sábado, 26 de octubre de 2013

Investigadores españoles reducen la medida de infartos de ratones con células madre de la sangre del cordón umbilical de humanos

Fuente: http://www.gencat.cat/ics/germanstrias/arxius_imatges/2013/ndp/2013_01_07regeneracioncorazoncelulascordon.pdf

  • Ha sido gracias a un estudio de colaboración con el Institut Català de Ciències Cardiovasculars y el CSIC.
  • Este hallazgo abre puertas para el uso de este tipo de células en el tratamiento de enfermedades humanas en donde existe un déficit vascular a recuperar, como el infarto o el ictus.
  • Se trata de una de las primeras pruebas de la utilidad de la sangre del cordón umbilical que se conserva en bancos públicos y privados de todo el mundo.


La utilidad de las células madre del cordón umbilical en el campo de la medicina regenerativa se ha constatado en un nuevo ámbito gracias a los resultados de un estudio llevado a cabo por profesionales del grupo de investigación en Insuficiencia Cardiaca y Regeneración Cardiaca (ICREC) del Institut d’Investigació en Ciències de la Salut Germans Trias i Pujol, en colaboración con el grupo de Bioluminiscencia del Institut Català de Ciències Cardiovasculars y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). 

Los investigadores han hecho patente la capacidad de un tipo de células madre derivadas de la sangre del cordón umbilical, llamadas mesenquimales, para formar pequeños vasos sanguíneos humanos dentro de un ratón. El hallazgo tiene el valor de abrir puertas para el uso de este tipo de células en el tratamiento de enfermedades humanas en donde existe un déficit vascular a recuperar. Por ejemplo: enfermedades cardiovasculares con afectación directa al corazón, como el infarto aguo de miocardio o la enfermedad arterial periférica (producida normalmente por arteriosclerosis); ictus, o patologías que requieren cirugía vascular. Además, los resultados obtenidos son una de las primeras pruebas de la utilidad de la sangre del cordón que se conserva en bancos públicos y privados de todo el mundo para futuros trasplantes. 


Las células madre mesenquimales son multipotenciales, es decir, con capacidad para convertirse en varios tipos de células: óseas, de cartílago, de grasa, musculares o neuronales. En el año 2007, los mismos investigadores demostraron la presencia de estas células en la sangre del cordón umbilical, y plantearon su posible uso para la regeneración cardiaca. Ahora, el descubrimiento evidencia que estas células generan vasos sanguíneos claves para recuperar el tejido muscular cardiaco dañado después de un infarto agudo de miocardio. 


Cuando se produce un infarto, la sangre deja de circular y de nutrir correctamente las células del músculo cardiaco. Como consecuencia, se alteran irreversiblemente, mueren y generan una cicatriz no contráctil que afecta la capacidad de palpitar del corazón. Actualmente, además de los tratamientos farmacológicos y quirúrgicos convencionales dirigidos a recuperar los vasos sanguíneos de la zona afectada, la única opción terapéutica para garantizar la plena recuperación funcional del corazón es su trasplante. Esta opción, no obstante, queda muy limitada por el número de donantes y por posibles reacciones de rechazo post trasplante. Es por este motivo que se intenta desarrollar nuevas estrategias para implantar células madre que regeneren el tejido, entre las cuáles están las que proceden de la sangre del cordón umbilical. Una sangre que se puede extraer fácilmente y sin riesgo para la donante después del parto. 



El estudio colaborativo entre el equipo de Germans Trias, dirigido por el doctor Antoni Bayés-Genís, y el grupo de Bioluminiscencia, dirigido por el doctor Jerónimo Blanco, se ha basado en la adhesión de una matriz biológica de células madre mesenquimales de sangre de cordón sobre la zona infartada del corazón de ratones. El resultado ha sido un aumento de la revascularización del tejido cardiaco (miocardio) y una disminución significativa del área del infarto 4 semanas después de la implantación. En concreto, los corazones de ratones tratados con células madre mesenquimales tienen una medida de infarto tres veces inferior y el doble de vasos que los corazones de ratones no tratados con estas células. En estos momentos, los experimentos continúan con el objetivo de estudiar, entre otros aspectos, si el efecto regenerador de las células se traduce claramente en una mejora de la función cardiaca de los animales tratados. 




El estudio en cuestión se ha publicado recientemente con el título “Human umbilical cord blood-derive mesenchymal stem cells promote vascular growth in vivo” en la revista científica Plos-One. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario