas"que propician la liberación de sustancias que actúan sobre el sistema nervioso lesionado.

Una terapia experimental de células madre permite a un tetrapléjico usar los brazos

Fuente: http://www.tendencias21.net/Una-terapia-experimental-de-celulas-madre-permite-a-un-tetraplejico-usar-los-brazos_a43149.html


Una terapia experimental con células madre ha conseguido que un hombre de 21 años, paralizado del cuello para abajo por un accidente, consiga 90 días después alimentarse por sí mismo, usar su teléfono móvil, o abrazar a sus amigos y familiares. Las células AST-OPC1 se hacen a partir de células madre embrionarias, y se inyectan en la médula espinal.



Boesen, levantando pesas.




El Centro Médico Keck, de la Universidad de California (USC, EE.UU.), anunció que un equipo de médicos es el primero de California en inyectar un tratamiento experimental a partir de células madre, AST-OPC1, en la columna cervical dañada de un hombre recientemente paralizado de 21 años de edad, como parte de una ensayo clínico multicentro. 


El 6 de marzo, cerca de su 21º cumpleaños, Kristopher (Kris) Boesen, de Bakersfield, sufrió una lesión traumática en su columna cervical cuando su coche patinó en una carretera mojada, chocó contra un árbol y se estrelló contra un poste de teléfono. 


A sus padres, Rodney y Annette Boesen, se les advirtió de que había una alta probabilidad de que su hijo estuviera permanentemente paralizado del cuello hacia abajo. Sin embargo, también les dijeron que Kris podría participar en un estudio clínico que podría ayudarle. 


Al frente del equipo quirúrgico y trabajando en colaboración con el Centro Nacional de Rehabilitación Rancho Los Amigos y Keck Medicine, Charles Liu, director del Centro de Neurorrestauración de la USC, inyectó una dosis experimental de 10 millones de células AST-OPC1 directamente en la médula espinal cervical de Boesen, a principios de abril. 


"Por lo general, los pacientes con lesión de la médula espinal se someten a cirugía que estabiliza la columna, pero en general eso hace muy poco por restaurar la función motora o sensorial", explica Liu en la noticia de la USC. "Con este estudio, estamos probando un procedimiento que puede mejorar la función neurológica, y podría marcar la diferencia entre estar permanentemente paralizado y ser capaz de utilizar los brazos y las manos. Restaurar ese nivel de funcionamiento podría mejorar significativamente la vida diaria de los pacientes con lesiones severas de la médula". 


Dos semanas después de la cirugía, Boesen comenzó a mostrar signos de mejora. Tres meses más tarde, es capaz de alimentarse por sí mismo, utilizar su teléfono móvil, escribir su nombre, manejar una silla de ruedas motorizada y abrazar a sus amigos y familiares. La mejora de la sensación y el movimiento en ambos brazos y las manos también hace que le sea más fácil cuidar de sí mismo, e imaginar una vida vivida de manera más independiente. 


"A los 90 días del tratamiento, ha ganado una mejora significativa en su función motora, hasta dos niveles de la médula espinal", dice Liu. "En su caso, dos niveles de la médula espinal significan usar las manos para cepillarse los dientes o hacer funcionar un ordenador". Los médicos son prudentes a la hora de predecir futuros progresos de Boesen.



Para poder participar en el ensayo clínico, los pacientes deben estar entre las edades de 18 y 69 años, y su situación debe ser lo suficientemente estable como para recibir una inyección de AST-OPC1 entre los días 14º y 30º después de la lesión. 


Debido a que el margen para realizar la cirugía era apretado, hizo falta que todo fuera según lo previsto para que pudiera aplicársele al paciente la terapia. 


Una vez que tomó la decisión de participar en el estudio, decenas de médicos, enfermeras y especialistas en rehabilitación entraron en acción. Debido a que tenía que proporcionar confirmación de voz a su deseo de participar en el estudio, tenía que ser capaz de respirar sin un ventilador. Quitar la respiración asistida a un paciente en general es un proceso de tres semanas. Lo hizo en cinco días con la ayuda de un equipo de cuidados respiratorios. Firmó los papeles y comenzó una semana de evaluaciones, análisis y otras pruebas antes de la cirugía. 


A principios de abril, un equipo quirúrgico del Hospital Keck inyectó cuidadosamente 10 millones de células AST-OPC1 directamente en la columna cervical de Kris. Casi seis semanas más tarde, Kris fue dado de alta y regresó a Bakersfield para continuar su rehabilitación. Los médicos revisaron su progreso siete días, 30 días, 60 días y 90 días después de la inyección, y lo harán también a los 180 días, 270 días y un año. 


El procedimiento de células madre que recibió Boesen es parte de un estudio clínico en fase 1 / 2a que evalúa la seguridad y eficacia de dosis crecientes de células AST-OPC1 desarrolladas por Asterias Biotherapeutics, con sede en Fremont (California). 


Las células AST-OPC1 se hacen a partir de células madre embrionarias mediante su conversión cuidadosa en células progenitoras de oligodendrocitos (OPC), que son células que se encuentran en el cerebro y la médula espinal y que soportan el funcionamiento saludable de las células nerviosas. 


En estudios de laboratorio anteriores, se vio que las AST-OPC1 producen factores neurotróficos, estimulan la vascularización e inducen la remielinización de los axones desnudos. Todos son factores críticos en la supervivencia, el re-crecimiento y la conducción de los impulsos nerviosos a través de los axones en el lugar de la lesión, según Edward D. Wirth III, director médico jefe de Asterias e investigador principal del estudio, denominado SCiStar. 


Keck es uno de los seis lugares de EE.UU. autorizados a inscribir participantes y a administrar la dosis del ensayo clínico. Los primeros resultados preliminares de datos de un grupo de pacientes de este estudio estarán disponibles en unos días. Boesen y los médicos cuentan su experiencia en este vídeo.


sábado, 2 de abril de 2016

Regeneran el haz corticoespinal por primera vez

Fuente: http://www.diariomedico.com/2016/03/28/area-cientifica/especialidades/neurologia/regeneran-el-tracto-cortioespinal-por-primera-vez



Las células madre neurales promueven la regeneración del haz corticoespinal lesionado en ratas.



En un experimento con ratas, un grupo de investigadores de la Universidad de California San Diego, en La Jolla, junto a científicos de las universidades de Wisconsin y de Hokkaido (Japón) han logrado regenerar tejido dañado del tracto corticoespinal con neuronas derivadas de células madre multipotentes.


El tratamiento se ha reflejado en un beneficio funcional para los animales, según describen en un estudio en Nature Medicine.


Nunca antes se ha conseguido regenerar el haz corticoespinal con éxito, apunta el autor principal del estudio, Mark Tuszynski, director del Instituto de Neurociencia Traslacional de la UC San Diego: "Muchos lo han intentado y muchos han fracasado, incluidos nosotros en trabajos anteriores".


Ahora lo han logrado, añade, gracias al empleo de células madre neurales, a las que recurrieron "por primera vez para determinar si, a diferencia de cualquier otro tipo de célula probado, servirían en la regeneración. Y para nuestra sorpresa, así lo hicieron".


En concreto, los investigadores injertaron células progenitoras neurales multipotentes en las áreas de la lesión de la médula espinal de las ratas. Las células madre estaban dirigidas para diferenciarse específicamente en la médula espinal, como se demostró, generando sinapsis funcionales que mejoraron los movimientos de las extremidades anteriores en las ratas.


El hallazgo cuestiona la creencia existente de que las neuronas corticoespinales carecen de mecanismos internos regeneradores.


En trabajos anteriores, se había constatado la recuperación funcional en ratas con lesión medular tras varios tratamientos, pero ninguno había logrado la regeneración del haz corticoespinal. En los seres humanos, el tracto corticoespinal se extiende desde la corteza cerebral por el encéfalo hacia la médula espinal.


En los seres humanos, "en ausencia de regeneración del tracto corticoespinal, como ocurría en los estudios anteriores, resultaba dudoso que la mayoría de las terapias mejorasen la función. Ahora que podemos regenerar el sistema motor más importante para los seres humanos, creo que el potencial para que llegue a los pacientes es más prometedor", dice Tuszynski.


No obstante, aún hay mucho trabajo que hacer antes de llegar a la clínica. Hay que establecer la seguridad y el beneficio funcional a largo plazo en los animales. "Tenemos que idear métodos para transferir el tratamiento en los modelos animales más grandes. Y hay que identificar cuál es el mejor tipo de células madre neurales humanas".


Unraveling the mystery of stem cells

Fuente: http://www.sciencecodex.com/unraveling_the_mystery_of_stem_cells-178687


How do neurons become neurons? They all begin as stem cells, undifferentiated and with the potential to become any cell in the body.


Until now, however, exactly how that happens has been somewhat of a scientific mystery. New research conducted by UC Santa Barbara neuroscientists has deciphered some of the earliest changes that occur before stems cells transform into neurons and other cell types.


Working with human embryonic stems cells in petri dishes, postdoctoral fellow Jiwon Jang discovered a new pathway that plays a key role in cell differentiation. The findings appear in the journal Cell.


"Jiwon's discovery is very important because it gives us a fundamental understanding of the way stem cells work and the way they begin to undergo differentiation," said senior author Kenneth S. Kosik, the Harriman Professor of Neuroscience Research in UCSB's Department of Molecular, Cellular, and Developmental Biology. "It's a very fundamental piece of knowledge that had been missing in the field."


When stem cells begin to differentiate, they form precursors: neuroectoderms that have the potential to become brain cells, such as neurons; or mesendoderms, which ultimately become cells that comprise organs, muscles, blood and bone.


Jang discovered a number of steps along what he and Kosik labeled the PAN (Primary cilium, Autophagy Nrf2) axis. This newly identified pathway appears to determine a stem cell's final form.


"The PAN axis is a very important player in cell fate decisions," explained Jang. "G1 lengthening induces cilia protrusion and the longer those cellular antennae are exposed, the more signals they can pick up."


For some time, scientists have known about Gap 1 (G1), the first of four phases in the cell cycle, but they weren't clear about its role in stem cell differentiation. Jang's research demonstrates that in stem cells destined to become neurons, the lengthening phase of G1 triggers other actions that cause stem cells to morph into neuroectoderms.


During this elongated G1 interval, cells develop primary cilia, antennalike protrusions capable of sensing their environment. The cilia activate the cells' trash disposal system in a process known as autophagy.


Another important factor is Nrf2, which monitors cells for dangerous molecules such as free radicals -- a particularly important job for healthy cell formation.


"Nrf2 is like a guardian to the cell and makes sure the cell is functioning properly," said Kosik, co-director of the campus's Neuroscience Research Institute. "Nrf2 levels are very high in stem cells because stem cells are the future. Without Nrf2 watching out for the integrity of the genome, future progeny are in trouble."


Jang's work showed that levels of Nrf2 begin to decline during the elongated G1 interval. This is significant, Kosik noted, because Nrf2 doesn't usually diminish until the cell has already started to differentiate.


"We thought that, under the same conditions if the cells are identical, that both would differentiate the same way, but that is not what we found," Jang said. "Cell fate is controlled by G1 lengthening, which extends cilia's exposure to signals from their environment. That is one cool concept."



sábado, 24 de octubre de 2015

El pez cebra inspira nuevas terapias para tratar lesiones medulares

Fuente: http://www.agenciasinc.es/Noticias/El-pez-cebra-inspira-nuevas-terapias-para-tratar-lesiones-medulares


El pez cebra adulto es capaz de volver a nadar pocas semanas después de sufrir daños en la médula espinal. Investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela han demostrado que la serotonina promueve la regeneración de motoneuronas en este animal.











Antón Barreiro, investigador del departamento de Biología Celular de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), junto con el doctor Becker de la Universidad de Edimburgo, trabaja en el estudio de la impresionante capacidad de regeneración espontánea que muestran los peces cebra tras una lesión medular. En concreto, han demostrado el papel fundamental que desempeña la serotonina en ese proceso y que puede llevar al diseño de nuevos fármacos para su uso en pacientes.


A diferencia de los humanos y del resto de mamíferos, el pez cebra adulto es capaz de recuperar la natación de forma natural pocas semanas después de sufrir una lesión medular completa, algo que en el caso de los humanos provoca la pérdida irreversible de la función locomotora y sensorial por debajo del lugar de la lesión.




Pero más allá de la estabilización de los pacientes y terapias de rehabilitación, de momento no existe una terapia efectiva que promueva la regeneración y recuperación funcional. “Nuestra idea de trabajo –explica Antón Barreiro– es descubrir qué vías moleculares se activan e intervienen en el proceso de regeneración tras una lesión medular en el pez cebra”.


Los investigadores han demostrado recientemente –en un estudio que acaba de ser publicado en la revista Cell Reports– que la serotonina, conocida por su papel como neurotransmisor en el sistema nervioso, promueve tanto el desarrollo embrionario de motoneuronas espinales como la regeneración de éstas tras una lesión medular en adultos de pez cebra.


Las motoneuronas son las neuronas de la medula espinal que inervan la musculatura para controlar su contracción y relajación. En humanos, enfermedades degenerativas o daños traumáticos medulares provocan la muerte de estas neuronas y, por tanto, la pérdida de la capacidad de controlar la musculatura corporal.


“Estudios previos demostraron que en el pez cebra adulto se generaban nuevas motoneuronas tras una lesión medular, pero nunca en humanos adultos. Ahora nosotros evidenciamos el importante papel de la serotonina en la proliferación de las células madre que dan lugar a nuevas motoneuronas en la médula espinal, lo que da pie a sentar las bases para el desarrollo futuro de terapias que promuevan la producción o supervivencia de esas motoneuronas en humanos que sufren procesos degenerativos o daños medulares traumáticos”, concluye Barreiro.


domingo, 31 de mayo de 2015

New study shows stem cell treatments promote faster healing in primates with spinal cord injury

Fuente: http://www.news-medical.net/news/20150530/New-study-shows-stem-cell-treatments-promote-faster-healing-in-primates-with-spinal-cord-injury.aspx


A new study appearing in STEM CELLS Translational Medicine, designed to test how stem cell injections affect primates with spinal cord injury (SCI), showed the treatments significantly improved the animals’ motor function recovery and promoted faster healing, too. The researchers call their findings a step forward toward the goal of improving outcomes for humans with chronic SCI.


Previous research conducted by various groups had indicated stem cell treatments helped rats with SCI. “But because there are distinct differences in the nervous system and immunological responses between rodents and primates, it is critical to determine how effective and safe the injections might be in a non-human primate SCI model as part of the translational research required for clinical trials,” explained Hideyuki Okano, M.D., Ph.D., of Keio University School of Medicine’s physiology department and a co-author of the new study.


In this study, the researchers grafted neural stem/progenitor cells (NS/PCs) derived from marmoset (a type of monkey) embryonic stem cells into adult marmosets suffering from a moderately bruised spinal cord. “The advantage of using common marmosets is the similarity between their nervous system and immunological responses and those of humans,” Dr. Okano said.


The injections were given 14 days after the SCI occurred, which research shows is an optimal time window for SCI therapy as inflammation has generally subsided by then and scar tissue has not yet had time to form. (Doctors believe that an incomplete spinal cord injury, such as those of the study animals, offers better chance for recovery than a complete SCI injury.) The results were promising.




“Eventually, motor function recovery significantly improved in the transplantation group compared to a control group that did not receive stem cells,” reported co-author Masaya Nakamura, M.D., Ph.D., of Keio’s Department of Orthopedic Surgery. “An animal in the control group, for example, could not raise her hands up to head height at 12 weeks after injury when motor function almost plateaus. On the other hand, at the same point in time a transplanted animal was able to jump successfully and run so fast it was difficult for us to catch her. She could also grip a pen at 3 cm. above head-height.”


In addition, he added, there were no signs of immune rejection or tumors, which have been a side effect of some stem cell therapies.


The researchers say this study is a step forward in their goal to improve patients with complete SCI at the chronic phase. “But we believe it will require a combination of stem cell transplantation, rehabilitation and pharmacological therapy, with the stem cells a key part of the treatment,” Dr. Okano added.


“This translational research using a nonhuman primate model is a critical step in eventually applying these cells to injured spinal cord in human patients,” said Anthony Atala, M.D., Editor-in-Chief of STEM CELLS Translational Medicine and director of the Wake Forest Institute for Regenerative Medicine.


jueves, 7 de mayo de 2015

Nuevo hallazgo en la zona de la médula que alberga células madre

Fuente: http://www.abc.es/comunidad-castillalamancha/20150504/abcp-nuevo-hallazgo-zona-medula-20150504.html



Un estudio de investigadores del Laboratorio de Neuroinflamación del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, publicado por la revista «Brain», ha desvelado que, a partir de los 20 años, desaparece el «nicho neurogénico», la zona de la médula espinal que alberga células madre.


Uno de estos investigadores, Daniel García Ovejero, ha explicado en nota de prensa, que «hasta ahora se había descrito la existencia de un nicho neurogénico, es decir una región con células madre neurales, en el epéndimo de la médula espinal de distintos roedores», y «se daba por hecho que ocurría lo mismo en humanos».


Sin embargo, en el estudio han demostrado que «en la médula espinal del ser humano adulto no existe un canal central como en otros mamíferos».


En la investigación han utilizado Resonancia Magnética Nuclear en 59 voluntarios sanos de diferentes edades, 99 pacientes con lesión traumática de la médula espinal y 26 con lesiones medulares no traumáticas.


«Hemos observado que el canal central está ausente en la gran mayoría de los individuos, tanto en hombres como en mujeres y a lo largo de toda la longitud de la médula espinal, en la población sana y en los lesionados medulares», ha asegurado García Ovejero.



La investigación realizada en el Centro de Parapléjicos también ha incluido estudios histológicos y de expresión génica, que muestran que «el canal central empieza a modificarse a partir de la segunda década de vida y se sustituye por una estructura con una forma y una composición molecular diferente de la descrita hasta ahora para otras especies».


El hallazgo cobra más importancia de la que en principio pudiera parecer ya que el reemplazo celular es una de las estrategias que siguen los investigadores para intentar reparar la médula espinal después de una lesión.


Se trata de una terapia que busca sustituir las células muertas o dañadas del tejido nervioso por otras nuevas, y se ha intentado hasta ahora usando trasplantes de células obtenidas de fuentes externas o de esos pequeños nichos de la propia médula.


Sin embargo, «al haber determinado que esta estructura está ausente en el humano, y que el tejido que la sustituye es muy diferente del de rata y ratón, pensamos que hay que ser precavidos a la hora de extrapolar los conocimientos actuales sobre esta región a la realidad clínica», ha aseverado García Ovejero.


jueves, 22 de enero de 2015

Research gives new hope for restoring cells in damaged brains and spinal cords

Fuente: http://medicalxpress.com/news/2015-01-cells-brains-spinal-cords.html









What motivates Penn State scientists and their students to devote countless hours trying to solve tough research mysteries? For Gong Chen, a biology professor at Penn State, the answer is rooted in a desire to help relieve the suffering of patients and their loved ones.



"I want to help people who are suffering from injuries and diseases of the brain and spinal cord," he told a crowd of Alzheimer's patients and their friends and family at Medlar Field at Lubrano Park.


During the Alzheimer's Association's Walk to End Alzheimer's Disease in October, the crowd broke into applause, cheers and some tears when Chen announced his lab's most recent research achievement.


"We have developed a revolutionary approach for reversing scarred tissues inside the brain back into normal neural tissue," he said.


Chen, who is Penn State's Verne M. Willaman Chair in the Life Sciences, directs a research team that is working on simultaneous research projects related to brain and spinal-cord disorders. These disorders include Alzheimer's disease, Parkinson's disease, amyotrophic lateral sclerosis, stroke, traumatic brain injury, spinal-cord injury, epilepsy, autism and schizophrenia.


The lab's technique for repairing scarred tissues in the brain is the latest in a recent series of discoveries that have been published by highly respected scientific journals including Cell, Nature, Cell Stem Cell and Nature Communications, among others.


The brain has neuronal cells, called neurons, and another kind called glial cells. When glial cells are healthy, they are important components of the brain's nervous system. Healthy glial cells surround neurons—the brain's nerve cells—and provide them with support, protection, insulation, oxygen and nutrients. But when neural tissue is damaged by strokes or trauma, the glial cells will react by multiplying—sometimes so excessively that they clog up the nervous system and form a glial scar, causing even more health problems for patients.


For example, glial scars that form after an injury to the spinal cord can create a blockage in the spinal cord, which may shut down the communication channel between the brain and muscles that control the legs, leaving the person unable to walk.




Recent research, published in Cell Stem Cell, describes the successful tests of Chen's lab's new technique in behavioral tests with a strain of laboratory mice known to have memory deficits and brain-cell abnormalities similar to those of human patients with Alzheimer's disease. The research demonstrated that, even in very old mice with Alzheimer's disease, Chen's team was able to regenerate many functional neurons from the internal glial cells of these mice and to replenish the lost neurons in the brains of the mice. This research raises the hope that neural-replacement therapy might someday help human patients.


Chen's lab has taken another big step by proving, as well, that human glial cells can be changed directly into neuronal cells—although this research with human brain cells can only be done in petri dishes in the lab at this time.


"Currently, there is no method available, other than the one we have developed, to repair brains by reversing glial scars back to normal neural tissues," Chen said.


The research is important because it suggests a whole new research approach for developing a novel and effective therapy for Alzheimer's disease.


"Many other research teams are injecting stem cells that are not the same as a patient's own cells into the brain to make new neurons there, but they are facing rejection by the immune system and other setbacks," Chen said. "Our technology is different. Because our method is changing the brain's own glial cells into neuronal cells, it does not require transplantation."


Chen's lab now is working on developing techniques for both gene therapy and drug therapy with the goal of moving the research through all the stages of human clinical trials that will be necessary before the therapies can be used to treat patients.


"Gene therapy will require brain surgery, but the treatments can be delivered directly into the brain. Drug therapy uses chemically-synthesized compounds and potentially can be developed into drug pills," Chen said. "It is exciting to imagine that, someday, patients may be able to take drug tablets every morning to regenerate new neurons in their brains."


Chen said he hopes that his lab's new technology eventually can be used to help patients with a range of neural injuries and diseases involving scarring of glial cells.


"This area of our research is focused on discovering effective treatments for brain disorders including Alzheimer's disease, Parkinson's disease and ALS—which involve the degeneration of neurons; stroke—which involves neuron injuries caused by events inside the brain; traumatic brain injury and spinal-cord injuries—which involve neuron damage caused by traumas from external forces like accidents and violence; and epilepsy, which can be caused by many factors," he said.


In addition to these kinds of disorders, Chen's lab also has research projects focused on autism and schizophrenia, which are neuropsychiatric disorders.


"We are working hard to move our research from the lab bench to the bedside as quickly as possible in order to directly help patients suffering from a wide range of brain and spinal-cord conditions," Chen said. "I want to let people know that our current research results can give them good reasons to hope."